Aires de Libertad

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Vie 26 Oct 2012, 11:47


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    "GULLIVER"

    Sobre tu cuerpo las nubes pasan
    altas, altas, y heladas
    y un poco planas, como si

    flotaran sobre un cristal que fuera invisible
    No como cisnes;
    sin ningún reflejo

    no como tú
    sin reserva ninguna
    Frascas y azules. No como tú…

    Tú, ahí tumbado, de espaldas,
    los ojos en el cielo.
    Te han atrapado los hombres – araña,

    torciendo y retorciendo sus mezquinos grilletes,
    sus sobornos:
    cuánta seda.

    Cómo te odian.
    Conversan en el valle de tus dedos, son lombrices.
    Les gustaría que durmieses en sus gabinetes

    este dedo del pie, y ese otro: reliquias.
    ¡Avanza!
    Avanza siete leguas, como aquellas distancias

    que giran en Crivelli, intocables.
    Sea este ojo águila;
    un abismo la sombra de este labio.

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Vie 26 Oct 2012, 11:52


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    "LA CANCIÓN DE MARÍA"

    El cordero dominical crepita en su grasa
    La grasa
    sacrifica su opacidad…

    Una ventana, oro sagrado.
    El fuego la hace preciosa,
    el mismo fuego

    en que se funden los herejes de sebo
    y que expulsa a los judíos.
    Sus gruesas vestiduras flotan

    sobre la cicatriz de Polonia, la calcinada
    Alemania.
    No mueren.

    Pájaros grises me obsesionan el corazón.
    Ceniza bucal, ceniza de ojo.
    Se establecen. Sobre el alto

    precipicio
    que vació a un hombre en el espacio,
    los hornos resplandecían como cielos, incandescentes.

    Es un corazón
    este holocausto en que me adentro,
    dorada criatura que el mundo ha de matar y de comerse.

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Vie 26 Oct 2012, 11:59


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    "PALABRAS"

    Hachas
    a cuyo golpe la madera resuena,
    ¡y los ecos!
    Ecos que se desplazan
    desde el centro, como caballos.

    La savia
    mana como lágrimas, como el
    agua que se esfuerza
    en recomponer su espejo
    sobre la roca

    que gotea y da vueltas,
    cráneo blanco
    carcomido por verdes herbosos.

    Años más tarde
    me las encuentro en el camino…

    Palabras secas y sin jinete,
    el ruido infatigable de los cascos.
    Mientras
    desde el fondo del estanque, fijas estrellas
    rigen una vida.

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Vie 26 Oct 2012, 12:03


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    "DANZAS NOCTURNAS"

    Una sonrisa tuya cae en la hierba
    y se pierde para siempre.

    ¿Y dónde se extraviarán
    tus danzas nocturnas? ¿En las matemáticas?

    Saltos y espirales tan puros-
    sin duda recorren

    eternamente el mundo, y no me quedaré
    despojada de belleza: el don

    de tu pequeña vida, tu olor
    a pasto mojado cuando duermes, azucenas, azucenas

    que no pueden compararse con tu carne.
    La cala, los fríos pliegues de su ego,

    y el lirio, embelleciéndose a sí mismo-
    manchas, y un despliegue de pétalos ardientes.

    Los cometas
    tienen que atravesar tanto espacio,

    tanta frialdad, tanto olvido.
    Así se desvanecen sus gestos-

    cálidos y humanos, y luego su luz rosada
    sangrando y desollándose

    a través de las amnesias negras del cielo.
    Por qué me son otorgadas

    estas lámparas, estos planetas
    que caen como bendiciones, como copos de nieve

    hexagonales, blancos
    sobre mis ojos, mis labios, mis cabellos

    rozándome y fundiéndose.
    En ninguna parte.

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Vie 26 Oct 2012, 12:11

    "FAUNO"

    Con ancas como un fauno, él se cubrió
    En la arboleda de los reflejos de luna y de la escarcha del pantano
    Hasta que todos los búhos en el bosque de ramas
    Agitaron la negrura para mirar y tolerar
    El llamado que este hombre hacía.

    Todo estaba en silencio salvo un cisnecillo borracho
    Caminando tambaleante hacia su hogar a lo largo de la orilla del río.
    Las estrellas suspendidas se arrojaban al agua, así que la exuberancia
    De estrellas dobles como ojos iluminó las
    Ramas donde aquellos búhos reposaban.

    Una arena de ojos amarillos
    Miró la cambiante figura que él cortaba,
    Vio las duras pesuñas del pie, vio el retoño
    De sus cuernos de cabra. Marcado como rosa divina
    y galopando al resguardo del bosque con aquella apariencia.



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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Vie 26 Oct 2012, 15:39

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    "QUIERO, QUIERO"

    Boquiabierto, el diosecillo
    inmenso, calvo, a pesar de su infantil cabeza,
    pedía a gritos el pecho de su madre.
    Los volcanes secos se cuarteaban y escupían.
    La arena abrasaba los labios sin leche.
    Pidió entonces la sangre del padre,
    que puso a trabajar avispa, lobo y tiburón,
    e ingenió el pico del alcatraz.
    Con los ojos secos, el patriarca inveterado
    levantó sus hombros de pellejo y huesos,
    púas en la corona de dorado alambre,
    espinas en el tallo de la rosa sangrienta.


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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Vie 26 Oct 2012, 15:53


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    "LA LUNA Y EL TEJO"

    Esta es la luz de la mente, fría y planetaria.
    Los árboles de la mente son negros. La luz es azul.
    Las hierbas se lamentan a mis pies, como si yo fuera Dios,
    hiriendo mis tobillos murmuran su humildad.
    Espirituosas brumas humeantes habitan este lugar
    separado de mi casa por una hilera de lápidas.
    Simplemente no puedo ver si hay un sitio adónde ir.

    La luna no es una puerta. Es una cara por derecho propio,
    blanca como un nudillo y terriblemente turbada.
    Arrastra al mar detrás de sí, como un crimen oscuro;
    y está en calma
    con el bostezo en O del total desencanto. Yo vivo aquí.
    Dos veces cada domingo las campanas sobresaltan el cielo-
    ocho grandes lenguas afirmando la Resurrección.
    Finalmente, ellas proclaman con sobriedad sus nombres.

    El tejo apunta hacia arriba. Su forma es gótica.
    Sus ojos se elevan por sobre él, y encuentran a la luna.
    La luna es mi madre. Ella no es dulce como María.
    Sus vestiduras azules sueltan pequeños murciélagos y lechuzas.
    Cómo desearía creer en la ternura-
    el rostro de la efigie, dulcificado por las velas,
    inclinándose, sobre mí en particular, con ojos indulgentes.

    ¡He caído tanto! Las nubes están floreciendo,
    azules y místicas sobre el rostro de las estrellas.
    Dentro de la iglesia, los santos serán todos azules,
    flotando con sus pies delicados sobre los bancos fríos,
    sus cabezas y sus caras rígidas de santidad.
    La luna no ve nada de esto. Ella es calva y salvaje.
    Y el mensaje del tejo es negrura -negrura y silencio.

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Vie 26 Oct 2012, 18:39


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    "AUTORA MUJER"

    Durante todo el día se juega al ajedrez con los huesos del mundo:
    Favorecida (mientras que de pronto comienzan las lluvias
    Más allá de la ventana) que se encuentra en cojines curvados
    Y mordisquea un bombón ocasional del pecado.

    Recatada, de pecho rosado, femenino, lleva dentro
    Fantasías de chocolate en rosa habitaciones empapeladas
    Donde higboys pulidos susurro crujiente maldiciones
    Y las rosas de invernadero arrojar flores inmortales.

    Los granates en los dedos centelleo rápido
    Y la sangre refleja en todo el manuscrito;
    Ella reflexiona sobre el olor, dulce y enferma,
    De enconado gardenias en una cripta,

    Y perdido en la metáfora sutil, retiros
    De caras grises niño llorando en las calles.

    --- 000 ---

    *En otra versión:

    "Todo el día juega al ajedrez con los huesos del mundo:
    Favorecida (mientras de pronto las lluvias comienzan más allá de la ventana)
    ella se acuesta sobre almohadones doblada
    y prueba un ocasional bombón de pecado.

    Recatada, de pecho rosa, femenina, ella estimula
    caprichos de chocolate en habitaciones
    empapeladas de rosa
    donde cómodas pulidas murmuran maldiciones rechinantes
    y rosas de invernadero despliegan floraciones inmortales.

    Los granates en sus dedos parpadean veloces
    y se refleja sangre a lo largo del manuscrito;
    ella se sumerge en el perfume, dulce y enfermo
    de Gardenias descomponiéndose en una cripta,
    y perdida en una sutil metáfora, retrocede
    de los grises rostros de niños que gritan en las calles.





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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Pedro Casas Serra Sáb 27 Oct 2012, 12:43

    Evangelina: Magnífica toda tu aportación de poemas de Sylvia Plath, acompañados de sugestivas imágenes. Creo que hemos reunido un conjunto representativo de su obra, por lo demás no muy extensa. Plath es como Alicia y su poesía el País de las Maravillas en el que nos introduce con su desbordante imaginación. Gracias.

    Un abrazo.
    Pedro
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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Sáb 27 Oct 2012, 17:19

    Pedro, todavía nos queda dos días para seguir trabajando con ella, estoy enamorada de sus obras, me siento ser esa "Alicia" jajajaja. Seguimos con ella...

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    "EL ENCANTADOR DE SERPIENTES"

    Los dioses comenzaron un mundo, el hombre otro,
    y así el encantador de serpientes comienza:
    bocaflauta, ojoluna. Toca: verdisono, acuifónico.

    La faluta verdifluída hasta ser verdimóvil
    asume sus languideces juncales y ondulosas.
    Sus notas verdes se engastan, el río se descompone.

    imágenes en torno a su música. Toca
    abriéndose un lugar en que erguirse, sin rocas
    ni suelo: de oscilantes lenguas de hierba onda

    le sostiene.Y su mundo serpentino recrea
    de cimbreos y súbitos resortes, desde el fondo
    de su mente reptil. Y ahora culebras

    se ven. Y las escamas serpentinas se han vuelto
    hojas y luego párpados; cuerpos dúctiles, ramas
    pechos de árbol y hombre. y él, de este mundo dentro

    rije las contorsiones que hacen que sea serpiente
    y su poder ductísono evidente con sólo
    esta flauta exigüisima. De este nido saldrá

    como el mismo ombligo del edén mundo luengo
    de reptantes generaciones Fiat serpente!!
    y las serpiente fueron , son y seran; y un tiempo

    vendrá y consumirá al flautista, su música
    le cansará y el mundo volverá a la sencilla
    tela de urdimbre y trama serpentina. Y él busca

    tejer una acuiverde confusión serpentina
    hasta que no haya más serpientes y las aguas
    vuelvan a su verdor y a su forma prístina.
    Y los párpados cierra y reposa la flauta.



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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Sáb 27 Oct 2012, 17:31

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    -TED HUGHES, POETA Y ESPOSO DE SYLVIA-

    15 de marzo de 1963
    Ts Lilly Library



    Querida Aurelia,



    No me ha sido posible escribir esta carta antes. Jean, la nana, es maravillosa con Frieda y Nick, y ya tiene una relación cercana con ellos, especialmente con Nick. Es mejor de lo que yo pensaba que iba a ser. Ahora que se acostumbró a nosotros no es tan tímida. Viene de un pequeño pueblo de la costa de Dorset, y es dueña de una verdadera paz y seguridad campestre. Nick volvió a ser el de antes, camina con pasos raros y dice palabras raras. Frieda ha empezado a hablar con frases largas, y habla constantemente. También es mucho menos egoísta ahora que se está calmando, y cuando tenemos invitados los saquea y le lleva todo a Nick. No es algo malo para ella tener a alguien tan calmo como Jean. Sería desastroso que la perdiera ahora.



    Nunca me recuperaré del shock, y no quiero hacerlo particularmente. Vi las cartas que Sylvia les escribió a mis padres, e imagino que le habrá escrito cartas similares, o peores, a usted. Las condiciones particulares de nuestro matrimonio, el casamiento de dos personas tan abiertamente bajo el control de profundas anormalidades psíquicas, significó que finalmente nos redujimos el uno al otro a un estado en el que nuestras acciones y estados mentales normales eran como la locura. Mi intento de corregir ese matrimonio es locura de principio a fin. La manera en que ella reaccionó a mis actos también tiene toda la apariencia de una especie de locura –su insistencia en un divorcio, lo único en este mundo que no quería, la hostilidad orgullosa y el odio, los actos malévolos, cuando todo lo que quería decirme, simplemente, era que si yo no volvía con ella, ella no quería vivir–.



    Sólo en el último mes nos hicimos repentinamente amigos, más cercanos de lo que habíamos sido por dos años más o menos. Todo parecía prosperar para ella, y empezamos a tener momentos felices juntos. Entonces de repente su libro sobre su primera crisis emocional salió, cincuenta otros detalles infernales se pusieron en su contra, se sobreagitó, me rogó dejar el país porque no podía soportar vivir en la misma ciudad, mi presencia debilitaba su independencia, y así, después sedantes muy fuertes, y después esto. Si yo no hubiera estado tan ciegamente envuelto en la lucha con ella, ¡qué fácil me hubiese resultado ver todo esto! Y yo había llegado al punto de decidir que podía reparar nuestro matrimonio. Ella había estado de acuerdo en detener el divorcio. Ese fin de semana había cancelado todos mis compromisos para los siguientes quince días. Le iba a pedir que viniera el lunes, para irnos de vacaciones a la costa, a un lugar donde no habíamos estado antes. Piense en cómo debió ser para mí también. Estábamos muy ciegos, los dos estábamos desesperados, éramos estúpidos y orgullosos, y el orgullo nos hizo oblicuos, a ella especialmente. Sabía que Sylvia estaba hecha de un material tal que necesitaba darles un castigo terrible a las personas que más amaba, pero todo el mundo es un poco así, y sólo hacía falta inteligencia de mi parte para lidiar con eso. Pero las dificultades causadas por eso, el hecho de que en la superficie la situación no era más difícil que la normal para parejas separadas –era mejor que la mayoría por el hecho de que ella tenía dinero, fama, planes de prosperar y muchos amigos–, todas estas cosas retrasaron los movimientos de nuestra reconciliación.



    No quiero ser perdonado nunca. No intento decir que quiero convertirme en un altar público de duelo y arrepentimiento, antes preferiría convertirme en lo contrario. Pero si hay una eternidad, en ella estaré condenado. Sylvia era uno de los mayores y más verdaderos espíritus vivos, y en sus últimos meses se había convertido en una gran poeta, y ninguna otra mujer excepto Emily Dickinson puede empezar a compararse con ella, y ciertamente ninguna poeta norteamericana viva.



    Así que ahora tengo que cuidar de Frieda y Nick y usted no tiene que preocuparse por ellos. Le escribiré tan frecuentemente como pueda sobre ellos. Frieda acaba de irse al colegio –se despierta gritando para que la lleven, y allí le va muy bien, se integra bien y tiene dos amigas especiales–. Jean está acostando a Nick. Esta nana cuesta sólo seis libras por semana y hace absolutamente todo. Tiene un día y medio libre por semana.



    No sabía cómo empezar esta carta y ahora no sé cómo terminarla. Le escribiré de nuevo, y le contaré mis planes.



    Con amor,

    Ted

    *Carta que le escribió Hughes a la madre de sylvia, Aurelia Plath, un mes después del suicidio.
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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Sáb 27 Oct 2012, 18:02

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    "MEDUSA"
    (Sylvia Plath)

    Cerca de la punta de tierra de espiches pedregosos,
    con los ojos enrollados por palos blancos,
    escanciándote en los oídos las incongruencias del mar,
    alojas tu cabeza desalentadora: pelota de Dios,
    lente de piedades,

    con tus provocadores
    que manipulan sus células silvestres a la sombra de mi quilla,
    acometiendo como corazones,
    estigmas rojos en el centro exacto,
    cabalgando las corrientes revueltas hasta el punto de partida más próximo,

    arrastrando sus cabellos como Jesucristo.
    Me pregunto si me he escapado.
    Mi mente se devana hacia ti,
    viejo ombligo apercebado, cable transoceánico,
    que se mantiene, al parecer, en maravilloso estado de conservación.

    En cualquier caso, siempre estás ahí:
    trémula respiración al otro lado de mi línea,
    curva de agua que se levanta
    en dirección a mi baqueta de zahorí, deslumbradora y agradecida,
    tocona y lamedora.

    Yo no te llamé.
    Sin embargo, sin embargo
    navegaste hacia mí por el mar,
    gruesa y roja, placenta

    que paraliza el pataleo de los enamorados.
    Luz de cobra
    que exprime el aliento de las campanas de sangre
    de la fucsia. Yo no podía tomar aliento,
    muerta y sin dinero,

    sobreexpuesta, como una radiografía.
    ¿Quién te crees que eres?
    ¿Una sagrada forma? ¿María la llorona?
    No probaré bocado de tu cuerpo,
    redoma en la que vivo,

    lúgubre Vaticano.
    Estoy harta hasta morir de la sal caliente.
    Verdes como eunucos, tus deseos
    se mofa de mis pecados.
    ¡Aparta, aparta, anguiloso tentáculo!

    No hay nada entre nosotros.



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    Última edición por Evangelina Valdez el Sáb 27 Oct 2012, 22:08, editado 1 vez
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    Mensaje por Evangelina Valdez Sáb 27 Oct 2012, 21:48

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    "LA ÚLTIMA CARTA"

    ¿Qué ocurrió aquella noche? Aquella última noche
    En que todo fue expuesto dos veces,
    Tres. Te vi viva por última vez
    Al caer la tarde del viernes
    Quemando en el cenicero con una extraña sonrisa
    Esa última carta a mí. ¿Había yo estropeado tus planes?
    ¿O me había sorprendido antes de lo que tenías previsto?
    Una hora más tarde y ya te habrías marchado
    Donde yo no pudiese encontrarte.
    Yo, con tu carta en la mano,
    Un rayo que no podía llegar a la tierra,
    Me habría alejado de tu puerta cerrada y roja
    Que ya nadie abriría.
    Eso para mí
    Hubiera sido un tratamiento de choque
    Que se repetiría una vez y otra, todo el fin de semana,
    Cuando la leyera o simplemente al pensarla.
    Eso hubiera ordenado mis pensamiento y mi vida.
    El tratamiento que planeabas necesitaba tiempo.
    No puedo imaginarme cómo
    Hubiera podido soportar ese fin de semana.
    No puedo imaginarlo. ¿Lo tenías ya todo planeado?

    ...

    [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

    Tu nota me llegó demasiado pronto. Ese mismo día,
    Viernes en la tarde y la habías mandado en la mañana.
    La adelantaron los demonios que siempre prevalecen.
    Esa fue una más de las pajas de la mala suerte
    Que contra ti quiso poner el servicio postal
    Y que se añadió a tu carga. Salí rápido por entre la nieve
    Ya azulada en Febrero. Anochecía en Londres.
    Lloré de alivio cuando abriste la puerta.
    Mil y un acertijos a solucionar. Lágrimas precoces
    Que no pude interpretar, que fracasaron al comunicar
    Su verdadera importancia. Pero lo que dijiste,
    Sobre las cenizas aún humeantes de esa carta
    Destruida con tanto cuidado, con tanta calma,
    Me dejó dejarte, marcharme
    Para que quitaras las cenizas de tu plan, del cenicero
    En el que apoyaste para que yo leyera
    El número de teléfono del doctor.
    Mi huida
    Se había convertido en un hechizo,
    Desesperanzado e insomne, con todos sus sueños gastados,
    Y yo sólo quería volver a capturarlos, sólo quería
    Caer en algún sitio fuera de ese vacío.
    Dos días de no hacer nada. Dos días gratis.
    Dos días sin calendario y robados
    De un mundo sin nombre
    Más allá de lo del día, de sentimientos y de nombres.

    El amor de mi vida lo agarró. El desmayado amor de mi vida
    Con sus dos agujas locas,
    Esas que tejían su rosa, esas que atravesaban y anudaban
    En el tapete su tatuaje sangriento
    En algún sitio y adentro de mí,
    Anudando ese embrollo blasonado,
    Dos agujas locas, pespuntando sus pespuntes,
    Eligiendo
    De mis nervios sus colores,
    Rehaciéndose adentro de mi piel, rehaciéndose
    La una a la otra como una caricatura.

    Su obsesionado entrar y salir. Dos mujeres
    Cada una con una aguja.
    ...

    [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

    Esa noche
    Mi Susan de De la Robbia. Me moví
    Con la circunspección
    De una llama en la mecha. Toda mi furia
    Era un esfuerzo abandonado de volar
    El viejo globo sobre el que las sombras doblaban
    Mi delator rastro de ceniza. Corrí
    De un lado a otro, corrí mirando atrás, una película al revés.
    ¿Corrí hacia dónde? Fuimos a Rugby Street
    Donde tú y yo comenzamos.
    ¿Por qué fuimos allí? ¿De todos los lugares donde pudimos ir,
    Por qué fuimos allí? La perversidad
    En el arte de nuestro destino
    Ajustó sus refinamientos para ti, para mí,
    Para Susan. Un solitario
    Que jugaba a ser el minotauro de ese laberinto
    Que incluía hasta a Helena en la planta baja.
    Tú te habías fijado en ella: una chica para un cuento.
    Nunca la conociste. Pocos la conocieron
    Si no era a través de los oídos y la máscara hambrienta
    De su perro alsaciano. Tú ni siquiera la habías visto.
    Tú tan solo te encogías
    Cuando el demente animal se impactaba contra la puerta
    Mientras atravesábamos el pasillo
    Y la oíamos ahogarse en un infinito odio alemán.

    Aquel sábado en la noche abrió su puerta
    Apenas unos centímetros.
    Susan se encontró con sus ojos negros, con el triste
    Sobrepeso y la cara amorosa que se veía
    Al otro lado de la cadena. Se cerró la puerta.
    La oímos consolar al carcelero en su celda,
    En su guarida, esa en la que apenas unos días después,
    Lo ahogaría en gas, se ahogaría ella misma.

    Susan y yo pasamos esa noche
    En la cama de nuestra primera noche. No lo había vuelto a ver
    Desde que nos tumbamos en ella la noche de bodas.
    No me la llevé a mi propia cama.
    Se me ocurrió que con el fin de semana
    Pudieras aparecer en una visita sorpresa.
    ¿Apareciste para tocar en mi ventana oscura?
    Por eso me quedé con Susan escondiéndome de ti
    En nuestro lecho conyugal, el mismo
    Del que en tres años se la llevarían a morir
    Al mismo hospital en el que,
    En doce horas,
    Yo te encontraría muerta.
    El lunes en la mañana
    La llevé al trabajo, a la City
    Y después estacioné el auto al norte de Euston Road
    Y volví a donde mi teléfono me esperaba.
    ...

    [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

    Lo que pasó esa noche, en tus horas,
    Nadie lo sabe, como si nunca hubiera ocurrido.
    La acumulación de toda tu vida,
    Como en un esfuerzo inconsciente, como en el nacimiento
    Que pasa lento, que atraviesa la membrana de un segundo
    Hasta el siguiente, ocurrió
    Sólo como si no pudiese ocurrir,
    Como si no estuviera ocurriendo. ¿Cuántas veces sonó
    En mi habitación vacía el teléfono
    Contigo en el tuyo oyendo el tono
    Y a ambos lados una memoria que se desvanece
    De un teléfono sonando
    En una mente que ya estaba muerta.
    Cuento las veces que fuiste hasta la cabina
    Al final de Saint George.
    Ahí estás siempre que miro, apenas
    A la salida de Fitzroy Road, cruzando
    Entre los montículos de azúcar sucio.
    Con tu largo abrigo negro,
    Con la coleta a tus espaldas,
    Con tu andar que no se mueve ni despierta
    Y nadie más anda,
    Andando por las escaleras de Primrose Hill
    Hacia la cabina de teléfono a la que nunca llegas.
    Antes de medianoche. Después. Otra vez
    Y otra y otra vez. Y, ya cerca del alba, otra.
    ...


    [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

    ¿En qué posición de las manecillas de mi reloj hiciste
    Tu último intento,
    Ya más allá de mí capacidad de escucharlo
    Y agitaste la almohada
    De esa cama vacía? ¿Una última vez
    Que rozó apenas mis papeles y mis libros?
    Cuando llegué el teléfono ya estaba dormido.
    La almohada inocente. Dormía mi habitación
    Henchida de la nevada luz matutina.
    Encendí el fuego y saqué los papeles.
    Y apenas había comenzado a escribir cuando el teléfono
    Se despertó como alarmado,
    Como recordando todo. Tomó vida de nuevo en mi mano.
    Y después, como un arma elegida cuidadosamente
    O como una inyección,
    Depositó con frialdad sus cuatro palabras
    En lo más profundo de mi oído: “Su esposa ha muerto”.

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    -Ted Hughes, Frieda y Nicholas, hijos de ambos poetas-

    -Esta carta es un borrador que quise traer para fundamentar mejor sobre la vida de la poeta, claro está... es la opinión del vivo (viudo) en ese entonces, los muertos no hablan ni refutan

    Fuente: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

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    Mensaje por Evangelina Valdez Sáb 27 Oct 2012, 22:16

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    -Poeta Frieda Hughes Plath-

    "MI MADRE"

    Están matando otra vez.
    Ella dijo que lo hizo
    un año de cada diez,
    pero lo hacen cada año, o cada semana,
    algunos incluso lo hacen a diario,
    llevando a su muerte en sus cabezas
    y practicarlo. Ella les ahorra
    la molestia de su propia
    Pueden morir por ella
    sin tener que hacer
    la decisión. Mi madre enterró
    está actualizado, cavado para actuaciones repetidas.

    Ahora quieren hacer una película
    Para cualquier persona que carece de la capacidad
    para imaginar el cuerpo, la cabeza en el horno,
    dejando huérfanos a los niños. Entonces
    se puede rebobinar
    Para que puedan verla morir
    . Ya desde el principio otra vez

    El maní comedores, entretenido
    A la muerte de mi madre, se irá a casa,
    cada uno llevando su recuerdo de ella,
    sin vida -. ​​recuerdo
    Tal vez voy a comprar el video .

    Observación de alguien en la televisión
    significa todo lo que tienen que hacer
    es presionar "pausa"
    Si quieren hervir una tetera,
    Mientras mi madre sostiene a su aliento en la pantalla
    para terminar muriendo después del té.
    Los realizadores han recogido
    las partes del cuerpo,
    Quieren que ver.
    Ellos requieren vendajes para cubrir las juntas
    y disimular la prótesis
    en su nueva versión de mi madre;
    Quieren utilizar su poesía
    como costuras y suturas
    . Para darle credibilidad
    Ellos piensan que debo amar -
    Tener la espalda otra vez, piensan
    que debería darles palabras de mi madre
    para llenar la boca de su monstruo,
    su muñeca suicidio de Sylvia,
    ¿Quién va a hablar y caminar
    , y morir a voluntad,
    y morir, y morir
    Y siempre muriendo.

    NOTA:
    "Mi Madre" por Frieda Hughes, publicado en 2003 la revista Tatler .
    Escrito como una protesta en contra de la película "Sylvia".
    El poema se puede encontrar en la colección de Frieda Hughes ' ​​El Libro de los Espejos , publicado en octubre de 2009.

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    Mensaje por Evangelina Valdez Sáb 27 Oct 2012, 23:29

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    "LOS PERROS SE ESTÁN COMIENDO A TU MADRE"

    Eso no es tu madre, sino su cuerpo.
    Ella se arrojó desde nuestra ventana
    Y cayó ahí. Ésos no son perros
    Que parezcan ser perros
    Despedazándola. ¿Te acuerdas de aquel sabueso flaco
    Subiendo a todo correr por el sendero, llevando en alto
    Y colgando en carne viva la tráquea y los pulmones
    De un zorro? Bien, pues ahora fíjate en ésos.
    Se pondrían a cuatro patas al final de la calle,
    Se allegarán brincando a tu madre
    Y jalarán de sus despojos con el morro
    Levantado igual que el de un perro
    En nuevas posturas. Si la proteges,
    Te tumbarán y te despedazarán también a ti
    Como si fueses una parte más de ella,
    Y encontrarán cada bocado
    Tan suculento como los suyos. Ya es demasiado tarde
    Para salvar lo que ella fue.
    La enterré donde cayó.
    Tú jugaste alrededor de la tumba. Colocamos
    Conchas de mar y guijarros con vetas
    Que trajimos de Appledore
    Como si fuésemos ella. Pero una suerte
    De hiena vino gimiendo cara al viento.
    Ellos la desenterraron, y ahora están cebándose
    En la cornucopia
    De su cuerpo. E incluso
    Arrancan a dentelladas la faz de su losa,
    Engullen los adornos de su tumba,
    Y hasta la tierra se tragan.
    Así que déjala.
    Deja que sea su botín. Vete
    A sumergir la cabeza en los ríos nevados
    De la sierra de Brooks. Cúbrete
    los ojos con los aires que se retuercen
    En las planicies de Nullarbor. Déjales
    Que meneen los muñones de sus colas, que rabien y vomiten
    En sus simposios.
    Piensa mejor en ella
    Tendida con sagrado cuidado en una rejilla alta
    Para que los buitres
    La devuelvan al sol. Imagina
    Esas bocas quebrantahuesos, esas bocas trabajando
    Para el escarabajo
    Que la llevará rodando de vuelta al sol.


    Ted Hughes *
    traducción Xoán Abeleira
    desde El azor en el páramo. Bartleby Editores. 2010


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    "LECTORES"

    Deseando dar la vida a sus hijos muertos
    tomaron sus sueños, palabras reunidas por alguien
    que sufrió por ellos.

    Husmearon su ropa interior mental
    a través de cada poema que escribió. Querían desnudarla.
    Saber de qué estaba hecha.

    Trataron entonces de emplumar de nuevo al pájaro.

    El buitre con su sangrante cabeza
    dentro de su estómago,
    absorbiendo su propio jugo.

    labrando su figura,
    su razón,
    su muerte.

    Mientras sus madres yacen en silenciosas tumbas
    adornadas por verdes guijarros
    y flores en un estrecho florero, desenterraban a la mía.

    Sin demora esparcí sus huesos sobre el ataúd.

    La voltearon como carne sobre asador
    para encontrar sus secretos de sus muslos marchitos
    y de su pecho contraído.

    La sacaron los ojos para ver como veía.
    le cortaron la lengua en minúsculos bocados
    para hablar con su voz.

    Pero cada uno probó la carne separada,
    comió un órgano diferente,
    tocó otra piel.

    Insistieron en ser el único
    que la conocía mejor,
    que tenía la receta correcta.

    Cuando salió del horno
    la habían destripado, desollado
    y aderezado.

    La llamaron suya.
    Todo ese tiempo había pensado que me pertenecía más.

    Frieda Hughes Plath (Londres. 1.960)

    traducción de Isabel Jazmín Ángeles,
    desde La voz de la esfinge 2

    NOTA:
    "El suicidio de Sylvia Plath en 1963 desencadenó una tormenta en los círculos de la crítica literaria, quizá despiadada a tenor de los algunos poemas escritos por su marido y su hija."

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    Mensaje por Evangelina Valdez Dom 28 Oct 2012, 15:18

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    "LA MOTA EN EL OJO"

    Inocente como la luz del día me quedé mirando
    un prado con caballos, los cuellos curvos, las crines al viento,
    las colas ondeando ante el fondo
    verde de los sicomoros. El sol lanzaba
    destellos blancos como pináculos de capilla sobre los tejados
    y mantenía los caballos, las nubes, las hojas
    l
    firmemente arraigados, aunque todos ellos fluían
    hacia la izquierda como cañas en el mar
    cuando la astilla voló y se me incrustó en el ojo,
    me lo cosió de oscuro. Entonces empecé a ver
    un caos de formas bajo una lluvia cálida:
    caballos envueltos en el verde mutante,
    l
    exóticos como camellos o unicornios,
    paciendo en los márgenes de una mala foto,
    bestias de oasis, de tiempos mejores.
    El pequeño grano me quema, me raspa el párpado:
    brasa, y a su alrededor, yo misma,
    caballos, planetas y espiras girando.
    l
    Ni las lágrimas ni el alivio del rocío
    de los baños oculares pueden quitar la mota:
    está pegada, ha estado pegada una semana.
    Llevo esta comezón de ahora por la carne,
    ciega ante lo que será y lo que fue.
    Sueño que soy Edipo.
    l
    Lo que quiero de nuevo es lo que era
    antes de que la cama, antes de que el cuchillo,
    antes de que el alfiler y el bálsamo
    me colocaran en este paréntesis;
    caballos volando al viento,
    un lugar, un tiempo fuera de la mente.
    l

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    Mensaje por Evangelina Valdez Dom 28 Oct 2012, 15:49

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    -Tres Mujeres de Picasso- (pintadas por él, no son de él jajajaja, bueno... uno nunca sabe)

    "TRES MUJERES"
    (Fragmentos)

    Soy muda y oscura. Soy una semilla a punto de estallar.
    La oscuridad es mi parte muerta, y está resentida:
    no quiere ser más, ni diferente.
    La oscuridad me cubre de azul, ahora, como a una Madonna.
    ¡Oh color de la distancia y del olvido!
    ¿Cuándo llegará en que el Tiempo rompa
    y la eternidad lo sumerja, y me hunda por completo?
    l
    Hablo conmigo, sólo conmigo, aislada,
    lavada y roja de desinfectantes, sacrificial.
    La espera pesa sobre mis párpados. Yace como el sueño,
    como un gran mar. Lejos, lejos, siento la ola empujar
    su carga de agonía hacia mí, ineludible, la marea.
    Y yo, una caracola, haciendo eco en la playa blanca
    me enfrento a las voces que inundan, al terrible elemento.

    *
    l
    Soy acusada. Sueño con masacres.
    Soy un jardín de negras y rojas agonías. Las bebo,
    odiándome, odiando y temiendo. Y ahora el mundo concibe
    su fin y corre en pos de él, los brazos tendidos hacia el amor.
    Un amor de muerte que todo lo enferma.
    Un sol muerto tiñe el periódico. Es rojo.
    Pierdo vida tras vida. La negra tierra se las bebe.

    Ella es la vampira de todas nosotras. Así nos sostiene,
    cebándonos, bondadosa. Su boca es roja.
    La conozco. La conozco íntimamente.
    Vieja cara de invierno, vieja cara estéril, vieja bomba de tiempo.
    Los hombres la han usado vilmente. Se los comerá.
    Se los comerá, se los comerá, se los comerá al final.
    El sol se pone. Muero. Provoco una muerte.
    ...

    [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

    ... Por la ventana se ve la luna. Alta.
    ¡Cómo llena mi alma el invierno! Y esa luz de tiza
    depositando su polvo en las ventanas, las ventanas de despachos vacíos,
    aulas vacías, iglesias vacías. ¡Oh, cuánta vacuidad!
    Y esta cesación. Esta terrible cesación de todo.
    Estos cuerpos que ahora se amontonan a mi alrededor.
    Estos durmientes polares.
    ¿Qué azules rayos de luna congelan sus sueños?
    l
    La siento entrar en mí, fría, ajena, como un instrumento.
    Y esa insensata, dura cara en su final, esa boca dibujando una O
    abierta en expresión de lamento perpetuo.
    Es ella la que arrastra alrededor este mar de sangre negra
    mes tras mes, con sus voces de fracaso.
    Estoy desamparada como el mar en el extremo de su cordón.
    Me siento intranquila. Intranquila e inútil. También yo creo cadáveres.
    l
    Marcharé hacia el norte. Marcharé adentrándome en una vasta oscuridad.
    Me veo como una sombra, ni hombre ni mujer,
    ni una mujer, feliz de ser como un hombre, ni un hombre
    lo bastante insensible y plano como para no sentir
    ninguna carencia. Me siento una carencia.
    Levanto mis dedos. Diez estacas blancas.
    Mirad, la oscuridad se escapa por las grietas.
    No puedo contenerla. No puedo contener mi vida.
    l
    Seré una heroína de lo periférico.
    No se me acusará por los botones apartados,
    agujeros en los talones de los calcetines, blancas caras mudas
    de cartas sin contestar, enterradas en el cajón de la correspondencia.
    No seré acusada, no seré acusada.
    El reloj no me encontrará necesitando, ni tampoco estas estrellas
    remachadas en su lugar, abismo tras abismo.


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    ¿Qué es lo que arroja contra nosotras a estas almas inocentes?
    Mirad, están exhaustas, casi sin vida.
    En sus cunas de lona, nombres atados a sus muñecas,
    pequeños trofeos de plata para los cuales han venido desde tan lejos.
    Las hay con el cabello negro y abundante, las hay calvas.
    Con la piel rosada o pálida, morena o roja;
    comienzan a recordar sus diferencias.
    l
    Parece que estuviesen hechas de agua; no tienen expresión.
    Sus facciones duermen, como luz en el agua inmóvil.
    En sus vestiduras idénticas son los verdaderos monjes y monjas.
    Las veo lloviendo sobre el mundo como estrellas:
    sobre India, África, América, estas milagrosas,
    estas puras, pequeñas imágenes. Huelen a leche.
    Las plantas de sus pies no han tocado nada. Son
    caminantes del aire.
    l
    ¿Puede la nada ser tan pródiga?
    He aquí a mi hijo.
    Su ojo abierto es igual a todos, de un azul vulgar.
    Se vuelve hacia mí como una pequeña, ciega, luminosa planta.
    Un grito. Es el gancho del que cuelgo.
    Y soy un río de leche.
    Una cálida colina.

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    No soy fea. Puede incluso que sea hermosa.
    El espejo me devuelve una mujer sin deformidad.
    Las enfermeras me devuelven la ropa y un nombre.
    Es normal, dicen, que algo así suceda.
    Es normal en mi vida, y en las vidas de otras.
    Soy una de cada cinco, o algo así. No estoy desesperada.
    Soy hermosa como una estadística. Aquí está mi lápiz de labios.
    l
    Pinto la antigua boca.
    La antigua boca que olvidé con mi nombre.
    Hace uno, dos, tres días. Fue un viernes.
    Ni siquiera necesito unas vacaciones; puedo ir a trabajar hoy mismo.
    Puedo amar a mi marido, que lo comprenderá.
    Que me amará a través de la mancha de mi deformidad
    como si yo hubiese perdido un ojo, una pierna, la lengua.
    l
    Y entonces me pongo de pie, la vista un poco borrosa. Echo a andar
    no sobre mis piernas, sino sobre ruedas, sirven igual de bien.
    Y aprendo a hablar con los dedos, sin la lengua.
    El cuerpo es ingenioso.
    El de una estrella de mar puede contraer los brazos
    y los tritones son pródigos en piernas. Tal vez sea
    igual de pródiga en lo que me falta.

    De "Tres mujeres"

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    -Katherine Rubenstein -

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Dom 28 Oct 2012, 16:28

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    "EL OJEADOR DE CONEJOS"

    Aquél era en un lugar de poder:
    El viento me amordazaba con mi propio cabello,
    Arrancándome la voz, y el mar
    Me cegaba con sus luces, mientras las vidas de los muertos
    Se desplegaban en él, expandiéndose como el aceite.

    Allí degusté la malignidad del tojo,
    Sus negras espinas,
    La extremaunción de sus yaros amarillos,
    Eficientes, tremendamente hermosos,
    Y extravagantes como la tortura.

    Tan sólo había un sitio adonde ir.
    Cociendo a fuego lento, perfumados,
    Los senderos se iban estrechando hasta la hondonada.
    Y los cepos parecían casi como anularse
    A sí mismos: ceros que, sin haber capturado nada,

    Yacían arracimados, como contracciones de parto
    La ausencia de chillidos
    Formaba un hueco en aquel día caluroso, un vacío.
    La luz vidriosa era un muro transparente,
    Los matorrales guardaban silencio.

    Yo me sentía presa de un afán calmo, de un propósito.
    Sentía unas manos asiendo una taza de té, apagadas, insensibles,
    Cercando la porcelana blanca.
    ¡Ellas le estaban aguardando, esas pequeñas muertes!
    ¡Y cómo! Excitándole como muñecas seductoras.

    También nosotros teníamos una relación:
    Cables tensados entre nosotros, estacas demasiado profundas
    Como para poder arrancarlas, y una mente como un anillo
    Corredizo, cerrado sobre algo veloz,
    Cuya constricción también me mataba a mí.

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Evangelina Valdez Dom 28 Oct 2012, 16:49

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    "PERSECUCIÓN"

    Una pantera macho me ronda, me persigue:
    Un día de estos al fin me matará.
    Su avidez ha encendido los bosques,
    Su incesante merodeo es más altivo que el sol.
    Más suave, más delicado se desliza su paso,
    Avanzando, avanzando siempre a mis espaldas.
    Desde la esquelética cicuta, los grajos graznan estrago:
    La caza ha comenzado; la trampa, funcionado.
    Arañada por las espinas, ojerosa y exhausta,
    Atravieso penosamente las rocas, el blanco y ardiente
    Mediodía. En la roja red de sus venas,
    ¿Qué clase de fuego fluye, qué clase de sed despierta?

    La pantera, insaciable, escudriña la tierra
    Condenada por nuestro ancestral delito,
    Gimiendo: sangre, dejad que corra la sangre.
    La carne ha de saciar la herida abierta de su boca.
    Afilados, los desgarradores dientes; suave
    La quemante furia de su pelaje; sus besos agostan,
    Dan sed; cada una de sus zarpas es una zarza;
    El hado funesto consuma ese apetito.
    En la estela de este felino feroz,
    Ardiendo como antorchas para su dicha,
    Carbonizadas y destrozadas, yacen las mujeres,
    Convertidas en la carnaza de su cuerpo voraz.

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    Ahora las colinas incuban, engendran una sombra
    De amenaza. La medianoche ensombrece el tórrido soto;
    El negro depredador, impulsado por el amor
    A las gráciles piernas, prosigue a mi ritmo.
    Tras los enmarañados matorrales de mis ojos
    Acecha el ágil; en la emboscada de los sueños,
    Brillan esas garras que rasgan la carne,
    Y, hambrientos, hambrientos, esos muslos recios.
    Su ardor me engatusa, prende los árboles,
    Y yo huyo corriendo con la piel en llamas.
    ¿Qué bonanza, qué frescor puede envolverme
    Cuando el hierro candente de su mirada me marca?

    Yo le arrojo mi corazón para detener su avance,
    Para apagar su sed malgasto mi sangre, porque
    Él lo devora todo y, en su ansia, continúa buscando comida,
    Exigiendo un sacrificio absoluto. Su voz
    Me acecha, me embruja, me induce al trance,
    El bosque destripado se derrumba hecho cenizas;
    Aterrada por un anhelo secreto, esquivo
    Corriendo el asalto de su radiación.
    Tras entrar en la torre de mis temores,
    Cierro las puertas a esa oscura culpa,
    Las atranco, una tras otra las atranco.
    Mi pulso se acelera, la sangre retumba en mis oídos:

    Las pisadas de la pantera lamen los peldaños,
    Subiendo, subiendo las escaleras.

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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 29 Oct 2012, 07:59

    Gracias por todas tus aportaciones, Evangelina. Especialmente, me ha gustado mucho conocer los poemas de Ted Hughes y de la hija de éste y de Sylvia Plath, Frieda Hughes Plath.

    Un abrazo.
    Pedro
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    Sylvia Plath (1932-1963) - Página 3 Empty Re: Sylvia Plath (1932-1963)

    Mensaje por Maria Lua Jue 08 Nov 2012, 18:44

    Gracias a todos...
    Volveré para leer los
    poemas...
    Besos, amigos
    Maria Lua


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    o un ciego soñando
    y en ese vuelo y en ese sueño
    compartir contigo sol y luna,
    siendo guardián en tu cielo
    y tren de tus ilusiones."
    (Hánjel)





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    Mensaje por Pedro Casas Serra Dom 20 Oct 2013, 13:40

    Vuelvo a Sylvia Plath, una poeta única por la intensidad de su obra.

    Un abrazo.
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    Mensaje por Juan Martín Sáb 28 Dic 2013, 21:25

    Estimado amigo, celebro mucho encontrarme con este escenario en donde se ensalza y se da a conocer la figura y la obra de una gran poetisa.

    Mis felicitaciones y un afectuoso saludo.

    Juan Martín
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    Mensaje por Pedro Casas Serra Dom 29 Dic 2013, 13:34

    Agradezco mucho tu visita, Juan. Celebro compartir contigo el aprecio por la obra de Sylvia Plath. ¡Feliz Año 2014!

    Un abrazo.
    Pedro


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    Mensaje por cecilia gargantini Dom 29 Dic 2013, 15:06

    Yo sigo leyendo y aprendiendo, como siempre.
    Gracias, querido Pedro, y a todos los que han hecho estos magníficos aportes.
    Besitossssssssssss y FELIZ 2014
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    Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 30 Dic 2013, 05:59

    Gracias por tu interés, Cecilia. ¡Feliz Año 2014!

    Un abrazo.
    Pedro


    Última edición por Pedro Casas Serra el Jue 02 Ene 2014, 14:17, editado 1 vez


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    Mensaje por Evangelina Valdez Miér 01 Ene 2014, 19:58

    ¡Besotes a todossssss!

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    Mensaje por Pedro Casas Serra Mar 04 Jul 2023, 02:54

    Agradezco mucho todas las aportaciones nuevas a este tema.

    Un abrazo.
    Pedro


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