Aires de Libertad

¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.

https://www.airesdelibertad.com

Leer, responder, comentar, asegura la integridad del espacio que compartes, gracias por elegirnos y participar

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 977993 mensajes en 45264 argumentos.

Tenemos 1524 miembros registrados

El último usuario registrado es Gustavo Trejo

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

¿Quién está en línea?

En total hay 48 usuarios en línea: 5 Registrados, 0 Ocultos y 43 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Antonio Urdiales, Chambonnet Gallardo, javier eguílaz, Pascual Lopez Sanchez, Pedro Casas Serra


El record de usuarios en línea fue de 360 durante el Sáb 02 Nov 2019, 06:25

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

Diciembre 2022

LunMarMiérJueVieSábDom
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 

Calendario Calendario

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Galería


Denise Levertov (1923-1997) Empty

Denise Levertov (1923-1997)

Pedro Casas Serra
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador


Cantidad de envíos : 39030
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 74
Localización : Barcelona

Denise Levertov (1923-1997) Empty Denise Levertov (1923-1997)

Mensaje por Pedro Casas Serra Dom 07 Ago 2022, 13:11

.


Denise Levertov (n. en Ilford, Essex el 24 de octubre de 1923 – fallecida el 20 de diciembre de 1997) fue una poeta inglesa, nacionalizada estadounidense.

Carrera

Nació en Ilford, Inglaterra, su madre, Beatrice Spooner-Jones Levertoff, era galesa. Su padre, Paul Levertoff, inmigrante alemán fue un judío hasídico sefardí, convertido en sacerdote anglicano. Educada en casa, Levertov mostró desde pequeña afición por la escritura. Cuando tenía cinco años de edad, declaró que sería escritora. Con doce años envió algunos de sus poemas a T. S. Eliot, quien le respondió con una encomiosa carta de dos páginas. En 1940, cuando tenía 17 años, Levertov publicó su primer poema.

Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Alemania intentó someter a Gran Bretaña con bombardeos aéreos, Levertov sirvió en Londres como enfermera. Su primer libro, The Double Image, apareció en 1946, editado por Cresset Press.1​ En 1947 se casó con el escritor estadounidense Mitchell Goodman y se mudó con él a los Estados Unidos al año siguiente. Tras diversos conflictos, finalmente se divorciaron en 1975. Tuvieron un hijo, Nikolai, y vivieron principalmente en Nueva York, pasando los veranos en Maine. En 1955, se convirtió en ciudadana estadounidense. Para aliviar su difícil economía y en busca de inspiración, residieron también en otros países. Entre estos, fue fundamental, tanto para el desarrollo de su escritura, como para su vida personal, la estancia en México. Su madre, Beatrice Levertoff, murió en Oaxaca en 1977. A ella está dedicado el poema "Death in Mexico" (Muerte en México), el cual concluye:

Sobre su rostro pueden arrastrarse enredaderas y escorpiones pero aunque los siglos limen
los párpados y las anchas fosas nasales, la mirada de piedra
sigue inmóvil, fija, absoluta,
una sonrisa negadora frente a la eternidad.
Los jardines desaparecen. Ella, aquí, era extranjera,
igual que yo. Su muerte
no era asunto de México. El jardín
era un rehén. Los viejos dioses
..................tomaron lo que era de ellos.

Los primeros dos libros de Levertov se concentran en las formas tradicionales y el lenguaje. Pero al mudarse se volvió más sensible a la variedad idiomática del inglés estadounidense. Su escritura acusó la influencia de los poetas de Black Mountain y William Carlos Williams, cuyo concepto del pie variable y su propuesta de reflejar en la poesía las modulaciones del habla cotidiana le permitieron construir su idea del ritmo. Su primer libro de poesía escrito en Estados Unidos, Here and Now, muestra los inicios de su transición y transformación. Su poema “With Eyes at the Back of Our Heads” estableció su reputación.

Durante los años 1960 y 1970, Levertov se volvió mucho más políticamente activa en su vida y trabajo. Como editora de poesía de The Nation, podía apoyar y publicar el trabajo de poetas feministas y activistas de izquierda. La guerra de Vietnam fue un foco importante de su poética. También en respuesta a la guerra, Levertov se unió a la Liga de Resistencia a la Guerra.

Su vida profesional estuvo dedicada a la educación. Luego de mudarse a Massachusetts, Levertov enseñó en la Universidad Brandeis, MIT y Universidad Tufts. En la Costa Oeste, encontró un puesto como profesora de medio tiempo en la Universidad de Washington y por 11 años (de 1982 a 1993) profesora a tiempo completo en la Universidad de Stanford. Luego de retirarse de la enseñanza, viajó por un año realizando lecturas de poesía en Estados Unidos y Gran Bretaña.

En 1997, Denise Levertov muere a la edad de 74 años por complicaciones relacionadas con el linfoma. Fue enterrada en el Cementerio de Lake View en Seattle, Washington.

Obra

La obra poética de Levertov se relaciona con variados temas, especialmente la política y la guerra (y lo que esta conlleva como sufrimiento, injusticia y prejuicios). Otro tema importante es la fe, ya que desde el lado paterno fue influida por el judaísmo y el cristianismo, además de los contactos con el misticismo y el trascendentalismo, que se vieron expuestos en su poesía. En los últimos años de su vida se convirtió en católica. Al respecto la poeta Amy Gerstler escribió en Los Angeles Times Book Review: “Dignidad, reverencia y fuerza son palabras que acuden a la mente cuando se busca cómo definir… a una de las poetas más respetadas de América”.

Escribió veinte libros de poesía y crítica. También hizo traducciones y antologías poéticas. Sus puntos de vista sobre la música en la poesía contribuyeron a afinar la terminología e idea de la poesía moderna. Dos elementos esenciales fueron la forma orgánica y la pausa versal, a los que dedicó sendos estudios: "Algunas notas sobre la forma orgánica" y "Sobre la función de la pausa versal".

(Sacado de [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] )


*


Algunos poemas de Denise Levertov, de su obra Arenas del pozo, La poesía, señor hidalgo, 1996, en traducción de José Manuel Rodríguez Herrera:


¿QUÉ HERALDO?

Un brillo gris
avanza sobre
la serenidad oscura
del agua.
Una barca viene
lenta hacia
mí, pero quién
rema y qué
trae no logro
distinguir.



AMENAZA

Puedes vivir años junto
a un pino alto, honrada de tener
un vecino tan venerable, incluso
cuando suelta pinocha sobre tus flores
o te despierta al dejar caer grandes piñas
sobre el porche en la quietud de la noche.
Solo cuando, antes del alba, en un
solticio de primavera, el viento
arrecia y arrecia, trayendo imágenes
de barcazas a merced de gigantes
muros de olas crecientes,
te das cuenta de que siempre,
por respeto o por fe
en la belleza del pino, acecha
el miedo de que se caiga un día
sobre tu casa, sobre ti, sobre tu cama,
sobre la fragilidad de esa
rutina a la que casi
te has acostumbrado.



LA HERIDA

Mi árbol
oculta una herida.
No letal.  Y era joven.
Pero una rama marchita
se desplomó.



LA ELEGIDA

Expansión de gris, plata.
Solo esta bahía, poco profunda
y llena de rocas, es la elegida
para ser jade luminoso.
..................................Sus rompientes
cantan alto, cantan fuerte, el sonido
se oye claro en la cumbre. Quizás
el halcón de cola roja, meciéndose
alto, también la oye.



TIEMPO DE ARCO IRIS

Las cortinas de lluvia soplan
hacia el norte franqueando los bosques

ahora el sol
asoma por su ventana azul

y soplan
directas al arco iris

arqueado sobre el lago
para ver su propio reflejo

¡rizado sobre el sombrío
festejo de peces!



EN VERANO

Cuando la luz se detiene al caer la tarde,
las ramas más altas de los árboles más altos
se contonean como de placer. La luz y una brisa fugaz
se funden en una sola, una caricia. Más tarde, las ramas inferiores,
hojas o agujas en la sombra, repiten a coro
esa respuesta; su verde con un toque de azul forma un acorde,
tal lo podríamos llamar si fuera sonido,
al unísono con el ocre de esas
en las que el sol se demora.



FLORES AL ANOCHECER

Quietud entre las flores. Colores
de un fuego vivo y lento, caras
ardientes, pero frías al tacto.
Macizo de flores al ocaso: carmesíes,
magentas, naranjas,
un horno avivado de fija
mirada; cándidos escarlatas,
blancos ardientes, a flote
en la luz tardía, pasión serena
más queda que el silencio.



CISNE ENTRE LOS COPOS DE NIEVE

Sobre la fina capa de hielo pardo a medio quebrar,
parecía haber una bola de nieve compacta, grande como un tonel,
con forma de corazón, y de un blanco
idéntico al blanco de la orilla
virgen de un lago. Al acercarme, su rostro sombrío
-antifaz y pico- se volvió más nítido; el largo cilindro
del cuello y las patas desplegadas, en un equilibrio
cansado, inmóvil. El agua negra trazaba en su estela
ese gesto de abandono. Los copos,
suaves en el aire apaciguado,
no cesaban de caer. El silencio
se hizo más y más profundo. El día, corto,
quedó suspendido, interminable.



DE CRIATURA A CRIATURA

Era tarde para andar por el boque, pero aun
así lo hice. Y al apartarme por un momento
del sendero sombrío para entrar
en una sombra mayor, en mi pinar favorito,
recibí un regalo del anochecer:

un búho chico que, sin asustarse,
se movía pausadamente
en una rama apenas apartada
de mí, atrevido
me miró -era una mirada larga,
fija, reconociendome, imparcial.



VISITAS AL OTRO MUNDO PARALELO

Vivimos nuestras vidas de pasiones humanas,
crueldades, sueños, conceptos,
delitos y el ejercicio de la virtud
en y junto a un mundo vacío de
nuestras preocupaciones, libre
de aprehensiones -aunque afectado,
sin duda, por nuestras acciones-. Un mundo
que, aunque coincidente, es paralelo al nuestro.
Lo llamamos "Naturaleza" y al tiempo nos cuesta
admitir que nosotros también somos "Naturaleza".
Cada vez que perdemos la pista a nuestras obsesiones,
nuestras cuitas, al sumergirnos por un minuto,
acaso una hora, de total (casi total)
atención a esa otra vida despreocupada:
nube, pájaro, zorro, haces de luz, el peregrinar
danzante del agua, la quietud vasta
de las efímeras hechizadas por la luz en una ventana,
voces animales, rumor mineral, el viento
en diálogo con la lluvia, océano con roca, el tartamudeo
del fuego en el carbón... algo reprimido
en nuestro interior, como un asno atado a una parcela
de hierba roída y cardonales, se rompe, liberándose.
Sin que nadie sepa
dónde hemos estado, de pronto nos vemos atrapados
de nuevo en nuestra propia esfera (a la que debemos
volver de hecho para seguir con nuestros destinos)
-pero no somos los mismos, no del todo.


Última edición por Pedro Casas Serra el Lun 08 Ago 2022, 11:38, editado 1 vez


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
Pedro Casas Serra
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador


Cantidad de envíos : 39030
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 74
Localización : Barcelona

Denise Levertov (1923-1997) Empty Re: Denise Levertov (1923-1997)

Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 08 Ago 2022, 10:13

.


DEBERÍA SER VISIBLE

Si desde el espa io no solo fueran visibles el zafiro de los continentes
y el oleaje de los océanos, sino también las guerras,
hogueras, incendios, conflagraciones forestales,
llamas, rescoldos humeantes... la Tierra parecería
una amarga bola aromática llena de clavos venenosos.
Y cada guerra se alimenta de armas: debería ser visible
que grandes sumas de dinero han cambiado de mano.
que se han hecho pingües beneficios y se ha explotado a los trabajadores
para construir la destrucción, que economías nacionales se han maquillado
para que estos fuegos, estas guerras, puedan arder
y consumir la felicidad de este planeta único,
tan sereno, visto desde fuera de su fina cáscara transparente,
tan agraciado, con agua, aire
y sus miles de formas de "vida que quiere vivir".
Debería ser visible que este globo verdeazulado
sufre un cáncer que lo está devorando.



EN LOS BOSQUES

Todo está en peligro, pero a la  vez
todo se hace presente:
los árboles, que noche y día
aguantan firmes, amasando
vida y musgo, los arbustos
con capullos impacientes de afilados brotes
como lápices de punta verde. La corteza del cedro,
de trenzas marrones; la del pino, de hondos surcos;
los rayos invernales, que por aquí dan luz
a un arbolillo, y por allá a un viejo tronco;
los helechos;  los líquenes. Y el lago
siempre dispuesto a mudar su piel
a la mínima inflexión del cielo.
Todos responden a la llamada a filas
y, como de costumbre,
hablan por los ausentes.
Fuerte y claro resuena
el revolucionario "¡Presente!".



EL PASADO III

Intentas que el presente
..........quede gravado en tu mente: cuentas sus bendiciones
....................(que hoy son muchas) porque,
aunque no has perdido la esperanza en el mundo, por
..........muy raro que les parezca a tus amigos más pesimistas
....................y a ti misma, tus propias esperanzas
se han encogido, las opciones son menos profusas. Hace ya años
..........te entretenías pensando en nombres
....................que poner a una hija, más tarde aún contemplabas,
al menos como hipótesis, la idea
..........de un amor no imposible, una pasión corrrespondida,
....................o resolvías con humildad aprender
un oficio, o varios idiomas.
..........Todos esos rescoldos de futuro
....................se apagaron tras de ti, olvidados. Por tanto,
el presente. Sus bendiciones
..........muchas hoy:
....................de pronto, decoran
los árboles brotes de tiernos capullos
..........por todos los lados de un diseño irregular: blanco osado,
....................rosa flamenco en la bruma matinal.
Pero, en verdad, no es
..........lo que anhelas. Es el pasado
....................lo que quieres. No, no el tuyo,
ni revivir nada... no, lo que deseas
..........es un mantillo,
....................un suelo de bosques, denso, rico,
insondable; un palimpsesto, su superficie un mosaico
..........con filigranas de hojarasca, tan frágil,
....................tan tenaz. Cuando acercas el oído
a ese suelo aromático se oye el bramido dísono
..........de un ciervo herido que escapó triunfante
....................de vidas pasadas.



EL PLÁTANO DE LONDRES

"Extraño amor lidio de Jerjes,
el árbol del plátano".

JOHN DONNE, "Lo otoñal"

Motas prímulas sobre gris. Tronco
y ramas majestuosas, y también
borlas, como de juguete, entre la
maraña de ramillas, brotes sueltos.
Extraño amor lidio, evocas, donde estés,
las viejas calles de mi ciudad, por siempre llenas
de historia y promesas.



VESTIGIO

Mi amistad con de uno a dos, o tres, sí tres,
hombres por los que sentí
una vez un deseo desenfrenado, hiriente,
aún conserva, tras tantas transformaciones,
restos de aquella fragancia,
como en un cofre donde cierta vez
se guardaron las hojas de una hierba exótica,
hierba de propiedades variadas, curativas y peligrosas,
pero ya muy mustia.



LA GRAN GARZA NEGRA

Desde que paseo más por los bosques
que por mi camino habitual,
observo los árboles; pero entre los seres humanos
me gusta ver a una anciana
que disfruta todo el día, horas y horas,
pescando sola en la punta del malecón.
Los rusos recogen setas tras la lluvia
dejando un rastro de sarafanes rojos,
ruiseñores, samovares, calentadores
(aunque luego seguro que de nada de esto
se acuerdan). Las familias vietnamitas,
que pescan o se sientan lo más cerca posible
del agua, me hacen recordar ese lago en Hanoi
bajo una luz ámbar en nuestra primera noche de jet lag,
paz en esa guerra a la que acudíamos como testigos.
Esta mujer entregada a su placer evoca
toda una cultura, una flor silvestre
que crece tenaz entre los algodonales,
a los pies de mulas y dueños, en una región
de tierras rojizas. Veo
a una niña descalza junto al río,
aprendiendo a usar la caña. ¿Qué batallas,
qué fatigas no habrá superado?
Ha acaparado todo el tiempo del mundo -nada menos-
y ahora solo espera unos pocos peces como trofeo,
plena y realizada, como una garza.



EL CULTO A LAS RELIQUIAS

El servilletero de mi padre,
de plata labrada con un modelo
de cardos escoceses, el medallón central
sin iniciales, un óvalo blanco.
.........................................Dos grandes cuchillos
de cocina germanos, no de acero inoxidable, de antes del 14,
que mi madre restregaba cuidadosamente con Vim
después de usarlos.
.............................Mi uso diario
de todo este tipo de cosas
me une a manos ya ausentes.

Nos reímos con sorna de los timadores del medioevo,
pensamos que nunca habríamos caído
en timos tan burdos -huesos de animales
sin consagrar, clavos de un viejo cobertizo,
astillas de la cruz como para llenar
toda una leñera-.
..........................¿Pero qué derecho
tenemos a reírnos de los ilusos
por desear estas cosas?
....................................¿A quién no le gustaría
tocar con sus manos lo que tocaron
unas manos tan amadas o veneradas? -¿A ti? ¿A mí?
.....................................................¿Quién no querría
posar sus labios en el cáliz verdadero?


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
Pedro Casas Serra
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador


Cantidad de envíos : 39030
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 74
Localización : Barcelona

Denise Levertov (1923-1997) Empty Re: Denise Levertov (1923-1997)

Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 08 Ago 2022, 10:56

.



MIRAR, CAMINAR, SER

"El mundo no está para
mirarlo sino para ser en él".

MARK RUDMAN

Miro una y otra vez.
Mirar es una forma de ser: uno se convierte,
a veces, en un par de ojos caminantes.
Camino hacia donde los ojos miran.

Los ojos
cavan madrigueras en el mundo.
Tocan
fanfarrias, aullidos, madrigales, clamores.
El mundo y su pasado,
no solo
el presente visible, sólido y sombrío,
que te mira si lo miras.

¿Y el lenguaje? ¿Ritmos
de eco e interrupción?
Es una
forma de respirar,

de respirar para sostenerse
mirando,
caminando y mirando
por el mundo,
en él.



TESTIGO: INCOMUNICADO

Hablan de los vínculos en la infancia, del primitivo
ser sin sentido de los límites, todo tanto
o tan poco por sí solo, sin comparar.
.....................................................Pero qué desierto,
la soledad
de las ideas antes del lenguaje. Como tinieblas
que enturbian la mente y difuminan
los destellos de la vista,
vapor en el blanco espejo.



EL HIMNO

¿Había muerto, o era ya
muy vieja y ciega, o
era que el sueño
-este himno, este peán extático,
esta música tejida
de color y forma, del sentido
del espacio aéreo-,
que ese sueño
quería mostrar el poder
de la Memoria, ahora, hoy o en cualquier
momento de necesidad? ¿O era el poder
del ojo interior, distinto
de la Memoria, el de la Imaginación,
aún mayor de lo que podemos recordar,
pero relegado, ese pozo en el que
olvidamos sumergir nuestras copas?

Con lujo de detalles,
la vasta colina de árboles,
frondosos todos, de todas clases,
todos los tonos verde, verde oro, verde azulados,
verde oscuro, verde primarios,
puros y esenciales, castaños,
oscuros y cálidos, y el casi púrpura
de los árboles del humo -los percibía
a través de media milla de la densidad del aire
como una masa de formas redondas y variadas,
pero veía cada hoja
rizarse, brillante,
casi sus nervios y bordes dentados:

en todo caso, esa visión
soñada trajo consigo tanta
alegría, que solté
lágrimas de gratitud
(como nunca antes, aunque había leído
que a veces se derraman lágrimas
como esas), fascinada al saber
que ese poder era mío, una gracia
concedida: poder ver así en sueños,
aunque ciega,
aunque lejos de este mundo.



ESCRITOR Y LECTOR

Cuando me viene un poema
y se abre camino a la luz del día,
casi completo, desde el brazo, la mano, la pluma
a la página, o si requiere
varios borradores, tras añadirle
cambios, injertándole
lo que le falta,
desenredándolo de sus excesos
hasta que puede respirar
solo y dejarme:

entonces siento fervor por ser
escogida para este
oficio; y deleite y una sensación de destino
extraña y familiar.

Pero cuando oigo o leo
un poema perfecto, creado
por otra persona, alguien de quien quizás
no haya oído hablar antes -un poema
que me trae visiones frescas, con una música
que jamás pensé que podría oír,
algo conmovedor, un nuevo
vuelco de dolor, de esperanza, un poema
que tiembla con un poder
vital propio-,
entonces siento que algo me atrapa
fuera de ese fervor aislado, de ese gozo solitario, hacia
lo que los cantantes sienten en un gran coro
donde participan con humildad y pasión
de armonías que se convinan para formar
olas y ondas en un océano de música,
y donde luego callan para oír como el aria
los cubre con una idílica quietud.



LO QUE UNO  OBTIENE AL VIVIR JUNTO A UN LAGO

Que es ancho
y manso, con leves
ondas; ancho y
llano; que refleja el cielo vasto
e intangible en su
aguas dulces, frías y
serenas; que podemos
tocarlo, probarlo y entrar en él.
Que es ancho
y despejado, salvo
una vela por aquí, por allí
una constelación de aves...
una pradera de agua.
ese sería el nombre,
un claro en el bosque
enmarañado de formas y voces,
ansiosas intenciones, apremiantes
memorias, aire claro
para colmar
el alma, un gesto
interno, los brazos
bien abiertos, ecos
de esa muda
expansión generosa
que llamamos lago.



ARENAS DEL POZO

Las partículas doradas
caen, caen,
atraviesan la profundidad
del agua y se posan
en el lecho llano
del pozo hasta que,
consumado todo
el descenso, se completa
la absoluta transparencia
del agua, despejada
de sus constelaciones
de arena brillante.
¿Es este
el sitio al que te ha
traído la meditación?
¿La transparencia
vista en sí misma
como si su esencia
no fuera, después de todo,
permitir la
percepción de lo otro, no de sí?
Con una vara
de sauce vuelvo
a turbar la charca de ensueño,
oscuras nebulosas
se forman y desintegran,
los granos
sueltos vuelven
al ritual del descenso,
lenta, lenta,
y otra vez
se hace la paz,
y el misterio
de esa claridad
tan pura, ¿es agua de verdad,
o aire, o luz?



PARA LOS MENOS AMADOS POR LOS DIOSES

Cuando descubres
que tu obra reciente vuelve a transitar por la senda
de pasadas décadas, te preguntas, con pavor,
¿me habré quedado sin vocación? ¿Habré dicho ya todo lo
que tenía que decir?".
...............................Hay un remedio
-uso solo- contra la parálisis que te aprieta la garganta para
.........dejarte sin voz,
y con las manos inertes: recordar a los grandes, recordar a Cezanne
sin tregua sur le motif, su montaña
un infatigable ángel del mediodía con el que se batía como Jacob,
exigiendo una bendición reacia. O recordar a James ensayando
el mismo tema una y otra vez, la pérdida
de la inocencia y la adquisición
(nota a nota, cada una con su tono,
hasta que por acumulación suena un acorde) de la sombría
conciencia. Cada vida en el arte
sale al encuentro de dragones que resurgen de sus escamas sangrientas
en cíclico ritmo: aprende y olvida, aprende y olvida.
No es solo
la pasión por la obra bien hecha (que también)
sino cómo las
radiantes epifanías persisten, persisten,
prístinas, desapercibidas, arrebatadoras...
hasta que te quedas atónita al reconocerlas. Y ahora mira,
esa luz que se curva, la sombra de un ala,
es una de ellas, sin voz. Puedes seguir, has de
continuar.


DENISE LEVERTOV, Arenas del pozo, La poesía, señor hidalgo, 1996
(Traducción de José Manuel Rodríguez Herrera)


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

Contenido patrocinado


Denise Levertov (1923-1997) Empty Re: Denise Levertov (1923-1997)

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Lun 05 Dic 2022, 14:29