Aires de Libertad

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    José Luis Vega (1948-

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    José Luis Vega (1948- Empty José Luis Vega (1948-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 12 Jun 2023, 06:17

    .


    José Luis Vega
    Santurce (Puerto Rico), 8 de junio de 1948

    Elegido en 1997 como académico de número de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, donde ocupa el sillón h. Tomó posesión el 19 de marzo de 1998 con el discurso titulado Luis Palés Matos y Evaristo Ribera Chevremont: poéticas paralelas. Le respondió, en nombre de la corporación, María Vaquero. Es el actual director de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española.

    José Luis Vega, poeta, ha sido profesor en la Universidad de Puerto Rico, director del Departamento de Estudios Hispánicos, decano de la Facultad de Humanidades en ese mismo centro docente y director del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

    Es autor de los poemarios Signos vitales (1974), Las natas de los párpados (1976), La naranja entera (1983), Tiempo de bolero (1985), Bajo los efectos de la poesía (1986), Solo de pasión/Teoría del sueño (1996). En 2002, la Colección Visor de Poesía publicó Letra viva (1974-2000), antología de su obra poética. La editorial Planeta, en México, con el sello Seix Barral, publicó el poemario Sínsoras (2013). Estampa Ediciones (Madrid, 2014) publicó, en edición limitada, Botella al mar, con ilustraciones originales de Oscar Lagunas. La Editorial Pre-Textos ha publicado su ensayo El arpa olvidada. Guía para la lectura de la poesía (2014) y los poemarios Música de fondo (2016) y Escrito al dorso (1922).

    Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, portugués, rumano, griego y ruso. También es autor de la colección de ensayos y poemas Techo a dos aguas (1998) y de diversos estudios literarios entre ellos, César Vallejo en Trilce (Editorial de la Universidad de Puerto Rico,1983), La visión trágica en la poesía de Pablo Neruda y Coloquio de los centauros: poética de Rubén Darío, ensayos que forman parte de las respectivas Ediciones Conmemorativas de ambos poetas, publicadas por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua (2010).

    Es académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba y de las Academias Norteamericana, Dominicana y Boliviana de la Lengua Española. Por su gestión cultural, ha sido distinguido con la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica y con la Medalla de la Fundación Ricardo Alegría.

    (Sacado de https://www.asale.org/academico/jose-luis-vega )


    *


    Algunos poemas de José Luis Vega:


    De Signos vitales (1974):


    HISTORIA DOMÉSTICA

    Yo te gané el aire
    y fuiste entonces
    la raíz de mi lecho
    su razón
    mi periplo
    la incidencia
    el pequeño rabiar de cada día

    Mas tarde porque sí
    -porque la sangre-
    entramos a vivir
    a los cuartuchos
    a degustar los catres de segunda
    la silla de segunda
    la ducha de segunda
    y el chiforovis del espejo roto.

    Era en Villa Palmeras
    tú supiste
    del ceño del  casero
    del ruido seco de las cucarachas
    del modo lateral en que vivimos
    de cómo entraba a tandas
    la miseria.

    Pero el amor oficia dondequiera
    a las tres
    a las seis
    mañana y tarde
    a las cuatro
    a las ocho
    y por la noche
    son pardos los gatos en verdad.

    Entonces nuestra hija
    llegaba y no llegaba
    era un turbión de amor
    y otro de sangre
    -un golpe y otro golpe-
    hasta que al fin
    la vida nos la trajo por los pelos.

    Hoy todo lo alborota
    los pomos
    ..............los papeles
    los libros
    ..............los poemas
    pero ríe
    y engrandece el amor
    con cada diente.

    Ahora estamos tres en la pobreza
    furiosos y felices
    amándonos a son de lengua y golpe
    casi nada tenemos
    casi nada queremos
    y somos lo que debemos ser
    una mujer............un hombre
    ..............y una hija.



    RUEDA DE LA FORTUNA

    Hacer lo que hacemos es siempre un espectáculo,
    pero vale la pena porque al final de cuentas se trata de la vida.
    Se trata de vivirla como no manda nadie:
    ni Cristo ni el Estado ni la Lluvia.
    Se trata de la arena,
    de echar a andar con júbilo
    por el listón sin fin junto a las olas
    mientras la niña arranca caracoles silvestres.
    Se trata del amigo
    que un buen día se mete en la casa
    lleno de golondrinas y melones
    y te saca a bailar en las tabernas
    hasta el cuerno jocundo de la luna.
    Se trata del amor
    que no escatima el tiempo ni el lugar
    ni el color de la colcha ni el polvo de la alfombra
    ni la solemnidad de un día de lujo.
    Se trata de los ríos,
    de las piedras más lisas de la patria
    donde el agua grabó sus iniciales por siglos insumisos.
    Se trata de la flor,
    del astro a la deriva,
    de tocar la guitarra,
    de llenarse el bigote de cerveza,
    de vaciar pulmones en la risa,
    de comernos el pan,
    de bebernos el vino,
    de escuchar el registro de los pájaros,
    de subir escaleras,
    desplumar las gallinas,
    desaguar la vejiga,
    eyacular a veces,
    atarnos los zapatos,
    montarnos en la estrella,
    agotar, si se puede, la lista de los verbos
    e inventar otros cuantos todavía.
    Pero también se trata de morirnos,
    de acabarnos un poco cada vez,
    como se dice,
    cesar de respirar,
    pasar a mejor vida,
    pudrirnos,
    morir para nacer,
    nacer para morir,
    subir al cielo,
    asarnos en las pailas,
    expirar,
    exhalar el último suspiro,
    despicotarse uno
    fallecer,
    sucumbir,
    inmolarse ante el tiempo sin remedio;
    y todo porque sí,
    porque nadie está exento,
    porque realmente es justo y necesario,
    porque realmente es justo y necesario.



    CLIMÁTICO

    Soliloquial el aire parla parla
    tramontano dolor
    ................................mistral angustia
    Asunto alisio irse acabando
    en las cisternas frígidas
    ¡qué lluvia!
    ¡qué baja tormentera!
    ........................................SANTABÁRBARA
    quién mueve los sillones del empíreo
    quién desencaja el cielo de sus goznes
    Y yo solo
    .................sensato diluviante......solo

    en día que no rota........solo
    en pena que no amaina..........solo
    fosforecido de relámpagos.




    De Suite erótica (1974):


    POEMAMOR

    Este poema respira, resuella, resopla
    sube baja sube baja suda
    se viene y se va
    como las olas
    de la mar.

    Parte de este poema queda escrito
    en las paredes de los baños públicos,
    en los espejos de los hoteles,
    en las mesas de las cafeterías,
    en las fundas de las almohadas púberes,
    en los camarotes comunes de los marinos mercantes,
    en las galeras de las cárceles
    y en las galeras de las linotipias.
    Algunos versos fueron escritos por hombres remotos
    en lenguas secas y olvidadas.
    Otros no se han escrito todavía.

    Este poema se hace en la cama,
    se hace en la playa,
    debajo de un árbol,
    en un auto europeo,
    de pie o,
    si le gusta,
    adosado a una silla.
    En el tonel de Diógenes
    es probable que no lo pueda hacer.
    Tampoco en el caballo de Alejandro.

    Este poema es un fenómeno estrictamente humano
    que admite variedad
    según la época, el lugar y la atmósfera.
    Por ejemplo:
    ................mujer con hombre
    ................hombre con mujer
    ................hombre con hombre
    ................mujer con mujer.
    Algo de esto puede verse en las ánforas griegas
    y en las paredes de Mesopotamia.
    (Hoy día no pintamos tales cosas en los vasos.)

    Este poema es un pene en erección,
    es el órgano de Bach,
    es el pozo de la dicha,
    es la fuente de la juventud,
    es la isla del tesoro,
    es el granero del mundo,
    es el cerco de Numancia,
    es el fuego de Gomorra,
    es el arca de Noé.

    Este poema tiene:
    .......................Introducción
    .......................Nudo
    ................................CLIMAX y
    .......................Desenlace.
    Otra de sus características
    es el uso ingenioso de la lengua.

    Este poema puebla el mundo,
    es un cuerpo desnudo,
    es dos cuerpos desnudos
    unidos por un puente de marfil milenario.
    Sube, baja, sube, baja, suda
    se viene y se va
    como las olas
    ..............del amar.



    SOBRE LAS VENTAJAS DE HACER EL AMOR
    EN UNA PLAYA DE LA COSTA NORTE

    Hacer el amor muy de verano en una playa del Atlántico
    tiene sus contras y sus pros.
    La arena raspa, claro, como papel de lija,
    pero la noche, si es de noche, es bella aún
    y en todas partes auxilia a los amantes.
    Siempre se corre el riesgo de que un guardia nos sorprenda.
    En ese caso, como dije, pues se corre.
    La arena también es delatora,
    impregna los zapatos, se mete en los bolsillos,
    en los ruedos, en las uñas, unta el pelo,
    es algo así como un atisbo de conciencia;
    ah, pero el amparo de los vientos circulares
    retrasa dulcemente los abismos.
    Si sube la marea, puede que nos mojemos las fisuras;
    pero qué importa eso, si al final
    tienes el agua del Atlántico para lavarte a tu sabor.
    Voraces, bien formados escuadrones de mosquitos
    nos clavarán con saña sus ponzoñas;
    pero al venirte aquí, bajo mis sueños,
    en la playa nocturna y desolada,
    se te hundirán estrellas en los ojos.
    Pondera estas palabras.



    COMO LA INMENSA MAYORÍA

    Mi amor, como la inmensa mayoría,
    no sabe nada de poesía.
    Con mis pobres poemas hace cosas
    sencillamente inverosímiles:
    los plancha, los zurce, los fríe,
    hasta los zurra con la escoba.
    Mi amor, como la inmensa mayoría,
    vive palpando la poesía.




    De La naranja entera (1983):


    MUJER CON LLUVIA

    Todo es lluvia y de pronto
    una mujer avanza entre la lluvia.

    Sortea cada bache
    con breve pie de pájaro aterido.
    Peinados contra el frío los cabellos.
    La falda entre sus muslos
    amparándose.

    Avanza contra un fondo
    lluvioso de paredes.
    El fuego del relámpago,
    el trueno la apresuran.

    Camina ajena al signo interrogante
    que orla su traje al viento,
    ajena a los misterios que salpica
    su paso por la lluvia.

    ¿Qué la trae, qué la lleva, de qué rayo
    procede su energía?
    ¿Su nombre,
    en qué aguacero?
    ¿Su rostro,
    en qué llovizna?
    ¿Qué amada voz, qué urgencia,
    hacia qué oído
    los golpes de sus tacos se deslizan?

    Amparada en la flor de la sombrilla
    cruza:
    es lo único vivo
    en la muerte interina de la lluvia.



    POEMA A LAS ADOLESCENTES

    A esa edad sus pechos son duros y quebradizos como pop corn.
    Al tacto su torso apetecible se moldea
    como una barra de chocolate con almendras.
    Usan entre sus muslos
    una tímida liebre de orejas apenadas
    y allí guardan sus clítoris rosáceos,
    sus medallitas de primer honor.
    Un acné apasionado
    les cubre todo el cuerpo
    y como a un refresco efervescente
    cualquier agitación las espumea.
    Tal joviales gacelas pellizcadas huyen
    por campos de pupitres
    y no hay arroyo en bosque más alegre
    que el silbo de sus voces
    a la hora en que salen del colegio.
    Así son estas diosas de vinil,
    madonnas de cristal en jeans ceñidos,
    europas raptadas en finas bicicletas,
    graduandas dianas del amor
    o jocosas cariátides del pavo.
    Yo las amo,
    y desde esta edad provecta
    celebro sus tiernas madureces en almíbar.



    LA BATALLA DE LOS SEXOS

    Considero tus armas y las mías
    con la frialdad de un general que fuma.
    Mis manos diplomáticas
    arguyen sus piruetas en el aire.
    Exploro tus fronteras,
    tus posibles colinas bien guardadas,
    tus senos antiaéreos.
    Miro tu retaguardia,
    tus zonas de combate
    y el terreno minado de tus ojos.
    Imagino tu modus operandi,
    los puentes de temor que hay que volar
    y no descarto
    un ataque sorpresa de tu parte.
    Te sitio con la fuerza que se sitian
    lejanas capitales de provincia.
    Considero tus armas y las mías:
    el modo de quedar muy bien parado
    en caso de un combate cuerpo a cuerpo.

    A Amalia Lateano le gusta esta publicaciòn

    Pedro Casas Serra
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    José Luis Vega (1948- Empty Re: José Luis Vega (1948-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 12 Jun 2023, 11:44

    .


    De Tiempo de bolero (1985):


    LETRA

    Amor, amor, apúrate, practica
    que ni la flor del verso dura tanto
    y el fulgor es fulgor, sólo fulgor.

    Escucha este bolero que te canto a capella,
    al oído, a tu nombre
    para ajorar la seducción:

    Se vive solamente una vez;
    afinca en esta letra y dame el sí,
    esa nota preciosa de la encampanadura.

    Amor, amor, apúrate, practica,
    atiende mi canción y besa, bésame mucho
    como si fuera esta noche la última vez.



    EL VIENTO

    El viento entra a mi cuarto
    como en nombre de alguien.
    Redondea los cuadros,
    absurda los papeles,
    alegra los batientes
    y se sienta en la silla
    a contemplarme.
    El viejo es viejo y vasto
    pero no apoya a nadie.
    Me mira con sus hoyos y destila
    un ácido sabor a cosa rota.
    Sopla estas notas y provoca
    elípticos sujetos sin objeto.
    El viento es cosa mala.
    Cuando sale sonando la campana del gozne,
    uno siente esa sola tristeza de bombilla
    y no sabe por qué, por quién, ni dónde.




    De Bajo los efectos de la poesía (1989):


    BAJO LOS EFECTOS DE LA POESÍA

    Bajo los efectos de la poesía
    es posible viajar a la velocidad del pensamiento,
    mirar el mundo entero flamear,
    tocar con la punta de la lengua las estrellas,
    soñar con la justicia universal.

    Bajo los efectos de la poesía,
    usted no es responsable de sus actos:
    hablará en lengua extraña,
    hará cópulas públicas,
    cabalgará centauros.

    Bajos los efectos de la poesía,
    se ven blancas galaxias expandiéndose
    en el ojo de la cerradura
    y violines viejísimos
    mudando el polvo de sus plumas.

    No importa cuál sea su pasión,
    fe, raza, sexo edad
    o ensoñación política,
    no debe avergonzarse de volar
    bajo los efectos de la poesía.



    CONFESIÓN

    De noche, en la alta noche, escribo versos.
    Otros hacen la guerra o el amor.
    Yo sólo escribo versos como loco
    galán de una Abnegada.
    Ante los torvos trovo
    sin arpa ni laúd.
    No zampoñas, no alondras, no redobles:
    neuronas como flores me acompañan.
    No maldigo la sombra del tirano.
    (Mejor es que se muera sin poesía.)
    No te nombro, Dialéctica Ramera,
    (pero te amo en silencio como antes).
    Inútil como el mirlo
    que Euterpe soltó al viento, he sido.
    Ni siquiera practico
    dudosa abnegación.
    Cierta piedra de escándalo me basta
    para posarme libre;
    y un trozo de mendrugo
    me hace justo.
    Ni pan ni pez ni vino
    produjeron mis manos materiales,
    sólo versos de loco, sólo versos.



    EL CUERPO DEL LENGUAJE

    El cuerpo del lenguaje aquí tendido:
    su ambigua suculencia que me exige
    tocarlo donde nadie y como todos.
    Desnudarlo y ponerle otro vestido
    -con el perdón de la prosopopeya-
    y que distingo siga siendo el mismo
    pesquisidor de la belleza.
    Morderle un canto, si el silencio cede
    un pedazo dorado de su halo,
    (pues no es hecho su cuerpo de palabras,
    sino de lo no dicho).
    Sobarlo parte a parte hasta que todo
    se erice de pequeñas metonimias
    y luego, con astucia, si se deja,
    sorberle la metáfora.
    ¿Y entonces qué, si este esplendor difunto
    permanece yacente,
    si cansada de trucos y d tropos,
    de caricias de tanto transeúnte
    su piel no pierde la penosa
    palidez de la página?
    ¿Con qué beso profundo, con qué argucia
    de lengua lograremos que avive,
    que despierte y que venga a nosotros el poema?



    ME RETRACTO DE TODO LO NO DICHO

    Me retracto de todo lo no dicho,
    de las cartas de amor que no envié,
    de las palabras que entre servilletas
    murieron en los bordes de las mesas
    de brumosos cafés;
    de todo lo pensado inútilmente
    al arduo paso de las nubes quiero
    retractarme también.
    Reniego del olvido
    reniego de su fuego involuntario
    a cuya brasa lenta
    se abrasa el pergamino de la piel;
    reniego del pudor, fiero enemigo,
    que remata en temor y nos silencia.

    Nada pueda, poesía,
    torcer tu gesto de destino airado
    ni figure el lenguaje la mentira
    que prospera con él.
    Que sirva tu Palabra
    para grabar palabras en la piel,
    para que amor sin glosa no prospere
    ni la furia se queme
    en el blanco silencio del papel.
    Tortúrame con  ecos,
    devuélveme las faltas cometidas,
    entórname la vida y dime:
    aquí pecaste, parco,
    aquí, cobarde, reticente, huiste;
    y cruce tu nombre como un rayo
    las cosas que callé.



    POESÍA Y REALIDAD

    Cada vez más
    todo me parece prescindible,
    excepto la poesía.
    Incluso las palabras que la acogen
    me parecen precarias y penosas.
    La poesía es saber la Realidad.
    De  alguna forma oscura
    ser un punto en el círculo cierto del secreto.
    Vendimias, vientos, vientres,
    volcanes, violas, veces:
    eso es la  Realidad.
    Imposible atraparla
    en la fija sentencia del lenguaje
    o en las flores del roble voluntario.
    Sólo con la poesía
    podemos escuchar los engranajes;
    sentir, como en las venas,
    la evidencia indirecta.  Nada más.



    EL VIEJO POETA

    Hoy he visto a ese viejo poeta titubear,
    sus manos temblorosas en los pliegos, la memoria
    lejana parpadear ante la luz precisa del presente;

    lo he visto separarse de sus dientes,
    confundirse en su caspa mientras cuenta
    la historia atropellada de sus versos.

    Los poetas tan viejos
    no debieran venir a los simposios
    ni permitir que nadie los contemple subir las escaleras.

    ¿Quién podría, con vejez o con maña,
    meter la vasta vida que se acaba
    en los treinta minutos que da el moderador,

    y hacerlo airosamente, sin que nadie se ría,
    sin que nadie se fije en la saliva
    que pende de la oscura comisura?

    Un poeta no debe vivir más que sus versos
    ni llegar al extremo de hablar de sus amigos
    en tiempo riguroso de pretérito.

    Y mucho menos debe ser su propia metáfora
    ni consentir el eco, ese fardo de acentos
    en la espalda. Hay un cierto decoro,

    un olor, un estigma, un halo, una aureola,
    una rosa que suele prender en el declive
    de los últimos años de un poeta.

    La muerte, por supuesto, es su imagen final,
    la última rima, la torre de homenaje
    donde vela sus armas la poesía;

    y debe acontecer con la elegancia
    de un ritmo en espondeo, caer
    como un otoño y, sobre todo, a tiempo.

    Lamento de verdad la impertinencia
    de este viejo poeta en esta tarde,
    lamento su ceceo,su lentísima labia,

    su alelada liturgia de amor reminiscente
    casi tanto como el lerdo ludir
    de un propio padre. Pero a quién se le ocurre

    invitar a un simposio de víboras y vivos
    a un albatros decrépito, a un hermoso
    y divino, que aún no ha muerto.



    CODA

    Tengo cuarenta años y mi vida
    la llena plenamente la poesía.
    Amanezco tocado por la gracia
    de un espíritu erecto, sobre todo,
    si llueve como hoy,
    entre las cinco y las seis de la mañana.
    Duermo poco, muy poco y mi vigilia
    la llenan cada vez flores extrañas,
    formaciones sonoras que recubren
    el oro mate de los sueños.
    Desayuno y almuerzo la hermosura
    sobre nuevos manteles cada día,
    y a la postre declaro la alegría
    de ser dueño de mí, señor y esclavo,
    frente a la taza de café que sorbo.
    Gano la vida en aulas como jaulas
    y respeto la rima que propone
    relaciones de amor entre palabras.
    Sé menos cada vez, sólo atesoro
    las ideas redondas y doradas.
    A veces soy feliz, por qué negarlo,
    dibujando una estrella con la lengua.
    Mi cabeza, antes plena, ha devenido
    una forma geométrica que atiende
    a oscuras proporciones, por ejemplo,
    no al ave y sus colores,
    sino al diseño de su vuelo exacto
    más pensado que visto.
    En materia de amores amo tanto
    que giro con la rueda catalina
    del tiempo en el espacio.
    Amo mucho también las otras cosas.
    A mis hijas me vuelco cada día
    como un enigma de aguas responsables.
    Amo el cuerpo del mundo
    con los cinco sentidos cardinales:
    y los nobles licores, la madera,
    el súbito sonar de la campana,
    el pez fugaz del agua plateado,
    y ese olor que te nace,
    tú bien sabes de dónde, rueda mía.
    Toda la vida es esto:
    el amor y el poema de la mano
    ¡y tuve que esperar cuarenta años
    para verlos venir bajo la lluvia!




    De Teoría del sueño (1996):


    I

    Dadme el sueño analgésico,
    ese país de torres, esa tierra de todos
    donde los muertes vuelven y el aire se corrige
    más benigno. Dadme el sueño,
    ese pariente suave del poema, esa linfa
    que escapa entre los dedos,
    esa imagen que huye en la mañana
    por campos lloviznados de pestañas.
    ¿A dónde, me pregunto, dónde para
    esa clara afluencia de restos y cabezas,
    esos trozos hermosos, esos brazos
    que nos reconfortaron un segundo en la noche?
    ¿Qué se hace esa substancia verdadera
    mientras acá mentimos la otra realidad?
    El cuerpo de la madre, de la amada,
    la inmoral alegría, la abundancia
    de un óleo de Chagall,
    los dones de la muerte anticipados,
    ¿dónde fueron, si triunfa
    mezquino el despertar?
    Dadme el sueño, ese mundo enmendado,
    ese reino de peces, esa plena
    metáfora que todos
    tenemos el derecho de habitar.



    4

    El sueño, ciudad erótica
    donde las cosas navegan
    desnudas hacia sí mismas,
    donde el cielo es el deseo
    despejado, donde el agua
    fluye clara en la conciencia
    y arde el aire. El sueño,
    tierra en celo donde todos
    singamos como los ángeles,
    donde el sexo y el espíritu
    coinciden en el solsticio
    de las cúpulas. El sueño,
    región de los abrazados:
    miradlos cantar felices
    en sus góndolas; oídlos
    cómo se aman en silencio
    por los canales prohibidos,
    cómo danzan en la plaza,
    libre el echo, y la faz
    enmascarada. El sueño,
    república clandestina
    tan parecida a la gloria
    de ser lo que no hemos sido:
    columnatas infinitas,
    arcos vastos hasta el mar
    de los jadeos. El sueño,
    paseárame cada noche
    por sus paisajes en vilo
    o, subido al viejo puente,
    me mirara pervertido
    en las aguas inocentes
    de los sueños.

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    José Luis Vega (1948- Empty Re: José Luis Vega (1948-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 12 Jun 2023, 13:02

    .


    De Solo de pasión (1996):


    I

    Yo no sé adónde soplas ni me importa,
    viento que vienes de la mar sorpresa,
    racha de pronto, sonadora empresa,
    envión de golpe que la amarra cortas.

    Yo no sé qué me guarda ni qué porta
    esta brisa reciente que así empieza
    y que tal vez desate con presteza
    oscuros huracanes en la aorta.

    Al viento de pasión suelto las velas
    y abandono la vida a sus halagos
    sin precaver la celestial candela.

    No me importan del rayo los estragos
    ni sucumbir maltrecho en la procela,
    si es en tu cuerpo donde al fin naufrago.



    2

    Esta mujer es como un mar. Yo siento
    bajo su piel corrientes submarinas,
    convergencias, rebalses, golpes, minas
    y una afluencia de crustáceos lentos.

    Esta mujer es agua en movimiento
    que a la apetencia sin cesar conmina;
    vorágine voraz, onda salina
    que invita a deleitosos hundimientos.

    Yo fluyo hacia su piel espesamente,
    sin remedio, con sed, sin albedrío,
    con una armada ostinación de roca.

    Yo fluyo hacia su piel completamente;
    agua poca, eso soy, ardiente río
    que al delta de sus piernas desemboca.



    4

    La concha tibia que el molusco asoma
    por la punta de gracia colorada
    y entre perlas perfectas alineadas
    incita a que otra boca se lo coma,

    la almeja viva que en el suave aroma
    de su claustro se esconde recatada,
    pero que sale pronto, si besada,
    del cálido marfil de su redoma,

    se llama lengua y en pasión renace
    como si otra de fuego en el enlace
    mordiera su función multiplicada,

    y clama y burla y lame y se complace
    saboreando al saberse saboreada
    en toda su extensión de enamorada.



    10

    Llámase amor a esa pasión diversa
    que en el centro del pecho se amalgama,
    a esa extraña madeja, a ese diagrama
    de signos que se leen a la inversa.

    Un solo nombre para muchas fuerzas
    que del celo al temor se desparraman.
    Un solo tono para vasta gama
    en cuyo fondo está la vida inmersa.

    ¿Cómo entenderlo, si contrario anima
    en su centro y razón múltiples cosas
    que más se agotan mientras más se suman?

    Candente confusión, materia prima,
    vorágine, fulgor, diamante, rosa,
    piedra primero, y a la postre, espuma.



    POEMA NUPCIAL

    Aquí, cerca del mar, pronuncio el nombre
    que conviene a tu forma y a la mía.
    Es un nombre sencillo como un aro,
    exacto como un cauce. Lo pronuncio
    con certeza de náufrago salvado.
    A la rosa del aire, al repetido
    silabario de olas lo proclamo.
    No hay otro que designe justamente
    el amor de una vela por el viento
    o el golpe de dos alas que del mástil
    se alzan juntas. ¿Cómo llamar mejor
    a ríos que confluyen? ¿O al sabor
    de la sal en el agua? ¿O al destino
    lunar de las navegaciones?
    Todo llega, pautado, a su palabra
    con precisión de curso enamorado.
    Eso ha sido la vida, costa mía.
    Como el agua lunar que baja al mar
    a diluirse para siempre en otra,
    hoy llega el nombre que te doy: Esposa.



    Otros poemas:


    EL TIGRE

    Cual tigre al acecho
    anda suelto el poeta
    por calles y zaguanes.
    Con torpes movimientos
    se descuelga de la vulgaridad.
    Un olfato ancestral y aprendido
    lo llama a los antílopes.
    Va hambriento,
    pero no sabe que va hambriento.
    Sus rayas arrugadas,
    sus garras escondidas
    su olor de fiera ajena
    hace mover la oreja
    de algún viandante atento.
    Por lo demás, su paso por la vida
    no tiene consecuencia.
    Solo a veces la presa
    ataca al tigre,
    casi lo obliga a que la coma.
    Por lo demás, su paso por la vida
    no tiene consecuencia.


    JOSÉ LUIS VEGA, Letra viva. Antología (1974-2000), Visor, 2002.

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    José Luis Vega (1948- Empty Re: José Luis Vega (1948-

    Mensaje por Amalia Lateano Lun 12 Jun 2023, 14:56

    I .PALABRAS SON PALABRAS
    A María Vaquero



    Un poema es una plaza blanca poblada de palomas.

    Una plaza cualquiera, con tal de que haya gente

    que les dé de comer. ¿Recuerdas las sílabas antiguas

    sobrevolando el aire de Zocodover? ¿O aquellas

    que en la Mayor de Salamanca al frío

    corrían a guardarse bajo los soportales?

    ¿Recuerdas las torcaces de Asturias

    y las que en Cuba el viento echó de vuelta al viento?

    ¿Y el dorado cantón de San Millán

    que abrigó los sonidos cuando apenas

    si cañones tenían en las alas?

    ¿Las plazas de la Isla, las recuerdas,

    una plaza ella misma sobre el inquieto mar

    de las pronunciaciones? ¿Y el mar muerto del Zócalo

    con millones de voces envueltas en sarapes de smog?

    Así son las ubicuas picoteras.

    En San José comieron de tus manos

    en el patio vetusto de un hotel; en Managua

    se asaron en sus jugos de pobreza; en la Plaza de Mayo,

    fricativas, volaron de las bocas de las Madres

    rumbo a los mármoles de La Recoleta.

    Y en Asunción, con otras también dulces,

    se juntaron volando con las tuyas.

    Palabras son palabras, afirmaste,

    pero ellas te contaron de sus marinerías

    hasta colmar el yodo de tu copa

    y dejaron oscuro en tu despacho

    el enigma perpetuo del zureo.

    A por ellas te fuiste en los aviones,

    en lanchas, en tartanas, en camiones

    repletos de verduras hasta el mar otra vez.

    Hoy son ellas que vienen a tu nombre

    como al lugar de las conversaciones.

    Helas aquí en bandadas, las mansas, las ariscas,

    las prohibidas, las nuevas y las viejas, las sabias,

    las eméritas palabras: plazuela, placita, placeta,

    placentuela, pleamar, plaza, poesía,

    que las contiene a todas, y tú al centro,

    echándoles maíz, panizo, mijo,

    zara, capi, abatí, canguil, zahina,

    echándoles al viento las doradas semillas del idioma.

    II
    ALEGORÍA DE LA MUJER DE LOS HOTELES SOLOS



    Cierro los ojos y apareces

    en la luz de la oscuridad.

    Serás amor o serás muerte

    o cualquier cosa que dirán,

    pero en las noches de los hoteles

    entras desnuda sin llamar.

    Ni las metáforas te nombran,

    aunque Marea tal vez te va.

    Cierro los ojos y te expandes

    hacia una luna de alquitrán;

    cierro los ojos y me anegas

    en otras aguas de más allá.

    Abres tus piernas de bahía

    y me convidas a zarpar.

    Ya no es posible resistirte,

    por ti me voy, por ti se van

    los melancólicos a acostarse

    en las arenas de la mar.



    III

    INVOCACIÓN A LA VIEJA RIMA



    ¡Señora de los sastres, son del loco,

    a contrapelo de lo que dirán,

    te invoco!



    Venga a nos tu silvestre participio

    y, a falta de mejor don o milagro,

    danos tu vino amargo, tu pan magro,

    espántanos la abulia con tu ripio.



    Suelta la sierpe que tu cuerpo enrosca

    y las madejas de tu oscuro rostro,

    abre tu cola de marino mostro

    y háblanos otra vez en lengua fosca.



    Suenen los golpes duros de tu aldaba

    y el secreto rumor de tus ensalmos;

    ponte el sombrero de los trucos almos,

    y acomoda las puntas en tu aljaba.



    Muéstrese el esqueleto de tus números,

    tu exacta cantidad, tu aquel ligero.

    Entre todas tus cifras, sume el cero,

    entre todos tus huesos, brille el húmero.



    Más puedan tus milagros de tahúra

    que los prodigios de una virgen muda,

    y más tus cuentos de solar, bocuda,

    que el cruel silencio de la piedra dura.



    Baje tu lengua de pentecostesa

    a acariciar el petalón reseco;

    bésenos, como antes, con su eco

    tu boca desdentada de princesa.

    IV

    SÍNSORAS



    Cuando muera, iré a la calle de la Cruz.

    Bastará este deseo de viandante

    y la eficacia del atardecer.

    Iré a esa calle que de cielo a cielo

    parte en dos la ciudad.

    Sabré la cifra de sus adoquines

    y por qué su inclinada geografía

    me devuelve a Lisboa, a Éfeso,

    a cierta esquina de Valparaíso

    o a otros puertos translúcidos, sin nombre.

    Bajo un paraguas, que nadie me verá,

    descenderé silbando hasta la Dársena

    donde fondea una barcaza oscura.

    En las aguas pesadas y oleosas

    habrá restos flotando a duras penas

    y unos ojos exactos de aguaviva.

    Será a la hora de soltar amarras.

    A dónde iré cuando la noche caiga,

    eso ya no lo sé.-

    Sínsoras (2013), publicado en México por Seix Barral y Ediciones Callejón.
    De esta edición he tomado  los textos.

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    José Luis Vega (1948- Empty Re: José Luis Vega (1948-

    Mensaje por cecilia gargantini Lun 12 Jun 2023, 15:08

    Gracias Pedro!!!!!!!!!! Poemamor y Poema Nupcial me encantaron. Es un autor muy interesante.
    Gracias también Amalia por tu aporte. Invocación a la Vieja Rima me gustó mucho también.

    Besosssssssssss para ambos
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    José Luis Vega (1948- Empty Re: José Luis Vega (1948-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Mar 13 Jun 2023, 00:57

    Muchas gracias por tu aportación de nuevos poemas de José Luis Vega, Amalia. Es muy interesante conocer la evolución de su obra.

    Un abrazo.
    Pedro

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    José Luis Vega (1948- Empty Re: José Luis Vega (1948-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Mar 13 Jun 2023, 00:58

    Gracias Pedro!!!!!!!!!! Poemamor y Poema Nupcial me encantaron. Es un autor muy interesante.
    Gracias también Amalia por tu aporte. Invocación a la Vieja Rima me gustó mucho también.

    Besosssssssssss para ambos


    Muchas gracias, Cecilia, por tu interés.

    Un abrazo.
    Pedro


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