Aires de Libertad

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Pedro Lastra (1932-

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Pedro Lastra (1932- Empty Pedro Lastra (1932-

Mensaje por Pedro Casas Serra Dom 16 Oct 2022, 14:09

.


Pedro Lastra (Quillota, 3 de marzo de 1932) es un poeta, ensayista y crítico literario chileno.

Biografía

Aunque nació en Quillota, se crio en Chillán,​ donde sus padres se lo llevaron a los pocos meses. Residió en una quinta del sector de Chillán Viejo, vinculándose a las faenas agrícolas.​ Estudió en la Escuela Normal Juan Madrid Azolas de Chillán, donde se tituló de profesor. Allí aprendió a tocar el violín, que abandonó por considerarse "un ejecutante mediocre". Sobre su relación con la música, diría más tarde: "Yo quería ser músico y siento una gran admiración por los músicos: ahí no hay posibilidad de impostura, se descubre en seguida. Tengo muchos amigos músicos. Me interesa su mundo: la noción de armonía y la tonalidad rítmica me han guiado al titular esos libros".​ Allí, de niño, vio derrumbarse la casa familiar durante el terremoto de 1939.​

Más tarde terminó pedagogía en Castellano en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.​

Ha hecho crítica literaria en el diario La Discusión, de Chillán. Ha sido docente e investigador de literatura chilena; asesor literario de la Editorial Universitaria (1966-1973); director de la colección Letras de América; y profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Nueva York, Stony Brook. Allí enseñó durante más de veinte años. Además, es profesor honorario de la de San Marcos (Lima) y Mayor de San Andrés (La Paz).​

Lastra había llegado a Estados Unidos en 1972 —donde antes de Stony Brook enseñó en Búfalo y San Luis (Misuri)— y se decidió a regresar a Chile sólo después de que la Universidad Católica lo nombrara director de la revista Anales de Literatura Chilena en 2009.

Entre sus estudios sobre la literatura chilena e hispanoamericana figuran El cuento hispanoamericano del siglo XIX, Conversaciones con Enrique Lihn, y Relecturas hispanoamericanas, mientras que en poesía están Traslado a la mañana, Y éramos inmortales y Noticias del extranjero, además de antologías poéticas como Cuaderno de la doble vida y Algunas noticias del extranjero.

En 2010, la Editorial Pre-Textos publicó en España una antología de su obra, preparada por su esposa Irene Mardones y su exalumno, el escritor y académico Miguel Gomes, que incluye también algunos poemas inéditos.​

Sus poesía está traducida a algunos idiomas, particularmente al inglés, y al griego por Rigas Kappatos.

Gran lector y poeta que ha mantenido correspondencia con muchos escritores —entre los que se puede citar, entre muchos otros, a Gabriel García Márquez, Lezama Lima, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa—, Lastra ha donado a la Universidad Católica 135 libros de primeras ediciones autografiadas por, entre otros, José María Arguedas, Alejo Carpentier o Ernesto Sabato, autores todos a los que publicó en los tiempos en que dirigía la colección Letras de América de la Editorial Universitaria.

Casi mil cartas de diversos escritores se encuentran ahora en los archivos de la Universidad de Iowa —por ejemplo, de Óscar Hahn o Gonzalo Rojas— mientras la mayoría de las cartas chilenas la ha donado a la Biblioteca Nacional de Chile. Las de José María Arguedas se las regaló a la Biblioteca Nacional de Lima. El año 2012, la editorial chilena Das Kapital publicó el libro Querido Pedro: Cartas de Enrique Lihn a Pedro Lastra (1967-1988).​ Esta selección realizada por el poeta y editor Camilo Brodsky, reúne más de cincuenta misivas entre el crítico y su amigo, el destacado poeta Enrique Lihn.

En 2011 ingresó como miembro de número en la Academia Chilena de la Lengua (era miembro correspondiente desde 1987).

Lihn dedicó a la poesía de Lastra los siguientes versos, titulados Postdata:

       "Para decirlo todo en dos palabras
       sobre tu poesía: Pedro Lastra:
       digo que ya eres parte de ella misma.
       Y globalmente, salvo error o excepción
       parte de ti que escribes contigo mismo como
       si fueras el papel frente a la pluma
       o viceversa, la vacilación
       propia del acto de escribir. La escribes
       cuando pones, te pones en un verso y te dices
       'menos feroz y astuto cada noche'
       en relación con una historia de amor.
       Rehusas, pues, el cálculo de la palabra justa
       (propio de los plumíferos o no, pero sagrados)
       por otra precisión: la de los gestos
       que describen a un tipo sin palabras
       cuando opinadamente se distrae
       hasta ser el que es a la hora precisa
       en el lugar preciso, cuando por
       necesidad de la escritura aquí
       y ahora son los signos de la ausencia.
       Dejemos el espíritu de lado:
       el reverso -digamos- de la letra
       oscuro como el bosque y la memoria."

(Sacado de https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Lastra )


*


Algunos poemas de Pedro Lastra, de la antología Al fin del día 1958-2013 poesía completa, Sibila, 2013:


YA HABLAREMOS DE NUESTRA JUVENTUD

Ya hablaremos de nuestra juventud,
ya hablaremos después, muertos o vivos
con tanto tiempo encima,
con años fantasmales que no fueron los nuestros
y días que vinieron del mar y regresaron
a su profunda permanencia.

Ya hablaremos de nuestra juventud
casi olvidándola,
confundiendo las noches y sus nombres,
lo que nos fue quitado, la presencia
de una turbia batalla con los sueños.

Hablaremos sentados en los parques
como veinte años antes, como treinta años antes,
indignados del mundo,
sin recordar palabra, quiénes fuimos,
dónde creció el amor,
en qué vagas ciudades habitamos.



PUENTES LEVADIZOS

A Óscar Hahn

¿Quién es este monarca sin cetro ni corona
extraviado en el centro de su palacio?
Los inocentes pajes no están más
(ahora cada uno combate por un reino
sin dueño todavía). Las damas de la corte
preparan el exilio.
¿De quién pues esta mano
inhábil, estos ojos que solo ven fronteras
indecisas o el viento
que dispersa los restos del banquete?
Llegué tarde, no tengo
nada que hacer aquí,
no he reconocido los puentes levadizos
y ése que se tendía
no era el que yo buscaba.
Me expulsarán los últimos centinelas despiertos
aún en las almenas: también ellos preguntan
quién soy, cuál es mi reino.​



INFORME PARA EXTRANJEROS

A Valentina Moraga Lastra

De nuevo entre nosotros reparte el pan, el agua,
gestos desdibujados mi padre,
mis hermanos me miran y no me reconocen,
me preguntan quién soy, por qué he venido
tan tarde, ya es de noche, no sé qué contestar,
mi padre abre una puerta y alguien entra,
yo sigo dando cuerda a una caja de música
que se rompe en mis manos,
estoy solo en la casa,
mi padre mira un árbol en el patio,
las flores,
pienso en la primavera
y sé que es Chillán, Isla negra, Santiago.

Que no haya tristeza.



COPLA

Dolor de no ver juntos
lo que ves en tus sueños.



LLAMA

Ese eres tú, un cuerpo que no sabe,
una rama prendida en el gran fuego
el gran fuego de dónde
sin antes, sin después,
lejos del mar que ilumina la noche
sigue, sigue,
ese eres tú adentro de su llama.



CARTA DE NAVEGACIÓN

El futuro está claro
pero el presente es imprevisible.



SERIAL

Y éramos inmortales. Nuestras flechas
daban justo en el blanco:
el Gran Jefe piel roja caía sin remedio.
Las hermosas muchachas eran siempre las mismas
y nos miraban con orgullo.



EL DESTERRADO BUSCA

A Edgar O’Hara

El desterrado busca,
y en sueños reconoce su espacio más hermoso,
la casa de más aire



CONVERSACIÓN CON MARY ANNA EN
"LA CASA DELA CIMA"

Te miraba,
bailábamos, Mary Anna,
en ese lugar llamado en Saint Louis todavía «La casa de la cima»,
y cuando un insensato mexicano tocaba en su lentísimo piano
una canción que me parecía cada vez más triste
(ya no sé si norteamericana o de otro lado del mundo)
y yo te decía en mi inglés imposible
que había escrito un poema mientras cantabas,
tú me decías que era muy bello todo eso, sin entender
¿pero por qué tenías que entenderlo, Mary Anna, Mariana?
si lo que te estaba diciendo era otra de las cosas
que tú decías en tu canto
como si eso fuera para la muerte,
y eso era nuestra única vida de esa noche
y el tuyo un rostro que debía mirar hasta agotarlo
ahora, de una vez,
para no dejar que la memoria haga su juego, ni el oído siquiera,
cuando vuelva a escucharte en una ciudad distinta
y ya no seas tú ni «La casa de la cima».



COMUNICADO DE GONZÁLEZ VERA:
LOS PLANES DE LA NOCHE

Sueño que nunca más tendré mis libros,
la biblioteca desapareció
y veo que estoy solo en un cuarto vacío:
¿Se dispersó la vida, el puro viaje
es lo que va quedando?
¿De qué voy a escribir, qué puedo hacer ahora?
Y alguien borrosamente me lo dice en el sueño:
«Escribirás de los lugares».



CAPERUCITA 1975

I

Para verte mejor no necesito
cerrar los ojos
no necesito verte
con un fondo de árboles
no eres fotografía eres el bosque
que se echa a volar y yo te sigo
con los ojos abiertos por tu vuelo
inocente de ramas que me pierden
en la noche del bosque

II

Y para oírte nada de teléfonos
ni orejas grandes
no soy lobo ni oveja
no sé quién soy
oído para tu voz
espacio
que se instala en el mundo
para tu voz que late
rápida y lejos
lejos de mí que soy
menos feroz y astuto cada noche.



DIBUJO CON UN LÁPIZ LAS ALAS DE LOS ÁNGELES

Y se acercan y abren la puerta, y me rodean
animales perdidos, al fin juntos
en el jardín, los cuartos, conducidos
a mi lado por ángeles,
y tú no estás y dónde y todo ocurre
aquí mismo contigo
con los ángeles.



DIARIO DE VIAJE

No tengo nada que encontrar en la realidad,
un paisaje agotado por los viajeros
que me han precedido en el ejercicio de estas contemplaciones.



SÍSIFO

Caer y recaer
en las mismas alianzas y celadas del sueño



EL SEXTO SENTIDO

Este día
y el otro
en mí tienen su origen y también su destino



PARÁBOLA

Tu nombre es tan hermoso como el vuelo de un pájaro
que abandonando el dulce refugio de sus árboles
se perdiera en el mar lleno de alas
que le inventó la noche por amor



CUENTO

Y la bella durmiente escuchará tu voz
y llegará la hora
en que verás con ella las luciérnagas
creadas por el polvo que ya no vuelve al polvo:
los dueños de la noche
podrán ser tus amigos más leales
y la bella durmiente se quedará contigo en el palacio
y no serás el rey



DIARIO

Conversación con alguien.
La muerte escuchaba esas palabras
que ya no estarán más:
y al otro día una semana un mes después de un año
recordaremos. ¿Recordarán ustedes?
¿O todo ha sido y es la memoria de nadie?



LOS DÍAS CONTADOS

A Patricia Isabel y Juan de Dios

Después de todo el país es muy bello,
si de mí dependiera
creo que no abandonaría estos lugares,
el aire aún no está contaminado,
los árboles son hermosos hasta en invierno
—que para ellos es sólo la espera de la resurrección—
las aves cruzan los caminos
siempre las mismas
inmortales
y la gente es amable
(o por lo menos no recuerdo nada del odio, de la usura).

A mí me gustaría quedarme con ustedes.



DATOS PERSONALES

Mi patria es un país extranjero, en el Sur,
en el que vive una parte de mí
y sobrevive una imagen.
Hace tiempo, el país fue invadido
por fuerzas extrañas
que aún siento venir en las noches
a poblar otra vez mis pesadillas.
Yo vivo también en un país extranjero
en el cual me dedico
a inocentes e inútiles tareas,
y en el que seguramente moriré
a la hora señalada,
como suele ocurrirle a la gente
en lo que llaman su propio país
o su país ajeno, pues no hay sino distancias
mayores o menores de frontera a frontera,
con líneas divisorias que uno mismo dibuja.
A veces yo recuerdo el país en que nací
y veo como siempre
sucesivos fantasmas
entre los cuales fui uno más, por un tiempo
que me parece muy largo y muy rápido,
ahora reducido a simples años luz en la memoria
de una tarde en un parque,
una conversación en un bar o en la esquina
de una calle cualquiera
por la que pasan sombras de pájaros,
voces indescifrables.

En tales ensoñaciones se van uno a uno mis días,
sin hacer nada que me encomiende a la posteridad.



FRAGMENTO

Y el mundo se acaba para el viviente
como se deslizan las gotas de la lluvia en las hojas del rododendro
o como el inesperado caer de la nieve en una tarde otoñal.


Última edición por Pedro Casas Serra el Lun 17 Oct 2022, 12:10, editado 1 vez

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Pedro Lastra (1932- Empty Re: Pedro Lastra (1932-

Mensaje por cecilia gargantini Dom 16 Oct 2022, 15:03

Me gustó mucho Pedro conocer a este autor. Sus breves, detrás de expresiones sencillas y claras, encierran reflexiones profundas e interesantes.

Besosssssssss y graciasssssssss, querido amigo
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Pedro Lastra (1932- Empty Re: Pedro Lastra (1932-

Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 17 Oct 2022, 09:47

Agradezco mucho tu interés, Cecilia. Y coincido contigo, a mí también me ha gustado mucho.

Un abrazo.
Pedro

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Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 17 Oct 2022, 12:22

.


Algunos poemas más de Pedro Lastra, de la antología Al fin del día 1958-2013 poesía completa, Sibila, 2013:


ESPERO CADA DÍA QUE CANTE LA SIRENA

Yo no pienso taparme con cera los oídos:
apenas cante la sirena
bogaré hacia la orilla
sorteando las aguas resonantes,
las agitadas olas que dibujan tu rostro.



NOSTRADAMUS

El futuro no es lo que vendrá
(de eso sabemos más de lo que él mismo cree)
el futuro es la ausencia
que seremos tú y yo
la ausencia que ya somos
este vacío
que ahora mismo se empecina en nosotros.



BALADA PARA UNA HISTORIA SECRETA

Miras por la ventana un paisaje de invierno
y la maligna lluvia te destruye
porque eres la ausencia.

Estabas y no eras,
hablabas y el silencio:
nunca eres más bella que cuando sé que eres
la que no está conmigo.
No encuentro en la memoria
un nombre que te deje a mi lado, un instante,
un nombre que me salve de verte así, creada
por la palabra ausencia.

Y por eso la lluvia, y por eso el silencio
y la fuga que eres, y el vacío y el vértigo
que eres
cuando la ausencia toma tu figura.



PARA EL NUEVO DECÁLOGO

Y el que ame no será castigado
porque no hay impiedad,
apenas esas tristes equivocaciones



LA HISTORIA CENTRAL

Alguien camina junto a mí,
alguien camina siempre junto a mí,
me pregunta:
¿qué has hecho, qué haces con tu vida?
Sólo te veo recordar
o leer una historia de amor.
Ahora mismo no estás en otra cosa,
detenido en la página 104 de un libro que refiere
ciertas guerras antiguas.
Tú lo sabes, le digo,
esperarte, esperarte.



PARAÍSOS

El niño que construye
en el mundo visible
su pequeño paraíso

velozmente.

se adelanta a los días
e instala en su memoria
el paraíso perdido.



EL EXILIO O EL REINO

Si algún dios furibundo
nos expulsa otra vez del paraíso
que tú y yo hemos creado
fundaremos una nueva ciudad bajo las aguas
en esos continentes sumergidos
donde no importan las noches ni los días
y todo lo que amemos será nuestro
y todo amor
a nuestra semejanza



SEÑALES DE PAZ EN 1945

Clase de química en la lentitud de la tarde,
el débil sol de invierno rompe apenas
la monotonía de las fórmulas
del sistema periódico de los elementos:
aplicados alumnos memorizan los signos.
Anochece temprano.

Más allá están los puertos, el mar
y más allá Hiroshima
que no es el recuerdo todavía.



VARIACIONES SOBRE UN TEMA DE DUCHAMP

En la noche,
en el sueño,
uno mira (y escucha)
esas transformaciones:
la certeza absoluta,
inalcanzable,
del rumoroso objeto del deseo.



DUERMEVELA

Lo que vuela y se queda en la memoria
no es un nombre
son sílabas
idénticas a un nombre
paloma de la muerte



NOTICIAS DE ROQUE DALTON

A Rigas Kappatos

Yo digo Roque, Roque,
y empieza esta función como en un cine continuado:
en el cuarto oscuro de la memoria
Roque va revelándose a sí mismo,
se despliega en una larga cinta,
cambia de traje, cambia
de maquillaje (yo creo que no lo necesita).
Roque actúa para sus amigos
en los numerosos teatros de los recuerdos que los constituyen
y en los que Roque se establece
en un escenario giratorio:
a cada cual su escena, su diálogo con Roque.
Y esto puede ocurrir en Santiago de Chile,
año cincuenta y nueve por ejemplo:
un recital con jóvenes poetas.
Yo aparezco por ahí, en un rincón
mirando en dirección a Roque.
Y luego será en Praga, la visita
al Cementerio Judío. Roque un guía
posesionado de su papel, que descifra
esas enmarañadas inscripciones y lee
para su amigo viajero,
de paso en la ciudad, lo que le dicta
la inspiración del momento.
Aquí Roque improvisa, esto es obvio,
como lo hará más tarde en la Sinagoga,
traduciendo un minucioso informe sobre el Golem
y el Gran Rabino Löew:
-Esta vaina no la entendí muy bien.
-¿Cómo dice, cómo dice, qué es eso de la vaina?
y la mujer te mira seriamente.
-Nada, nada, que me interesa mucho lo que hacía el Rabino.
Y era cierto que te interesaba,
pero cómo ibas a decirlo de otro modo,
Roque de Centroamérica.
Y entonces una escena en movimiento, en un bus
por la avenida Providencia abajo,
año setenta y dos,
con algunos papeles en la mano.
Y ese bus sigue y sigue, y se detiene
a la entrada de la Sinagoga.
Desde ahí nos desplazamos hacia el Cementerio Judío.

Yo trato de leer lo que leíamos,
ahora ya sin Roque y por lo mismo
sin entender absolutamente nada.



ARTE POÉTICA

En un cielo ilegible he pintado mis ángeles
y es allí que combaten por mi alma,
y en la noche me llaman de uno y otro lado:
no en el día,
porque la luz les quita la palabra.



NOTICIAS DEL MAESTRO RICARDO LATCHAM,
MUERTO EN LA HABANA

Esto no es un Poema es un ejemplo que pasó...

Eduardo Anguita

En estos meses en que yo me acerco
hasta casi tocar toda su edad,
pienso cuánto me hubiera gustado
ayer
o hace unas tardes
conversar con Ud. sobre nuestros asuntos,
sobre los raros libros
que encontró en sus andanzas:
Picón Salas hablaba
de su memoria oceánica, que sabía guardar
todos los pormenores,
de capítulo a página,
como hacen los amantes al relatar su historia
desdichada o feliz:
Ud., el enamorado de los libros,
el amigo, el protegido por ellos.

Vuelvo a un día invernal en su biblioteca,
en la que Ud. negaba con fervor y con fe
la existencia del calor y del frío,
y ahora entiendo que Ud. vivía en ella
realmente
su tierra prometida:
Alfonso Calderón y Óscar Hahn son testigos,
y no me dejarían mentir.

Pero su biblioteca desapareció
en el año de nuestra mala sombra,
y de esa lluvia ácida
no escapó ni el lugar en que Ud.la dejó.
Y nosotros, los encargados de conservarla
para quienes llegaran después,
nos dispersamos también como páginas arrancadas y rotas,
lo que fue igual a desaparecer.

Yo me sorprendo a veces repitiendo algún gesto,
alguna de sus frases:
-leído y anotado,
oigan esto:
.....................y así leo y anoto,
y continúo oyendo sus historias,
viendo cómo levanta su torre de palabras
con fantasmas y todo,
y esas demoliciones instantáneas
de los que Ud. llamaba
«los hombres de la cáscara amarga».
Jorge Guzmán dijo una vez al salir de una clase
que Ud. podía arruinar la reputación de Pericles
si se proponía tal cosa,
y a Ud. le pareció una buena idea,
aunque algo exagerada, cuando se la contamos.

Nadie pensaba que Ud. se detendría,
con alguna brusquedad, al llegar a La Habana
en el verano del sesenta y cinco
(a Ud. no lo imaginábamos ni siquiera dormido),
pero eso ocurrió,
contrariando las leyes de su Itinerario de la inquietud.
Y recuerdo muy bien aquel día de enero
en que yo me sentí un poco huérfano,
y eso fue lo que dije
al despedirlo en nombre de sus viejos alumnos,
y lo que contradije en la línea siguiente
porque íbamos a recurrir a su memoria
para animarnos a vivir.
Lo hago aquí a mi manera
y ya sé que no va con su genio
porque me acerco a su edad
habiendo mirado el mundo mucho menos,
y escribiendo menos aún, y no lo que Ud. esperaba.

Todo es cuestión de tiempo, como se dice,
para encontrarlo a Ud., también como se dice,
a la vuelta de la esquina. Entonces
el discípulo y el maestro
seguirán dialogando:
yo igualaré su edad,
aunque no sus saberes de este mundo y del otro.



RELECTURA DE ENRIQUE LIHN

Porque escribí estoy vivo.
E.L.

Pero yo que no escribo,
yo que casi no tengo ya palabra,
Enrique Lihn, amigo de los mejores días
(esos que no llegaron)
qué puedo hacer por fin
para encontrar el reino que sólo el sueño crea
con la palabra que no estuvo en el sueño:
los pájaros de antaño
o una muchacha junto al jazminero
en el centro del patio, si es que hubo ese patio
y no lo inventa el otro que soy al regresar cada mañana
mi enemigo mortal, el que habita en mi casa,
el que niega y se burla
de mis pequeñas trampas de tahúr obstinado
o de aspirante al cetro de los justos,
si es que hay justicia y justos
y diluvios, con su inmortal paloma
y todo eso.



PLAZA SITIADA

A Enrique Lihn

Rumores y espejismos me distraen
mínimas cosas
¿o es el temor la causa de esas figuraciones?
Tal vez debiera regresar
a compartir la suerte de los míos
en la plaza sitiada
(muy pocos días
han de necesitar ya los enemigos).
Dentro o fuera es igual:
en el viejo escenario casi desbaratado
yo tendré mi papel como sobreviviente.



LEOPOLDO LUGONES PONE FIN A SUS DÍAS

Ninguna obra maestra de la desolación
como esa noche suya en un cuarto de hotel
en la isla del Tigre
releyendo las líneas de un poema
grabado en su memoria:
«Una hebra de seda me envolvía…,
Y solté el cabo y se me fue la vida».
Eso había soñado alguna vez
y al despertar vio sombras presurosas,
sibilinos augures
huyendo hacia otro mundo
en el amanecer.
«Soñé la muerte», dijo, pero ahora
uno de esos augures
no era sombra en la sombra,
y se quedó a su lado,
y usted se fue con él.



PALABRAS A VÍCTOR JARA

Deja pasar los años, Víctor Jara,
en el tiempo que viene
nadie recordará
al oscuro hombrecillo que ordenó que murieras
ni a los que dispararon contra ti: ya sus almas
se pudren o se queman, da lo mismo
porque el infierno es el olvido.
Pero tú cantarás,
cantarás para el día más alto y la memoria
y entonces sí, tu nombre
alumbrará una calle, una plaza de aldea
a la que irá mi madre
otra vez con sus flores y luciérnagas
y tú y yo como ayer
sabremos por qué cantas y tu voz
llena de nuevo el aire de palomas.



EL AZAR

¿Y si hubiera nacido en otra parte,
en el Perú, en Praga, por ejemplo
(ya que amo esos lugares)
serías aquel nombre, la figura que eres
creada paso a paso
en estas calles tristes de Santiago,
existirías tú,
persistiría
la presencia que soy, la que me has dado?



DIÁLOGO DEL  PORVENIR

Conocen más las hojas de los árboles:
ellas caen ahora
sin prisa,
indiferentes,
como desciende todo
lo que es fiel a la tierra.

Y yo que nada sé,
cuando diga el adiós
diré la bienvenida.



LECCIÓN DE HISTORIA NATURAL

Entre las plantas y las aves,
las criaturas sigilosas
y las ardillas indecisas,
urde la vida de allá afuera
sus movimientos circulares.
Por las ventanas entreabiertas
yo divisaba a contraluz
sombras errantes que pasaban
como en un nuevo cine mudo.
Hoy me veo en este escenario
en el que entré sin saber cuándo
y del que ya no sé salir:
en un instante que he olvidado
perdí mi puesto en la ventana
y ensayé los primeros pasos
entre esta flora y esta fauna.



LOS EMISARIOS

Cuando menos lo espero
me encuentro rodeado por mis fieles difuntos.
Ellos recuerdan,
cuentan lo que vieron
al andar por lugares
que yo también he amado en otro tiempo.
Vienen con amistosos mensajes de la muerte
que nunca nos olvida.



LEVE CANCIÓN

Mientras espero tu llegada
las aves sobrevuelan el jardín silencioso:
ellas también te esperan,
con sus alas dibujan tu figura
y te veo venir por un claro del bosque
junto al agua real
encantada por pájaros más veloces que el sueño.



PRESENCIA DEL AMOR

El tiempo del amor es el presente
el presente que todo lo contiene
la aparición real de tu alma y tu cuerpo
lo ilusorio de ti
tu encantamiento
también tu lejanía
a veces sólo un nombre
y una voz que yo escucho claramente a mi lado
¿es un sueño es un pájaro o el rumor de una fuente?
y aunque estés o no estés
sueño y pájaro y fuente
has detenido el tiempo
como en la vieja escena
contada en una fábula.

Gran desdicha tu ausencia
que yo procuro en vano conjurar
como ves
con pobres artes de imaginación
la pequeña moneda que le es dada
al hombre solitario
que te hace vivir en su memoria
como a una gacela perdida en el bosque
y encontrada en la noche del regreso:
porque fuiste quien eres de una vez
en una hora
de esplendor no abolido
una hora que siempre es el presente
y es todos los momentos
como tú
siempre igual a sí misma.



ÚLTIMA COPLA

Quiero ser inmortal
para seguir amándote



OBRA INCOMPLETA

A Miguel Gomes

Viene la muerte, dicen,
y no existe otra lectora como ella.

Yo no quiero ser leído por la muerte,
pues luché contra ella cada día.

Mas ella borra y borra y aniquila
mis páginas queridas.

Sobrevuelan acaso dos o tres,
dispersadas por un viento amoroso:

pero nunca sabré si llegarán
a la distante tierra prometida.



CURSO Y RECURSO

Dejen actuar al viento:
su presencia sin rostro en el centro del cielo.

Desciende hasta nosotros
y anuncia destrucciones o da la bienvenida.

El viento de la historia. Nos dice
que él tiene sus razones.

Dejen actuar al viento:
él sabe lo que hace.



RECUERDOS DEL MAL PASADO

¿Qué harás al regresar a tu país
después de tantos viajes, cuando seas
la suma y resta de las dispersiones?
Preguntarás por quienes se murieron,
por los que padecieron
persecución por injusticia
y tuvieron hambre y sed de justicia.
El hombre no es un héroe
«por el sencillo hecho de morir»,
como se dice en las Canciones rusas:
algunos hombres mueren más que otros
y hay los que sobreviven
como si hubieran muerto.
Por ellos deberías escribir tu canción:
por los que ya no están con Abel en la tierra.
No olvides, piensa en ellos,
porque ellos sabían
que el recuerdo es el pan de los muertos.
Es un rito. No olvides:
y sabrás si mereces el derecho a la vida.


PEDRO LASTRA, Al fin del día 1958-2013 poesía completa, Sibila, 2013.


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