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El soneto

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Pedro Casas Serra
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El soneto

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér Dic 03, 2014 6:59 pm

.


El soneto


Composición de catorce versos de arte mayor, generalmente endecasílabos, que riman en consonante, formada normalmente por dos cuartetos y dos tercetos.

Esquema: ABBA ABBA CDC CDC (los cuartetos pueden sustituirse por serventesios (ABAB ABAB) y los tercetos pueden presentar otras combinaciones mientras no rimen más de dos versos seguidos)



***


ORIGEN, ÁMBITO Y VARIEDADES

Sacado de: http://es.wikipedia.org/wiki/Soneto


Un soneto es una forma poética compuesta por 14 versos endecasílabos. Los versos se organizan en cuatro estrofas: dos cuartetos (estrofas de cuatro versos) y dos tercetos (estrofas de tres versos). Aunque la distribución del contenido del soneto no es estricta, puede decirse que el primer cuarteto presenta el tema del soneto, y que el segundo lo amplifica o lo desarrolla. El primer terceto reflexiona sobre la idea central, o expresa algún sentimiento vinculado con el tema de los cuartetos. El terceto final, el más emotivo, remata con una reflexión grave o con un sentimiento profundo, en ambos casos, desatados por los versos anteriores. De esta manera, el soneto clásico presenta una introducción, un desarrollo y una conclusión en el último terceto, que de algún modo da sentido al resto del poema.

De Sicilia, el soneto pasó a Italia central, donde fue también cultivado por los poetas del dolce stil nuovo: Guido Guinizzelli (1240-1276), Guido Cavalcanti (1259-1300) y Cino da Pistoia, entre otros, quienes emplean ya los dos cuartetos y los dos tercetos, éstos últimos con una estructura variable.

En el siglo XIV son muy importantes los sonetos amorosos de Dante Alighieri, dedicados a su amada Beatrice Portinari, y recogidos en su libro Vita Nuova. Pero el sonetista más influyente de la centuria es, sin duda, el poeta aretino Francesco Petrarca, en cuyo Cancionero (Canzoniere) el soneto se revela como la estructura más adecuada para la expresión del sentimiento amoroso. A través de la influencia de Petrarca, el soneto se extiende al resto de literaturas europeas.


El soneto en lengua española

El primer intento documentado de adaptar el soneto a la lengua española es obra de Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana (1398-1458), con sus cuarenta y dos Sonetos hechos al itálico modo. Desde Garcilaso hasta el modernismo, el soneto castellano tuvo una estructura fija en los ocho primeros versos (ABBA:ABBA), y más libre en los seis últimos, con las combinaciones CDE:CDE, CDE:DCE, CDC:DCD, como las más utilizadas. Otros sonetistas del siglo XVI: Diego Hurtado de Mendoza, Hernando de Acuña, Fernando de Herrera, Gutierre de Cetina, y muchos otros.

El soneto se distribuye en catorce versos endecasílabos (esto es once sílabas) distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos; en cada uno de los cuartetos riman el primer verso con el cuarto, y el segundo con el tercero. El soneto es cultivado por los principales poetas, como Lope de Vega, Góngora, Quevedo, Calderón de la Barca, Sor Juana y Cervantes. Este último utiliza variantes, como el “soneto con estrambote” o el “soneto dialogado”. Los temas del soneto son muy variados, desde el amoroso al satírico, pasando por los morales y metafísicos (en los que destacó Francisco de Quevedo). Los autores barrocos juegan con la forma del soneto, pero no lo alteran en su estructura esencial, que continúa siendo la consagrada por Garcilaso de la Vega y Juan Boscán. Un ejemplo conocido es el siguiente soneto satírico de Lope de Vega, que trata precisamente sobre la construcción de un soneto:

"Soneto de repente"

Un soneto me manda hacer Violante,
y en mi vida me he visto en tal aprieto:
Catorce versos dicen que es soneto:
Burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto:
Mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando
y aún parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que estoy los trece versos acabando:
contad si son catorce, y está hecho.

Inspirado en este el escritor colombiano, José María Rojas Garrido, escribe el soneto: "La vida es soneto."

En el período neoclásico decae el uso del soneto, aunque es cultivado por autores como José Cadalso o Meléndez Valdés, entre otros. Tampoco el Romanticismo español le presta mucha atención: en las Rimas de Bécquer, por ejemplo, se encuentra un único soneto. La principal renovación del soneto en castellano se produce a finales del siglo XIX, con el triunfo del modernismo.

En los sonetos modernistas lo más frecuente es el orden clásico de los cuartetos, pero se usaron también, por influencia del parnasianismo francés, las combinaciones ABAB:ABAB y ABBA:CDDC. En esta época aparecen varias innovaciones métricas: se utilizan versos de otras medidas, desde trisílabos hasta hexadecasílabos, aunque los más utilizados son los alejandrinos, como el conocido soneto “Caupolicán”, en el libro Azul, de Rubén Darío; además, aparecen sonetos polimétricos, que emplean en el mismo poema versos de diferente medida (lo utilizó también Darío, en su soneto dedicado a Cervantes, mezcla de endecasílabos y heptasílabos; Manuel Machado lo utiliza en su soneto “Madrigal de madrigales”, compuesto de versos de 7,9,11 y 14 sílabas).

Una curiosa invención modernista es el “sonetillo”, soneto de arte menor, que tiene precedentes en el Sigo de Oro y en el Neoclasicismo (Tomás de Iriarte, por ejemplo, usa en algunas de sus fábulas un soneto en octosílabos).

Es muy frecuente, también, el soneto en la obra de los autores de la generación del 27, sobre todo en Jorge Guillén, Gerardo Diego y Rafael Alberti; García Lorca cultivó esta forma en sus Sonetos del amor oscuro. Posteriormente, algunos poetas, como Jorge Luis Borges, cultivan el “soneto inglés” o “soneto shakespeariano”, que consta de tres cuartetos y un pareado final, o bien escriben sonetos sin rima, como Pablo Neruda. El soneto mantuvo su vitalidad durante la posguerra gracias a autores que supieron renovar su sonoridad y retórica, como Blas de Otero, Ángel González y Carlos Edmundo de Ory, y entre los hispanoamericanos Alfonso Reyes y Javier del Granado. Durante los años sesenta y setenta cayó en un relativo descuido, si exceptuamos algunos nombres de poetas andaluces como Antonio Carvajal o Jenaro Talens, pero poetas posteriores a los novísimos, como Álvaro Tato (y algunos de éstos, como Luis Alberto de Cuenca o Juan Van-Halen), han retomado su uso, con un fervor no exento de ironía.


El soneto en lengua francesa

En Francia, el primer sonetista conocido fue Clément Marot (1496?-1544), creador del llamado “soneto marótico” (sonnet marotique), que algunos autores franceses llaman también, por su origen, “soneto italiano”, cuya estructura es ABBA,ABBA,CCD,EED. El llamado “soneto françoiseses” se diferencia del anterior sólo en la rima del último terceto; su estructura es ABBA,ABBA,CDC,EDE, y fue cultivado por autores de la importancia de Pierre de Ronsard y Joachim du Bellay. El período de esplendor del soneto francés llega hasta mediados del siglo XVII. Apenas tiene presencia en el XVIII, pero es revitalizado en la centuria siguiente por poetas del parnasianismo como José María de Heredia. Los parnasianos introducen modificaciones formales en el soneto, como introducir cuatro rimas, en lugar de dos, en los cuartetos (ABBA,CDDC); introducir un pareado final (a semejanza del “soneto inglés”); e incluso colocar los tercetos antes que los cuartetos. El soneto tiene una gran importancia en la obra de Charles Baudelaire, quien utilizó varias combinaciones diferentes. También Paul Verlaine y Stéphane Mallarmé cultivaron con asiduidad el soneto.


El soneto en lengua inglesa

El introductor del soneto en Inglaterra fue Thomas Wyatt (1503-1542), traductor de Petrarca y autor de unos treinta sonetos propios. Henry Howard, conde de Surrey, inició la transformación de la estructura tradicional del soneto, heredada de Petrarca, preparando la aparición del llamado “soneto inglés”, cuyo representante principal es William Shakespeare.

El “soneto inglés”, llamado también “soneto isabelino” por haberse originado durante el reinado de Isabel I de Inglaterra, tiene la siguiente estructura: ABAB,CDCD,EFEF,GG, esto es, se compone de tres serventesios y un pareado.

Edmund Spenser (1552-1599) escribió sonetos en verso blanco, es decir, prescindiendo de la rima, denominado en los países anglófonos spenserian sonnet (“soneto spenseriano”). Algunos de los más importantes sonetistas en lengua inglesa han sido, además de los citados, John Milton, William Wordsworth, Dante Gabriel Rossetti, Thomas Hardy. En Estados Unidos destacan Longfellow, Jones Very, G. H. Boker y E. A. Robinson.


El soneto en lengua portuguesa

El soneto en lengua portuguesa fue cultivado por autores como Sá de Miranda, Luis de Camões y Antero de Quental. Sá de Miranda fue el responsable de la introducción al portugués del soneto, así como de la canción, la sextina, las composiciones en tercetos y octavas y el verso decasílabo, tras un viaje a Italia entre 1526 y 1551.


El soneto en lengua catalana

La estrofa aparece por primera vez escrita por Pere Torroella (1420-1492) y se difunde ampliamente a lo largo del s. XVI. Su máximo exponente es Pere Serafí, autor de sesenta sonetos - 14 de ellos con estrambote- publicados entre 1560 y 1565. Entre los siglos XVII al XIX fue utilizado habitualmente, pero lo fueron abandonando los poetas románticos. Los autores parnasianos y simbolistas lo recuperaron y con mayor o menor fortuna no ha dejado de ser cultivado hasta nuestros días. Entre los contemporáneos, destacan como sonetistas Jeroni Zanné, Josep Maria Solé, J. V. Foix o Joan Brossa. Josep Carner fue el resuscitador del soneto en catalán, caído en desgracia durante el Renacimiento poético en esta lengua. Carner utilizó el soneto con una perfección lingüística inigualable y una exigencia formal llena de referencias cultas.


El soneto en lengua alemana

Georg Rudolf Wekherlin y Ernst Schwabe fueron los introductores del soneto en alemán. Utiliza alejandrinos en lugar de endecasílabos. Pentámetro yámbico. Andreas Gryphius escribió sonetos de tipo metafísico y religioso.

Otros autores son Stefan George, Hugo von Hofmannsthal y Rainer Maria Rilke.


Variantes


Sonetillo es el nombre que recibe el soneto de arte menor, es decir, cuyos versos tienen ocho o un número inferior de sílabas. Es una composición poética bastante infrecuente en la literatura castellana. Aunque existen ejemplos aislados desde el siglo XVII, y en el XVIII Tomás de Iriarte utilizó sonetos en versos octosílabos para algunas de sus fábulas, es sobre todo a partir del Modernismo cuando se utiliza esta variante del soneto. Ejemplo:

VERANO (Manuel Machado)

Frutales
cargados.
Dorados
trigales...

Cristales
ahumados.
Quemados
jarales...

Umbría
sequía,
solano...

Paleta
completa:
verano.


Soneto con estrambote. El estrambote (del italiano strambotto) es un verso o serie de versos que se añaden a un poema de estructura fija, como el soneto. Un ejemplo de soneto con estrambote es "Al túmulo del rey Felipe II de España en Sevilla", de Miguel de Cervantes; a los catorce versos de que consta el soneto se añaden tres más, que constituyen el estrambote, dedicado a un monumento a Felipe II que se erigió en Sevilla.

El soneto con estrambote persigue casi siempre una finalidad humorística; es de notar que del sustantivo estrambote deriva el adjetivo estrambótico, que significa, según la Real Academia Española, "extravagante, irregular y sin orden". Ejemplo:

AL TÚMULO DEL REY FELIPE II EN SEVILLA (Miguel de CERVANTES)

Voto a Dios que me espanta esta grandeza
y que diera un doblón por describilla,
porque ¿a quién no sorprende y maravilla
esta máquina insigne, esta riqueza.

Por Jesucristo vivo, cada pieza
vale más de un millón, y que es mancilla
que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla,
Roma triunfante en ánimo y nobleza!

Apostaré que el ánima del muerto
por gozar este sitio hoy ha dejado
la gloria, donde vive eternamente.

Esto oyó un valentón y dijo: "Es cierto
cuanto dice voacé, señor soldado,
Y el que dijere lo contrario, miente."

Y luego, incontinente,
caló el chapeo, requirió la espada
miró al soslayo, fuese y no hubo nada.


Soneto doble o doblado. Es una variante del soneto que consiste en añadir un verso heptasílabo tras cada verso impar de los cuartetos (1º,3º,5º,7º) y otro tras el segundo de cada terceto (10º y 13º), con lo que el poema resultante tiene, en lugar de los catorce versos canónicos, veinte: catorce endecasílabos y seis heptasílabos. En otras variantes del soneto doblado, se le añaden dos heptasílabos más, tras los versos 9º y 12º. Cada verso heptasílabo debe rimar con el que tiene inmediatamente encima.


Soneto inglés. Es una variante del soneto desarrollada en Inglaterra (su invención se debe a Henry Howard, conde de Surrey). Se denomina también soneto shakesperiano, por haber sido William Shakespeare su más emblemático cultivador en inglés. Su estructura es la siguiente: ABAB, CDCD, EFEF, GG(es decir, tres serventesios y un dístico  o pareado final). En lengua castellana, fue cultivado entre otros por Jorge Luis Borges. Ejemplo:

SONETO DEL VINO (Jorge Luis Borges)

¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa
conjunción de los astros, en qué secreto día
que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa
y singular idea de inventar la alegría?

Con otoños de oro la inventaron. El vino
fluye rojo a lo largo de las generaciones
como el río del tiempo y en el arduo camino
nos prodiga su música, su fuego y sus leones.

En la noche del júbilo o en la jornada adversa
exalta la alegría o mitiga el espanto
y el ditirambo nuevo que este día le canto
otrora lo cantaron el árabe y el persa.

Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
como si ésta ya fuera ceniza en la memoria.

En este Soneto encontramos, aun así, una modificación al Soneto Ingles (ABAB, CDCD, EFEF, GG) pues la estructura de este es ABAB, CDCD, EFFE, GG si se mira la estrofa número tres se puede notar que su estructura es EFFE y no EFEF como se acostumbra en el Soneto Ingles.


Soneto dialogado. Es un soneto en el que dos o más interlocutores mantienen una conversación. Tiene casi siempre una finalidad humorística. Un ejemplo conocido en la literatura española es el "Diálogo entre Babieca y Rocinante" que Miguel de Cervantes situó entre los poemas laudatorios al inicio de la primera parte del Quijote. Ejemplo:

DIÁLOGO ENTRE BABIECA Y ROCINANTE (Miguel de Cervantes)

-¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
-Porque nunca se come, y se trabaja.
-Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?
-No me deja mi amo ni un bocado.
-Anda, señor que estáis muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.
-Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miradlo enamorado.
-¿Es necedad amar? -No es gran prudencia.
-Metafísico estáis. -Es que no como.
-Quejaos del escudero. -No es bastante.
¿Cómo me he de quejar en mi dolencia,
si el amo y escudero o mayordomo
son tan rocines como Rocinante?


Soneto con eco. Es una sofisticada variante del soneto que fue utilizada durante el barroco, por autores como Lope de Vega y Francisco de Quevedo, entre otros. Se caracteriza porque la última palabra de cada verso es la repetición (eco) del final de la palabra inmediatamente anterior:

Ejemplo:

SONETO DIFÍCIL (Francisco de Quevedo)

Es el amor, según abrasa, brasa;
es nieve a veces puro hielo, hielo;
es a quien yo pedir consuelo suelo,
y saco poco de su escasa casa.

Es un ardor que a quien traspasa, pasa;
y como a veces yo paselo, selo;
es un pleito do no hay apelo, pelo;
es del demonio que le amasa, masa.

Tirano a quien el Cielo inspira ira;
un ardor que si no se mata, mata;
gozo, primero que cumplido, ido;

flechero que al que se retira, tira;
cadena fuerte que aun de plata, ata;
y mal que a muchos ha tejido nido.


Soneto polimétrico. Es una variante del soneto que se caracteriza porque los versos no tienen todos la misma medida (fenómeno que se denomina polimetría o heterometría). Es muy inusual, pero fue empleado por algunos poetas modernistas. Ejemplo:

MADRIGAL DE MADRIGALES (Manuel Machado)

¿Qué nuevo nombre a ti, creadora de poetas,
esencia de la juventud,
si todas las magníficas y todas las discretas
cosas se han dicho y hecho en tu virtud?

¿Qué madrigal a ti, compendio de hermosuras,
luz de la vida, si
mis pequeños poemas y mis grandes locuras
han sido siempre para ti?...

En la hora exaltada
de estos nuevos loores,
toda la gaya gesta de tu poeta es...

tirar de la lazada
que ata el ramo de flores
y que las flores caigan a tus pies.


Soneto en alejandrinos. Es una variante del soneto, introducida en el castellano por Rubén Darío. Frecuentemente utilizado por los poetas modernistas, tiene la peculiaridad de que los endecasílabos (once sílabas) del soneto clásico se sustituyen por versos alejandrinos de catorce sílabas, divididos en dos hemistiquios.

Los autores modernistas toman esta forma poética de la lírica francesa, donde había sido muy cultivada por los parnasianos. Uno de los ejemplos más conocidos es el soneto "CAUPOLICÁN", de Rubén Darío, el cual ha sido incluido en su libro Azul]] (1888).

Ejemplo:

CAUPOLICÁN (Rubén Darío)

Es algo formidable que vio la vieja raza:
robusto tronco de árbol al hombro de un campeón
salvaje y aguerrido, cuya fornida maza
blandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón.

Por casco sus cabellos, su pecho por coraza,
pudiera tal guerrero, de Arauco en la región,
lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,
desjerretar un toro, o estrangular un león.

Anduvo, anduvo, anduvo. Le vio la luz del día,
le vio la tarde pálida, le vio la noche fría,
y siempre el tronco de árbol a cuestas del titán.

"¡El Toqui, el Toqui!", clama la conmovida casta.
Anduvo, anduvo, anduvo. La Aurora dijo: "Basta",
e irguióse la alta frente del gran Caupolicán.



***



EL SONETO EN ESPAÑA:


(continuará)


Última edición por Pedro Casas Serra el Jue Dic 04, 2014 7:17 pm, editado 1 vez


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Re: El soneto

Mensaje por Lluvia Abril el Jue Dic 04, 2014 10:22 am

Gracias, querido Pedro. Muy interesante y, aunque a mí, me resulta muy complicado, admiro profundamente a quienes los construyen así, tan fácilmente. No sabía que en cada país, su estructura fuese diferente, ni que hubiese tanta variedad.
Bien, dejando mi ignorancia al desnudo, como puedes leer, pues eso, gracias y besos.


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Re: El soneto

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue Dic 04, 2014 7:29 pm

Celebro que te haya interesado, Lluviak y espero te resulte útil la relación de sonetos de poetas ilustres que voy a insertar a continuación.

Un abrazo.
Pedro


...................................................



EL SONETO EN ESPAÑA:



SONETO XVIII (Sonetos fechos al itálico modo) - Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana (1398-1458)

Lexos de vos e çerca de cuidado,
pobre de goço e rico de tristeça,
fallido de reposo e abastado
de mortal pena, congoxa e braveça;

desnudo d'esperança e abrigado
de inmensa cuita, e visto d'aspereça,
la mi vida me fuye, mal mi grado,
la muerte me persigue sin pereça.

Nin son bastantes a satisfaçer
la set ardiente de mi grand desseo
Tajo al presente, nin me socorrer

la enferma Guadiana, nin lo creo;
sólo Guadalquivir tiene poder
de me guarir e sólo aquel desseo.


PONME EN LA VIDA MÁS BRAVA, IMPORTUNA... - Juan Boscán (+1542)

Ponme en la vida más brava, importuna,
do pida a Dios mil veces la mortaja;
ponme en edad, do el seso más trabaja,
o en los brazos del alma, o en la cuna.

Ponme en baja o en próspera fortuna,
ponme do el sol el trato humano ataja,
o a do por frío el alto mar se cuaja,
o en el abismo, o encima de la luna;

ponme do a nuestros pies viven las gentes,
o en la tierra, o en el cielo, o en el viento;
ponme entre fieras, puesto entre sus dientes,

do muerte y sangre es todo el fundamento,
dondequiera tener siempre presentes
los ojos por quien muero tan contento.


SONETO V - Garcilaso de la Vega (1503-1536)

Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir y por vos muero.


A UN DEVOTO - Diego Hurtado de Mendoza (1503-1575)

Dentro de un santo templo un hombre honrado
con grave devoción rezando estaba;
sus ojos hechos fuentes, enviaba
mil suspiros del pecho apasionado.

Después que por gran rato hubo besado
las religiosas cuentas que llevaba,
con ellas el buen hombre se tocaba
los ojos, boca, sienes y costado.

Creció la devoción, y pretendiendo
besar el suelo al fin, porque creía
que mayor humildad en esto encierra,

lugar pide a una vieja; ella volviendo,
el “salvo honor” le muestra, y le decía:
“Besad aquí, señor, que todo es tierra.”


SONETO SOBRE LA RED DE AMOR - Hernando de Acuña (1520?-1580)

Dígame quién lo sabe: ¿cómo es hecha
la red de Amor, que a tanta gente prende?
¿Y cómo, habiendo tanto que la tiende,
no está del tiempo ya rota o deshecha?

¿Y cómo es hecho el arco que Amor flecha,
pues hierro ni valor se le defiende?
¿Y cómo o dónde halla, o quién le vende,
de plomo, plata y oro tanta flecha?

Y si dicen que es niño, ¿cómo viene
a vencer los gigantes? Y si es ciego,
¿cómo toma al tirar cierta la mira?

Y si, como se escribe, siempre tiene
en una mano el arco, en otra el fuego,
¿cómo tiende la red y cómo tira?


SONETO AMOROSO - Gutierre de Cetina (1520-1560?)

Horas alegres que pasáis volando,
porque a vueltas del bien mayor mal sienta;
sabrosa noche que en tan dulce afrenta
el triste despedir me vas mostrando;

importuno reloj que, apresurando
tu curso, mi dolor me representa;
estrellas con quien nunca tuve cuenta
que mi partida vais acelerando;

gallo que mi pesar has denunciado,
lucero que mi luz va oscureciendo,
y tú, mal sosegada y moza aurora,

si en voz cabe dolor de mi cuidado,
id poco a poco el paso deteniendo,
si no puede ser más, siquiera una hora.


SONETO - Fernando de Herrera (1534-1597)

Rojo sol, que con hacha luminosa
coloras el purpúreo y alto cielo,
¿hallaste tal belleza en todo el suelo
que iguale a mi serena luz dichosa?

Aura süave, blanda y amorosa,
que nos halagas con tu fresco vuelo,
cuando el oro descubre el rico velo
mi luz, ¿trenza tocaste más hermosa?

Luna, honor de la noche, ilustre coro
de los errantes astros y fijados,
¿consideraste tales dos estrellas?

Sol puro,aura, luna, luces de oro,
¿oíste mis dolores nunca usados?
¿Viste luz más ingrata a mis querellas?


INSECTO ATREVIDO... Y ENVIDIADO - Félix Lope de Vega (1562-1635)

Picó atrevido un átomo viviente
los blancos pechos de Leonor hermosa,
granate en perlas, arador en rosa,
breve lunar del invisible diente.

Ella dos puntas de marfil luciente
con súbita inquietud clavó quejosa,
y torciendo una vida bulliciosa
en un castigo dos venganzas siente.

Al expirar la pulga dijo: “¡Ay, triste!
¡Por tan pequeño mal dolor tan fuerte!”
“¡Oh, pulga! (dije yo): dichosa fuiste:

Detén el alma y a Leonor advierte
que me deje picar donde tú hiciste
y trocaré mi vida por tu muerte.”


MIENTRAS POR COMPETIR CON TU CABELLO... - Luis de Góngora (1561-1627)

Mientras por competir con tu cabello
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello,

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o viola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.


A UNA NARIZ - Francisco de Quevedo (1580-1645)

Érase un hombre a una nariz pegado;
érase una nariz superlativa;
érase una nariz sayón y escriba;
érase un pez espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado;
érase una alquitara pensativa;
érase un elefante boca arriba;
era Ovidio Nasón más naridado.

Érase el espolón de una galera;
érase una pirámide de Egipto;
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito.


A LAS FLORES (El príncipe constante) - Pedro Calderón de la Barca (1600-1681)

Éstas que fueron pompa y alegría
despertando al albor de la mañana,
a la tarde serán lástima vana
durmiendo en brazos de la noche fría.

Este matiz que al cielo desafía,
iris listado de oro, nieve y grana,
será escarmiento de la vida humana:
¡tanto se aprende en término de un día!

A florecer las rosas madrugaron
y para envejecerse florecieron:
cuna y sepulcro en un botón hallaron.

Tales los hombres sus fortunas vieron:
en un día nacieron y expiraron;
que pasados los siglos horas fueron.


A UN VALENTÓN - Miguel de Cervantes (1547-1616)

Un valentón de espátula y gregüesco
que a la muerte mil vidas sacrifica,
cansado del oficio de la pica,
mas no del ejercicio picaresco,

retorciendo el mostacho soldadesco
por ver que ya su bolsa le repica,
a un corrillo llegó de gente rica
y en el nombre de Dios pidió refresco.

“Den voacedes, por Dios, a mi pobreza
-les dice-; donde no, por ocho santos
que haré lo que hacer suelo sin tardanza.”

Mas uno que a sacar la espada empieza
“¿Con quién habla -le dijo- el tragacantos?
Si limosna no alcanza,

¿qué es lo que suele hacer en tal querella?”
Respondió el bravonel: “Irme sin ella.”


DE LA TIMIDEZ NATURAL DE LOS HOMBRES José Cadalso (1741-1782)

¡A cuánto susto el cielo te condena,  
oh género mortal, flaco y cuitado!  
Se espantan unos en el mar salado  
y tiembla otros cuando Jove truena.  

Otros si el eco del león resuena,  
otros cuando el magnate está irritado,  
otros cuando en la cárcel han pasado  
días y noches tristes con cadena.  

Yo sólo discurrí no temblaría  
al trueno, ni al león, ni al poderoso,  
ni a la prisión, ni a todo el orbe entero.  

Mas se engañó mi débil fantasía:  
el rostro de mi Filis desdeñoso  
me cubre de terror, temblando muero.


MIS DESEOS - Tomás de Iriarte (1750-1791)

Si Dios omnipotente me mandara
de sus deseos tomar el que quisiera,
ni el oro ni la plata le pidiera,
ni imperios ni coronas deseara.

Si un sublime talento me bastara
para vivir feliz, yo le eligiera;
mas, ¡cuántos sabios referir pudiera
a quien su misma ciencia costó cara!

Yo sólo pido al Todopoderoso
propicios me conceda estos tres dones,
con que vivir en paz y ser dichoso:

un fiel amigo en todas ocasiones,
un corazón sencillo y generoso
y juicio que dirija mis acciones.


LA ESQUIVEZ VENCIDA - Juan Meléndez Valdés (1754-1817)

No temas, simplecilla; del dichoso
galán pastor no tardes la ventura;
apenado a ti corre; su ternura
premio al fin halle y su anhelar, reposo.

De rosa en la coyunda el cuello hermoso
pon al yugo feliz; la copa apura
que amor te brinda, y de triunfar segura
entra en lides süaves con tu esposo.

¡La vista tornas! ¡Del nupcial abrazo
huyes tímida y culpas sus ardores
el rubor virginal la faz teñida!

Mas Venus... Venus... su genial regazo
sobre el lecho feliz llueve mil flores
que Filis coge, y la esquivez olvida.


AL CÉFIRO - Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)

Céfiro dulce, que vagando alado
entre las frescas, purpurinas flores,
con blando beso robas sus olores,
para extenderlos por el verde prado;

las quejas de mi afán y mi cuidado
lleva a la que, al mirar, mata de amores,
y dile que un alivio a mis dolores
dé y un consuelo al ánimo angustiado.

Pero no vayas, no; que si la vieras
y, tomando sus labios por claveles,
el aroma gustar de ellos quisieras,

cual con las otras flores hacer sueles,
aunque a mi mal el término pusieras,
tendría de tu acción celos crüeles.


MADRIGAL DE MADRIGALES – Manuel Machado (1874-1947)

¿Qué nuevo nombre a ti, creadora de poetas,
esencia de la juventud,
si todas las magníficas y todas las discretas
cosas se han dicho y hecho en tu virtud?

¿Qué madrigal a ti, compendio de hermosuras,
luz de la vida, si
mis pequeños poemas y mis grandes locuras
han sido siempre para ti?...

En la hora exaltada
de estos nuevos loores,
toda la gaya gesta de tu poeta es...

tirar de la lazada
que ata el ramo de flores
y que las flores caigan a tus pies.


HUYE DEL TRISTE AMOR, AMOR PACATO... Antonio Machado (1875-1939)

Huye del triste amor, amor pacato,
sin peligro, sin venda ni aventura,
que espera del amor prenda segura,
porque en amor locura es lo sensato.

Ese que el pecho esquiva al niño ciego
y blasfemó del fuego de la vida,
de una brasa pensada, y no encendida,
quiere ceniza que le guarde el fuego.

Y ceniza hallará, no de su llama,
cuando descubra el torpe desvarío
que pedía, sin flor, fruto en la rama.

Con negra llave el aposento frío
de su tiempo abrirá. ¡Desierta cama,
y turbio espejo y corazón vacío!


UNOS CABALLOS - Jorge Guillén (1893-1984)

Peludos, tristemente naturales,
en inmovilidad de largas crines
desgarbadas, sumisos a confines,
abalanzados por los herbazales,

unos caballos hay. No dan señales
de asombro, pero van creciendo afines
a la hierba. Ni bridas ni trajines
se atienen a su paz: son vegetales.

Tanta acción de un destino acaba en alma.
Velan soñando sombras las pupilas,
y asisten, contribuyen a la calma

de los cielos -si a todo ser cercanos,
al cuadrúpedo ocultos- las tranquilas
orejas. Ahí están: ya sobrehumanos.


INSOMNIO - Gerardo Diego (1896-1986)

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,
y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño y por el mar las naves.

En cárceles de espacio, aéreas llaves
te me encierran, recluyen, roban. Hielo,
cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo
que alzo hasta ti las alas de mis aves.

Saber que duermes tú, cierta, segura
-cauce fiel de abandono, línea pura-,
tan cerca de mis brazos maniatados.

Qué pavorosa esclavitud de isleño,
yo insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por el sueño.


A UN CAPITÁN DE NAVÍO - Rafael Alberti (1902-1999)

Sobre tu nave -un plinto verde de algas marinas,
de moluscos, de conchas, de esmeralda estelar-,
capitán de los vientos y de las golondrinas,
fuiste condecorado por un golpe de mar.

Por ti los litorales de frentes serpentinas
desenrollan al paso de tu arado un cantar:
-Marinero, hombre libre, que las mares declinas
dinos los radiogramas de tu Estrella Polar.

Buen marinero, hijo de los llantos del norte,
limón del mediodía, bandera de la corte,
espumosa del agua, cazador de sirenas;

todos los litorales amarrados, del mundo,
pedimos que nos lleves en el surco profundo
de tu nave, a la mar, rotas nuestras cadenas.


SONETO (Sonetos del amor oscuro) - Federico García Lorca (1898-1936)

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
y eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con joyas de mi otoño enajenado.


COMO EL TORO HE NACIDO PARA EL LUTO... – Miguel Hernández (1910-1942)

Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por el hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.

Como el toro lo encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.

Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.

Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.


MADEMOISELLE ISABEL - Blas de Otero (1916-1979)

Mademoiselle Isabel, rubia y francesa,
con su mirlo debajo de la piel,
no sé si aquél o ésa, oh mademoiselle
Isabel, canta en él o si él en ésa.

Princesa de mi infancia: tú, princesa
promesa,con dos senos de clavel,
yo, le livre, le crayon, le... le..., oh Isabel
Isabel..., tu jardín tiembla en la mesa.

De noche, te alisabas los cabellos,
yo me dormía, meditando en ellos
y en tu cuerpo de rosa: mariposa

rosa y blanca, velada con un velo.
Volaba para siempre de mi rosa
-mademoiselle Isabel- y de mi cielo.


DENISE - Carlos Edmundo de Ory (1923-2010)

Cuando pongo mis manos de metal
mis manos primitivas sin destreza
en tu pelo abundante donde empieza
tu cuerpo que respira amor mortal.

Cuando tocan mis dedos tu total
altura de los pies a la cabeza
sin que me tiemble el pulso, amo la pieza
maravillosa de tu ser carnal.

Y entonces de quietud y roce puro
tu mirada me vence, llena de aguas
y tu silencio femenino me arde.

De repente de acción me transfiguro
desciendo mi contacto a tus enaguas
y te desnudo y te amo y se hace tarde.


ALGA QUISIERA SER, ALGA ENREDADA... - Ángel González (1925-2008)

Alga quisiera ser, alga enredada,
en lo más suave de tu pantorrilla.
Soplo de brisa contra tu mejilla.
Arena leve bajo tu pisada.

Agua quisiera ser, agua salada
cuando corres desnuda hacia la orilla.
Sol recortando en sombra tu sencilla
silueta virgen de recién bañada.

Todo quisiera ser, indefinido,
en torno a ti: paisaje, luz, ambiente,
gaviota, cielo, nave, vela, viento...

Caracola que acercas a tu oído,
para poder reunir, tímidamente,
con el rumor del mar, mi sentimiento.


PASIÓN - Antonio Carvajal (n.1943)

Con estos mismos labios que ha de comer la tierra,
te beso limpiamente los mínimos cabellos
que hacen anillos de ébano, minúsculos y bellos,
en tu cuello, lo mismo que el pinar en la sierra.

Te muerdo con los dientes, te hiero en esta guerra
de amor en que enloquezco. Sangras. Y pongo sellos
a las heridas tibias, con besos, besos....Ellos
que han de quedar comidos, mordidos por la tierra.

Tal ímpetu me come las entrañas, que sorbo
tu carne palmo a palmo, cerco de llama el sexo,
te devoro a caricias, y a besos, y a mordiscos.

Ni la muerte, ni el ansia, ni el tiempo son estorbo.
El abrazo es lo mismo si cóncavo o convexo,
y yo soy un cordero que trisca en tus apriscos.


FABULACIÓN SOBRE FONDO DE ESPEJO (Víspera de la destrucción) - Jenaro Talens (n.1946)

La realidad. El tiempo. Ves tu mano
sobre una taza. El humo difumina
las cosas. Tu cigarro. Aquí termina
tu verdad, cuanto tocas. Sabes vano

el amor, puro viento de verano
que el otoño deshace e ilumina
con dejadez. La sombra que declina
envuelve los objetos, como un vano

rescoldo de luz pura. Vuela intacto
a la viscosa oscuridad de donde
surgió. La paz, de nuevo. Sosegada

notas el alma en ti. Borroso, el tacto
desdibuja tu cuerpo y te lo esconde
bajo otro cielo gris. No sientes nada.


SONETO DEL AMOR OSCURO - Luis Alberto de Cuenca (n.1950)

La otra noche, después de la movida,
en la mesa de siempre me encontraste
y, sin mediar palabra, me quitaste
no sé si la cartera o si la vida.

Recuerdo la emoción de tu venida
y, luego, nada más. ¡Dulce contraste,
recordar el amor que me dejaste
y olvidar el tamaño de la herida!

Muerto o vivo, si quieres más dinero,
date una vuelta por la lencería
y salpica tu piel de seda oscura.

Que voy a regalarte el mundo entero
si me asaltas de negro, vida mía,
y me invaden tu noche y tu locura.


EL POETA, ÉMULO ESCOLAR DEL FÉNIX DE LOS INGENIOS, DESCRIBE SU LABOR CON MÁS CANDOR QUE ACIERTO - Álvaro Tato (n.1978)

Arriesgarse, fallar, estar inquieto,
dar vueltas, corregir, dejar de lado,
errar, temer, vagar desamparado,
no detenerse hasta quedar perfeto,

naufragar en las simas del secreto
para encontrar un verso ya pescado,
tachar, lustrar, pulir, ser criticado,
creer que el mundo cabe en un soneto,

confiar al mañana el bien de hogaño,
trocar por bellas máscaras la cara,
buscar lector y hallar el desengaño,

suponer una música que hablara,
dar la tinta y la vida a un sueño extraño
es escribir. Quien lo probó no para.





EL SONETO EN HISPANOAMÉRICA:



SONETO - Francisco de Terrazas (mexicano, 1525?-1600?)

Soñé que de una peña me arrojaba
quien mi querer sujeto a sí tenía,
y casi ya en la boca me cogía
una fiera que abajo me esperaba.

Yo, con temor, buscando procuraba
de dónde con las manos me tendría,
y el filo de una espada la una asía
y en una yerbezuela la otra hincaba.

La yerba a más andar la iba arrancando,
la espada a mí la mano deshaciendo,
yo más sus vivos filos apretando...

¡Oh, mísero de mí, qué mal me entiendo,
pues huelgo verme estar despedazando
de miedo de acabar mi mal muriendo!


AL QUE, INGRATO, ME DEJA, BUSCO AMANTE... - Sor Juana Inés de la Cruz (mexicana, 1651-1691)

Al que, ingrato, me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo, ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata,
maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata,
triunfante quiero ver al que me mata
y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo;
de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo, por mejor partido, escojo:
de quien no quiero, ser violento empleo;
que de quien no me quiere, vil despojo.


AL PARTIR - Gertrudis Gómez de Avellaneda (cubana, 1814-1873)

¡Perla del mar! ¡Estrella de occidente!
¡Hermosa Cuba! Tu brillante cielo
la noche cubre con su opaco velo,
como cubre el dolor mi triste frente.

¡Voy a partir!... La chusma diligente,
para arrancarme del nativo suelo
las velas iza, y pronta a su desvelo
la brisa acude de tu zona ardiente.

¡Adiós, patria feliz, edén querido!
¡Doquier que el hado en su furor me impela,
tu dulce nombre halagará mi oído!

¡Adiós!... ¡Ya cruje la turgente vela...
el ancla se alza... el buque, estremecido,
las olas corta y silencioso vuela!


LA VIDA ES SONETO - José María Rojas Garrido (colombiano, 1824-1883)

Hizo Lope de Vega un buen soneto
sin decir nada, de orden Violante;
y así es la vida: en el primero cuarteto
canta la juventud saliendo avante.

En la edad varonil, el hombre inquieto
que lucha en pos del bien, rima incesante
pensando, iluso, conseguir su objeto
y es una octava el porvenir brillante.

Llega la ancianidad y el gran sujeto
de tanta inspiración surge triunfante:
¡es la muerte que asoma en el terceto!

Da la vida el reflejo agonizante
y el final de la estrofa es un secreto...
De la cuna al sepulcro es consonante.


SONETO DEDICADO A CERVANTES - Rubén Darío (nicaragüense, 1867-1916)

Horas de pesadumbre y de tristeza
paso en mi soledad. Pero Cervantes
es buen amigo. Endulza mis instantes
ásperos, y reposa mi cabeza.

Él es la vida y la naturaleza,
regala un yelmo de oros y diamantes
a mis sueños errantes.
Es para mí: suspira, ríe y reza.

Cristiano y amoroso y caballero
parla como un arroyo cristalino.
¡Así le admiro y quiero,

viendo cómo el destino
hace que regocije al mundo entero
la tristeza inmortal de ser divino!


ALMA VENTUROSA – Leopoldo Lugones (argentino, 1874-1938)

Al promediar la tarde de aquel día,
cuando iba mi habitual adiós a darte,
fue una vaga congoja de dejarte
lo que me hizo saber que te quería.

Tu alma, sin comprenderlo, ya sabía…
Con tu rubor me iluminó al hablarte,
y al separarnos te pusiste aparte
del grupo, amedrentada todavía.

Fue silencio y temblor nuestra sorpresa;
mas ya la plenitud de la promesa
nos infundía un júbilo tan blando,

que nuestros labios suspiraron quedos…
Y tu alma estremecíase en tus dedos
como si se estuviera deshojando.


NIRVANA CREPUSCULAT - Julio Herrera y Reissig (uruguay, 1875-1910)

Con su veste en color de serpentina,
reía la voluble Primavera...
Un billón de luciérnagas de fina
esmeralda, rayaba la pradera.

Bajo un aire fugaz de muselina,
todo se idealizaba, cual si fuera
el vago panorama, la divina
materialización de una quimera...

En consustanciación con aquel bello
nirvana gris de la Naturaleza,
te inanimaste... Una ideal pereza

mimó tu rostro de incitante vello,
y al son de mis suspiros, tu cabeza
durmióse como un pájaro en mi cuello!...


SOY – Alfonsina Storni (argentina, 1892-1938)

Soy suave y triste si idolatro, puedo
bajar el cielo hasta mi mano cuando
el alma de otro al alma mía enredo.
Plumón alguno no hallarás más blando.

Ninguna como yo las manos besa,
ni se acurruca tanto en un ensueño,
ni cupo en otro cuerpo, así pequeño,
un alma humana de mayor terneza.

Muero sobre los ojos, si los siento
como pájaros vivos, un momento,
aletear bajo mis dedos blancos.

Sé la frase que encanta y que comprende
y sé callar cuando la luna asciende
enorme y roja sobre los barrancos.


CAÍN - Juana de Ibarbourou (uruguaya, 1892-1979)

Tuve la rosa, el ruiseñor, el río
en que danzaban los azules peces;
tuve la leche de las blancas reses
en las mieladas albas del estío.

Tuve el amor, la risa, el sueño mío,
el himno envuelto en las jocundas preces
y el ángel de oro, centinela a veces,
del giratorio sol de mi albedrío.

Caí de bruces en la seca tierra;
empecé a conocer tristeza y guerra,
a ser el despojado y el proscrito.

Miré hacia Dios y me cegó su niebla.
Me levanté jadeante en la tiniebla
y sobre el mundo comenzó mi grito.


LA LUZ CORRE DESNUDA POR EL RÍO - Miguel Ángel Asturias (guatemalteco,1899-1974)

La luz corre desnuda por el río
huyendo sin cesar en lo movible
de la profundidad, del hondo frío
en que empieza la sombra y lo invisible.

La conoció al nacer, era rocío,
no este vano correr tras lo imposible,
imagen del humano desafío
a la divinidad. Sueño apacible

que endulza los saleros de los ojos,
mesa frugal y paz es lo que anhela
navegante, soldado y rey de antojos;

pero ¡ay! del ¡ay! del alma, no se alcanza
a volver con los remos y la vela
al puerto en que dejamos la esperanza.



AJEDREZ - Jorge Luis Borges (argentino, 1899-1986)

I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?


TENGO HAMBRE DE TU BOCA, DE TU VOZ, DE TU PELO... - Pablo Neruda (chileno, 1904-1973)

Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
y por las calles voy sin nutrirme, callado,
no me sostiene el pan, el alba me desquicia,
busco el sonido líquido de tus pies en el día.

Estoy hambriento de tu risa resbalada,
de tus manos color de furioso granero,
tengo hambre de la pálida piedra de tus uñas,
quiero comer tu piel como una intacta almendra.

Quiero comer el rayo quemado en tu hermosura,
la nariz soberana del arrogante rostro,
quiero comer la sombra fugaz de tus pestañas

y hambriento vengo y voy olfateando el crepúsculo
buscándote, buscando tu corazón caliente
como un puma en la soledad de Quitratúe.


***


Se solicita para este tema, se aporten sonetos de poetas mundialmente reconocidos, en especial hispanoamericanos, a fin de establecer la pervivencia de esta forma poética en toda el área del español. Gracias.


.


Última edición por Pedro Casas Serra el Sáb Dic 06, 2014 4:59 pm, editado 1 vez


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Re: El soneto

Mensaje por cecilia gargantini el Sáb Dic 06, 2014 12:25 am

Muy bueno tu espacio Pedro!!!!!!!!!!!!!!!
Cuando tenga un poquito más de tiempo trataré de aportar.
Besitossssssssssss y gracias
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Pedro Casas Serra
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Re: El soneto

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb Dic 06, 2014 9:56 am

Gracias por tu interés, Cecilia. El soneto es la composición poética de más éxito desde su creación. Hasta hoy no ha dejado de escribirse nunca.

Un abrazo.
Pedro


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Re: El soneto

Mensaje por cecilia gargantini el Lun Dic 15, 2014 12:34 pm

WILLIAM OSPINA ( uno de los poetas preferidos de García Márquez)
Hijo de Ismenia Buitrago y Luis Ospina, nació en Padua corregimiento de Herveo, departamento del Tolima, Colombia, el 2 de marzo de 1954. Hermano de Jorge Luis Ospina, Ludivia Ospina, Nubia Ospina, Patricia Ospina y Juan Carlos Ospina. Terminó el bachillerato en el Colegio San José de Fresno e ingresó a la facultad de Derecho y Ciencia Política en la Universidad Santiago de Cali, pero se retiró en 1975. Se dedicó al periodismo y la literatura; también trabajó en publicidad. Heredó una gran voz de su padre, quien canta canciones del folclor colombiano.
Su pensamiento y sus inclinaciones literarias fueron fuertemente influenciadas por su amistad con el filósofo colombiano Estanislao Zuleta, sobre quien ha escrito numerosos ensayos y artículos.
Vivió en Europa con su hermano Jorge Luis entre 1979 a 1981, y viajó por Alemania, Bélgica, Italia, Grecia y España. Regresó a Colombia en 1981 y se radicó en Bogotá.
En 1982 ganó el Premio Nacional de Ensayo en la Universidad de Nariño, Pasto, con el ensayo Aurelio Arturo, la palabra del hombre. En 1986 publicó su primer poemario: Hilo de Arena.
Fue redactor en la edición dominical de diario La Prensa de Bogotá de 1988 a 1989. Escribió ensayos sobre Lord Byron, Edgar Allan Poe, León Tolstói, Charles Dickens, Emily Dickinson, Las mil y una noches, Alfonso Reyes, Estanislao Zuleta, literatura árabe y las brujas de Macbeth.
En 1992 obtuvo el primer Premio Nacional de Poesía del Instituto Colombiano de Cultura.
El 13 de julio de 1993 fundó -junto a 10 profesionales de distintas áreas- la Revista Número, publicación colombiana de circulación trimestral cuyo propósito es la promoción de la cultura.
Conmovido e inspirado por la lectura de las Elegías de varones ilustres de Indias del poeta del siglo XVI Juan de Castellanos —el poema más largo de la lengua española y al que se ha referido en numerosas ocasiones como "el descubrimiento poético de América"—, comenzó un camino que le tomaría varios lustros y que lo llevaría a escribir el ensayo Las auroras de sangre —que es al mismo tiempo una exploración de la vida de Castellanos y de su poema—, y una trilogía de novelas sobre la conquista de América y los primeros viajes de los españoles por el Amazonas.
En el año 2005 publicó la primera novela, Ursúa ,1 en la que aborda la historia de Pedro de Ursúa, conquistador español fundador de la ciudad colombiana de Pamplona. Un verdadero testimonio dramático de la colonización.
Su segunda novela El país de la canela, que narra el descubrimiento del río Amazonas por parte de Francisco de Orellana y la impresionante historia de Gonzalo Pizarro, lo hizo merecedor del Premio Rómulo Gallegos, uno de los más importantes galardones de habla hispana y que otorga Venezuela desde 1967. Lo recibió en Caracas, el domingo 2 de agosto de 2009.
La tercera novela La serpiente sin ojos, narra el viaje de Pedro de Ursúa repitiendo el descenso por el río Amazonas de Francisco de Orellana, pero esta vez en busca del país de las amazonas. La historia termina con el recuento de los crímenes del controvertido conquistador español Lope de Aguirre. Ultima novela de la trilogía, fue publicada en noviembre de 2012. 2
William Ospina ha adoptado posiciones políticas extremas, como su apoyo decidido a la Revolución bolivariana liderada desde Venezuela por Hugo Chávez, de quien dijo que "bien podría haber hecho algo mucho más profundo y perdurable que inventar el socialismo del siglo XXI: es posible que haya inventado la democracia del siglo XXI".3 También ha manifestado en repetidas ocasiones su apoyo a una salida negociada al conflicto colombiano.
El 9 de abril de 2013, en el marco de una movilización por la paz de Colombia que convocó a más de un millón de personas —y 65 años después de la primera Oración por la paz pronunciada por el caudillo colombiano Jorge Eliecer Gaitán-, la ex senadora Piedad Córdoba leyó en la Plaza de Bolívar de Bogotá la segunda Oración por la paz, escrita por William Ospina; un fuerte llamado a que se abran las puertas de la reconciliación en Colombia.
En noviembre de 2013 presenta en Colombia su libro de ensayos Pa que se acabe la vaina4 5 (una especie de continuación de su libro ¿Dónde esta la franja amarilla?), en el que hace un recorrido por la historia política, económica, social y artística de Colombia para explicar de dónde vienen los problemas que enfrenta el país hoy. Desde las fratricidas guerras civiles del siglo XIX hasta el predominio sin entrañas de las corporaciones multinacionales del siglo XXI, el autor une un evento con otro de manera magistral para pintar un panorama excepcionalmente claro de lo que ha sido Colombia y la idiosincrasia de sus habitantes.
En 1999 recibió el Doctorado Honoris Causa en Humanidades de la Universidad Autónoma Latinoamericana, de Medellín, y en 2005 el Doctorado Honoris Causa en Humanidades de la Universidad del Tolima.

Actualmente escribe una columna semanal en el diario El Espectador.6


FRANCISCO DE QUEVEDO
Dulce en su hablar como en su obrar violento,
cambiando en luz la fuga recia y vana,
tornó al latín la lengua castellana
en los clamores del Renacimiento.

Dio su vida a su voz, su voz al viento,
y lento irá el rumor sobre el mañana,
con las certezas de la raza humana,
aliando la pasión al pensamiento.

¿Dónde Carlos Germano, Rey del mundo?
¿Dónde estarán Don Felipe II
y su invencible armada y su aventura?

Ceniza tanto imperio y tanta hazaña,
y aquella altiva, ensangrentada España,
sólo en el bronce de los versos dura.
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Re: El soneto

Mensaje por cecilia gargantini el Lun Dic 15, 2014 3:12 pm

WILLIAM OSPINA

GÓNGORA

No es el potro andaluz sino el torrente,
el ojo en luz, la crin salvaje,el fuego;
del corazón desde su pecho ciego
el trote altivo interminablemente.

Lo que los alminares del Oriente
dan sin sentido al cielo en ritmo y ruego;
no el cascabel, sino el sinuoso juego
que en música y rigor gira en la mente.

No es por decir verdad que canto ahora,
húmedo en los cristales de la aurora,
sino por olvidar duelo y sentido.

Cuando colmado y cruel se abisma el día,
sólo el rumor sosiega el alma mía
y todo lo demás merece olvido.
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Re: El soneto

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun Dic 15, 2014 6:01 pm

Muy interesante Ospina, Cecilia. Gracias por traerlo aquí. Yo no lo conocía, pero lo encontré entre los poetas citados por escribir poemas en prosa. Pero no he podido tomar de la red ninguna de ellos.

Un abrazo.
Pedro


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Re: El soneto

Mensaje por cecilia gargantini el Lun Dic 15, 2014 7:38 pm

No hay mucho en la red, porque es un poeta vivo que aún vende mucho por estos lares; así que están los derechos de autor, de editoriales, etc
Yo tecleé los sonetos de un libro de él que tengo en la biblioteca, porque en Internet no están.
Besitosssssssssssssssss
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Pedro Casas Serra
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Re: El soneto

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar Dic 16, 2014 12:20 pm

Claro, esa es la razón, que, aunque justificable, le limita la difusión.

Un abrazo.
Pedro


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