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    Rafael Argullol (1949-

    Pedro Casas Serra
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    Rafael Argullol (1949- Empty Rafael Argullol (1949-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 26 Dic 2022, 10:46

    .


    Rafael Argullol (Barcelona, 1949) es narrador, poeta y ensayista.

    Vida y Obra

    Rafael Argullol Murgadas nace en Barcelona el 9 de mayo de 1949. Inicia su escolarización a los 3 años y a los 6 entra en la Escola Pía (Colegio Balmes) para iniciar su educación primaria. Principalmente, recibe una formación cristiana que, a fines de su periplo en primaria, y sobre todo, a inicios de su etapa preuniversitaria, pondrá en tela de juicio. Precisamente, durante esta etapa previa a la universidad, se unirá al movimiento estudiantil, defendiendo el ideal comunista. En el año 1966, coincidiendo con su primer año universitario en Medicina, se afilia al PSUC y mantiene una militancia política activa en contra del régimen. Dicha filiación durará varios años hasta finalizar en 1974.

    Simultáneamente, en 1967, cursa los estudios de Filosofía y de Economía y en el 1969 inicia los de Ciencias de la Información. Asimismo, en ese mismo año 69 es encarcelado un trimestre tras protagonizar diversas manifestaciones contra el régimen franquista. Posteriormente, en 1971 volverá a ser encarcelado varios meses, tras una redada policial.

    Funda la editorial Fontamara en 1971 y ejerce de editor en la misma hasta 1974, año en el que tras recibir una Beca del Ministerio de Asuntos Exteriores italiano, se marcha a vivir a Roma y Florencia. Residirá allí hasta 1978, sin embargo, los viajes a lo largo de Europa serán muy frecuentes en esos años, sobre todo serán importantes sus viajes a Berlín, Tanzania y, sobre todo, al Sahara, en el que vivirá experiencias importantes que plasmará en el documental Pueblo Saharaui.

    En 1978 retorna al mundo de la edición y funda la editorial Icaria. Asimismo, un año después, presentará su tesis doctoral acerca de la Razón Romántica, en la que abordará la condición trágica del Héroe romántico, de la mano, entre otros muchos, de Hölderlin, Keats y Leopardi.

    En 1980 publica su primer libro, el poemario Disturbios del conocimiento, y se marcha a la Universidad de Berkeley, para ser Visiting Scholar. En dicha estancia efectúa varios viajes que serán trascendentales en su posterior desarrollo poético y literario. Un año después, en 1981, publica su primera novela: Lampedusa.

    En 1982 retorna a Barcelona para ejercer como Profesor No Numerario en la Facultad de Filosofía y letras de la Universidad de Barcelona, así como inicia su colaboración en El País. Asimismo, publicará en este año El Quattrocento.

    En 1983 publica el ensayo La atracción del abismo y, un año después, los ensayos El Héroe y el Único y Leopardi. Infelicidad y titanismo. En 1985 edita Tres miradas sobre el arte, y en 1986 el poemario Duelo en el valle de la Muerte y la novela El asalto del cielo.

    En 1987 publica el ensayo Territorio del Nómada y en 1989 la novela Desciende, río invisible. En el año 1990 edita el primer libro de lo que Argullol denomina escritura transversal, El fin del mundo como obra de arte.

    En el año 1992, se publica la obra El cansancio de Occidente, una obra escrita conjuntamente con Eugenio Trías. En el año 1993 escribe La Razón del mal, obra que gana el Premio Nadal en 1994. En ese mismo año 1994, se traslada de la Universitat de Barcelona a la Universitat Pompeu Fabra como catedrático de estética y teoría de las artes y publica el ensayo Sabiduría de la ilusión.

    En 1996 da una vuelta más a su escritura transversal en la obra El cazador de instantes. A su vez, en este año, es operado de urgencia para tratar la rotura de una vértebra cervical que aprisionaba y apuñalaba su nervio, después de volver de un viaje a La Habana. Un año después, en 1997, realiza un importante viaje a Rusia, con el objetivo de escribir un guion cinematográfico que, posteriormente, fue adaptado como novela en su obra Transeuropa, editada en 1998. 

    En 1999 vuelve a publicar poesía con El afilador de cuchillos y, un año después, publica el ensayo Aventura. Una filosofía Nómada. En 2001 plasma toda su tortura cervical en la novela Davalú. En ese mismo año 2001, sufre un ataque al corazón.

    En 2002 obtiene el Premio Internacional de Ensayo Casa de América con su obra Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura.
    Un año después, en 2003, editará Manifiesto contra la servidumbre y El puente de fuego. Cuaderno de travesía. 1996-2002.

    En esos mismos años 2002, 2003 y 2004 conoce y comienza a colaborar con La Fura dels Baus, en particular, en la versión de La Fura de La Flauta Mágica de Mozart. Entre 1999 y 2004 hace varios viajes a la India para preparar el diálogo con el pensador Vidya Nivas Mishra, que más delante de ese mismo año 2004, se recogerá en la obra editada por Òscar Pujol, Del Ganges al Mediterráneo.

    En 2006 edita simultáneamente Enciclopedia del crepúsculo y Breviario de la aurora y se embarca, entre los años 2006 y 2008, con La Fura dels Baus en el proyecto Naumon, a recorrer diversos puertos del Mediterráneo para ofrecer dicho espectáculo.

    En 2010 sale a la luz, tras siete años de escritura y otro de preparación, la obra Visión desde el fondo del mar, su obra más ambiciosa hasta el momento y en la que lleva a la escritura transversal a su punto más álgido. Gana varios premios por la misma (Premio Ciutat de Barcelona, Premio Cálamo) Además, en este mismo año publica los poemarios Cantos del Naumon y El poema de la serpiente, resultado ambos de sus colaboraciones con los espectáculos de La Fura del Baus.

    En 2013 edita el ensayo Maldita Perfección y el diálogo con el médico Moisés Broggi, Moisès Broggi, cirurgià, l’any 104 de la seva vida. Un año después, publica Pasión del Dios que quiso ser hombre y en 2015, Mi Gaudí espectral. Precisamente, en ese mismo año obtendrá el Premio Observatorio Achtall de Ensayo.

    Tras tres años de escritura diaria, compone Poema, que sale a la luz en 2017 y en 2018 se edita el breve relato contenido en Visión del fondo del mar, Tratado erótico-teológico. En el 2018, además, trabaja en la opera El enigma di Lea, con Benet Casablancas, que se estrenará mundialmente en el Liceo, un año más tarde, y publicará el libreto de la misma: El enigma de Lea. Cuento mítico para una ópera. La ópera, a su vez, obtiene el Premio Alicia a la Mejor Creación 2019.

    En 2020 se publican las conversaciones mantenidas con Fèlix Riera en el programa radiofónico Les Passions segons Rafael Argullol, con el título Pasiones.

    En 2023 tiene previsto publicar una nueva obra que culmine su escritura transversal con el título provisional de “Decálogo para la danza humana”.

    (Sacado de https://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Argullol )


    *


    Algunos poemas de Rafael Argullol, del libro Poema, Acantilado, 2017:


    1.º-I-2012

    Nunca me gustaron las Nocheviejas,
    esa festividad triste con máscara alegre,
    pero ayer, inesperadamente, el jolgorio fue divertido:
    la balsa flotante, el río helado,
    los zíngaros coreando una canción interminable
    por la que el tiempo circulaba lentamente.
    Minutos antes de la explosión de medianoche
    salí a tomar el aire en la cubierta.
    El cielo rojo amenazaba con más nieve.
    No había nadie, a excepción de un barquero
    que amarraba su barca junto a la balsa.
    Cuando lo hubo conseguido me habló
    con palabras que no logré entender.
    Sin embargo, pasados unos segundos,
    sí entendí su mirada hermosa y fría:
    comprendí quién era ese barquero
    que había conseguido cruzar el río helado.
    Miré el reloj, y volví a la fiesta
    antes de que estallaran los aullidos rituales
    que año tras año dedicamos a la muerte.
    Me alegró ver de nuevo a los gitanos
    que seguían, creo, con la misma canción.
    Todo fluía como siempre, aunque afuera,
    sin prisas, esperaba el formidable barquero:
    el amor, el baile, el vino, el beso.



    2 -I-2012

    Ha empezado 2012,
    un año que nadie quiere que empiece.
    Todo son malos pronósticos,
    y hasta se habla de un apocalipsis maya
    que se nos llevará por delante.
    Así las cosas,
    cualquier haz de luz
    será recibido con entusiasmo,
    como si nos visitara el sol mismo.



    5 -I-2012

    Cada hoja del calendario
    conmemora algo que nos sucedió.
    Los cinco de enero
    celebro el aniversario
    de aquel día en que estuve
    a punto de morir.
    Con una breve meditación,
    y muchos brindis.



    6 -I-2012

    Noche de Reyes:
    en mi carta había pedido
    una espada con empuñadura
    de oro y brillantes.
    Pero el regalo no llegó
    (después supe que mis padres
    habían buscado, desesperados,
    una espada con empuñadura
    de latón y bisutería,
    sin encontrarla en tienda alguna).
    Noche de Reyes:
    un ataque repentino
    me llevó varios días al hospital,
    al borde de la muerte
    (era enero de 2001
    y los enfermeros de la uvi
    todavía discutían si el siglo xxi
    había empezado aquel año
    o lo había hecho ya el anterior).
    Me pasé tres noches soñando
    con aquella espada con empuñadura
    de oro y brillantes.
    Noche de Reyes:
    ahora ya tengo la reluciente
    espada del sueño y de la infancia.
    Dispuesto a levantarla
    en el último duelo.



    8 -I-2012

    La decepción, cierto, es dura.
    Pero la decepción no es
    si no entrar en contacto
    con el reino de la realidad.
    Exiliados de este reino,
    espoleados por la ilusión,
    somos espíritus montados en nubes.
    No obstante, menos para los locos,
    la caída, además de inevitable,
    es la lección más necesaria.
    Luego todo empieza de nuevo,
    y en el extremo del cielo
    ya aparecen otras nubes
    dispuestas a ser cabalgadas.



    9 -I-2012

    Cirujano, Jacques Bérès ha estado
    en casi todas las guerras
    de los últimos cuarenta años.
    En una de ellas, en una aldea de Vietnam,
    creyó que lo mataban.
    Los milicianos, unos adolescentes,
    le llevaron a un cuarto para ejecutarle.
    Había fragmentos de sesos
    pegados en la pared, como único ornamento.
    Bérès cerró los ojos.
    Dispararon y el cirujano creyó morir.
    Luego escuchó las carcajadas de los adolescentes.
    Sólo lo habían asustado.
    Pero él pensó que la muerte
    era, precisamente, escuchar
    las carcajadas de unos adolescentes.
    Hoy, cuarenta años después,
    en otra guerra,
    examina maravillado una herida:
    no hay dos heridas iguales,
    como no hay dos hombres iguales.



    13-I-2012

    Davos, Alpes suizos,
    donde Thomas Mann imaginó su montañamágica,
    el mundon atrapado
    en un sanatorio de tuberculosos de lujo.
    Ya no hay tuberculosos,
    ni magnéticas conversaciones,
    ni amores refinados.
    Ahora Davos es más transparente,
    y durante unos días, cada año,
    acuden al balneario
    los codiciosos de la Tierra
    para dar lecciones de filantropía.



    15-I-2012

    ¡Qué asombrosa rutina! En Basora, al sur de Irak,
    un suicida que llevaba
    una bomba adosada al pecho,
    ha matado a medio centenar de peregrinos,
    junto a un santuario chiita.
    ¡Qué asombrosa rutina!:
    la noticia se desliza por mi conciencia
    sin afectarme en absoluto.
    Es lo de siempre, y tan lejano.
    Sin embargo, cuando  me digo eso
    -"lo de siempre, y lan lejano"-
    miro hacia atrás, hacia Basora,
    hacia el umbral del santuario,
    hacia el hombre a punto de detonar el explosivo,
    hacia su última visión,
    hacia su último pensamiento.
    ¿Qué hay ahí, monstruo,
    hermano, compañero de especie,
    fuera de una oscuridad insondable?



    21-I-2012

    Una araña negra cruza el camino.
    De pronto se detiene3, asustada
    por mi sombra, que la cubre por entero.
    La amenaza es pavorosa
    y, lejos de su red, la araña se siente desprotegida.
    La vida se ha hecho incierta,
    un error del instinto.
    Ya nada será igual.
    Ya nada es igual cuando aprendemos
    que existe la sombra de un intruso en el camino.



    23-I-2012

    El sexto día
    del décimo mes de 1721,
    a la edad de ochenta años,
    al monje Dokyo Etan,
    siguiendo la tradición,
    le dieron un pincel
    para que escribiera algo
    antes de morir.
    Dokyo escribió: "Nada más",
    y tiró el pincel al suelo,
    también según la costumbre.
    Estalló en una risa alegre
    y de inmediato, murió.
    Si supiéramos
    lo que le hizo reír tanto a Dokyo
    lo sabríamos todo.



    27-I-2012

    Alguien me cuenta
    que cada vez hay más indicios
    de que existe una vida eterna.
    Tras lo que llamamos muerte
    seremos conciencia universal,
    como lo éramos
    antes de lo que llamamos nacimiento.
    Eternamente energía,
    sin la atadura de los cuerpos.
    Pero ¡qué me importa
    la vida eterna sin tu cuerpo!
    Sin ti, sin ti,
    ¿de qué eternidad me habláis?



    1º-II-2012

    Un viento propicio
    traía hoy a través de la ciudad
    sonidos que parecían sepultados.
    Las campanadas de la catedral,
    las sirenas de los barcos.
    Era una música agradable,difusa,
    suspendida en la atmósfera sucia del mediodía.
    De pronto he escuchado
    un sonido distinto a los demás.
    No había duda:
    ¡era la sirena del Albatros!
    El Albatros, ¡Dios mío!, aquel carguero
    de hermoso nombre y raída bandera panameña
    en el que hice mi primer viaje
    -Siracusa, Alejandría, Estambul.
    El primer viaje, el primer amor,
    la primera decepción: todo era primero
    entonces, sin pasado todavía.
    Veo al pasajero novato
    que escucha, emocionado,
    la grabe sirena del  Albatros.
    No puede sospechar que alguien
    años después, estremecido, oirá
    a través de la ciudad y el tiempo
    ese sonido, exactamente el mismo.



    2-II-2012

    La Historia es una novela negra
    que ningún escritor se atrevería a escribir.
    Los protagonistas son demasiado crueles,
    demasiado inmorales y sanguinarios
    para incorporarlos a un argumento.
    El autor que lo hciera
    seréa acusado de inverosimilitud.



    5-II-2012

    En la mesa de al lado
    un gordinflón de mejillas rojas
    se vanagloriaba de haber matado
    mil pájaros este año.
    Fatuo, a voz en grito
    -para que los demás comensales
    oigan sus prodigiosas hazañas-,
    el cazador proclama
    que él no respeta veda alguna.
    Apunta al cielo, y mata;
    respira, y mata;
    eructa, y mata.
    Es inútil explicarle la obra perfecta
    encerrada en los pequeños organismos
    que él abate con necedad suprema.
    ¿Qué le importa la perfección
    a alguien que se cree con derecho a matar
    sólo porque al nacer
    ha sido clasificado como hombre?
    Prefiero a los alacranes:
    no usan fusil
    y combaten a pecho descubierto.



    6-II-2012

    No hay que esperar nada
    como aconsejaban los estoicos.
    Mientras uno espera
    -un mensaje, una mirada-
    la esclavitud aumenta.
    La desesperanza nos libera.
    Sin embargo, aún no he conocido a nadie
    -ni siquiera al moribundo-,
    que no sea reo de un anhelo,
    sin saber de qué o de quién.



    11-II-2012

    Como con tantas otras cosas
    en que también me domina la contradicción
    -el gusto por la tormenta y la bonanza
    en un baile inacabable-,
    tampoco sé qué hacer
    con eso que llaman la inmortalidad.
    A veces no es nada,
    absolutamente nada,
    o un desecho destinado al contenedor,
    pero en otras ocasiones,
    en días particularmente turbulentos,
    mataría por conseguir lo inmortal.
    Mataría, saquearía y exterminaría.
    Aunque fuera una inmortalidad
    que durara una sola hora.
    Y si no puede ser tanto,
    un minuto. Un solo minuto.



    12-II.2012

    Visité tu tumba marina, Walter Benjamin,
    en la patria de tu suicidio,
    en el Portbou de los clandestinos y los contrabandistas.
    Es un digno pozo
    abruptamente abierto contra el mar.
    Un abismo en el que, creo,
    te reconocerías fácilmente.
    El lugar tiene aura.
    Y en esto te equivocaste, querido Walter:
    el aura es lo único invencible.



    16-II-2012

    Recuerda, cicatriz, la sangre
    manando a borbotones de mi rodilla.
    Y lo que sucedió antes de que manara la sangre.
    La herida, el golpe, la caída.
    Y lo que asó antes de la caída.
    Aquella carrera desenfrenada con la bicicleta
    por el estrecho camino que conducía al bosque de Solers.
    Recuerda, cicatriz, el aire ardiente
    de aquella tarde de agosto.
    El resplandor ocre de los campos, la luz inclinada.
    Recuerda la cara del niño
    que subía por primera vez a su bicicleta nueva
    con el ánimo de quien va a montar un caballo.
    Recuerda,  cicatriz, sus pensamientos de entonces,
    sus emociones apenas contenidas.
    Recuérdalo todo,  mi querida cicatriz.
    Es tu derecho, es tu deber,
    pues, acaso, ¿no sois vosotras, cicatrices,
    los senderos que mantienen unidas
    las huidizas horas de la vida?



    20-II-2012

    Verdaderamente es de una estupidez sin límites
    intentar perfeccionar al hombre
    con grandes ideales.
    El hombre no quiere ser perfecto
    sino sobrevivir,
    a veces con cierto sentido de la vergüenza
    -un atributo humano,
    que no sé si tiene alguna otra criatura-,
    a veces como el depredador que es,
    un animal asustado
    que, por miedo,
    está dispuesto a llevarse todo por delante.



    21-II-2012

    En aquellos tiempos
    los pescadores de perlas se sumergían en el mar
    mientras sus compañeros
    permanecían, despreocupadamente tumbados en las barcas,
    cantando hermosas canciones de amor.
    Luego, izados los pescadores
    -de los que siempre faltaba alguno,
    asfixiado en el fondo marino o devorado por un tiburón-,
    eran los cantantes quienes descendían al abismo,
    y en cubierta se oían nuevas canciones,
    más bellas si cabe todavía,
    con dulces palabras en boca de amantes apasionados.
    Así días enteros, con sus noches,
    por turnos, los hombres
    pescaban, cantaban y morían.
    En aquellos tiempos
    rebosantes de magníficas canciones
    la vida, amigos, era dura
    y el amor, auténtico.



    23-II-2012

    Homs, en Siria, asediada
    es exactamente igual
    a todas las ciudades asediadas
    que hemos visto en la televisión
    y leído en los libros de Historia:
    violencia, terror, muerte.
    Troya, en Asia Menor, fue Homs,
    y siglo tras siglo
    seguimos exaltando todo aquello.



    26-II-2012

    La continuidad en los afectos,
    y no digamos en el amor,
    es el mayor don
    que se nos regala en la vida.
    Es un milagro.
    Aún más:
    es el camino de la fe.



    3-III-2012

    Cuanto mayor es la decepción
    mayor debe ser
    la confianza en nuestras fuerzas.
    Si alguien nos decepciona,
    alguien a quien habíamos colmado
    con regalos y esperanzas,
    alguien a quien dimos todo
    a cambio de nada,
    si alguien así nos decepciona,
    no es el momento de lamentarse
    sino de mimar nuestro amor propio.
    Hicimos lo que pudimos y debimos,
    y tenemos que ponernos
    en disposición de repetirlo,
    sin miedo al fracaso.



    4-III-2012

    Vi su estatua en Moscú,
    el pasado septiembre,
    en el extravagante museo
    dedicado al escultor Tsereteli,
    llamado por los moscovitas
    el "adulador del bronce".
    (Los artistas, en la Historia,
    han adulado mucho a los poderosos
    para sobrevivir o medrar,
    o simplemente por la servil vanidad
    de codearse con los fuertes).
    A Putin, en la estatua,
    lo habían vestido de judoca,
    como a Carlos V lo vistieron
    de caballero armado con la lanza
    que le otorgaba el mundo,
    o a Napoleón con el ademán del genio
    que hiciera olvidar su talla menguada.
    Ahora el judoca ha vencido otra vez,
    con cifras de déspota, como siempre,
    y se apresta a ser de nuevo el matón
    en el que el buen pueblo
    -ciego- confía ciegamente.



    6-III-2012

    Como una mujer desnuda
    en plena convicción
    de su insuperable poder,
    la luna, esta noche,
    plena y resplandeciente,
    se ha incrustado sobre nuestro cielo
    y, con ella, un nuevo dominio
    se ha instalado en los corazones:
    el mundo ha cambiado de repente,
    libre, enigmático, femenino.
    No es de extrañar
    que los patriarcas antiguos
    temieran tanto el influjo de la luna.
    Ahora, los varones
    también sienten ese temor.
    Sin embargo, no se atreven
    a confesarlo abiertamente
    porque ni siquiera son ya patriarcas.



    7-III-2012

    Estoy casi seguro de que moriré lejos.
    Pero si muero aquí,
    y os empeñáis en dar algún boato
    a mifuneral,
    os pido que suene
    la última pieza
    del último concierto
    al  que asistió Mozart
    en el otoño vienés de 1791,
    esa Maurerische Trauermusik
    tan hermosa que tal vez
    aún mis oídos serían capaces de percibir
    en medio de la travesía.
    Aunque también me conformo
    si no ponéis ninguna música.
    Y casi mejor.



    8-III-2012

    Agnus Dei qui tollis peccata mundi:
    tuve una intensa educación cristiana;
    después me declaré ateo;
    después -avergonzado por la pereza
    que significaba declararme ateo-
    me consideré un prudente agnóstico;
    finalmente -falto de la buena conciencia
    con la que hablan los agnósticos-
    tengo fe en dioses transitorios.
    A veces me visita Baco,
    quien siempre es bien recibido,
    a veces, un Marte belicoso;
    en otras ocasiones -las mejores-
    Venus llama a mi puerta,
    y no falta -en las peores-
    la irrupción del adusto Yahvé.
    Ahora sé que todos los dioses son transitorios,
    y puedo conmoverme con todos.
    ¡Cordero de Dios que lavas
    los pecados del mundo dame la paz!



    9-III-2012

    Mi madre
    (noventa años, frágil,
    apenas una pequeña llama
    de la hoguera que fue)
    me dijo ayer,
    mientras la visitaba,
    que era feliz,
    y sus palabras, apenas audibles,
    me llenaron de gozo o de alivio
    -no sabría distinguirlos-,
    como siempre que alguien querido
    me declara su felicidad:
    siempre he sido escéptico
    con respecto a la mía,
    pero la de los otros
    me proporciona una sensación
    parecida a aquel reposo inesperado
    que el caminante exhausto
    en cuentra en el camino.
    Aunque es posible
    que, precisamente, en esto
    consista la felicidad.



    10-III-2012

    Europa, Europa.
    Lastimosa Europa
    habitada por pueblos soñolientos,
    gobernada por políticos mediocres
    y banqueros desaprensivos.
    Durante mucho tiempo
    acaricié la idea
    de acabar mis días
    en la cabaña de una playa mexicana,
    o a la orilla del río Amazonas.
    He cambiado (aunque quizá
    sea la vida la que me ha cambiado).
    Ahora la idea romántica
    es quedarse en el continente agónico.
    No necesito a los europeos actuales,
    pero sí a Durero, Botticelli y Fidias.



    15-III-2012

    He visto la cara del pirómano.
    En sus ojos estaba reflejado
    el incendio de la montaña,
    con el bosque convertido
    en un ejército de antorchas.
    Los animales muertos,
    los árboles calcinados,
    el humo denso y negro
    como el vaho del infierno:
    todo estaba en sus ojos.
    Y la turbadora luz burlona
    que asoma en la mirada
    de todos los exterminadores.



    17-III-2012

    Es fácil defender al pueblo
    contra los poxderosos
    -por sed de justicia, compasión
    o, sencillamente, sentido de la decencia.
    Más complicado es hacerlo
    cuando el pueblo mismo
    se considera poderoso,
    bien como chusma,
    bien como nouvel riche.
    Entonces es mejor declararse apátrida
    o, preferiblemente, anacoreta:
    refugiarse con Dios
    como único interlocutor,
    aun sospechando
    que Dios no existe.



    18-III-2012

    Sé que el amor
    es más importante que el enamoramiento.
    El amor es sólido, generoso,
    una admirable fortaleza
    que nos preserva de las adversidades
    de la vida y nos eleva.
    El enamoramiento, tan gaseoso,
    siempre acaba por hundirnos.
    Nunca nos defiende de la vida.
    Pero, aún sabiéndolo,
    elegimos el veneno que mata.



    23-III-2012

    El hombre, en Toulouse, a las ocho de la mañana,
    aparca su moto de gran cilindrada
    delante del colegio judío.
    Entra en el patio de la escuela,
    pistola en mano, tranquilo,
    y dispara a la cabeza del rabino Jonathan Sandler.
    A continuación, siempre tranquilo,
    agarra por el pelo a una niña de siete años
    antes de descargarle una bala en la  frente;
    sin perder la calma sale del colegio
    y, a la salida, se cruza con otros dos niños.
    Apunta, dispara, mata.
    Después se dirige a su moto,
    y reinicia su paso por la vida.
    No he hablado de un chacal o un tórbido diablo.
    He dicho: "El hombre".
    Un hombre, por tanto,
    como tú y como yo.
    Esto es lo duro, lo insoportable.



    27-III-2012

    Llegó el momento más temido.
    El obispo Teodoro
    -harto, según sus palabras, de las provocaciones
    paganas-
    ordenó destruir el último templo
    de la odiada religión de los Antiguos.
    Apolo cayó entre los alegres martillazos de los obreros,
    y su sacerdote, Hemón, abandonado por todos,
    se arrojó al mar Jónico desde lo alto de una cueva.
    Esperaba que al menos Poseidón le acogiera.
    Pero el dios marino guardó silencio,
    porque ya en silencio estaban todos los dioses,
    y todos los hijos de los dioses,
    y todas las bocas que durante siglos
    habían cantado la eternidad de la belleza divina.
    Nadie esperaba a Hemón, el sacerdote de Apolo.
    Y de esta derrota nació nuestra nostalgia.



    31-III-2012

    ¡Qué gran poder tiene elque calla
    cuando todos se obstinan en hablar!
    Ese hombre conserva en silencio su verdad
    como si fuese el jardín más precioso.
    Quieto, quieto.
    No te muevas. No hables.
    Cuida con mimo las semillas de tu pensamiento.
    El tiempo corre a tu favor.
    El invierno, que ahora parece eterno, pasará,
    y pronto estallará tu primavera.



    11-IV-2012

    La felicidad es imprevisible, caótica.
    Apenas nada se puede presagiar
    de los hechos felices que aguardan.
    Los hechos aciagos, por el contrario,
    son tan ordenados y previsibles
    que uno puede imaginar
    la entera secuencia de la negrura
    sin apenas equivocarse.
    No obstante, nos adentramos en territorio hostil
    empujados por esa fuerza terrible
    que nos hace convertir en vida
    lo que ya vivimos como premonición.



    20-IV-2012

    En el seno del desastre,
    sin que sepamos si procede
    del cielo o de la entraña,
    un ángel travieso
    acude a rescatarnos, y nos regala
    una mirada o una sonrisa
    -pasajera, lo sabemos-
    para endulzar la herida.



    29-IV-2012

    Nada hay más admirable que el hombre
    empeñado en ejercer su verdad en secreto.
    El que acierta en secreto,
    el que yerra en secreto,
    aquel cuya fe es secreta,
    aquel  cuyo escepticismo es secreto.
    Ahora bien, en ciertas ocasiones
    -cuando su libertad peligra-
    el auténtico secreto de un hombre
    es levantar la voz.



    1º-V-2012

    Hemos olvidado  casi estos símbolos
    pero hoy, Primero de Mayo, han ondeado,
    como antaño, banderas con la hoz y el martillo,
    y por las calles céntricas
    se han visto pancartas en favor del comunismo.
    ¡Comunismo!: ¡qué arrebato
    de millones y millones,
    con víctimas y verdugos arrojados
    en masa al paraíso terrestre
    de una igualdad sin límites!
    Fui comunista un año
    -o tal vez un año y medio-,
    más por situarme al otro extremo
    del credo heredado que por convicción.
    El tiempo suficiente para sorprenderme
    de la fe mística con la que se exhaltaban
    los adversarios de la fe.
    ¡Comunismo!, ¡comunismo!,
    una hermosa idea que debía
    hacerse realidad a sangre y fuego.
    Huí de ella, sin conocer todavía
    los crímenes cometidos en su nombre.
    Luego, sabida la verdad,
    sentí vergüenza de aquel año de ignorancia.
    Sin embargo, vista desde lejos,
    al otro lado del océano de la sangre,
    la idea seguía siendo hermosa.
    Como idea, camaradas, sólo como idea.
    Sin banderas, sin símbolos, sin gritos:
    un sueño dulce sobre el ser humano
    antes de desembocar en la pesadilla.

    Pedro Casas Serra
    Pedro Casas Serra
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    Rafael Argullol (1949- Empty Re: Rafael Argullol (1949-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Mar 27 Dic 2022, 05:15

    .


    6-V-2012

    La máscara del perdedor
    es más elocuente que el disfraz de la victoria.
    Admiro al atleta derrotado
    que, tras el  tremendo esfuerzo,
    es capaz de dirigir una mirada digna
    hacia la grada que lo espía.
    Es así como el vencido vence.



    15-V-2012

    Verdaderamente sólo merece la pena
    esperar la irrupción de la belleza.
    Todas las otras visitas
    -indignas o virtuosas-
    pueden ser aplazadas
    sin castigo alguno
    por parte de los dioses.
    La indiferencia ante lo bello
    conduce, por el conntrario,
    al castigo eterno.



    17-V-2012

    Jerusalén me invita
    a participar en el Atrio de los Gentiles.
    Allí, en el perímetro del Templo,
    los creyentes y los hombres de fe
    hablarán con los gentiles, nosotros,
    los descreídos y sin fe.
    Yo agradezco la hospitalidad
    aunque enseguida protesto:
    "Yo creo, pero no
    en lo que creéis vosotros;
    yo tengo fe,
    distinta de la vuestra".
    A continuación, como si mi vida
    solo fuera a durar un minuto,
    saldo cuentas con Dios.
    "Fui educado en el cristianismo
    y me convertí en acérrimo anticristiano,
    a punto de grabarme en la suela de los zapatos
    -como hizo Henry Miller- una cruz,
    para así pisotearla todo el día.
    Me declaré ateo y, con el paso del  tiempo,
    más calmado, agnóstico.
    Pero cuando el  agnosticismo me pareció
    una evasiva modalidad de la pereza
    me puse en camino para buscar de nuevo.
    Entonces encontré momentos de comunión,
    desvanecidos siempre, en que reconocí lo divino,
    sus formas, sus dolores y sus goces.
    Y, pese a pertenecer a los gentiles,
    en eso estoy, amigos cristianos.
    "¿Soy, acaso, decidme, un descreído,
    un hombre sin fe?



    28-V-2012

    El actor de talento
    es el que desempeña todos los papeles,
    y al mismo tiempo.
    Cuando los espectadores ven al héroe,
    él se percibe como un  villano;
    cuando tienen delante al bufón,
    él mora en la cabeza del rey.
    El auténtico actor sabe en su alma
    -de la que dice estar desprovisto
    o, al menos,liberado-
    que no hay simas que separen
    el mal del bien,
    ni fronteras que resguarden
    el gozo de la tristeza.
    El verdadero actor no se guía
    por la moral, la ley o la doctrina.
    Se limita a hacer de ser humano
    (y esto lo hace extravagante,
    escandaloso, turbador,
    a los ojos de sus clientes, los hombres).



    2-VI-2012

    Tras el pronunciamiento
    favorable de la fortuna:
    acaricio la piedra
    del edificio más antiguo
    que encuentro a mi paso
    (para honrar
    lo mejor de los hombres);
    doy con el perro
    un largo paseo por los campos
    (para honrar
    la lealtad de la existencia);
    y por la noche, en silencio,
    contemplo varias horas el cielo
    (para honrar
    la tutela de las estrellas).
    Así doy las gracias al dios desconocido.



    5-VI-2012

    El telescopio espacial Hubble,
    nuestro ojo hacia el infinito,
    como el más visionario de los profetos bíblicos
    anunciando la definitiva destrucción del Templo,
    ha registrado ya, con prodigiosa anticipación,
    la escenografía del último acto:
    así que, hermanos,
    tras tantos esfuerzos de la imaginación,
    tras tantas fábulas y mitos,
    será Andrómeda -la hermosa doncella
    expuesta por Poseidón al furor de Ketos,
    sorbida por el cielo como galaxia-
    la que se abalanzará sobre nuestra Vía Láctea,
    y en el brutal abrazo quedarán aniquilados
    nuestro Sol, y sus planetas,
    y nuestra Tierra, y sus vidas,
    y toda memoria de nuestro paso por el cosmos,
    y cualquier posibilidad de que alguien
    -en un grito, en un canto, en un aullido-
    se lamente por esa pérdida.
    Sin embargo, hermanos, según Hubble,
    aún deben transcurrir 4000 millones de años
    antes de que se produzca
    el beso mortal de la bella Andrómeda.
    Queda margen, pues, para que el universo
    siga deleitándose
    con nuestra estupidez y nuestra gloria.



    8-VI-2012

    No, no era el exterminador,
    el querubín mortífero,
    quien había estado llamando a nuestra puerta
    con sus nudillos de oro.
    Así lo temía nuestro corazón,
    cercado por el temor,
    durante los inacabables días de la zozobra.
    Era un joven querubín radiante,
    y, abierta la puerta,
    nos ha golpeado la luz,
    el aliento que cura,
    el aire que salva.



    11-Vi-2012

    Crea una obra perfecta
    por pequeña que sea,
    por invisible que permanezca
    a la mirada de los otros
    -aunque no a la tuya, interior-,
    y habrás salvado tu vida.



    18-VI-2012

    De ti hacemos muebles,
    barricas y hasta pavimentos
    (somos expertos en el arte
    de convertir los seres en cosas).
    Pero hemos olvidado
    que fuiste el primer árbol,
    y que exististe antes de nosotros,
    y que los hombres antiguos,
    aquellos que aún no habían tenido
    tiempo de olvidar, te adoraban
    sentados en círculo a tu alrededor,
    y te solicitaban fuerza y fecundidad.
    Entonces eras sagrado, viejo roble,
    y lo sigues siendo para los que saben ver
    en medio de este deslumbramiento nuestro
    que todo lo ciega.



    22-VI-2012

    Oro y oro:
    se hace difícil saber
    cómo dio comienzo el embrujo.
    Tal vez alguien supuso
    que el sol yacía, escondido bajo tierra,
    y, al amanecer, dejaba rastros de metal
    en los que residía el poder
    sobre las cosas y sobre los hombres.
    Oro y oro:
    realizado el descubrimiento
    poco importó ya que esos rastros
    fueran portadores de muerte.
    Hoy la ciudad está llena de rótulos:
    "se compra oro", "se compra oro";
    y los hombres-anuncio se confunden
    entre la multitud con sus reclamos luminosos:
    "se compra oro", "se compra oro".
    Como en cada época
    en que la muerte dorada usurpa el espíritu,
    todo está listo para los sacrificios humanos.
    Y vemos, impotentes, a los usureros
    subir, puñal en mano,
    a lo alto de invisibles pirámides
    para arrancarnos el corazón.



    27-VI-2012

    "Un hombre entra en la vejez,
    cuando llega a la conclusión
    de que nada ocurre por primera vez.
    Un hombre escapa a la vejez
    cuando concibe la esperanza
    de llegar a un lugar donde, de nuevo,
    algo ocurra por primera vez";
    hace dos años, a principios de verano,
    Quim Nolla me pidió reproducir
    estas palabras mías en su epitafio.
    Le dije que sí, pensando en un futuro remoto.
    Pero el futuro mortal resultó muy próximo,
    y a finales de aquel mismo verano
    recibí un mensaje de Nolla,
    en el que hablaba de despedidas y reencuentros,
    acompañado de una imagen extraña:
    una urna de cristal con mis palabras
    pulcramente grabadas como frontispicio.
    Lo llamé varias veces por teléfono
    aunque solo conseguí oír su voz grabada en el contestador.
    Luego dejé de llamar: ya sabía
    con nitidez lo que aplazaba saber.
    Sin embargo, la fatalidad no admite mucho aplazamiento.
    Quim Nolla se ahorcó el  mismo día
    en que envió verios minuciosos mensajes
    con indicaciones y adioses.
    A un amigo le detalló cómo debía ser
    la ceremonia fúnebre en su tierra natal.
    Allí, en los campos de Tarragona, se depositaría
    la urna de cristal con el epitafio:
    "Llegar a un lugar donde de nuevo
    algo ocurra por primera vez".



    7-VII-2012

    Los templos están vacíos,
    y los jóvenes no se muestran preocupados
    por aquel exótico más allá
    que tanto obsesionó a sus antepasados.
    La vida viaja sola
    en su travesía de la oscuridad.
    Quizá sea por ceguera,
    quizá sea por comodidda,
    quizá -simplemente- sea
    porque después de tantos milenios
    de lamentaciones sin respuesta
    no hay nada que lamentar.



    10-VII-2012

    Siempre fuiste uno de esos ángeles
    que me siguen y me guían.
    Cuando yo avanzaba con determinación
    tú venías detrás de mí, protegiéndome.
    Cuando yo estaba acobardado, herido,
    tú te girabas para indicarme el camino.
    Y nunca lo hacías por deber o ley,
    sino como la encarnación de un don
    que se me regaló en un instante de oro.
    Nada vale tanto, os lo aseguro,
    como la amistad de un ángel.



    14-VII-2012

    Te entrego, cada día, barquero,
    estos poemas, o fragmentos de un poema
    que debo escribir a lo largo de tres años,
    según lo acordado en la pasada Nochevieja,
    allá en el río helado,
    cuando apareciste por sorpresa,
    juanto al  barco en que se celebraba la fiesta,
    poco antes de que sonaran las campanadas.
    Y cumplo el acuerdo. Sin saber
    si es una mofa tuya,pues no viviré tres años,
    ni si, transcurrido el plazo, me quedaré aquí
    o me llevarás contigo a la otra orilla.
    Nada sé de tus auténticas intenciones.
    Peo yo, barquero, cumplo. Cumplo.



    18-VII-2012

    Fuego sobre Damasco,
    con los combatientes disputándose ferozmente
    cada barrio, cada calle,
    como si buscaran verter
    sobre el sopor del mundo
    un diluvio de sangre.
    Sangre sobre Damasco,
    nada nuevo en la memoria
    de la ciudad y de los profetas y los mártires:
    no son poco cuatro milenios de guerra
    bajo el  sol carnicero del  verano
    o bajo los copos morados de la nieve.
    Nieve sobre Damasco:
    el olfato me devuelve el aroma
    de la tumba de Ibn Arabi en febrero,
    un olor a calcetín de peregrino,
    a alfombra húmeda, a perfume barato.
    Y vuelve ese aire de santidad austera,
    de desamparo envuelto en enigma.
    Fuego, sangr, nieve:
    Damasco ha crecido con ellos.
    Sabe de esplendores y sacrificios únicos,
    el arte del refinamiento,
    el arte del trazado,
    el arte de la decapitación.
    Al fin y al cabo hace tiempo que se espera
    el anuncio del último día
    desde el minareta más alto de la Gran Mezquita.
    Con cánticos, gritos y trompetas.
    Con fuego, sangre y nieve.



    28-VII-2012

    Nunca he logrado interesarme
    por la vida amorosa de los demás,
    y aún menos cuando unos me la cuentan
    sobre otros.
    La maldad siempre está agazapada
    en esas confidencias que ocupan
    una buena parte de las conversaciones
    con que se entretiene la especie humana.
    Pero mi incapacidad no es moral.
    Lo que causa mi sordera
    es la monótona escucha de la misma maldad
    en boca de cien mensajeros distintos.
    Ninguno de ellos parece sentir
    el menor interés por la felicidad ajena
    y, ni siquiera,por la propia.
    El mensajero de la infelicidad habla, habla;
    el hombre feliz ama y calla.



    30-VII-2012

    A Patricia la súbita agonía de su padre
    la encontró desprevenida, sola,
    sin los hermanos, encerrada con el agonizante
    en el pequeño cubículo de la Unidad de Cuidados Intensivos,
    indefensa ante los minutos que llegaban.
    Sabía que su padre estaba muy enfermo
    pero ignoraba que entraría
    tan pronto en el vértigo terminal.
    Dudó, desesperada, unos instantes.
    Luego recordó una canción
    que su padre cantaba en otro tiempo
    (cuando los hombres todavía cantaban)
    y se inclinó hacia el oído del moribundo.
    Patricia cantó varias veces esa canción
    en medio de los últimos estertores de su padre.
    Y cuando abandonó la litera con el cadáver
    sintió algo parecido a la armonía.



    31-VII-2012

    El coronel D. Scott Brenton se halla contento con su labor.
    El coronel D.  Scott Brenton es un guerrero moderno
    que mata a sus enemigos a once mil kilómetros de distancia
    pilotando un avión no tripulado.
    desde una base militar en Siracusa, estado de Nueva York.
    (A esos aviones que vuelan y bombardean con control remoto
    los llaman drones, nombre de cuento siniestro).
    El coronel D. Scott Brnton está cómodamente sentado,
    delante de una pantalla, y le basta apretar un pedal
    para hacer desaparecer a poblaciones enteras
    situadas al otro lado del planeta.
    El coronel D. Scott Brenton tiene horario de oficina,
    de nueve a cinco, aunque siempre que puede
    sale  un poco antes -es un buen padre de familia-
    para ir a buscar a sus hijos al colegio
    o para acompañar a su esposa al mercado.
    El coronel D. Scott Brenton se considera un patriota,
    y jamás se pregunta por qué
    los guerreros antiguos iban al frente de su ejército
    y si mataban era con el riesgo de morir.
    Para cumplir como soldado, padre de familia y patriota
    el coronel D. Scott Brenton no debe ahcerse este tipo de preguntas.
    Así la existencia puede transcurrir, plácida,
    allá en Siracusa, estado de Nueva York.



    3-VIII-2012

    Nunca,  creo, se había producido,
    tan entrado  el verano
    mi primer baño en el mar.
    Deseaba, más que nada, sentir
    cómo la sal se pegaba a mi piel
    y penetraba,  con su escozor,
    en mis ojos bien abiertos,
    limpiándolos de las miradas innecesarias
    de este último año, y de su recuerdo.
    Al salir del agua,una hora después,
    con los dedos arrugados  y el mar dentro de mí,
    los colores del mundo eran más nítidos
    y los pensamientos, más alegres.
    Infinitamente más alegres.



    9-VIII-2012

    Atrapado en un embotellamiento gigante
    -a causa, dicen, de una manifestación
    que ocupa ambas calzadas de la via Laietana-,
    mi coche queda detenido ante Correos,
    cerca del mediodía, a casi cuarenta grados,
    junto a la estatua de Antonio López,
    rodeada por un enjambre de acalorados turistas
    que fotografían el colapso de automóviles
    como si fuera una interesante atracción,
    o una buena muestra de zoología urbana.
    Alguien me  explicó, hace años,
    la historia de Antonio López y de su estatua.
    Él, Marqués de Comillas -uno de esos títulos
    que la monarquía repartía con prodigalidad
    a los nuevos ricos que le rendían pleitesía-,
    fue, entre otras muchas cosas,
    un implacable negrero, cuyos esclavos,
    comprados en África occidental,
    y también en el gran mercado de Zamzibar,
    eran vendidos en Cuba a excelente precio.
    Los que sobrevivían a la travesía atlántica,
    pocos, la verdad, ya que los negros
    eran inmovilizados con cadenas en la bodega
    -donde respiraban, malcomían, defecaban en la misma posición-,
    llegaban, diezmados, a La Habana en los barcos del Marqués,
    De los restos de estos buques se extrajo,
    a la muerte de López, el bronce para construir la estatua.
    Nunca gustó a los barceloneses,
    y no pocos intentaron derribarla, por vergüenza,
    hasta que, en 1936, los anarquistas fundieron el bronce
    para hacer balas con que disparar a todos los Comillas.
    Tras la Guerra Civil erigieron de nuevo a López sobre su pedestal,
    un desconocido ya para los indiferentes transeúntes.
    Y ahí contnúa, frío, solemne, canalla.
    Por fortuna parece que el tráfico se reanuda
    y perderé de vfista al siniestro negrero,
    esculpido con la digna mirada del filántropo.



    14-VIII-2012

    No te quiero sino que te pienso.
    No te pienso sino que te sueño.
    No te sueño sino que protagonizas mis pesadillas.
    No protagonizas mis pesadillas sino que te veo.
    No te veo sino que eres únicamente un espectro.
    No eres únicamente un espectro sino que te siento.
    No te siento sino que te poseo.
    No te poseo sino que te destruyo.
    No te destruyo sino que te quiero.



    15-VIII-2012

    Llegada la hora,
    ¿qué debe pensar esa pobre mujer de Nazaret?
    A los catorce años una voz
    le comunicó que una extraña criatura  
    crecería en su vientre de virgen.
    A los quince, parió a un niño en una cueva,
    y fue visitada por unos curiosos magos extranjeros.
    De inmediato, tuvo que huir a Egipto,
    acompañada de su humilde esposo
    -aún desconcertado por el nacimiento del bastardo-,
    para evitar la muerte de los cachorros
    proclamada por el celoso rey Herodes.
    A los veintiséis visitó el Templo,
    allá en Jerusalén, e inesperadamente
    su hijo se puso a dar lecciones a los sacerdotes.
    Ya en edad avanzada, a los cuarenta y cuatro años,
    ese mismo hijo, llegado a la madurez,
    la abandonó para irse al desierto,
    y luego para peregrinar tres largos años,
    de un rincón a otro de Galilea.
    A los cuarenta y siete años, cuando confiaba
    en los cuidados filiales para su vejez,
    recibió al pie de una cruz
    el cadáver ensangrentado de aquel
    al que tanto había amado y tutelado.
    Y por fin, alos cuarenta y ocho,
    lista para una muerte apacible,
    un ángel acaba de comunnicarle
    que será dormida dulcemente
    antes de ser abducida por el cielo.



    25-VIII-2012

    De nuevo en la playa,
    donde he presenciado los saltos de unos jóvenes
    desde una roca del acantilado,
    dos niños, que caminan cogidos de la mano,
    tienen una conversación muy importante.
    "Si saltas mal", dice uno,
    "al caer puedes matarte".
    "¿Y qué pasa si te matas", pregunta el otro.
    "Nada, vuelves a saltar".
    Tienen cinco, a lo sumo seis años:
    todavía no han perdido la sabiduría original.



    31-VIII-2012

    Terminó agosto
    dejando en el paladar un sabor agridulce.
    Como siempre:
    el me de las noches gozosas y los incendios,
    el tiempo del amor y del suicidio,
    cuando la naturaleza se mata a sí misma,
    con formas infinitas,
    tras un exceso de luz y de belleza.
    Y queda en la boca un gusto agridulce,
    y en los ojos, fatigados,
    un velo de melancolía.



    11-IX-2013

    Se repite, como todo, otra vez:
    la multitud ocupa las calles de la ciudad
    porque -proclama- quiere ser libre.
    Un espectáculo magnífico:
    el hombre, animal  solitario,
    convertido en fuerza telúrica,
    en volcán adiestrándose para la erupción,
    en mar que construye agitadamente
    la destructora columna del tornad.
    Es contagiosa esa alegría desbordante
    de la muchedumbre en su día de esperanza.
    ¿Cuántas veces se ha repetido en la Historia?
    Innumerables. ¿Y después?
    Después: canto, llanto, sangre, nada.
    Pero, por fortuna, el hombre
    no vive sólo del después
    y, a menudo, se emborracha
    con el gozoso error del presente.



    16-IX-2012

    Cuando un general proclama
    que pasarán por encima de su cadáver
    ntes de que se haga esto o aquello
    -toda esa retórica, ya sabéis-,
    en realidad piensa en un campo de batalla
    cubierto de cadáveres mutilados,
    ninguno de los cuales corresponde a un general.



    17-IX-2012

    Lo mejor es no tener enemigos,
    pero, si los tenéis,
    es más eficaz dedicarles
    el desprecio que el odio:
    éste nos deja exhaustos
    mientras aquel es letal,
    sin que apenas suponga fatiga alguna.



    19-IX-2012

    Los buenos pobres cobardes:
    su disculpable rictus de temor,
    su comprensible mirada huidiza.
    Se han hecho perdonar
    desde hace tantos años
    que ya no sabemos cuándo empezó la historia.
    Los buenos pobres cobardes:
    ¿acaso  en un mundo como el nuestro
    ellos son culpables de su buena pobre cobardía?
    Vamos a perdonarles una vez más,
    justo antes de que nos disparen.



    28-IX.2012

    El padre, con la cabeza gacha
    y las rodillas dobladas
    sostiene entre sus brazos
    el cadáver de su hijo
    -un niño de once o doce años-,
    inánime ya lo que fue
    un cuerpo lleno de vida,
    el cráneo ladeado hacia la izquierda,
    como si todavía contemplara
    las ruinas del antiguo mercado,
    el brazo ensangrentado caído en el asfalto,
    el desnudo torso con moratones,
    los pantalones rotos y sangrientos,
    los pies, casi fuera de escena,
    teñidos de barro y muerte:
    así es hoy la Pietà en Alepo.



    29-IX-2012

    Procuro que cada instante
    sea una travesía singular,
    a veces lenta, como la del tejedor,
    a veces veloz, como la del atleta,
    o profunda, el objetivo del espeleólogo,
    o ligera,inclinada al vuelo.
    No hay, no debe haber jamás
    dos instantes iguales,
    aunque luego el tiempo, indiferente,
    se abalance sobre nosotros
    como una catarata que todo lo iguala.



    3-X-2012

    Se te juzgará
    según el despilfarro de palabras
    que hayas realizado,
    advierte el demonio.
    La palabra exacta
    desde la  idea nítida
    en el momento idóneo.
    Lo demás es infierno.



    12-X-2012

    La Muerte le dice:
    "Después de todo, te has divertido,
    has viajado, has amado,
    has conocido cosas increíbles,
    ha gozado de los placeres,
    has vivido bastante más de treinta y tres años,
    la edad que en tu juventud ya considerabas obscena,
    y además, sin yo consentírtelo,
    te has burlado de mí dos o tres veces".
    El Caballero podría preguntar a la Muerte
    por qué le recuerda esos asuntos,
    pero no lo hace poorque sabe de antemano la respuesta.
    Prefiere descorchar una botella de champán.
    Aguardará. No demasiado, no demasiado.



    13-X-2012

    El pájaro de la libertad
    canta una sola vez.
    Entre tantos oídos sordos,
    la joven alma que lo escucha
    ya no olvida este canto,
    y lo guarda en su corazón
    como el tesoro más preciado.
    Sabe que, en adelante,
    siempre deberá tomar
    las decisiones por sí mismo,
    a menudo en soledad,
    tan ajeno a las proclamas del poder
    como a los balidos del rebaño.
    Su vida será más dura
    que la de los otros;
    su recompensa, mayor.



    21-X-2012

    Al depredador
    le pareces mustia, agonizante,
    sin valor alguno para su avidez.
    A sus ojos
    estás herida de muerte.
    Tus hoja se han contraído;
    tus preciosas flores malva, marchitado;
    tus tallos, esbeltos hasta hace un instante,
    se dejan vencer por su propio peso.
    Ante tu cadáver
    el depredador, deseoso de vida ajena,
    se desconcierta y, luego, se aleja.
    ¡Ha caído en tu trampa, Mimosa Púdica,
    la más inteligente de las plantas!
    La tuya era una falsa muerte
    para afirmar tu  libertad.
    Y resucitas,  veloz y luminosa,
    verde, rosada, malva,
    más bella que antes
    y, a cada resurrección, más sabia.



    22-X-2012

    Virtuosos de la decapitación,
    nuestros antepasados, los íberos,
    mostraban cráneos enclavados
    desde lo alto de las murallas
    para suscitar el pavor en los adversarios
    y el fervor en los aliados.
    Nosotros, sus sucesores,continuamos el rito,
    y aunque nuestras decapitaciones
    están desprovistas de aquella sangre antigua
    -sacrificial, bárbara, purificadora-
    no son menos eficaces en la destrucción:
    ellos, con sus hierros, degollaban cabezas;
    nosotros, con nuestras palabras, seccionamos conciencias.



    5-XI-2012

    Aunque seamos más viejos que ayer
    no nos es lícito ser más cobardes,
    y a nuestro corazón fatigado
    le susurramos, en el secreto de las noches,
    que nuestra alma nos lleve más allá
    de donde nos lleven nuestras fuerzas.



    10-XI-2012

    Los banqueros están compungidos.
    ¿Qué culpa tienen ellos de todos esos suicidios
    provocados por las expropiaciones y desahucios?
    También ellos lloran por esa mujer,
    Amaia Egaña -pronto se olvidará el nombre-,
    que en Barakaldo se tiró por una ventana
    cuando se presentaron los agentes
    que, a causa de las deudas contraídas con los bancos,
    iban a arrebatarle la vivienda.
    Ellos únicamente cumplen la ley;
    sin embargo, tienen que escuchar cada día
    injustos comentarios y falsas acusaciones.
    Y,  creedme, tienen razón.
    El pueblo no puede imaginar
    el sufrimiento del banquero al cerrar los oos,
    a punto de dormir, cuando vislumbra
    la avalancha de oro y sangre
    precipitándose desde lo alto de la montaña invisible,
    lejana todavía pero ya amenazadora
    y, con toda seguridad, implacable.



    25-XI-2012

    "Afortunadamente ya pasó",
    concluye Miguel, el pequeño guía
    que muestra la iglesia de San Juan Bautista,
    en Sutatausa, allá en Tierra Negra.
    No mayor de quince años, nariz india,
    semblante serio, tez muy morena,
    el cuerpo suficientemente menudo
    para deslizarse con facilidad por la puerta diminuta
    situada a la derecha del altar.
    Apenas puedo seguirlo por la brecha abierta.
    Al otro lado, lúgubre, la joya maligna.
    En el potro de tortura
    -comenta Miguel con indiferencia-
    los soldados españoles rompían los huesos
    a quienes se resistían a la conversión.
    Sus gritos se oían a través de la puertecita
    para que los indígenas, arrodillados frente al altar,
    aprendida la lección, no confundieran
    la custodia que levantaba el sacerdote
    con el sol resplandeciente u otros ídolos.
    Para evitar la nueva religión
    cinco mil indios huyeron a las montañas
    y, acorralados, se suicidaron desde los farallones.
    La voz neutra de Miguel se interrumpe
    antes de repetir la misma historia
    hasta llegar a la misma conclusión:
    "Afortunadamente ya pasó".


    16-XII-2012

    Mi madre
    -noventa años ya, con escasa movilidad
    desde la  fatal ruptura de fémur-
    se pasa el día viendo películas de Katharine Hepburn
    porque le dijeron de joven que se parecía a ella,
    o documentales sobre la vida de los animales salvajes.
    Cuando visito a mi madre
    me encuentro a Spencer Tracy, Cary Grant o James Stewart,
    siempre alrededor de la incansable Katharine,
    o a cachalotes, águilas reales y leones.
    Mi madre, esta tarde,
    estaba concentrada en los nevados bosques siberianos,
    con un imponente tigre, al que llamaban Gran Rey
    los asustados lugareños, capaces de leer
    en las franjas negras de su piel
    los atributos del poder.
    Mi madre no parecía muy impresionada por el Gran Rey.
    Pero su expresión cambió cuando apareció una tigresa
    con sus dos cachorros recién paridos,
    en el fondo de una cueva, según explicaba una voz.
    La tigresa, desconfiada, permanecía vigilante,
    los ojos azules, las fauces semiabiertas,
    los músculos en tensión, dispuesta al salto,
    fiera dominadora del espacio.
    La cara de mi madre
    -demasiado hierática en la vejez-
    se volvió plácida, risueña,
    mientras en el claro del bosque
    los dos cachorros peleaban y jugaban,
    fuego puro, pura vida.



    24-XII-2013

    No aprecio a los teólogos
    ni a los grandes sacerdotes;
    no me conmueven los milagros
    ni la fe del pueblo,
    pero no puedo evitar cada Nochebuena
    que un pensamiento mío
    -no sé si devoto o compasivo,
    acaso el recuerdo de un recuerdo-
    viaje, irracional y loco,
    hacia la cueva de Belén
    para posarse en el rostro de la pobre púber
    que acaba de parir una criatura incomprensible.
    Ella, con fervor, con ansia,
    lo ve todo,lo intuye todo
    con la velocidad certera del instinto,
    y lo que queda en el aire,
    fétido hasta entonces,
    es la fragancia de un estallido de rosas.



    30-XII-2012

    He tratado de saborear
    la vida que me ha sido ofrecida,
    exprimiéndola, como al limón amargo,
    verde antes de madurar
    y amarillo, luego, en su culminación,
    o, como al moscatel de septiembre,
    atrapando entre los dientes
    los dulces granos de uva.
    He procurado beber los jugos de la vida.
    Pero sé que no quedaré saciado.
    Por eso no me importaría empezar de nuevo.
    Ni siquiera me importaría
    retroceder humildemente
    y ponerme en la cola de los milenios
    para avanzar con paciencia,
    de forma en forma,
    de especie en especie,
    hasta volver a vestirme con la piel del  hombre.


    Última edición por Pedro Casas Serra el Miér 28 Dic 2022, 05:54, editado 2 veces

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    Mensaje por cecilia gargantini Mar 27 Dic 2022, 15:18

    La máscara del perdedor
    es más elocuente que el disfraz de la victoria.

    Señalo esos dos versos porque me impactaron,,,pero toda su poesía es muy profunda y conmovedora.
    Gracias Pedro!!!!!!!!!!!!!!!!! Besossssssssssssss
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    Mensaje por Pedro Casas Serra Mar 27 Dic 2022, 16:07

    Gracias a ti por tu interés, Cecilia.
    A Rafael Argullol no lo conozco personalmente, pero he leido que estudió en el mismo colegio que yo, La Salle-Bonanova, y, en la universidad, me consta que intervino destacadamente en la constitución y gobierno del SDEUB (Sindicato Democrático de Estudiante de la Universidad de Barcelona), primer sindicato democrático de estudiantes constituido después de la guerra civil española, que funcionó ilegalmente durante los últimos años de la dictadura franquista. Él, creo recordar, era el delegado de la Facultad de Filosofía y Letras. Yo, por entonces, era estudiante de Derecho y, más tarde, fui delegado de mi curso de Derecho en dicho sindicato. Por eso, me ha resultado muy interesante leer por vez primera su obra.

    Un abrazo.
    Pedro


    PS. Aclaro que he confundido a Rafael Argullol con Enric Argullol, cinco años mayor que el primero, que no sé si es familia suya, que fue (Enric) quien, como delegado de la facutad de Derecho, participó en la constitución del SDEUB. La memoria juega malas pasadas.


    Última edición por Pedro Casas Serra el Jue 29 Dic 2022, 04:42, editado 1 vez

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    Mensaje por cecilia gargantini Mar 27 Dic 2022, 16:23

    Gracias por ampliarme el tema,,,se nota el compromiso.
    Besosssssssssssss
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    Mensaje por Pedro Casas Serra Miér 28 Dic 2022, 05:26

    Gracias a ti, Cecilia, por tu interés.

    Un abrazo.
    Pedro

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    Mensaje por Pedro Casas Serra Miér 28 Dic 2022, 06:32

    .


    10-I-2013

    Temo, antes que nada,
    a la Enfermedad.
    No a tal o cual enfermedad,
    por miedo a la muerte,
    sino a la Enfermedad,
    la que nos mata
    dejándonos vivir.



    16-I-2013

    Desde que el  barquero entró en mi vida,
    con el sigilo de las amistades poderosas,
    escribo mucho, a cualquier hora,
    como si tuviese la punta de una pistola
    apoyada suavemente en la sien
    para exigirme hasta los últimos pensamientos.
    Sin embargo,  no es una amenaza angustiosa.
    Es dulce, de una firmeza cómplce:
    la invitación a soltar lastre,
    a tirarlo todo por la borda
    para poder volar, si hay vuelo.



    18-I-2013

    Recuerdo  que la vida no era un camino de rosas.
    En la infancia, junto a la avidez insaciable,
    el desconcierto crecía más y más
    al intuir cómo sería la edad adulta;
    luego llegaba esta, con sus leyes incomprensibles,
    con mentiras con las que un niño mentiroso
    jamás se hubiese atrevido, con sus renuncias,
    sobre todo con sus renuncias, esas rendiciones lastimosas
    queapartan a los hombres de sus sueños;
    y en el peor momento nos invadía la vejez,
    fea, ruin, irrevocable,
    destinada a poner cerco a la última dignidad.
    No era, desde luego, la vida un camino de rosas.
    Ahora, sin embargo, más que la cadena de hierro,
    que nos ataba despiadadamente a la tierra,
    mi memoria se entretiene con los instantes de cristal
    que, cada tanto, rompían los eslabones
    y nos arrastraban, dichosos, hacia el cielo.
    ¡Dios mío, cuñantos momentos deliciosos
    me permitió aquella vida que ya no tengo!
    Ahora no sufro, es cierto, el temor de los vivos,
    pero, átomo  en la eternidad, tampoco amo.
    ¡Qué importa que no fuera un camino de rosas!
    Era vida, y esto bastaba.


    25-I-2013

    Habíamos compartido un postre delicioso:
    queso fresco con miel y frutos secos,
    regado  con polvo de pimienta roja.
    En el plato quedaba una nuez.
    Se la acerqué, con los dedos, a los labios
    mientras el reflejo del sol estallaba en sus pupilas.
    El dibujo de su boca era perfecto.
    Y, obligado por ella,
    el dibujo del mundo, también.



    26-I-2013

    El desagüe roto inundaba el hormiguero.
    Las hormigas supervivientes huían en desbandada,
    pero el agua que bajaba con fuerza
    anunciaba su inminente destrucción.
    Me pareció que podía salvar a una de ellas,
    y cogí una ramita de pino para tenderle un puente.
    Luego pense que era un acto absurdo:
    el agua era más poderosa que las hormigas.
    Salvar a una no serviría de nada.
    Para mí, desde luego, no tenía sentido.
    Era mejor dejar las cosas como estaban.
    Sin embargo, tendí la ramita hacia la hormiga.
    Para mí, desde luego, no tenía sentido.
    Para ella, sí.



    13-II-2013

    Después de una noche de placer
    siempre tengo para vosotros, murmuradores,
    algún recuerdo acompañado de alguna confidencia:
    admiro a los ascetas y a los puros,
    y al santo de Asís con especial veneración,
    pero nunca he aspirado a ser como ellos,
    no he hecho voto de castidad
    y ni siquiera, vigilantes hipócritas, de pobreza;
    en cuanto al voto de obediencia,
    trato de obedecer sobre todo a mí mismo,
    lo cual ya sé que no es suficientemente humilde
    para ser aceptado en el capítulo de los obedientes.
    Por tanto, murmuradores, vuestros juicios
    sobre mis gestos y mis gustos
    son palabras que se pierden en el viento.
    Son dardos que, al girar sobre sí mismos,
    se clavan, desgarradores, en vuestro negro corazón.



    19-II-2013

    Sólo eres, recuerda, un mensajero,
    tú que te haces llamar artista,
    aunque mejor sería
    que te consideraras más bien un artesano,
    como hacen los verdaderamente grandes.
    Recuerda pues, en tus horas,
    que eres un modesto mensajero
    entre el hombre y la belleza
    (sea esta, nunca lo sabremos,
    El vacío, o la plenitud,
    o el dios, o el demonio,
    o ese enigma que todo lo abarca
    y que de todos escapa).
    Eres, artista, un mensajero.
    No quieras ser más.
    Pero tampoco,  menos.



    20-II-2013

    Detesto la nostalgia,
    y aún más a los nostálgicos,
    gentes que gozan con lo que no tuvieron,
    quizá porque soy incapaz
    de sentir placer con el pasado huido,
    con la ceniza de una hoguera extinta,
    con el fantasma de un cuerpo silenciado.
    No quiero, como los buitres, la carroña.
    Necesito la carne viva del presente.
    Como el joven caníbal.
    Como el viejo león.



    25-II-2013

    "Vive oculto", parece que escribió Heráclito,
    el sabio más oblicuo, con razón.
    Los ocultos, si son sinceros consigo mismos,
    adquieren una grandeza que nunca alcanzan
    quienes tienen algo que proclamar.
    "Vive oculto", cierto,pero con el ojo alerta
    para contemplar ese maravilloso universo
    que, en tu secreto, se convierte en pura intimidad.



    13-III-2013

    ¿Qué eres, deseo?
    ¿El guardián del instinto?
    ¿La vanguardia del espíritu?
    ¿El poeta del infierno?
    ¿La encarnación del sueño?
    No lo sabemos.
    Seas lo que seas,
    lo único que sabemos
    es que en tu duelo con la realidad
    siempre, antes o después, vences.



    23-III-2013

    Cómo envidio a esos creyentes
    que, en sus cerfemonias fúnebres,
    expresan entre rezos y cánticos
    su conformidad con lo sucedido,
    y su alegría porque otra vida espera
    al ser querido que ha sido arrancado de esta.
    Cómo envidio, también, a los incrédulos
    que nada esperan del viaje
    pero, con discursos y proclamas,
    manifiestan que todo ha sido como debe ser
    de acuerdo con la naturaleza de las cosas,
    y no hay por qué lamentarse del ocaso.
    Cómo envidio  esa serenidad de unos y otros,
    y por esto no me gusta ir a los entierros.
    Llegado el momento, no quiero funerales en mi honor,
    y si los tengo, como algo inevitable,
    os quiero, amigos, tristes y desesperados,
    como yo, sin duda, ya en el silencio lo estaré:
    triste y desesperado por abandonar
    esta rica, dura, maravillosa vida.



    30-III-2013

    No me cuesta retroceder
    años, e incluso milenios.
    Puedo reconocer, al fondo,
    el naciente balbuceo de la vida
    y, más atrás todavía,
    el primer estallido de las cosas.
    En mitad de la noche
    llego a escuchar el murmullo primordial.
    Pero nada sé del mañana,
    y ni siquiera del instante
    que está a punto de llegar.



    1º -IV-2012

    Siempre que puedo
    escribo con una copa de vino
    al alcance de la mano.
    Es una buena compañía:
    lo amargo se diluye,
    lo áspero se suaviza,
    lo gozoso se libera.



    5-IV-2013

    Contemplo el firmamento
    y, kuego, miro en mi interior.
    Y no sé, os lo aseguro,
    la edad que tengo:
    demasiado viejo ya,
    un recién nacido todavía.



    8-IV-2013

    Grande en los libros,
    transformada en belleza la violencia,
    el mito se torna lúgubre, siniestro,
    cuando transcurre por las pequeñas horas de los hombres,
    y la furiosa Medea, la hechicera
    nacida en la otra orilla del mar Negro,
    es la desdichada Rina Martínez,
    que malvive como puede
    en una casa oscura de un barrio marginal,
    y el taimado Jasón,
    quien en la nave Argos tuvo el honor
    de escuchar al mismísimo Orfeo tocar la lira,
    el antipático Jasón es un tal Luis Flores,
    albañil en paro, un paria;
    de manera que, lejos del oro,
    la leyenda de los miserables
    empuja a Medea a vengarse de Jasón,
    matando a los hijos como precio de sangre
    por las traiciones y brutalidades del marido,
    pero los muertos no son niños áureos,
    exaltados en el ágora por ser nietos de héroes,
    sino los pequeños Allison y Andrés,
    de once y nueve años, respectivamente,
    nombres pegados a humildes cadáveres
    antes de desvanecerse para siempre en el ocaso.
    Así es el mito en el crudo origen.
    Luego, mentirosos y salvadores,
    aparecen los poetas,
    y lo pútrido lo hacen inmortal.



    13-IV-2013

    Siempre he estado habituado
    a una doble existencia:
    una de las vidas era para los demás;
    la otra, para mí mismo.
    Y los puentes entre ambas,
    materia de amor y confidencia,
    eran demasiado suties
    para ser expuestos a la brutalidad
    de la mirada pública.



    18-IV-2013

    Después de la medianoche
    el poema se manifiesta
    con una claridad extraordinaria,
    pero faltan las fuerzas
    para exigir al mundo
    una madrugada eterna,
    capaz de aprisionar
    los pensamientos en palabras.



    22-IV-2013

    Lo sé, es injusto, pero
    ¿qué me importan los cielos y los planetas?,
    ¿qué me importan los mares color turquesa?,
    ¿qué me importan las silenciosas plantas?,
    ¿qué me importan las múltiples vidas?,
    ¿qué me importan los átomos o las bestias?,
    ¿qué me importan los hombres,
    y el zumbido incesante de sus pensamientos,
    y el salvaje fragor de sus emociones?,
    ¿qué me importan los seis día de la Creación,
    y qué me importa la jornada de descanso
    de un Creador sin sexo y sin sentidos?
    Nada de todo eso importa
    cuando lo importante es una presencia
    que nos vence y anonada.
    Lo sé, es injusto, pero
    ¿qué importa la injusticia para el que ama?



    24-IV-2013

    Todo,
    circular y absoluto,
    sencillo como una rueda de piedra,
    está en el poema;
    la herida recién abierta,
    los dedos entrelazados,
    el lecho, la urna,
    la invocación -siempre incierta-
    por el retorno de la aurora.
    Siglos y siglos:
    desde el primer canto.
    Milenios y milenios:
    desde el primer balbuceo.



    29-IV-2013

    Muerte,
    si fueses sólo mi muerte
    aún podría aceptarte,
    e incluso decir bellas palabras
    sobre mi relación contigo,
    presentarme, impasible, como estoico,
    o fantasear con la transmigración de las almas,
    o creer en una vida eterna,
    o alegar que seré un destello
    abrazado a otros destellos en la danza infinita.
    Todo estaría dispuesto a imaginarlo
    si me matases únicamente a mí,
    pero matas a quien amo
    y esto, Muerte, es lo insoportable.



    20-V-2013

    Hemos entregado nuestra libertad.
    Cada uno de nuestros gestos es vigilado;
    cada uno de nuestros actos, juzgado.
    Muy pronto nuestros pensamientos
    serán ofrecidos en sacrificio al verdugo.
    Únicamente elque esté dispuesto a permanecer solo,
    invisible a las miradas, opaco al mundo,
    sobrevivirá para contarlo a los hombres futuros.



    21-V-2013

    No me importa
    llevarte la contraria, querido Platón.
    En lo más alto de la escalera
    se halla la belleza de los cuerpos,
    que llega a nosotros
    a través del cuerpo amado.
    Algo más abajo, si descendemos,
    encontramos lo bello en la naturaleza,
    que no es sino la suma de los cuerpos.
    A continuación, como consuelo,
    se halla la belleza del arte,
    o, lo que es lo mismo,
    el enigma de aquellos cuerpos
    por los que antes hemos suspirado.
    Y, al final de nuestro descenso,
    nos seducimos con la belleza espiritual,
    es decir, con la resurreccción de los cuerpos.
    El último peldaño conduce al primero.
    La escalera de la belleza es,
    querido Platón, un círculo de cuerpos.



    27-V-2013

    Querido Miguel:
    esta mañana he paseado por donde solíamos hacerlo
    todos los días, desde el portal de nuestra casa,
    coronado con el número 63 grabado en piedra,
    via della Scala abajo, hasta piazza di San Egidio,
    y luego, hacia la izquierda, por via della Paglia
    hasta desembocar en Santa Maria in Trastevere,
    para sentarnos a desayunar en Sabatini
    a la hora en que los turistas ya querían comer
    y los camareros se impacientaban porque no era rentable
    que nosotros solo consumiñeramos un café y un cornetto.
    Es verdad que, con el tiempo, se acostumbraron
    y ya nos convertimos para ellos en parte del paisaje.
    Como entonces, también hoy he ido a entretenerme
    con las inscripciones de los nichos de la iglesia,
    y, ya en el interior, me he sentado en un banco
    para contemplar atentamente las letras solemnes
    que flanquean el hermoso altar bizantino:
    ISAIAS PPHA a un lado y, al otro, HIEREMIAS PPHA.
    ¡No había en Roma, al menos para nosotros,
    nombres tan majestuosos como los de los profetas!
    Y después, deshaciendo el camino,
    he regresado a lo que era nuestra casa,
    envuelto en turistas y ladrones
    mientras el olor del jazmín
    se apoderaba de la luz del mediodía.
    Te he visto vivo, Miguel, a mi lado,
    con esa sonrisa angelical y traviesa que tanto gustaba a las mujeres.
    Y te he prometido que moriré
    con dignidad y sin cobardía,
    como tú ya lo hiciste.



    9-VI-2013

    "Tras cada ejecución
    yo pensaba que Dios Todopoderoso guiaba mi mano".
    Lo dice, seguro y tranquilo, Jerry Givens,
    verdugo de la cárcel de Virginia,
    ángel de la muerte en sesenta y dos ejecuciones.
    Un buen profesional: sabía con exactitud
    qué corriente necesitaba cada reo según su estatura.
    A partir de 1996, cuando los condenados
    pudieron elegir entre la silla eléctrica y la inyección letal,
    calculaba también con gran precisión
    la dosis de venento imprescindible, de acuerdo con el peso
    de quienes preferían la química a la electricidad.
    Jerry Givens nunca falló.
    "Dios Todopoderoso guiaba mi mano",
    rflexiona ante quienes quieren oírle.
    Buen Dios, ¡qué gran asesino eres
    en manos de los hombres!



    14-VI-2013

    Aunque inexistentes,
    ¿a quiénes puedo dirigirme
    sino a vosotros, dioses bienaventurados,
    indolentemente sentados en vuestros tronos fantasmales,
    para expresar mi gozo
    y para solicitaros que el mañana
    sea la continuación eterna
    de este feliz y enamorado hoy?



    24-VI-2013

    Veo las venas moradas de mi mano
    -los años, el calor-,
    y pienso en los caminos que he recorrido
    a la busca de no se sabe qué.
    El corazón latía
    en medio de esos senderos insondables
    proclamando que la vida quería vivir.
    Y también ahora late
    mientras, tumbado en la cama,
    contemplo perezosamente mi mano.
    Nunca sabré el porqué de estos latidos,
    pero aquí estoy,
    dispuesto, como siempre,
    para continuar la búsqueda.



    28-VI-2013

    Al caer las horas
    se acentúa el color de tu belleza,
    y al llegar la noche,
    el lugar donde nacemos,
    los resplandores del crepúsculo
    se depositan sobre tus labios,
    en un último canto de luz y sangre.



    29-VI-2013

    El poema es un pensamiento
    que camina por el filo de la espada.
    El poema es una emoción
    que resurge de sus cenizas.
    El poema es la palabra
    que ha expulsado de su seno al tiempo.
    Una poesía antigua
    nunca es más antigua que una poesía moderna.
    Una poesía moderna
    nunca es más moderna que una poesía antigua.
    Todos los poemas del mundo
    son, creedme, un único poema.



    10-VII-2013

    Tras conocer la dura verdad de las cosas
    somos -como en el poema de Coleridge-
    más sabios y más tristes.
    El universo, lo hemos aprendido, es una anomalía;
    la vida, por supuesto, es una anomalía;
    ¡y qué decir de los hombres,
    la moyor anomalía que pueda concebirse!
    Todos esos conocimientos nos dejan satisfechos
    aunque también nos provocan cierta melancolía:
    ¡qué fortuna la de nuestros antepasados,
    cuando creían que habían sido engendrados
    por una causa y con un propósito!
    Si es difícil hacerse a la idea
    de que no somos hijos del amor
    aún lo es más presuponer que en nuestro nacimiento
    no ha habido lujuria o, al menos
    el último rescoldo de un deseo.
    Nadie, sino la Madre Anomalía,
    ha cuidado de nosotros al nacer.
    Ella ha mecido nuestra cuna,
    amamantándonos con la leche del caos.
    ¡No se puede pedir mucho, dadas las circunstancias!



    23-VII-2013

    Amo esos ojos fríos y perfectos,
    rosetones góticos en un día de lluvia.
    Pronto lucirá el sol,
    se iluminará el templo,
    caerán sobre mí sus miradas de fuego.



    8-VIII-2013

    Anunció:
    "Lo he intentado todo
    para encontrar un sentido
    a lo que me rodea,
    pero os puedo asegurar
    que no hay remedio alguno".
    A continuación fue a su habitación,
    abrió un cajón y sacó el revolver que contenía.
    Sin pensarlo, lo dirigió a su sien.
    Entonces una pequeña silueta amarilla
    entró por la ventana abierta.
    Cuando estaba a punto de disparar
    observó que una mariposa
    se había posado en el cañón de la pistola.
    Pensó:
    "Quizá  valga la pena
    intentarlo otra vez".



    12-VIII-2013

    Los cobardes hablan siempre
    de lo que hubiesen podido ser.
    ¡Amigo, no lo fue
    precisamente por tu cobardía!



    20-VIII-2013

    No nos engañemos:
    luchamos para obtener la gloria.
    O, al menos, para pervivir
    en la memoria de muchos.
    O, si eso es posible,
    para que alguien nos recuerde.
    O, de desvanecerse todo recuerdo,
    por la ilusión de vivir el presente.
    O, a falta de presente,
    porque el pasado lo merece.
    O, considerando indigno el pasado,
    por la intuición de lo eterno.
    O, desnudos de eternidad,
    porque un fuerza ignota lo exige.
    Y es esa fuerza, no nos engañemos,
    la que nos conduce hacia la gloria.



    26-VIII-2013

    Una mañana de enero de 1961
    un avión bombardero soltó, tras una avería,
    dos bombas nucleares sobre Carolina del  Norte
    -más exactamente: dos bombas de hidrógeno Mark 39.
    Una se bloqueó automáticamente,
    la otra estuvo a punto de estallar.
    Hubo suerte, según se ha sabido ahora,
    cuando se han desclasificado unos archivos secretos.
    La destrucción habría afectado
    a Washington, Filadelfia, el norte de Nueva York.
    Los historiadores afirman que este hecho
    hubiese cambiado el destino del mundo.
    Cierto, cierto. Todo eso es cierto.
    Debemos alegrarnos de que la bomba no estallara.
    Hubo suerte, hubo suerte.
    Lo que no dicen los historiadores
    es que el destino del mundo
    cambia cada día para cada uno de nosotros.



    2-IX-2013

    Recuerdo el fuego,
    los abrazos, las promesas,
    recuerdo las noches
    rendidas a los sentidos
    y los días de indolencia;
    recuerdo el fin del mundo
    deslizándose sobre nuestros cuerpos
    y la música del origen
    enredada entre nuestras palabras.
    Eso pasó hace mucho tiempo.
    Ayer. Hace un instante. Ahora.



    4-IX-2013

    Has tratado de comprender,
    y la respuesta ha sido demoledora;
    has tratado de comprender,
    y la respuesta ha sido esplendorosa;
    has tratado de comprender,
    y no ha habido respuesta.
    Hubiese sido mejor no preguntar,
    pero has preferido lo verdadero a lo conveniente.
    Y esto, lo sabes ya, siempre tiene un precio.



    8-IX-2013

    Hoy he visto a Antígona
    aguardando en la parada del autobús.
    Ayer vi a Edipo
    mientras cruzaba precipitadamente una calle
    con el semáforo ya en rojo.
    Anteayer observé a Ulises,
    que consultaba, desconcertado,
    un plano de la ciudad.
    Cada día, en algún momento,
    escucho, atemorizado, el rugido de las Furias
    o asisto, con embeleso, a la danza de las Gracias.
    Ellos, los mitos, son los habitantes de la realidad
    mientras nosotros, los hombres,
    con nuestros pensamientos, con nuestras emociones,
    somos los pálidos hñeroes de las antiguas fábulas.



    12-IX-2013

    Más importante que la luz
    es la luz de unos ojos
    que nos conduzcan a la luz.



    16-IX-2013

    Apareciste, de repente, como acostumbras,
    entre la lluvia de los canales de Xochimilco.
    Los trajineros, borrachos tras la fiesta,
    -ayer fue el Día de la Independencia aquí-
    remaban trabajosamente
    las chalupas de colores chillonesw.
    Los mariachis tocaban para ellos,
    a falta de clientes.
    La mañana parecía el anochecer.
    Entonces surgiste tú,
    trajinero negro en una barca negra,
    y uno de los borrachos grió:
    "¡El mundo es pura agua!".
    Esbozaste una sonrisa,
    y luego te desvaneciste
    como un relámpago oscuro
    en un universo de flores.
    Solo se oía la lluvia
    acariciando perezosamente la superficie del canal.
    ¡Pura agua y pura ausencia!



    26-IX-2013

    Nunca me he entretenido mirando atrás.
    Lo que ha sido ha sido para siempre,
    por más que, como fantasma,
    asalte las fortalezas del presente.
    Únicamente importa lo que es
    y, con la aquiescencia de los dioses,
    sobernos mudos, lo que será.



    30-IX-2013

    La batalla duró tres noches:
    en la primera,
    no se declararon vencedores o vencidos:
    en la segunda,
    todos se proclamaron vencedores;
    en la tercera,
    solo había vencidos.



    3-X-2013

    Recuerdo aquel octubre en la spiaggia dei Conigli
    -ya no cuento los años transcurridos desde entonces-,
    la arena cegadora al mediodía,
    el mar color turquesa,
    las canciones de los pescadores de esponjas
    al embarcarse en sus lanchas,
    melancólicas canciones alternándose con otras alegres,
    siempre en ese siciliano
    en el que todas las vocales suenan como una u.
    Poco faltaba para que estallara el paraíso.
    Pero ahora la memoria se retira
    -con sus trampas, con sus arcadias
    incrustadas en el caos por manos angélicas-
    y Lampedusa acude a mí como un infierno,
    con la spiaggia dei Conigli repleta de cadáveres
    y el turquesa transformado en rojo sangre,
    o quiza en morado, o en negro,
    porque negra es la sangre de los náufragos
    al verterse en las olas en medio de la noche
    y negro, y no rojo o morado,
    es el coro de voces que gritan hacia el mundo
    desde el fondo del mar y de nuestra conciencia.



    6-X-2013

    Todo lo hacemos, en realidad,
    para encontrar a otro hombre
    al final del camino.
    Buscamos las fronteras,
    marchamos hacia las estrellas,
    buceamos en las células,
    para hallar una sombra que nos aguarda,
    para toparnos con unos ojos que nos miran,
    para escuchar las palabras del desconocido
    que, más allá de astros y de átomos,
    ha de acompañarnos, fiel,
    incluso cuando lo que llamamos nuestra vida
    se haya extinguido para siempre.



    10-X-2013

    Si algún día acaba el tiempo de los felinos
    -el de la amistad, el de la furia, el del amor,
    el de la pasión recompensada,
    el de la fuerza, el de la osadía, el de la delicadeza,
    todo aquello que es propio del tiempo de los felinos-
    nunca debe llegar el de los buitres,
    con su desgarro, con su usura,
    con su apetito de carroña,
    sino el tiempo de las águilas,
    melancólico, solitario, sin esperanzas,
    y no obstante, desde la altura, libre.



    15-X.2016

    Ya no se escriben epitafios ni elegías.
    Pero tenía sentido
    alabar las virtudes de un hombre
    e ignorar sus vivios.
    Por ejemplo: "Aquí yace Adán,
    creado y mimado por Dios,
    amante esposo de Eva,
    dichoso progenitor de Caín y Abel,
    padre feliz de todos los hombres".
    El caminante, frente a la lápida,
    se reconforta por la breve historia
    de una vida tan ejemplar.
    ¿Qué importa ahora,
    la diabólica manzana tentadora,
    y la ira del querubín de Yahvé,
    y la expulsión del Edén,
    y el horrible fratricidio,
    y los sufrimientos, y la muerte?
    Lo que importa es el consuelo
    que nos regala una vida ejemplar.

    Pedro Casas Serra
    Pedro Casas Serra
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    Rafael Argullol (1949- Empty Re: Rafael Argullol (1949-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Jue 29 Dic 2022, 05:07

    .


    24-VIII-2013

    ¿Qué hilaridad, qué vergüenza producen
    esos que se llaman a sí mismos filósofos,
    dando a entender que la filosofía es un oficio!
    Pero la filosofía no es ninguna profesión
    sino una apuesta: interrogar al mundo,
    asustarse de sus respuestas
    y, a pesar de todo, seguir adelante,
    con la alegría del niño
    al que prometen un juguete largamente deseado.
    No es una profesión, señores filósofos,
    es un juego: ese juego de la inteligencia
    que, de vez en cuando, nos hace libres.



    18-X-2013

    En verdad, tuvimos suerte:
    pudimos no haber nacido,
    y hemos nacido;
    pudimos no haber amado,
    y hemos amado.
    Lo demás,
    sea lo que sea,
    carece de importancia.



    20-X-2013

    Los que aman la soledad
    también aman la compañía:
    esa es la ley de oro
    que siempre se ignora en los rebaños.



    24-X-2013

    Sentir tu cuerpo, el paraíso;
    la lejanía de tu cuerpo, el purgatorio;
    la ausencia de tu cuerpo, el infierno.
    Los viejos profetas tenían razón:
    la condenación es eterna,
    y la salvación, también.



    26-X-2013

    En voz baja, en voz baja.
    Si la fortuna te es favorable
    dilo en voz baja;
    si te sientes dichoso
    dilo en voz baja;
    si tu amor es correspondido
    dilo en voz baja.
    Recuérdalo amigo.
    En voz baja, en voz baja.
    No sea que te destruyas a ti mismo.
    ¡La envidia de los dioses
    es más formidable que la de los hombres!



    18-XI-2013

    He despreciado a este hombre.
    Por farsante, por indigno.
    La imagen misma de lo que yo detesto.
    Pero ahora lo veo caído, acorralado,
    con el viejo terror en sus ojos,
    y siento que algo extraño se apodera de mí.
    No es generosidad, no es compasión.
    Simplemente compruebo
    que ni siquiera el desprecio es perdurable.



    20-XI-2013

    Veinte de noviembre:
    es difícil no recordar que ese día,
    en el increíblemente lejano 1975,
    murió Franco, el triste dictador
    de un tiempo gris, como de lluvia eterna.
    Yo celebré el acontecimiento
    en una vieja taberna de via della Scala,
    corazón mismo del Trastevere,
    rodeado de austeros comunistas
    y de alegres ladrones del barrio,
    unidos unos a otros
    por la mtua aversión hacia la propiedad privada.
    Hubo muchos gritos y vivas.
    Pero uno sobresale en mi memoria.
    Alguien exclamó: ¡viva el Arca de Noé!
    Se hizo un cierto silencio.
    "¿Por qué has gritado viva el Arca de Noé?".
    El hombre, pese al alcohol, no se inmutó:
    estaba seguro de que si había un nuevo Diluvio
    y, con él, una nueva Arca de Noé,
    los hombres que saliesen de la barca tras la tempestad
    serían más buenos, más felices y más justos.
    Era un singular camino hacia la dicha
    que nadie puso  en cuestión,
    tal vez por su irrebatible coherencia,
    tal vez por el buen vino del Lacio,
    que ya había corrido con generosidad.
    Y continuó, imparable, la celebración.



    1º-XII-2013

    Son tiempos difíciles.
    ¡Mantén la calma!
    Son tiempos de esclavitud.
    ¡Mantén la libertad de espíritu!
    Son tiempos de rapacidad.
    ¡Mantente generoso!
    Mira hacia tu interior,
    con serenidad, sin rencor alguno,
    seguro de tus propias fuerzas:
    el águila, allí,
    vuela más alto que los buitres.



    10-XII-2013

    Cuando  está a punto
    de iniciarse una guerra
    es cuando más se escucha
    que una guerra es imposible.
    "Afortunadamente nuestra época
    no es tan bárbara como épocas anteriores",
    se cuentan unos a otros para tranquilizarse.
    Pero a veces no se entienden bien
    las consoladoras palabras
    porque el viento ya está envenenado
    por el eco de los sollozos venideros.



    21-XII-2013

    He seguido mi propio camino.
    He sido responsable de mis errores.
    He sido responsable de mis aciertos.
    He procurado la compañía de hombres
    que fuesen responsables de sus errrores y de sus aciertos.
    He muerto varias veces.
    He resucitado siempre.



    29-XII-2013

    El mal parece cautivador
    a una determinada edad,
    entre la adolescencia y la juventud primera,
    cuando lo inquietante, desde la penumbra,
    dirige las miradas y los pensamientos.
    Malvados son los héroes más seductores,
    y el infierno -como han demostrado los artistas-
    supera con creces al paraíso en imaginación y sensaciones.
    Pero el tiempo nos da otros ojos
    y, transcurridos los años,
    apenas ninguna novedad ofrece el mal,
    una monótona repetición de sí mismo,
    con máscaras que caen y conductas que se agotan.
    Ningún malvado me es ahora sorprendente,
    conocidas a fondo las cloacas del alma.
    ¡El bien, en cambio, qué fascinante!
    El bondadoso siempre sorprende,
    acaso porque su pureza nos descubre
    territorios desconocidos en nosostros mismos.
    ¡Qué gran aventura el bien
    y el mal, señores, qué tedio!



    10-II-2014

    Hay un fulgor especial
    en los ojos de los hombres
    que derriban una estatua.
    Esa mirada nos indica que hubo fe
    donde ahora aflora la venganza.
    Y nada hay más peligroso en el alma humana.
    Pues esa venganza que procede de la fe
    tiene la fuerza del odio,
    tanto como la del amor.
    Veo a esos ciudadanos de cualquier ciudad,
    martillo en mano,
    golpeando el pedestal del ídolo.
    Pronto caerá la estatua.
    Y empezará una nostalgia extraña:
    ¡qué tiempos aquellos en que amamos!,
    ¡qué grandes días aquellos en que aprendimos a odiar!



    12-II-2014

    Tienes derecho a saber;
    también tienes derecho a ignorar.
    Pero si de lo que se trata es de vivir
    la elección es clara:
    ¡apuesta por saber!



    17-II-2014

    Veo el bajorelieve
    y puedo escuchar los gritos de guerra
    de los dos bandos contendientes.
    Los caputanes arengan a las tropas.
    Titanes y dioses cantan ferozmente
    mientras la aurora se abre paso con lentitud.
    Teñido de antigua sangre
    el sol autoriza, por fin, el combate.
    Como serpientes opuestas, los ejércitos
    avanzan, fulgurantes, uno contra otro.
    Enseguida el estrépito cubre la tierra
    y una gigantesca nube cubre en su seno
    la violencia de las formas:
    carrozas destrozadas, caballos mutilados, guerreros rotos.
    Dioses y titanes se entrelazan
    en un baile que va a durar eternamente.
    Y nace el mundo, y el tiempo,
    y, como fruto predilecto de esa danza,
    nacemos nosotros, los hombres,
    con nuestros pensamientos cargados de destino,
    con nuestro poder para la evocación,
    con nuestra terrible orfandad,
    con nuestra melancolía
    al contemplar los viejos bajorrelives
    que nos explican en silencio
    la inaccesible verdad de nuestro origen.



    3-III-2014

    Llovió toda la tarde
    el día de la muerte de mi padre.
    Mientras él agonizaba
    las gotas se deslizaban, también agónicas,
    por el cristal de la ventana.
    Así pasamos varias horas, mi padre y yo,
    a la espera de aquella noche única
    que avanzaba, lenta, por la luz crepuscular.
    Cuando vi que se detuvo la última gota
    supe que mi padre había muerto.
    Besé su frente y, luego, me acerqué a la ventana.
    La lluvia había cesado fuera.
    Y en el cristal la gota detenida
    contenía en su interior un pequeño sol.
    Experimenté una extraordinaria ligereza.
    Allí estaba la salida del laberito.
    Y su sentido.



    15-III-2014

    En medio del insomnio
    he escuchado, a mi lado,
    su respiración pausada,
    tranquilizadoramente regular,
    y me ha parecido que este es el sonido
    que percibe en su vientre
    la futura madre,
    y el de las alas de la gaviota
    en los atardeceres marinos,
    y el que oyó el primer astrónomo
    que soñó con la música de las estrellas.
    Mientras ella respiraba, serena,
    mi agitación se ha desvanecido
    en un aire de agradecimiento infinito.



    20-III-2014

    No puedo evitar el temblor
    cuando percibo que soy el responsable
    de tu dicha o de tu sufrimiento,
    de tu tristeza o de tu alegría,
    de tu impulso hacia la vida
    o de ese desapego que conduce al frío abismo.
    Sería libre, lo sé,
    si fuera sólo el responsable de mí mismo;
    pero el amor me obliga ante todos:
    ante ti, ante el hombre,
    ante la indiferente estrella,
    ante el dios ignorado.
    De pronto el destino del mundo
    es únicamente una prolongación de nuestra sombra.



    26-III-2014

    En nuestro cielo interior
    vuelan a menudo pensamientos-buitre
    que se alimentan de la carroña
    amontonada por el odio y el resentimiento.
    Si quremos vivir con dignidad
    es imprescindible abatirlos,
    aun a costa de disparar contra nosotros mismos.
    Únicamente tras su caída
    emprenderán su vuelo los pensamientos-águila,
    los que recorren gozosamente el mundo
    y anidan en las cimas del espíritu.



    13-IV-2014

    Regreso a la vieja Armenia:
    "Mi abuelo participó personalmente.
    Atrapaban a los armenios,
    los encerraban en un granero y los quemaban.
    Me ha contado que, desde entonces,
    aquellos gritos retumban en sus oídos.
    Le habían dicho que estaba permitido matar armenios,
    que si mataba a un determinado número de armenios,
    las puertas del infierno se convertirían en las puertas del cielo.
    Mi abuelo mató cuantos pudo.
    Aquellos gritos retumban en sus oídos".



    16-IV-2014

    Triste es el desfile de las sensaciones perdidas,
    el recuerdo de una piel que los dedos acariciaron,
    la visión de la tarde de plata junto al lago,
    el sonido de esa risa contagiosa
    que a los mismos dioses despertaba de su letargo.
    Triste es, en la memoria, lo que naufragó en el tiempo.
    Gozoso es, sin embargo, que existiera
    y que, superviviente entre la niebla del mundo,
    siga existiendo en esa isla que nos aguarda
    cuando todos nuestros mares hayan ya desaparecido.



    25-IV-2014

    ¡La Tercera Guerra Mundial!
    Hacía años que nadie susurraba la maldición.
    Ahora Arseni Yatseniuk, presidente de Ucrania,
    personaje de palidez inquietante,
    la imitación de un espectro de Shakespeare,
    ha roto el tabú con voz estrañamente suave.
    ¡La Tercera Guerra Mundial!
    No parece ya un paisaje tan lejano.
    Surgen los oráculos, los profetas.
    El viento del este barrerá el mundo.
    Una corona de hogueras cercará la tierra.
    Algunos contemplan el fuego gigantesco,
    la humareda que cegará los ojos
    cuando Ella cabalgue sobre un caballo bayo.
    ¡La Tercera Guerra Mundial!
    Quizá el ambiguo Yatseniuk acierte.
    ¿Cómo saberlo, guerreros de la noche?
    Mientras, reina el azul del cielo
    y el voluble sol de primavera.



    9-V-2014

    Sesenta y cinco años.
    Estoy un poco avergonzado.
    Nunca pensé en llegar a esta edad tan obscena.
    No es que creyera, como Sófocles,
    que era mejor no haber nacido,
    pero sí compartía su opinión
    de que era mejor morir joven.
    Cuando me levanto de la cama
    estoy, pues, un poco avergonzado.
    Luego transcurren las horas.
    El gran mayo, la luz mediterránea,
    la piel de las muchachas que lucen en el primer bronceado
    y esas copas de buen vino
    compartidas en la mesa de una terraza.
    Sófocles tenía razón:
    era mejor morir joven.
    Sin embargo,  habiendo sobrevivido
    -por la gracia del destino, o por lo que sea-,
    no me importaría que me fueran concedidas
    otras mil existencias.



    14-V-2014

    El cielo se ha oscurecido.
    Rugen los truenos y sus ecos.
    Amenaza la tormenta.
    Nada que no supiéramos,
    por el parte meteorológico de esta mañana.
    Sabemos demasiado, Lucrecio.
    Sabemos, con certeza, que Zeus no anda por ahí
    amontonando nubes y soltando rayos.
    Ningún coro divino canta en las alturas.
    Nosotros, los hombres, con nuestro poder,
    hemos convertido lo misterioso en predecible.
    Hemos realizado tu sueño.
    Tú creías que el saber alejaría
    nuestros terrores hasta hacernos libres.
    Pero tenemos miedo, Lucrecio, tenemos miedo.
    Sabemos demasiado sin alejar al terror de nuestro corazón.
    Empieza a llover con fuerza.
    Son estas gotas primaverales a las que estamos acostumbrados.
    Será un chaparrón y luego, como siempre,
    se ensoñeará de la tarde un sol radiante.
    Zeus, claro está, no existe,
    ni se han reunido sobre nosotros graves voces divinas.
    Y no somos libres,  Lucrecio, no somos libres.



    15-V-2014

    Nada hay más contagioso
    que la risa de los niños.
    ¡Qué fuerza! ¡Qué espontaneidad!
    Parecería que el instinto
    aún se abre paso por los foros de la piel.
    La risa de los adolescentes
    es impertinente, insegura:
    buscan la complicidad del otro
    con el grito y la sobreactuación.
    Los adultos no saben reír
    y, para disimularlo,
    se cubren el rostro con máscaras satíricas:
    funcionan, en el teatro, para los inerregnos cómicos
    que alivian la pesadez de la obra.
    Los viejos ríen poco,
    aunque su risa, cuando estalla,
    exhibe la falta de prejuicios
    que proporciona la cercanía de la tumba.
    Alguien debería pintar Las edades de la risa:
    sería el cuadro más serio que pueda concebirse.



    23-V-2014

    Nadie hace una pregunta semejante.
    Ninguna criatura, ningún objeto, ninguna fuerza
    se preguntan si vale la pena nacer.
    Ninguna hormiga, ningún león lo hacen.
    Ningún abeto, ningún río, ninguna rosa.
    Ninguna estrella del universo
    se interroga sobre su propio nacimiento.
    Sólo el hombre se hace la pregunta fatal,
    y al hacerlo pierde la inocencia.
    Los seres viven y mueren inocentemente.
    Los mundos viven y mueren inocentemente.
    Nosotros nos llamamos nosotros
    porque somos hijos del oscuro día
    en que desde el silencio brotaron las palabras.
    Ese día perdimos la inocencia.
    Nos hicimos míseros. Nos hicimos grandes.



    24-V-2014

    Si se te anunciara el fin para mañana
    no empezarías a construir una casa
    con múltiples estancias
    capaces de albergar muchos objetos.
    Pensarías en vivir lo que te queda
    con la mayor intensidad posible,
    sin atender a posesión alguna,
    desnudos ante seguridades inútiles,
    ajeno a las cadenas de la codicia,
    ligero, amante de la vida que escapa, libre.
    Aunque quizá no lo percibas,
    así es cada uno de tus días.
    Sé consecuente: medita sobre tu existencia,
    y luego goza, goza.



    26-V-2014

    Te veo bajo el sol de julio
    por el  camino de girasoles que tanto nos gustaba,
    jadeante, atento siempre a esas pequeñas víctimas
    que los ojos humanos no advertimos,
    presas fáciles para vuestro olfato,
    cómplice, leal, vigilante.
    Te veo en tu mirada triste,
    depositaria de este raro amor que nunca entendemos.
    Te veo más allá de esa oscuridad
    incomprensible para todos, vosotros y nosotros,
    y te aseguro, Tro, que puedo vislumbrarte,
    feliz en ese paraíso para perros
    con que los niños sueñan cuando alguien les insinúa
    que hay un paraíso para hombres.
    Ella, dichoso Tro, a todos nos iguala,
    a nosotros y a vosotros, reos de la misma incertidumbre,
    aunque al orgullo del hombre
    le cueste comprender tanta igualdad.

    Pedro Casas Serra
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    Rafael Argullol (1949- Empty Re: Rafael Argullol (1949-

    Mensaje por Pedro Casas Serra Vie 30 Dic 2022, 04:46

    .


    5-VI-2014

    No llores como una plañidera
    -ni siquiera en la intimidad de tus pensamientos-
    por la decadencia del mundo.
    No hay nada por qué llorar,
    a no ser que llores por tu propia decrepitud,
    como hacen los viejos cobardes.
    Goza de los días -muchos o pocos-,
    con plenitud y con serenidad,
    y luego desaparece, sin lamentos.



    8-VI-2014

    La epifanía brota
    cuando uno percibe
    que el amor propio no se alimenta
    de la fatigosa tarea de quererse
    sino de la alegre elección de aceptarse.
    Puede que esto se produzca por revelación,
    o simplemente por un puñetazo del destino
    que te noquea en el momento oportuno.
    Sea como sea
    -revelación o puñetazo-
    empiezas a amarte
    y, sin apenas esfuerzo, amas.



    9-VI-2014

    Vosotros, los llamados artistas,
    tendríais que saberlo.
    El arte debe recordar,
    aunque sea dolorosamente,
    la belleza del mundo.
    De lo contrario, es una falsificación
    o, peor, sabedlo, un delito.



    11-VI-2014

    Una de la tarde:
    cuarenta grados en Sevilla.
    Busco refugio en la catedral.
    Hacía años que la evitaba.
    Las inmensas naves, los imponentes arcos.
    La piedra, por encima de todo, la gran piedra.
    Si pudiese purificarse, si pudiese desnudarse.
    Sin abigarrados retablos, sin altares de plata,
    sin abrumadoras filigranas barrocas,
    sin los tenebrosos santos, sin las lúgubres Dolorosas,
    sin el bosque de crucificados,
    sin las idolátricas custodias, sin las casullas de oro,
    sin los confesionarios, sin los mausoleos,
    sin las trampas en que naufraga la mirada,
    sin las barreras ante las que se detiene el pensamiento,
    sin los espectros del bien y del mal.
    Únicamente la piedra, la gran piedra:
    ¡tú podrías recuperar la fe!



    25-VI-2014

    El último amor
    es el más decisivo de todos
    porque en él se dirime
    -ya sin excusas ni aplazamientos-
    nuestra capacidad de amar.
    Este último amor nos condena para siempre,
    o bien, con generosidad, nos absuelve
    de haber vivido una existencia inútil,
    y nos concede, salvador,
    si no lo eterno,
    un retrato digno de nosotros mismos,
    algo equiparable a una eternidad.



    7-VII-2014

    La molesta hormiguita
    corre arriba y abajo por mi pierna desnuda.
    ¿Debo aplastarla?
    Recuerdo con qué delectación
    aplastaba las hormigas en los veranos infantiles.
    Incluso puedo sentir a otra hormiguita
    correteando por la pantorrilla de un niño
    antes de ser aplastada sin piedad.
    También era una tarde de julio o, quizá, de agosto.
    ¿Debo aplastarla?
    El calor me incita a hacerlo,
    pero, finalmente, con la ayuda de una hoja,
    deposito a la hormiga en tierra
    para que prosiga en paz su camino.
    ¡Algo, dioses, he aprendido desde entonces!



    8-VII-2014

    ¡La vida sigue!
    Este es el  gran descubrimiento del convaleciente
    después de una larga enfermedad.
    ¿Suponías, acaso, lo contrario
    cuando descendías lentamente,
    peldaño tras peldaño,
    por la gris escalera de lamuerte?
    ¡La vida sigue! Contigo o sin ti.
    Y es azul, dorada, roja.
    ¡La vida vive y te rescata!



    11-VII-2014

    Si no estoy en condiciones
    de amar,
    tampoco estoy en condiciones
    de vivir.



    19-VII-2014

    Los cuentos infantiles nos informan mal
    sobre los peligros que nos esperan:
    los balidos de los rebaños son más terribles
    que los aullidos del lobo solitario.



    27-VII-2014

    Nuestra época
    no es tan distinta a otras
    sobre las que leemos
    -con aprehensión-
    en los libros de Historia.
    Las palabras fluyen huecas,
    como si hubiesen sido despojadas de sentido,
    o, nacidas muertas,
    alimentaran un árido río espectral.
    La libertad se envenena con tales palabras.
    Quizá oscuramente lo sepamos,
    pero preferimos que futuros libros de Historia
    informen a los lectores sobre nuestra necedad.



    30-VII-2014

    En la felicidad suprema
    olvidamos las desdichas de los hombres
    y, si es necesario,
    a los hombres mismos.



    6-VIII-2014

    Lo imprevisible, antes o después,
    siempre se cumple.
    Son nuestra arrogancia
    o nuestra ceguera
    las que nos han hecho creer
    que todo en la vida
    es tristemente previsible.



    12-VIII-2014

    El rayo de luz
    que se cuela por la rendija de la persina
    juega en el papel mientras escribo.
    O mejor sería apuntar:
    mientras trato de escribir.
    No se me ocurre ninguna palabra
    más hermosa que una iridiscencia.
    No encontraré ninguna palabra
    más verdadera que la propia luz.



    16-VIII-2014

    Cada mañana veo un retrato en el espejo.
    Parece el mismo cada día aunque sé que no lo es.
    Algo ha cambiado de ayer a hoy.
    Quizá una fina arruga se asoma en la frente
    o una nueva sombra amenaza los párpados.
    No importa, sin embargo. Se impone la disciplina.
    El hombre del retrato se afeita con rigor.
    Primero el cuello y las mejillas;
    luego, con sumo cuidado, el mentón.
    Deja para el final la parte más delicada:
    esa franja de piel enjabonada
    que transcurre entre la nariz y el labio superior.
    Ahí nacen gotitas de sangre de cualquier error.
    Acabada la operación con éxito
    el hombre del retrato deja a una lado la navaja.
    Se tranquiliza: nada,
    nada ha cambiado de ayer a hoy.
    El agua mezclada con jabón
    escapa, lenta, por el sumidero.
    Miro, fascinado, la espiral del tiempo:
    las horas también desaparecen por el orificio.
    Hasta que llegue el día en que ya no haya retrato
    y, sin el temor al cambio,
    la calma se convierta en absoluta.



    11-IX-2014

    La multitud es un monstruo pavoroso y sagrado.
    Guarda silencio durante largas temporadas
    y súbitamente abandona su hibernación
    para presentarse ante el cielo
    como el único interlocutor justo de las alturas.
    En el pleno éxtasis de su potencia
    el pueblo sueña con paraísos insondables
    que el tiempo, obediente, deberá hacer realidad.
    El viejo tiempo, guardián de lo divino,
    sonríe, complacido0, desde su oscuro sitial.
    Nadie como él conoce el furor de la muchedumbre
    cuando se contempla fugazmente
    en el deforme espejo de la Historia.
    Pero también sabe que el monstruo
    se cansa pronto de sus propios sueños.
    Y vuelven la calma, la siesta, la hibernación.



    17-IX-2014

    A los poetas se les otorgaba
    en la batalla la tarea más difícil:
    luchar con palabras contra el ejército del tiempo.
    Así surgieron la épica y la lírica,
    los grandes cantos dirigidos a la naturaleza
    y las pequeñas canciones de amor.
    Los hombres sabían que la guerra estaba perdida,
    pero se consolaban con el  exo
    de atrevidas escaramuzas y de hermosas victorias.
    Ahora las palabras languidecen, y con ellas los poetas.
    El ejército del tiempo no encuentra obstáculos a su paso.
    Los vencidos serán carne de un olvido eterno.



    29-IX-2014

    Recibo una nueva forografía.
    No he asistido a la cena conmemorativa
    de mis antiguos compañeros de colegio
    -somos, según se insiste en el correo, la Promoción de 1966-
    pero el organizador tiene la amabilidad
    de enviarme esa nueva fotografía
    al lado de la vieja, aquella en que, colegiales,
    aparecíamos agrupados en la escalera del caserón
    donde realizábamos nuestros ejercicios espirituales.
    Todos -todos no, faltan unos cuantos.
    algunos, supongo, irremediablemente-,
    todos han posado en la misma posición de entonces.
    Es fácil, pues, comparar imágenes,
    y lo primero que me viene a la mente
    son aquellos cuadros sobre las edades del hombre
    que tanto gustaban a los pintores barrocos.
    Las tempestades del tiempo
    siempre dejan tras nosotros un paisaje obsceno.
    Es, desde luego, un fresco aterrador.
    Sin embargo, al pasar de una cara a otra,
    irrumpen, precisos, los recuerdos.
    Pasé muchas horas junto a esos fantasmas
    que ahora me miran con aspecto venerable.
    ¡Cuánta crueldad y cuánto afecto
    proviene del fértil subsuelo de la memoria!
    Y de pronto siento una extraña amistad
    por esos hombres desconocidos que fueron niños a mi lado.
    ¡Aún nos hacemos malas jugadas,
    aún nos hacemos compañía!



    15-X-2014

    ¿Kobane?, pregunto. ¿Kobane?
    Nadie ha estado en Kobane,
    nadie sabía dónde estaba Kobane
    hasta que ahora, abruptamente
    -así son esas epifanías-
    Kobane ha nacido para la destrucción,
    y el nombre aparece en todos los periódicos.
    Nadie ha estado en Kobane.
    Pero yo sí estuve en Kobane.
    Hará unos diez años, o quizá más.
    Me llevó allí, desde Alepo,
    un taxista kurdo que me condujo
    a las abandonadas ciudades bizantinas del norte de Siria,
    las de la inmaculada piedra blanca,
    las amantes del círculo y la cruz.
    En Kobane me alojé una noche,
    huesped de una pensión regentada por kurdos.
    A la mañana siguiente volví a Alepo
    con el mismo taxista, muy alegre
    tras haber visitado a su familia.
    Kobane era una ciudad provinciana, tranquila,
    con un hermoso bazar de estrechas callejuelas.
    La serpiente de la Historia
    parecía reptar muy lejos de allí.
    Ahora se ha enroscado en sus casas,
    ha mordido su alma. Y el exterminio
    se hace sentir con su melodía monótona
    mientras el desierto, impasible, aguarda.



    26-X-2014

    Debió ser excepcional el momento
    en que el hombre descubrió el goce de regalar.
    De pronto supo que no todo
    era la violencia del terror y del placer,
    y que el instinto se combatía a sí mismo
    con la más misteriosa de las armas.
    Ese fue, sin duda, un instante dorado.
    De él fluye lo mejor de nosotros.
    En él nació, frágil y portentoso, el amor.



    28-X-2014

    No todo fueron derrotas.
    Hubo buenos momentos.
    Hubo apuestas audaces.
    Hubo hermosas respuestas a hermosos desafíos.
    Queda, sin embargo, la prueba más importante:
    aprender a morir
    sintiendo todavía el abrezo de la vida;
    aprender a vivir
    sintiendo ya el aliento de la muerte.



    1º-XI-2014

    No soy pacifista.
    A veces, creo, hay guerras justas.
    Contra la injusticia, contra la opresión -ya sabéis.
    Pero para que una guerra sea justa
    es necesario que quien la declara
    sea el primero en el combate.
    La sangre derramada exige sangre propia.
    La herida lava la herida,
    aunque nada remedie el dolor.
    La muerte mira de cara a la muerte.
    Lo insoportable es la cobardía
    de quien envía guerreros a la matanza
    desde su confortable sitial de burócrata
    o desde el opulento trono de la traición.
    Cuando el mundo está en manos de cobardes
    entonces sí, entonces sí soy pacifista.



    4-XI-2014

    Falta un minuto:
    puedo imaginar o que sucede:
    Niños cantan en la escuela.
    Soldados hacen maniobras en el cuartel.
    Lavanderas gritan alrededor de la fuente.
    Albañiles blanquean el muro desde el andamio.
    Jinetes espolean a sus caballos.
    Ancianos discuten ante el mercado.
    Ssacerdotes hacen una ofrenda a Júpiter.
    Pugilistas pelean en el gimnasio.
    Nodrizas amamantan a recién nacidos.
    Mujeres con túnicas negras acuden al funeral.
    Herreros forjan las espadas.
    Adolescentes juegan a las anillas.
    Amantes gozan en el lecho.
    Pompeya está tranquila, confiada:
    falta un segundo.



    6-XI-2014

    No esperamos el Paraíso,
    declarado hace ya tiempo vacío,
    ni tememos al Infierno y sus tormentos,
    como temieron tantas infelices generaciones
    que nos precedieron en el claroscuro de la existencia:
    te hemos hecho caso, Lucrecio,
    cuando pedías a los hombres desprenderse
    de los miedos y de las expectativas
    que las religiones habían incrustado en su alma.
    Somos libres, como solicitabas,
    de las fantasías de ultratumba,
    doradas unas, negras las otras,
    y vivimos apegados a nuestro presente,
    el único paisaje de lo cierto,
    o, cuando menos, de lo que puede ser habitado.
    Sin embargo, Lucrecio,
    seguidores tuyos -aun sin saberlo-,
    no hemos obtenido la recompensa que prometías
    en tu valiente poema,
    y seguimos sin ser libres,
    y nuestro pánico no es menor
    que en los tiempos de la creencia,
    cuando los seres humanos se postraban ante los ídolos.
    Únicamente estos han cambiado, Lucrecio,
    pero a peor, pues nuestros ídolos ya no exigen fe,
    ni regalan paraísos, ni amenazan con infiernos,
    y se limitan a morir con nosotros, a consumirse con nosotros,
    embarcados, como estamos, hombres y dioses
    en una misma nave que cruza la nada.



    9-XI-2014

    Lo deseable, Pericles,
    es no tener que escoger
    entre la ley y la libertad.
    Pero, obligados a hacerlo,
    siempre preferiré la libertad.



    12-XI-2014

    Prendieron ya las luces de Navidad.
    Cada año lo hacen con más anticipación,
    como si quisieran facilitar al tiempo su saqueo.
    Las calles, dicen, están engalanadas,
    y quizá de niño agradecí las galas.
    Ahora detesto estos adornos deprimentes.
    Me recuerdan los neones de los antros de carretera
    en la fugacidad de una noche lluviosa.
    La ciudad se disfraza de burdel barato:
    no hay tentación; hay tristeza.



    20-XII-2015

    La inscripción en una tumba sin nombre:
    UNA VIDA ES SUFICIENTE
    SI LO QUE QUEREMOS ES VIVIR;
    NO OBSTANTE, SI ADEMÁS QUEREMOS COMPRENDER
    HARÍAN FALTA MUCHAS VIDAS.



    23-XII-2014

    Debió ser un día como este.
    Una mañana azul con blancos enjambres de nubes
    recorriendo parsimoniosamente el cielo.
    Bajamos hasta la Catedral, como cada año,
    para ver a los cisnes que tanto me gustaban,
    Luego, también como cada año,
    entramos en el museo para contemplar la espada.
    Era la espada más hermosa que yo había visto.
    Con la empuñadura de oro y una hoja larguísima,
    gastada por los combates y los años.
    Tenía una misteriosa inscripción: PAINE POUR JOIE.
    Me la había aprendido de memoria,
    a pesar de que nada sabía de su significado.
    dejé atrás aquellas visitas navideñas,
    y también quedaron atrás quienes me acompañaban entonces.
    Pero la espada continuó, firme, en mi memoria.
    Paine pou joie, Paine pou joie.
    ¡Cuántas veces ha retornado esta divisa
    sin que yo haya regresado nunca al museo!
    Paine pour joie, Paine pour joie.
    La espada era larga como un camino de la vida.
    Ahora, naturalmente, he descifrado su significado,
    y sé que la gran alegría transcurre por el gran dolor.
    Entonces todavía no lo sabía porque era demasiado pronto.
    Ahora quizá aún no sea demasiado tarde.
    La espada de la divisa maravillosa
    une mágicamente nuestros momentos,
    entre el demasiado pronto y el demasiado tarde.


    RAFAEL ARGULLOL, Poema, Acantilado, 2017


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