Aires de Libertad

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Eduardo Milán (1952- Empty

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Eduardo Milán (1952-

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Eduardo Milán (1952- Empty Eduardo Milán (1952-

Mensaje por Pedro Casas Serra Dom 23 Oct 2022, 13:33

.


Eduardo Milán (Rivera, 27 de julio de 1952) es un poeta, ensayista y crítico literario uruguayo radicado en México.

Trayectoria

En 1979 emigra a México por cuestiones políticas (La dictadura militar había encarcelado a su padre), y reside desde ese entonces en dicho país.​

Sobre sus influencias literarias, relata:

   poesía norteamericana sobre todo, la poesía de la generación de los modernos: Williams, Pound, Cummings, Stevens, Eliot vino después. (...) Paralelamente leía mucho a Kafka, quien me planteaba un mundo negro. Ahí creo que aprendí que el mundo, el orden, no lo era todo. Existía un imaginario prometedor, una especie de fiesta imaginaria: eso era la poesía. Esa otra realidad adquiere fuerza mediada por unas lecturas muy precisas, muy cercanas geográficamente: la de los poetas brasileños. El brasileño es mi lengua materna. Pero lo que me tocó no fue el lirismo también festivo de Brasil, sino el lirismo riguroso, no festivo, de la poesía concreta.​

Colaboró en varios medios gráficos, entre ellos la revista Vuelta, dirigida por Octavio Paz, donde fue columnista regular entre 1987 y 1992.

(Sacado de https://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Mil%C3%A1n )


*


Algunos poemas de Eduardo Milán:


De Nervadura, 1985:


DECIR AHÍ ES UNA FLOR DIFÍCIL

Decir ahí es una flor difícil
decir ahí es pintar todo de pájaro
decir ahí es estar atraído
por la palabra áspera
cardo
y por el cardenal cardenal
decir ahí es decir todo de nuevo
y empezar por el caballo:
el caballo está solo
ahora está solo
no hay ahora oscuro
no hay ahora de silencio
no hay ahora de palabra
no hay ahora de silencio contra la pared:
el caballo está solo es decir está negro
saltó por encima de la blanca
purísima realidad

el caballo está ahí
fuga
por las hendiduras del día
florescencia
como la luna fluye

el caballo salta por encima de su sombra
salta por encima de su silencio
salta por encima de la realidad
salta por encima
de un universo todavía negro
antes de la suma
antes de la cima
de los colores:
montaña verde sobre cielo azul

la silueta del caballo es colorada
colorada de sol cuando se oculta
ahora se oculta
ahora se hunde en el caballo
moneda de sol
no hay ahora de silencio
no hay ahora de palabra
no hay ahora de caballo



De Errar, 1991:


AHÍ VA POR EL CAMINO COMO UN CIEGO

Ahí va por el camino como un ciego
caracol sin cara la escritura, otrora una
diáfana mirada al día, otrora un aura que
el caminante amara. Amara, ¿qué es amara? La
sostenida en la sutil brisa marina, la colgada
por los cabellos a la realidad, reata, rea
más buscada. Y la más mirada: en 1750
la miraron a los ojos, una claridad felina
la sostuvo en pie sobre la piedra lisa: estaba
feliz. La levedad en los ojos del levante y la
caída en los ojos del poniente, luz que baja
a hundirse, ¿a hundirse dónde? en la página. Rosa
de todos los vientos, soplo arrogante que te empuja
más allá y más allá, animal arrogante: después
de la aurora no da un paso.



ME REFIERO A TI COMO A DOS FIERASPORQUE

M e refiero a ti com o dos fieras porque
una herida son dos fieras. Hay que estar
muy herido para referirse, muy herido del lenguaje.
Me refiero al Cañon del Colorado. Me refiero a
un abismo desnudo que Christo viste, en la
aurora lo veo en su cresta. Me refiero a la nada,
al punto opuesto donde esta Christo. Escribir es
desnudarse, escribir es vestdrse. Pero el vértigo
no viste, viste el rojo, el pâjaro de sangre, el
gorjeo del pájaro de sangre en Inglaterra: pio, pio.
La que te cubre no cobra por vestirse. Ella, la
doncella leve que sobre ti se deposita, esposa del
esposo, gemela del gemido. Po r ültimo,
sin miedo, me refiero a mi.



CUANDO YA NO HAY QUÉ

Cuando ya no hay qué
decir, decirlo. Dar
una carencia, un hueco en la conversación,
un vacío de verdad: la flor,
no la idea, es la diosa de ahí.



EXCELENTE LENGUAJE, EXCELENTE

Excelente lenguaje, excelente,
puro, blanquísimo, una flor: azucena.
Los pájaros cantan en pájaro. Los
castores comen en castor. Los humanos
hablan en humano, mano a mano, tocan
sus voces en la conversación. ¿Brillante?
Se dice brillante. New York se dice New York.
Lenguaje de plata se dice lenguaje de plata. Para
un siglo de oro se dice para un siglo de oro. Góngora,
Góngora. Ya era hora, cordobés, ya era hora, cordobés.
Llaga se dice fácilmente.




De La vida mantis, 1992:


YA QUE NO SOMOS NADA, POR EJEMPLO

Ya que no somos nada, por ejemplo,
podemos ser la lluvia. Seguramente
la lluvia nos acepta sin titubear, aún
cuando comienza. Y ahora comienza. Gotas
en el vidrio de la ventana: nos acepta,
esta ella que es la lluvia nos acepta. Bésame.
Fragilidad, téjele un hilo a la patita del pâjaro,
fratema terminacion de la lluvia o acabado, téjele.
Especie de caja de carton donde estâ escrito “Frágil”
con mano âgil, sin temblor adentro. Seamos frágiles
ya que no somos océano. Una forma nos acepta.



IL PUNTO A CUI TUTTI LI TEMPI SON PRESENTI

Il punto a cui tutti li tempi son presenti,
¿vienes? Ahora que está el gato sin ovillo, ¿viajas?
Vine a Comala porque me dijeron que, ¿quiénes? Tengo
tres o cuatro cosas que enseñarte, Andrés. Ése
que ahí va es un arquitecto, ¿pinta? Nunca
entendimos lo que nos pasó en Somalia, ¿negros?
¿Realmente cree que el desierto crece, Celan?
Cayeron unas lluvias en el Niágara, ¿aguas?
Cuando las palabras se separan de las cosas, ¿lloran?
Cuando los amantes no se aman, ¿bailan? Cuando los
hablantes no se hablan, ¿gimen?
Y tú qué crees, ¿se hundirá la India?
Un día. Y cuando los cantantes ya no cantan, ¿balan?
¿Sigue siendo Dios el mejor de los poetas? ¿Cuál?
Para terminar el cuestionario, ¿es usted judío
o ario?




De Nivel medio verdadero de las aguas que se besan, 1994:


ROSA DEL LUGAR, CUERPO, COSA DEL LUGAR

Rosa del lugar, cuerpo, cosa del lugar
que nadie sabe lo que puede ni nadie sabe lo que duele.
Totalidad de las violetas, vacío de las violetas: el vigia vio.
Posiciones, en qué lugar estás, cam bio de posiciones, en qué
lugar no estas. Cama poblada de posiciones sobre las sábanas
del desierto. Tiendas. Gente que se tiende. Otro lugar, el mar.
El vigia que dice desde la torre: Monte-vide-eu,
el sueno révéla una carabela, la carabela en que venía
toda la eucaristia, cara de Europa que en el agua se mecía:
Monte-vide-eu. Vêla que bajaba, velamen que subía, eran la misma.
côpula del mar. Monte-vide-eu, Monte-deve-nus, Monte-divi-no:
tu vagina es tu capital. El vigia dijo lo que pudo:
tocô fondo, fundo por el origen, en el monte puso el pez.




De Son de mi padre, 1996:


MI PADRE SE LLAMA JOSÉ. ES VIUDO

Mi padre se llama José. Es viudo
desde los treinta y dos años. Tiene setenta y tres
ahora. Enviudó de mi madre, Elena, que murió
a los treinta y dos años. Comunista, mis tíos, los
hermanos de mi madre y los vecinos de mi padre
decían que era comunista. Toda mi infancia oí
que mi pare era comunista, en la década
de los cincuenta, cuando la influencia americana
-hoy se diría: norteamericana, pero en aquella época
era la influencia americana-, brillaba en los zapatos
de Doris Day, rojos como mi vergüenza, no como mi sexo,
rojos como las recámaras.
Ser comunista en Uruguay en los cincuenta era sinónimo
de ser valiente porque te apedreaban. Hijo de José,
el comunista, huérfano de madre y con conciencia
de que te apedrean, durante mucho tiempo creí que yo era Cristo.
A los cincuenta años mi padre fue a la cárcel, cayó preso.
Apareció en televisión, rapado, alias Jacinto, por vinculación
con el MLN Tupamaros. Fue condenado a 24 años de prisión
pero salió a la mitad de la pena, a los doce años, amnistiado.
Esos doce años preso los pasó en el Establecimiento
Penal de Reclusión Militar núm. 1 Libertad, digo,
estuvo 12 años preso en Libertad. En cuanto a mí,
ya no me fue posible escapar a la poesía.




De Alegrial, 1997:


EL ARTE NUNCA ES LA VERDAD

El arte nunca es la verdad
pero hay momentos, hay momentos tan ausentes
como éste, en que la verdad es una forma de arte,
una mina, un trobar, El Dorado. Uno encuentra,
dos reconocen, tres cantan en trío -el trinar-,
cuatro cantan en coro. Y así, un sí de vez en cuando,
se descubre el momento. Cuando el momento se descubre
es casi un hecho. En este momento un hecho es un milagro
porque la verdad es una forma de arte, es el misterio
presente al que nadie se atreve. Por la melodía
parece que canta pero es un concepto,
el ruiseñor-concepto.



EL COMPROMISO DEL POETA ES ESCRIBIR UN  VASO

El compromiso del poeta es escribir un vaso
real, algo sublime que sirva para más
que vivir. Vivir no alcanzó nunca.
Pedir esencia, pedir médula, pedir hueso:
pedir endurecimiento de la arena, si la arena
ya es frágil, leve de pie, velo de pie,
es pedir roca caliza, sedimento. Para la sed
de ti desnuda como bajar al Precámbrico.
Algo terrible nos pasó y nos dimos cuenta:
el hueso que pedimos al poema era el mismo
hueso que el hueso de África
aunque quisiéramos roca.
Las arenas de África están llenas de poemas.




De Razón de amor y acto de fe, 2001:


UNA ESCRITURA SIN TEMER LO OSCURO

Una escritura sin temer lo oscuro
porque oscuro, el silencio de la piedra,
el resplandor sin palabra, haría un lugar
para el canto. Y todo lo que es canto cantaría
como lluvia, como canto a tus cabellos,
como cuando atraes mojada el ardor ciego
y seco de este corazón, canto de ciego
que nada ve, no ver que empieza por su propio
canto, ahí va a tientas sin reconocimiento.
Pero sin temer también lo claro, lo claro
porque es claro por no temer lo oscuro,
lo claro en claridad sentado: una casa.
Gabriela, sólo tu presencia puede
y hace poder como la lluvia hace.



HOMENAJE AL LENGUAJE

Primera parte

Ya pasó el tiempo en que me acercaba a ti como a un
almácigo. Entraba en tu ámbito extenso, casi
inconmensurable, más allá del contexto, como
quien entra más allá de sí mismo al páramo
donde se encuentra. Me quedaba mirándote sin
escribir, era como la misma hora siempre, era
como una paz
o una especie de paz. Desaparecían las tensiones. Era
como una especie de paz en extinción.

No había árboles
pero tampoco guerra. Yo sabía que al entrar en ti, como
quien entra en tu lugar, no iba a ganar el premio. Y todo
lo que tenía encima me presionaba. El sol, siempre, es
una gran presión.

Yo era los animales.
Yo era los animales pacificados
pero no por tu música sino por tu silencio. Por los
acordes que no oía, por las voces
que no escuchaba, hay una prolongación, muy extraña,
de rododendros. Yo logré ser -y ese es mi triunfo-
un silencio de los animales esperando de ti
o una especie, una señal.

Estoy quitando dar,
estoy quitando dar al entrar en ti,
no estoy dando,
estoy quitándole a Gabriela,
estoy quitándole a Alejandro,
no soy, al entrar en ti,
mi segundo nombre. Amor, juegos contigo, miradas
al cielo -¿cómo es posible que existan estos árboles
sobre el cielo, tan ausentes de nosotros?-
No es que no los quiera: necesito pedir perdón.
Por eso entro.

Dividí el mundo en dos, lo partí.
Están los que dan
y están los que no dan. Es muy simple.
Está el sol, ese huevo tan extraño que ya no
recuerda nada, y está la luna más extraña,
aún estando el sol, en su continuidad.
No recuerda su propia creación, su momento.
Y siento que una frontera me sigue.

Yo no entraba en ti buscando poesía,
ni extraños frutos, ni paraíso, ni
manifestación. No tenía la menor idea
de lo que era una epifanía 0 un dejarse,
un caer. Entraba buscándote a ti.
La carne que me diste vino sola,
no pedida, como pulpa de Dios. Pero entonces
-yo no pedía nada, yo no sabía nada- ¿por qué
me culpo?

Segunda parte

¿La ausencia es mi centro?
¿Ese centro lo llena la escritura?
¿No lo llenan Gabriela,
Leonora, Andrés y Alejandro?
¿Pedirles que llenen mi ausencia
-si la ausencia es mi ausencia-
no es pedirles que me sirvan de soporte
para no caer?
¿La tristeza que siento cuando los veo
no es la tristeza por quererlos mediado por mi ausencia?

Si la ausencia es mi ausencia
estoy identificado con lo que no está.
Si estoy identificado con lo que no está
de alguna manera no estoy.
¿Cómo querer si no estoy?
¿Qué me puede hacer estar
para volver a querer a los que quiero
sin verlos como a la distancia,
sin poder acercarme a ellos?
¿La escritura puede hacerme estar?
¿Es la escritura la asunción de la ausencia?

La ausencia es un dolor
vuelto vacío, es un cambio
de centro: un centro que ya no está fuera
sino adentro.
Escribir es permitir
que la ausencia crezca
en sus dominios internos, que vaya
por sus propios fueros. Escribir
es reconocer el adentro, es
verlo.
Pero es un adentro que sale, se asoma
a la ventana, revela la ausencia.

Olvidé durante mucho tiempo
que la palabra es de adentro,
enamorado tal vez de tanto verla fuera,
de tanto mundo que insiste en que la palabra es de afuera,
como si la palabra sólo comunicara
cuando la palabra no sólo es lazo.
Una palabra condenada a celebrar
o a condenar el mundo,
una palabra del mundo
no puede durar mucho tiempo.

Una parte de la palabra
debe permanecer en su adentro.
Una parte de la palabra es secreto.
No sé si para toda la poesía:
para estos poemas.
Esa parte de la palabra que es secreto
protege su adentro.
Es la parte vigilante de la palabra,
la parte de la palabra que no habla,
su parte guardián de la frontera.
Es la parte-silencio de la palabra
que ya no escuchamos
empeñados en que la palabra hable por completo.
Olvidamos -olvidé- que el hombre-palabra
tiene una parte silencio.
El pájaro es todo el pájaro
pero la palabra no es toda palabra ella,
es parte silencio y parte habla.
Este es el aviso de la palabra:
silencio-aguas.
Gracias a Gabriela que me dijo:
«olvida todo y ponte a escribir.»
Esto es más o menos sincero.

Tercera parte

Se puede bucear más,
siempre se puede más
averiguar los peces
del fondo.
Sin olvidar que parte
de la palabra es silencio.

Ir allí
y volver
para que la memoria nazca
y muera el recuerdo.
Ir allí pero regresar a casa.
No olvidar por el camino que una parte
de la palabra es silencio.

Ir a buscar el origen del dolor,
el prístino, el inmaculado o casi,
porque aún ese tiene rezagos de tiempo
como una cabeza coronada de polvo
o un sombrero cubierto de hojas verdes.
Es lo que queda del regreso: no olvidar
que parte de la palabra es silencio.

Se puede parodiar al sol,
cómo no se va a poder decir que bien vale una parodia
el sol, una parodia que quema.
Parodiar esa garza por su pata
y por la otra que se dobla
explícita.
Es posible no entender una garza
sin olvidar que parte de la palabra es silencio.

Es posible morder la mano
que te da de comer. Por justicia,
no por arrepentimiento.
Y dejar la mano intacta
sin la huella de los dientes.
Una vez es posible ser un perro.
Sin olvidar que una parte de la palabra es silencio.
No la más fiel, la más buena.

Todo se puede en este mundo
a juzgar por los hechos
que no dejan mentir.
Esos hechos, los encargados
de frenar el exceso. El exceso,
esa cresta que en la aurora canta todo su Poder
es la potencia misma donde el abismo se expresa.
El exceso no cree en los hechos.
Olvida el exceso que parte de la palabra es silencio.

Es posible ser sincero
pese al corazón expuesto
a la mordida del perro que pasa.
Siempre hay un perro que pasa
alrededor del sincero,
muy cerca, peligrosamente,
del corazón expuesto.
A tres pasos del estacionamiento,
en el cantero crece el ciruelo.

Escrito esto,
pidiendo que no haya represalia
del destino cierto.
Con el dolor dicho,
con el pasado ausente,
con cierta paz, con esta noche
y para ella.

Ella es Gabriela.




De Acción que en un momento creí gracia (Inédito):


ESCRIBIR DE UN MODO MÁS CONTEMPORÁNEO

A Ricardo Cano Gaviria


Escribir de un modo más contemporáneo:
a como viene el tiempo.
A como la vida pasa:
no entera, por fragmentos.
Así escriben hoy en Francia,
en Alemania, en Brasil,
en Estados Unidos los poetas.
Son lo mejor que han dado
los poetas, los músicos, los desobedientes
—en el supuesto caso de que hayan dado algo.
Son como Celan en su escritura
pero no todos están desesperados.
O como Williams, pero no todos curan el alma.
Siempre hay un pero alrededor, sobrevolando.
Pero no siempre es un pájaro.
Hay mayoría de moscas, mosquitos, libélulas
y alguna vez una mariposa —pensada,
puesta ahí en ausencia de una cosa menos grave.
La mariposa es una imagen cara,
una cara que retrocedió a imagen,
el intento de escapar a la máscara.

Pedro Casas Serra
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Eduardo Milán (1952- Empty Re: Eduardo Milán (1952-

Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 24 Oct 2022, 13:24

.


De Querencia, gracias, 2003:


MUERTO EL SUEÑO DE MI PROPIO

Muerto el sueño de mi propio
huerto, ¿para qué regresar al Uruguay?
Para ver cómo está mi padre,
aunque sé que aunque está allí
no está allí sino en la estrella más alta:
la realidad.
Leonora no nació alló,
Andrés no nació allí,
Alejandro no nació allí.
Gabriela es de esta tierra.
Las semillas de esta tierra son buenas,
el abono, bueno y la lluvia.
Aquí también cantan los pájaros.
Para ver cómo está mi padre.



Y EL DOLOR APRETÁNDOSE SOLO

Y el dolor apretándose solo,
abrazándose, como caído
de un árbol, fruto:
alguien dice que va para ciruelo.
Pero como una nuez, nuclear,
sólido, cada vez más
si no escapa de sí mismo:
alguien dice que va para aguacero.
Reconocido el dolor no habrá sequía
dice la bienaventuranza.



ESCRIBE LO QUE TOCA ESCRIBIR

Escribe lo que toca escribir
es el legado del maestro.
Como si escribir me tocara
en suerte, cuando escribir toca en cara,
en corazón. Como si escribir tocara algo
especial, como una cuerda.
Como si la cuerda estuviera disponible siempre
para que escribir la tocara
y no colgando,
no atado de manos,
no cayendo sobre el lomo del agua
o de alguien más curtido,
no suspendiendo los pies.



ESCRIBÍ PORQUE QUISE SER POETA

Escribí porque quise ser poeta.
Ahora escribo para mantener la mano
en su lugar, no en el lugar de origen:
en su lugar. Habría sido excesivo
ese deseo: la mano en el lugar de origen
mantenida, sin moverse nunca
dando señales primeras. Aquí
empieza todo, desde aquí la vida nace
según estas luces y estas sombras. Señores:
he aquí el comienzo -sin esta
solemnidad pero convencido-, no allí
donde parece. Pero no pude;
la vida de los otros no quiso darme
ese cuidado pequeño.



MÁS QUE EL ARDOR ES LO SERENO

Más que el ardor es lo sereno
lo que el poema contagia.
Cuando jóvenes creímos que el impulso
salía, saltaba o emanaba
desde ahí, convertido -gracias del aire-
o para ser convertido -otro truco del aire-
en acción. El poema hacía caminar,
ver a quien no podía ver, amar al corazón
que no sabía nada, desde el nacimiento
reducido a estar oculto, de la rosa rosada,
sexo de la que es todo, color absoluto
en su concentración. Que el poema la hacía
desplegarse como líneas de acceso insinuantes
sostenida debajo por el agua
y debajo del agua por la palma,
la palma que sostiene toda el agua.
Así la mujer subía.
No es el ardor: es lo sereno para decir el ardor.



TODA LA ESPERANZA A QUE EL DÍA SIGA SIENDO

Toda la esperanza a que el día siga siendo
día, el sol, sol, la lluvia, lluvia y los pájaros.
Los ojos apretados, tomados de la mano,
plena concentración. Que no te sorprenda la noticia
de que el sol cambió de nombre, el día de nombre,
la lluvia de nombre y los pájaros. Por este rumbo todo
puede ocurrir: que la mujer cambie de nombre y el hombre.
¿Cómo amaremos sin el verbo amar? ¿Cómo se llamará
lo que se asoma detrás de aquellos árboles
y detrás de aquellos otros se hunde? ¿Cómo
se llamarán aquellos otros? ¿Cantando?
Como los pájaros mantienen el secreto
-eso que les colocamos, nuestro-: el secreto-
se llamarán en secreto, cantando en secreto.
La parte que es lenguaje volverá al interior,
a algo como aquello que llamábamos cueva,
otrora, aquello, llamando sin llamar,
el mundo será un grande aquello, el gran acuerdo de aquello.
Afuera seguirá lo demás, eso, las cosas.



SI HUBIERA PECADO, EL ÚNICO PECADO

Si hubiera pecado, el único pecado
sería no reconocerse feliz cuando se es.
Los escasamente felices, lo que somos,
¿cómo no reconocer esa abundancia
cuando se presenta, ofrendada
con esa contundencia de no sé qué es?
Es como un fósforo pero no es un fósforo
en la casa, de noche, cuando se fue la luz.
Puede reaparecer toda una vida, a intervalos,
durando fósforo tras fósforo, terca,
reintentando converncernos. ¿Cómo
no reconocer ese trabajo encendido, febril,
en tiempo del trabajo oscurecido, hoy?
Oírla encenderse es encelarnos, el único
celo válido.



ESTE ES UN CONTINENTE CONTENIDO

Este es un continente contenido
de palabras, no el continente contenido
de rabia, no el vaso a punto de
derramarse. Esto es solo una aproximación
lejana con ganas de acercarse. Empezó a aparecer
la gente contenida en los lugares públicos
pidiendo comida. No solo en las esquinas
del insomnio cuando el semáforo está en rojo.
Ya no son el payaso, el tragafuego ese espectáculo.
Ya no es el niño que golpea en el cristal de afuera
que detiene su nudillo, su desnudez. Señores del Japón:
¿están más cerca los objetos de lo que parecen?
No puede ser, todo lo anterior no puede ser.
Este es solo un continente contenido de palabras,
solo un poema que no va a estallar.



EL DOLOR EXTRAÍDO COMO UN DIENTE

El dolor extraído como un diente
dejó su riqueza en algún sitio
que no ubico en el jardín. Flores
cubren casi todo el campo de visión
florido de los ojos. Ella vuelve,
recuerda que no importa lo extraído
que se ubica en algún sitio no visible
del jardín, campo florido, visión
de la riqueza que oculta la riqueza.



HAN VUELTO LAS LLAMADAS POR COLGAR

Han vuelto las llamadas por colgar
después del "¿Sí?", como un misterio.
Un misterio en el mejor de los casos
cuando ayuda a despejar la liviandad
de la vida. En el peor, cuando no ayuda,
miedo. Cuando acentúa lo denso, precipita
el caer en la ya conocida ciénaga,
en ese pozo, miedo, pozo tapizado de ojos.
Porque esta casa es nueva, está recién
habitada, huele a pintura, a limpio
aunque hay polvo en el aire, barrer
levanta la cabeza a los recuerdos.
Hay quienes no quieren que termine el horror
que los mismos, ellos, los quienes
supieron provocar otrora.



NO FALLEN LOS CABALLOS DEL ENCABALGAMIENTO

No fallen los caballos del encabalgamiento
que abren los sentidos, los sentidos
que se abrieron en cuatro como a Túpac
Amaru. No digan los sentidos encabalgados
en su locura lo contrarío a lo que quiero:
la precisión del sentido, no el desbocamiento
de esta falsa totalidad que presentimos, atentos
a ese amargo amago de completud. Serán como una red
si fallan, serán como otra red.
Lo que no supe decir que no lo digan los caballos.



NO DIGAN SUS PATAS LO QUE NO CANTÉ

No digan sus patas lo que no canté.
Que las patas de los caballos no hablen por mí.
No soy el amante de la velocidad rizomada,
no es mía esa pelambre. No soy el fascinado por los haces
de luz que se refracta y se refracta,
haceres de cuenta de una deuda infinita,
ése son los demás, hacedores de nocturnos.
No hablen las patas por las palabras que no pude,
calle la caballería del insomnio.



RECUERDO, CUERVO QUE TE PICOTEA EL HÍGADO

Recuerdo, cuervo que te picotea el hígado
dice: "14 años". No importa si habla el cuervo
o el recuerdo. Importa el picotazo.
El poema en el que el cuervo habla ya está hecho,
matemáticamente, sin ser una fábula.
No era el mito, fueron las matemáticas,
ahora es el recuerdo del pico clavado en el alma,
ni siquiera el cuervo que ya dio de sí.
Importa la resistencia al picotazo.



SEÑORA DE LOS DORMIRES DAME UN SUEÑO EN QUÉ CREER

Señora de los dormires dame un sueño en qué creer.
Que no todo sea noche y al despertar mañana.
La mañana tiene sus cosas, es bella
la aurora, esa vaca, esa leche,
esa contigüidad que avanza desde el límite
con el profundo olor a establo que olvida todo fin.
Dame un sueño feliz, un sueño para después
que me levante -este es el suelo, el liso
y duro suelo, la tierra mancillada en todo el cuerpo.
Un sueño para levantarme que no desdeñe el día
que hace señas, siempre hace señas, mira sus manos,
pero que no se deje tragar por su boca.
Dame un sueño para andar sobre mis pies,
señora tú que puedes y ordenas qué sueño
es de cada quién. Un sueño para caminar,
un sueño para besar a mis hijos,
no unos labios, no otro corazón.



ESTOS AUTOMÓVILES FORMADOS

Estos automóviles formados
en hileras, cada uno en su lugar
esperando por nosotros. Tienen un silencio
distinto al de la cosa: su capacidad
de movimiento que ahora no se pone en marcha.
Son impresionantes en su detención
no por los faros, la parrilla de la camioneta,
el niquelado general: es porque esperan,
obligados cumplen con nuestra función.



LA DIGNIDAD DE LOS SIN TECHO

La dignidad de los sin techo
tiene la dignidad real de todo sin,
la dignidad carente
glorificada por los pensadores y los pájaros.
Todo tener es condenable de antemano
ante la totalización de la carencia,
ella, que pedía menos.
Pero la dignidad de los sin tierra
remonta la cometa al medioevo,
mira de arriba:
"esas orejas de cerdo son el rey",
aunque se diga justamente ahora.



QUISIERA ENSAYAR UN MEACULPA

Quisiera ensayar un meaculpa
ahora que la noche no vigila
religiosa, distraída en otro lado
o sea que el lobo no está.
Siempre quise escribir regularmente
pero no pude. Hubo veces, algunas,
que hice silencio. Y resultó ser un gran
silencio, ausente de los latidos del mundo,
de sus oídos que no dejan dormir
e imponen la escritura regular.
Perdón por haber logrado esquivar
pocas veces el insomnio del mundo.
Perdón desde el más profundo sueño
de otro mundo que puede ser mejor.



EL CIRCO, EL PAN, EL POEMA

El circo, el pan, el poema,
las tres necesidades básicas
para sobrevivir. No las tres gracias:
las tres necesidades básicas más el amor
-hay muy poco sin amor,
el florero se cae, el agua se derrama,
el perdón, el no hay cuidado, ella salió-
tenemos casi todo con la conciencia
puntual: conciencia y aparte.
Mas el amor, fuera de circo,
-otra cosa: mariposa- que proclama
en un ámbito más amplio, el social
un techo de pájaros penetrado de canto
y picos que fisuran la malla.


EDUARDO MILÁN, Querencia, gracias y otros poemas, Galaxia Gutemberg, 2003.

cecilia gargantini
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Eduardo Milán (1952- Empty Re: Eduardo Milán (1952-

Mensaje por cecilia gargantini Jue 27 Oct 2022, 15:51






















Escribir es
desnudarse, escribir es vestirse. Pero el vértigo
no viste, viste el rojo, el pâjaro de sangre, el
gorjeo del pájaro de sangre en Inglaterra: pio, pio.
La que te cubre no cobra por vestirse. Ella, la
doncella leve que sobre ti se deposita, esposa del
esposo, gemela del gemido. Po r último,
sin miedo, me refiero a mi.


Ser comunista en Uruguay en los cincuenta era sinónimo
de ser valiente porque te apedreaban. Hijo de José,
el comunista, huérfano de madre y con conciencia
de que te apedrean, durante mucho tiempo creí que yo era Cristo.
A los cincuenta años mi padre fue a la cárcel, cayó preso.
Apareció en televisión, rapado, alias Jacinto, por vinculación
con el MLN Tupamaros. Fue condenado a 24 años de prisión
pero salió a la mitad de la pena, a los doce años, amnistiado.
Esos doce años preso los pasó en el Establecimiento
Penal de Reclusión Militar núm. 1 Libertad, digo,
estuvo 12 años preso en Libertad. En cuanto a mí,
ya no me fue posible escapar a la poesía.

Señalé algunos versos que me impactaron...tal vez por la originalidad, por lo intimistas o porque es mi zona del mundo...o por todo eso junto.
Gracias Pedro. Besossssssssssss
Pedro Casas Serra
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Eduardo Milán (1952- Empty Re: Eduardo Milán (1952-

Mensaje por Pedro Casas Serra Vie 28 Oct 2022, 03:42

Celebro que te haya impactado, Cecilia. Los poetas del cono sur de América, de esta generación, vivieron las dictaduras y sufrieron sus consecuencias, bien en carne propia o en la de sus padres. Su testimonio es importante para recordar esa época y evitar repetirla. Además, al leerlos, he podido comprobar como estaban relaciondos entre ellos, pues se conocían, se leían, se comentaban entre sí.

Un abrazo.
Pedro


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