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Djuna Barnes (1892-1992)

Pedro Casas Serra
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Djuna Barnes (1892-1992) Empty Djuna Barnes (1892-1992)

Mensaje por Pedro Casas Serra Lun 25 Jul 2022, 13:39

.


Djuna Barnes (Cornwall-on-Hudson (Nueva York); 12 de junio de 1892 - Nueva York; 18 de junio de 1982) fue una escritora estadounidense.

Pasó una larga temporada en París donde llevó una vida bohemia en plena eclosión de las vanguardias; y recorrió Europa. Sus últimos 40 años se recluyó en Nueva York. Entre sus amistades, destacan nombres como Ezra Pound, James Joyce, Gertrude Stein, Robert McAlmon, Natalie Barney, Peggy Guggenheim, Kay Boyle, Eugenio Montale, Elsa von Freytag-Loringhoven o Janet Flanner en París y E. E. Cummings en Estados Unidos.

Mujer rebelde, deseosa de probar cualquier experiencia nueva y transgresora de la moral burguesa, de la política y de las convenciones artísticas, plasmó su vida en sus obras, en las que aparecen el inconsciente, el onirismo, el lesbianismo, la transgresión y la fascinación.

Nació en Cornwall-on-Hudson, una colonia de artistas de Nueva York, sus padres, Henry Budington Barnes y Elizabeth Chappel, habían estudiado violín en Inglaterra antes de casarse y se divorciaron en 1913. Su padre y su abuela le transmitieron un gran aprecio por el arte (el hogar de los Barnes era constantemente frecuentado por grandes artistas como Jack London y Franz Liszt). No tuvo una educación formal porque su padre creía que el sistema público era inadecuado, y por lo tanto sentía que la enseñanza en el hogar era mucho más beneficiosa. Con 20 años y mientras estudiaba en el instituto, comenzó su carrera como reportera e ilustradora para el Brooklyn Eagle. Su madre y su abuela se encargaron de su educación. A los 16 años fue violada, parece ser que por un vecino y con el consentimiento de su padre, o posiblemente por su padre mismo. Mencionó este hecho de forma lateral en su primera novela Ryder, y más directamente en su obra Antiphon. Las referencias sexuales explícitas en la correspondencia con su abuela, con la cual compartió cama durante años, sugieren el incesto, pero la abuela Zelda que hacía cuarenta años que había muerto cuando se escribió la obra, quedó fuera de sus acusaciones.

Mantuvo una relación con la artista Thelma Wood, entre 1921 y 1929, a la que consideró el amor de su vida y a la que convirtió en la protagonista de su novela El bosque de la noche, publicada en 1936, en la que la autora noveló su relación lésbica.

(Sacado de [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] )


*


Algunos poemas de Djuna Barnes publicados en revistas entre 1911 y 1929, en traducción de Osías Stutman y Rosa Lentini:


LA SOÑADORA

Cae la noche, en oscurecidas formas que parecen-
Tantear, con misteriosos dedos hacia la ventana -luego-
Descansan en el dormir, envolviéndome, como en un sueño
Fe mía -¡que yo pueda despertar!

Y gotea la lluvia con el mismo triste, insistente ritmo.
Temblando a través del vidrio, inclinándose lacrimosa,
Y suave golpetea, como pequeños pies temerosos.
Fe mía -¡qué tiempo este!

El plumoso fresno aletea; allí sobre el vidrio,-
El fuego moribundo lanza un parpadeante rayo fantasmal,-

(1911)



VISTO DESDE EL "L"

Así está de pie -desnuda- estirándose aburrida
Dos peines de ámbar descansan en sus cabellos.
Una imprecisaa y deteriorada alfombra
Baja el polvoriento tramo de escalera.
Ella no ve, no le importa
..Siempre ha estado allí.

Al frágil mosaico en su ventana
Que mira rígido hacia la calle,
Allí lo garabatean vacilantes gorriones-
Allá lo graban con sus oscilantes patas.
Y también se va formando, a cada latido
..De camisa y de sábana.

Pero las ropas de ella son menos atrevidas
Que su cuerpo en su madurez,
Cosidas a máquina como ella está
Cosida a máquina a su alma de por vida.
Enredándose majestuosa en el vicio
Goteando encorvada en la rima.
Deslizándose desde la costura de la virtud,
..Hacia el crimen.

Aunque sus labios son vagos como el capricho
En su juventud-
Florecen vívidos y repulsivos
Como la verdad.
Hasta los jarrones durante la fabricación
..Son ordinarios.



LÍNEAS PARA UNA DAMA

Ponerla bajo la mohosa hierba
Con sus dos ojos pesados y ciegos y acabados;
Sus dos manos cruzadas bajo su pecho
Una sobre una.

Ponerla en la tenue víspera,
Con sus súbitas lágrimas y blancos abedules;
Y dejar que su desaparición parezca haber sido
Algo fácil.

Aislarla de esta hora de pena
Y echando la tierra sobre ella, como un respiro,
Coserla tiernamente, para que pueda
Cosechar su muerte.

Y cerrar su ojos, cerrar sus labios,
Pues quieta, muy quieta está su castigada lengua;
Su hora ha terminado, su aliento ha pasado,
Y su canto se cantó.

Ponerla bajo la roja hierba salvaje
En los campos que la muerte removió y doblegó con lluvia;
Y dejar que su silencio parezca moverse
Dentro de la semilla.

(1918)



ELLA PASÓ POR AQUÍ

Aquí donde los árboes aún tiemblan por tu huida
Estoy yo y trenzo finos látigos para castigarte.
¡Cómo podremos encontrarte, a ti que te has ido
Toda vestiditos, ceceando por la ciudad!

Grandes hombres a caballo te cazan, y fuertes jóvenes
Usan sus flechas en leve aire.
Pero a mí me escucharán silbando a donde voy
Trenzando largos mechones de hierba y pelo de semental.

Y en la noche cuando treinta halcones se eleven
En ritmo pendiente, y el borde del camino en ruidos;
Cuando ellos quemen campo y mata y seto,
Yo te robaré como a un penique entre la multitud.

(1923)



A UNA DE OTRO HUMOR

¿Oh amada querida, debería dejar
De mirarte, siempre con ojos húmedos,
Y quejumbrosos besos de estos labios donde yace
Más miel que en tus áloes? ¿Debería romper
Aún más oscuras hierbas, y suspirando no perder de vista
Con fingida lamentación y gritos temerosos,
Rodeándote lentamente con blasfemias
Porque estaría bailando? No, me falta
La necesaria torpe salmodia de la desesperación.
No resuena en mí tu sombrío humor,
Ni está en mi corazón. Ni en ningún lugar
Dentro de mi carne. La misma carne que enamoraste.
¿Entonces para qué aflojar mi trenzado pelo
Ocultando mis ojos, y pretender que cavilo?

(1923)



ANTIGÜEDAD

Una dama en una capucha de tela ligera
Con rectas lengüetas fijas y ojos mudos,
Y bellos labios finos y hábilmente dibujados
...y extrañamente sabios.

Un camafeo, una gola de encaje,
Un cuello cuadrado con los ángulos bien puestos;
Una fina nariz Griega y junto al rostro
...Una lustrada trenza.

Bajas, curvas hacia los lados, teñidas de ámbar
Las pálidas orejas atrapadas en su trampa.
Y un perfil como una daga yaciendo
...Entre el pelo.



CANCIÓN EN OTOÑO

El viento precede a la furtiva
...noche
Y tú mi amor, te ocultas entre las
...altas
Hierbas verdes; y el anochecer se introduce entre
hoja y hoja, y como una rápida sombra
...de miedo
La sorprendida liebre salta y desaparece.

Los setos murmuran en sus cargadas ramas
Donde tibios pájaros dormitan, presionando ala con ala,
Todos débilmente latiendo, como una silenciosa hilera
Sobre nosotras donde nos cansamos de nuestros juramentos-
Y ocultos bajo tierra los blandos topos se adormecen.



EL CADÁVER FLORECIENTE

Tan quieta yace en este cerrado lugar apartado,
Sus pies se han vuelto frágiles para la cita fantasmal;
Su pulso ya no golpea en su muñeca;
Ni su eco vaga por su corazón.

Sobre el cuerpo y la quieta cabeza
Como majestuosos helechos sobre una austera tumba,
Se mecen suaves cabellos; y bajo sus axilas florecen
Las adormecidas pasionarias de los muertos.



RETRATO DE UNA DAMA CAMINANDO

En el Norte los pájaros empluman un largo viento.
Ella es hermosa.
El Otoño forma hielo en la cáscara del limón.
Sus lentas costumbres acompañan la oscura mente.
La escarcha impone una frágil quietud en la laguna.
Sobre el fresco, pequeño montón de húmeda hierba
Los pájaros caen como una lluvia de vidrio.

(1924-1925)



LISTAS Y PARECIDOS

La Zorra en su Abrigo Rojo,
la Pícara con la Cabeza de Miel
Su Hueso frontal suavemengte relamido
Con Bucles de cáñamo como el Carnero,
La Putilla con el Chaleco de Cabritilla
Crujiendo como el Saltamontes
Con Ojos de Pantera oscuros y pálidos
Y Patas de tórtola para poder caminar.
La Jokey de la Pelvis rolliza,
La Luchadora de caderas altas con el Anca
de Potranca joven, firme, lisa y doblada,
La Domadora oliendo como su Bestia,
La rutilante Yegua con su Tranco hombruno,
Las Hermanas Gemelas atadas con única Faja,
La Bufona jorobada a sus anchas,
Las Alegres enredadas en su Trapecio.
La Virgen con su Vocación de Perdiz,
Pisando su rodante Balón azul,
La Reina que en la Noche puso boca abajo
Las Púas de la Corona de su Esposo
Para sentar allí a la Moza de sus Anhelos
¡Así será durante todo el largo Año!
¡Pues todos los Planetas, Estrellas y Zonas
Corren aniñados hacia el Meollo de sus huesos!
¡Ni todas las Mareas pueden pronosticar
Nada sobre ninguna otra Condición!



Y AMELIA CANTA UNA CANCIÓN DE CUNA

Había una vez un arcaico día
Una moraleja en cada canción,
Así que escuchad bien, ¡aunque hace tiempo idas
Son razón, rima y sentido!
¡Fol di ril de re do!

Es verdad que había en Londres
Una mujer tonta corriendo hacia abajo
Y hacia arriba otra vez, ¡salvaje, salvaje!
Porque ¡había perdido a su único hijo!
¡Fol di ril de re do!

El niño se perdió, no cabe duda;
Pues cuando un niño está más dentro que fuera
De la puerta del mundo, ¿qué puede hacer una
Sino empujar el resto hacia fuera?
¡Fol di ril de re do!

En otras palabras él fue a parar -¡fut!
De cabeza en el barril del agua,
Y como la mayor parte de él ya estaba dentro,
(Ciertamente, nada seco ¡excepto su espinilla!)
¡Fol di ril de re do!

Ella con verdadera filosofía
No hizo escándalo sobre lo que debe ser.
Y como ya estaba tres cuartos perdido
¡Ella a cualquier costo lo completó!
¡Fol di ril de re do!




Dos poemas de Djuna Barnes publicados en revistas entre 1938 y 1982, en traducción de Osías Stutman y Rosa Lentini:


LA MUERTA-CAMINANDO

Llamadla muerta-caminando; decid que adonde va
Enturbia su bosque con sangre. Yo cierro de golpe una verja.
Notifico que su hueso axial engancha la rosa.
¿Y qué puedo decir del  mío? Que gira como el rechinar de una muñeca.
La impugno a ella que pesca el  tiempo con un punzón como cebo.
¿Qué hacen, mientras tanto, mis sesiones? Señalan a una tumba.
Pues bien, aguantemos, o pisemos y esperemos
Que nos cubra el pesado manto del  buitre en su caída
(Esa virginal resurrección y su carga)
¿O deberemos congelarnos y discutir junto al muro?

(1971)



TRANSFIGURACIÓN

El profeta cava con manos de hierro
En las inestables arenas del desierto.

El insecto vuelve a su larva;
Retorna a semilla la rosa trepadora.

Como humo hasta la vacía garganta de Moisés,
Irrumpen todas las palabras que dijo.

El cuchillo de Caín retira la estocada;
Abel se levanta del polvo.

Pilatos no puede encontrar su lengua;
Desnudo está el árbol del que Judas colgó.

Lucifer clama desde la tierra;
Cristo cae a su muerte.

A Adán vuelve la fastidiosa costilla
Una criatura solloza en su flanco.

La extensión del Edén se espesa y verde;
El bosque se agita, no se ve una bestia.

Desencadenado, el sol, con rabiosa sed,
Alimenta el último día con el primero.




Algunos poema inéditos de Djuna Barnes, hallados en su último domicilio de Patchin Place (1940-1982):


EL ÁRBOL DEL ESCLARECIMIENTO

Todos los niños, alguna vez, y cogidos de la mano
Van a los bosques a quedar huérfanos
Y a ser atendidos entre las hojas. El tronco helado
Que el espíritu azota en primavera, ¿enmendará
El invierno en el coche fúnebre? ¿Sacará de su hoyo
La mancha que fue César? ¿Encontrarán los malditos
Que rastrillan los huesos de gorrión que los fuegos carbonizaron,
A los peregrinos caídos, con un árbol clavado en sus espaldas?



LAMENTO PARA LOS MISERABLES, TODOS

Como las ballenas heridas por delfines atraen un banco
De pequeños peces que se pasean por la sangre,
Así aparece mi general, mi hombre, ambos mi sacerdote y mi capucha
Para preguntar ¿quién bebió todo el bautismo de un trago?
¿Quién cortó el panal en dos para verlo de inmediato
Con vibrantes trasero, desalojar sus celdas?
¿Y enfermos
Tambaleantes regentes orinando pedestales?
Yo contesté:
"¿Qué pastor de Oscuridad calla como ostra en tu marea?"



DESAMPARO (Augusto dijo...)

Augusto dijo:
"Si yo hubiera tenido la previsión del topo
Hubiera llevado mis tetas bajo tierra
Entetadas y colgando como abrigo de cochero.
Y amamantar allí oscuridad, y la cabra;
Como deben hacer las mujeres
Que maman polvo."



LLORADO (Si el oro...)

"Si el oro se enferma cuando lo pica el mercurio"
¿qué ocurre al ser picado a traición y por sorpresa?
¿Pondrá su otra mejilla?
Y él contesta (el que es mal interpretado en cuanto habla),
"Es Ella
La que guarda los minerales del Paraíso".



RISUEÑAS LAMENTACIONES (Señor...)

Señor, ¿qué es el hombre, del que una vez te jactaste?
Un producto de carne con vulgar oponente que escupe enérgico.
Que ha crecido con tanta insolencia que levanta su pierna
Sobre la sesión en curso de su tumba.
¿Y dónde está el monedero negro que fue la bolsa de su madre?
(Acuñaba sus rostros, a ambos lados, bueno y malo)
Por cierto ahora golpetea colgando de su cuello para mendigar pan,
¿Y el Frívolo pensamiento de ella? El dandy del arroyo.



DESAMPARO (Dime ¿dónde está...?)

ITEM:

Dime ¿dónde está el mendrugo que besamos
Donde tres obras se reunieron; la trinidad
Padre, Hijo y Espíritu?
Ni una migaja.
¿Quién rompió y separó la unión de esa hogaza?
¿Quién bebió el vino?
¿Quién tomó la corteza
E hizo girar la Hostia sobre su propia base?
¿Quién hizo el singo?
¿Quiénes el soplón con el pulgar vuelto hacia abajo?
¿Quién echó a Jehová en una zanja
en Gath?
¿Leviatán
Azotando desde entonces el muelle del reinodelos cielos?



DISCANTE

Ël le dijo al Don, "Mi Señor
Vuestro nombre colgado no está crucificado
Está corneado".
El picador contestó:
"La verdad es como una fruta manoseada:
¿No es ese tu dedo en Su costado?"



DISCANTE (Mujeres embarazadas...)

Mujeres embarazadas, duras como piedra;
Monumentos para que las ovejas apoyen su frente-
Si tu oído tiene un afinado tímpano
Podría oír
Al feto sollozando sobre su pulgar;
El dolor, el pasajero que fatiga los huesos.
¿Y cómo debo afligirme? Y sin embargo cómo debo afrigirme?

Cómo debo afligirme, y sin embargo cómo debo afligirme
Cuando aún no he estado nunca
En ningún jardín cerrado,
Ni tocado al unicornio
Su apagado rayo-
Ni el pisoteado césped
De algún ideado sepulcro ha visto
A María, desde el establo de su vestido
Traer de vuelta a Jesús.

......................................"Noli me tangere"
Después
Las parientas llegaron gritando con circunloquios
"¡Vuelve, Hijo del Hombre,
Engendra otra vez a mi hijo -su hueso
La sangre y la carne-
Los talones y la cabeza que tiran hacia dentro!"



DISCANTE (Tendría que haber...)

Tendría que haber jardines para viejos
En los que gorjear excitados;
Y boscaje, para las Madames, deportes
Para la memoria, ¡pobre bejín de un día!
Silenciosos clavicordios listos para tocarse,
Sebo para comer, y hierbas para laxar
Hueso de sepia y manzana en un plato, ruidoso heno
Para despertar la mandíbula -y después
Morera, para re-considerarse en ella-
¿Renunciar? ¿arrepentirse?
Observa el haute serpenteante de la pavana-
Pero nunca preguntes al caracol de un solo pie
En qué dirección fuiste.



SÁTIRAS (Al retirar la Imposición...)

(Al retirar la Imposición de manos).
Tendría que haber jardines en este parlamento de moscas
Y este viejo tonto, mientras vive el tiempo
Como si fuera su gimnasio -no sobrevivirá
¿Por qué debe hacerlo?, grave en su erro
María,al parir su sueño,
Vuelve a Jesús hacia adentro.



DESCONTENTO

En verdad, cuando me paro a pensar
Que con cuerda de cáñamo yaceré ovillada a la cama,
Consciente de que las nacientes lágrimas de las plañideras
Son meras salpicaduras marinas de la agitada cabeza,
Entonces, como la ardilla que pelea con su nuez,
Con mi acopio para el invierno disputo mi territorio,
Pues nadie cavará madrigueras para compartir mi pan.



SÁTIRAS (Este rugiente mar...)

"Helado frío, y fogoso calor"
Herrick

Este rugiente mar, esta menguante marea,
Este vencejo en mi costado;
Regalo e intrusión, amor y odio;
Grillete y puerta abierta.
Entrada oscura, y salida final-
Asesina y quemante amiga-
Búsqueda amorosa, ¡tú eres aún mi inquilina!



SÁTIRAS (El miembro del hombre...)

El miembro del hombre, como el áspero cuello del cisne
(De suave párpado como el ojo del durmiente)
Engañando colgajos, hinchándose en su regazo
Y ¡Bang! la vida tiene otra muerte en sus encías.



SÁTIRAS (La memoria tiene...)

La memoria tiene músculos.
"Sin duda" dijo alguien.
"¡Por encima, hígado, tripas y bilis
Viajan en un pájaro!"
"Y en un caracol", dije yo, "por aquí se arrastran".



CUANDOLA CARNE QUE BESAMOS SE HA IDO

Cuando la carne que besamos se ha ido
Y diente con diente los amantes verdaderos yacen
En ocioso enredo, hueso con hueso,
¿Llamaríais éxtasis a eso?

No, pero amor en litigio.
En la postrera extremidad,
En duelo con la eternidad,
Postrado amor que pide clemencia,
¡Y complica la engañosa fidelidad!



LLORADO (Y otros preguntan...)

Y otros preguntan, ¿Cómo es ser poseída
Por una que no puedes retener, al ser ella vieja?
No hay pájaro en mi ojo costruyendo un nido
Para una novia que tiembla contra el frío,
Ni hay allí una garra que pueda detenerla
-Yo evito que la pezuña pise su aliento-
La enmarañada señal que cuelga ensuciando un hilo,
El que la une al mundo terrenal. Yo contesté en un suspiro
Mantengo una mujer, como todos lo hacen, nutriendo la muerte.


DJUNA BARNES, Poesía reunida 1911-1982, Igitur poesía, 2004.
(Traducción de Oías Stutman y Rosa Lentini)


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