Aires de Libertad

https://www.airesdelibertad.com

Leer, responder, comentar, asegura la integridad del espacio que compartes, gracias por elegirnos y participar

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 856459 mensajes en 41490 argumentos.

Tenemos 1403 miembros registrados

El último usuario registrado es Sarai bela

Últimos temas

» Sobre la poesía, mis poemas y otras cosas
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyHoy a las 02:32 por Pedro Casas Serra

» RAMÓN DE CAMPOAMOR I y II
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyHoy a las 00:39 por Pascual Lopez Sanchez

» José Manuel Caballero Bonald
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyAyer a las 23:56 por Pascual Lopez Sanchez

» ELVIO ROMERO
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyAyer a las 23:51 por Pascual Lopez Sanchez

» IX. SONETOS POETAS ESPAÑOLES SIGLO XX (III)
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyAyer a las 23:48 por Pascual Lopez Sanchez

» LA REPÚBLICA
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyLun 10 Ago 2020, 23:56 por Pascual Lopez Sanchez

» POESÍA SOCIAL XIV
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyLun 10 Ago 2020, 23:45 por Lluvia Abril

» VICENTE ALEIXANDRE
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyLun 10 Ago 2020, 07:42 por Pascual Lopez Sanchez

» LIBERTAD SOPLADA
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyDom 09 Ago 2020, 17:20 por rubenjimenez

» CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE
COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) EmptyDom 09 Ago 2020, 08:43 por Maria Lua

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

¿Quién está en línea?

En total hay 25 usuarios en línea: 1 Registrado, 1 Ocultos y 23 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Juan Martín


El record de usuarios en línea fue de 360 durante el Sáb 02 Nov 2019, 06:25

Agosto 2020

LunMarMiérJueVieSábDom
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31      

Calendario Calendario

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Galería


COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) Empty

UN CLICK AYUDA AL FORO EN LOS MOTORES DE BÚSQUEDA



Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E


COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020)

Pedro Casas Serra
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 32341
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 72
Localización : Barcelona

COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020) Empty COVID-19: “El lobo feroz”, por John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 27 Jul 2020, 02:37

.


“El lobo feroz”, por John Carlin
(La Vanguardia, 26-07-2020)

Llega al pueblo una manada de lobos. Hay víctimas. Demasiado tarde para algunos, nos escondemos en el sótano. A ver si se van. Pasan un par de semanas y ahí siguen. Tenemos un problema: se aproxima la época de la cosecha. Corremos el riesgo de que el cultivo se eche a perder. La gente reza y los lobos se van. Salimos del sótano y vamos a trabajar a los campos. Pero apenas hemos empezado a recoger las verduras cuando reaparece un lobo. Y otro, y otro más. Matan a un par de personas y todos volvemos corriendo al sótano.

Terrible dilema. O nos comen los lobos o nos morimos de hambre. ¿Qué hacer? Se abre un debate. Nos la tenemos que jugar, no podemos dejar que nuestra comida se pudra, dicen unos. No, no, dicen otros, tenemos mucho miedo. Y, además, ¿para qué? Si nos desconfinamos, moriremos seguro. Mejor aguantar.

El encargado del cementerio alza la voz. ¡Hay una solución! Escuchen, dice, me he fijado en una cosa muy extraña. Los lobos solo se comen a los ancianos. Los jóvenes pueden trabajar en la cosecha sin miedo. Sí, dice el policía. De acuerdo. He visto que a los lobos no les interesa la carne joven, La verdad es que casi todos los muertos han tenido más de 80 años. Me ven a mí, que tengo 45, dice el policía, gruñen y se van. Una vez uno me dio un pequeño mordisco en la pierna, pero nada más. Hay que tener muchísima mala suerte para que tengas mi edad y se te lancen al pescuezo. Sí, dice el periodista del pueblo. Máxima seguridad para los mayores, pero los demás, con precaución, a vivir sus vidas.

El alcalde y sus concejales se reúnen, evalúan los argumentos y toman su decisión: el principio de la igualdad, más sagrado que el comer, exige que todos sigan confinados en el sótano hasta que los lobos desaparezcan.

Final de la historia: es el pueblo el que desaparece.

El lobo no es el coronavirus. El virus es bastante más pequeño y mucho más complejo. Tan complejo que los científicos más reputados del mundo no se ponen de acuerdo sobre cuestiones tan básicas como el índice de mortalidad de los infectados; o sobre el grado de protección que ofrecen los anticuerpos de los que se han contagiado; o por qué algunos mueren del virus y otros son asintomáticos; o si el virus prefiere el frío o el calor; o si el virus está perdiendo fuerza; o, incluso, si el virus sobrevive en las superficies y, si sobrevive, por cuánto tiempo.

Parce que el mundo científico solo está de acuerdo en dos grandes cosas. Que aislar a los contagiados es una buena idea. Y, lo más llamativo de todo lo que hemos aprendido hasta la fecha, que el virus discrimina según la edad. Los datos demuestran de manera irrefutable (tan irrefutable que casi no tiene sentido repetirlo) que el coronavirus representa un grave riesgo para los ancianos, especialmente para los de más de 80 años, y para individuos que padecen ciertas enfermedades crónicas; y un riesgo leve para gente joven y saludable, es decir, para la mayoría de la población mundial.

Cito, no por primera vez, a un profesor de estadística de la Universidad de Cambridge, David Spiegelhalter. Según sus cálculos, 1) más del 80 por ciento de las víctimas de menos de 50 años en el Reino Unido tenían enfermedades previas; 2) las personas de menos de 40 años tienen más posibilidades de morir en un accidente de coche que del virus; 3) las de menos de 25 tienen más riesgo de morir de una neumonía o de una gripe normal. Ya que el Reino Unido ha sufrido más de 45.000 muertes desde el comienzo de la pandemia no es arriesgado afirmar que las conclusiones del profesor de Cambridge son extrapolables al resto de la humanidad.

Lo que nadie me ha podido explicar es por qué las medidas que proponen los gobiernos para combatir el virus no toman en cuenta lo que Spiegelhalter llama “el extraordinario impacto del factor edad sobre el riesgo de morir de la Covid-19”.

Medio mundo está rezando para que se invente la vacuna. Hay división de opiniones sobre cuándo llegará, que si a finales de año, que si a principios del 2021, o en el 2022. Lo que está claro, y los rebrotes que estamos viviendo en Europa hoy lo confirman, es que tendremos que convivir con el bicho un buen tiempo más. Con lo cual hay que dar con una estrategia que minimice a la vez los riesgos para la salud y para la economía. Por un lado, más de 600.000 personas han perdido la vida debido al coronavirus; por otro, cientos de millones (solo en Estados Unidos, 40 millones) han perdido su trabajo y quién sabe cuántos más han sufrido o sufrirán trastornos mentales, violencia doméstica, otras enfermedades graves que han pasado a segundo plano y, por supuesto, hambre.

El arresto domiciliario para todos por igual no es una solución sostenible. Desde el comienzo del confinamiento aquí en España me pregunto por qué nadie parece hacer caso a lo que propuso en The New York Times un médico especialista en prevención de enfermedades llamado David Katz. Katz, de la Universidad de Yale, publicó un artículo el 20 de marzo en el que dijo que se debía poner el enfoque y centrar los recursos del Estado en la gente más vulnerable. En darles prioridad a la hora de hacer los tests, en maximizar la protección en las residencias de ancianos, en darles la mejor atención humanamente posible en los hospitales, en pedirles que se confinen. (Igual que, cuando llegue el feliz día, serán los primeros en ser vacunados.) “Centrar la atención en este mucho más pequeño sector de la población permitirá que la mayoría de la gente pueda volver a sus vidas de antes, evitando quizá que enormes sectores de la economía colapsen”, escribió Katz. “Niños saludables podrán volver al colegio, y adultos saludables a sus trabajos… Se restauraría una sensación de calma”.

Eso sí, agregó, hasta que llegue la vacuna o se consiga la famosa inmunidad de rebaño, la deconfinada mayoría deberá tener la sensatez de llevar mascarillas en espacios cerrados y evitar participar en grandes fiestas o actos masivos. Lo esencial sería hacer lo posible para evitar el contacto con los que tendrían que confinarse. Agregaría yo que aquellos que pertenecen al sector vulnerable y se rebelan contra el confinamiento, aquellos dispuestos a asumir el riesgo de ver a sus hijos y nietos, que se la jueguen si así lo desean. Con tal, claro, de que actúen de manera responsable con los que priorizan su vida o su salud.

Para mí ha sido un misterio a lo largo de estos meses que esto que propone Katz, y otros, apenas haya sido tema de debate. Al menos aquí en España. Es verdad que bajo esta estrategia la gente mayor tendría que asumir un mayor sacrificio. Pero también es verdad que la estrategia impuesta hasta ahora ha sacrificado a los jóvenes. No se puede seguir así indefinidamente. No se puede seguir así hoy. El lobo es feroz, pero no para todos. Y la cosecha espera.

John Carlin (La Vanguardia, 26-07-2020)


.


    Fecha y hora actual: Miér 12 Ago 2020, 03:00