Aires de Libertad

www.airesdelibertad.com

Leer, responder, comentar, asegura la integridad del espacio que compartes, gracias por elegirnos y participar

Nuevo Usuario

Foro Aires de Libertad le da la bienvenida a:

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 705021 mensajes en 36711 argumentos.

Tenemos 1286 miembros registrados.

El último usuario registrado es frasesdemujer.

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

¿Quién está en línea?

En total hay 34 usuarios en línea: 2 Registrados, 1 Ocultos y 31 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Carlos Justino Caballero, Maria Lua


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 92 el Mar 16 Mayo 2017, 23:10.

Septiembre 2017

LunMarMiérJueVieSábDom
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Calendario Calendario

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Galería


UN CLICK AYUDA AL FORO EN LOS MOTORES DE BÚSQUEDA



Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

"Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Comparte
avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25325
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

"Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 15 Jul 2014, 13:13

.


POESÍA ES LIBERTAD por Cesare Pavese*

En poesía, el inventor de un género, de un estilo o un tono, el descubridor de una tierra ignora resulta, como es sabido, más satisfactorio y eficaz que sus epígonos, los numerosos o raros epígonos que acerca de ese estilo y ese tono, acerca de aquella tierra ignota, deberían ya saber mucho más que el pionero y que, por cierto, continúan su obra con cómoda familiaridad y más refinados instrumentos. Es que ocurre algo que no tiene paralelo en otras actividades humanas. El primero que tiende la mirada y se adentra en una nueva provincia es asimismo quien con más eficiencia la explota, y más que a desmonte y cultivo se diría que lo suyo se parece a una incursión de hordas mongólicas, uno de esos saqueos en cuyas huellas no vuelve a crecer la hierba. No faltan casos de creadores que, literalmente, sofocan a los epígonos en la cuna, y no surgen segundones que recojan la herencia. A estos creadores se vuelve de ordinario al cabo de siglos, cuando las vicisitudes de las ideologías y los gustos han convertido su obra casi en un objeto, en una creación de la naturaleza -como hace la intemperie con ciertos monumentos- y uno puede inspirarse en ella con genuino sentimiento de descubridor, abordándola como un dato natural.

El pionero y el epígono. El primero inventa, comprende y pasa a otra cosa; el segundo, impresionado por la manifiesta y ambigua fascinación de la tierra hasta ayer desconocida, vuelve a ella y allí se demora; se construye la casita, cultiva el huerto y hace las conservas. A veces se pasa toda la vida, entre el respeto y el aplauso de sus semejantes, sin darse cuenta de que a sus conservas  les falta el gusto de la tierra, del agua y del cielo. Es un literato. Casi siempre lo sabe y se jacta de ello. Mejor así, por lo demás, que verlo desesperado: el literato que se desespera, es decir, que empieza a lamentarse, no se vuelve poeta sino peor literato.

El poeta, digamos, inventa, comprende y sigue adelante. Pero no todo el monte es orégano, ni siquiera para él. En cada recodo de su trabajo la acecha una Capua literaria. Corre el riesgo de convertirse en epígono de sí mismo: ceder a la tentación de detenerse más de lo debido en la explotación del país ya conocido y conquistado. Y lo trágico es que mientras un literato no necesita ser más que literato, un poeta debe ser también literato (es decir, para su época, culto), y dominar con mano firme esa maraña de hábitos e inclinaciones que es su literatura. Su camino es el de las almas por el puente del Paraíso: el filo de una navaja o una telaraña.

¿Qué significa detenerse más de lo debido en la explotación del país? Pues que el poeta finge ante sí mismo no saber lo que ya sabe. Fuente de la poesía es siempre un misterio, una inspiración, una conmovida perplejidad ente algo irracional, tierra ignota. Pero el acto poético -si es legítimo establecer una distinción, separar la llama de la materia flamígera- es absoluta voluntad de ver claro, de reducir a razón, de saber. El mito es el logos. Quien haya visto una vez en su propia inspiración, quien haya reducido a palabras, a discurso, articulándola en el tiempo y en el espacio, la extática maravilla del ser, ha de resignarse, y acerca de ese mito no debe fingir ante sí mismo para volver a sentir el atormentador placer, la virginidad que ha perdido. Si su mirada, su reducción del mito a figura, ha sido satisfactoria y soberana (esa mirada nunca es fulgurante; se necesitan días y hasta años de angustiosos intentos y búsquedas), no podrá, naturalmente, conformarse y esperar con ecuanimidad que de la maraña de la conciencia, del recuerdo y la maceración le nazca una nueva virginidad, una nueva inspiración, un nuevo mito. Pero de momento deberá aceptarlo. De otro modo, fingirá no saber lo que ya sabe, farfullará el divulgado misterio y se hará literato.

No es fácil establecer cuando debe el poeta detenerse. La maravilla le nace de ordinario tan de lo profundo, y la imagen creada -la primera presa de la tierra ignota- tiene raíces tan tiernas y sensibles dentro de su sustancia espiritual, que desprenderse de ella supone lacerarse, quedar como un cascarón vaciado. La capacidad de asombro, la riqueza mítica, es por lo general una aptitud limitada, finita. Así como no existe espíritu que no pueda, abismándose en sí, asir en sus profundidades un vislumbre de misterio, al menos una tenue capacidad poética (en esto se funda la universal legibilidad de los poetas), así es siempre excepcional, y por tanto un prodigio, el creador para quien ese vislumbre crece irresistiblemente hasta convertirse en paisaje complejo, en multiforme, accidentada e inagotable provincia. Además, la reducción a figura, a clara división, a conocimiento mundano de una extática y candente intuición mística sólo puede darse en el terreno de los fríos hábitos técnicos de una ya adquirida experiencia cultural de reducciones de viejos mitos a mundo orgánico y racional, sobre la experiencia, en suma, de pasados éxtasis ajenos convertido ya en literatura. En un determinado sentido el poeta auténtico no puede no ser el más culto de los literatos contemporáneos. Pero, por consiguiente, el peligro de abandonarse a hábitos y complacencias, de creerse inspirado y virgen, de echar por el atajo de un estilo dado -de ver misterio donde ya no hay misterio- es tanto más inmediato para el auténtico poeta cuanto mayor sea el número de cómodos caminos ya abiertos, ya allanados que él conozca, y cuanto más impracticable y singular se le presente el camino de lo desconocido, de lo informe, de lo inexpresado.

Es obvio que también los liteartos realizan una obra provechosa, y nada es más ineficaz que la romántica cruzada encaminada a exterminarlos y humillarlos. Y no sólo porque los mayores poetas hunden sus raíces en el humus de la literatura, que en definitiva los nutre y constituye en su mayor parte, sino sobre todo porque los literatos son el esqueleto del público que escucha a los poetas y dan voz y un sentido a las aspiraciones y respuestas de ese público ingenuo. Lo que ha sido contemplado y reducido a claridad por el poeta -sus presas del país desconocido- se asemeja a aquella fauna de la sabana y de la jungla que el cazador captura y se lleva al mundo civilizado. Esas extrañas criaturas, impregnadas todavía de un feroz y primordial pavor, son enjauladas, exhibidas, explicadas, se las hace vivir entre nosotros. Y no hay que hacer ascos, ya que si fuera posible, multiplicando y aislando las obras maestras de la poesía, hacer callar las otras voces, todos los comentarios y vulgarizaciones, ello equivaldría a llenar las calles de criaturas esquivas y feroces y destinar las jaulas a domadores y guardianes. Desaparecerían a la vez la vida civil y las fieras, o se asistiría a una nueva partida de caza con pérdida de vidas y de tiempo, para indignación de los mismos cazadores. Más vale reconocer que mientras el mundoproduzca poesía, mientras lleguen de lo ignoto monstruos encantadores o atroces, la obligación del hombre civilizado es poblar con ellos los zoológicos y darles un nombre y una jaula,hacer literatura.

Pero que sean de veras monstruos, mitos encarnados, descubrimientos, y no perros pachones o pavos. El mundo está lleno de quimeras y sorpresas, pero sólo las auténticas interesan al poeta, y sólo podrán interesarnos a nosotros si el poeta las ha forzado a revelar su nombre. Ahora bien, no todos se dan cuenta de lo que esto implica.

Una bagatela. El poeta, en cuanto tal, trabaja y descubre en la soledad, se aparta del mundo, no conoce otro deber que su lúcida y furibunda voluntad de claridad, de desmantelamiento del mito entrevisto, de reducción a normal medida humana de aquello que es único e inefable. El éxtasis o maraña en que se clavan sus miradas ha de estar íntegramente en su corazón, infiltrado allí por un imperceptible proceso que se remonta por lo menos a su adolescencia, como la lenta aglomeración de sales y jugos de la que según dicen nacen las trufas. Nada preexistente, ninguna autoridad exterior, práctica, puede por lo tanto ayudarlo o guiarlo en el descubrimiento de la nueva tierra. Ésta es ya para él tan carnalmente íntima como el feto para el útero. Si está en verdad reduciendo a claridad un nuevo tema, un nuevo mundo (sólo quien hace esto es poeta), de hecho nadie que no sea él, su árbitro, puede conocer ese tema, ese mundo en gestación. Los consejos e indicaciones que le lleguen del exterior procederán inevitablemente de una experiencia ya realizada, reflejarán una temática y un gusto ya existentes, es decir, insistirán en que el poeta explote un país ya conocido, que finja ante sí mismo no saber lo que ya sabe. En pocas palabras, las intervenciones doctrinales, prácticas (aunque provengan de concilios de los más competentes colegas, de los lectores mejor intencionados o de los más reverendos padres) tenderán inevitablemente a devolver al poeta a la literatura, a impedirle desarrollar su cometido específico de conquistador de tierras desconocidas. El constreñimiento ideológico ejercido sobre el acto poético transforma ciertamente los leopardos y las águilas en corderos y pavos. Dicho de otra manera, instaura la Arcadia.

Esto pone de de relieve la importancia de la cultura del poeta, del ímpetu que en su vida cotidiana lo impulsará a ser el más culto entre sus contemporáneos. Es preciso señalar que si el poeta busca verdaderamente la claridad y se ocupa de exorcizar a sus mitos, transformándolos en figuras, sólo podrá decir que lo ha conseguido cuando esa claridad sea tal para todos, cuando sea un bien común en el que pueda reconocerse la cultura general de su tiempo. Lo cual significa sin más que el estilo, el tono, la tierra descubierta, se insertarán naturalmente en el panorama histórico de su generación y contribuirán a componer el nuevo horizonte, el conocimiento, pues son frutos de un auténtico estupor que sólo los medios de investigación más avanzados y libres de prejuicios pueden resolver en discurso humano. Pero téngase en cuenta que auténtico estupor quiere decir estupor auténtico, no fingido, o sea, residuo irracional que subsiste incluso bajo la luz de la más científica teoría de la época. Antes de ser poetas somos hombres, conciencias cuyo deber es alcanzar la mayor conciencia posible en la escuela de la experiencia. En cambio, todos los consejos y admoniciones que los responsables de una generación dirigen a los poetas en cuanto a tales son, cuando menos, superfluos, superficiales, incidentes, como los consejos que la madre daba a la hija para la noche de su boda. El verdadero poeta ya se los ha dirigido a sí mismo, al hacerse culto. Más acertado será exhortar vigorosamente a los candidatos a la vida social -jóvenes literatos, ingenieros, seminaristas- a adquirir cultura y conciencia, e inculcarles que la dirección de la vida interior es una sola, la incansable demolición de los mitos. Y luego, si alguno de ellos se propone ser poeta y hace concebir razonables esperanzas, permitirle que se zambulla en el torbellino de su inquietud y esperar el resultado. Nadie que no sea él puede encontrar el camino justo, puesto que sólo él conoce la meta.

Cesare Pavese (De Cultura e realtà, nº 2, de julio-agosto de 1950.)
(Traducción de Elcio di Flori)

...


*Poeta, novelista y traductor  italiano nacido en Santo Stefano Belbo, en 1908.
Cursó los primeros estudios en Turín bajo la orientación de Augusto Monti quien fuera figura relevante del antifascismo. Obtuvo la Licenciatura en Letras en 1932, y antes de dedicarse a la poesía trabajó como editor y traductor de Melville y Anderson. En 1935 fue detenido  por su actividad política y confinado en Brancaleone Calabro. Un año después regresó a Turín, se afilió al partido comunista, tradujo a John Dos Passos, Gertrude Stein y Daniel Defoe, y  publicó la obra "Trabajar cansa".
Entre 1936 y 1950 produce una parte muy importante de su obra, con títulos como "El oficio de poeta", "Diálogos con Leuco", "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos", "El oficio de vivir", "La casa en la colina" y "La luna y la fogata".
Agobiado por la depresión y el desengaño, se quitó la vida en agosto de 1950.



LEER POEMAS DE CESARE PAVESE EN: https://www.airesdelibertad.com/t29723-cesare-pavese


.




Última edición por Pedro Casas Serra el Sáb 01 Ago 2015, 06:15, editado 2 veces


_________________
mi blog: siento pasar el tiempo
avatar
Angel Salas
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 13231
Fecha de inscripción : 29/09/2009
Edad : 63
Localización : Santiago - Chile

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Angel Salas el Jue 31 Jul 2014, 17:26

Pedro...me has hecho recordar a mi padre que tenía un libro del cual me hiso leer este cuento...

Años
Cesare Pavese

De lo que era yo entonces no queda nada: apenas hombre, era aún un crío. Lo sabía hacía tiempo, pero todo ocurrió a finales del invierno, una tarde y una mañana. Vivíamos juntos, casi escondidos, en una habitación que daba a una avenida. Silvia me dijo esa noche que tenía que irme, o irse ella: ya no teníamos nada que hacer juntos. Le supliqué que dejara que probásemos de nuevo; estaba acostado a su lado y la abrazaba. Ella me dijo:
-¿Con qué finalidad? -Hablábamos en voz baja, a oscuras.

Luego Silvia se durmió y yo tuve hasta la mañana una rodilla pegada a la suya. Apareció la mañana como había aparecido siempre, y hacía mucho frío; Silvia tenía el pelo sobre los ojos y no se movía. En la penumbra yo miraba pasar el tiempo, sabía que pasaba y corría, y que afuera había niebla. Todo el tiempo que había vivido con Silvia en aquella habitación era como un solo día y una noche, que ahora terminaba por la mañana. Entonces comprendí que nunca volvería a salir conmigo entre la niebla fresca.

Era mejor que me vistiera y me marchase sin despertarla. Pero ahora tenía en la cabeza una cosa que preguntarle. Esperé, intentando adormilarme.

Cuando estuvo despierta, Silvia me sonrió. Seguimos hablando. Ella dijo:

-Es bonito ser sinceros, como nosotros.

-¡Oh, Silvia! -susurré-, ¿qué haré al salir de aquí? ¿Adónde iré?

Era eso lo que tenía que preguntarle. Sin apartar la nuca del almohadón, ella sonrió de nuevo, beatífica.

-Bobo -dijo-, irás a donde quieras. ¿No es hermoso ser libre? Conocerás a muchas chicas, harás todas las cosas que quieras. Te envidio, palabra.

Ahora la mañana llenaba el cuarto y sólo había un poco de calor en la cama. Silvia esperaba paciente.

-Tú eres como una prostituta -le dije- y siempre lo has sido.

Silvia no abrió los ojos.

-¿Estás mejor ahora que lo has dicho? -me dijo.

Entonces me quedé como si ella no estuviera, y miraba al techo y lloraba sin ruido. Las lágrimas me llenaban los ojos y corrían sobre la almohada. No valía la pena que se diera cuenta. Mucho tiempo ha pasado, y ahora sé que aquellas lágrimas mudas fueron la única cosa de hombre que hice con Silvia; sé que lloraba no por ella sino porque había entrevisto mi destino. De lo que era yo entonces no queda nada. Queda sólo que había comprendido quién sería en el futuro.

Luego Silvia me dijo:

-Ya basta. Tengo que levantarme.

Nos levantamos juntos, los dos. No la vi vestirse. Estuve pronto en pie, a la ventana; y miraba vislumbrarse las plantas. Detrás de la niebla estaba el sol, el sol que tantas veces había entibiado el cuarto. También Silvia se vistió pronto, y me preguntó si no me llevaba mis cosas. Le dije que primero quería calentar el café, y encendí el hornillo.

Silvia, sentada al borde de la cama, se puso a arreglarse las uñas. En el pasado se las había arreglado siempre en la mesa. Parecía abstraída y el pelo le caía continuamente sobre los ojos. Entonces daba sacudidas con la cabeza y se liberaba. Yo deambulé por el cuarto y recogí mis cosas. Hice un montón sobre una silla y de repente Silvia saltó en pie y corrió a apagar el café que se derramaba.

Luego saqué la maleta y metí las cosas. Mientras tanto, por dentro me esforzaba por recoger todos los recuerdos desagradables que tenía de Silvia: sus futilidades, sus malos humores, sus frases irritantes, sus arrugas. Eso me llevaba de su cuarto. Lo que dejaba era una niebla.

Cuando hube acabado, el café estaba listo. Lo tomamos de pie, junto al hornillo. Silvia dijo algo, que ese día iría a ver a un tipo, a hablar de un asunto. Poco después dejé la taza y me marché con la maleta. Afuera la niebla y el sol cegaban.



Gracias amigo por ese chachito de nostalgia...
Un Abrazo
Angel
avatar
cecilia gargantini
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25529
Fecha de inscripción : 25/04/2009
Edad : 63
Localización : buenos aires

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por cecilia gargantini el Jue 31 Jul 2014, 18:17

Gracias, querido Pedro, por este aporte y a vos, querido Ángel, por compartir con nosotros el cuento que te leía tu padre.
Besitosssssssssss para ambos
avatar
Liliana Aiello
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 17389
Fecha de inscripción : 12/04/2009
Edad : 64
Localización : Ciudad Autonoma de Buenos Aires

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Liliana Aiello el Jue 31 Jul 2014, 21:48

Este es mi aporte, gracias Pedro!!!!



VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.


_________________
En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.
Alejandra Pizarnik
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 24341
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Jue 31 Jul 2014, 23:36

Pavese y sus complejidades derivadas de traumas emocionales que le condicionan sentimientos de culpa y fracaso conduciéndolo al hecho de cuestionar su propia existencia.
Un magistral poeta que explora formas nuevas en tiempos convulsos y para el que las palabras, en sí mismas, no tienen más sentido que las cosas o fenómenos que representan y que finalmente constituyen sus constantes como poeta / ser humano : soledad, incapacidad de diálogo, lucha por encontrar su propia identidad, añoranza no sólo de las mujeres amadas sino también de sus propios orígenes, fracaso personal... y le conducen finalmente al suicidio.

Gracias, Pedro... Un autor y una obra que merecerían no ya ser destacados sino también ser desmenuzados.


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25325
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 01 Ago 2014, 06:15

Gracias, Ángel, Cecilia, Lili, Pascual, por vuestra participación. La narración que has aportado, Ángel, es muy interesante, porque desvela algo del alma de Pavese. Gracias por el poema, Lili, creo que es el más conocido de Pavese. Nadie puede decir como era Pavese, ni como es nadie, tampoco un poeta. Pero Pavese es un poeta de nuestro tiempo, un tiempo de pocas heroicidades y bastantes miserias, y reconocerlas es un ejercicio de salud mental. Entonces, su lectura atrae como un imán, porque te alienta el aire de esa realidad que nos envuelve.

Un abrazo.
Pedro


_________________
mi blog: siento pasar el tiempo
avatar
Lluvia Abril
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 23055
Fecha de inscripción : 17/04/2011

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Lluvia Abril el Sáb 02 Ago 2014, 02:50

Hoy,con algo más de tiempo por aquí paso,y de nuevo hay que darte las gracias Pedro.
Interesante y sin duda,indagaré su poesía.

Volveré y dejo besos. Mientras tanto dejo esta pequeña aportación.

El suicidio (VI)

El paraíso sobre los tejados



Será un día tranquilo, de luz fría
como el sol que nace o muere, y el cristal
cerrará el aire sucio fuera del cielo.

Se nos despierta una mañana, una vez para siempre,
en la tibieza del último sueño: la sombra
será como la tibieza. Llenará la estancia,
por la gran ventana, un cielo más grande.
Desde la escalera, subida una vez para siempre,
no llegarán voces, ni rostros muertos.

No será necesario dejar el lecho.
Sólo el alba entrará en la estancia vacía.
Bastará la ventana para vestir cada cosa
con una tranquila claridad, casi una luz.
Se posará una sombra descarnada sobre el rostro sumergido.

Será los recuerdos como grumos de sombra
aplastados como las viejas brasas
en el camino. El recuerdo será la llama
que todavía ayer mordía en los ojos apagados.

Autor: Cesare Pavese


_________________


Si quieres hallar en cualquier parte
amistad, dulzura y poesía, llevalas contigo.

GEORGES DUHAMEL
avatar
Maria Lua
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 39820
Fecha de inscripción : 12/04/2009
Localización : Nova Friburgo / RJ / Brasil

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Maria Lua el Lun 13 Oct 2014, 07:43

Es preciso señalar que si el poeta busca verdaderamente la claridad y se ocupa de exorcizar a sus mitos, transformándolos en figuras, sólo podrá decir que lo ha conseguido cuando esa claridad sea tal para todos, cuando sea un bien común en el que pueda reconocerse la cultura general de su tiempo.

Gracias, amigo Pedro, por el aporte!



Un poema de Cesare Pavese:







Sueño

¿Aún ríe tu cuerpo con la intensa caricia
de la mano o del aire y en ocasiones reencuentra
en el aire otros cuerpos? Muchos de ellos retornan
con un temblor de la sangre, con una nada. También
el cuerpo
que se tendió a tu flanco te busca en esta nada.

Era un juego liviano pensar que un día
la caricia del alba emergería de nuevo
cual inesperado recuerdo en la nada. Tu cuerpo
despertaría una mañana, enamorado
de su propia tibieza, bajo el alba desierta.
Un intenso recuerdo te atravesaría
y una intensa sonrisa. ¿No regresa aquel alba?

Aquella fresca caricia se habría apretado a tu cuerpo
en el aire, en la íntima sangre,
y habrías sabido que el tibio instante
respondía en el alba a un temblor distinto,
un temblor de la nada. Lo habrías sabido
igual que, un día lejano, supiste que un cuerpo
se tendía a tu lado.
Dormías con ligereza
bajo un aire risueño de efímeros cuerpos,
enamorada de una nada. Y la intensa sonrisa
te atravesó abriéndote los ojos asombrados.
¿Nunca más regresó, de la nada, aquel alba?

Versión de Carles José i Solsora


..........................................

Poesia di Cesare Pavese


Sogno



Ride ancora il tuo corpo all'acuta carezza
della mano o dell'aria, e ritrova nell'aria
qualche volta altri corpi? Ne ritornano tanti
da un tremore dei sangue, da un nulla. Anche il corpo
che si stese al tuo fianco, ti ricerca in quel nulla.

Era un gioco leggero pensare che un giorno
la carezza dell'aria sarebbe riemersa
improvviso ricordo nel nulla. Il tuo corpo
si sarebbe svegliato un mattino, amoroso
del suo stesso tepore, sotto l'alba deserta.
Un acuto ricordo ti avrebbe percorsa
e un acuto sorriso. Quell'alba non torna?

Si sarebbe premuta al tuo corpo nell'aria
quella fresca carezza, nell'intimo sangue,
e tu avresti saputo che il tiepido istante
rispondeva nell'alba a un tremore diverso,
un tremore dal nulla. L'avresti saputo
come un giorno lontano sapevi che un corpo
era steso al tuo fianco.

Dormivi leggera
sotto un'aria ridente di labili corpi,
amorosa di un nulla. E l'acuto sorriso
ti percorse sbarrandoti gli occhi stupiti.
Non è più ritornata, dal nulla, quell'alba?



Questa poesia proviene da: Sogno di Cesare Pavese | Poesie di Cesare Pavese | Poeti Moderni - Poesie Report On Line http://www.poesie.reportonline.it/poesie-di-cesare-pavese/sogno-di-cesare-pavese.html#ixzz3G1JqyqxC


_________________


Te encuentro
tus huellas son tatuajes en mi corazón
intensas e inmensas
como el vino de la pasíón
y la rosa roja del amor
eternas y etereas
como los sortilegios de una Luna Creciente...


Maria Lua














avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25325
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 13 Dic 2014, 15:23

"¿Nunca más regresó, de la nada, aquel alba?"


¡Cuántas albas que nunca regresarán! Gracias por tu bello aporte, Maria.

Un abrazo.
Pedro


_________________
mi blog: siento pasar el tiempo

Contenido patrocinado

Re: "Poesía es libertad", por Cesare Pavese

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Miér 20 Sep 2017, 22:33