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Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Angel Salas
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Pablo de Rokha (1894 - 1968) Empty Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Mensaje por Angel Salas Vie 15 Oct 2021, 23:54



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Autor de una de las producciones poéticas más contestatarias y polémicas que emergieran en Latinoamérica a mediados del siglo XX, Pablo de Rokha -seudónimo de Carlos Díaz Loyola- nació en Licantén, Región del Maule el 17 de octubre de 1894. Sus primeros años transcurrieron en la zona central del país, acompañando a su padre, José Ignacio Díaz, en variados trabajos esporádicos que este desempeñaba, tales como administrador de fundos o jefe de aduanas y de límites cordilleranos. Su juventud fue conflictiva y rebelde, siempre en contradicción con el conservadurismo cultural y político de su región natal. Sufrió el rechazo de sus educadores, tanto en la Escuela Pública N° 3 de Talca, como en el Seminario Conciliar de San Pelayo, del que fue expulsado en 1911 por leer y compartir con sus compañeros -quienes lo apodaban el Amigo Piedra-, libros considerados de autores blasfemos, como Rabelais y Voltaire. Esta expulsión fue la oportunidad para que el futuro poeta emigrara a Santiago.

Establecido en la capital se matriculó en las carreras de Derecho e Ingeniería en la Universidad de Chile, pero muy pronto las abandonó, por esos años trabó amistad y relación con otros intelectuales vanguardistas de la época, como Pedro Sienna, Ángel Cruchaga Santa María y Vicente Huidobro, entre otros, y descubrió la filosofía de Nietzsche, la poesía de Walt Whitman y de los poetas malditos. Trabajó como periodista en los diarios La razón y La mañana y publicó sus primeros poemas en la revista Juventud. En 1914, estando en Talca, recibió el poemario Lo que me dijo el silencio, firmado por Juana Inés de la Cruz, primer seudónimo de Luisa Anabalón Sanderson, quien en 1916 será su esposa y adoptará el nombre literario de Winett de Rokha. Ese mismo año el poeta publicó su primer conjunto de poemas, "Versos de infancia", en la antología Selva lírica.

De Rokha articula su obra en un convulsionado contexto nacional e internacional, caracterizado por la decadencia del orden oligárquico en Chile y la consolidación del fascismo, el nazismo y el estalinismo en Europa, como preludio a la Segunda Guerra Mundial. También fue la época en la que la participación de las masas se acrecentó, espoleada por el avance de la industrialización y de las democracias en América Latina.. Hacia 1930, Pablo de Rokha ya demostraba ser un ferviente defensor del marxismo-leninismo -ideología que el poeta vinculaba a la ética cristiana- y del estalinismo soviético, inclinación que lo impulsó a militar en el Partido Comunista y a adherir en 1936 al Frente Popular.

En Chile importantes críticos coetáneos al poeta, tales como Hernán Díaz Arrieta (Alone) y Raúl Silva Castro, menospreciaron su obra, y ulteriormente la investigación crítica sobre la misma ha sido exigua. El crítico literario que ha trabajado de modo más vasto la poesía, el pensamiento y la estética rokhiana es Naín Nómez, quien propone en Pablo de Rokha: una escritura en movimiento (Santiago: Documentas, 1988), analizar su producción en tres etapas.

La primera, que va desde 1916 hasta 1929, se caracteriza según el crítico por la influencia del Romanticismo y una perspectiva anarquista entrelazada con elementos bíblicos y religiosos. En este período, De Rokha dirigió la revista Numen, publicó en Claridad su obra "El folletín del Diablo"; y autoeditó su libro Los gemidos (1922), que fue ignorado por la crítica, más entusiasmada con el modernismo y el mundonovismo imperantes. De esta época fecunda son también U (1926); Satanás, Suramérica y Heroísmo sin alegría (1927); y Escritura de Raimundo Contreras (1929).

Sus trabajos del período 1930-1950 están marcados por el activismo político, a través de textos que buscan una dialéctica entre lo individual y lo social, como Canto de trinchera (1929-1933), Imprecación a la bestia fascista (1937), Cinco cantos rojos (1938), Morfología del espanto (1942), Arenga sobre el arte (1949) y Carta magna de América (1948), que incluye la Epopeya de las bebidas y comidas de Chile. En estos años De Rokha funda su propia revista, Multitud: revista del pueblo y la alta cultura (1939), que más tarde se convierte también en editorial.

Durante sus últimas dos décadas, se entretejen en la escritura rokhiana el optimismo revolucionario, la protesta social y el amor desgarrado por la muerte de la mujer del poeta, quien acusa el golpe en el libro Fuego negro (1953). Su histórica rivalidad con Pablo Neruda se agudizó con la publicación de Neruda y yo (1955), ensayo en el que De Rokha califica al parralino de "artista burgués" y lo acusa de plagio. La controversia continuó luego con la publicación de Genio del pueblo (1960), libro donde dialogan 111 personajes de la cultura letrada y popular, entre los cuales aparece Neruda bajo el nombre de Casiano Basualto. En 1961 publicó Acero de invierno, libro en el que aparece su poema "Canto del macho anciano" y en 1967, el que sería su último libro, Mundo a mundo. Un año después, el 10 de septiembre y a los 73 años de edad, el poeta se quitó la vida. Luego de su muerte, se publicó Mis grandes poemas: antología que amplía la primera recopilación poética del autor, Pablo de Rokha. Antología: 1916-1953, publicada en 1954.

Pablo de Rokha recibió el Premio Nacional de Literatura en 1965 por una obra siempre fiel a una visión de mundo rupturista y receptiva a los elementos de la modernidad, pero profundamente enraizada en lo chileno.
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Pablo de Rokha (1894 - 1968) Empty Re: Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Mensaje por Angel Salas Vie 15 Oct 2021, 23:59

Balada de Pablo de Rokha
Pablo de Rokha


Yo canto, canto sin querer, necesariamente, irremediablemente, fatalmente, al azar de los sucesos, como quien come, bebe o anda y porque sí; moriría si NO cantase, moriría si NO cantase; el acontecimiento floreal del poema estimula mis nervios sonantes, no puedo hablar, entono, pienso en canciones, no puedo hablar, no puedo hablar; las ruidosas, trascendentales epopeyas me definen, e ignoro el sentido de mi flauta; aprendí a cantar siendo nebulosa, odio, odio las utilitarias, labores, zafias, cuotidianas, prosaicas, y amo la ociosidad ilustre de lo bello; cantar, cantar, cantar...he ahí lo único que sabes, Pablo de Rokha!...

* * *

Los sofismas universales, las cosmicas, subterráneas leyes dinámicas, dinámicas me rigen, mi canción natural, polifónica se abre, se abre más allá del espíritu, la ancha belleza subconciente, trágica, matemática, fúnebre, guía mis pasos en la oscura claridad; cruzo las épocas cantando como un gran sueño deforme, mi verdad es la verdadera verdad, el corazón orquestal, musical, orquestal, dionysiaco, flota en la augusta perfecta, la eximia resonancia unánime, los fenómenos convergen a él, y agrandan su sonora sonoridad sonora, sonora; y estas fatales manos van, sonámbulas, apartando la vida externa, conceptos, fórmulas, costumbres, apariencias,mi intuición sigue los caminos de las cosas, vidente, iluminada y feliz; todo se hace canto en mis huesos, todo se hace canto en mis huesos.

* * *

Pus, llanto y nieblas lúgubres, dolor, solo dolor mamo en los roñosos pechos de la vida, no tengo casa y mi vestido es pobre; sin embargo, mis cantares absurdos, inéditos, modestísimos suman el pensamiento, TODO el pensamiento de la raza y la voz del instante; soy un país HECHO poeta, por la gracia de Dios; desprecio el determinismo de las ciencias parciales, convencionales, pues mi sabiduría monumental surje pariendo axiomas desde lo infinito, y su elocuencia errante, fabulosa y terrible crea mundos e inventa universos continuamente; afirmo o niego, y mi pasión gigante atraviesa tronando el pueblo imbécil del prejuicio, la mala aldea clerical de la rutina.

* * *

Atardeciendo me arrodillé junto a una inmensa y gris piedra humilde, democrática, trágica, y su oratoria, su elocuencia inmóvil habló conmigo en aquel sordo lenguaje cosmopolita e ingenuo del ritmo universal; hoy, tendido a la sombra de los lagos he sentido el llanto de los muertos flotando en las corolas; oigo crecer las plantas y morir, los viajeros planetas degollados igual que animales, el sol se pone al fondo de mis años lúgubres, amarillos, amarillos, amarillos, las espigas van naciéndome, a media noche los eternos ríos lloran a la orilla de mi tristeza y a mis dolores maximalistas se les caen las hojas;. . .«buenos días, buenos días árbol», dije al reventar la mañana sobre las rubias cumbres chilenas, y más tarde clamaba: «estrellas, SOIS estrellas, oh! prodigio...»

* * *

Mis pensamientos hacen sonar los siglos, todos los siglos; voy caminando, caminando, caminando musicalmente y mis actos son himnos, cánticos naturales, completamente naturales; las campanas del tiempo repican cuando me oyen sentirme; constituyo el principio y la razón primordial de todas las tonadas, el eco de mis trancos restalla en la eternidad, los triángulos paradójicos de mi actitud resumen el gesto, el gesto, la figura del super hombre loco que balanceó la cuna macabra del orbe e iba enseñándole a hablar.

* * *

Los cantos de mi lengua tienen ojos y pies, ojos y pies, músculos, alma, sensaciones, grandiosidad de héroes y pequeñas costumbres modestas, simplisísimas, mínimas, simplisísimas de recién nacidos, aullan y hacen congojas enormes, enormes, enormemente enormes, sonríen, lloran, sonríen, escupen al cielo infame o echan serpientes por la boca, obran, obran lomismo que gentes o pájaros, dignifican el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral, y son bestias de mármol, bestias, bestias cuya sangre ardiendo y triste, triste, asciende a ellos desde las entrañas del globo, y cuyo ser poliédrico, múltiple, simultáneo está en los quinientos HORIZONTES geográficos; florecen gozosos, redondos, sonoros en Octubre, dan frutos rurales a principios de Mayo y Junio o a fines de Agosto, maduran todo el año y desde nunca, desde nunca; anarquistas, estridentes, impávidos, crean un individuo y una gigante realidad nueva, algo que antes, antes, algo que antes no estaba en la tierra, prolongan mi anatomía terrible hacia lo absoluto, aún existiendo independientemente; ¡tocad su cuerpo, tocad su cuerpo y os ensangrentareis los dedos MISERABLES!.. !..

* * *

Ariel y Calibán, Egipto, Grecia, Egipto y SOBRE TODO Chile, los cuadrados países prehistóricos, Jesús de Nazareth, los cielos, las montañas, el mar y los hombres, los hombres, las oceánicas multitudes, ciudades, campos, talleres, usinas, árboles, flores, sepulcros, sanatorios, hospicios u hospitales, brutos de piel terrosa y lejano mirar lleno de églogas, insectos y aves, pequeñas, arminosas mujeres pálidas; el cosmos idiota, maravilloso, maravilloso, maravilloso, maravilloso orienta mis palabras, y rodaré sonando eternamente, como el viejo nidal, como el viejo nidal, como el viejo nidal en donde anidan TODOS los gorjeos del mundo!...
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Pablo de Rokha (1894 - 1968) Empty Re: Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Mensaje por Angel Salas Sáb 16 Oct 2021, 00:03


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Mensaje por Angel Salas Mar 19 Oct 2021, 22:11



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Mensaje por Angel Salas Jue 21 Oct 2021, 21:01



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Mensaje por Angel Salas Jue 21 Oct 2021, 21:02





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Mensaje por Angel Salas Jue 21 Oct 2021, 21:03



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Mensaje por Angel Salas Mar 26 Oct 2021, 22:57





El si fue un poeta, sufrido, enamorado,, el que acarreó el ataúd de su hija Carmen en un tranvía porque no tenía dinero, el que odiaba la soberbia triunfal de poetas acomodados que actuaban premeditadamente en busca de fama y gloria insensible y fatua por él vilipendiados, el que, movido por el dolor que nos redime estampó sensaciones tortuosas, porque así es la vida y no alabó emociones obvias, el que sintió a su Wynett y la raptó a caballo, el creador auténtico y beligerante enemigo del vergonzoso oportunismo y la conveniencia, el que yo amé apenas llegó a mis manos su literatura sabia, tremenda, subjetiva, sufrida, romántica y lúcida, ese que la incomprensión de una sociedad aburrida, pacata, cómoda y castigadora lo llevó gustosa al suicidio, el padre de una familia de pintores y literatos, el que se aparecía obligado por su escasa billetera por fundos holgados y vendía 3 veces el mismo libro al mismo rico, gracias a su locuacidad, ignoro si simpatía pero sí afirmaría genialidad. Confieso no me atrae leer a aquellos por todo un pueblo injusto admirado, me quedo con aquellos cuya creación provocó rechazo y agresión por envidia porque mi personalidad idealista se parece a la suya y quisiera cambiar el mundo no para ser famosa sino para reírme más a media que transcurren las maravillosas horas del día en nuestro país casi siempre perdidas. Gracias Pablo de Rokha, Wynett y aquellos que descienden de ese cúmulo de pasión que debiéramos emular abandonando fetiches que sólo adornan.
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Mensaje por Angel Salas Jue 28 Oct 2021, 21:42



Pablo de Rokha

Poema sin Nombre




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Pablo de Rokha (1894 - 1968) Empty Re: Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Mensaje por Angel Salas Vie 05 Nov 2021, 11:51

Epitafio En la Tumba de Juan


Aquí Yace «Juan, el carpintero»; vivió setenta y tres años sobre la tierra, pobremente, vió grandes a sus nietos menores y amó, amó, amó su oficio con la honorabilidad del hombre decente, odió a la capitalista imbécil y al peón canalla, vil o utilitario; juzgaba a los demás según el espíritu.

* * *

Las sencillas gentes honestas del pueblo veíanle al atardecer explicado a sus hijos el valor funeral de las cosas del mundo; anochecido ya, cantaba ingenuamente junto a la tumba del rorro, un olor a lavirutas de álamo o quillay, maqui, litre, boldo y peumos geniales perfumaba el ambiente rústico de la casa, su mujer sonreía; no claudicó jamás, y así fue su existencia, así fue su existencia.

* * *

Ejerció diariamente el grande sacerdocio del trabajo desde el alba, pues quiso ser humilde e infantil, modesto en ambiciones; los Domingos leía a Kant, Crevantes o Job; hablaba poco y prefería las sanas legumbres del campo; vivió setenta y tres años sobre la tierra, falleció en el patíbulo, POR REVOLUCIONARIO. R.I.P.
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Pablo de Rokha (1894 - 1968) Empty Re: Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Mensaje por Angel Salas Dom 07 Nov 2021, 16:09



Estilo Del Fantasma
Pablo de Rokha



Ya por añejos vinos,
corre sangre, corren caballos negros, corren sollozos, corre muerte,
y el sol relumbra en materias extrañas.
Sobre el fluir fluyente, abandonado, entre banderas fuertes,
sujeto tu ilusión, como un pájaro rojo,
a la orilla de los dramáticos océanos de números;
y, cuando las viejas águilas,
atardecen tus pupilas de otoño, llenas de pasado guerrero,
y el escorpión del suceder nos troncha la espada,
mi furiosa pasión,
mi soberbia,
mi quemada pasión,
contra "la muerte inmortal", levantándose, frente a frente,
enarbola sus ámbitos,
la marcha contra la nada, a la vanguardia de aquellos ejércitos tremendos,
en donde relucen las calaveras de los héroes.
Si, el incendio en las últimas cumbres;
guarda las lágrimas en su tinaja el vendimiador de dolores,
y sopla un hálito como trágico,
de tal manera ardido y helado, simultáneamente;
suena el miedo, de ser, entonces.
Encaramados a todos los símbolos,
feas bestias, negras bestias nos arrojan fruta podrida, cocos de tontos y obscuras imágenes hediondas,
y los degeneras de verula,
vestidos de perras,
largan amarga baba de lacayos sobre nosotros;
es, amiga, la familia del mundo,
no, es la flor del estiércol, es la flor, es la flor morada y rabiosa de la burguesía;
pero a la medida que nos empequeñecemos de años y de llantos, para bajar hacia la montaña de abajo,
y la figura de la verdad nos marca la cara,
avanzan hijos e hijas, retozando la historia, derrochando, derramando
grandes copas dulces, y el vino y la miel rosada de la juventud, se les caen
como la risa a la Rusia soviética;
tú y yo nos miramos y envejecemos, porque nos miramos,
y porque el arte patina las cosas,
levantando su ataúd entre individuo e infinito.
Ahora, si nosotros nos derrumbamos,
con todo aquello que nos amamos y nos besamos, mutuamente, cargados de vida,
y en lo cual radicó el honor de la existencia,
va a ser ceniza la figura del sexo y de la lengua y del pecho y del corazón, que ya alumbra,
y en los pies estará todo el peso del mundo,
y ya nos vamos llegando, aproximando a la órbita, llenando de dispersión, colmando sombra,
y tu belleza batalla contra tu belleza...
Emigran las golondrinas desde tu pelo de pueblos;
el tiempo de las cosechas del trigo y el vino
flamea en tu corazón cubierto de huevos de tiempo y manzanas,
Emigran las golondrinas desde tu pelo de pueblos;
el tiempo de las cosechas del trigo y el vino
flamea en tu corazón cubierto de huevos de tiempo y manzanas,
es decir, como tarde, cuando la tarde arrea sus rebaños;
nosotros dos, nosotros, cómo nos morimos, y cómo,
en ti la niña marchita, tan linda,
entristece de dignidad feliz a la mujer hermosa y profunda, como un carro de fuego,
en mí, el adolescente agresivo y estusiasta,
yace en este animal desesperado, con pecho tremendo, que agita la dialéctica;
país de soledad, adentro del cual golpea y revienta el océano,
y es una enorme isla, tan pequeña, que da espanto, y gira rugiendo,
porque dos criaturas están abrazadas;
huele a agua mojada, a paloma amarilla, a novela, a laguna, a vasija de otoño,
y un horizonte de suspiros y sollozos
suspende una gran tormenta sobre las nuestras cabezas;
el pájaro pálido de las hojas cedas
aletea a la ribera de los recuerdos, entre los braseros arrodillados,
y retornan las viejas lámparas del pretérito,
la angustia resplandece, como una virtud, en nosotros,
y el terror de los proletarios abandonados
nos raja el pecho, desde adentro como con fuego tremendo.
Imponente como la popa de un gran barco,
amarillo y espantoso de presencia,
el sol inicia la caída definitiva, tranco a tranco, como el buey de la tarde eterna;
besos de piedra,
todas las máscaras de dios se despluman,
y caen destrozados los penachos;
un ataúd de fuego grita desde el oriente.
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Pablo de Rokha (1894 - 1968) Empty Re: Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Mensaje por Angel Salas Dom 07 Nov 2021, 17:06




Canto del Macho Anciano

Viviendo del recuerdo, amamantándome
del recuerdo, el recuerdo me envuelve y al retornar
a la gran soledad de la adolescencia,
padre y abuelo, padre de innumerables familias,
rasguño los rescoldos, y la ceniza helada agranda
la desesperación
en la que todos están muertos entre muertos,
y la más amada de las mujeres, retumba en
la tumba de truenos y héroes
labrada con palancas universales o como bramando.

¿En qué bosques de fusiles nos esconderemos
de aquestos pellejos ardiendo?
porque es terrible el seguirse a sí mismo cuando
lo hicimos todo, lo quisimos todo,
lo pudimos todo y se nos quebraron
las manos,
las manos y los dientes mordiendo hierro con
fuego;
y ahora como se desciende terriblemente de
lo cotidiano a lo infinito, ataúd por ataúd,
desbarrancándonos como peñascos o como caballos
mundo abajo,
vamos con extraños, paso a paso y tranco a tranco
midiendo el derrumbamiento general,
calculándolo, a la sordina,
y de ahí entonces la prudencia que es la derrota
de la ancianidad;
vacías restan las botellas,
gastados los zapatos y desaparecidos los amigos
más queridos, nuestro viejo tiempo, la época
y tú, Winétt, colosal e inexorable.

Todas las cosas van siguiendo mis pisadas
ladrando desesperadamente,
como un acompañamiento fúnebre, mordiendo
el siniestro funeral del mundo, como
el entierro nacional
de las edades, y yo voy muerto andando.
Infinitamente cansado, desengañado, errado,
con la sensación categórica de haberme equivocado
en lo ejecutado o desperdiciado
o abandonado o atropellado al avatar del
destino
en la inutilidad de existir y su gran carrera
despedazada;
comprendo y admiro a los líderes,
pero soy el coordinador de la angustia del universo,
el suicida que apostó su destino a la baraja
de la expresionalidad y lo ganó perdiendo
el derecho a perderlo,
el hombre que rompe su época y arrasándola, le da
categoría y régimen,
pero queda hecho pedazos y a la expectativa;
rompiente de jubilaciones, ariete y símbolo
de piedra,
anhelo ya la antigua plaza de provincia
y la discusión con los pájaros, el vagabundaje y
la retreta apolillada en los extramuros.

Está lloviendo, está lloviendo, está lloviendo,
¡ojalá siempre esté lloviendo, esté lloviendo
siempre y el vendaval desenfrenado que
yo soy íntegro, se asocie
a la personalidad popular del huracán!

A la manera de la estación de ferrocarriles,
mi situación está poblada de adioses y de ausencia,
una gran lágrima enfurecida
derrama tiempo con sueño y águilas tristes;
cae la tarde en la literatura y no hicimos lo que
pudimos,
cuando hicimos lo que quisimos con nuestro pellejo.

El aventurero de los océanos deshabitados,
el descubridor, el conquistador, el gobernador
de naciones y el fundador de ciudades
tentaculares,
como un gran capitán frustrado,
rememorando lo soñado como errado y vil
o trocando en el escarnio celestial del
vocabulario
espadas por poemas, entregó la cuchilla rota del
canto
al soñador que arrastraría adentro del pecho
universal muerto, el cadáver de un conductor
de pueblos,
con un bastón de mariscal tronchado y echando
llamas.

El "borracho, bestial, lascivo e iconoclasta" como el
cíclope de Eurípides,
queriendo y muriendo de amor, abrasándola
a la amada en temporal de besos, es ya nada más
que un león herido y mordido de cóndores

Caduco en la "República asesinada"
y como el dolor nacional es mío, el dolor popular me
horada la palabra, desgarrándome,
como si todos los niños hambrientos de Chile fueran
mis parientes;
el trágico y el dionisíaco naufragan en este enorme
atado de lujuria en angustia, y la acometida
agonal
se estrella la cabeza en las murallas enarboladas de
sol caído,
trompetas botadas, botellas quebradas, banderas ajadas
ensangrentadas por el martirio del trabajo mal
pagado;
escucho la muerte roncando por debajo del mundo
a la manera de las culebras, a la manera de las
escopetas apuntándonos a la cabeza, a la
manera
de Dios, que no existió nunca.
Angel Salas
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Pablo de Rokha (1894 - 1968) Empty Re: Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Mensaje por Angel Salas Mar 09 Nov 2021, 18:48





A la Manera de Antaño
Pablo de Rokha

Gran hogar patriarcal lleno de nidos,
de muérdagos y rémoras felices;
un pan de sal para los días idos
y un pan de mar para los días grises.

La proa afronta contra la ola (heridos),
a los corsarios sobre cien países,
o andamos por la aldea atardecidos
tragando sol o cazando perdices.

Le invade de chacales la retórica,
pero yo echo la orinada histórica
sobre sus catres de metales blandos.

Y aunque toda la horda nos acosa,
medio a medio de los caminos, rosa
de humo y piedra, la tribu está brillando.

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Pablo de Rokha (1894 - 1968) Empty Re: Pablo de Rokha (1894 - 1968)

Mensaje por Angel Salas Miér 10 Nov 2021, 20:35





Genio y Figura
Pablo de Rokha

Yo soy como el fracaso total del mundo, ¡oh, Pueblos!
El canto frente a frente al mismo Satanás,
dialoga con la ciencia tremenda de los muertos,
y mi dolor chorrea de sangre la ciudad.
Aún mis días son restos de enormes muebles viejos, anoche "Dios" llevaba
entre mundos que van
así, mi niña, solos, y tú dices: "te quiero"
cuando hablas con "tu" Pablo, sin oírle jamás.
El hombre y la mujer tienen olor a tumba,
El cuerpo se me cae sobre la tierra bruta
Lo mismo que el ataúd rojo del infeliz.
Enemigo total, aúllo por los barrios,
un espanto más bárbaro, más bárbaro, más bárbaro
que el hipo de cien perros botados a morir.

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