https://www.airesdelibertad.com

Leer, responder, comentar, asegura la integridad del espacio que compartes, gracias por elegirnos y participar

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 923266 mensajes en 43469 argumentos.

Tenemos 1469 miembros registrados

El último usuario registrado es juansp1999

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

¿Quién está en línea?

En total hay 48 usuarios en línea: 6 Registrados, 0 Ocultos y 42 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Angel Salas, Antonioz, clara_fuente, Liliana Aiello, Lluvia Abril, Pascual Lopez Sanchez


El record de usuarios en línea fue de 360 durante el Sáb 02 Nov 2019, 06:25

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

Agosto 2021

LunMarMiérJueVieSábDom
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     

Calendario Calendario

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Galería


MANUEL BENÍTEZ CARRASCO Empty

2 participantes

MANUEL BENÍTEZ CARRASCO

Josefina Simón
Josefina Simón

Cantidad de envíos : 657
Fecha de inscripción : 27/12/2020
Edad : 74
Localización : Buñol (Valencia)

MANUEL BENÍTEZ CARRASCO Empty MANUEL BENÍTEZ CARRASCO

Mensaje por Josefina Simón Jue 18 Feb 2021, 15:03

Queridos amigos: Permitirme subir la Biografúa y dos poemas de mi archivo particular, Grandes Autores ,del singular escritor y poeta  granadino Manuel Benítez Carrasco al que admiro por su arte y talento.
Gracias por la atención.


[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

Biografía y obra de
Manuel Benítez Carrasco
(1922-1999)


“A continuación, Manolo Benitez Carrasco, que es: joven, guapo, rico, andaluz y... soltero.”

(Así presentaron al Poeta en el Recital en Calasparra- Murcia- 1.952).


MANUEL BENÍTEZ CARRASCO nació en Granada el 1 de diciembre de   1922 en pleno corazón del barrio del Albayzín, en la placeta del Salvador a la que tantas veces recitará y en el seno de una familia muy religiosa.

Pasó los primeros años de su infancia entre la colegiata albaicinera donde su tío Manuel Benítez Martínez era el coadjutor, la ermita de San Miguel Alto donde su padre ejercía de carpintero y vivía con su familia y las escuelas del Ave María, donde, como él mismo decía, aprendió las primeras letras. Así, dada la ubicación de su cuna no es de extrañar que el poeta haya traducido desde sus primeros escritos la belleza de Granada que sus ojos contemplaban desde los altos del cerro del Aceituno y por los requiebros de las callejuelas de su Albayzín natal.

Benítez Carrasco inició su carrera literaria colaborando en la revista poética "Colección Vientos del Sur". Muy joven, en 1943, obtuvo su primer premio de relevancia, el Premio Nacional de Teatro de Escuadra con la obra "Luz de Amanecer", comenzando desde este momento una trayectoria literaria jalonada de galardones.

En 1947 marcha a Madrid. Ciudad donde comenzó a ganarse la vida como poeta, recitando sus poesías en teatros y clubes en los años 50. Según explicó Delgado-Calvo, la peculiaridad de Benítez Carrasco reside en que "no fue un poeta al uso como los conocemos hoy, que publican sus libros y les llaman para dar conferencias", sino un "poeta de cartel" que se ganaba la vida recitando su poesía en teatros y clubes de lujo. "Lo que nadie puede discutirle a Benítez Carrasco es que salía a un escenario a recitar sus poesías y triunfaba. Llenaba los escenarios, los abarrotaba”.

Sin embargo, en Madrid no termina de encontrar su hueco y se marcha a América, donde le llega el éxito. Desde 1955 su figura es totalmente inseparable de Hispanoamérica: viaja a Cuba y en la isla caribeña permanece durante todo un año. A partir de este momento la figura de Manuel Benítez Carrasco es totalmente inseparable de México, donde pasa gran parte de su vida.

A partir de los años 70, Benítez Carrasco empezó a alternar su residencia en México con estancias en Granada, donde murió en 1999.

En 1998 fue nombrado hijo predilecto de la ciudad de Granada, año en que también se le dedicó una importante avenida en el barrio de la Oliva en Sevilla.


EL PERRO COJO

Con una pata colgando,
despojo de una pedrada,
pasó el perro por mi lado,
un perro de pobre casta.

Uno de esos callejeros,
pobres de sangre y de estampa.
Nacen en cualquier rincón,
de perras tristes y flacas,
destinados a comer
basuras de plaza en plaza.

Cuando pequeños, que finos
y ágiles son en la infancia,
baloncitos de peluche,
tibios borlones de lana,
los miman, los acurrucan,
los sacan al sol, les cantan.

Cuando mayores, al tiempo
que ven que se fue la gracia,
los dejan a su ventura,
mendigos de casa en casa,
sus hambres por los rincones
y su sed sobre las charcas.

Que tristes ojos que tienen,
que recóndita mirada
como si en ella pusieran
su dolor a media asta.

Y se mueren de tristeza
a la sombra de una tapia,
si es que un lazo no les da
una muerte anticipada.

Yo le llamo: pss, psss, psss.
Todo orejitas asustadas,
todo hociquito curioso,
todo sed, hambre y nostalgia,
el perro escucha mi voz,
olfatea mis palabras
como esperando o temiendo
pan, caricias… o pedradas,
no en vano lleva marcado
un mal recuerdo en su pata.

Lo vuelvo a llamar: psss, psss.
Dócil a medias avanza
moviendo el rabo con miedo
y las orejitas gachas.

Chasco los dedos; le digo,
“ven aquí, no temas nada,
vamos, vamos, ven aquí”.
Y adiós a la desconfianza.

Que ya se tiende a mis pies,
a tiernos aullidos habla,
ladra para hablar más fuerte,
salta, gira; gira, salta;
llora, ríe; ríe, llora;
lengua, orejas, ojos, patas
y el rabo es un incansable
abanico de palabras.

Es su alegría tan grande
que más que hablarme, me canta.
“¿Qué piedra te dejó cojo?
Sí, sí, sí, malhaya”.

El perro me entiende; sabe
que maldigo la pedrada,
aquella pedrada dura
que le destrozó la pata
y él, con el rabo, me dice
que me agradece la lástima.

“Pero tú no te preocupes,
ya no ha de faltarte nada.
Yo también soy callejero,
aunque de distintas plazas
y a patita coja y triste
voy de jornada en jornada.
Las piedras que me tiraron
me dejaron coja el alma.
Entre basuras de tierra
tengo mi pan y mi almohada.

Vamos, pues, perrito mío,
vamos, anda que te anda,
con nuestra cojera a cuestas,
con nuestra tristeza en andas,
yo por mis calles oscuras,
tú por tus calles calladas,
tú la pedrada en el cuerpo,
yo la pedrada en el alma
y cuando mueras, amigo,
yo te enterraré en mi casa
bajo un letrero: <>.

Y en el cielo de los perros,
pan tierno y carne mechada,
te regalará San Roque
una muleta de plata.

Compañeros, si los hay,
amigos donde los haya,
mi perro y yo por la vida:
pan, pobre, rica compaña.

Era joven y era viejo
por más que yo lo cuidaba,
el tiempo malo pasado
lo dejó medio sin alma.

Y fueron muchas las hambres,
mucho peso en sus tres patas
y una mañana, en el huerto,
debajo de mi ventana,
lo encontré tendido, frío,
como una piedra mojada,
un duro musgo de pelo,
con el rocío brillaba.

Ya estaba mi pobre perro
muerto de las cuatro patas.

Hacia el cielo de los perros
se fue, anda que te anda,
las orejas de relente
y el hociquillo de escarcha.

Portero y dueño del cielo
San Roque en la puerta estaba:
ortopédico de mimos,
cirujano de palabras,
bien surtido de intercambios
con que curar viejas taras.

“Para ti… un rabo de oro;
para ti… un ojo de ámbar;
tú… tus orejas de nieve;
tú… tus colmillos de escarcha.
Y tú, -mi perro reía-,
tú… tu muleta de plata”.

Ahora ya sé por qué está
la noche agujereada:
¿Estrellas… luceros…? No,
es mi perro cuando anda…
con la muleta va haciendo
agujeritos de plata.


COMO DIOS MANDA


Yo me casé por la iglesia,
me casé como Dios manda:
un ramito de azar
mustio sabre la solapa
santiguando los pecados
de un hombre que apunta canas.

Ella vestida de blanco
¡pureza certificada!
Una alfombra hasta la puerta,
organo, misa, campanas,
y un anillo de oro
con una fecha grabada.

Pero fue lo que Dios quiso
por esas cosas que pasan
entre hombres y mujeres
que nadie puede explicarlas.

Ella torció su camino
de la noche a la mañana...
no sé si fueron razones
o fue un cariño que abraza;
pero a nadie...a nadie deseo
ese tormento que mata.

La duda entre ceja y ceja
como un cuchillo clavada,
viendo irse de las manos
algo que se nos escapa.

Nunca le hice reproche
ni le dije una palabra,
pero yo lo presentía,
que el corazón nunca engaña;
y un día… nos separamos
y aquí la historia se acaba.

Y más solo que la una
me quedé solo en mi casa
con un silencio de muerte
y las puertas empestilladas.

Lo que pasé, Dios lo sabe,
hay penas que nunca se acaban.

****************

Un día encontré a la otra....
¡La otra!... esa palabra
que sin tener filo muerde
y sin ser cuchillo mata.

La otra.....una mujer de la calle
con un corazón de oro
y una vergüenza en la cara....

Un cariño recio y hondo
fuerte como una muralla
trabajadora y sencilla,
alegre, risueña, casta;
leona pa´defenderme
y una hormiga pa´la casa.

¡Y a esa le llaman la otra!
como una espina que daña...
¡y es la que sufre conmigo
y es la que seca mis lágrimas
y se funde en mi alegría
igual que el oro en la fragua!

¡Sí...yo me casé por la Iglesia
me casé como Dios manda...!
Ella vestida de blanco...
"pureza certificada..."

La otra...ni se ha vestido de blanco
ni le han tocado campanas
ni le han prendido azahares
que a ella no le hacen falta
para ser pura y sencilla
como una fuente sellada...

Y aunque la llamen "la otra"
yo sé que es la mía ¡y basta!
Pero que nadie la toque,
nadie diga una palabra
que pueda ofender su nombre;
que nadie intente humillarla,
que me juego de hombre a hombre
y me mato cara a cara
con quien sea y donde sea.

Que si no tiene un anillo
con una fecha grabada,
yo le he regalado uno
con besos limpios, sin mancha,
y la he vestido de novia
con rayos de luna blanca...

Y aunque no es mi SEÑORA
ni le han tocado campanas
ni le han prendido azahares
Me quiere......¡como Dios manda!


Maria Lua
Maria Lua
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 51630
Fecha de inscripción : 12/04/2009
Localización : Nova Friburgo / RJ / Brasil

MANUEL BENÍTEZ CARRASCO Empty Re: MANUEL BENÍTEZ CARRASCO

Mensaje por Maria Lua Sáb 20 Feb 2021, 04:43

La barca


La barca...la barca...
con sólo decir... la barca...
huele a marisma la boca
y sabe a sal la palabra.

Así... La barca... la barca...
con sólo decir... la barca...
¿Qué cuanto quiero por ella?
Venga conmigo a la playa.

Por una quilla de oro
y dos remos de esmeralda
le vendo... el aire que lleva dentro
por una rosa de nácar...
la arena donde se acuesta.
y por un timón de plata...
ese mar en dormivela
en el fondo de la barca
donde estrellas marineras
reman de noche a sus anchas.

Aire, arenas y agua
¡todo le vendo!...menos la barca.
Aquí la tiene: bonita,
como una mujer casada;
por la quilla, sueño verde;
por la vela, nieve blanca.

Cuando está en la playa pienso
si soñará con el agua;
cuando está en el agua digo
si soñará con la playa.
La trato como una mujer
y así está ella; le saltan
la presunción y el orgullo
cuando duerme y cuando anda.

¿Con decirle, que le viene
pequeña toda la playa?
Que en esto de los amores
mujer y barca se pasan
de orgullosas, por queridas;
de presumidas, por guapas.
Y cuando se lanza al mar
además de guapa, brava.

Mete el pecho, hunde el casco;
se enjoya de espuma blanca,
cruje el agua en las amuras,
ella, altiva, la rechaza,
y cuando se deja atrás
la nieve, el oro y el nácar,
se esponja, se espuma,
se contonea y se acicala,
como hembra que se sabe
fina, bonita y andas.

¡Una reina no sería
tan reina como mi barca!
Y si viera cuando corre
caballo con la crin blanca
que va levantando polvo
de espuma sobre esmeralda.
¿Qué cuando quiero por ella?
¡Mi barca no es solo barca!
Cuña, mástil, timón, remo,
quilla verde y vela blanca.
Mi barca es la sal del mar
que se hizo piropo y gracia,
con un nombre: soledad
sobre este nombre: mi barca.
La barca... la barca...
con sólo decir... la barca...
huele a marisma la boca
y sabe a sal la palabra.
Así...La barca...la barca...
con sólo decir... mi barca...
¿Qué cuánto quiero por ella?
¡Mi barca no es solo barca!


_________________



[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Te encuentro
tus huellas son tatuajes en mi corazón
intensas e inmensas
como el vino de la pasión
y la rosa roja del amor
eternas y etereas
como los sortilegios de una Luna Creciente... 


Maria Lua




[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Maria Lua
Maria Lua
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 51630
Fecha de inscripción : 12/04/2009
Localización : Nova Friburgo / RJ / Brasil

MANUEL BENÍTEZ CARRASCO Empty Re: MANUEL BENÍTEZ CARRASCO

Mensaje por Maria Lua Sáb 20 Feb 2021, 04:44

El puente


¡Que mansa pena me da!
El puente siempre se queda y el agua siempre se va.

I


El río es andar, andar
hacia lo desconocido;
ir entre orillas vencido
y por vencido, llorar.
El río es pasar, pasar
y ver todo de pasada;
nacer en la madrugada
de un manantial transparente
y morirse tristemente
sobre una arena salada.
El puente es como clavar
voluntad y fundamento;
ser piedra en vilo en el viento,
ver pasar y no pasar.

El puente es como
cruzar aguas que van de vencida;
es darle la despedida
a la vida y a la muerte
y quedarse firme y fuerte
sobre la muerte y la vida.
Espejo tienen y hechura
mi espíritu y mi flaqueza,
en este puente, firmeza,
y en este río, amargura.

En esta doble pintura
mírate, corazón mío,
para luego alzar con brío
y llorar amargamente,
esto que tienes de puente
y esto que tienes de río.


II

¡Qué mansa pena me da!
El puente siempre se queda y el agua siempre se va.
Tristemente para los dos, amor mío,
en el amor, uno es puente y otro, río.
Bajo un puente de suspiros agua de nuestro querer;
el puente sigue tendido, el agua no ha de volver.
¿Sabes tú, acaso, amor mío,
quién de los dos es el puente, quién, el río?
Si fui yo río, qué pena
de no ser puente, amor mío;
si fui yo puente, qué pena de que se me fuera el río.

Agua del desengaño,
puente de olvido;
ya casi ni me acuerdo
que te he querido.
Puente de olvido.
Qué dolor olvidarse
de haber querido.

III

Ruinas de mi claridad,
derrumbado en mi memoria tengo un puente de cristal.
Yo era como un agua clara cantando a todo cantar,
y sin que me diera cuenta pasando a todo pasar.
El puente de mi inocencia se me iba quedando atrás;
un día volví los ojos,
¡qué pena!, y no lo vi más.

IV

Y seguramente,
y seguramente
que no lo sabía;
de haberlo sabido...
no se hubiera roto el puente.
Ay... pero este puente...
¿pero es que no lo sabía...?
¿pero no sabía el puente
que yo te quería...?
y seguramente que no lo sabía;
de haberlo sabido...
no se hubiera roto el puente.
¡Pero este maldito puente...!
¿Pero es que no lo sabía?
Pero no sabía el puente
que yo lo quise pasar
tan sólo por verte;
y seguramente
que no lo sabía;
de haberlo sabido...
no se hubiera roto el puente.

V

¡Qué miedo me da pensar!
y mientras se van los ríos
qué miedo me da pensar
que hay un gran río que pasa
pero que nunca se va.
Dios lo ve desde su puente
y lo llama: eternidad.


VI

Difícil conformidad:
el puente dice del río:
¡quién se pudiera marchar!
y el río dice del puente:
¡quién se pudiera quedar!

VII

Agua, paso por la vida;
piedra, huella de su paso;
río, terrible fracaso;
puente, esperanza cumplida.
En esta doble partida
procura, corazón mío,
ganarle al agua con brío
esto que tienes de puente,
y que pase buenamente
esto que tienes de río.
y aquí termino el cantar
de los puentes que se quedan,
de las aguas que se van.


_________________



[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Te encuentro
tus huellas son tatuajes en mi corazón
intensas e inmensas
como el vino de la pasión
y la rosa roja del amor
eternas y etereas
como los sortilegios de una Luna Creciente... 


Maria Lua




[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

Contenido patrocinado

MANUEL BENÍTEZ CARRASCO Empty Re: MANUEL BENÍTEZ CARRASCO

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Mar 03 Ago 2021, 00:58