https://www.airesdelibertad.com

Leer, responder, comentar, asegura la integridad del espacio que compartes, gracias por elegirnos y participar

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 922374 mensajes en 43433 argumentos.

Tenemos 1468 miembros registrados

El último usuario registrado es Antonioz

Últimos temas

» Fernando Pessoa: Libro del desasosiego
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyHoy a las 02:56 por Pedro Casas Serra

» FRANCISCO BRINES
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyHoy a las 02:26 por Pascual Lopez Sanchez

» POESÍA SOCIAL XVI
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyHoy a las 00:37 por Lluvia Abril

» X. SONETOS POETAS ESPAÑOLES SIGLO XX (III)
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyAyer a las 01:36 por Pascual Lopez Sanchez

» Cataclismos
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyVie 23 Jul 2021, 14:48 por cecilia gargantini

» José Manuel Caballero Bonald
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyVie 23 Jul 2021, 02:14 por Lluvia Abril

» Aleksandr Nikolayevich Afanasiev: Cuentos populares rusos
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyJue 22 Jul 2021, 13:25 por Pedro Casas Serra

» MIGUEL DE UNAMUNO
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyMiér 21 Jul 2021, 00:54 por Lluvia Abril

» HOMERO. Grecia Clásica.
HOMERO. Grecia Clásica. EmptyDom 18 Jul 2021, 00:12 por Lluvia Abril

» Siempre llegamos al final.
HOMERO. Grecia Clásica. EmptySáb 17 Jul 2021, 21:29 por Angel Salas

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

¿Quién está en línea?

En total hay 35 usuarios en línea: 2 Registrados, 1 Ocultos y 32 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Chambonnet Gallardo, Ramón Carballal


El record de usuarios en línea fue de 360 durante el Sáb 02 Nov 2019, 06:25

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

Julio 2021

LunMarMiérJueVieSábDom
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 

Calendario Calendario

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Galería


HOMERO. Grecia Clásica. Empty

HOMERO. Grecia Clásica.

Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Lun 08 Feb 2021, 09:01

HOMERO

WIKIPEDIA

Homero (en griego antiguo Ὅμηρος Hómēros; ca. siglo VIII a. C.) es el nombre dado al aedo a quien tradicionalmente se atribuye la autoría de los principales poemas épicos griegos: la Ilíada y la Odisea. Desde el período helenístico se ha cuestionado que el autor de ambas obras fuera la misma persona; sin embargo, antes no solo no existían estas dudas sino que la Ilíada y la Odisea eran considerados relatos históricos reales.

La Ilíada y la Odisea son el pilar sobre el que se apoya la épica grecolatina y, por ende, la literatura occidental.1​

ETIMOLOGÍA

El nombre de Hómēros es una variante jónica del eólico Homaros. Su significado es rehén, prenda o garantía. Hay una teoría que sostiene que el nombre proviene de una sociedad de poetas llamados los Homéridas (Homēridai), que literalmente significa «hijos de rehenes», es decir, descendientes de prisioneros de guerra. Dado que estos hombres no eran enviados a la guerra al dudarse de su lealtad en el campo de batalla, no morían en él. Por tanto, cuando no había literatura propiamente dicha (escrita), se les confiaba el trabajo de recordar la poesía épica local, y, con ella, los acontecimientos pasados.

También se ha sugerido que lo que podría contener el nombre Hómeros es un juego de palabras derivado de la expresión ho me horón, que significa el que no ve.

BIOGRAFÍA

En la figura de Homero confluyen realidad y leyenda. La tradición sostenía que Homero era ciego, y varios lugares reclamaban ser su lugar de nacimiento: Quíos, Esmirna, Colofón, Atenas, Argos, Rodas, Salamina, Pilos, Cumas e Ítaca.
Datos biográficos recogidos por la tradición

El Himno homérico a Apolo delio dice «que es un ciego que reside en Quíos, la rocosa».2​El poeta lírico Simónides de Amorgos atribuye al «hombre de Quíos» el siguiente verso de la Ilíada:

   ¿Por qué me preguntas mi linaje? Como el linaje de las hojas soy

Ese verso fue convertido en proverbio en la Época Clásica.3​ Luciano de Samósata dice que fue un babilonio enviado a Grecia como rehén, y de ahí su nombre.4​

Pausanias transmite una tradición de los chipriotas, quienes también reclamaban para sí a Homero:

   Dicen que Temisto, una mujer del lugar, era su madre, y que Euclo profetizó el nacimiento de Homero en estos versos:

   Y entonces en la costera Chipre existirá un gran cantor,
   al que dará a luz Temisto en el campo,5​ divina entre las mujeres,
   un cantor muy ilustre lejos de la muy rica Salamina.6​
   Dejando Chipre mojado y llevado por las olas,
   Cantando él solo el primero las glorias de la espaciosa Hélade
   Será inmortal por siempre y no conocerá la vejez
   PAUSANIAS: Descripción de Grecia, X, 24, 3.

Sin embargo, también se conserva el siguiente epigrama, atribuido al poeta helenístico Alceo de Mesene, en el que Homero niega su origen salaminio, y niega que se erigiera una estatua suya en esta ciudad y que su padre fuera un tal Demágoras:

   Ni aunque el martillo surgir como Homero de oro me hiciera entre rayos flameantes de Zeus, soy ni seré salaminio ni el hijo de Meles lo será de Demágoras; ¡tal la Hélade lo vea! Con otro poeta probad; y mis versos vosotros a los Helenos, Musas y Quíos, cantadlos.
   ALCEO DE MESENE: Epigrama 555, recogido en la Antología Palatina.

Acerca del lugar donde murió Homero, hay una tradición, atestiguada al menos desde el siglo V a. C., de que se produjo en la isla de Íos.

Pausanias recoge esta tradición y habla sobre una estatua de Homero que vio y un oráculo que leyó en el Templo de Apolo, en Delfos:

   Puedes ver también en el pronaos del Templo de Apolo de Delfos una estatua de bronce de Homero sobre una estela y en ella leerás el oráculo que dicen que tuvo Homero:

   Dichoso e infortunado, pues naciste para cambiar cosas,
   Buscas una patria. Tienes una tierra natal, pero no una patria.
   La isla de Íos es la patria de tu madre, que cuando mueras te recibirá. Pero vigila el enigma
   de los jóvenes muchachos.
   PAUSANIAS: op. cit., X, 24.

Además señala que:

   Los de Íos enseñan también un sepulcro de Homero en la isla y en otro lugar uno de Clímene, y dicen que Clímene era la madre de Homero.7​

Y por último, el geógrafo lidio revela que no le agrada escribir sobre la época en que vivieron Homero y Hesíodo:

   Sobre la época de Hesíodo y de Homero, he indagado cuidadosamente y no me es agradable escribir sobre ello, porque conozco el afán de censura de otros, sobre todo de los que en mi tiempo se ocupan de la composición de poemas épicos.
   PAUSANIAS: op. cit. IX, 30, 3.

Aunque ya en la época de la Grecia Clásica nada concreto y seguro se sabía de Homero, a partir del periodo helenístico empezaron a surgir biografías que recogían tradiciones muy diversas y a menudo datos de contenido fabuloso. En estos relatos se decía que antes de llamarse Homero se había llamado Meles, Melesígenes, Altes o Meón, y se daban datos muy diversos y con numerosas variantes acerca de su ascendencia.

Hay una tradición que dice que la Pitia dio una respuesta al emperador Adriano acerca de la procedencia de Homero y de su ascendencia:

   Me preguntas por la ascendencia y la tierra patria de una inmortal sirena. Por su residencia es itacense; Telémaco es su padre y la nestórea Epicasta su madre, la que alumbró con mucho al varón más sabio de los mortales.8​

INVESTIGACIÓN MODERNA

Se considera que la mayor parte de las biografías de Homero que circularon en la Antigüedad no aportaban ningún dato seguro. Sin embargo, suele admitirse que el lugar de procedencia del poeta debió de ser la zona colonial jónica de Asia Menor, basándose en los rasgos lingüísticos de sus obras y en la fuerte tradición que lo hacía proceder de la zona.9​ El investigador Joachim Latacz sostiene que Homero pertenecía o estaba en permanente contacto con el entorno de la nobleza.10​ También persiste el debate sobre si Homero fue una persona real o bien el nombre dado a uno o más poetas orales que cantaban obras épicas tradicionales.

OBRAS QUE LE FUERON ATRIBUIDAS

Además de la Ilíada y la Odisea, a Homero se le atribuyeron otros poemas, como la épica menor cómica Batracomiomaquia (La guerra de las ranas y los ratones), el corpus de los himnos homéricos y varias otras obras perdidas o fragmentarias tales como Margites. Algunos autores antiguos le atribuían el Ciclo épico completo, que comprende más poemas sobre la Guerra de Troya así como epopeyas que narraban la vida de Edipo y guerras entre argivos y tebanos.

Los historiadores modernos, sin embargo, suelen estar de acuerdo en que la Batracomiomaquia, el Margites, los himnos homéricos y los poemas cíclicos son posteriores a la Ilíada y a la Odisea.
Imagen de Homero en Céncreas

Una pintura del poeta griego Homero sobre un panel del templo de Isis en Céncreas, antiguo puerto de Corinto, 11​ donde su rostro refleja cierta severidad, ha sugerido que las imágenes bizantinas de Cristo pudieron haber sido ideadas a partir de dicha figura, en especial por la similitud de las fisonomía facial y también en cuanto a la postura del cuerpo que se representa en las mismas. 12​

DATACIÓN (Testimonios antiguos)

La mayor parte de la tradición sostenía que Homero había sido el primer poeta de la Antigua Grecia. Heródoto, que cita varios pasajes de la Ilíada y de la Odisea, dice que Homero vivió cuatrocientos años antes que él,13​ lo que situaría al poeta en torno al siglo IX a. C. Por otra parte, Helánico de Lesbos dijo que Homero había sido contemporáneo de la Guerra de Troya, y Eratóstenes sostenía que debió de vivir un siglo después. Otros autores antiguos consideraban que Homero era contemporáneo de Licurgo o de Arquíloco.

También en la Antigüedad se discutía acerca de la relación cronológica entre Homero y Hesíodo. Jenófanes y Filócoro pertenecían al grupo de los autores que situaban a Homero con anterioridad a Hesíodo.14​ El Certamen de Homero y Hesíodo,15​ una obra muy tardía, suponía que eran contemporáneos entre sí. En cambio, Éforo, Lucio Accio14​ y la Crónica de Paros16​ decían que Hesíodo había sido anterior.

Con anterioridad a Heródoto, hubo otros autores que citaron a Homero: Heráclito, Teágenes de Regio, Píndaro, Semónides y Jenófanes. Además, Heródoto recoge la noticia de que el tirano Clístenes había prohibido a los rapsodas competir en Sición a causa de los poemas homéricos, pues estos celebraban continuamente a Argos y a los argivos. Sin embargo, esta última alusión es posible que se refiriera al ciclo tebano y no a la Ilíada ni a la Odisea.

CONT.


Última edición por Pascual Lopez Sanchez el Jue 04 Mar 2021, 05:02, editado 1 vez


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Lun 08 Feb 2021, 09:05

HOMERO

WIKIPEDIA. CONT.

Redacción de los poemas homéricos en el siglo VIII a. C.

La mayoría de los historiadores sitúa la figura de Homero en el siglo VIII a. C., aunque hay controversia acerca de la fecha en la que sus poemas se pusieron por escrito. El hallazgo de una inscripción relacionada con un pasaje de la Ilíada en una vasija de Isquia conocida como la Copa de Néstor, datada hacia el año 720 a. C., ha sido interpretada por algunos investigadores, entre ellos Joachim Latacz, como un claro indicio de que en aquella época la obra de Homero ya había sido consignada por escrito. Sin embargo, otros autores, como Alfred Heubeck17​ y Carlo Odo Pavese, niegan que de esa inscripción pueda extraerse tal conclusión. Algunos fragmentos de cerámica del siglo VII a. C. que representan un cíclope cegado por Odiseo suelen interpretarse como influidos directamente por la Odisea. Hay otras obras de poesía arcaica que han sido interpretadas como influidas por Homero, como un poema de Alceo de Mitilene que alude a la cólera de Aquiles y un poema de Estesícoro en el que Helena se dirige a Telémaco para anunciarle que Atenea ha dispuesto su regreso.
Redacción de los poemas homéricos en el siglo VII a. C.

Algunos investigadores defienden que los poemas homéricos fueron puestos por escrito en el siglo VII a. C. Arguyen que de la referencia que hay en la Ilíada a la ciudad de Tebas de Egipto se deduce que este pasaje fue escrito tras la conquista de esta ciudad por el rey asirio Asurbanipal. Además, algunos pasajes parecen referirse a tácticas hoplitas que se cree que tuvieron su origen en ese siglo. También se cita como indicio la referencia en la Odisea a la ciudad de Ismaro,18​ que estaba de actualidad en el siglo VII a. C. No creen que la redacción de los poemas fuera posterior, porque consideran que hay suficientes referencias iconográficas y literarias para sostener que antes del siglo VI a. C. ya se conocían los poemas homéricos por escrito.19​
Redacción de los poemas homéricos en el siglo VI a. C.

Hay una corriente de investigadores que sostiene, en cambio, la hipótesis de que los poemas homéricos se pusieron por escrito a partir del siglo VI a. C. Creen que las coincidencias de temas entre los poemas homéricos y otros fragmentos literarios o iconográficos anteriores solo indican que ambos bebieron de las mismas fuentes orales.

Además, hay algunos testimonios antiguos, como un pasaje de Flavio Josefo, que defendían que Homero no había dejado escritos.20​ Ya a finales del siglo XVIII, algunos historiadores como Friedrich August Wolf consideraban que la primera redacción escrita de los poemas homéricos había sido en la época de Pisístrato, tirano de Atenas. Esta idea fue también defendida en el siglo XX por otros investigadores como Reinhold Merkelbach,21​ que también han situado la primera redacción escrita de los poemas homéricos en el siglo VI a. C. Esta postura es criticada por los defensores de la redacción escrita de los poemas en el siglo VIII, puesto que creen que supone confundir la composición escrita de los poemas con la manipulación que sufrieron al ser puestos por escrito en la época de Pisístrato. En contra de las tesis de Wolf ya se manifestó Ulrich von Wilamowitz, en un estudio realizado en 1884, en el que señalaba que la versión ateniense de los poemas homéricos se había impuesto a las demás.
La cuestión homérica
Artículo principal: Cuestión homérica

Se denomina cuestión homérica a una serie de incógnitas planteadas en torno a los poemas homéricos. Dos de los interrogantes más debatidos son quién o quiénes fueron sus autores y de qué modo fueron elaborados.

Los investigadores están generalmente de acuerdo en que la Ilíada y la Odisea sufrieron un proceso de fijación y refinamiento a partir de material más antiguo en el siglo VIII a. C. Un papel importante en esta fijación parece que correspondió al tirano ateniense Hiparco, quien reformó la recitación de la poesía homérica en la festividad Panatenea. Muchos clasicistas sostienen que esta reforma implicó la confección de una versión canónica escrita.
Controversia en torno a la unidad de los poemas

En la Antigüedad, durante el periodo helenístico, los filólogos alejandrinos Jenón y Helánico llegaron a la conclusión, a partir de las diferencias y contradicciones de todo tipo que hallaron entre la Ilíada y la Odisea, de que solo la primera de estas epopeyas fue compuesta por Homero, por lo que fueron llamados «corizontes» o «separadores». Su opinión fue rechazada por otros filólogos alejandrinos como Aristarco de Samotracia, Zenódoto de Éfeso y Aristófanes de Bizancio.22​

En época moderna, la filología homérica ha mantenido diferentes puntos de vista que se han agrupado en distintas tendencias o escuelas:

La escuela analítica ha tratado de demostrar la falta de unidad existente en los poemas homéricos. Fue iniciada por el abad François Hédelin23​ en su obra póstuma Conjeturas académicas, publicada en 1715, y, sobre todo, a partir de la obra Prolegomena ad Homerum (1795), de Friedrich August Wolf. Los analistas defienden la intervención de varias manos distintas en la elaboración de cada uno de los poemas homéricos, que además serían producto de la recopilación de pequeñas composiciones populares preexistentes.

Posteriormente, una escuela denominada neoanalítica ha interpretado los poemas homéricos como resultado de la obra de un poeta a la vez recopilador y creador.24​

Frente a ellos se halla un punto de vista unitario que sostiene que cada uno de los poemas homéricos tiene una concepción global y una inspiración creativa que impide que puedan ser resultado de una compilación de poemas menores.25​

Por otro lado, el investigador clásico Richmond Lattimore26​ escribió un ensayo titulado Homero: ¿Quién era ella? (Homer: Who Was She?). Samuel Butler era más específico, y consideraba que una joven mujer siciliana habría sido la autora de la Odisea — pero no de la Ilíada —, idea con la que especularía Robert Graves en su novela La hija de Homero (Homer's Daughter).
Modo en que fueron elaborados los poemas

Es objeto de debate el modo en el que los poemas homéricos fueron elaborados y cuándo podrían haber tomado una forma escrita fija.

La mayoría de los clasicistas está de acuerdo en que, independientemente de que hubiera un Homero individual o no, los poemas homéricos son el producto de una tradición oral transmitida durante varias generaciones, que era la herencia colectiva de muchos cantantes-poetas, aoidoi. Un análisis de la estructura y el vocabulario de ambas obras muestra que los poemas contienen frases repetidas regularmente, incluyendo la repetición de versos completos. Milman Parry y Albert Lord señalaron que una tradición oral tan elaborada, ajena a las culturas literarias actuales, es típica de la poesía épica en una cultura exclusivamente oral. Parry afirmó que los trozos de lenguaje repetitivo fueron heredados por el cantante-poeta de sus predecesores y eran útiles para el poeta al componer. Parry llamó «fórmulas» a estos trozos de lenguaje repetitivo.

Sin embargo, hay una serie de investigadores (Wolfgang Schadewaldt, Vicenzo di Benedetto,27​ Keith Stanley, Wolfgang Kullmann) que defiende que los poemas homéricos fueron originalmente redactados por escrito. Como argumentos señalan la complejidad de la estructura de estos poemas, los reenvíos internos a pasajes que se encuentran situados a considerable distancia28​ y la creatividad en el uso de las fórmulas.29​

La solución propuesta por algunos autores como Albert Lord y posteriormente por Minna Skafte Jensen30​ es la «hipótesis de la transcripción», en la que un «Homero» iletrado dicta su poema a un escriba en el siglo VI a. C. o antes.31​ Homeristas más radicales, como Gregory Nagy, sostienen que un texto canónico de los poemas homéricos como «escritura» no existió hasta el período helenístico.
Geografía homérica

Homero concebía un mundo que estaba completamente rodeado por Océano, el cual era considerado padre de todos los ríos, mares, fuentes y pozos.32​

El estudio de las menciones geográficas en la Ilíada desvela que el autor conocía detalles muy precisos de la actual costa turca y, en particular, de Samotracia y del río Caístro, cerca de Éfeso. En cambio, las referencias a la península griega, con excepción de la pormenorizada enumeración de lugares del Catálogo de naves, son escasas y ambiguas. Todo esto indicaría que, de haber sido Homero una persona concreta, se trataría de un autor griego natural de la zona occidental de Asia Menor o de alguna de las islas próximas a ella.

El citado Catálogo de naves, que es la enumeración de los ejércitos de la coalición aquea, recoge un total de 178 nombres de lugar agrupados en 29 contingentes distintos. Se trata de un catálogo del que muchos nombres de lugares ya no podían ser reconocidos por los geógrafos griegos posteriores a Homero, pero en el que no se ha podido demostrar ninguna localización errónea.33​

En la Odisea, Homero menciona una serie de lugares en la parte que trata de las aventuras marinas de Odiseo de los que la mayoría de los historiadores sostiene que se trata de lugares puramente fabulosos, a pesar de que la tradición posterior trató de encontrar localizaciones precisas de ellos. En la Biblioteca mitológica de Apolodoro, se señala que:

Odiseo, según dicen algunos, vagó errante por Libia, según otros por Sicilia y, según el resto, por el Océano o por el mar Tirreno.

Otro aspecto controvertido de la geografía homérica ha sido la localización de la isla de Ítaca, patria de Odiseo, puesto que algunas de las descripciones de ella que aparecen en la Odisea no parecen corresponderse con la isla de Ítaca actual.
Aspectos históricos de los poemas
Artículo principal: Troya
Rasgos de la sociedad descritos por Homero

Homero describe una sociedad basada en el caudillaje; se trata de una sociedad guerrera en la que cada región tenía una autoridad suprema que habitualmente era hereditaria. Cada caudillo tenía un séquito personal formado por personas que guardaban un alto grado de lealtad. Disfrutaban de una serie de privilegios: las mejores partes en la distribución de botines y la propiedad de un dominio. Tenían una única esposa, pero podían tener numerosas concubinas, aunque hay un caso en el que Homero presenta una situación de poligamia: la del rey troyano Príamo. Las decisiones políticas eran discutidas en un consejo formado por el caudillo y los jefes locales y luego eran comunicadas en la asamblea del pueblo. Los caudillos también tenían la función de presidir los sacrificios ofrecidos a los dioses.

Homero describe un tribunal de justicia que juzgaba los delitos, aunque a veces las familias de los implicados podían llegar a un acuerdo privado que sirviera como compensación por el delito cometido, incluso en caso de homicidio.

En las relaciones exteriores era importante la hospitalidad, que era una relación en la que los caudillos estaban obligados a ofrecerse mutuamente alojamiento y ayuda cuando uno de ellos o un embajador suyo viajara al territorio del otro.

Entre los hombres libres citados se encuentran los thètes o siervos, que eran trabajadores libres cuya supervivencia dependía de un escaso salario. También se nombran los demiurgos, que eran profesionales que tenían una función pública, tales como artesanos, heraldos, adivinos, médicos y aedos.

La esclavitud también era práctica aceptada en la sociedad descrita por Homero. Los esclavos solían tomarse entre prisioneros de guerra, o bien en expediciones de pillaje. Se citan ejemplos de compraventa de esclavos y de personas que ya habían nacido siendo esclavas. Los amos a veces recompensaban a sus esclavos concediéndoles tierras o una casa. Se cita la posibilidad de que una esclava pudiera acabar convirtiéndose en la legítima esposa de su señor.

En cuanto a los valores éticos descritos, se incluyen el honrar debidamente a los dioses, respetar a mujeres, ancianos, mendigos y suplicantes extranjeros y no deshonrar el cadáver de un enemigo muerto. La incineración es el uso funerario que aparece en los poemas homéricos.

La religión era politeísta. Los dioses tenían características antropomórficas y decidían el destino de los mortales. Se realizaban numerosos ritos tales como sacrificios y plegarias para tratar de conseguir su ayuda y su protección.

Aunque se conocía el hierro, las armas, en su mayor parte, eran de bronce. Homero describe también el uso del carro de guerra como medio de transporte empleado por los caudillos durante las batallas.
Controversia sobre los aspectos históricos descritos
Véase también: Historicidad de la Ilíada

Desde el siglo VI a. C., Hecateo de Mileto y otros pensadores debatieron acerca del trasfondo histórico de los poemas cantados por Homero. Los comentarios escritos sobre ellos en el período helenístico exploraron las inconsistencias textuales de los poemas.

Las excavaciones realizadas por Heinrich Schliemann a finales del siglo XIX, así como el estudio de documentos de los archivos reales del Imperio Hitita comenzaron a convencer a los investigadores de que podía haber un fundamento histórico en la Guerra de Troya. Sin embargo, aunque la identidad de Troya como escenario histórico cuenta con el acuerdo de la mayoría de los investigadores, no se ha podido demostrar que se emprendiera contra la ciudad una expedición de guerra comandada por atacantes micénicos.

La investigación (encabezada por los antes mencionados Parry y Lord) de las épicas orales en idioma croata, montenegrino, bosnio, serbio y en lenguas turcas demostró que largos poemas podían ser preservados con consistencia por culturas orales hasta que alguien se tomase la molestia de ponerlos por escrito. El desciframiento del lineal B en los años 50 por Michael Ventris y otros constató una continuidad lingüística entre la lengua notada por la escritura micénica del siglo XIII a. C. y la lengua de los poemas atribuidos a Homero.

Por otra parte, la cuestión de saber a qué época histórica se pueden referir los testimonios de Homero y en qué medida pueden ser usados como fuentes históricas ha constituido el objeto de un largo debate, que se encuentra lejos de haber concluido. Algunos estudiosos como John Chadwick sostenían que la Grecia descrita por Homero no se parecía ni a la de su época ni a la de los cuatro siglos anteriores, mientras que Luigia Achillea Stella34​ señala que hay un importante legado micénico en los poemas homéricos. Joachim Latacz insiste en que el Catálogo de naves del canto II de la Ilíada recoge la situación de la época del siglo XIII a. C., es decir, de la civilización micénica.

En cambio, Moses I. Finley arguye que lo descrito por Homero no era ni el mundo micénico ni su propia época, sino la Edad Oscura de los siglos X y IX a. C., en todo caso una época anterior al desarrollo de las polis en el siglo VIII.35​

Los descubrimientos arqueológicos han aportado ciertos elementos desaparecidos con la caída de dicha civilización, pero cuyo recuerdo (topónimos, objetos, costumbres, etc.) guardó Homero. De gran insignificancia, comparado con lo que Homero olvida decir del mundo micénico en el ámbito de las instituciones y de los acontecimientos, aunque los poemas homéricos pretendan ser una descripción de ese mundo desaparecido.36​

Por otro lado, según los datos aportados por las tablillas micénicas en lineal B, se da concordancia entre muchas de las armas nombradas en los poemas homéricos y armas de la época micénica. El desciframiento de dichas tabillas ha puesto de manifiesto la diferencia entre el mundo micénico y la sociedad homérica. Los palacios micénicos, con su minuciosa burocracia, eran muy diferentes de los de los reyes homéricos, que tienen una organización mucho menos compleja y en los que no se da la escritura.37​

Homero solo alude en una ocasión a los dorios y no nombra la migración griega a Asia Menor durante la Edad Oscura.

Lo anterior ha sido esquematizado por Michel Austin y Pierre Vidal-Naquet, afirmando que

existen tres niveles históricos en Homero: el mundo micénico que el poeta trata de evocar, la Edad Oscura y la época en la que vivió; y no siempre resultará fácil distinguir con claridad lo que pertenece a uno o a otro nivel.38​

CONT.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty HOMERO I ( Introducción. LA ILIADA)

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Lun 08 Feb 2021, 09:05

HOMERO

WIKIPEDIA. CONT.

Redacción de los poemas homéricos en el siglo VIII a. C.

La mayoría de los historiadores sitúa la figura de Homero en el siglo VIII a. C., aunque hay controversia acerca de la fecha en la que sus poemas se pusieron por escrito. El hallazgo de una inscripción relacionada con un pasaje de la Ilíada en una vasija de Isquia conocida como la Copa de Néstor, datada hacia el año 720 a. C., ha sido interpretada por algunos investigadores, entre ellos Joachim Latacz, como un claro indicio de que en aquella época la obra de Homero ya había sido consignada por escrito. Sin embargo, otros autores, como Alfred Heubeck17​ y Carlo Odo Pavese, niegan que de esa inscripción pueda extraerse tal conclusión. Algunos fragmentos de cerámica del siglo VII a. C. que representan un cíclope cegado por Odiseo suelen interpretarse como influidos directamente por la Odisea. Hay otras obras de poesía arcaica que han sido interpretadas como influidas por Homero, como un poema de Alceo de Mitilene que alude a la cólera de Aquiles y un poema de Estesícoro en el que Helena se dirige a Telémaco para anunciarle que Atenea ha dispuesto su regreso.
Redacción de los poemas homéricos en el siglo VII a. C.

Algunos investigadores defienden que los poemas homéricos fueron puestos por escrito en el siglo VII a. C. Arguyen que de la referencia que hay en la Ilíada a la ciudad de Tebas de Egipto se deduce que este pasaje fue escrito tras la conquista de esta ciudad por el rey asirio Asurbanipal. Además, algunos pasajes parecen referirse a tácticas hoplitas que se cree que tuvieron su origen en ese siglo. También se cita como indicio la referencia en la Odisea a la ciudad de Ismaro,18​ que estaba de actualidad en el siglo VII a. C. No creen que la redacción de los poemas fuera posterior, porque consideran que hay suficientes referencias iconográficas y literarias para sostener que antes del siglo VI a. C. ya se conocían los poemas homéricos por escrito.19​
Redacción de los poemas homéricos en el siglo VI a. C.

Hay una corriente de investigadores que sostiene, en cambio, la hipótesis de que los poemas homéricos se pusieron por escrito a partir del siglo VI a. C. Creen que las coincidencias de temas entre los poemas homéricos y otros fragmentos literarios o iconográficos anteriores solo indican que ambos bebieron de las mismas fuentes orales.

Además, hay algunos testimonios antiguos, como un pasaje de Flavio Josefo, que defendían que Homero no había dejado escritos.20​ Ya a finales del siglo XVIII, algunos historiadores como Friedrich August Wolf consideraban que la primera redacción escrita de los poemas homéricos había sido en la época de Pisístrato, tirano de Atenas. Esta idea fue también defendida en el siglo XX por otros investigadores como Reinhold Merkelbach,21​ que también han situado la primera redacción escrita de los poemas homéricos en el siglo VI a. C. Esta postura es criticada por los defensores de la redacción escrita de los poemas en el siglo VIII, puesto que creen que supone confundir la composición escrita de los poemas con la manipulación que sufrieron al ser puestos por escrito en la época de Pisístrato. En contra de las tesis de Wolf ya se manifestó Ulrich von Wilamowitz, en un estudio realizado en 1884, en el que señalaba que la versión ateniense de los poemas homéricos se había impuesto a las demás.
La cuestión homérica
Artículo principal: Cuestión homérica

Se denomina cuestión homérica a una serie de incógnitas planteadas en torno a los poemas homéricos. Dos de los interrogantes más debatidos son quién o quiénes fueron sus autores y de qué modo fueron elaborados.

Los investigadores están generalmente de acuerdo en que la Ilíada y la Odisea sufrieron un proceso de fijación y refinamiento a partir de material más antiguo en el siglo VIII a. C. Un papel importante en esta fijación parece que correspondió al tirano ateniense Hiparco, quien reformó la recitación de la poesía homérica en la festividad Panatenea. Muchos clasicistas sostienen que esta reforma implicó la confección de una versión canónica escrita.
Controversia en torno a la unidad de los poemas

En la Antigüedad, durante el periodo helenístico, los filólogos alejandrinos Jenón y Helánico llegaron a la conclusión, a partir de las diferencias y contradicciones de todo tipo que hallaron entre la Ilíada y la Odisea, de que solo la primera de estas epopeyas fue compuesta por Homero, por lo que fueron llamados «corizontes» o «separadores». Su opinión fue rechazada por otros filólogos alejandrinos como Aristarco de Samotracia, Zenódoto de Éfeso y Aristófanes de Bizancio.22​

En época moderna, la filología homérica ha mantenido diferentes puntos de vista que se han agrupado en distintas tendencias o escuelas:

La escuela analítica ha tratado de demostrar la falta de unidad existente en los poemas homéricos. Fue iniciada por el abad François Hédelin23​ en su obra póstuma Conjeturas académicas, publicada en 1715, y, sobre todo, a partir de la obra Prolegomena ad Homerum (1795), de Friedrich August Wolf. Los analistas defienden la intervención de varias manos distintas en la elaboración de cada uno de los poemas homéricos, que además serían producto de la recopilación de pequeñas composiciones populares preexistentes.

Posteriormente, una escuela denominada neoanalítica ha interpretado los poemas homéricos como resultado de la obra de un poeta a la vez recopilador y creador.24​

Frente a ellos se halla un punto de vista unitario que sostiene que cada uno de los poemas homéricos tiene una concepción global y una inspiración creativa que impide que puedan ser resultado de una compilación de poemas menores.25​

Por otro lado, el investigador clásico Richmond Lattimore26​ escribió un ensayo titulado Homero: ¿Quién era ella? (Homer: Who Was She?). Samuel Butler era más específico, y consideraba que una joven mujer siciliana habría sido la autora de la Odisea — pero no de la Ilíada —, idea con la que especularía Robert Graves en su novela La hija de Homero (Homer's Daughter).
Modo en que fueron elaborados los poemas

Es objeto de debate el modo en el que los poemas homéricos fueron elaborados y cuándo podrían haber tomado una forma escrita fija.

La mayoría de los clasicistas está de acuerdo en que, independientemente de que hubiera un Homero individual o no, los poemas homéricos son el producto de una tradición oral transmitida durante varias generaciones, que era la herencia colectiva de muchos cantantes-poetas, aoidoi. Un análisis de la estructura y el vocabulario de ambas obras muestra que los poemas contienen frases repetidas regularmente, incluyendo la repetición de versos completos. Milman Parry y Albert Lord señalaron que una tradición oral tan elaborada, ajena a las culturas literarias actuales, es típica de la poesía épica en una cultura exclusivamente oral. Parry afirmó que los trozos de lenguaje repetitivo fueron heredados por el cantante-poeta de sus predecesores y eran útiles para el poeta al componer. Parry llamó «fórmulas» a estos trozos de lenguaje repetitivo.

Sin embargo, hay una serie de investigadores (Wolfgang Schadewaldt, Vicenzo di Benedetto,27​ Keith Stanley, Wolfgang Kullmann) que defiende que los poemas homéricos fueron originalmente redactados por escrito. Como argumentos señalan la complejidad de la estructura de estos poemas, los reenvíos internos a pasajes que se encuentran situados a considerable distancia28​ y la creatividad en el uso de las fórmulas.29​

La solución propuesta por algunos autores como Albert Lord y posteriormente por Minna Skafte Jensen30​ es la «hipótesis de la transcripción», en la que un «Homero» iletrado dicta su poema a un escriba en el siglo VI a. C. o antes.31​ Homeristas más radicales, como Gregory Nagy, sostienen que un texto canónico de los poemas homéricos como «escritura» no existió hasta el período helenístico.
Geografía homérica

Homero concebía un mundo que estaba completamente rodeado por Océano, el cual era considerado padre de todos los ríos, mares, fuentes y pozos.32​

El estudio de las menciones geográficas en la Ilíada desvela que el autor conocía detalles muy precisos de la actual costa turca y, en particular, de Samotracia y del río Caístro, cerca de Éfeso. En cambio, las referencias a la península griega, con excepción de la pormenorizada enumeración de lugares del Catálogo de naves, son escasas y ambiguas. Todo esto indicaría que, de haber sido Homero una persona concreta, se trataría de un autor griego natural de la zona occidental de Asia Menor o de alguna de las islas próximas a ella.

El citado Catálogo de naves, que es la enumeración de los ejércitos de la coalición aquea, recoge un total de 178 nombres de lugar agrupados en 29 contingentes distintos. Se trata de un catálogo del que muchos nombres de lugares ya no podían ser reconocidos por los geógrafos griegos posteriores a Homero, pero en el que no se ha podido demostrar ninguna localización errónea.33​

En la Odisea, Homero menciona una serie de lugares en la parte que trata de las aventuras marinas de Odiseo de los que la mayoría de los historiadores sostiene que se trata de lugares puramente fabulosos, a pesar de que la tradición posterior trató de encontrar localizaciones precisas de ellos. En la Biblioteca mitológica de Apolodoro, se señala que:

   Odiseo, según dicen algunos, vagó errante por Libia, según otros por Sicilia y, según el resto, por el Océano o por el mar Tirreno.

Otro aspecto controvertido de la geografía homérica ha sido la localización de la isla de Ítaca, patria de Odiseo, puesto que algunas de las descripciones de ella que aparecen en la Odisea no parecen corresponderse con la isla de Ítaca actual.
Aspectos históricos de los poemas
Artículo principal: Troya
Rasgos de la sociedad descritos por Homero

Homero describe una sociedad basada en el caudillaje; se trata de una sociedad guerrera en la que cada región tenía una autoridad suprema que habitualmente era hereditaria. Cada caudillo tenía un séquito personal formado por personas que guardaban un alto grado de lealtad. Disfrutaban de una serie de privilegios: las mejores partes en la distribución de botines y la propiedad de un dominio. Tenían una única esposa, pero podían tener numerosas concubinas, aunque hay un caso en el que Homero presenta una situación de poligamia: la del rey troyano Príamo. Las decisiones políticas eran discutidas en un consejo formado por el caudillo y los jefes locales y luego eran comunicadas en la asamblea del pueblo. Los caudillos también tenían la función de presidir los sacrificios ofrecidos a los dioses.

Homero describe un tribunal de justicia que juzgaba los delitos, aunque a veces las familias de los implicados podían llegar a un acuerdo privado que sirviera como compensación por el delito cometido, incluso en caso de homicidio.

En las relaciones exteriores era importante la hospitalidad, que era una relación en la que los caudillos estaban obligados a ofrecerse mutuamente alojamiento y ayuda cuando uno de ellos o un embajador suyo viajara al territorio del otro.

Entre los hombres libres citados se encuentran los thètes o siervos, que eran trabajadores libres cuya supervivencia dependía de un escaso salario. También se nombran los demiurgos, que eran profesionales que tenían una función pública, tales como artesanos, heraldos, adivinos, médicos y aedos.

La esclavitud también era práctica aceptada en la sociedad descrita por Homero. Los esclavos solían tomarse entre prisioneros de guerra, o bien en expediciones de pillaje. Se citan ejemplos de compraventa de esclavos y de personas que ya habían nacido siendo esclavas. Los amos a veces recompensaban a sus esclavos concediéndoles tierras o una casa. Se cita la posibilidad de que una esclava pudiera acabar convirtiéndose en la legítima esposa de su señor.

En cuanto a los valores éticos descritos, se incluyen el honrar debidamente a los dioses, respetar a mujeres, ancianos, mendigos y suplicantes extranjeros y no deshonrar el cadáver de un enemigo muerto. La incineración es el uso funerario que aparece en los poemas homéricos.

La religión era politeísta. Los dioses tenían características antropomórficas y decidían el destino de los mortales. Se realizaban numerosos ritos tales como sacrificios y plegarias para tratar de conseguir su ayuda y su protección.

Aunque se conocía el hierro, las armas, en su mayor parte, eran de bronce. Homero describe también el uso del carro de guerra como medio de transporte empleado por los caudillos durante las batallas.
Controversia sobre los aspectos históricos descritos
Véase también: Historicidad de la Ilíada

Desde el siglo VI a. C., Hecateo de Mileto y otros pensadores debatieron acerca del trasfondo histórico de los poemas cantados por Homero. Los comentarios escritos sobre ellos en el período helenístico exploraron las inconsistencias textuales de los poemas.

Las excavaciones realizadas por Heinrich Schliemann a finales del siglo XIX, así como el estudio de documentos de los archivos reales del Imperio Hitita comenzaron a convencer a los investigadores de que podía haber un fundamento histórico en la Guerra de Troya. Sin embargo, aunque la identidad de Troya como escenario histórico cuenta con el acuerdo de la mayoría de los investigadores, no se ha podido demostrar que se emprendiera contra la ciudad una expedición de guerra comandada por atacantes micénicos.

La investigación (encabezada por los antes mencionados Parry y Lord) de las épicas orales en idioma croata, montenegrino, bosnio, serbio y en lenguas turcas demostró que largos poemas podían ser preservados con consistencia por culturas orales hasta que alguien se tomase la molestia de ponerlos por escrito. El desciframiento del lineal B en los años 50 por Michael Ventris y otros constató una continuidad lingüística entre la lengua notada por la escritura micénica del siglo XIII a. C. y la lengua de los poemas atribuidos a Homero.

Por otra parte, la cuestión de saber a qué época histórica se pueden referir los testimonios de Homero y en qué medida pueden ser usados como fuentes históricas ha constituido el objeto de un largo debate, que se encuentra lejos de haber concluido. Algunos estudiosos como John Chadwick sostenían que la Grecia descrita por Homero no se parecía ni a la de su época ni a la de los cuatro siglos anteriores, mientras que Luigia Achillea Stella34​ señala que hay un importante legado micénico en los poemas homéricos. Joachim Latacz insiste en que el Catálogo de naves del canto II de la Ilíada recoge la situación de la época del siglo XIII a. C., es decir, de la civilización micénica.

En cambio, Moses I. Finley arguye que lo descrito por Homero no era ni el mundo micénico ni su propia época, sino la Edad Oscura de los siglos X y IX a. C., en todo caso una época anterior al desarrollo de las polis en el siglo VIII.35​

Los descubrimientos arqueológicos han aportado ciertos elementos desaparecidos con la caída de dicha civilización, pero cuyo recuerdo (topónimos, objetos, costumbres, etc.) guardó Homero. De gran insignificancia, comparado con lo que Homero olvida decir del mundo micénico en el ámbito de las instituciones y de los acontecimientos, aunque los poemas homéricos pretendan ser una descripción de ese mundo desaparecido.36​

Por otro lado, según los datos aportados por las tablillas micénicas en lineal B, se da concordancia entre muchas de las armas nombradas en los poemas homéricos y armas de la época micénica. El desciframiento de dichas tabillas ha puesto de manifiesto la diferencia entre el mundo micénico y la sociedad homérica. Los palacios micénicos, con su minuciosa burocracia, eran muy diferentes de los de los reyes homéricos, que tienen una organización mucho menos compleja y en los que no se da la escritura.37​

Homero solo alude en una ocasión a los dorios y no nombra la migración griega a Asia Menor durante la Edad Oscura.

Lo anterior ha sido esquematizado por Michel Austin y Pierre Vidal-Naquet, afirmando que

   existen tres niveles históricos en Homero: el mundo micénico que el poeta trata de evocar, la Edad Oscura y la época en la que vivió; y no siempre resultará fácil distinguir con claridad lo que pertenece a uno o a otro nivel.38​

CONT.


Última edición por Pascual Lopez Sanchez el Jue 22 Abr 2021, 05:43, editado 1 vez


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Lun 08 Feb 2021, 09:09

HOMERO

WIKIPEDIA. CONT.


Se llama lengua o dialecto homérico a la variante de la lengua griega utilizada en la Ilíada y la Odisea, adoptada en cierta medida en la tragedia y la lírica griega posterior. Es un lenguaje únicamente literario, arcaico ya en el siglo VII a. C., y más todavía en el siglo VI. Tal artificialidad se ajustaba a una propuesta fundamental de la epopeya, es decir, la de una ruptura con lo cotidiano. Mucho después de muerto Homero, los autores griegos aún se valían de los «homerismos» para darles a sus obras un aire de grandeza.

Las razones de la utilización de esta lengua obedecen a motivos sociales, ya que estas obras serían dirigidas en principio a un público aristocrático y culto, y a motivos de estilo, ya que el verso hexámetro dactílico con que se componían los poemas épicos era muy rígido y se necesitaban variantes de la misma palabra que cupieran en las diferentes partes del verso. A veces la métrica del hexámetro dactílico permite encontrar tanto la forma inicial como explicar ciertos giros. Por ejemplo, es el caso de la digamma (Ϝ), fonema desaparecido desde el primer milenio a. C., aunque utilizado por Homero en cuestiones de silabación, incluso si no era escrito ni pronunciado. Así, en el verso 108 del Canto I de la Ilíada:

ἐσθλὸν δ’ οὔτέ τί πω [Ϝ]εἶπες [Ϝ]έπος οὔτ’ ἐτέλεσσας

el empleo concurrente de dos genitivos, el arcaico en -οιο y el moderno en -ου, o incluso dos dativos plurales (-οισι y -οις) muestran que el aedo podía alternar a su voluntad:

la lengua homérica era una mezcla de formas de épocas diversas, que nunca fueron empleadas juntas y cuya combinación resulta de una libertad puramente literaria.
ROMILLY, Jacqueline de

Más aún, la lengua homérica combina diferentes dialectos.39​ Se pueden descartar los aticismos, transformaciones encontradas cuando se plasmó el texto. Quedaron dos grandes dialectos, el jónico y el eolio, cuyas particularidades son manifiestas para el lector: por ejemplo, el jónico utiliza una êta (η) allí donde el jónico-ático utiliza una alfa larga (ᾱ), de ahí los nombres «Athéné» o «Héré», en lugar de los clásicos «Athéna » y «Héra». Esta «coexistencia irreductible» de los dos dialectos, según la expresión de Pierre Chantraine, puede explicarse de diversas maneras:

composición en eólico, que después pasó al jónico
composición en una región donde ambos dialectos son utilizados por igual
libre elección del aedo, como para la mezcla de formas de épocas diferentes, a menudo a causa de la métrica.

Varía el griego homérico del clásico en la morfología de las palabras, en varias formas de declinación y flexión del nombre y del verbo, y en el vocabulario. La lengua homérica tiene una base de dialecto jonio, formas del dialecto eolio y de otros, formas tanto arcaicas como más modernas, y otras nuevas.

Algunos ejemplos de usos dialectales:

Del jonio

Pérdida total de digamma.
Uso de -ν eufónica.
Preposiciones sin apocopar y uso de preposiciones jonias como πρóς.
Tercera persona de plural en -σαν.
Genitivo «moderno» (clásico) en -ου.

Del eolio

Vocalización de digamma.
Relativos con geminada, como óππος.
Preverbios apocopados.
Dativos en -εσσι atemáticos40​ fuera de la declinación en -σ-.
Aoristos en -σσ-.

Del ático

Presencia del espíritu áspero.
Partícula -μην.
Dativos en -ει (jonio -ι).

Coincidencias con el micénico

Genitivo en -οιο.
τε usada como adverbio (no como partícula).

La épica tenía además sus propios usos de la lengua para expresarse:

La tmesis o corte del preverbio y el verbo pudiendo existir otra palabra en medio. Podría deberse a que en la época en que se compusieron los poemas aún no se utilizaban unidos.
El uso facultativo del aumento verbal.41​
La digamma desaparece en la escritura y en la dicción, pero se puede detectar al no producirse crasis inevitables en otros contextos. Influye en el recuento métrico aunque no se vea.
Una licencia poética que consiste en la diéctasis.42​

Influencia de la épica homérica en la literatura griega posterior

La épica homérica era tan apreciada entre los griegos que fue la herramienta de enseñanza utilizada entre ellos. Además sus versos eran memorizados y repetidos constantemente aunque la gente fuera iletrada, por ello fueron muy conocidos en casi todas las etapas de la historia griega desde la composición de los poemas. La influencia que tuvieron, por su importancia, en otros géneros literarios contemporáneos o posteriores es fácilmente rastreable en la lírica y el teatro griegos.

La vinculación de la lírica a la épica es evidente en temas, influencia de vocabulario «épico» («homerismos», arcaísmos conservados por Homero, palabras muy técnicas sobre la guerra, etc.), las fórmulas homéricas, los epítetos tradicionales, muchas escenas épicas (aumentadas, cambiadas o satirizadas para dar cuenta de la originalidad del poeta lírico).

Las composiciones de ambos géneros se cantaban ante un público, aunque con funciones diferentes: la épica narraba hechos heroicos del pasado al son de la lira con una lengua elevada y culta; la lírica criticaba, celebraba, veneraba etc. al son de la flauta o de la lira.

En sus orígenes los versos épicos eran compuestos y cantados por los mismos autores. Con el tiempo se va separando el autor del ejecutante.43​ En la épica queda un corpus cerrado interpretado por un rapsoda que se limita a ponerlo en ejecución. En la lírica también ocurre, aunque existen «poietés» líricos que componen y que insertan su nombre en las obras conscientes de su autoría, para que quien interprete sus poemas hable de él. El autor de épica podía componer lírica, aunque es una circunstancia especial (en la épica hay pasajes que bien podrían identificarse con monodias líricas mencionadas a la manera de la épica).

Las obras de ambos se recitaron en banquetes y fiestas. Se fijaron para ello los poemas por escrito.

Sin embargo, el yambo es una parte de la lírica relativamente poco afectada por la épica. Cierto es que se recitaba ante público, pero por lo demás podríamos decir que el yambo es anti-épico. Los temas de la épica muchas veces aparecen totalmente parodiados, su lenguaje no es en absoluto elevado sino completamente contrario, y el autor se manifiesta y da datos de sí mismo: el objetivo del yambo es escarnecer a otra persona y contar historias realistas de personajes absolutamente antiheróicos.
Véase también

Troya
Ilíada
Historicidad de la Ilíada
Odisea
Himnos homéricos
Batracomiomaquia
Cuestión homérica

Bibliografía

ALSINA, José (1991). Teoría literaria griega. Madrid:Gredos. ISBN 84-249-1457-0.
CARLIER, Pierre (2005). Homero. Madrid: Akal. ISBN 978-84-460-2151-3.44​
CRESPO, Emilio (1982). Ilíada. Madrid: Gredos. ISBN 84-249-1446-5.
DALBY, Andrew (2008). La reinvención de Homero. Madrid: Gredos. ISBN 978-84-249-3574-0.45​
GARCÍA GUAL, Carlos (2004). La Odisea. Madrid: Alianza. ISBN 84-206-7750-7.
LATACZ, Joachim (2003). Troya y Homero. Barcelona: Destino.
POMEROY, Sarah B.; BURSTEIN, Stanley M.; DONLAN, Walter; TOLBERT ROBERTS, Jennifer (2001). La Antigua Grecia. Barcelona: Crítica. ISBN 84-8432-302-1.46​
RODRÍGUEZ ADRADOS Francisco; FERNÁNDEZ-GALIANO, Manuel; GIL, Luis; LASSO DE LA VEGA, J. S. (1984). Introducción a Homero. Madrid: Labor Editorial.
RUIPÉREZ SÁNCHEZ, Martin (1965). Nueva Antología de la «Ilíada» y la «Odisea». Madrid: CSIC (reeditado en Ediciones Clásicas).
SIGNES CODOÑER, Juan (2004). Escritura y literatura en la Grecia arcaica. Madrid: Akal. ISBN 84-460-1748-2.47​
WERNHER, Gretel; Páramo, Jorge (1995). Micenas y Homero (A propósito de Ilíada XV 187-193). Santafé de Bogotá: Instituto Caro y Cuervo.

Notas y referencias

Véase «Canon occidental».
« En griego antiguo: «τυφλὸς ἀνήρ, οἰκεῖ δὲ Χίῳ ἔνι παιπαλοέσσῃ», verso 172. El himno está datado entre mediados del siglo VII y principios del VI a. C.
Iliada, VI, 146; citado por Simónides, Kirk, p. 2.
Luciano de Samósata: Historia verdadera o Sobre la muerte de Peregrino II, 20.
Clímene y Temisto son ejemplos de la utilización de nombres de mujeres en tiempos míticos e históricos.
Se sobrentiende que hace referencia a la ciudad de Salamina de Chipre.
Es presumible que dicha estatua sea la que reprodujo en el relieve de la Apoteosis de Homero el escultor Arquelao de Priene. Cf. la edición de Hitzig-Blümner, III, 2, pág. 749.
Copia en molde de yeso, conservada en el Museo de Arte Clásico de Hostinné, del relieve Apoteosis de Homero, conservado este en el Museo Británico.

Hermann Hifzig (1843 - 1918): filólogo clásico suizo.
Hugo Blümner (1844 - 1919): arqueólogo y filólogo clásico alemán.

Certamen de Homero y Hesíodo, 37, según la traducción de Aurelio Pérez Jiménez y Alfonso Martínez Díez. Madrid: Gredos, 2000. ISBN 84-249-2462-2.

Certamen de Homero y Hesíodo.
Texto bilingüe griego - inglés.

Joachim Latacz: Troya y Homero, pág. 212.
Michael Siebler: La Guerra de Troya. Mito y realidad, pág. 97.

Michael Siebler (n. 1956): arqueólogo clásico y periodista alemán.

Pausanias. II. p. 2.3.
Levi, Peter (1993). «Renacimientos postclásicos». En Julian Viñuales, ed. Grecia cuna de occidente Vol. II. Folio. p. 207. ISBN 8475833594.
Heródoto: Historias II, 53.
Aulo Gelio, Noches áticas III,11.
Sobre la obra La competición entre Homero y Hesíodo, en inglés; facsímil de la ed. de 1914 de H.G. Evelyn-White, en el sitio del Internet Archive.

La competición entre Homero y Hesíodo: texto bilingüe griego - inglés, en la misma obra.

La Crónica de Paros (A 28-29) ubica el florecimiento de Homero en una fecha que equivale al 906/905 a. C., y sitúa el de Hesíodo aproximadamente una generación antes.
Alfred Heubeck (1914 - 1987): filólogo clásico alemán.
Véase «Cícones».
Andrew Dalby (n. 1947; miembro del Chartered Institute of Linguists; lingüista, traductor e historiador británico): La reinvención de Homero, pp. 187-189.
Flavio Josefo: Contra Apión, 1, 12.
Reinhold Merkelbach (1918 - 2006): filólogo clásico alemán.
López Eire, Antonio (2005). «Introducción». Odisea (36ª edición). Madrid: Espasa. pp. 14-15. ISBN 84-239-1870-X.
François Hédelin (1604 - 1676), abbé d'Aubignac: dramaturgo francés, teórico del teatro.
Luis García Iglesias: Los orígenes del pueblo griego, pág. 245.
Antonio López Eire: Introducción a la Odisea. Editorial Espasa-Calpe. ISBN 84-239-1870-X.
Richmond Lattimore (1906 - 1984): poeta y clasicista estadounidense, traductor de la Ilíada y la Odisea.
Vicenzo di Benedetto (1934 - 2013): filólogo clásico italiano.
Véanse «Prolepsis», «Analepsis» y «Racconto».
Juan Signes Codoñer: Escritura y literatura en la Grecia arcaica, pág. 143.
Minna Skafte Jensen (n. 1937): clasicista danesa.
Juan Signes Codoñer: Escritura y literatura en la Grecia arcaica, pp. 165-166.
Ilíada, XIV, 200; XVIII, 606; XXI, 196.
Joachim Latacz: Troya y Homero, página 303. Barcelona, 2003; E. Visser: Homers Katalog der Schiffe, Sttutgart/Leipzig 1997

Edzard Visser (n. 1954): filólogo clásico alemán.

Luigia Achillea Stella (1904 - 1998): filóloga italiana.
Finley, Moses I. (1980). El mundo de Odiseo. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. p. 46. ISBN 84-7509-395-7.
AUSTIN, Michel; VIDAL-NIQUET, Pierre (1986 [1ª ed.]). Economía y sociedad en la antigua Grecia. Buenos Aires: Paidós Ibérica. pp. p . 46. ISBN 84-7509-395-7.
Vidal-Naquet, Pierre: Homére et le monde mycénien, á propos d'un livre et d'une polémique ancienne (Homero y el mundo micénico, en torno a un libro y a una vieja polémica), Annales, 18, París, 1963, pp. 703-719.
AUSTIN, Michel; VIDAL-NIQUET, Pierre (1986 [1ª ed.]). Economía y sociedad en la antigua Grecia. Buenos Aires:Paidós Ibérica. p. 47. ISBN 84-7509-395-7.
Véase también el apartado «Lenguas antiguas» del artículo «Lenguas griegas».
Ajenos al tema.
Sobre el aumento, en el sitio Agrega.
Diéctasis: conservación artificial del hiato entre dos vocales con el mismo timbre que si hubiera diptongo.

Definición dada en un apéndice de una obra sobre la lengua de Homero publicada por InterClFassica, de la Universidad de Murcia.
Texto en PDF, en el sitio de InterClassica; v. pág. 199: Apéndice III: La lengua homérica.

Véanse «Aedo» y «Rapsoda».
Pierre Carlier (1949 - 2011): historiador francés.
Andrew Dalby (n. 1947): lingüista inglés.
Sarah B. Pomeroy (n. 1938): historiadora estadounidense; Stanley Mayer Burstein (n. 1941): historiador estadounidense.

Véase «Época arcaica».

Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Homero.
Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Homero.
Wikisource contiene obras originales de o sobre Homero.
Obras de Homero en español en el Proyecto Gutenberg.
Textos en griego en Wikisource.

PIERRON, Pierre Alexis: Historia de la literatura griega (Histoire de la littérature grecque, 1850).
Entrada de «Homero» (Homère): texto francés en el sitio de Philippe Remacle. Ed. de Hachette, 1875.
Philippe Remacle (1944 – 2011): helenista y latinista belga de expresión francesa.

Homero en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo).

Vida de Homero o Sobre el origen y la vida de Homero (Βίος Ὁμήρουo Περὶ τῆς τοῦ Ὁμήρου γενέσιος καὶ βιοτῆς; en latín, Vita Homeri Herodotea): biografía de Homero atribuida tradicionalmente a Heródoto.
Traducción de Pierre-Henri Larcher al francés, en Wikisource.
Texto griego, en el mismo sitio.
Texto griego, en la Bibliotheca Augustana.
Pierre-Henri Larcher (1726 - 1812): helenista y arqueólogo francés.

FILÓSTRATO EL VIEJO: Cuadros o Imágenes (Εικόνες); II, 8: El Meles (Μέλης); la pintura representa la historia de Criteis, madre de Homero según algunas tradiciones.
Traducción al inglés, en el sitio Theoi; trad. de 1931 de Arthur Fairbanks publicada en la Loeb Classical Library.
Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Ph. Remacle.
Texto griego, en Wikisource.
Criteis: Κριϑηΐς / Kritheïs; o Creteis: Κρηϑηϊς / Kretheïs.
Arthur Fairbanks (1864 - 1944): historiador estadounidense del arte que fue director del Museo de Bellas Artes de Boston desde 1908 hasta 1925.

PAZ, Jorge de la: Los primeros biógrafos de Homero.
Texto en PDF.

AUTENRIETH, Georg: Diccionario homérico para escuelas e institutos (A Homeric Dictionary for Schools and Colleges). Harper and Brothers. Nueva York. 1891.
Texto inglés con índice electrónico en el Proyecto Perseus.
Georg Autenrieth (1833 - 1900): filólogo alemán.
El título original alemán de la obra es Wörterbuch zu den Homerischen Gedichten (Diccionario de los poemas homéricos), y fue publicada en 1873; la 9.ª ed. es de 1902. La traducción inglesa se publicó por primera vez en 1880.
Harper and Brothers: después, de HarperCollins.

Hesiod, the Homeric hymns and Homerica (Hesíodo, los himnos homéricos y obras atribuidas a Homero). Edición de 1914 de Hugh Gerard Evelyn-White en la Loeb Classical Library.
Texto inglés en Internet Archive, con las obras en edición bilingüe griego - inglés.
Texto en facsímil electrónico.

La competición entre Homero y Hesíodo: texto bilingüe griego - inglés; facsímil de la ed. de 1914 de H.G. Evelyn-White.

Epigramas atribuidos a Homero.
Textos franceses de los epigramas en el sitio de Philippe Remacle.
Textos bilingües griego - inglés de los epigramas: facsímil de la ed. de 1914 de H.G. Evelyn-White.

La toma de Ecalia (Οἰχαλίᾱς Ἅλωσις), obra épica fragmentaria atribuida en la Antigüedad unas veces a Homero y otras a Creófilo de Samos. Se incluye en el Ciclo Épico.
Texto bilingüe griego - inglés: facsímil de la ed. de 1914 de H.G. Evelyn-White.

La hospitalidad en Homero: texto en PDF en el sitio de publicaciones de la Universidad Complutense de Madrid.

El ideal homérico de la «porción justa»: texto en el sitio InterClassica, de la Universidad de Murcia.

MARTIN, Thomas R.: An Overview of Classical Greek History from Mycenae to Alexander (Panorama de la historia de la Grecia Antigua desde la época micénica hasta la de Alejandro).
Apartado Homer and the Social Values of Greek Aristocrats (Homero y los valores sociales de los aristócratas griegos): texto inglés en el Proyecto Perseus.

MARTIN, Richard P.: The Language of the Heroes: Speech and Performance in the "Iliad" (El lenguaje de los héroes: el discurso y la actuación en la "Ilíada"), 1989.
Portada con directorio electrónico en el lado izquierdo, en el sitio del Centro de Estudios Helénicos (Center for Hellenic Studies o CHS), institución de Washington afiliada a la Universidad de Harvard y dirigida por Gregory Nagy.
Para las citas: González, José M. 2013. The Epic Rhapsode and His Craft: Homeric Performance in a Diachronic Perspective. Hellenic Studies Series 47. Washington, DC: Center for Hellenic Studies.

NAGY, Gregory: Homer and Comparative Mythology (Homero y la mitología comparada), en Greek Mythology and Poetics (La mitología griega y la poética), 1990.
Texto, en inglés, en el sitio del CHS.
NAGY, G.: Formula and Meter: The Oral Poetics of Homer (Las fórmulas y la métrica: la poética oral de Homero, en la misma obra.
Texto, en inglés, en el sitio del CHS.
Para las citas: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

NAGY, G.: Homer's Text and Language (El lenguaje y el texto de Homero), 2004.
Portada con directorio electrónico en el lado izquierdo, en el sitio del CHS.
Para las citas: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

BECK, Deborah: Homeric Conversation (La conversación homérica), 2005.
Portada con directorio electrónico en el lado izquierdo, en el sitio del CHS.
Para las citas: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

WALSH, Thomas R.: Fighting Words and Feuding Words: Anger and the Homeric Poems (Vocabularios de combate y de enemistad: la cólera y los poemas homéricos), 2005.
Portada, con índice electrónico en el lado izquierdo, en el sitio del CHS.
Para las citas: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

COMPTON, Todd M.: Homer: The Trial of the Rhapsode (Homero: el proceso judicial del rapsoda), en Victim of the Muses: Poet as Scapegoat, Warrior and Hero in Greco-Roman and Indo-European Myth and History (Víctima de las musas: el poeta como chivo expiatorio, guerrero y héroe en el mito y en la historia grecorromanos e indoeuropeos), 2006.
Texto, en inglés, en el sitio del CHS.
COMPTON, Todd M.: Victim of the Muses: Mythical Poets (Víctima de las musas: los poetas míticos), en la misma obra.
Texto, en inglés, en el mismo sitio.
Todd M. Compton (Todd Merlin Compton, n. 1952): historiador estadounidense, especialista en el mundo clásico y en el mormón.
Para las citas: Compton, Todd M. 2006. Victim of the Muses: Poet as Scapegoat, Warrior and Hero in Greco-Roman and Indo-European Myth and History. Hellenic Studies Series 11. Washington, DC: Center for Hellenic Studies.

TRAMPEDACH, Kai: Authority Disputed: The Seer in Homeric Epic (La autoridad disputada: el adivino en la épica homérica), en Practitioners of the Divine: Greek Priests and Religious Figures from Homer to Heliodorus (Practicantes de lo divino: los sacerdotes y los religiosos de la Antigua Grecia desde Homero hasta Heliodoro), 2008.
Texto, en inglés, en el mismo sitio.
Para las citas: Dignas, Beate, and Kai Trampedach, eds. 2008. Practitioners of the Divine: Greek Priests and Religious Figures from Homer to Heliodorus. Hellenic Studies Series 30. Washington, DC: Center for Hellenic Studies.

NAGY, Gregory: Homer the Classic (Homero el clásico), 2008.
Portada con directorio electrónico en el lado izquierdo, en el mismo sitio.
Para las citas: Nagy, Gregory. 2008. Homer the Classic. Hellenic Studies Series 36. Washington, DC: Center for Hellenic Studies.

NAGY, G.: Epic (La épica), 2009.
Texto, en el mismo sitio.
Para las citas: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

NAGY, G.: Homer the Preclassic (Homero el preclásico), 2009.
Portada con directorio electrónico en el lado izquierdo, en el mismo sitio.
Para las citas: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

Sobre Homero, en el Proyecto Perseus.

Homero en Internet Movie Database (en inglés).


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Mar 09 Feb 2021, 01:18

HOMERO

LA ILIADA

ADVERTENCIA PREVIA

Advertencia de Luarna Ediciones:

"Este es un libro de dominio público en tanto
que los derechos de autor, según la legislación
española han caducado.

Luarna lo presenta aquí como un obsequio a
sus clientes, dejando claro que:

- La edición no está supervisada por nuestro
departamento editorial, de forma que no
nos responsabilizamos de la fidelidad del
contenido del mismo.

- Luarna sólo ha adaptado la obra para
que pueda ser fácilmente visible en los
habituales readers de seis pulgadas.

- A todos los efectos no debe considerarse
como un libro editado por Luarna.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]


Hay diferentes formatos PDF de LA ILIADA; además de múltiples y preciosas ediciones en papel. Las ediciones pdf que he visto ( incluso en la BVMC ) hay que leerlas en su punto de origen. Obras de dominio público, pero no para el público en general - ya que este no sabe, no puede o no quiere acceder a fuentes especializadas).

Yo difundo poesía haciéndome eco de la iniciativa de Juan Gelman y Eduardo Galeano, UN METRO CUADRADO DE POESÍA.

Creo que Aires de Libertad es un "metro cuadrado idóneo" para leer poesía.

Se entiende fácilmente que aquí no existe rédito económico alguno. Y que nuestra invitación será, siempre que se pueda, a comprar el libro en papel.

Gracias.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Mar 09 Feb 2021, 01:26

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera


1. Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles;
cólera funesta que causó infinitos males a los
aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas
de héroes, a quienes hizo presa de perros
y pasto de aves -cumplíase la voluntad de
Zeus- desde que se separaron disputando el
Atrida, rey de hombres, y el divino Aquiles.

8. ¿Cuál de los dioses promovió entre ellos la
contienda para que pelearan? El hijo de Leto y
de Zeus. Airado con el rey, suscitó en el ejército
maligna peste, y los hombres perecían por el
ultraje que el Atrida infiriera al sacerdote Crises.
Éste, deseando redimir a su hija, se había
presentado en las veleras naves aqueas con un
inmenso rescate y las ínfulas de Apolo, el que
hiere de lejos, que pendían de áureo cetro, en la
mano; y a todos los aqueos, y particularmente a
los dos Atridas, caudillos de pueblos, así les
suplicaba:

17. -¡Atridas y demás aqueos de hermosas grebas!
Los dioses, que poseen olímpicos palacios,
os permitan destruir la ciudad de Príamo y
regresar felizmente a la patria! Poned en libertad
a mi hija y recibid el rescate, venerando al
hijo de Zeus, a Apolo, el que hiere de lejos.

22. Todos los aqueos aprobaron a voces que se
respetara al sacerdote y se admitiera el espléndido
rescate; mas el Atrida Agamenón, a quien
no plugo el acuerdo, le despidió de mal modo y
con altaneras voces:

26. -No dé yo contigo, anciano, cerca de las
cóncavas naves, ya porque ahora demores tu
partida, ya porque vuelvas luego, pues quizás
no te valgan el cetro y las ínfulas del dios. A
aquélla no la soltaré; antes le sobrevendrá la
vejez en mi casa, en Argos, lejos de su patria,
trabajando en el telar y aderezando mi lecho.
Pero vete; no me irrites, para que puedas irte
más sano y salvo.

33 Así dijo. El anciano sintió temor y obedeció
el mandato. Fuese en silencio por la orilla del
estruendoso mar; y, mientras se alejaba, dirigía
muchos ruegos al soberano Apolo, a quien parió
Leto, la de hermosa cabellera:

37. -¡Óyeme, tú que llevas arco de plata, proteges
a Crisa y a la divina Cila, a imperas en
Ténedos poderosamente! ¡Oh Esminteo! Si alguna
vez adorné tu gracioso templo o quemé
en tu honor pingües muslos de toros o de cabras,
cúmpleme este voto: ¡Paguen los dánaos
mis lágrimas con tus flechas!

43. Así dijo rogando. Oyóle Febo Apolo e, irritado
en su corazón, descendió de las cumbres
del Olimpo con el arco y el cerrado carcaj en los
hombros; las saetas resonaron sobre la espalda
del enojado dios, cuando comenzó a moverse.
Iba parecido a la noche. Sentóse lejos de las
naves, tiró una flecha y el arco de plata dio un
terrible chasquido. Al principio el dios disparaba
contra los mulos y los ágiles perros; mas
luego dirigió sus amargas saetas a los hombres,
y continuamente ardían muchas piras de cadáveres.

CONT.


Última edición por Pascual Lopez Sanchez el Jue 22 Abr 2021, 05:41, editado 1 vez


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Mar 09 Feb 2021, 01:32

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

53. Durante nueve días volaron por el ejército
las flechas del dios. En el décimo, Aquiles convocó
al pueblo al ágora: se lo puso en el corazón
Hera, la diosa de los níveos brazos, que
se interesaba por los dánaos, a quienes veía
morir. Acudieron éstos y, una vez reunidos,
Aquiles, el de los pies ligeros, se levantó y dijo:

59. -¡Atrida! Creo que tendremos que volver
atrás, yendo otra vez errantes, si escapamos de
la muerte; pues, si no, la guerra y la peste unidas
acabarán con los aqueos. Mas, ea, consultemos
a un adivino, sacerdote o intérprete de
sueños -pues también el sueño procede de
Zeus-, para que nos diga por qué se irritó tanto
Febo Apolo: si está quejoso con motivo de
algún voto o hecatombe, y si quemando en su
obsequio grasa de corderos y de cabras escogidas,
querrá libramos de la peste.

68. Cuando así hubo hablado, se sentó. Levantóse
entre ellos Calcante Testórida, el mejor de los
augures -conocía lo presente, lo futuro y lo pasado,
y había guiado las naves aqueas hasta Ilio
por medio del arte adivinatoria que le diera
Febo Apolo-, y benévolo los arengó diciendo:

74. -¡Oh Aquiles, caro a Zeus! Mándasme explicar
la cólera de Apolo, del dios que hiere de
lejos. Pues bien, hablaré; pero antes declara y
jura que estás pronto a defenderme de palabra
y de obra, pues temo irritar a un varón que goza
de gran poder entre los argivos todos y es
obedecido por los aqueos. Un rey es más poderoso
que el inferior contra quien se enoja; y, si
bien en el mismo día refrena su ira, guarda luego
rencor hasta que logra ejecutarlo en el pecho
de aquél. Dime, pues, si me salvarás.

84. Y contestándole, Aquiles, el de los pies ligeros,
le dijo:

85. -Manifiesta, deponiendo todo temor, el vaticinio
que sabes; pues ¡por Apolo, caro a Zeus; a
quien tú, Calcante, invocas siempre que revelas
oráculos a los dánaos!, ninguno de ellos pondrá
en ti sus pesadas manos, cerca de las cóncavas
naves, mientras yo viva y vea la luz acá en la
tierra, aunque hablares de Agamenón, que al
presente se jacta de ser en mucho el más poderoso
de todos los aqueos.

92. Entonces cobró ánimo y dijo el eximio vate:

93. -No está el dios quejoso con motivo de algún
voto o hecatombe, sino a causa del ultraje que
Agamenón ha inferido al sacerdote, a quien no
devolvió la hija ni admitió el rescate. Por esto el
que hiere de lejos nos causó males y todavía
nos causará otros. Y no librará a los dánaos de
la odiosa peste, hasta que sea restituida a su
padre, sin premio ni rescate, la joven de ojos
vivos, y llevemos a Crisa una sagrada hecatombe.
Cuando así le hayamos aplacado, renacerá
nuestra esperanza.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Mar 09 Feb 2021, 01:40

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera.
Cont.

101. Dichas estas palabras, se sentó. Levantóse
al punto el poderoso héroe Agamenón Atrida,
afligido, con las negras entrañas llenas de cólera
y los ojos parecidos al relumbrante fuego; y,
encarando a Calcante la torva vista, exclamó:

106.-¡Adivino de males! jamás me has anunciado
nada grato. Siempre te complaces en profetizar
desgracias y nunca dijiste ni ejecutaste
nada bueno. Y ahora, vaticinando ante los
dánaos, afirmas que el que hiere de lejos les
envía calamidades, porque no quise admitir el
espléndido rescate de la joven Criseide, a quien
anhelaba tener en mi casa. La prefiero, ciertamente,
a Clitemnestra, mi legítima esposa, porque
no le es inferior ni en el talle, ni en el natural,
ni en inteligencia, ni en destreza. Pero, aun
así y todo, consiento en devolverla, si esto es lo
mejor; quiero que el pueblo se salve, no que
perezca. Pero preparadme pronto otra recompensa,
para que no sea yo el único argivo que
sin ella se quede; lo cual no parecería decoroso.
Ved todos que se va a otra parte la que me había
correspondido.

121. Replicóle en seguida el celerípede divino
Aquiles:

122. -¡Atrida gloriosísimo, el más codicioso de
todos! ¿Cómo pueden darte otra recompensa
los magnánimos aqueos? No sabemos que existan
en parte alguna cosas de la comunidad,
pues las del saqueo de las ciudades están repartidas,
y no es conveniente obligar a los hombres
a que nuevamente las junten. Entrega ahora esa
joven al dios, y los aqueos te pagaremos el triple
o el cuádruple, si Zeus nos permite algún
día tomar la bien murada ciudad de Troya.

130. Y, contestándole, el rey Agamenón le dijo:

131. Aunque seas valiente, deiforme Aquiles, no
ocultes así tu pensamiento, pues no podrás
burlarme ni persuadirme. ¿Acaso quieres, para
conservar tu recompensa, que me quede sin la
mía, y por esto me aconsejas que la devuelva?
Pues, si los magnánimos aqueos me dan otra
conforme a mi deseo para que sea equivalente...
Y si no me la dieren, yo mismo me apoderaré
de la tuya o de la de Ayante, o me llevaré la de
Ulises, y montará en cólera aquél a quien me
llegue. Mas sobre esto deliberaremos otro día.
Ahora, ea, echemos una negra nave al mar divino,
reunamos los convenientes remeros, embarquemos
víctimas para una hecatombe y a la
misma Criseide, la de hermosas mejillas, y sea
capitán cualquiera de los jefes: Ayante, Idomeneo,
el divino Ulises o tú, Pelida, el más portentoso
de todos los hombres, para que nos aplaques
con sacrificios al que hiere de lejos.

148. Mirándolo con torva faz, exclamó Aquiles,
el de los pies ligeros:

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Mar 09 Feb 2021, 01:47

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

149. -¡Ah, impudente y codicioso! ¿Cómo puede
estar dispuesto a obedecer tus órdenes ni un
aqueo siquiera, para emprender la marcha o
para combatir valerosamente con otros hombres?
No he venido a pelear obligado por los
belicosos troyanos, pues en nada se me hicieron
culpables -no se llevaron nunca mis vacas ni
mis caballos, ni destruyeron jamás la cosecha
en la fértil Ftía, criadora de hombres, porque
muchas umbrías montañas y el ruidoso mar
nos separan-, sino que te seguimos a ti, grandísimo
insolente, para darte el gusto de vengaros
de los troyanos a Menelao y a ti, ojos de perro.
No fijás en esto la atención, ni por ello te tomas
ningún cuidado, y aun me amenazas con quitarme
la recompensa que por mis grandes fatigas
me dieron los aqueos. Jamás el botín que
obtengo iguala al tuyo cuando éstos entran a
saco una populosa ciudad de los troyanos:
aunque la parte más pesada de la impetuosa
guerra la sostienen mis manos, tu recompensa,
al hacerse el reparto, es mucho mayor; y yo
vuelvo a mis naves, teniéndola pequeña, aunque
grata, después de haberme cansado en el
combate. Ahora me iré a Ftía, pues lo mejor es
regresar a la patria en las cóncavas naves: no
pienso permanecer aquí sin honra para procurarte
ganancia y riqueza.

172. Contestó en seguida el rey de hombres,
Agamenón:

173. -Huye, pues, si tu ánimo a ello te incita; no
te ruego que por mí te quedes; otros hay a mi
lado que me honrarán, y especialmente el
próvido Zeus. Me eres más odioso que ningún
otro de los reyes, alumnos de Zeus, porque
siempre te han gustado las riñas, luchas y peleas.
Si es grande tu fuerza, un dios te la dio. Vete
a la patria, llevándote las naves y los compañeros,
y reina sobre los mirmidones, no me importa
que estés irritado, ni por ello me preocupo,
pero te haré una amenaza: Puesto que Febo
Apolo me quita a Criseide, la mandaré en mi
nave con mis amigos; y encaminándome yo
mismo a tu tienda, me llevaré a Briseide, la de
hermosas mejillas, tu recompensa, para que
sepas bien cuánto más poderoso soy y otro tema
decir que es mi igual y compararse conmigo.

188. Así dijo. Acongojóse el Pelida, y dentro del
velludo pecho su corazón discurrió dos cosas:
o, desnudando la aguda espada que llevaba
junto al muslo, abrirse paso y matar al Atrida, o
calmar su cólera y reprimir su furor. Mientras
tales pensamientos revolvía en su mente y en
su corazón y sacaba de la vaina la gran espada,
vino Atenea del cielo: envióla Hera, la diosa de
los níveos brazos, que amaba cordialmente a
entrambos y por ellos se interesaba. Púsose
detrás del Pelida y le tiró de la blonda cabellera,
apareciéndose a él tan sólo; de los demás, ninguno
la veía. Aquiles, sorprendido, volvióse y
al instante conoció a Palas Atenea, cuyos ojos
centelleaban de un modo terrible. Y hablando
con ella, pronunció estas aladas palabras:

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Miér 10 Feb 2021, 07:26

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera.
Cont.

202. -¿Por qué nuevamente, oh hija de Zeus, que
lleva la égida, has venido? ¿Acaso para presenciar
el ultraje que me infiere Agamenón Atrida?
Pues te diré lo que me figuro que va a ocurrir:
Por su insolencia perderá pronto la vida.

206. Díjole a su vez Atenea, la diosa de ojos de
lechuza:

207. -Vengo del cielo para apaciguar tu cólera, si
obedecieres; y me envía Hera, la diosa de los
níveos brazos, que os ama cordialmente a entrambos
y por vosotros se interesa. Ea, cesa de
disputar, no desenvaines la espada a injúrialo
de palabra como te parezca. Lo que voy a decir
se cumplirá: Por este ultraje se te ofrecerán un
día triples y espléndidos presentes. Domínate y
obedécenos.

213. Y, contestándole, Aquiles, el de los pies
ligeros, le dijo:

216. -Preciso es, oh diosa, hacer lo que mandáis,
aunque el corazón esté muy irritado. Proceder
así es lo mejor. Quien a los dioses obedece es
por ellos muy atendido.

219. Dijo; y puesta la robusta mano en el argénteo
puño, envainó la enorme espada y no desobedeció
la orden de Atenea. La diosa regresó
al Olimpo, al palacio en que mora Zeus, que
lleva la égida, entre las demás deidades.

223. El Pelida, no amainando en su cólera, denostó
nuevamente al Atrida con injuriosas voces:

225. -¡Ebrioso, que tienes ojos de perro y corazón
de ciervo! Jamás te atreviste a tomar las
armas con la gente del pueblo para combatir, ni
a ponerte en emboscada con los más valientes
aqueos: ambas cosas te parecen la muerte. Es,
sin duda, mucho mejor arrebatar los dones, en
el vasto campamento de los aqueos, a quien te
contradiga. Rey devorador de tu pueblo, porque
mandas a hombres abyectos...; en otro caso,
Atrida, éste fuera tu último ultraje. Otra cosa
voy a decirte y sobre ella prestaré un gran juramento:
Sí, por este cetro que ya no producirá
hojas ni ramos, pues dejó el tronco en la montaña;
ni reverdecerá, porque el bronce lo despojó
de las hojas y de la corteza, y ahora lo empuñan
los aqueos que administran justicia y
guardan las leyes de Zeus (grande será para ti
este juramento): algún día los aqueos todos
echarán de menos a Aquiles, y tú, aunque te
aflijas, no podrás socorrerlos cuando muchos
sucumban y perezcan a manos de Héctor, matador
de hombres. Entonces desgarrarás tu corazón,
pesaroso por no haber honrado al mejor
de los aqueos.

245. Así dijo el Pelida; y, tirando a tierra el cetro
tachonado con clavos de oro, tomó asiento. El
Atrida, en el opuesto lado, iba enfureciéndose.
Pero levantóse Néstor, suave en el hablar, elocuente
orador de los pilios, de cuya boca las
palabras fluían más dulces que la miel -había
visto perecer dos generaciones de hombres de
voz articulada que nacieron y se criaron con él
en la divina Pilos y reinaba sobre la tercera-, y
benévolo los arengó diciendo:

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Miér 10 Feb 2021, 07:36

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

254. -¡Oh dioses! ¡Qué motivo de pesar tan
grande le ha llegado a la tierra aquea! Alegrananse
Príamo y sus hijos, y regocijaríanse los
demás troyanos en su corazón, si oyeran las
palabras con que disputáis vosotros, los primeros
de los dánaos así en el consejo como en el
combate. Pero dejaos convencer, ya que ambos
sois más jóvenes que yo. En otro tiempo traté
con hombres aún más esforzados que vosotros,
y jamás me desdeñaron. No he visto todavía ni
veré hombres como Pirítoo, Driante, pastor de
pueblos, Ceneo, Exadio, Polifemo, igual a un
dios, y Teseo Egeida, que parecía un inmortal.
Criáronse éstos los más fuertes de los hombres;
muy fuertes eran y con otros muy fuertes combatieron:
con los montaraces centauros, a quienes
exterminaron de un modo estupendo. Y yo
estuve en su compañía -habiendo acudido desde
Pilos, desde lejos, desde esa apartada tierra,
porque ellos mismos me llamaron- y combatí
según mis fuerzas. Con tales hombres no pelearía
ninguno de los mortales que hoy pueblan
la tierra; no obstante lo cual, seguían mis consejos
y escuchaban mis palabras. Prestadme
también vosotros obediencia, que es lo mejor
que podéis hacer. Ni tú, aunque seas valiente,
le quites la joven, sino déjasela, puesto que se la
dieron en recompensa los magnánimos aqueos;
ni tú, Pelida, quieras altercar de igual a igual
con el rey, pues jamás obtuvo honra como la
suya ningún otro soberano que usara cetro y a
quien Zeus diera gloria. Si tú eres más esforzado,
es porque una diosa te dio a luz; pero éste
es más poderoso, porque reina sobre mayor
número de hombres. Atrida, apacigua tu cólera;
yo te suplico que depongas la ira contra Aquiles,
que es para todos los aqueos un fuerte antemural
en el pernicioso combate.

285. Y, contestándole, el rey Agamenón le dijo:

286. -Sí, anciano, oportuno es cuanto acabas de
decir. Pero este hombre quiere sobreponerse a
todos los demás; a todos quiere dominar, a todos
gobernar, a todos dar órdenes que alguien,
creo, se negará a obedecer. Si los sempiternos
dioses le hicieron belicoso, ¿le permiten por
esto proferir injurias?

292. Interrumpiéndole, exclamó el divino Aquiles:

293. -Cobarde y vil podría llamárseme si cediera
en todo lo que dices; manda a otros, no me des
órdenes, pues yo no pienso ya obedecerte. Otra
cosa te diré que fijarás en la memoria: No he de
combatir con estas manos por la joven ni contigo,
ni con otro alguno, pues al fin me quitáis lo
que me disteis; pero, de lo demás que tengo
junto a mi negra y veloz embarcación, nada
podrías llevarte tomándolo contra mi voluntad.
Y si no, ea, inténtalo, para que éstos se enteren
también; y presto tu negruzca sangre brotará en
torno de mi lanza.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Miér 10 Feb 2021, 07:42

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

304. Después de altercar así con encontradas
razones, se levantaron y disolvieron el ágora
que cerca de las naves aqueas se celebraba.
Fuese el Pelida hacia sus tiendas y sus bien
proporcionados bajeles con el Menecíada y
otros amigos; y el Atrida echó al mar una velera
nave, escogió veinte remeros, cargó las víctimas
de la hecatombe para el dios, y, conduciendo a
Criseide, la de hermosas mejillas, la embarcó
también; fue capitán el ingenioso Ulises.

312. Así que se hubieron embarcado, empezaron
a navegar por líquidos caminos. El Atrida
mandó que los hombres se purificaran, y ellos
hicieron lustraciones, echando al mar las impurezas,
y sacrificaron junto a la orilla del estéril
mar hecatombes perfectas de toros y de cabras
en honor de Apolo. El vapor de la grasa llegaba
al cielo, enroscándose alrededor del humo.

318. En tales cosas ocupábanse éstos en el ejército.
Agamenón no olvidó la amenaza que en la
contienda había hecho a Aquiles, y dijo a Taltibio
y Euríbates, sus heraldos y diligentes servidores:

322. -Id a la tienda del Pelida Aquiles, y asiendo
de la mano a Briseide, la de hermosas mejillas,
traedla acá, y, si no os la diere, ire yo mismo a
quitársela, con más gente, y todavía le será más
duro.

326. Hablándoles de tal suerte y con altaneras
voces, los despidió. Contra su voluntad fuéronse
los heraldos por la orilla del estéril mar, llegaron
a las tiendas y naves de los mirmidones,
y hallaron al rey cerca de su tienda y de su negra
nave. Aquiles, al verlos, no se alegró. Ellos
se turbaron, y, habiendo hecho una reverencia,
paráronse sin decir ni preguntar nada. Pero el
héroe lo comprendió todo y dijo:

334. -¡Salud, heraldos, mensajeros de Zeus y de
los hombres! Acercaos; pues para mí no sois
vosotros los culpables sino Agamenón, que os
envía por la joven Briseide. ¡Ea, Patroclo, del
linaje de Zeus! Saca la joven y entrégasela para
que se la lleven. Sed ambos testigos ante los
bienaventurados dioses, ante los mortales
hombres y ante ese rey cruel, si alguna vez tienen
los demás necesidad de mí para librarse de
funestas calamidades porque él tiene el corazón
poseído de furor y no sabe pensar a la vez en lo
futuro y en lo pasado, a fin de que los aqueos se
salven combatiendo junto a las naves.

345. Así dijo. Patroclo, obedeciendo a su amigo,
sacó de la tienda a Briseide, la de hermosas
mejillas, y la entregó para que se la llevaran.
Partieron los heraldos hacia las naves aqueas, y
la mujer iba con ellos de mala gana. Aquiles
rompió en llanto, alejóse de los compañeros, y,
sentándose a orillas del blanquecino mar con
los ojos clavados en el ponto inmenso y las manos
extendidas, dirigió a su madre muchos
ruegos:

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Miér 10 Feb 2021, 07:57

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera.
Cont.

352. -¡Madre! Ya que me pariste de corta vida, el
olímpico Zeus altitonante debía honrarme y no
lo hace en modo alguno. El poderoso Agamenón
Atrida me ha ultrajado, pues tiene mi
recompensa, que él mismo me arrebató.

357. Así dijo derramando lágrimas. Oyóle la
veneranda madre desde el fondo del mar, donde
se hallaba junto al padre anciano, a inmediatamente
emergió de las blanquecinas ondas
como niebla, sentóse delante de aquél, que derramaba
lágrimas, acariciólo con la mano y le
habló de esta manera:

362. -¡Hijo! ¿Por qué lloras? ¿Qué pesar te ha
llegado al alma? Habla; no me ocultes lo que
piensas, para que ambos lo sepamos.

364. Dando profundos suspiros, contestó Aquiles,
el de los pies ligeros:

365. -Lo sabes. ¿A qué referirte lo que ya conoces?
Fuimos a Teba, la sagrada ciudad de Eetión;
la saqueamos, y el botín que trajimos se lo
distribuyeron equitativamente los aqueos, separando
para el Atrida a Criseide, la de hermosas
mejillas. Luego Crises, sacerdote de Apolo,
el que hiere de lejos, deseando redimir a su hija,
se presentó en las veleras naves aqueas con un
inmenso rescate y las ínfulas de Apolo, el que
hiere de lejos, que pendían de áureo cetro, en la
mano; y suplicó a todos los aqueos, y particularmente
a los dos Atridas, caudillos de pueblos.
Todos los aqueos aprobaron a voces que
se respetase al sacerdote y se admitiera el
espléndido rescate; mas el Atrida Agamenón, a
quien no plugo el acuerdo, lo despidió de mal
modo y con altaneras voces. El anciano se fue
irritado; y Apolo, accediendo a sus ruegos,
pues le era muy querido, tiró a los argivos funesta
saeta: morían los hombres unos en pos de
otros, y las flechas del dios volaban por todas
partes en el vasto campamento de los aqueos.
Un adivino bien enterado nos explicó el vaticinio
del que hiere de lejos, y yo fui el primero en
aconsejar que se aplacara al dios. El Atrida encendióse
en ira; y, levantándose, me dirigió una
amenaza que ya se ha cumplido. A aquélla los
aqueos de ojos vivos la conducen a Crisa en
velera nave con presentes para el dios; y a la
hija de Briseo, que los aqueos me dieron, unos
heraldos se la han llevado ahora mismo de mi
tienda. Tú, si puedes, socorre a tu buen hijo; ve
al Olimpo y ruega a Zeus, si alguna vez llevaste
consuelo a su corazón con palabras o con obras.
Muchas veces, hallándonos en el palacio de mi
padre, oí que te gloriabas de haber evitado, tú
sola entre los inmortales, una afrentosa desgracia
al Cronida, el de las sombrías nubes, cuando
quisieron atarlo otros dioses olímpicos,
Hera, Posidón y Palas Atenea. Tú, oh diosa,
acudiste y lo libraste de las ataduras, llamando
en seguida al espacioso Olimpo al centímano a
quien los dioses nombran Briareo y todos los
hombres Egeón, el cual es superior en fuerza a
su mismo padre, y se sentó entonces al lado de
Zeus, ufano de su gloria; temiéronlo los bienaventurados
dioses y desistieron del atamiento.
Recuérdaselo, siéntate a su lado y abraza sus
rodillas: quizás decida favorecer a los troyanos
y acorralar a los aqueos, que serán muertos
entre las popas, cerca del mar; para que todos
disfruten de su rey y comprenda el poderoso
Agamenón Atrida la falta que ha cometido no
honrando al mejor de los aqueos.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Miér 10 Feb 2021, 08:03

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

413. Respondióle en seguida Tetis, derramando
lágrimas:

414. -¡Ay, hijo mío! ¿Por qué te he criado, si en
hora aciaga te di a luz? ¡Ojalá estuvieras en las
naves sin llanto ni pena, ya que tu vida ha de
ser corta, de no larga duración! Ahora eres juntamente
de breve vida y el más infortunado de
todos. Con hado funesto te parí en el palacio.
Yo misma iré al nevado Olimpo y hablaré a
Zeus, que se complace en lanzar rayos, por si se
deja convencer. Tú quédate en las naves de
ligero andar, conserva la cólera contra los
aqueos y abstente por entero de combatir. Ayer
se marchó Zeus al Océano, al país de los probos
etíopes, para asistir a un banquete, y todos los
dioses lo siguieron. De aquí a doce días volverá
al Olimpo. Entonces acudiré a la morada de
Zeus, sustentada en bronce; le abrazaré las rodillas,
y espero que lograré persuadirlo.

428. Dichas estas palabras partió, dejando a
Aquiles con el corazón irritado a causa de la
mujer de bella cintura que violentamente y contra
su voluntad le habían arrebatado.

430. En tanto, Ulises llegaba a Crisa con las
víctimas para la sagrada hecatombe. Cuando
arribaron al profundo puerto, amainaron las
velas, guardándolas en la negra nave; abatieron
rápidamente por medio de cuerdas el mástil
hasta la crujía, y llevaron la nave, a fuerza de
remos, al fondeadero. Echaron anclas y ataron
las amarras, saltaron a la playa, desembarcaron
las víctimas de la hecatombe para Apolo, el que
hiere de lejos, y Criseide salió de la nave surcadora
del ponto. El ingenioso Ulises llevó la
doncella al altar y, poniéndola en manos de su
padre, dijo:

442. -¡Oh Crises! Envíame al rey de hombres,
Agamenón, a traerte la hija y ofrecer en favor
de los dánaos una sagrada hecatombe a Febo,
para que aplaquemos a este dios que tan deplorables
males ha causado a los argivos.

446. Habiendo hablado así, puso en sus manos
la hija amada, que aquél recibió con alegría.
Acto continuo, ordenaron la sagrada hecatombe
en torno del bien construido altar, laváronse
las manos y tomaron la mola. Y Crises oró en
alta voz y con las manos levantadas:

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Jue 11 Feb 2021, 01:17

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

451. -¡Óyeme, tú que llevas arco de plata, proteges
a Crisa y a la divina Cila a imperas en
Ténedos poderosamente! Me escuchaste cuando
te supliqué, y, para honrarme, oprimiste
duramente al ejército aqueo; pues ahora
cúmpleme este voto: ¡Aleja ya de los dánaos la
abominable peste!

457. Así dijo rogando, y Febo Apolo lo oyó.
Hecha la rogativa y esparcida la mola, cogieron
las víctimas por la cabeza, que tiraron hacia
atrás, y las degollaron y desollaron; en seguida
cortaron los muslos, y, después de pringarlos
con gordura por uno y otro lado y de cubrirlos
con trozos de carne, el anciano los puso sobre la
leña encendida y los roció de vino tinto. Cerca
de él, unos jóvenes tenían en las manos asadores
de cinco puntas. Quemados los muslos,
probaron las entrañas, y, dividiendo lo restante
en pedazos muy pequeños, lo atravesaron con
pinchos, lo asaron cuidadosamente y lo retiraron
del fuego. Terminada la faena y dispuesto
el banquete, comieron, y nadie careció de su
respectiva porción. Cuando hubieron satisfecho
el deseo de beber y de comer, los mancebos
coronaron de vino las crateras y lo distribuyeron
a todos los presentes después de haber
ofrecido en copas las primicias. Y durante todo
el día los aqueos aplacaron al dios con el canto,
entonando un hermoso peán a Apolo, el que
hiere de lejos, que los oía con el corazón complacido.

475. Cuando el sol se puso y sobrevino la noche,
durmieron cerca de las amarras de la nave.
Mas, así que apareció la hija de la mañana, la
Aurora de rosados dedos, hiciéronse a la mar
para volver al espacioso campamento aqueo, y
Apolo, el que hiere de lejos, les envió próspero
viento. Izaron el mástil, descogieron las velas,
que hinchó el viento, y las purpúreas olas resonaban
en torno de la quilla mientras la nave
corría siguiendo su rumbo. Una vez llegados al
vasto campamento de los aqueos, sacaron la
negra nave a sierra firme y la pusieron en alto
sobre la arena, sosteniéndola con grandes maderos.
Y luego se dispersaron por las tiendas y
los bajeles.

488. El hijo de Peleo y descendiente de Zeus,
Aquiles, el de los pies ligeros, seguía irritado en
las veleras naves, y ni frecuentaba el ágora
donde los varones cobran fama, ni cooperaba a
la guerra; sino que consumía su corazón, permaneciendo
en las naves, y echaba de menos la
gritería y el combate.

493. Cuando, después de aquel día, apareció la
duodécima aurora, los sempiternos dioses volvieron
al Olimpo con Zeus a la cabeza. Tetis no
olvidó entonces el encargo de su hijo: saliendo
de entre las olas del mar, subió muy de mañana
al gran cielo y al Olimpo, y halló al largovidente
Cronida sentado aparte de los demás dioses
en la más alta de las muchas cumbres del monte.
Acomodóse ante él, abrazó sus rodillas con
la mano izquierda, tocóle la barba con la derecha
y dirigió esta súplica al soberano Zeus Cronión:

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Jue 11 Feb 2021, 01:23

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

503. -¡Padre Zeus! Si alguna vez te fui útil entre
los inmortales con palabras a obras, cúmpleme
este voto: Honra a mi hijo, el héroe de más breve
vida, pues el rey de hombres, Agamenón, lo
ha ultrajado, arrebatándole la recompensa que
todavía retiene. Véngalo tú, próvido Zeus
Olímpico, concediendo la victoria a los troyanos
hasta que los aqueos den satisfacción a mi
hijo y lo colmen de honores.

511. Así dijo. Zeus, que amontona las nubes,
nada contestó guardando silencio un buen rato.
Pero Tetis, que seguía como cuando abrazó sus
rodillas, le suplicó de nuevo:

514. -Prométemelo claramente, asintiendo, o
niégamelo -pues en ti no cabe el temor- para
que sepa cuán despreciada soy entre todas las
deidades.

517. Zeus, que amontona las nubes, díjole afligidísimo:

518. -¡Funestas acciones! Pues harás que me
malquiste con Hera, cuando me zahiera con
injuriosas palabras. Sin motivo me riñe siempre
ante los inmortales dioses, porque dice que en
las batallas favorezco a los troyanos. Pero ahora
vete, no sea que Hera advierta algo; yo me cuidaré
de que esto se cumpla. Y si lo deseas, te
haré con la cabeza la señal de asentimiento para
que tengas confianza. Éste es el signo más seguro,
irrevocable y veraz para los inmortales; y
no deja de efectuarse aquello a que asiento con
la cabeza.

528. Dijo el Cronida, y bajó las negras cejas en
señal de asentimiento; los divinos cabellos se
agitaron en la cabeza del soberano inmortal, y a
su intlujo estremecióse el dilatado Olimpo.

531. Después de deliberar así, se separaron: ella
saltó al profundo mar desde el resplandeciente
Olimpo, y Zeus volvió a su palacio. Todos los
dioses se levantaron al ver a su padre, y ninguno
aguardó que llegara, sino que todos salieron
a su encuentro. Sentóse Zeus en el trono; y
Hera, que, por haberlo visto, no ignoraba que
Tetis, la de argénteos pies, hija del anciano del
mar, con él había departido, dirigió al momento
injuriosas palabras a Zeus Cronida:

540. -¿Cuál de las deidades, oh doloso, ha conversado
contigo? Siempre te es grato, cuando
estás lejos de mí, pensar y resolver algo secretamente,
y jamás te has dignado decirme una
sola palabra de to que acuerdas.

544. Respondióle el padre de los hombres y de
los dioses:

545. -¡Hera! No esperes conocer todas mis decisiones,
pues te resultará difícil aun siendo mi
esposa. Lo que pueda decirse, ningún dios ni
hombre lo sabrá antes que tú; pero lo que quiera
resolver sin contar con los dioses, no lo preguntes
ni procures averiguarlo.

551. Replicó en seguida Hera veneranda, la de
ojos de novilla:

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Jue 11 Feb 2021, 01:27

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

552 -¡Terribilísimo Cronida, qué palabras proferiste!
No será mucho lo que te haya preguntado
o querido averiguar, puesto que muy tranquilo
meditas cuanto te place. Mas ahora mucho recela
mi corazón que te haya seducido Tetis, la
de argénteos pies, hija del anciano del mar. Al
amanecer el día sentóse cerca de ti y abrazó tus
rodillas; y pienso que le habrás prometido,
asintiendo, honrar a Aquiles y causar gran matanza
junto a las naves aqueas.

560. Y contestándole, Zeus, que amontona las
nubes, le dijo:

561. -¡Ah, desdichada! Siempre sospechas y de ti
no me oculto. Nada, empero, podrás conseguir
sino alejarte de mi corazón; lo cual todavía te
será más duro. Si es cierto lo que sospechas, así
debe de serme grato. Pero siéntate en silencio y
obedece mis palabras. No sea que no te valgan
cuantos dioses hay en el Olimpo, acercándose a
ti, cuando te ponga encima mis invictas manos.

569. Así dijo. Temió Hera veneranda, la de ojos
de novilla, y, refrenando el coraje, sentóse en
silencio. Indignáronse en el palacio de Zeus los
dioses celestiales. Y Hefesto, el ilustre artífice,
comenzó a arengarlos para consolar a su madre
Hera, la de los níveos brazos:

573. -Funesto a insoportable será lo que ocurra,
si vosotros disputáis así por los mortales y
promovéis alborotos entre los dioses; ni siquiera
en el banquete se hallará placer alguno, porque
prevalece lo peor. Yo aconsejo a mi madre,
aunque ya ella tiene juicio, que obsequie al padre
querido, a Zeus, para que no vuelva a reñirla
y a turbarnos el festín. Pues, si el Olímpico
fulminador quiere echarnos del asiento... nos
aventaja mucho en poder. Pero halágalo con
palabras cariñosas y en seguida el Olímpico nos
será propicio.

584. De este modo habló y, tomando una copa
de doble asa, ofrecióla a su madre, diciendo:

586. -Sufre, madre mía, y sopórtalo todo, aunque
estés afligida; que a ti, tan querida, no lo
vean mis ojos apaleada sin que pueda socorrerte,
porque es difícil contrarrestar al Olímpico.
Ya otra vez que quise defenderte me asió por el
pie y me arrojó de los divinos umbrales. Todo
el día fui rodando y a la puesta del sol caí en
Lemnos. Un poco de vida me quedaba y los
sinties me recogieron tan pronto como hube
caído.

595. Así dijo. Sonrióse Hera, la diosa de los
níveos brazos; y, sonriente aún, tomó la copa
que su hijo le presentaba. Hefesto se puso a
escanciar dulce néctar para las otras deidades,
sacándolo de la cratera; y una risa inextinguible
se alzó entre los bienaventurados dioses viendo
con qué afán los servía en el palacio.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Jue 11 Feb 2021, 01:31

HOMERO

LA ILIADA

CANTO I*

Peste - Cólera. Cont.

601. Todo el día, hasta la puesta del sol, celebraron
el festín; y nadie careció de su respectiva
porción, ni faltó la hermosa cítara que tañía
Apolo, ni las Musas que con linda voz cantaban
alternando.

605. Mas, cuando la fúlgida luz del sol llegó al
ocaso, los dioses fueron a recogerse a sus respectivos
palacios, que había construido Hefesto,
el ilustre cojo de ambos pies, con sabia inteligencia.
Zeus olímpico, fulminador, se encaminó
al lecho donde acostumbraba dormir
cuando el dulce sueño le vencía. Subió y
acostóse; y a su lado descansó Hera, la de áureo
trono.

FIN DE PESTE - CÓLERA.

FIN DE CANTO PRIMERO.



_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Jue 11 Feb 2021, 01:34

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II*

Sueño- Beocia o catálogo de las naves

*
Para cumplir to prometido a Tetis, Zeus envía
un engadoso sueño a Agamenón, y le aconseja
que levante el campamento y regrese a casa;
Agamenón convoca el consejo de los jefes y
luego la asamblea general de todos los guerreros,
que aceptan la propuesta, por lo que Agamenón
(bajo la incitación de Atenea) debe intervenir
para insuflar coraje y buenas esperanzas
a los aqueos. Después de varios incidentes
y de enumerar cuantos pueblos formaban los
ejércitos griego y troyano, sucédense tres grandes
batallas.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Lluvia Abril
Lluvia Abril
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 43589
Fecha de inscripción : 17/04/2011

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Lluvia Abril Jue 11 Feb 2021, 02:45

Chapeau! Casi nada lo que nos traes, amigo mío.
Por supuesto aquí estaré.
Gracias.


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Vie 12 Feb 2021, 07:57

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves



1. Las demás deidades y los hombres que en
carros combaten, durmieron toda la noche; pero
Zeus no probó las dulzuras del sueño, porque
su mente buscaba el medio de honrar a
Aquiles y causar gran matanza junto a las naves
aqueas. Al fin creyó que lo mejor sería enviar
un pernicioso sueño al Atrida Agamenón;
y, hablándole, pronunció estas aladas palabras:

8 -Anda, ve, pernicioso Sueño, encamínate a las
veleras naves aqueas, introdúcete en la tienda
de Agamenón Atrida, y dile cuidadosamente lo
que voy a encargarte. Ordénale que arme a los
melenudos aqueos y saque toda la hueste: ahora
podría tomar a Troya, la ciudad de anchas
calles, pues los inmortales que poseen olímpicos
palacios ya no están discordes, por haberlos
persuadido Hera con sus ruegos, y una serie de
infortunios amenaza a los troyanos.

16. Así dijo. Partió el Sueño al oír el mandato,
llegó en un instante a las veleras naves aqueas,
y, hallando dormido en su tienda al Atrida
Agamenón -alrededor del héroe habíase difundido
el sueño inmortal-, púsose sobre su cabeza,
y tomó la figura de Néstor, hijo de Neleo,
que era el anciano a quien aquél más honraba.
Así transfigurado, dijo el divino Sueño:

23. -¿Duermes, hijo del belicoso Atreo, domador
de caballos? No debe dormir toda la noche el
príncipe a quien se han confiado los guerreros
y a cuyo cargo se hallan tantas cosas. Ahora
atiéndeme en seguida, pues vengo como mensajero
de Zeus; el cual, aun estando lejos, se
interesa mucho por ti y te compadece. Armar te
ordena a los melenudos aqueos y sacar toda la
hueste: ahora podrías tomar Troya, la ciudad
de anchas calles, pues los inmortales que poseen
olímpicos palacios ya no están discordes,
por haberlos persuadido Hera con sus ruegos, y
una serie de infortunios amenaza a los troyanos
por la voluntad de Zeus. Graba mis palabras en
tu memoria, para que no las olvides cuando el
dulce sueño te desampare.

35. Así habiendo hablado, se fue y dejó a Agamenón
revolviendo en su ánimo lo que nó debía
cumplirse. Figurábase que iba a tomar la ciudad
de Troya aquel mismo día. ¡Insensato! No
sabía lo que tramaba Zeus, quien había de causar
nuevos males y llanto a los troyanos y a los
dánaos por medio de terribles peleas. Cuando
despertó, la voz divina resonaba aún en torno
suyo. Incorporóse, y, habiéndose sentado, vistió
la túnica fina, hermosa, nueva; se echó el
gran manto, calzó sus nítidos pies con bellas
sandalias y colgó del hombro la espada guarnecida
con clavazón de plata. Tomó el imperecedero
cetro de su padre y se encaminó hacia las
naves de los aqueos, de broncíneas corazas.

48. Subía la diosa Aurora al vasto Olimpo para
anunciar el día a Zeus y a los demás inmortales,
cuando Agamenón ordenó que los heraldos de
voz sonora convocaran al ágora a los melenudos
aqueos. Convocáronlos aquéllos, y éstos se
reunieron en seguida


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Vie 12 Feb 2021, 08:07

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves. Cont.

53. Pero celebróse antes un consejo de magnánimos
próceres junto a la nave del rey Néstor,
natural de Pilos. Agamenón los llamó para
hacerles una discreta consulta:

56. -¡Oíd, amigos! Dormía durante la noche inmortal,
cuando se me acercó un Sueño divino
muy semejante al ilustre Néstor en la forma,
estatura y natural. Púsose sobre mi cabeza y
profirió estas palabras: «¿Duermes, hijo del
belicoso Atreo, domador de caballos? No debe
dormir toda la noche el príncipe a quien se han
confiado los guerreros y a cuyo cargo se hallan
tantas cosas. Ahora atiéndeme en seguida, pues
vengo como mensajero de Zeus; el cual, aun
estando lejos, se interesa mucho por ti y te
compadece. Armar te ordena a los melenudos
aqueos y sacar toda la hueste: ahora podrías tomar
Troya, la ciudad de anchas calles, pues los
inmortales que poseen olímpicos palacios ya no
están discordes, por haberlos persuadido Hera
con sus ruegos, y una serie de infortunios amenaza
a los troyanos por la voluntad de Zeus.
Graba mis palabras en tu memoria.» Habiendo
hablado así, fuese volando, y el dulce sueño me
desamparó. Mas, ea, veamos cómo podremos
conseguir que los aqueos tomen las armas. Para
probarlos como es debido, les aconsejaré que
huyan en las naves de muchos bancos; y vosotros,
hablándoles unos por un lado y otros por
el opuesto, procurad detenerlos.

76. Habiéndose expresado en estos términos, se
sentó. Seguidamente levantóse Néstor, que era
rey de la arenosa Pilos, y benévolo les arengó
diciendo:

79 -¡Oh amigos, capitanes y príncipes de los
argivos! Si algún otro aqueo nos refiriese el
sueño, te creeríamos falso y desconfiaríamos
aún más; pero lo ha tenido quien se gloría de
ser el más poderoso de los aqueos. Ea, veamos
cómo podremos conseguir que los aqueos tomen
las armas.

84. Habiendo hablado así, fue el primero en salir
del consejo. Los reyes portadores de cetro se
levantaron, obedeciendo al pastor de hombres,
y la gente del pueblo acudió presurosa. Como
de la hendedura de un peñasco salen sin cesar
enjambres copiosos de abejas que vuelan arracimadas
sobre las flores primaverales y unas
revolotean a este lado y otras a aquél; así las
numerosas familias de guerreros marchaban en
grupos, por la baja ribera, desde las naves y
tiendas al ágora. En medio, la Fama, mensajera
de Zeus, enardecida, los instigaba a que acudieran,
y ellos se iban reuniendo. Agitóse el ágora,
gimió la tierra y se produjo tumulto, mientras
los hombres tomaron sitio. Nueve heraldos
daban voces para que callaran y oyeran a los
reyes, alumnos de Zeus. Sentáronse al fin, aunque
con dificultad, y enmudecieron tan pronto
como ocuparon los asientos. Entonces se levantó
el rey Agamenón, empuñando el cetro
que Hefesto hizo para el soberano Zeus Cronión
-éste lo dio al mensajero Argicida; Hermes
lo regaló al excelente jinete Pélope, quien, a su
vez, lo entregó a Atreo, pastor de hombres;
Atreo al morir lo legó a Tiestes, rico en ganado,
y Tiestes lo dejó a Agamenón para que reinara
en muchas islas y en todo el país de Argos-, y,
descansando el rey sobre el arrimo del cetro,
habló así a los argivos:

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Vie 12 Feb 2021, 08:33

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves. Cont.

110. -¡Oh amigos, héroes dánaos, ministros de
Ares! En grave infortunio envolvióme Zeus
Cronida. ¡Cruel! Me prometió y aseguró que no
me iría sin destruir la bien murada Ilio, y todo
ha sido funesto engaño; pues ahora me ordena
regresar a Argos, sin gloria, después de haber
perdido tantos hombres. Así debe de ser grato
al prepotente Zeus, que ha destruido las fortalezas
de muchas ciudades y aún destruirá otras
porque su poder es inmenso. Vergonzoso será
para nosotros que lleguen a saberlo los hombres
de mañana. ¡Un ejército aqueo tal y tan
grande hacer una guerra vana a ineficaz!
¡Combatir contra un número menor de hombres
y no saberse aún cuándo la contienda
tendrá fin! Pues, si aqueos y troyanos, jurando
la paz, quisiéramos contarnos, y reunidos cuantos
troyanos hay en sus hogares y agrupados
nosotros los aqueos en décadas, cada una de
éstas eligiera un troyano para que escanciara el
vino, muchas décadas se quedarían sin escanciador.
¡En tanto digo que superan los aqueos a
los troyanos que en la ciudad moran! Pero han
venido en su ayuda hombres de muchas ciudades,
que saben blandir la lanza, me apartan de
mi intento y no me permiten, como quisiera,
tomar la populosa ciudad de Ilio. Nueve años
del gran Zeus transcurrieron ya; los maderos
de las naves se han podrido y las cuerdas están
deshechas; nuestras esposas a hijitos nos
aguardan en los palacios; y aún no hemos dado
cima a la empresa para la cual vinimos. Ea,
procedamos todos como voy a decir: Huyamos
en las naves a nuestra patria tierra, pues ya no
tomaremos Troya, la de anchas calles.

142. Así dijo; y a todos los que no habían asistido
al consejo se les conmovió el corazón en el
pecho. Agitóse el ágora como las grandes olas
que en el mar Icario levantan el Euro y el Noto
cayendo impetuosos de las nubes amontonadas
por el padre Zeus. Como el Céfiro mueve con
violento soplo un crecido trigal y se cierne sobre
las espigas, de igual manera se movió toda
el ágora. Con gran gritería y levantando nubes
de polvo, corren hacia los bajeles; exhórtanse a
tirar de ellos para echarlos al mar divino; limpian
los canales; quitan los soportes, y el vocerío
de los que se disponen a volver a la patria
llega hasta el cielo.

155. Y efectuárase entonces, antes de lo dispuesto
por el destino, el regreso de los argivos, si
Hera no hubiese dicho a Atenea:

157. -¡Oh dioses! ¡Hija de Zeus, que lleva la égida!
¡Indómita! ¿Huirán los argivos a sus casas,
a su patria tierra por el ancho dorso del mar, y
dejarán como trofeo a Príamo y a los troyanos
la argiva Helena, por la cual tantos aqueos perecieron
en Troya, lejos de su patria? Ve en seguida
al ejército de los aqueos de broncíneas
corazas, detén con suaves palabras a cada guerrero
y no permitas que echen al mar los corvos
bajeles.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Vie 12 Feb 2021, 08:38

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves. Cont.

166. Así habló. Atenea, la diosa de ojos de lechuza,
no fue desobediente. Bajando en raudo
vuelo de las cumbres del Olimpo llegó presto a
las veloces naves aqueas y halló a Ulises, igual
a Zeus en prudencia, que permanecía inmóvil y
sin tocar la negra nave de muchos bancos, porque
el pesar le llegaba al corazón y al alma. Y
poniéndose a su lado, díjole Atenea, la de ojos
de lechuza:

173. -¡Laertíada, del linaje de Zeus! ¡Ulises, fecundo
en ardides! ¿Así, pues, huiréis a vuestras
casas, a la patria tierra, embarcados en las naves
de muchos bancos, y dejaréis como trofeo a
Príamo y a los troyanos la argiva Helena, por la
cual tantos aqueos perecieron en Troya, lejos de
su patria? Ve en seguida al ejército de los aqueos
y no cejes: detén con suaves palabras a cada
guerrero y no permitas que echen al mar los
corvos bajeles.

182. Así dijo. Ulises conoció la voz de la diosa
en cuanto le habló; tiró el manto, que recogió el
heraldo Euríbates de Ítaca, que lo acompañaba;
corrió hacia el Atrida Agamenón, para que le
diera el imperecedero cetro paterno; y, con éste
en la mano, enderezó a las naves de los aqueos,
de broncíneas corazas.

188. Cuando encontraba a un rey o a un capitán
eximio, parábase y lo detenía con suaves palabras.

190. -¡Ilustre! No es digno de ti temblar como un
cobarde. Deténte y haz que los demás se detengan
también. Aún no conoces claramente la
intención del Atrida: ahora nos prueba, y pronto
castigará a los aqueos. En el consejo no todos
comprendimos lo que dijo. No sea que, irritándose,
maltrate a los aqueos; la cólera de los reyes,
alumnos de Zeus, es terrible, porque su
dignidad procede del próvido Zeus y éste los
ama.

198. Cuando encontraba a un hombre del pueblo
gritando, dábale con el cetro y lo increpaba
de esta manera:

200. -¡Desdichado! Estáte quieto y escucha a los
que te aventajan en bravura; tú, débil a inepto
para la guerra, no eres estimado ni en el combate
ni en el consejo. Aquí no todos los aqueos
podemos ser reyes; no es un bien la soberanía
de muchos; uno solo sea príncipe, uno solo rey:
aquél a quien el hijo del artero Crono ha dado
cetro y leyes para que reine sobre nosotros.

207. -Así Ulises, actuando como supremo jefe,
imponía su voluntad al ejército; y ellos se apresuraban
a volver de las tiendas y naves al ágora,
con gran vocerío, como cuando el oleaje del
estruendoso mar brama en la playa anchurosa
y el ponto resuena.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Vie 12 Feb 2021, 08:48

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves.
Cont.

211. Todos se sentaron y permanecieron quietos
en su sitio, a excepción de Tersites, que, sin
poner freno a la lengua, alborotaba. Ése sabía
muchas palabras groseras para disputar temerariamente,
no de un modo decoroso, con los
reyes, y lo que a él le pareciera hacerlo ridículo
para los argivos. Fue el hombre más feo que
llegó a Troya, pues era bizco y cojo de un pie;
sus hombros corcovados se contraían sobre el
pecho, y tenía la cabeza puntiaguda y cubierta
por rala cabellera. Aborrecíanlo de un modo
especial Aquiles y Ulises, a quienes zahería; y
entonces, dando estridentes voces, decía oprobios
al divino Agamenón. Y por más que los
aqueos se indignaban a irritaban mucho contra
él, seguía increpándolo a voz en grito:

225. -¡Atrida! ¿De qué te quejas o de qué careces?
Tus tiendas están repletas de bronce y en
ellas tienes muchas y escogidas mujeres que los
aqueos te ofrecemos antes que a nadie cuando
tomamos alguna ciudad. ¿Necesitas, acaso, el
oro que alguno de los troyanos, domadores de
caballos, te traiga de Ilio para redimir al hijo
que yo a otro aqueo haya hecho prisionero? ¿O,
por ventura, una joven con quien te junte el
amor y que tú solo poseas? No es justo que,
siendo el caudillo, ocasiones tantos males a los
aqueos. ¡Oh cobardes, hombres sin dignidad,
aqueas más bien que aqueos! Volvamos en las
naves a la patria y dejémoslo aquí, en Troya,
para que devore el botín y sepa si le sirve o no
nuestra ayuda; ya que ha ofendido a Aquiles,
varón muy superior, arrebatándole la recompensa
que todavía retiene. Poca cólera siente
Aquiles en su pecho y es grande su indolencia;
si no fuera así, Atrida, éste sería tu último ultraje.

243. Tales palabras dijo Tersites, zahiriendo a
Agamenón, pastor de hombres. En seguida el
divino Ulises se detuvo a su lado; y mirándolo
con torva faz, lo increpó duramente:

246. -¡Tersites parlero! Aunque seas orador facundo,
calla y no quieras tú solo disputar con
los reyes. No creo que haya un hombre peor
que tú entre cuantos han venido a Ilio con los
Atridas. Por tanto, no tomes en boca a los reyes,
ni los injuries, ni pienses en el regreso. No sabemos
aún con certeza cómo esto acabará y si la
vuelta de los aqueos será feliz o desgraciada.
Mas tú denuestas al Atrida Agamenón, porque
los héroes dánaos le dan muchas cosas; por esto
lo zahieres. Lo que voy a decir se cumplirá: Si
vuelvo a encontrarte delirando como ahora, no
conserve Ulises la cabeza sobre los hombros, ni
sea llamado padre de Telémaco, si no te echo
mano, te despojo del vestido (el manto y la túnica
que cubren tus partes verendas) y te envío
lloroso del ágora a las veleras naves después de
castigarte con afrentosos azotes.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Vie 12 Feb 2021, 08:55

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves. Cont.

265. Así, pues, dijo, y con el cetro diole un golpe
en la espalda y los hombros. Tersites se encorvó,
mientras una gruesa lágrima caía de sus
ojos y un cruento cardenal aparecía en su espalda
debajo del áureo cetro. Sentóse, turbado
y dolorido; miró a todos con aire de simple, y
se enjugó las lágrimas. Ellos, aunque afligidos,
rieron con gusto y no faltó quien dijera a su
vecino:

272. -¡Oh dioses! Muchas cosas buenas hizo Ulises,
ya dando consejos saludables, ya preparando
la guerra; pero esto es lo mejor que ha
ejecutado entre los argivos: hacer callar al insolente
charlatán, cuyo ánimo osado no lo impulsará
en lo sucesivo a zaherir con injuriosas
palabras a los reyes.

278. -Así hablaba la multitud. Levantóse Ulises,
asolador de ciudades, con el cetro en la mano
(Atenea, la de ojos de lechuza, que, transfigurada
en heraldo, junto a él estaba, impuso silencio
para que todos los aqueos, desde los primeros
hasta los últimos, oyeran su discurso y meditaran
sus consejos), y benévolo los arengó
diciendo:

284. -¡Atrida! Los aqueos, oh rey, quieren cubrirte
de baldón ante todos los mortales de voz
articulada y no cumplen lo que te prometieron
al venir de Argos, criador de caballos: que no te
irías sin destruir la bien murada Ilio. Cual si
fuesen niños o viudas, se lamentan unos con
otros y desean regresar a su casa. Y es, en verdad,
penoso que hayamos de volver afligidos.
Cierto que cualquiera se impacienta al mes de
estar separado de su mujer, cuando ve detenida
su nave de muchos bancos por las borrascas
invernales y el mar alborotado; y nosotros hace
ya nueve años, con el presente, que aquí permanecemos.
No me enojo, pues, porque los
aqueos se impacienten junto a las cóncavas naves;
pero sería bochornoso haber estado aquí
tanto tiempo y volvernos sin conseguir nuestro
propósito. Tened paciencia, amigos, y aguardad
un poco más, para que sepamos si fue
verídica la predicción de Calcante. Bien grabada
la tenemos en la memoria, y todos vosotros,
los que no habéis sido arrebatados día tras día
por las parcas de la muerte, sois testigos de lo
que ocurrió en Áulide cuando se reunieron las
naves aqueas que cantos males habían de traer
a Príamo y a los troyanos. En sacros altares inmolábamos
hecatombes perfectas a los inmortales,
junto a una fuente y a la sombra de un
hermoso plátano a cuyo pie manaba agua cristalina.
Allí se nos ofreció un gran portento. Un
horrible dragón de roja espalda, que el mismo
Olímpico sacara a la luz, saltó de debajo del
altar al plátano. En la rama cimera de éste
hallábanse los hijuelos recién nacidos de un
ave, que medrosos se acurrucaban debajo de las
hojas; eran ocho, y, con la madre que los parió,
nueve. El dragón devoró a los pajarillos, que
piaban lastimeramente; la madre revoleaba en
torno de sus hijos quejándose, y aquél volvióse
y la cogió por el ala, mientras ella chillaba.
Después que el dragón se hubo comido al ave y
a los polluelos, el dios que lo había mostrado
obró en él un prodigio: el hijo del artero Crono
transformólo en piedra, y nosotros, inmóviles,
admirábamos lo que ocurría. De este modo, las
grandes y portentosas acciones de los dioses
interrumpieron las hecatombes. Y en seguida
Calcante, vaticinando, exclamó: «¿Por qué enmudecéis,
melenudos aqueos? El próvido Zeus
es quien nos muestra ese prodigio grande, tardío,
de lejano cumplimiento, pero cuya gloria
jamás perecerá. Como el dragón devoró a los
polluelos del ave y al ave misma, los cuales
eran ocho, y, con la madre que los dio a luz,
nueve, así nosotros combatiremos allí igual
número de años, y al décimo tomaremos la
ciudad de anchas calles.» Tal fue lo que dijo y
todo se va cumpliendo. ¡Ea, aqueos de hermosas
grebas, quedaos todos hasta que tomemos
la gran ciudad de Príamo!

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Sáb 13 Feb 2021, 02:38

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves.
Cont.

333. Así habló. Los argivos, con agudos gritos
que hacían retumbar horriblemente las naves,
aplaudieron el discurso del divino Ulises. Y
Néstor, caballero gerenio, los arengó diciendo:

337. -¡Oh dioses! Habláis como niños chiquitos
que no están ejercitados en los bélicos trabajos.
¿Qué es de nuestros convenios y juramentos?
¿Se fueron, pues, en humo los consejos, los afanes
de los guerreros, los pactos consagrados
con libaciones de vino puro y los apretones de
manos en que confiábamos? Nos entretenemos
en contender con palabras y sin motivo, y en
tan largo espacio no hemos podido encontrar
un medio eficaz para conseguir nuestro intento.
¡Atrida! Tú, como siempre, manda con firme
decisión a los argivos en el duro combate y deja
que se consuman uno o dos que en discordancia
con los demás aqueos desean, aunque no
lograran su propósito, regresar a Argos antes
de saber si fue o no falsa la promesa de Zeus,
que lleva la égida. Pues yo os aseguro que el
prepotente Cronida nos prestó su asentimiento,
relampagueando por el diestro lado y haciéndonos
favorables señales, el día en que los argivos
se embarcaron en las naves de ligero andar
para traer a los troyanos la muerte y el destino.
Nadie, pues, se dé prisa por volver a su casa,
hasta haber dormido con la esposa de un troyano
y haber vengado la huida y los gemidos
de Helena. Y si alguno tanto anhelare el regreso,
toque la negra nave de muchos bancos para
que delante de todos sea muerto y cumpla su
destino. ¡Oh rey! No dejes de pensar tú mismo
y sigue también los consejos que nosotros lo
damos. No es despreciable lo que voy a decirte:
Agrupa a los hombres, oh Agamenón, por tribus
y familias, para que una tribu ayude a otra
tribu y una familia a otra familia. Si así lo hicieres
y lo obedecieren los aqueos, sabrás pronto
cuáles jefes y soldados son cobardes y cuáles
valerosos, pues pelearán distintamente; y conocerás
si no puedes tomar la ciudad por la voluntad
de los dioses o por la cobardía de tus
hombres y su impericia en la guerra.

369. Y, respondiéndole, el rey Agamenón le dijo:

370. -De nuevo, oh anciano, superas en el ágora
a los aqueos todos. Ojalá, ¡padre Zeus, Atenea,
Apolo!, tuviera yo entre los aqueos diez consejeros
semejantes; entonces la ciudad del rey
Príamo sería pronto tomada y destruida por
nuestras manos. Pero Zeus Cronida, que lleva
la égida, me envía penas, enredándome en inútiles
disputas y riñas. Aquiles y yo peleamos
con encontradas razones por una joven, y fui el
primero en irritarme; si ambos procediéramos
de acuerdo, no se diferiría ni un solo momento
la ruina de los troyanos. Ahora, id a comer para
que luego trabemos el combate; cada uno afile
la lanza, prepare el escudo, dé el pasto a los
corceles de pies ligeros a inspeccione el carro,
apercibiéndose para la lucha; pues durante todo
el día nos pondrá a prueba el horrendo
Ares. Ni un breve descanso ha de haber siquiera,
hasta que la noche obligue a los valientes
guerreros a separarse. La correa del escudo que
al combatiente cubre, sudará en torno del pecho;
el brazo se fatigará con el manejo de la
lanza, y también sudarán los corceles arrastrando
los pulimentados carros. Y aquél que se
quede voluntariamente en las corvas naves,
lejos de la batalla, como yo lo vea, no se librará
de los perros y de las aves de rapiña.

Cont.



_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Sáb 13 Feb 2021, 02:57

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves.
Cont.

394. Así dijo. Los argivos promovían gran clamoreo,
como cuando las olas, movidas por el
Noto, baten un elevado risco que se adelanta
sobre el mar y no to dejan mientras soplan los
vientos en contrarias direcciones. Luego, levantándose,
se dispersaron por las naves, encendieron
lumbre en las tiendas, tomaron la
comida y ofrecieron sacrificios, quiénes a uno,
quiénes a otro de los sempiternos dioses, para
que los librasen de la muerte y del fatigoso trabajo
de Ares. Agamenón, rey de hombres, inmoló
un pingüe buey de cinco años al prepotente
Cronión, habiendo llamado a su tienda
a los principales caudillos de los aqueos todos:
primeramente a Néstor y al rey Idomeneo, luego
a entrambos Ayantes y al hijo de Tideo, y en
sexto lugar a Ulises, igual a Zeus en prudencia.
Espontáneamente se presentó Menelao, valiente
en la pelea, porque sabía lo que su hermano
estaba preparando. Colocaronse todos alrededor
del buey y tomaron la mola. Y puesto en
medio, el poderoso Agamenón oró diciendo:

412. -¡Zeus gloriosísimo, máximo, que amontonas
las sombrías nubes y vives en el éter! ¡No se
ponga el sol ni sobrevenga la obscuridad antes
que yo destruya el palacio de Príamo, entregándolo
a las llamas; pegue voraz fuego a las
puertas; rompa con mi lanza la coraza de
Héctor en su mismo pecho, y vea a muchos de
sus compañeros caídos de cara en el polvo y
mordiendo la tierra!

419. Dijo; pero el Cronión no accedió y, aceptando
los sacrificios, preparóles no envidiable
labor. Hecha la rogativa y esparcida la mola,
cogieron las víctimas por la cabeza, que tiraron
hacia atrás, y las degollaron y desollaron; cortaron
los muslos, y después de pringarlos con
gordura por uno y otro lado y de cubrirlos con
trozos de carne, los quemaron con leña sin
hojas; y atravesando las entrañas con los asadores,
las pusieron al fuego. Quemados los muslos,
probaron las entrañas; y dividiendo lo restante
en pedazos muy pequeños, atravesáronlo
con pinchos, lo asaron cuidadosamente y lo retiraron
del fuego. Terminada la faena y dispuesto
el festín, comieron y nadie careció de su
respectiva porción. Y cuando hubieron satisfecho
el deseo de beber y de comer, Néstor, el
caballero gerenio, comenzó a decirles:

434.-¡Atrida gloriosísimo, rey de hombres,
Agamenón! No nos entretengamos en hablar, ni
difiramos por más tiempo la empresa que un
dios pone en nuestras manos. Mas, ea, los
heraldos de los aqueos, de broncíneas corazas,
pregonen que el ejército se reúna cerca de los
bajeles, y nosotros recorramos juntos el espacioso
campamento para promover cuanto antes
un vivo combate.

441. Así dijo; y Agamenón, rey de hombres, no
desobedeció. Al momento dispuso que los
heraldos de voz sonora llamaran al combate a
los melenudos aqueos; hízose el pregón, y ellos
se reunieron prontamente. El Atrida y los reyes,
alumnos de Zeus, hacían formar a los guerreros,
y los acompañaba Atenea, la de ojos de
lechuza, llevando la preciosa inmortal égida
que no envejece y de la cual cuelgan cien áureos
borlones, bien labrados y del valor de cien
bueyes cada uno. Con ella en la mano, movíase
la diosa entre los aqueos, instigábalos a salir al
campo y ponía fortaleza en sus corazones para
que pelearan y combatieran sin descanso. Pronto
les fue más agradable el combate, que volver
a la patria tierra en las cóncavas naves.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Sáb 13 Feb 2021, 03:01

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves.
Cont.

455. Cual se columbra desde lejos el resplandor
de un incendio, cuando el voraz fuego se propaga
por vasta selva en la cumbre de un monte,
así el brillo de las broncíneas armaduras de los
que se ponían en marcha llegaba al cielo a través
del éter.

459. De la suerte que las alígeras aves -gansos,
grullas o cisnes cuellilargos- se posan en numerosas
bandadas y chillando en la pradera Asia,
cerca de la corriente del Caístro, vuelan acá y
allá ufanas de sus alas, y el campo resuena; de
esta manera las numerosas huestes afluían de
las naves y tiendas a la llanura escamandria y
la tierra retumbaba horriblemente bajo los pies
de los guerreros y de los caballos. Y los que en
el florido prado del Escamandrio llegaron a
juntarse fueron innumerables; tantos, cuantas
son las hojas y Bores que en la primavera nacen.

469. Como enjambres copiosos de moscas que
en la primaveral estación vuelan agrupadas por
el establo del pastor, cuando la leche llena los
tarros, en tan gran número reuniéronse en la
llanura los melenudos aqueos, deseosos de acabar
con los troyanos.

474. Poníanlos los caudillos en orden de batalla
fácilmente, como los pastores separan las cabras
de grandes rebaños cuando se mezclan en
el pasto; y en medio aparecía el poderoso Agamenón,
semejante en la cabeza y en los ojos a
Zeus, que se goza en lanzar rayos, en el cinturón,
a Ares, y en el pecho, a Posidón. Como
en el hato el macho vacuno más excelente es el
toro, que sobresale entre las vacas reunidas, de
igual manera hizo Zeus que Agamenón fuera
aquel día insigne y eximio entre muchos héroes.


Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :
Pascual Lopez Sanchez
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 65607
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez Sáb 13 Feb 2021, 03:06

HOMERO

LA ILIADA

CANTO II

Sueño- Beocia o catálogo de las naves.
Cont.

494. Mandaban a los beocios Penéleo, Leito,
Arcesilao, Protoenor y Clonio. Los que cultivaban
los campos de Hiria, Áulide pétrea, Esqueno,
Escolo, Eteono fragosa, Tespía, Grea y la
vasta Micaleso, los que moraban en Harma,
Ilesio y Eritras; los que residían en Eleón, Hila,
Peteón, Ocálea, Medeón, ciudad bien construida,
Copas, Eutresis y Tisbe, abundante en palomas;
los que habítaban en Coronea, Haliarto
herbosa, Platea y Glisante; los que poseían la
bien edificada ciudad de Hipotebas, la sacra
Onquesto, delicioso bosque de Posidón, y las
ciudades de Arne, abundante en uvas, Midea,
Nisa divina y Antedón fronteriza: todos estos
llegaron en cincuenta naves. En cada una se
habían embarcado ciento veinte beocios.

511. De los que habitaban en Aspledón y Orcómeno
Minieo eran caudillos Ascálafo y Yálmeno,
hijos de Ares y de Astíoque, que los había
dado a luz en el palacio de Áctor Azida. Astíoque,
que era virgen ruborosa, subió al piso superior,
y el terrible dios se unió con ella clandestinamente.
Treinta cóncavas naves en orden
los seguían.

517. Mandaban a los foceos Esquedio y Epístrofo,
hijos del magnánimo Ífito Naubólida. Los de
Cipariso, Pitón pedregosa, Crisa divina, Dáulide
y Panopeo; los que habitaban en Anemoria,
Jámpolis y la ribera del divinal río Cefiso; los
que poseían la ciudad de Lilea en las fuentes
del mismo río: todos éstos habían llegado en
cuarenta negras naves. Los caudillos ordenaban
entonces las filas de los focios, que en las batallas
combatían a la izquierda de los beocios.

527. Acaudillaba a los locrios que vivían en Cino,
Opunte, Calíaro, Besa, Escarfe, Augías
amena, Tarfe y Tronio, a orillas del Boagrio, el
ligero Ayante de Oileo, menor, mucho menor
que Ayante Telamonio: era bajo de cuerpo, llevaba
coraza de lino y en el manejo de la lanza
superaba a todos los helenos y aqueos. Seguíanlo
cuarenta negras naves, en las cuales habían
venido los locrios que viven más a11á de la
sagrada Eubea.

536. Los abantes de Eubea, que respiraban valor
y residían en Calcis, Eretria, Histiea, abundante
en uvas, Cerinto marítima, Dío, ciudad excelsa,
Caristo y Estira, eran capitaneados por el
magnánimo Elefénor Calcodontíada, vástago
de Ares. Con tal caudillo llegaron los ligeros
abantes, que dejaban crecer la cabellera en la
parte posterior de la cabeza: eran belicosos y
deseaban siempre romper con sus lanzas de
fresno las corazas en los pechos de los enemigos.
Seguíanlo cuarenta negras naves.

546. Los que habitaban en la bien edificada ciudad
de Atenas y constituían el pueblo del
magnánimo Erecteo, a quien Atenea, hija de
Zeus, crió -habíale dado a luz la fértil tierra- y
puso en su rico templo de Atenas, donde los
jóvenes atenienses ofrecen todos los años sacrificios
propiciatorios de toros y corderos a la
diosa, tenían por jefe a Menesteo, hijo de Péteo.
Ningún hombre de la tierra sabía como ése poner
en orden de batalla, así a los que combatían
en carros, como a los peones armados de escudos;
sólo Néstor competía con él, porque era
más anciano. Cincuenta negras naves lo seguían.

Cont.


_________________
FASCISMO (DON MIGUEL DE UNAMUNO. Poema 458 de POESÍAS COMPLETAS)

No un manojo, una manada
es el fajo del fajismo;
detrás del saludo nada
detrás de la nada abismo.

17 de octubre, 1928.

"Madrid borra los versos de Miguel Hernández del memorial de las víctimas de la Guerra Civil en La Almudena"

SR. ALMEIDA recibe usted el título honorifico de "HOMO JUMENDIS JUMENDIS" :

Contenido patrocinado

HOMERO. Grecia Clásica. Empty Re: HOMERO. Grecia Clásica.

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Dom 25 Jul 2021, 07:17