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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Pedro Casas Serra
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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 16 Sep 2019, 13:28

.


Gabriel Ferrater: “Les dones i els dies” (“Mujeres y días”), 1968


(Gabriel Ferrater i Soler; Reus, 1922 - Sant Cugat del Vallès, 1972) Poeta español en lengua catalana. Especialista en matemáticas y en lingüística, crítico literario y artístico, es autor de una interesante obra poética, marcada por su oposición a la poesía romántica (Mujeres y días, 1968).

Hijo de una familia burguesa, no asistió al colegio hasta la edad de diez años, educándose particularmente y con el apoyo de una respetable biblioteca familiar. En el otoño de 1938 marchó a Burdeos (Francia), donde su padre había sido nombrado consejero del consulado de España. Si hasta este momento sus lecturas literarias importantes habían sido Charles Baudelaire y Paul Valéry, Jorge Guillén y Carles Riba, desde entonces sumaría el conocimiento de los clásicos franceses: Montaigne, Jean Racine, François de La Rochefoucauld, Pierre Choderclos de Laclos y el cardenal de Retz. Por otra parte, aquella situación escolar poco regular le permitiría aprender a leer en inglés y en alemán y descubrir a grandes autores contemporáneos como James Joyce, André Gide, Erns Jünger y Henry de Montherlant.

En 1941, tras su regreso a España, esta formación se iría ampliando con lecturas de filosofía (en particular, sobre la fenomenología alemana y la obra de José Ortega y Gasset. En el otoño de 1947 Gabriel Ferrater inició sus estudios de Ciencias Exactas en la Universidad de Barcelona, se introdujo en el pensamiento matemático y en la filosofía analítica y comenzó a relacionarse con un grupo de pintores barceloneses.

De esta relación y de una visita al Museo del Prado surgió su interés por la pintura, sobre la cual versarían sus primeros escritos, aparecidos en la revista Laye, de cuya sección de crítica de arte fue responsable entre 1951 y 1953. Por esos mismos años inició su relación con el poeta y helenista Carles Riba, quien, separado de la universidad tras la Guerra Civil, impartió su magisterio privadamente en tertulias formadas fundamentalmente por poetas e intelectuales. Al mismo tiempo entabló amistad con los poetas Jaime Gil de Biedma y Carlos Barral.

Esta relación con los poetas y la lectura de los ingleses Shakespeare, John Donne, Thomas Hardy y W.H.Auden, del alemán Bertolt Brecht y de los clásicos medievales (principalmente Ausiàs March) reavivaron en él su antiguo interés por la literatura, de modo que, entre 1953 y 1964, la práctica de la poesía constituyó su dedicación principal, sólo compartida con los inevitables trabajos editoriales (informes de lectura) y traducciones (de Ernest Hemingway, Peter Weiss, Hjalmar Söderberg, Ernst Gombrich y Manfred Bierwich al castellano para la editorial Seix Barral) que le permitieron subsistir y que continuaría realizando durante toda su vida.

Su obra poética, escrita en catalán, es de aparición tardía y, aunque breve, manifiesta una plena madurez. La poesía de Gabriel Ferrater es de tesitura clásicamente didáctica y su aportación a la poética de su tiempo consiste en la formulación de una experiencia moral problemática, presentada a través de un correlato objetivo de figuración realista y tejida en una controlada estructura formal métricamente estricta, de léxico preciso y de sintaxis lógica. Los temas de la poesía ferrateriana provienen de la observación (y autoobservación) del efecto de las acciones y pasiones humanas, inscritas en el marco de una historia tanto individual como colectiva, lo cual da a su poesía un alto valor testimonial. Por otra parte, sus mejores poemas consiguen un intenso grado de patetismo debido a la sinceridad y a la lucidez con las que se expone o comunica una experiencia tan personal e íntima como irrefutable.

En 1960 publicó Da nuces pueris, su primer libro de poemas, que supuso una sorpresa en el ámbito literario catalán a causa de su originalidad. El escritor rompió con los esquemas tradicionales (de lenguaje y forma) de la poesía catalana de las últimas décadas, ya que trató en un tono muy poco convencional un conjunto de temas (como la guerra civil, el erotismo o una nueva moral) que, en buena parte, habían sido obviados por la poética de la posguerra. El poema In memoriam se cuenta entre los más significativos del libro.

Menja't una cama
(Cómete una pierna), de 1962, siguió la misma línea, aunque incidiendo mayormente en el tema erótico. No obstante, hay que tener en cuenta que sus poemas hablan de un "erotismo moral" muy distinto del tradicional arrebato romántico. Teoria dels cossos (Teoría de los cuerpos), de 1966, fue su último libro; se trata de una obra compuesta por tres partes, una de las cuales es una larga composición titulada "Poema inacabat", donde se aprecia la influencia de autor medieval francés Chrétien de Troyes.

En Les dones i els dies (Mujeres y días, 1968) reunió los poemas de los tres libros anteriores, evidenciando en el título los temas principales de su poesía: las relaciones humanas, el amor y la amistad y el paso del tiempo, que constituye una verdadera obsesión en Ferrater. Todo ello conduce a una visión del mundo escéptica y racionalista, con cierta tendencia al pesimismo. La poética de Gabriel Ferrater se inscribe dentro de cierto tipo de realismo de carácter narrativo que busca la expresión de la experiencia moral. Se trata, en definitiva, de una poesía antirromántica, expresada en un lenguaje cercano al coloquial y centrada en los contenidos.

En 1964, después de haber vivido un año en Hamburgo (Alemania), donde trabajó en la editorial alemana Rowolth, Gabriel Ferrater volvió a Barcelona y ocupó el cargo de director literario de la editorial Seix Barral, cargo que abandonó pronto por los ya familiares trabajos eventuales que, aunque le proporcionaban escasa remuneración, le dejaban el margen de libertad necesario para la dedicación a la que sería su última actividad, la lingüística. En 1962 se había matriculado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona, e inició por entonces sistemáticas lecturas de gramática catalana, que afirmaron su interés por la filología y por la lingüística.

A su ya amplio conocimiento de lengua añadió el de los teóricos de la lingüística contemporánea: estudió el transformacionalismo generativista de Noam Chomsky (de quien tradujo al español Cartesian Linguistics), el estructuralismo de Émile Benveniste y de Leonard Bloomfield (de cuya obra Language tradujo los capítulos descriptivos) y a otros lingüistas, convirtiéndose en uno de los primeros especialistas introductores de esta disciplina en España; por ello, en 1968 fue contratado por la Universidad Autónoma de Barcelona como profesor de Lingüística y Crítica Literaria, lo cual institucionalizó una actividad docente que Ferrater ya había ejercido a partir de 1967, a través de cursos ocasionales y de una notable actividad de conferenciante y ensayista, tanto de temas de lingüística como literarios.

Al campo lingüístico pertenecen los artículos que, con el título genérico de De causis linguae, publicó entre 1969 y 1972 en la revista catalana Serra d'Or, así como las notas escritas para su curso de 1971-1972 sobre una gramática transformacional del catalán, cuya formulación definitiva hubiera sido su trabajo de mayor envergadura lingüística y que su suicidio interrumpió. Su obra ensayística fue publicada póstumamente, reunida por temas y en diferentes libros: Sobre literatura (1979), La poesía de Carles Riba (1979), Sobre pintura (1981) y Sobre el llenguatge (1981). También fueron editados diversos escritos ocasionales y documentos de carácter privado y periodístico en un libro titulado Papers. Cartes. Paraules (1986). El último título póstumo publicado fue J. V. Foix i el seu temps (1987).

(Sacado de: [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] )

……………………………

Inicio la publicación de mi traducción de la obra de Gabriel Ferrater, Les dones i els dies (Mujeres y días), 1968.

Pedro Casas Serra

…………………...


GABRIEL FERRATER: Les dones i els dies (Mujeres y días), 1968


When more is said than must
Then better left unsaid and done.
Your artful songs of love,
The rigor of your spoken lust,
Have now become a cunning sort of
Overrated pun.

JIL JARRELL

Si se habla de más,
es mejor callar y ya está.
Tus ingeniosas canciones de amor,
el rigor de tu lascivia oral,
se han convertido hoy en una artera especie
de juego de palabras abusivo.

JILL JARRELL



I


IN MEMORIAM

Quan va esclatar la guerra, jo tenia
catorze anys i dos mesos. De moment
no em va fer gaire efecte. El cap m’anava
tot ple d'una altra cosa, que ara encara
jutjo més important. Vaig descobrir
Les Fleurs du Mal, i això volia dir
la poesia, certament, però
hi ha una altra cosa, que no sé com dir-ne
i és la que compta. La revolta? No.
Així en deia aleshores. Ajagut
dins d'un avellaner, al cor d'una rosa
de fulles moixes i molt verdes, com
pell d'eruga escorxada, allí, ajaçat
a l'entrecuix del món, m'espesseïa
de revolta feliç, mentre el país
espetegava de revolta i contra-
revolta, no sé si feliç, però
més revoltat que no pas jo. La vida
moral? S'hi acosta, però és massa ambigu.
Potser el terme millor és l'egoisme,
i és millor recordar que als catorze anys
hem de mudar de primera persona:
ja ens estreny el plural, i l'exercici
de l'estilita singular, la nàusea
de l'enfilat a dalt de si mateix,
ens sembla un bon programa pel futur.
Després vénen els anys, i feliçment
també s'allunyen, i se'n va cansant
la mà que acaricia el front tossut
de l'anyell íntim, i ve que adoptem
aquest plural, no sé si de modèstia,
que renuncia al singular, se'n deixa,
però agraint-lo i premiant-lo. Prou.
….Acabades les vacances, sí,
vaig veure que al meu món algú li havia
fet una cara nova. Sang i foc.
No em semblaven horribles, però eren
la sang i el foc de sempre. El meu col·legi
de capellans el van cremar, i el Guiu,
que era el sergent que ens feia fer gimnàstica
pre-militar, i l'odiàvem tots
(torno al plural primer, perquè la vida
regredeix sempre), el Guiu havia estat
assassinat a trets, i ens van contar
que havia costat molt, perquè portava
cota de malla sota la disfressa
de velleta pagesa, i al cistell,
sota els ous, hi amagava tres granades.
El van matar al racó de la placeta
d'Hèrcules, al costat de l'Institut,
que és on sortíem entre dues classes,
i no recordo que el lloc ens semblés
marcat de cap manera, ni volguéssim
trobar en un tronc d'un plàtan una bala
ni cap altre senyal. Quant a la sang,
no cal dir que, potser el dia mateix,
el vent se la va endur. Va fer la pols
potser una mica més pesada, res.
Les parets socarrades del col·legi,
no sé si les recordo o si m'ho penso.
No hi vam entrar. Fèiem la muda, i no
trobàvem interès en els parracs
de vella pell. Oloràvem la por
que era l'aroma d'aquella tardor,
però ens semblava bona. Era una por
dels grans. Sortíem de la por infantil
i teníem la sort que el món se'ns feia
gairebé del tot fàcil. Com més por
tenien ells més lliures ens sentíem.
Era el procés de sempre, i compreníem
obscurament que amb nosaltres la roda
s'accelerava molt. Érem feliços.
….Ho érem tots junts i ho érem sempre i molt.
Ens van fer sindicar, i el sindicat
ens va donar plaers vius i diversos.
Dins un pis requisat, que per nosaltres
era un pis ocupat a l’enemic
(no l’enemic oficial, el nostre),
darrera fums de pòquer, ens endúiem
llibres i mobles, fèiem la barata
de pistoles i bales, saludàvem
a la romana (no per res, els nostres
ens eren més simpàtics, però els altres
tenien més prestigi de malvats),
volíem dur les noies als racons
i com que no en sortíem, neguitosos,
pujàvem i baixàvem pel balcó.
Vam descobrir les putes i el robar.
Robar, ho hauríem vist. Quant als prostíbuls,
se'ns haurien obert ben aviat
però vam guanyar uns mesos. El primer
bombardeig ens el vam passar al refugi
de ca la Sol, i tots teníem por
que ens hi pleguessin. Molt disminuïts,
els pares eren al poder, encara.
L'Isidre va agafar purgacions
el primer de nosaltres, i el seu pare
va triar bé el mal moment de comprar-li
la bicicleta que tant demanava.
Calia que un o altre, cada dia,
la hi manllevés, per donar-li una excusa
de no fer-la servir. Les bicicletes
omplen el meu record del temps aquell.
Era el que més robàvem. Ens havíem
muntat tot un taller per repintar-les
recomponent-les: quadre d'una amb rodes
d'una altra, i tubulars d'una altra encara.
….No sé com, una tarda que ens havíem
esmunyit tots de casa a mig dinar
per arribar al castell de Tamarit,
al moment de sortir, jo no tenia
cap bicicleta. Vaig voler llogar-la
i vaig trobar tancada la botiga
on era conegut. No ho veia justa
i no em vaig resignar. Trucava a cops
de punys i peus, i se’m va obrir la porta.
No hi havia ningú. Vaig agafar
la màquina, i els vaig deixar una nota.
L’excursió va ser angoixosa. Un vent
sense remissions ens ajupia.
I de tornada el vam tenir de cara.
Dret damunt dels pedals, com si pugés
per una costa dura, m’aguantava
clavat i tremolant, sense avançar.
I ens vam anar perdent els uns dels altres.
L’Agustí i jo vam reposar un temps llarg
ajaguts al recer de la cuneta
vora els camps que assolaven per tornar-los
un aeròdrom militar. De nit
i mig a peu, vam acabar el camí.
A les primeres cases, vam trobar
una pastisseria oberta. En hi
vam llançar, i érem nens, érem molt més
nens que no érem, i ens vam deixar caure
per terra, i ajaguts al mosaic fresc
vam menjar uns pans sortint del forn, ficant-hi
tota la cara dins, folls del plaer
d’ésser només fatiga i gana i pes.
Tot podia passar, i no em va sorprendre
ni l’estrèpit sobtat, els crits i els passos,
ni els canons de fusell que m’apuntaven
verticals cap a terra i oliosos,
ni que algú m’aixequés, i m’empenyessin
dins d’una furgoneta, ni que el meu pare
que m’esperava en un local estrany
i discutia amb molta gent, i els pares
dels meus companys hi eren també, i el meu
semblava poc a poc que s’imposava
i se m’enduia a casa. L’endemà
vaig acabar d’entendre que l’empresa
l’havien col.lectivitzat. Cremat,
el comitè ens havia perseguit
tota la tarda, per cobrar la màquina
que l’amo antic hauria vist potser
ben llogada, i ells no. Per alguns dies
els pares nostres se’ns van fer importants.
….Robàvem altres coses. Vam tenir
força temps la mania dels eslips.
Entràvem tots de colla a una botiga,
miràvem, regiràvem, no compràvem,
i ens farcíem camises i jerseis
d'eslips. No sé què en fèiem. No m'explico
tampoc com és que no ens van descobrir.
Més aviat suposo que aleshores
anaven sempre marejats, i tots
atònits, i potser també perversos,
i els reflexos de l’ordre se’ls havien
macat. Els era igual, o els excitava,
d’ésser robats. No sabíem sinó
que els botiguers se’ns ajeien amb ulls
tots aigualits, com de dona vençuda
pel seu violador. Recordo un dia
que vam tornar a triar can Subietes,
on entràvem sovint, i cap vegada
no en sortíem de buit. Ens va servir
l’amo mateix: ens va posar les capses
al taulell, les va obrir, i enretirant-les
lluny de les nostres mans, ens va comptar
les peces en veu alta. Vam deixar-les
sense insistir, i ell les va recomptar.
Quan érem fora, ple d’orgull, vaig treure
l’eslip que havia pres al primer instant,
abans del compte. I no res: l’Albert
n’havia pres un altre. Tots dormien
i tot els crepitava a les orelles.
….El senyor Subietes va morir
assassinat també. Si ara el recordo,
veig roba negra i blanca, i algú dins
que semblava ben vell. Potser no ho era.
Quant al negre, no crec que fos per dol:
era un misser, i aleshores anaven
negres la gent de missa, i també algun
vell elegant, i algun republicà
dels de tota la vida. És per catòlic
que va anar a la presó el vell Subietes.
Va tenir mala sort. Quan era pres,
un dia es va aixecar el gran pànic. Eren
a Salou. Els italians. Ja havien
desembarcat. El comitè de Reus
va requisar tres o quatre autocars,
hi van pujar amb els presos que tenien
i els van dur a la cuneta. Va ser ràpid:
no va durar pas més que aquell perill
imaginari. El Ton és un dels xòfers
que, requisats amb el seu autocar,
van haver d’assistir-hi. Trasbalsat,
mirava de reüll els passejats
com anaven baixant, i li passaven
a frec del seu seient. Els coneixia
gairebé tots. El senyor Subietes
va veure la revulsió del Ton
i se’n va compadir. Quan ja baixava,
deturant-se un moment, li va posar
la mà a l’espatlla, i li va dir: “Ja ho veus,
Tonet, com ens hem de veure”. Un adust
consol. El president del comité
que va manar la saca d’aquell dia,
també l’he conegut. Era l’Oliva.
….És de l'Oliva que ara vull parlar.
Feia, abans, de porter a la Sala Reus,
que és el cine on anàvem els diumenges
a embrutar-nos les mans d'amor.
No el veig d'aleshores. No em dóna cap imatge
sinó vestit de cuir, amb una Luger
que duia culatada amb fusta clara,
més llarga que la cuixa, fent-li més
d'insígnia que d'arma. L'esperit
de simbolisme és flor de temps de guerra.
Ritualistes ho eren, tant l'Oliva
com la seva muller. Van requisar,
per viure-hi ells, una casa de rics
on ella de seguida va trobar
que no feia per casa de senyors
que no hi haguessin cactus. En les plantes
grasses, havia après la dona a veure-hi
l’escreix del viure ric: una menuda
ombra d’ànima, sota el sol immens
del posseir. Aleshores posseïa,
i reia, i reien totes, i compraven
la vida feta coses, finalment
material, mocada d’esperances.
Va ser un moment només, dos o tres mesos.
Les popolane van anar rient,
però sense sorprendre-se’n, rient
com sempre. Els revenia l’esperança
i comprar es feia d’amagat, i ho feien
més aviat els rics. Vam tombar el tomb,
i el camí de tornada, a poc a poc
ens el tancaven marges coneguts.
L’Oliva i els del comitè, jo els veia
sovint que s’esperaven a una taula
d’algun cafè, o anaven pel carrer
de pressa, cap a seure i esperar.
….Una nit hi va haver un concert d'orquestra.
El pare m'hi va prendre, i tremolava
tot jo d'impaciència. La música
parfois nous prend comme une mer, i a mi
que em prenia aleshores una mar
d'un temps que anava a ser perdut, i es veia
perdent-se i desdient-se, m'excitava
la idea de donar-me a un altre flux
més personal, o almenys sense companys,
ni que fos amb el pare. Vaig sentir
Beethoven i Ravel, i ja no sé
on em van derivar, si és que em van prendre.
Acabat el concert, van tocar els himnes:
himne de Riego, Internacional,
els Segadors i la Warszawianka
que feia d'himne de la Fai. La gent
va aplaudir més els Segadors. L'oliva
no hi estava d'acord, i es va abocar
d'un prosceni, cridant. Per fer-nos sords
vam picar encara més de mans. Mirava
les cares que se'n reien, i cridava
mut, com la flama, i rèiem i aplaudíem,
vessant-nos en una aigua. De companys,
com que després n’érem molt amb el pare,
no volíem encara tornar a casa
i ens vam asseure a prendre cafè junts.
Parlàvem de política, i em sembla
que em semblava que no calia cap
revolta (no vull dir en l’ordre polític)
i que amb els grans s’hi pot anar de colla.
De nit, en un cafè, es pot tenir pare.
Va entrar l’Oliva, i ara sé reconèixer
que li sobraven tres o quatre copes.
Sèiem vora la porta, i ens va veure
de seguida. Aferrant la gran culata
que el devia ajudar a aguantar-se dret,
va dir, mirant el pare: “Heu estat vós
el responsable”. (Tot n’anava ple
de responsables, aleshores. Tots
n’eren d’alguna cosa, i no sabien
ben bé de què, i davant de tota cosa
miraven si no es veia algú que en fos
més responsable.) El pare el va saber
distreure amb quatre frases, i l’Oliva
va deixar anar la fusta. Quan, després,
el pare l’explicava, aquell diàleg
es feia molt més llarg. Jo no entenia
que volgués dispersar-ne la concisa
virtut. Ara veig clar de què es tractava:
de dispersar una boira que la veu
no havia traït gens, però en els ulls
havia traspuntat. Em fascinava,
i no li vaig donar el nom que era seu
sempre que travessava pels meus ulls.
M’hi vaig lliscar, passats tres dies, quan
em vaig trobar cara a cara amb l’Oliva
pel corredor de ca la Sol. Els nois
que anàvem pels prostíbuls, no capíem
ben bé com ens trobàvem al reialme
nostre de dret, i que els hostes furtius
eren ells, ni que fossin pistolers.
….Va venir un temps de molts camins, i algú
anava escartejant un joc de cartes
que érem indrets i persones. L’Oliva,
sis o set anys més tard, quan se’ns havia
tornat inesperat, el va conèixer
la meva mare. Un vespre de Bordeus,
quan era sola a casa, li va obrir.
Ell havia pujat la nostra escala
perquè sabia que hi vivien gent
del seu poble. Volia algun auxili.
Va dir que treballava en una usina
dels alemanys, em sembla que a Royan.
Un bombardeig havia destruÏt
la fàbrica i el campament anex.
L’Oliva, per atzar, es trobava fora,
però ho havia perdut tot, la roba
i els diners, tot el seu, sinó la vida
que se li havia fet estranya, i no
n’era ja responsable: els alemanys
s’encarregaven del seu nou destí.
Potser la meva mare va ser l’última
dona que va parlar mai amb l’Oliva
que sabia res d’ell. Li va donar
unes peces de roba, que ell potser
no va arribar a portar. Dos dies
després, un altre bombardeig anglès
el va enxampar.
………………..Com que no sóc
un oranès de Saint Germain, la por
no em sembla pas que sigui cap gran tema
per literar o filosofar. Això sí,
de por molts homes n’han tingut, i d’ells
cal que també se’n parli. Convé dir
que l’Oliva va tenir por, i va fer
por a molta gent, al meu pare i a mi
no gaire forta, al Ton ja més, i a d’altres
tan forta com la seva, o més encara.


IN MEMORIAM

Cuando estalló la guerra, yo tenía
catorce años y dos meses. De momento
no me hizo mucho efecto. Tenía la cabeza
en otras cosas, que todavía ahora
juzgo más importantes. Descubrí
Les Fleurs du Mal, y eso quería decir
la poesía, ciertamente, pero
hay otra cosa, que no sé como explicarla
y es lo que cuenta. ¿La revolución? No.
Así la llamaba entonces. Recostado
en un avellano, en el corazón de una rosa
de hojas mustias y muy verdes, como
piel de oruga desollada, allí, echado
en la entrepierna del mundo, me espesaba
de feliz revolución, mientras el país
estallaba de revolución y contra-
revolución, no sé si feliz, pero
más revolucionado que yo. ¿La vida
moral? Se aproxima, pero me parece ambiguo.
Quizás el mejor término sea el egoísmo,
y es mejor recordar que a los catorce años
tenemos que cambiar de primera persona:
ya nos estrecha el plural, y el ejercicio
del estilita singular, la náusea
del subido sobre de sí mismo,
nos parece un buen programa para el futuro.
Después vienen los años, y felizmente
también se alejan, y se nos va cansando
la mano que acaricia la tozuda frente
del cordero íntimo, y pasa que adoptamos
ese plural, no sé si de modestia,
que renuncia al singular, se deja,
pero agradeciéndolo y premiándolo. Basta.
….Acabadas las vacaciones, sí,
vi que a mi mundo alguien le había
puesto una cara nueva. Sangre y fuego.
No me parecían horribles, pero eran
la sangre y el fuego de siempre. Mi colegio
de curas lo quemaron, y Guiu,
el sargento que nos hacía hacer gimnasia
premilitar, y al que todos odiábamos
(vuelvo al primero del plural, porque la vida
retrocede siempre), Guiu había sido
asesinado a tiros, y nos contaron
que les había costado mucho, porque llevaba
una cota de malla bajo el disfraz
de campesina viejecita, y en el cesto,
bajo los huevos, escondía tres granadas.
Le mataron en el rincón de la plazoleta
de Hércules, junto al Instituto,
que es adonde salíamos entre clases,
y no recuerdo que el lugar nos pareciera
señalado de ninguna manera, ni que quisiéramos
encontrar en el tronco de un plátano una bala
ni cualquier otra marca. En cuanto a la sangre,
no hay que decir que, quizás el mismo día,
se la llevó el viento. Quizás hizo al polvo
algo más pesado, apenas nada.
Las paredes achicharradas del colegio,
no sé si las recuerdo o si lo creo.
No entramos. Estábamos haciendo la muda, y no
encontrábamos interés en los harapos
de la vieja piel. Olíamos el miedo
que era el aroma de aquel otoño,
pero nos gustaba. Era un miedo
de los mayores. Salíamos del miedo infantil
y teníamos la suerte de que el mundo se nos hacía
casi fácil del todo. Cuanto más miedo
tenían ellos más libres nos sentíamos.
Era el proceso de siempre, y comprendíamos
oscuramente que con nosotros la rueda
se aceleraba mucho. Éramos felices.
….Lo éramos juntos y lo éramos siempre y mucho.
Nos hicieron sindicar, y el sindicato
nos proporcionó placeres vivos y diversos.
Dentro de un piso requisado, que para nosotros
era un piso ocupado al enemigo
(no el enemigo oficial, el nuestro),
tras humos de póquer, llevábamos
libros y muebles, intercambiábamos
pistolas y balas, saludábamos
a la romana (no por nada, los nuestros
nos eran más simpáticos, pero los otros
tenían más prestigio de malvados),
queríamos llevar a las muchachas a los rincones
y como no lo lográbamos, inquietos,
subíamos y bajábamos por el balcón.
Descubrimos a las putas y robar.
Robar, lo habríamos visto. En cuanto a los prostíbulos,
se nos habrían abierto muy pronto
pero ganamos unos meses. El primer
bombardeo nos lo pasamos en el refugio
de casa la Sol, y todos teníamos miedo
de que nos pillaran. Aunque muy disminuidos,
los padres estaban todavía en el poder.
Isidro cogió purgaciones
el primero, y su padre
eligió bien el momento de comprarle
la bicicleta que tanto pedía.
Hacía falta que uno u otro, cada día,
se la pidiese, a fin de darle una excusa
para no usarla. Las bicicletas
llenan mi recuerdo del aquel tiempo.
Era lo que más robábamos. Nos habíamos
montado un taller completo para repintarlas
recomponiéndolas: el cuadro de una con las ruedas
de otra, y todavía los tubos de otra.
….No sé como, una tarde en que nos habíamos
escabullido todos de casa a media comida
para ir al castillo de Tamarit,
en el momento de salir, yo no tenía
ninguna bicicleta. Quise alquilarla
y encontré cerrada la tienda
donde me conocían. No me parecía justo
y no me resigné. Golpeaba
con los puños y con los pies, y se me abrió la puerta.
No había nadie. Cogí
la máquina, y dejé una nota.
La excursión fue angustiosa. Nos doblaba
sin parar el viento.
Y de vuelta lo tuvimos de cara.
De pie sobre los pedales, como si subiera
una dura pendiente, me aguantaba
fijo y temblando, sin avanzar.
Y nos fuimos distanciando unos de otros.
Agustín y yo descansamos un buen rato
echados al cobijo de la cuneta
junto a los campos que arrasaban para convertirlos
en un aeródromo militar. Por la noche
y medio a pie, terminamos el camino.
En las primeras casas, encontramos
abierta una pastelería. Nos
lanzamos a ella, y éramos niños, mucho más
niños de lo que éramos, y nos tiramos
al suelo, y echados sobre el mosaico fresco
comimos unos panes recién salidos del horno, metiendo
toda la cara dentro, locos por el placer
de ser solo fatiga y hambre y peso.
Todo podía ocurrir, y no me sorprendió
ni el estrépito repentino, los gritos y los pasos,
ni los cañones de fusil que me apuntaban
verticales hacia tierra y aceitosos,
ni que alguien me levantara, y me empujaran
dentro de una furgoneta, ni mi padre
que me esperaba en un local extraño
y discutía con mucha gente, y los padres
de mis compañeros también estaban, y el mío
parecía que poco a poco se imponía
y se me llevaba a casa. Al día siguiente
supe que habían colectivizado
la empresa. Quemado,
el comité nos había perseguido
toda la tarde, para cobrar la máquina
que el antiguo amo quizás habría visto
bien alquilada, y ellos no. Durante unos días
nuestros padres nos parecieron importantes.
….Robábamos otras cosas. Tuvimos
bastante tiempo la manía de los slips.
Entrábamos juntos a una tienda,
mirábamos, revolvíamos, no comprábamos,
y nos llenábamos camisas y jerseys
de slips. No sé qué hacíamos con ellos. Tampoco
me explico cómo no nos descubrieron.
Pero supongo que por entonces
iban siempre mareados, y totalmente
atónitos, y quizás también turbados,
y los reflejos del orden se les habían
estropeado. Ser robados les daba igual,
o les excitaba. No sabíamos sino
que los tenderos se nos sentaban con ojos
llorosos, como de mujer vencida
por su violador. Recuerdo un día
que volvimos a elegir casa Subietes,
donde entrábamos a menudo, y nunca
salíamos de vacío. Nos atendió
el propio amo: nos puso las cajas
sobre el mostrador, las abrió, y alejándolas
de nuestras manos, contó
las piezas en voz alta. Las dejamos
sin insistir, y él las recontó.
Cuando estábamos fuera, lleno de orgullo, saqué
el slip que había cogido al principio,
antes de que los contara. Y eso no es todo: Alberto
había cogido otro. Todos dormían
y les crepitaba todo en los oídos.
….El señor Subietes también
murió asesinado. Si lo recuerdo,
veo ropa negra y blanca, y dentro alguien
que parecía muy viejo. Quizás no lo era.
En cuanto al negro, no creo que fuera por luto:
era un misero, y entonces la gente de misa
iban de negro, y también algún
viejo elegante, y algún republicano
de los de toda la vida. El viejo Subietes
fue a la cárcel por católico.
Tuvo mala suerte. Estando preso,
un día se levantó un gran pánico. Estaban
en Salou. Los italianos. Ya habían
desembarcado. El comité de Reus
requisó tres o cuatro autocares,
subieron con los presos que tenían
y los llevaron a la cuneta. Fue rápido:
no duró más de lo que aquel peligro
imaginario. Ton fue uno de los chóferes
que, requisados con su autocar,
tuvieron que asistir. Asustado,
miraba de reojo como los paseados
iban bajando, y le pasaban
muy cerca de su asiento. Los conocía
casi a todos. El señor Subietes
notó el nerviosismo de Ton
y se compadeció. Cuando bajaba,
deteniéndose un momento, le puso
la mano en el hombro, y le dijo: “Ya ves,
Tonet, como nos tenemos que ver”. Un adusto
consuelo. El presidente del comité
que mandó la saca de aquel día,
también lo he conocido. Era Oliva.
….Es de Oliva de quien os quiero hablar.
Antes, hacia de portero en la Sala Reus,
que es el cine donde íbamos los domingos
a ensuciarnos las manos de amor. No lo veo
desde entonces. No me viene otra imagen
sino vestido de cuero, con una Luger
que llevaba culatada con madera clara,
más larga que el muslo, sirviéndole más
de distintivo que de arma. El espíritu
de simbolismo es flor de tiempos de guerra.
Ritualistas lo eran, tanto Oliva
como su mujer. Requisaron,
para vivir ellos, una casa de ricos
donde ella enseguida encontró
que no era apropiado en una casa de señores
que no hubieran cactus. En las plantas
crasas, había aprendido la mujer a ver
el summum de la vida de ricos: una pequeña
sombra de alma, bajo el sol inmenso
del poseer. Entonces poseía,
y reía, y reían todas, y compraban
la vida hecha cosas, finalmente
material, limpia de esperanzas.
Fue por poco tiempo, dos o tres meses.
Las popolane fueron riendo,
pero sin sorprenderse, riendo
como siempre. Les volvía la esperanza
y se compraba a escondidas, y lo hacían
más bien los ricos. Doblamos la esquina,
y el camino de vuelta, despacio
nos lo cerraban márgenes conocidos.
A Oliva y los del comité, los veía
a menudo que esperaban en la mesa
de algún café, o iban por la calle
deprisa, a sentarse y esperar.
….Una noche hubo un concierto.
Mi padre me invitó, y yo temblaba
de impaciencia. La música
parfois nous prend comme une mer, y a mí
que entonces me prendía un mar
de un tiempo que iba a ser perdido, y se veía
perdiéndose y desdiciéndose, me excitaba
la idea de darme a otro flujo
más personal, o al menos sin compañeros,
aunque fuera con mi padre. Escuché
Beethoven y Ravel, y no sé
donde me llevaron, si es que me atraparon.
Acabado el concierto, tocaron los himnos:
el himno de Riego, la Internacional,
los Segadores y la Warszawianka
que hacía de himno de la Fai. La gente
aplaudió más los Segadores. Oliva
no  estaba de acuerdo, y salió
al proscenio, gritando. Para hacernos los sordos
aplaudimos todavía más. Miraba
las caras que reían, y gritaba
mudo, como una llama, y reíamos y aplaudíamos,
derramando lágrimas. Compañeros,
como éramos después con mi padre,
no queríamos volver aún a casa
y nos sentamos juntos a tomar café.
Hablábamos de política, y me parece
que me parecía que no hacía falta ninguna
revolución (no quiero decir en el orden político)
y que con los mayores se puede ir de pandilla.
Por la noche, en un café, se puede tener padre.
Entró Oliva, y ahora sé reconocer
que le sobraban tres o cuatro copas.
Estábamos sentados junto a la puerta, y nos vio
enseguida. Agarrando la gran culata
que le debía ayudar a tenerse en pie,
dijo, mirando a mi padre: “Usted ha sido
el responsable”. (Entonces todo estaba
lleno de responsables. Todos
lo eran de algo, y no sabían
muy bien de qué, y ante cualquier cosa
miraban si encontraban a alguien que fuera
más responsable.) Mi padre lo supo
distraer con cuatro frases, y Oliva
soltó la madera. Después, cuando
mi padre lo explicaba, aquel diálogo
se hacía mucho más largo. Yo no entendía
que quisiera dispersar la concisa
virtud. Ahora veo con claridad de que se trataba:
de dispersar una niebla que la voz
no había traicionado, pero que había
asomado en los ojos. Me fascinaba,
y no le di el nombre que le correspondía
siempre que atravesaba por mis ojos.
Me asomó, pasados tres días, cuando
me encontré frente a frente con Oliva
en el corredor de casa de la Sol. Los chicos
que íbamos por los prostíbulos, no acabábamos
de comprender que nos encontrábamos en nuestro reino
por derecho propio, y que los huéspedes furtivos
eran ellos, ni que fueran pistoleros.
….Llegó un tiempo de muchos caminos, y alguien
iba barajando un juego de cartas
que formábamos lugares y personas. A Oliva,
seis o siete años más tarde, cuando
no lo esperábamos, lo conoció
mi madre. Una tarde de Burdeos,
cuando estaba sola en casa, le abrió.
Él había subido nuestra escalera
porque sabía que allí vivía gente
de su pueblo. Quería un poco de ayuda.
Dijo que trabajaba en una fábrica
de los alemanes, me parece que en Royan.
Un bombardeo había destruido
la fábrica y el campamento anexo.
Oliva, por azar, se encontraba fuera,
pero lo había perdido todo, la ropa
y el dinero, todo cuanto tenía, menos la vida
que se le había vuelto extraña, y de la que no
era ya responsable: los alemanes
se encargaban de su nuevo destino.
Quizás mi madre fue la última
mujer que habló con Oliva,
que supo algo de él. Le dio
unas prendas de vestir, que probablemente él
no llegó a llevar. Dos días
después, otro bombardeo inglés
lo pilló.
………Como no soy
un oranés de Saint Germain, el miedo
no me parece que sea ningún gran tema
para escribir o filosofar. Eso sí,
miedo han tenido muchos hombres, y de ellos
hace falta que también se hable. Conviene decir
que Oliva tuvo miedo, y dio miedo
a mucha gente, a mi padre y a mí
no muy fuerte, a Ton más, y a otros
tan fuerte como el suyo, o aún más.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 17 Sep 2019, 05:02

.


FAULA PRIMERA

Dama Antònia, fràgil però tan
imperiosa i carregada de raó,
mai no prenia un taxi, car s’havia
deixat dir que en els taxis es fan coses
de les que ella improvava expressament:
eren uns instruments de l’indecòrum.
Tenia també angoixes: se sentia
incerta si volia guanyar el cel
i córrer el risc que la posessin prop
d’Adam i d’Eva, els originadors.
El senyor Andreu, fill seu, era prou ric
perquè se’n fes presa d’elecció
un enèrgic dimoni de migdia.
L’atac, sobtat. Les ales nervioses
van batre dos segons, i el senyor Andreu,
del tot retut, va desitjar el divorci.
Les famílies riques i complexes
ja se sap com s’imbriquen. Un divorci
vol temps. Jutjant que el temps era un seu guany,
el rebel se’n va anar a guanyar un estiu
a Portugal, amb una mecanògrafa
dolça i segurament no posseïda
per cap dimoni, però cobejada
pel dimoni del senyor Andreu. L’estiu
es va acabar, i un dia ja d’hivern
el senyor Andreu havia de portar
la seva mare a veure un advocat:
eren molts dits a toquejar aquell nus
que el senyor Andreu provava de desfer.
Conduint ell mateix, a l’hora en punt,
va arribar a casa de la seva mare,
i no preveia on fóra l’entrebanc.
(Tot normal, en un món ben cimentat:
cert, però, que d’escletxes per al cuny
líric i personal, se n’obren sempre.)
….Cautela, o saber previ? Dama Antònia
va preguntar si el cotxe que li obrien
no era el del periple de l’estiu.
Ho era, i el senyor Andreu (que ja es pot dir
que mai no havia d’obtenir el divorci)
se’n va tornar, i va canviar de cotxe.
No per humiliat va obtemperar
ni per cap altre sentiment, que hauria
semblat fora de lloc: només correcte
i de cor reticent, mentre cremava
la injuriada flama de la mare.
No reflexiu ni combatiu, tenia
prou equanimitat per saber admetre
que es fossin repel.lents aquells dos cossos:
l’un, que potser havia estimat el seu,
feia molts anys: l’altre, el que ell estimava.
Un amor oblidat, res més, i l’altre
no sempre recordat. Poc vius tots dos.
Com sempre, l’enganyat era el dimoni.
….Un dels dimonis, en tot cas. Que d’altres
entraven en el joc, no sé deixar
de témer-ho, ni oblidar que de dimonis
l’infern n’amaga molts, i que en les aigües
del més tranquil estany de bones causes
dutes a bona fi, s’hi vol mirar
una rialla folla de llimones
d’emoció entestada i triomfant.



FÁBULA PRIMERA

La señora Antonia, frágil pero tan
imperiosa y cargada de razón,
nunca tomaba un taxi, pues le habían dicho
que en los taxis se hacían cosas
de las que ella desaprobaba expresamente:
eran instrumentos de la falta de decoro.
Tenía también angustias: no estaba
segura de querer ganar el cielo
y correr el riesgo de que la pusieran cerca de Adán
y Eva, los causantes.
El señor Andrés, su hijo, era lo bastante rico
para ser presa de la elección
de un enérgico demonio de mediodía.
El ataque, repentino. Las alas nerviosas
batieron dos segundos, y el señor Andreu,
rendido del todo, quiso el divorcio.
Las familias ricas y complejas
ya se sabe cómo se implican. Un divorcio
requiere tiempo. Juzgando que el tiempo era su recompensa,
el rebelde se fue a gastar un verano
en Portugal, con una mecanógrafa
dulce y seguramente no poseída
por ningún demonio, pero codiciada
por el demonio del señor Andreu. El verano
se acabó, y un día ya de invierno
el señor Andreu tenía que llevar
a su madre a ver a un abogado:
eran muchos los dedos a tocar el nudo
que el señor Andreu intentaba deshacer.
Conduciendo él mismo, a la hora en punto,
llegó a casa de su madre,
y no preveía donde estaría el problema.
(Todo normal, en un mundo bien asentado:
seguro, pero, grietas en la cuña
lírica y personal, se abren siempre.)
….¿Cautela, o conocimiento previo? La señora Antonia
preguntó si el coche que le abrían
era el del periplo del verano.
Lo era, y el señor Andrés (que ya se puede decir
que nunca obtendría el divorcio)
regresó, y cambió de coche.
No obedeció por humildad
ni por ningún otro sentimiento, que habría
parecido fuera de lugar: solo correcto
y de corazón reticente, mientras quemaba
la injuriada llama de la madre.
Sin ser reflexivo ni combativo, tenía
bastante ecuanimidad para saber admitir
que se repelieran aquellos dos cuerpos:
el uno, que quizás había amado el suyo,
hacía muchos años: el otro, el que él amaba.
Un amor olvidado, nada más, y el otro
no siempre recordado. Poco vivos los dos.
Como siempre, el engañado era el demonio.
….Uno de los demonios, en todo caso. Que otros
entraban en el juego, no sé dejar
de temerlo, ni olvidar que el infierno
esconde muchos demonios, y que en las aguas
del estanque más tranquilo de buenas causas
llevadas a buen fin, se quiere ver
una loca risa de limones
de emoción obstinada y triunfante.


FAULA SEGONA

En Vilagut, si hem de ser francs, portava
moltes hores de vol, i va pensar
que tocava la d’aterrar en la pau
i el matrimoni. D’amagat (hi havia
llaços que en el seu dia es tallarien)
va freqüentar les parties i el Liceu.
Va ser amable amb les noies, i les mares
van ser amables amb ell. Ben aviat
va gairebé escollir, o podríem dir
que vacil.lava limitadament:
dues noies l’atreien. Era l’una
bruna de sol d’hivern reverberat
pels pendissos de neu esgarrinxada.
No parlava mai gaire, però més
per telèfon. De dia, a l’aire lliure,
tenia els ulls mig closos, i de nit
sabia obrir-los molt, foscos i francs.
Ballava molt, però no massa bé,
i era perfecta conduint. Les mans,
totes vigor, podien fer-se dolces,
i en Vilagut s’oblidava mirant-les
fent conca per al fruit d’un vas glaçat
o arrencant-ne amb els dits, a tires rectes,
l’escorça suavíssima del baf.
No reia gaire, i semblava que ho fes
distreta, i es trigava a descobrir
que tenia una altra rialla, fonda
i commoguda: tot un cos fet sentiment
i auguri d’amistat als altres cossos.
Però en els cossos ni hi pensava massa,
ni la neguitejava que una mà
fos una bestiola suplicant:
els animals no són persones, cal
tractar-los bé, i no fer-ne gaire cas.
….L’altra noia era rossa, i no tenia
bruna la pell sinó l’estiu. Bevia
licors que es prenen sense gel, espessos
i condormits com els records d’infància.
Però bevia poc, i en Vilagut
se sentia inquiet quan era amb ella:
no sabia com fer-s’ho per donar-li
algun plaer directe i evident.
Li agradava cuinar, i era permès
de creure que també li agradaria
de menjar bé, però tampoc podia
portar-la a un restaurant: ella tenia
normes estrictes de conducta, fetes
d’exclusions. Hortus conclusus. Tanques
altes, i a dins, tota fresca promesa.
Parlava d’un passat remot i llarg
(tant s’havia encabit en uns quants anys
d’afecte atent), de festes i de ritus
segons el calendari, i d’un futur
de dehiscència imminent. L’avui
li era transparent, prim de fluència,
i es resistia a fer-lo consistent.
Reia com una nena, molt sovint,
i de vegades era inoportuna.
No ballava sinó en algunes festes
privades, no freqüent, però lleial
a la música com als girs del temps.
Tenia el cos molt personalitzat
i gens amic dels altres cossos, mai
distret de les fronteres i distàncies.
….En Vilagut trigava a decidir-se,
però sabia que es decidiria
un dia o altre, i començava a prendre
les mesures del cas. Primer, les obres.
Vivia en un casal que reclamava
reformes decidides. Als amics
no sabia parlar-los d’altra cosa.
“Aquest envà se’n va a terra, veieu:
la cambra del cantó i aquesta en fan
una de gran, i obrint un finestral,
magnífica pels nens, que els convé sol;
la cuina agafarà tota una banda
del pati; en una casa, al capdavall,
el cor de tot és a la cuina, llar
vol dir això, ja m’enteneu”. Passava
una setmana, i tot es transformava.
“Això serà un saló, no res, molt íntim
per rebre-hi els amics, i aquesta cambra
petita, del cantó, com feta expressa:
aquí una arcada, i tindrem bar, em penso,
amb ambient; el mal és el garatge:
el cotxe seu, el meu, el gran, tot pren
espai: no veig on encabir la cuina”.
I així oscil.lava el cor d’en Vilagut,
i un batec variava la matèria:
la pedra, símbol dòcil a tot mite.
….Cal dir que es va casar amb la casolana?
Sempre l’alcohol més fort s’endurà l’home.



FÁBULA SEGUNDA

Vilagut, si hemos de ser francos, llevaba
muchas horas de vuelo, y pensó
que tocaba ya aterrizar en la paz
y el matrimonio. A escondidas (había
lazos que en su día se cortarían)
frecuentó los parties y el Liceo.
Fue amable con las muchachas, y las madres
fueron amables con él. Muy pronto
casi eligió, o se podría decir
que vacilaba limitadamente:
dos muchachas le atraían. Una era
morena de sol de invierno reverberado
por las pendientes de nieve arañada.
No hablaba mucho nunca, pero por teléfono
más. De día, al aire libre,
tenía los ojos medio cerrados, y por la noche
sabía abrirlos mucho, oscuros y francos.
Bailaba mucho, pero no demasiado bien,
y era perfecta conduciendo. Las manos,
todo vigor, podían ser dulces,
y Vilagut se perdía viéndolas
formar cuenco para el fruto de un vaso helado
o arrancando con los dedos, en tiras rectas,
la suavísima corteza del vaho.
No reía mucho, y parecía que lo hiciera
distraída, y se tardaba en descubrir
que tenía otra risa, honda
y conmovida: un cuerpo hecho todo sentimiento
y augurio de amistad a los otros cuerpos.
Pero en los cuerpos no pensaba demasiado,
ni le inquietaba que una mano
fuera una bestezuela suplicante:
los animales no son personas, hay que
tratarlos bien, y no hacerles mucho caso.
….La otra muchacha era rubia, y solo tenía
la piel morena en verano. Bebía
licores que se toman sin hielo, espesos
y adormilados como los recuerdos de la infancia.
Pero bebía poco, y Vilagut
se sentía inquieto cuando estaba con ella:
no sabía como hacer para proporcionarle
algún placer directo y evidente.
Le gustaba cocinar, y era posible
creer que también le gustase
comer bien, pero tampoco podía
llevarla a un restaurante: ella tenía
estrictas normas de conducta, hechas
de exclusiones. Hortus conclusus. Vallas
altas, y adentro, toda fresca promesa.
Hablaba de un pasado largo y remoto
(tanto había cabido en unos cuántos años
de atento afecto), de fiestas y de ritos
según el calendario, y de un futuro
de inminente dehiscencia. El hoy
le era transparente, fino de fluencia,
y se resistía a hacerlo consistente.
Reía como una niña, muy a menudo,
y a veces era inoportuna.
No bailaba sino en algunas fiestas
privadas, no con frecuencia, pero leal
a la música como a los giros del tiempo.
Tenía el cuerpo muy personalizado
y nada amigo de los otros cuerpos, nunca
olvidado de fronteras y distancias.
….Vilagut tardaba en decidirse,
pero sabía que se decidiría
un día u otro, y empezaba a tomar
las oportunas medidas. Primero, las obras.
Vivía en un caserón que reclamaba
decididas reformas. A los amigos
no sabía hablarles de otra cosa.
“Este tabique se quita, veis:
la habitación de la esquina y ésta forman
una grande, y abriendo un ventanal,
magnífica para los niños, que les conviene el sol;
la cocina abarcará todo un lado
del patio; al final, en una casa,
el corazón está en la cocina, hogar
quiere decir eso, ya me entendéis”. Pasaba
una semana, y todo se transformaba.
“Esto será un salón, nada, muy íntimo
para recibir a los amigos, y esta habitación
pequeña, de la esquina, como hecha a propósito:
aquí un arco, y tendremos bar, creo,
con ambiente; lo malo es el garaje:
su coche, el mío, el grande, todo ocupa
espacio: no veo dónde meter la cocina”.
Y así oscilaba el corazón de Vilagut,
y un latido alteraba el asunto:
la piedra, símbolo dócil a todo mito.
….¿Hay que decir que se casó con la casera?
Siempre el alcohol más fuerte arrastrará al hombre.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 18 Sep 2019, 05:02

.


ELS JOCS

Viure en un barri extrem, ens indueix
a passejar inquiets, com si volguéssim
trobar un racó de certitud, algun
sentit més ferm que l'envà de cantell
i el munt de bigues menjat per la crosta
de pols i pluja vella, i la botiga
dels gelats, amb les nenes que patinen
pel davant, i són sis per un parell
de patins estridents. M'arribo fins
al club de tenis Barcelona, que és
un club de rics, i vaig mirant els cotxes
que s'arrengleren a la porta, plens
de la voluntat bona d'ésser cotxes
de rics: com si diguéssim, de tenir
una certa ànima. Hi ha un MG
d'esport, del nou model disminuït
que no fa gaire vaig llegir que ha estat
fet per une certaine couche d'acheteurs
qui trouvent les modèles existants trop chers:

i vol dir els rics barcelonins, suposo.
Vaig vorejant la tanca. En un cantó
hi ha un court mal disposat, on es confinen
els nens principiants, i sempre els cauen
pilotes fora. Surt el nen, tot ros
(i blanc immaculat, car en el joc
no hi posa prou convicció). S'esvera
quan veu a fora uns garrofers dramàtics
i uns nens molt bruts que juguen al futbol
tan malament com ell al tenis: més
vivament, això sí. Coneix la por
i de la porta estant, busca amb els ulls
la pilota, i no deixa el seu recer
fins que l'ha vista. La plega, i se'n torna
corrents, mort de vergonya si ensopega
i s'alça el crit golut de la canalla
que aguaitava una taca de l'albat.
….Vaig passejant, i ara sé on em porto.
Hi ha un altre camp de joc, al pati d'una
fàbrica de productes farmacèutics.
Aquí juguen al bàsquet, al capvespre.
Homes i dones, junts, van allargant
el dia tant com poden, sota els flocs
de grisor eixuta que s'atapeeix.
No pilotegen de per riure. Riuen
però juguen al bàsquet, i s'entrenen
pel joc d'equip, provant posicions
al camp, i variant-les i lligant-les.
M'agrada de fixar-me en el treball
d'una noia. Massa alta. Du un mallot
de ratlles fines, grogues i vermelles.
No és gaire bona tirant al cistell:
té sort si la pilota se li adorm
a l'anella de ferro, i els instants
s'allarguen. Si cau dins, vençuda,
la noia llança un crit i una rialla:
té la veu aspra, com els grans ocells.
Però combina bé, i té un bon amic
pel joc: qui millor juga de tots ells.
Rep la pilota de la noia, i no
la juga: ella de sobte arrenca a córrer
i rep la bola desmarcada i, justa,
la torna i, just, ell tira suaument.
….Jo, com que sóc un doctrinari, ple
d'odis intel.lectuals, no sé deixar
que no vulguin dir res quan es distreuen,
cansats d'empaquetar o d'escriure a màquina.
Si ara me'ls miro i sento simpatia
per ells, vull creure que ells em fan sentit
dins el joc dels sentits que a mi em distreuen
per bé que els tinc mol mal lligats. Vull creure
que els moviments precisos d'aquests cossos
fan un bon precedent, no sé de què.



LOS JUEGOS

Vivir en un barrio extremo, nos induce
a caminar inquietos, como si quisiéramos
encontrar un rincón seguro, una
razón más firme que el tabique caído
y el montón de vigas comido por la costra
de polvo y vieja lluvia, y la tienda
de los helados, con las niñas que patinan
enfrente, y son seis para un par
de ruidosos patines. Llego al
club de tenis Barcelona, que es
un club de ricos, y voy mirando los coches
que se alinean en la puerta, llenos
de la buena voluntad de ser coches
de ricos: de tener una cierta alma,
como si dijéramos. Hay un MG
sport, del nuevo modelo reducido
que no hace mucho leí que ha sido
fabricado para une certaine couche de acheteurs
quién trouvent les modèles existants trop chers:
y quiere decir los barceloneses ricos, supongo.
Voy bordeando la valla. A un lado
hay una cancha mal acondicionada, donde se confina
a los niños principiantes, y siempre les caen
pelotas fuera. Sale el niño, todo rubio
(e inmaculadamente blanco, puesto que no pone
suficiente convicción en el juego). Se azora
cuando ve afuera unos dramáticos algarrobos
y unos niños muy brutos que juegan al fútbol
tan mal como él al tenis: eso sí,
más enérgicamente. Le entra miedo
y desde la puerta, busca con los
ojos la pelota, y no abandona su refugio
hasta que la ve. La recoge, y se  vuelve
deprisa, muerto de vergüenza si tropieza
y se levanta el insaciable griterío de los niños
que acechaba una mancha en la criatura.
….Voy paseando, y ahora sé a dónde me dirijo.
Hay otro campo de juego, en el patio de una
fábrica de productos farmacéuticos.
Aquí, al atardecer, juegan al baloncesto.
Hombres y mujeres, juntos, van alargando
el día tanto como pueden, bajo los copos
de parca grisura que se espesa.
No pelotean en broma. Ríen
pero juegan al baloncesto, y se entrenan
para jugar en equipo, probando posiciones
en el campo, y variándolas y asegurándolas.
Me gusta fijarme en el trabajo
de una muchacha. Demasiado alta. Lleva una camiseta
a rayas finas, amarillas y rojas.
No es buena tirando al cesto:
tiene suerte si la pelota se le duerme
en la anilla de hierro, y los instantes
se alargan. Si cae dentro, vencida,
la chica lanza un grito y una carcajada:
tiene la voz áspera, como los grandes pájaros.
Pero combina bien, y tiene un buen amigo
para jugar: el que juega mejor de todos.
Recibe la pelota de la chica, y no
la juega: de repente ella echa a correr
y recibe el balón desmarcada y, enseguida,
la devuelve y, enseguida, el tira suavemente.
….Yo, como soy un doctrinario, lleno
de odios intelectuales, no sé admitir
que nada quieran decir cuando se distraen,
cansados de empaquetar o de escribir a máquina.
Si ahora los miro y siento simpatía
por ellos, quiero creer que ellos me dan sentido
en el juego de sentidos que me distraen
aunque los tengo muy mal atados. Quiero creer
que los movimientos precisos de estos cuerpos
son un buen precedente, no sé de qué.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue 19 Sep 2019, 14:04

.


FLORAL

La primavera del cinquanta-dos, les noies
portaven bruses blanques i rebeques
verdes, i pel carrer sentíem el fresseig
precipitat de flors i fulles on s'amaguen
els negres cuirs de l'ametller. Vaig fer
trenta anys, que també em semblen prematurs.
Però cap vent no en fa justícia. Romanen,
inconvincents i eixuts, sota cada any
que va venint per recobrir l'edat
distreta, el blanc atònit i el verd aspre,
i aquell ventet menut pels llargs carrers
de noies i flors i fulles, el record
que se me'n va, de tan confús, cap al futur,
se'm fa desig, i la memòria em verdeja.



FLORAL

En la primavera del cincuenta y dos, las muchachas
llevaban blusas blancas y rebecas
verdes, y por la calle oíamos el susurro
precipitado de flores y hojas donde se esconden
los negros cueros del almendro. Cumplí
treinta años, que también me parecen prematuros.
Pero ningún viento les hace justicia. Permanecen,
inconvincentes y enjutos, bajo cada año
que va llegando para cubrir la edad
distraída, el blanco atónito y el verde áspero,
y aquel vientecillo por las largas calles
de muchachas flores y hojas, el recuerdo
que se me va, de tan confuso, hacia el futuro,
se me convierte en deseo, y la memoria me verdea.


PUNTA DE DIA

La nit que se me'n va, una altra nit, i l'ala
d'un immens avió caigut s'ha interposat
entre aquell blau espès i la finestra, i dubto
si és un verd tenuíssim o si és plata, freda
com la insistent finor del bisturí que esquinça
l'úter amb la imposició de l'excessiva
vida, o també la llum mateixa, quan clivella
la mà del nen que es cansa de fer força per
irritar els seus germans, fent veure que els amaga
no se sap què de valuós, i va afluixant
la presa, i sé que res no en sortirà que no
fos ahir en mi desconsoladament, i em fa
fred de mirar-me un dia més, pinyol
tot salivat, pelat de polpa, fora nit.



AMANECER

La noche se me va, otra noche, y el ala
de un inmenso avión caído se ha interpuesto
entre el azul espeso y la ventana, y dudo
si es un verde tenuísimo o si es plata, fría
cual la insistente delgadez del bisturí que rasga
el útero con la imposición de la excesiva
vida, o también la luz misma, cuando agrieta
la mano del niño cansado de hacer fuerza para
irritar a sus hermanos, haciendo ver que les esconde
no se sabe qué valioso, y va aflojando
la presa, y sé que no saldrá nada que no
estuviera ayer en mí desconsoladamente, y me da
frío contemplarme un día más, hueso
chupado del todo, pelado de pulpa, al raso.


EL MUTILAT

Jo sé que no l'estimes.
No ho diguis a ningú.
Tots tres, si tu ens ajudes,
guardarem el secret.
Que ningú més no vegi
allò que hem vist tu i jo.
De la gent i les coses
que us han estat amics,
ell se n'amagarà.
No tornarà al cafè
que és fet per a esperar-te.
Vindran mesos amb erra:
serà lluny de les taules
de marbre, on us servien
les ostres i el vi blanc.
En els dies de pluja
no mirarà l'asfalt
on us havíeu vist
quan no es trobaven taxis
i havíeu d'anar a peu.
No obrirà més els llibres
que li han parlat de tu:
ignorarà què diuen
quan no parlen de tu.
I sobretot, hi pots
comptar, ni a tu ni a mi
no ens farà saber on para.
S'anirà confinant
dins de les terres llunyanes.
Caminarà per boscos
foscos. No el sobtarà
l'atzagaia de llum
de la nostra memòria.
I quan sigui tan lluny
que mig el creguem mort,
podrem recordar i dir
que no te l'estimaves.
No ens farà cap angúnia
de veure com li manques.
Serà com un espectre
sense vida ni pena.
Com la foto macabra
d'una Gueule Cassée,
que orna un aparador
i no ens fa cap efecte.
Per ara, no ho diguem:
no trasbalsem la gent
mostrant-los la ferida
sagnant i purulenta.
Donem-li temps i oblit.
Callem, fins que ningú,
ni jo mateix, no el pugui
confondre encara amb mi.


EL MUTILADO

Sé que no le amas.
No lo digas a nadie.
Los tres, si tú nos ayudas,
guardaremos el secreto.
Que nadie más vea
lo que hemos visto tú y yo.
El se esconderá
de las personas y las cosas
que os eran amigas.
No volverá al café
hecho para esperarte.
Vendrán meses con erre:
estará lejos de las mesas
de mármol, donde os servían
ostras y vino blanco.
En los días de lluvia
no mirará el asfalto
donde os habíais visto
cuando no se encontraban taxis
y teníais que ir a pie.
No abrirá más los libros
que le hablaban de ti:
ignorará qué dicen
cuando no hablan de ti.
Y sobre todo, puedes
estar segura, ni tú ni yo
sabremos donde para.
Se irá confinando
en tierras muy remotas.
Caminará por bosques
oscuros. No lo sorprenderá
la azagaya de luz
de nuestra memoria.
Y cuando esté tan lejos
que casi lo creamos muerto,
podremos recordarle y decir
que no le amabas.
No nos dará angustia
ver como le haces falta.
Será como un espectro
sin vida ni pena.
Como la foto macabra
de una Gueule Cassée,
que adorna un escaparate
y no nos hace efecto.
Por ahora, no hablemos:
no trastornemos a la gente
mostrándoles la herida
sangrienta y purulenta.
Démosle tiempo y olvido.
Callemos, hasta que nadie,
ni yo mismo, lo pueda
confundir aún conmigo.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
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Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 20 Sep 2019, 03:40

.


COM FAUST

Qui no l’haurà invocat? Una sortida.
I encara que no l’única, sí que era
la del rendiment òptim, la brillant.
Ens ho vendria tot, coses i coses,
i pagaríem amb un tot blocat
que ningú no ens descompta, en aquest món
on mai ella no respon.
………………………Però, si un dia
comparegués? No ens trobaríem l’ànima
rica, negociable a la menuda?


COMO FAUSTO

¿Quién no lo habrá invocado? Una salida.
Y aunque no la única, sí era
la óptima en rendimiento, la brillante.
Nos lo vendería todo, cosas y cosas,
y pagaríamos con un todo incluido
sin descuentos, en este mundo
donde él nunca responde.
………………………....Pero, ¿y si un día
apareciera? ¿No nos encontraríamos el alma
rica, negociable al por menor?


VEUS BAIXES

Una d’aquelles veus que no voldríem
sentir dins de nosaltres, va dient
que m’he gastat massa diners per ella.
És veritat, i per això em fa por
i l’odio una mica. Sóc injusta
i em dol. Encara més interior,
una altra veu em diu que aquest gran tort
me’l retrec només jo. Si ella el sap,
no li costarà gens de perdonar-me.



VOCES BAJAS

Una de esas voces que no querríamos
oír en nuestro interior, me dice
que he gastado demasiado dinero en ella.
Es verdad, y por eso me da miedo
y la odio un poco. Soy injusto
y me pesa. Aún más interior,
otra voz me dice que este grave error
solo me lo reprocho yo. Si ella lo llega a saber,
no le costará nada perdonarme.


PRIMAVERA

Mira la torre com s’inclina. És l’eix
falsat de tants viratges damunt dues
rodes precipitades. I en ve un altre.
Mira’ls la cara. Com proven de creure
que torçant ara en sec, un camí obert-
….Com si res, l’idiota natural
va cantant ocellut, llepotejant
apegalosa mel de sol, bufant
fullatges, escorrims d’un te esbravat.



PRIMAVERA

Mira cómo se inclina la torre. Es el falso
eje de muchos giros sobre dos
ruedas apresuradas. Y viene otro.
Mírales la cara. Cómo intentan creer
que girando ahora en seco, un camino abierto -
….Como si nada, el idiota natural
va cantando pajaril, golosineando
empalagosa miel de sol, soplando
follajes, restos de un té desbravado.


LA PLATJA

El sol se l'ha menjat. Anava sola,
descalça com la mar, vestida com
la mar, amb brusa blanca i slacks verds,
i era rossa com l'aire, lluminosa
com el lleó de fúria total.
….Se'ns l'ha menjat. Fem-nos canilla d'ira.
Tallem el vent de llauna amb la cisalla
dels udols llargs. Esgarrapem la sorra.
Lladruquegem la mar, la disfressada.



LA PLAYA

El sol se la ha tragado. Iba sola,
descalza como el mar, vestida como
el mar, con blusa blanca y pantalones verdes,
y era rubia como el aire, luminosa
como el león de la furia total.
….Se la ha tragado. Convirtámonos en jauría de ira.
Cortemos el viento de hojalata con la cizalla
de los largos aullidos. Arañemos la arena.
Ladremos al mar, el disfrazado.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
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Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 21 Sep 2019, 05:13

.


MOEURS EXOTIQUES

Un rengle d’alicorns presentant armes-
….Enrera, els argilosos. Que se n’omplin
els carrers adjacents. Que s’arrepengin
als murs greixosos com capçals de llit.
Que beguin líquids de paper de vidre.
Que besin drets, amb els peus en el tolls
d’aigües residuals. Que facin festa.
….Neta la Via, que avui coronem
la pipèrica rosa virginal.



MOEURS EXOTIQUES

Una hilera de unicornios presentando armas-
…..Atrás, los arcillosos. Que se llenen
las calles adyacentes. Que se apoyen
en los muros grasientos como cabezales de cama.
Que beban líquidos de papel de lija.
Que besen erguidos, con los pies en los charcos
de aguas residuales. Que celebren fiesta.
….Despejada la Vía, que hoy coronamos
la hipérica rosa virginal.


SOBRE LA CATARSI

De què serveix d'ésser bon pare,
si Maragall, que ho era
però de més a més era poeta,
va imaginar-se que el vell luxuriós,
el comte Arnau, seria redimit
quan una noia pura, molt simbòlica-
ment pura, cantaria la cançó
dels fets impurs del comte. Posseïda
també, car així ho deien
al temps de Maragall, poètica-
ment posseïda, aquella noia, cable
de parallamps, resorbiria el somnieig
de Maragall, l'espetec d'impuresa,
dins la terra del seu instint, difícil-
ment pur, des d'aleshores. Redemptora. En ella
la carn del comte es feia verb, amb l'entenent
que el verb, de Maragall i no del comte,
s'havia de fer carn, la de la noia. Tot plegat
un joc pervers. La carn més pura ja somnia.
Vol carn, sense l'empelt de la memòria
d'una altra carn, senil. No vol més verb.


SOBRE LA CATARSIS

De qué sirve ser buen padre,
si Maragall, que lo era
pero que además era poeta,
imaginó que el viejo lujurioso,
el conde Arnau, sería redimido
cuando una muchacha pura, muy simbólica-
mente pura, cantase la canción
de los hechos impuros del conde. También
poseída, que así lo decían
en tiempos de Maragall, poética-
mente poseída, aquella muchacha, cable
de pararrayos, reabsorbería el ensueño
de Maragall, el chasquido de impureza,
en la tierra de su instinto, difícil-
mente puro, desde entonces. Redentora. En ella
la carne del conde se hacía verbo, en la inteligencia
de que el verbo, de Maragall y no del conde,
había de hacerse carne, la de la muchacha. Todo ello
un juego cruel. La carne más pura ya sueña.
Quiere carne, sin el injerto de la memoria
de otra carne, senil. No quiere más verbo.


A TRAVÉS DELS TEMPERAMENTS

Uns pins massa sensibles es revinclen
deixant sentir com se saben patètics
mentre compleixen aquest deure líric
d’expressió del vent, que arriba net.
Les arrels cruixen sordes, i les branques
exulten de dolor, per proclamar
que és greu que bufi l’esperit. El vent,
quan surt del bosc, va tot podrit de queixes.



A TRAVÉS DE LOS TEMPERAMENTOS

Unos pinos demasiado sensibles se retuercen
dejando ver como se saben patéticos
mientras cumplen este deber lírico
de expresión del viento, que llega limpio.
Las raíces crujen sordas, y las ramas
exultan de dolor, para proclamar
que es arduo que sople el espíritu. El viento,
cuando sale del bosque, va podrido de quejas.


LITERATURA

Tan vehement, va dir-se un calamar,
faig el ridícul: un raig fi de tinta
ja desvia aquests monstres, ben poc crítics.
Perduda l’abundància del cor,
va descobrir la voluptat formal:
mentir-se objectivat en l’arabesc
i fer-s’hi encara veure, subjectiu.
De l’urc de no amagar-se gaire, en deia
sinceritat: de la por de trobar-se
massa exposat, sentiment d’estil.
Lliurat a l’esperança que els espasmes
de l’aigua li anirien a favor,
deia fe en el llenguatge. Va morir
devorat: l’inefable el va temptar.


LITERATURA

Tan vehemente, se dijo un calamar,
hago el ridículo: un chorrito de tinta
ya desvía esos monstruos, tan poco críticos.
Perdida la abundancia del corazón,
descubrió la voluptuosidad formal:
mentirse objetivado en el arabesco
y dejarse ver aún, subjetivo.
Al orgullo de no esconderse mucho, lo llamaba
sinceridad: al miedo de encontrarse
demasiado expuesto, sentimiento del estilo.
Entregado a la esperanza de que los espasmos
del agua le irían a favor,
confiaba en el lenguaje. Murió
devorado: lo inefable lo tentó.


Gabriel Ferrater, Les dones i els  dies, 1968
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(continuará)

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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 23 Sep 2019, 09:33

.


A L'INREVÉS

Ho diré a l'inrevés. Diré la pluja
frenètica d'agost, els peus d'un noi
caragolats al fil del trampolí,
l'agut salt de llebrer que fa l'aroma
dels lilàs a l'abril, la paciència
de l'aranya que escriu la seva fam,
el cos amb quatre cames i dos caps
en un solar gris de crepuscle, el peix
llisquent com un arquet de violí,
el blau i l'or de les nenes en bici,
la set dramàtica del gos, el tall
dels fars de camió en la matinada
pútrida del mercat, els braços fins.
Diré el que em fuig. No diré res de mi.



AL REVÉS

Lo diré al revés. Diré la lluvia
frenética de agosto, los pies de un chico
atornillados en el extremo del trampolín,
el agudo salto de galgo que produce el aroma
de las lilas en abril, la paciencia
de la araña que escribe su hambre,
el cuerpo con cuatro piernas y dos cabezas
en un solar gris de crepúsculo, el pez
deslizando como un arco de violín,
el azul y el oro de las niñas en bici,
la sed dramática del perro, el filo
de los faros de camión en la madrugada
pútrida del mercado, los brazos delgados.
Diré lo que me escapa. No diré nada de mí.


DIUMENGE

Els ocells de la llum se’n van a jóc
i ens deixen a les branques un subtil
tremolor de petites veritats.
Cal perdre l’ànima d’arbust. Un altre
sentiment transitori s’ha gastat.
Ens aixequem, i amb por de no saber
retrobar a temps qui som i què volem,
anem tornant ben poc a poc. La tarda,
la brasa imatge nostra, nerviosa
però abnegada mare de la cendra,
s’apaga, i es respira la pudor
del tabac refredat. Hem estat sols,
però ara embussem els colls d’embut
(colzes amb colzes, passos que es fan nosa)
per vessar dins el poble l’imprecís
record d’uns camps trencats, al.luvials
deixes de camions, d’uns camins curts
com un alè cansat, i uns arbres vius
que ja se n’ha fet llenya. Ens confonem
amb els que s’han quedat, i que ara surten
dels balls i de les coves de penombra
gelatinosa, i tots trepitgem besos
que la tarda ha endurit, i ara es parteixen
en dues valves, com un musclo, i cauen.
Un nen que se li ha rebentat el globus
llança un plor viperí. Tots ens mirem
i riem satisfets. Cap de nosaltres
no es veu amunt per l’escala del éssers.


DOMINGO

Los pájaros de la luz se van a dormir
y nos dejan en las ramas un sutil
temblor de pequeñas verdades.
Hay que abandonar el alma de arbusto. Otro
sentimiento transitorio se ha acabado.
Nos levantamos, y con miedo de no saber
reencontrar a tiempo quién somos y qué queremos,
vamos regresando muy despacio. La tarde,
la brasa imagen nuestra, nerviosa
pero abnegada madre de la ceniza,
se apaga, y se respira el mal olor
del tabaco frío. Hemos estado solos,
pero ahora atascamos los atascos
(codos con codos, pasos que se estorban)
para derramar en el pueblo el impreciso
recuerdo de unos campos rotos, aluviales
legados de camiones, de unos caminos cortos
como un aliento cansado, y unos árboles vivos
que ya se ha hecho leña. Nos confundimos
con los que se han quedado, y que ahora salen
de los bailes y de las cuevas de penumbra
gelatinosa, y todos pisamos besos
que la tarde ha endurecido, y ahora se abren
en dos valvas, como un mejillón, y caen.
Un niño al que se le ha reventado el globo
lanza un llanto viperino. Todos nos miramos
y reímos satisfechos. Ninguno de nosotros
se ve en lo alto por la escalera de los seres.


AMISTAT DEL BRAÇ

El metro anava ple. Jo m’agafava
al barrot niquelat vora la porta.
Tenia el braç tibat, i tolerava,
aquell pes tebi, persistent, a l’avantbraç.
Quedàvem poca gent quan vaig girar-me.
Era molt jove. Lletja i pobra, descarnada,
com una prima cabra mogrebina
que premia amb el front, tancant els ulls,
abalançada per tota carència,
un braç encara de ningú, lliure i promiscu,
i no veia que ja algú es reprenia
i s’isolava al seu davant. Jo, massa jove
també, no havia après a reconèixer-me
en l’acceptació més que en la tria.
Vaig abandonar el braç, que no fos meu,
i no els vaig mirar més, anguniat
fins a l’estació, i el súbit trenc
d’una corda del cello, la més baixa.



AMISTAD DEL BRAZO

El metro iba lleno. Yo me cogía
al barrote niquelado junto a la puerta.
Tenía el brazo tenso, y toleraba,
aquel peso tibio, persistente, en el antebrazo.
Quedábamos pocas personas cuando me giré.
Era muy joven. Fea y pobre, descarnada,
como una delgada cabra magrebina
que presionaba con la frente, cerrando los ojos,
abalanzada por toda carencia,
un brazo aún de nadie, libre y promiscuo,
y no veía que alguien ya se recuperaba
y se aislaba delante suyo. Yo, demasiado joven
también, no había aprendido a reconocerme
en la aceptación más que en la elección.
Abandoné el brazo, como si no fuera mío,
y no miré más, angustiado
hasta la estación, y la súbita irrupción
de una cuerda de violoncelo, la más baja.


LA CONFIDÈNCIA

Tots els llums de la nit són dins els trossos
de gel, que ens repartim  i no bevem.
Ens ho farà saber. Fins a la fi
ho hem de saber: com la van violar,
i el corredor del col.legi es tornava
un uad de pedres seques, i els voltors
explotaven, enlaire, com les gotes
de gasolina en els pistons. Hi ha qui
sap sofrir més que els altres. Tots voldríem
sentir-nos fins i junts, fer-nos un feix
de joncs, i arrecerar les blanques mèdules
sota frescors de molsa. N’hi ha un
que sofreix més, fins que aixeca el gosset
i l’hi tita a la cara, i ella es vessa
per terra, mollament. Un toll rodó
de bava i pietat d’ella mateixa.
I no hi podem fer res. Hem d’esperar
que algú proposi que ens n’anem.



LA CONFIDENCIA

Todas las luces de la noche están en los trozos
de hielo, que nos repartimos y no bebemos.
Nos lo hará saber. Hasta el final
lo hemos de saber: cómo la violaron,
y el corredor del colegio se volvía
un torrente de piedras secas, y los buitres
explotaban, arriba, como las gotas
de gasolina en los pistones. Hay quién
sabe sufrir más que los demás. Todos querríamos
sentirnos delgados y juntos, hacernos un haz
de juncos, y resguardar las blancas médulas
bajo frescores de musgo. Hay uno
que sufre más, hasta que levanta el perrito
y se lo tira a la cara, y ella se derrama
por el suelo, blandamente. Un charco redondo
de baba y piedad de ella misma.
Y no podemos hacer nada. Hemos de esperar
que alguien proponga que nos vayamos.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
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Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 24 Sep 2019, 05:23

.


A MIG MATÍ

El sol, el savi vell, va dissipant
minúsculs dubtes de foscor, deixats,
fins ara, per resoldre. Li tremolen
una mica les mans, i tremolem
els arbres i nosaltres, quan sentim
que tot minut que passa ha d’arrencar,
brusc, una bena d’ombra, i ara el just
cas de la llum serà ben recte, i ara
xisclarà el prim desfici de la flauta
d’Iblis, i ho veurem tot, i tot enllà
d’espais de claredat, impenetrables
com el cristall. Tot manifest, direm:
ho has volgut tu, t’ho has buscat tu, de nit,
quan dormies només per despertar-te
i no et volies creure que la vida
se’t faria ignorada, més que el son.


A MEDIA MAÑANA

El sol, el viejo sabio, va disipando
minúsculas dudas de oscuridad, dejadas,
hasta ahora, por resolver. Le tiemblan
un poco las manos, y temblamos
los árboles y nosotros, cuando notamos
que todo minuto que pasa tiene que arrancar,
brusco, una venda de sombra, y ahora el justo
canto de la luz estará muy recto, y ahora
chillará la delgada desazón de la flauta
de Iblis, y lo veremos todo, y más allá
de espacios de claridad, impenetrables
como el cristal. Manifestado todo, diremos:
tú lo has querido, tú te lo has buscado, por la noche,
cuando dormías solo para despertarte
y no te querías creer que la vida
se te haría ignota, más que el sueño.


PAISATGE AMB FIGURES

Dos reactors corquen el cel. S’enfilen
fins a injectar l’agulla de polsim
al cor del bast oblit solar. Arran
de terra, el món amaga que també
li fuig el seny, i gira amb lenta astúcia
imperiosa: tota vertical
se’ns decanta, i llisquem cap a les vores
del viure que demà ens hi trobarem
al mig. Avui diumenge. Els ametllers
riuen de veure’s, nus encara, en l’aigua
dels rierols que fan les seves ombres
precipitades rasa avall. A punt,
tot és a punt, i res no té sencera
la seva primavera. Tot és més
persuasiu així, prim i translúcid.
Com que ens ho creiem tot, ens sentim rics.
Feliços de gustar tots un sol gust,
ens sembla que tastem futur. Partim-nos
els dies que vindran per tots nosaltres,
com els grillons d’una taronja. Té_


PAISAJE CON FIGURAS

Dos reactores carcomen el cielo. Suben
hasta inyectar la aguja de polvillo
en el corazón del basto olvido solar. A ras
de suelo, el mundo oculta que también
le huye la cordura, y gira con lenta astucia
imperiosa: toda vertical
se nos decanta, y resbalamos hacia los bordes
del vivir que mañana encontraremos
en medio. Hoy es domingo. Los almendros
ríen de verse, aún desnudos, en el agua
de los riachuelos que precipita sus sombras
apresuradas cañada abajo. A punto,
todo está a punto, y nada reúne entera
su primavera. Todo es más
persuasivo así, delgado y traslúcido.
Como nos lo creemos todo, nos sentimos ricos.
Felices de saborear todos un solo gusto,
nos parece que probamos futuro. Dividámonos
los días que vendrán entre todos,
como los gajos de una naranja. Toma -


MECÀNICA TERRESTRE

Veus, és així que tot pot començar.
Després, el més profund. Ara projecta
les figures senzilles, els acords
i els contrasts, les anades cauteloses
i les vingudes ràpides, els gestos
que no s’amaguen a ningú. Ja ho veus,
ara tan bé com qualsevol moment.
Ets a una platja amb cases a mig fer,
com magranes badades, que deslliuren
granets de cel envidreït. Els vells
recullen llum com ningú, a les mans
de cera que no es fon, plàcida. Els joves
surten embriagats del cine heroic
i llencen cigarrets a terra, durs
com la pedra que vol clavar un ocell.
Al cafè no del tot luxós, un home
que va pels cinquanta anys i és moll però
vehement, com un drap de barberia,
no sap si prefereix d’oferir foc
ell mateix, a la noia que ho espera,
o enviar-hi, humiliant-lo, el mosso
sorneguer, que li espia l’avidesa.
Un aneguet femení, amb una ratlla
de mercromina al turmell dolç on no
trobaràs cap ferida, va corrent
per nua passió, car no té pressa
i vol que ho sapiguem, i riu als vidres
de cada aparador. Ja ho veus. Un món.
Un instant d’un capvespre, ha vist els cossos
i les distàncies. Ara calcula
les masses, les libracions dels cors_


MECÁNICA TERRESTRE

Ves, así es como puede empezar todo.
Después, lo más profundo. Ahora proyecta
las figuras sencillas, los acuerdos
y los contrastes, las idas cautelosas
y las vueltas rápidas, los gestos
que no se ocultan a nadie. Ya lo ves,
tan bien ahora como en cualquier momento.
Estás en una playa con casas a medio construir,
como abiertas granadas, que liberan
granitos de cielo encristalado. Los viejos
recogen luz como nadie, en sus manos de cera
que no se funde, plácida. Los jóvenes
salen embriagados del cine heroico
y tiran colillas al suelo, duras
como la piedra que quiere ensartar un pájaro.
En el café no del todo lujoso, un hombre
de unos cincuenta años y que es blando pero
vehemente, como un paño de barbería,
no sabe si prefiere ofrecer fuego
él mismo, a la muchacha que lo espera,
o enviar, humillándolo, al mozo
socarrón, que le espía el deseo.
Un patito femenino, con una raya
de mercromina en el dulce tobillo donde no
encontrarás ninguna herida, va corriendo
por desnuda pasión, pues no tiene prisa
y quiere que lo sepamos, y ríe a los cristales
de cada escaparate. Ya lo ves. Un mundo.
Un instante de un atardecer, has visto los cuerpos
y las distancias. Ahora calcula
las masas, las oscilaciones de los corazones -


OCTUBRE

Els vidres, nets del baf de llum calenta.
S’obre l’ull clar de la tardor, i ens mira
cansat d’ésser indulgent, d’haver de dir-nos
amb molta paciència, com sempre,
que trepitgem aquests castells de sorra
d’oblit, i ens afanyem. Tampoc enguany
no ens salvarà cap malentès: a l’hora
serem al lloc on ens hem convocat.
….I acudim a la cita, resignats,
mentre les fondes llanes femenines,
amb una dúctil passió d’orquídia,
s’arrissen lentes i persuasives,
es retallen i es cusen, s’insinuen
fins que han empresonat els cossos rossos,
els companys que han begut sol amb nosaltres
i encara els eixams d’ànimes abelles
se’ls dispersen i brunzen flama, llengües
de l’esperit del foc: però des d’ara
recollits, més i més cauts i lunars,
més i més blancs al fons de galeries
de mines tortes. Meditem enginys_

OCTUBRE

Los cristales, limpios del vaho de luz caliente.
Se abre el ojo claro del otoño, y nos mira
cansado de ser indulgente, de tener que decirnos
con mucha paciencia, como siempre,
que pisamos esos castillos de arena
de olvido, y nos apresuremos. Tampoco este año
nos salvará ningún malentendido: estaremos
en punto en el lugar donde nos hemos convocado.
….Y acudimos a la cita, resignados,
mientras las hondas lanas femeninas,
con una dúctil pasión de orquídea,
se rizan lentas y persuasivas,
se recortan y se cosen, se insinúan
hasta que han encarcelado los cuerpos rubios,
los compañeros que han bebido sol con nosotros
y todavía los enjambres de almas abejas
se les dispersan y zumban llama, lenguas
del espíritu del fuego: pero desde ahora
recogidos, más y más cautos y lunares,
más y más blancos en el fondo de galerías
de minas torcidas. Meditemos argucias -


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 25 Sep 2019, 04:48

.


EL SECRET

Vindrà el dia més llarg d’algun llarguíssim
estiu. De bon matí, ans que el telèfon
no ens cridi a platja o bosc, ens n’anirem.
Entre el baf dels carrers regats de fresc
travessarem la ciutat, fins a prendre
el tren més lent que surti. Baixarem
a la tercera estació, en un poble
de terra sense verd. El disc vermell
d’una taverna ens donarà el senyal.
Creurem. Ens asseurem, i tot el dia,
sense mirar mentre ens miren, beurem
la tèbia cervesa del silenci.
Tornarem ben segurs que cap record
ha entrat en nosaltres. Quan trobem
el primer amic, i dins un bar encès
de veus i mans, comprenguem que aquell dia
ha estat el del prodigi, que s’han dit
el mot simple dels justos, i que els uns
han sabut creure els altres quan negaven
les hores de tants anys, i tothom riu,
riurem també, i guardarem el secret.
I més que mai, quan vindrà que el turmenti
l’esquinç del vespre pur (quan trepitjaven
caretes, i la pell al descobert
els deia tot el fàstic de com eren
abans: tal com hauran tornat a ser)
i s’agermanin tots dins l’odi mutu,
callarem. Que no sàpiga ningú
que no vam dir ni sentir res. Que puguin
odiar-nos també, fraternalment.



EL SECRETO

Llegará el día más largo de algún larguísimo
verano. Muy temprano, antes de que el teléfono
llame a la playa o al bosque, nos iremos.
Entre el vaho de las calles regadas de frescor
atravesaremos la ciudad, hasta tomar
el tren más lento que salga. Bajaremos
en la tercera estación, en un pueblo
de tierra sin verde. El disco rojo
de una taberna nos dará la señal.
Creeremos. Nos sentaremos, y todo el día,
sin mirar mientras nos miran, beberemos
la tibia cerveza del silencio.
Volveremos seguros de que ningún recuerdo
ha entrado en nosotros. Cuando encontremos
al primero amigo, y dentro de un bar encendido
de voces y manos, comprendamos que ese día
ha sido el del prodigio, que se han dicho
la palabras sencillas de los justos, y que los
unos han sabido creer a los otros cuando negaban
las horas de tantos años, y todo el mundo ríe,
reiremos también, y guardaremos el secreto.
Y más que nunca, cuando les atormente
el desgarro del puro anochecer (cuando pisaban
caretas, y la piel al descubierto
les decía todo el asco de cómo eran
antes: tal como habrán vuelto a ser)
y se hermanen todos en el mutuo odio,
callaremos. Que no sepa nadie
que no dijimos ni sentimos nada. Que puedan
odiarnos también, fraternalmente.


LLIÇÓ D’HISTÒRIA

Un pont sobre el Dordonya. Som al juny
del quaranta. La gran lona del cel
ens l’han de fer parracs els excitats
Stukas. Són cap al nord. Els esperem.
Els barrils de trilita s’amunteguen:
el pont ha de saltar. Ve un general
i encara se’l respecta, i dóna una ordre:
s’esberlen els barrils, i la trilita,
de color groc d’humilitat, s’escampa
per la calçada del pont. Ens embruta
sabates i neumàtics, fins que uns nois
de setze anys, amb eslips i botes altes
i rient molt, perquè són alemanys
i van jugant a passar ponts, l’escombren:
han provat de cremar-la, però el fum
put massa.
………….M’entusiasma la imatge
del general traïdor. El que em revela
no pot trair-me. Estòlid, manifest
que es traeix amb franquesa, a plena llum.
Que hi siguin els traïts. La part mecànica,
la fesa dels barrils, la faran ells.
Ningú no veu quan va per ell, que és seva
la vida que li passa pel davant,
i fuig del compromís d’afavorir-la.
Després oblida, i es fa l’innocent.



LECCIÓN DE HISTORIA

Un puente sobre el Dordoña. Estamos en junio
del cuarenta. La gran lona del cielo
la tienen que hacer trizas los excitados
Stukas. Están hacia el norte. Los esperamos.
Los barriles de trilita se amontonan:
el puente tiene que saltar. Viene un general
y aún se le respeta, y da una orden:
se rompen los barriles, y la trilita,
de color amarillo de humildad, se esparce
por la calzada del puente. Ensucia
los zapatos y neumáticos, hasta que unos muchachos
de dieciséis años, con pantalones y botas altas
y riendo mucho, porque son alemanes
y van jugando a atravesar puentes, la barren:
han probado a quemarla, pero el humo
apesta demasiado.
………...….…….Me entusiasma la imagen
del general traidor. Lo que me revela
no puede traicionarme. Estólido, pone de manifiesto
que se traiciona con franqueza, a plena la luz del día.
Que estén los traicionados. La parte mecánica,
la rotura de los barriles, la harán ellos.
Nadie ve cuando le conviene, que es suya
la vida que le pasa por delante,
y huye del compromiso de favorecerla.
Después olvida, y se hace el inocente.


TEMPS ENRERA

Deixa'm fugir d'aquí, i tornar al teu temps.
Trobem-nos altre cop al lloc de sempre.
Veig el cel blanc, la negra passarel.la
de ferros prims, i l'herba humil en terra
de carbó, i sento el xiscle de l'exprés.
L'enorme tremolor ens passa a la vora
i ens hem de parlar a crits. Ho deixem córrer
i em fa riure que rius i que no et sento.
Et veig la brusa gris de cel, el blau
marí de la faldilla curta i ampla
i el gran foulard vermell que dus al coll.
La bandera del teu país. Ja t'ho vaig dir.
Tot és com aquell dia. Van tornant
les paraules que ens dèiem. I ara, veus,
torna aquell moment. Sense raó,
callem. La teva mà sofreix, i fa
com aleshores: un vol vacil.lant
i l'abandó, i el joc amb el so trist
del timbre de la bicicleta. Sort
que ara, com aquell dia, uns passos ferris
se'ns tiren al damunt, i l'excessiva
cançó dels homes verds, cascats d'acer,
ens encercla, i un crit imperiós,
com l'or maligne d'una serp se'ns dreça
inesperat, i ens força a amagar el cap
a la falda profunda de la por
fins que s'allunyen. Ja ens hem oblidat
de nosaltres. Tornem a ser feliços
perquè s'allunyen. Aquest moviment
sense record, ens porta a retrobar-nos,
i som feliços de ser aquí, tots dos,
i és igual si callem. Podem besar-nos.
Som joves. No sentim cap pietat
pels silencis passats, i tenim pors
dels altres que ens distreuen de les nostres.
Baixem per l'avinguda, i a cada arbre
que ens cobreix d'ombra espessa, tenim fred,
i anem de fred en fred, sense pensar-hi.



TIEMPO ATRÁS

Déjame huir de aquí, y volver a tu tiempo.
Encontrémonos de nuevo en el lugar de siempre.
Veo el cielo blanco, la negra pasarela
de delgados hierros, y la humilde hierba en la tierra
de carbón, y oigo el silbido del expreso.
El gran temblor nos pasa cerca
y hemos de hablar a gritos. Desistimos
y me da risa que tú ríes y no te oigo.
Te veo la blusa gris de cielo, el azul
marino de la falda corta y ancha
y el gran pañuelo rojo que llevas al cuello.
La bandera de tu país. Ya te lo dije.
Todo es como aquel día. Van regresando
las palabras que nos decíamos. Y ahora, ves,
vuelve aquel mal momento. Sin motivo,
callamos. Tu mano sufre, y hace
como entonces: un vuelo vacilante
y el abandono, y el juego con el sonido triste
del timbre de la bicicleta. Suerte
que ahora, como aquel día, se nos echan encima
unos pasos férreos, y la excesiva
canción de los hombres verdes, con sus cascos de acero,
nos rodea, y un grito imperioso,
como el oro maligno de una serpiente se nos dirige
inesperado, y nos obliga a esconder la cabeza
en el regazo profundo del miedo
hasta que se alejan. Ya nos hemos olvidado
de nosotros. Volvemos a ser felices
porque se alejan. Este movimiento
sin recuerdo, nos lleva a reencontrarnos,
y somos felices de estar aquí, los dos,
y es igual si callamos. Podemos besarnos.
Somos jóvenes. No sentimos ninguna piedad
por los silencios pasados, y tenemos miedos
de los otros que nos distraen de los nuestros.
Bajamos por la avenida, y en cada árbol
que nos cubre de sombra espesa, tenemos frío,
y vamos de frío en frío, sin pensar.


PETITA GUERRA

Portaven  mines antitancs, inútils
i pesades com un símbol històric,
embolicades a les mantes xopes
d’olors antigues, romaní i suor
de mules. I també metralladores
desmuntades dels caces alemanys
i metralletes de ferralla anglesa.
Per grups de dos o tres, molt separats
els uns dels altres, ínfims i tossuts
com els corcs d’una gran soca aterrada,
els maquis foradaven Pirineu.
Va ser una guerra de les més petites
que hem conegut. No em va posar al davant
sinó un cadàver. El d’una noieta
pagesa d’Aragó, que va pujar
a un camió militar, i va fer
també de símbol fàcil. Va distreure
el xòfer i el mecànic, i tots tres
es van anar a estimbar d’un pont. La noia
tenia una lesió clara, gens
interessant, però els metges que feien
l’autòpsia, li van trobar al turmell
una deformitat remarcable, d’origen
hereditari, xuclada d’arrels
molt remotes en l’arbre de la raça.
I el dolor d’un moment, amb el plaer
que el va portar, perdien importància
davant d’aquell defecte mil.lenari,
sord i establert. Res d’individual.
Va ser una guerra, encara que petita.
I encara que fantàstica, tampoc
tenia res de personal, la basca
que em va agafar, un instant del llarg examen
i amb l’ajuda del sol, que castigava
durament el cobert raconer i l’era
hirsuta d’un rostoll de creus i d’ossos
que era aquell cementiri de poblet,
quan la fetor de la mort em va semblar
que era l’olor d’un sexe brut. Vol dir
que jo era tan jove com ho són
els que van a les guerres, i la carn
els fa por, i la destrossen i n’abusen.
Tot emblemàtic, immemorial.



PEQUEÑA GUERRA

Llevaban  minas antitanque, inútiles
y pesadas como un símbolo histórico,
envueltas en mantas empapadas
de antiguos olores, a romero y sudor
de mulas. Y también ametralladoras
desmontadas de los cazas alemanes
y metralletas de chatarra inglesa.
En grupos de dos o tres, muy separados
unos de otros, ínfimos y tozudos
como la carcoma de un gran tronco caído,
los maquis agujereaban el Pirineo.
Fue una guerra de las más pequeñas
que hemos conocido. Solo me puso delante
un cadáver. El de una muchachita
campesina de Aragón, que subió
a un camión militar, e hizo
también de fácil símbolo. Distrajo
al chófer y al mecánico, y los tres
se precipitaron desde un puente. La muchacha
tenía una lesión manifiesta, nada
interesante, pero los médicos que hacían
la autopsia, le encontraron en el tobillo
una deformidad destacable, de origen
hereditario, sorbida de raíces
muy remotas en el árbol de la raza.
Y el dolor de un momento, con el placer
que lo trajo, perdían importancia
ante aquel defecto milenario,
sordo y establecido. Nada individual.
Fue una guerra, aunque pequeña.
Y aunque fantástica, tampoco
tenía nada de personal, la nausea
que me vino, en un momento del prolongado examen
y con ayuda del sol, que castigaba
duramente el refugio angular y la era
hirsuta de un rastrojo de cruces y de huesos
que era aquel cementerio de aldea,
cuando el hedor de la muerte me pareció
que era olor de sexo sucio. Significa
que yo era tan joven como lo son
los que van a las guerras, y la carne
les da miedo, y la destrozan y abusan de ella.
Todo emblemático, inmemorial.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue 26 Sep 2019, 03:53

.


MALA MEMÒRIA

La paret era de carreus enormes
i emblanquinada amb calç blavosa. El llit
(una gran baluerna, reparada
amb llates d'una caixa de conyac)
arrambat a la pedra, era un cavall
de toros, que abocava les entranyes:
dos matalassos de panolla, gris
el de sota i vermell el de damunt,
mal coberts pel llençol emmascarat
de pols i de betum, car les sabates
no es creu que facin nosa per l'amor
de preu més baix. La noia que venia
dins d'un alvèol d'aquell poble gòtic
el seu cos poc format, rudimentari
com la plebs, molt antiga i molt moderna,
parlava amb accent xava, i era trist.
Diu que es deia Victòria. Tenia
una foto del seu promès, i dues
només, de seves: una als catorze anys,
l'altra de passaport.
…………………...No sé què fer-ne,
com la barra de lacre que ens ve als dits
quan regirem un escriptori vell,
dins l'alta nit, mentre s'esquerda un gall.



MALA MEMORIA

La pared estaba hecha de sillares enormes
y blanqueada con cal azulada. La cama
(un gran armatoste, reparado
con tablas de una caja de coñac)
arrimada a la piedra, era un caballo
de plaza de toros, que echaba las entrañas:
dos colchones de mazorca, gris
el de debajo y rojo el de arriba,
mal cubiertos por la sábana enmascarada
de polvo y de betún, pues no se cree
que los zapatos estorben para el amor
de más bajo precio. La muchacha que vendía
dentro de un alveolo de aquel pueblo gótico
su cuerpo poco formado, rudimentario
como la plebe, muy antigua y muy moderna,
hablaba con acento charnego, y era triste.
Dice que se llamaba Victoria. Tenía
una foto de su novio, y solo
dos suyas: una a los catorce años,
la otra de pasaporte.
……………….…...No sé qué hacer,
como con la barra de lacre que nos viene a los dedos
cuando revolvemos un viejo escritorio,
en plena noche, mientras rompe un gallo.


FI DEL MÓN

Puc repetir la frase que s’ha endut
el teu record. No sé res més de tu.
Aquesta insistent aigua de paraules,
sempre creixent, va ensulsiant els marges
de la vida que vaig creure real.
La terra pedregosa i fatigosa
de caminar, i els arbres que em ferien
els ulls amb una branca delicada,
tan vivament maligna, convincent
amb la prova millor, la de les llàgrimes,
sembla que no són res. Es van donant
a l’amplària grisa, jaspiada
d’esperma pàl.lid, embafós. Tot cau
amb una fressa lenta i molla, i flota
sense figura, o s’enfonsa per sempre.
Tot fa sentit, només sentit, tot és
tal com ho he dit. Ja no sé res de tu.


FIN DEL MUNDO

Puedo repetir la frase que se ha llevado
tu recuerdo. No sé nada más de ti.
Esta insistente lluvia de palabras,
siempre creciente, va derribando los márgenes
de la vida que creía real.
La tierra pedregosa y fatigosa
de andar, y los árboles que me herían
los ojos con una rama delicada,
tan vivamente maligna, convincente
con la mejor prueba, la de las lágrimas,
parece que no son nada. Se van dando
a la anchura gris, jaspeada
de esperma pálido, empalagoso. Todo cae
con un fragor lento y blando, y flota
sin imagen, o se hunde para siempre.
Todo toma sentido, solo sentido, todo es
como he dicho. Ya no sé nada de ti.


LA MALA MISSIÓ

Hi ha un pou pavonat blau com el canó
del revòlver que vas mirar de nen.
Hi ha falgueres molt altes, i el tambor
del sol bat lluny i feble. Hi ha un ocell
estarrufat i verd i groc i bàrbar
com un tapís de ploma asteca, i crida
més llum, sempre més llum, i és per colgar-la
més sota a terra. I tu la cercaries
fins a l’última pols, per entre fulles
caigudes i arrels aspres però fetes
a la mesura de la mà que estreny.
Hi ha un fres de móres negres, i les nou
són crustacis podrint-se, llefiscosos
i dolents com les llàgrimes. Hi ha troncs
que exsuden. Hi ha metall d’èlitres vius.
….Dins, tot això. Però no hi entraràs.
No saps cap on tirar. Fa tant de temps
que van donar-te les direccions.
Atorrollat, es perdut els camins
i no tens esma. T’asseus, i recordes
que et van parlar d’un pou, no de camins.



LA MALA MISIÓN

Hay un pozo pavonado en azul como el cañón
del revólver que miraste de niño.
Hay helechos muy altos, y el tambor
del sol bate lejos y débil. Hay un pájaro
ahuecado y verde y amarillo y bárbaro
como un tapiz azteca de plumas, y chilla
más luz, siempre más luz, y es para enterrarla
más bajo tierra. Y tú la buscarías
hasta el polvo último, por entre hojas
caídas y raíces ásperas pero hechas
a la medida de la mano que aprieta.
Hay un friso de moras negras, y las nueces
son crustáceos pudriéndose, pegajosos
y malos como las lágrimas. Hay troncos
que exudan. Hay metal de élitros vivos.
….Dentro, todo esto. Pero no entrarás.
No sabes a dónde ir. Tanto tiempo hace
que te dieron las direcciones.
Aturdido, has perdido los caminos
y no tienes ánimo. Te sientas, y recuerdas
que te hablaron de un pozo, no de caminos.


UN PAS INSEGUR

Quan baixo de l’acera, un xipolleig
flàccid i un tremolor d’aigua inquieta,
per bé que un temps brevíssim, em retarda
l’instant que el peu se m’assenta a l’asfalt.
Veig que encara treballa, que no és
ben bé inerta, la fusta de la porta
per on se’n van els anys. Ara s’hi ha obert
una clivella, i m’entra un fil de llum.
Aquests peus d’home, gairebé insensibles
dins del seu cuir, han recordat uns peus
hàbils i sapients, uns peus de nen
feliços d’amarar-se en l’aigua fosca
que té per llit un canyon de pissarres
negres, on llisquen les soles de cànem
xopes i llefiscoses, i els turmells
sagnen molt fi, del record de les fulles
de canya, ganivets de verdor freda
que tallen quan es baixa, tan de pressa
com quan es cau, per fugir de la plana
de terra i d’homes, el món que retruny
de migdia, i apaga la lluor
del fred metall d’aurora de les canyes.


UN PASO INSEGURO

Cuando bajo de la acera, un débil
chapoteo y un temblor de agua inquieta,
aunque por breve tiempo, me retrasa
el instante en que el pie se me asienta en el asfalto.
Veo que todavía trabaja, que no está
de todo inerte, la madera de la puerta
por donde se van los años. Ahora se ha abierto
una rendija, y me entra un hilo de luz.
Estos pies de hombre, casi insensibles
dentro de su cuero, han recordado unos pies
hábiles y sabios, unos pies de niño
felices de empaparse en el agua oscura
que tiene por lecho un cañón de negras
pizarras, donde resbalan las suelas de cáñamo
empapadas y pegajosas, y los tobillos
sangran finamente, por el recuerdo de las hojas
de caña, cuchillos de frío verdor
que cortan cuando se baja, tan rápido
como cuando se cae, para huir de la llanura
de tierra y de hombres, el mundo que retumba
de mediodía, y apaga el brillo
del frío metal de aurora de las cañas.



Gabriel Ferrater
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 27 Sep 2019, 03:31

.


POSSEÏT

Sóc més lluny que estimar-te. Quan els cucs
faran un sopar fred amb el meu cos
trobaran un regust de tu. I ets tu
que indecentment t'has estimat per mi
fins al revolt: saciada de tu,
ara t'excites, te me'n vas darrera
d'un altre cos, i em refuses la pau.
No sóc sinó la mà amb què tu palpeges.



POSEÍDO

Estoy más allá de amarte. Cuando los gusanos
hagan una cena fría con mi cuerpo
encontrarán regusto a ti. Y eres tú
quien indecentemente te has amado a través mío
hasta el límite: saciada de ti,
ahora te excitas, te me marchas tras
otro cuerpo, y me rehúsas la paz.
No soy sino la mano con la que tú tanteas.


MARIA

He tingut a les mans aquella bàrbara
finor d’un or escític, els monyets
que no et cobrien del tot les orelles,
els ornaments pesats, odi del vent
que no sabia com desfer-los. Tu,
nòmada de molt lluny, cap a molt lluny.
Jo com un vent, jo insistint amb el vent.


MARIA

He tenido en las manos aquella bárbara
finura de oro escita, los moñetes
que no te cubrían totalmente las orejas,
pesados ornamentos, odiados por el viento
que no sabía como deshacerlos. Tú,
nómada de muy lejos, hacia muy lejos.
Yo como el viento, yo insistiendo con el viento.


BY NATURAL PIETY

Obra del sol instant, aquest fugaç
quiliedre diamantí: la llum
sobre el teu cap curt de cabell? No. Lent
a construir-se, i exigent, amb dura
finalitat. Cures dels dies, nits
de confiat oblit, moltes represes
per sendes que s’enfilen a l’aurora,
i replans xafogosos dels migdies,
i colls de fred desfici en els capvespres
embullats de marrades. El teu cos
ha pujat fins aquí.
………………….Vull que ara em duguis
avall. Vull que m’ensenyis els indrets
que tens a la memòria, i et conten
com has anat naixent. Mena’m als gorgs
on vas aprendre de nedar, a les balmes
que s’irisen de febre d’unes aigües
on tu t’has capbussat. Anem a perdre’ns
pel bosc de roures baixos de les teves
primeres pors. Seguim la carretera
per on et feien anar amb bici al poble
a comprar pa pels hostes imprevistos.
Ja som a la cruïlla on esperaves
l’autobús dels retorns a Barcelona.
Pugem-hi. Ens deixarà al bar suburbà
ple d’artificis importants: el prisma
de vidre llarg et lliurava xiclets,
la bàscula et marcava el benefici
de cada estiu. Dins de ciutat, cerquem
el barri de les coses que ara són
corpuscles d’instint teu, i són encara
coses que jo puc veure. Descobreix-me
l’aparador prodigiós d’ampolles
de facetes difícils, que eren somnis
severs i alhora dúctils, con auguris
de quan podries abastar la teva
closa i total natura femenina.
Aquí, prenguem-hi un got de llet. O vols
un gelat de molts pisos, o algun líquid
d’espès color edènic, com les cames
blaves i roges d’aquestes noietes
que et succeeixen? Han sortit, com tu
sorties, del portal regalimós
de llum de la innocent màgia negra.
...A peu, i a poc a poc, anem pujant
cap a carrers per on ara no hi passen
sinó figures teves, les més íntimes.
Els finestrons es tanquen. Una mica
de llum que encara hi ha, la tenim tota
per nosaltres, i anem vorejant murs
sense fanals, que es baden com un mar
roig de rajoles, i fa olor de fons
de mar, de fums podrits i, súbita,
l’exhalació verda d’un pi fresc.
Dóna’m la mà. Fes veure que tens por
de tornar enrera, de passar altre cop
la porta del col.legi, i de reprendre
l’estupefacció dels jocs antics
sota aquests pins fora del temps, dessota
del temps. Serà un moment molt curt. És un
moment, i ja s’esquinça, com la seda
marcida, que tapissa un sofà vell.
No pots perdre-t’hi més. Dóna’m la mà
que és l’obra bona del passat, que ets tu.



BY NATURAL PIETY

Obra del solo instante, este fugaz
quiliedro diamantino: ¿la luz
sobre tu cabeza con el cabello corto? No. Lento
en construirse, y exigente, con dura
finalidad. Cuidados de los días, noches
de confiado olvido, muchas reanudaciones
por sendas que ascienden a la aurora,
y rellanos bochornosos de los mediodías,
y collados de fría desazón en los atardeceres
embarullados de rodeos. Tu cuerpo
ha subido hasta aquí.
…………………….Quiero que ahora me lleves
abajo. Quiero que me enseñes los pasajes
que tienes en la memoria, y te cuentan
cómo has ido naciendo. Dirígeme a las pozas
donde aprendiste a nadar, a las grutas
que se irisan de fiebre de unas aguas
donde tú te has zambullido. Vamos a perdernos
por el bosque de bajos robles de tus
primeros miedos. Seguimos la carretera
por donde te hacían ir al pueblo en bicicleta
a comprar pan para los huéspedes imprevistos.
Ya hemos llegado al cruce donde esperabas
el autobús de los regresos a Barcelona.
Subamos. Nos dejará en el bar suburbano
lleno de importantes artilugios: el prisma
de vidrio alargado te dispensaba chicles,
la báscula te señalaba el incremento
de cada verano. Dentro de la ciudad, buscamos
el barrio de las cosas que ahora son
corpúsculos de tu instinto, y son aún
cosas que yo puedo ver. Descúbreme
el prodigioso escaparate de botellas
de difíciles facetas, que eran sueños
severos y a la vez dúctiles, como augurios
de cuando podrías abarcar tu
cerrada y total naturaleza femenina.
Aquí, bebamos un vaso de leche. ¿O quieres
un helado de muchos pisos, o algún líquido
de espeso color edénico, como las piernas
azules y rojas de estas muchachitas
que te suceden? Han salido, como tú
salías, del portal chorreante
de luz de la inocente magia negra.
….A pie, y despacio, vamos subiendo
hacia calles por donde ahora solo pasan
imángenes tuyas, las más íntimas.
Los postigos se cierran. La poca
de luz que aún queda, es toda
para nosotros, y vamos bordeando muros
sin farolas, que se abren como un rojo
mar de baldosas, y huele a fondo
de mar, a humos podridos y, súbitamente,
la verde exhalación de un pino fresco.
Dame la mano. Haz ver que tienes miedo
de volver atrás, de traspasar otra vez
la puerta del colegio, y de recuperar
la estupefacción de los antiguos juegos
bajo estos pinos fuera del tiempo, bajo
el tiempo. Será un instante. Transcurre un
momento, y ya se rasga, como seda
marchita, que tapiza un viejo sofá.
No puedes perderte más. Dame la mano
que es la buena obra del pasado, que eres tú.


EXEUNT PERSONAE

Tu, filla clara del silenci, em dius
que si no sé callar, et puc dir les coses
que sempre han estat dites, i t'escoltes
com la mà que sospesa el sol d'hivern
i rep la llum global i vaga, sense
rebentar-la en figures i colors.
….Tu, mare dels oblits, no em sol.licites
a somniar que podràs estimar-me
i a plegar testos de mi per posar-te'ls
a la falda, i a vanar-te la finor
del gerro que potser tindrem sencer
quan m'asserenis el pols que tremola.
….Tu, germana indulgent, no veus en mi
coses que et facin nosa per no veure'm,
i em prens com un costum, obert i buit,
i vas per mi sense enretirar res,
amb un instint de molt abans, senzill
com ho és la sang dels homes i les dones.



EXEUNT PERSONAE

Tú, hija clara del silencio, me dices
que si no sé callar, puedo decirte las cosas
que se han dicho siempre, y te escuchas
como la mano que sopesa el sol de invierno
y recibe la luz global y vaga, sin
reventarla en imágenes y colores.
….Tú, madre de los olvidos, no me instas
a soñar que podrás quererme
y a reunir fragmentos míos para ponértelos
en el regazo, y jactarte de la finura
del jarrón que quizás conservaremos entero
cuando me serenes el pulso que tiembla.
….Tú, hermana indulgente, no ves en mí
cosas que te estorben para no verme,
y me tomas como una costumbre, abierto y vacío,
y andas por mí sin apartar nada,
con un instinto muy antiguo, sencillo
como la sangre de los hombres y las mujeres.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 28 Sep 2019, 04:11

.


2


CAMBRA DE LA TARDOR

La persiana, no del tot tancada, com
un esglai que es reté de caure a terra,
no ens separa de l'aire. Mira, s'obren
trenta-set horitzons rectes i prims,
però el cor els oblida. Sense enyor
se'ns va morint la llum, que era color
de mel, i ara és color d'olor de poma.
Que lent el món, que lent el món, que lenta
la pena per les hores que se'n van
de pressa. Digues, te'n recordaràs
d'aquesta cambra?
……………….. “Me l’estimo molt.
Aquelles veus d’obrers -Què són?”.
……………………………………Paletes:
manca una casa a la mançana.
………………………………“Canten,
i avui no els sento. Criden, riuen,
i avui que callen em fa estrany”.
………………………………...Que lentes
les fulles roges de les veus, que incertes
quan vénen a colgar-nos. Adormides,
les fulles dels meus besos van colgant
els recers del teu cos, i mentre oblides
les fulles altes de l’estiu, els dies
oberts i sense besos, ben al fons
el cos recorda: encara
tens la pell mig del sol, mig de la lluna.



HABITACIÓN DE OTOÑO

La persiana, no del todo bajada, como
un espanto que se retiene de caer al suelo,
no nos separa del aire. Mira, se abren
treinta y siete horizontes rectos y delgados,
pero el corazón los olvida. Sin nostalgia
se nos va muriendo la luz, que era color
de miel, y ahora es color de olor de manzana.
Qué lento el mundo, qué lento el mundo, qué lenta
la pena por las horas que se van
aprisa. Dime, ¿te  acordarás
de esta habitación?
……….………….“La quiero mucho.
Esas voces de obreros -¿Qué son?”.
.………………………………....…Albañiles:
falta una casa en la manzana.
……………….………….…“Cantan,
y hoy no los oigo. Gritan, ríen,
y hoy que callan los hecho de menos”.
………………………………..……...Qué lentas
las hojas rojas de las voces, qué inciertas
cuando vienen a cubrirnos. Dormidas,
las hojas de mis besos van cubriendo
los rincones de tu cuerpo, y mientras olvidas
las hojas altas del verano, los días
abiertos y sin besos, en lo más hondo
el cuerpo recuerda: aún
tienes la piel medio de sol, medio de luna.


TRES LLIMONES

Gener benigne. Sota
molt d’aire verd, les coses
avui no es fan esquerpes
ni el lloc és àrid. Mira:
tres llimones, posades
a l’aspre de la llosa.
Perquè es mullen de sol
i pots considerar
sense dubte ni pressa
la mètrica senzilla
que les enllaça, et penses
que signifiquen res?
Mira, i ja ha estat prou
per tu.
……..Cor seduït,
renuncia des d’ara,
calla. No faràs teu
el joc de tres llimones
a l’aspre d’una llosa.
Ni sabràs aixecar
protesta abans de perdre’l.
Cap surt de la memòria
no abolirà la plàcida
manera de morir-se
que tenen els records.



TRES LIMONES

Enero benigno. Bajo
mucho aire verde, hoy
las cosas no se vuelven ariscas
ni es árido el lugar. Mira:
tres limones, puestos
sobre una tosca losa.
Porque se mojan de sol
y puedes considerar
sin duda ni prisa
la métrica sencilla
que los une, ¿crees
que significan algo?
Mira, y ya han sido bastante
para ti.
……...Seducido corazón,
renuncia desde ahora,
calla. No harás tuyo
el juego de los tres limones
sobre una tosca losa.
Ni sabrás levantar
protesta antes de perderlo.
Ningún sobresalto de la memoria
abolirá la plácida
forma de morirse
que tienen los recuerdos.


SI PUC

Alguna cosa ha entrat
dins algun vers que sé
que podré escriure, i no
sé quan, ni com, ni què
s’avindrà a dir. Si puc
te’l duré cap a tu.
Que digui els teus cabells
o l’escata de sol
que et vibra amb aquesta ungla.
Però potser no sempre
tindré del tot present
el que ara veig en tu.
He sentit el so fosc
d’una cosa que em cau
dins algun pou. Quan suri,
he de saber conèixer
que ve d’aquest moment?



SI PUEDO

Algo ha entrado
en algún verso que sé
que podré escribir, y no
sé cuándo, ni cómo, ni qué
dirá. Si puedo
lo llevaré hacia ti.
Que mencione tus cabellos
o la escama de sol
que te vibra en esta uña.
Pero quizás no tendré
siempre del todo presente
lo que ahora veo en ti.
He oído el oscuro sonido
de una cosa que se me cae
dentro de un pozo. Cuando flote,
¿he de saber entender
que viene de este momento?


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom 29 Sep 2019, 04:56

.


HORA BAIXA

Surto de casa, amb pressa
de veure’t, i em fa nosa
la cartera feixuga
de feina per després,
i et diuen per telèfon
que fa uns minuts tot just
que he sortit, i t’irrites
de pressa de sortir
a dir-me que tens feina,
que fins demà-
……………….I et crido
per telèfon, i em diuen
que fa uns minuts tot just
que has sortit, i no sé
si tornar-me’n-
……………….Desordre
pels convulsos carrers,
no s’esmena la pluja,
i és insensat que encenguin
tants llums per ells (la nit
se’ns tira més a sobre).
Massa cor disponible,
massa excés de nosaltres
tremola. No veiem
la filigrana lleu
del primer contrallum
ni ens empara la gràcia,
per sempre, d’una línia
més precisa que el viure
(trèmul, i massa al dia).



TARDE

Salgo de casa, con prisa
por verte, y me estorba
la cartera cargada
de trabajo para luego,
y por teléfono te dicen
que apenas hace unos minutos
que he salido, y te irritas
por la prisa de salir
a decirme que tienes trabajo,
que hasta mañana -
……………….…..Y te llamo
por teléfono, y me dicen
que has salido apenas hace
unos minutos, y no sé
si volver -
.....………..Desorden
por las convulsas calles,
no se corrige la lluvia,
y es insensato que enciendan
tantas luces en ellas (la noche
se nos echa aún más encima).
Demasiado corazón disponible,
demasiado exceso de nosotros
tiembla. No vemos
la delicada filigrana
del primer contraluz
ni nos ampara la gracia,
para siempre, de una línea
más precisa que el vivir
(trémulo, y demasiado al día).


NO UNA CASA

“Si ara poses la mà
que em faci una teulada
damunt del front, serà
sencera una caseta:
el pit, una paret,
i m’amago al racó
que fa amb l’altra paret,
el braç”.
……….I fora, dona,
mira la serralada
dels coixins: el recer
on se’t recull el càndid
ample hivern dels llençols.
A la carena, mira
l’or tebi de la làmpara,
sol clavat a la posta
que sagna delicat
i no diu que sofreix.
És el nostre paisatge,
dona. Fins a arribar-hi
jo també he corregut
camins dubtosos. Dona,
amaga més la cara
al racó del meu pit.
No em miris, i no em deixis
veure’m dins els teus ulls
la figura poc certa,
sense pedra ni aplom.



NO UNA CASA

“Si ahora pones tu mano
como un tejado
sobre mi frente, formará
una casita completa:
el pecho, una pared,
y me escondo en el rincón
que forma con la otra pared,
el brazo”.
……..….Y fuera, mujer,
mira la cordillera
de las almohadas: el cobijo
donde se te recoge el cándido
ancho invierno de las sábanas.
En la cima, mira
el oro tibio de la lámpara,
sol clavado en el ocaso
que delicado sangra
y no dice que sufre.
Es nuestro paisaje,
mujer. Hasta llegar a él
también yo he recorrido
dudosos caminos. Mujer,
esconde más la cara
en el cobijo de mi pecho.
No me mires, y no me dejes
verme dentro de tus ojos
la imagen incierta,
sin piedra ni aplomo.


PERÒ NON MI DESTAR

No entris ara. Perd-te
per la grava cruixenta
i tristament rosada.
Vés a poc a poc. Atura’t
a mirar com són ertes
les fulles del llorer.
No cerquis les taronges
de color massa franc.
Prefereix els ridículs
bambús, com espinades
d’insectes folls e inhàbils
que han mort clavats en terra.
Fixa’t en coses rígides
i en esquemes. Els feixos
vulgars de ratlles blaves:
això són bancs. Rodones
mortes: són els monyons
dels plàtans del camí.
Deixa passar tres hores,
i pots entrar. Ja veus
tot el que n’ha quedat:
els cendrers més que plens
i la meitat dels vasos
bruts de roig de llavis.
Aquí han viscut, i tu
no hi eres. No t’han vist
cap gest, no t’han sentit
dir res. Serveix-te un gin.
No vulguis gel: tot fos.
Pots seure, atiar el foc,
i creure que has viscut.



PERÒ NON MI DESTAR

No entres ahora. Piérdete
por la graba crujiente
y tristemente rosada.
Ve despacio. Párate
a mirar cómo están yertas
las hojas del laurel.
No busques las naranjas
de color demasiado franco.
Prefiere los ridículos
bambúes, como espinazos
de insectos locos o inhábiles
que han muerto clavados en la tierra.
Fíjate en cosas rígidas
y en esquemas. Los vulgares
haces de rayas azules:
son bancos. Círculos
muertos: son los muñones
de los plátanos del camino.
Deja pasar tres horas,
y puedes entrar. Ya ves
todo el que ha quedado:
los ceniceros más que llenos
y la mitad de los vasos
sucios de carmín.
Aquí han vivido, y tú
no estabas. No han observado
ningún gesto tuyo, no te han oído
decir nada. Sírvete una ginebra.
No quieras hielo: totalmente fundido.
Puedes sentarte, atizar el fuego,
y creer que has vivido.


ATRA MATER

És massa gran, el camp
de bardissa excitada
pel vent de vora mar.
Aquí, un lloc tan obert?
Per què, tan pla? I els peus
trepitgen reservats,
que no els doblegui un clot
com una serp, de sobte.
I tan callat? Els ulls
que el sol ungleja, sotgen
ombres. On, la terrible,
que ha fet fugir les veus?
….Fins que el cobert de zinc
i de fusta fungosa
que surt al pas com una
captaire negra i fera
de nafres (-tu que tornes?
vella, l’indret de por
eres tu?) s’obre el ventre
ple de fetus metàl.lics
(-si tot el mal que duies
a dintre, ja el vas fer):
bombes que van sobrar.
….Vibra una sargantana.
L’herba es menja el rovell.
No surt ningú. No guarden
aquests munts de rebuig.
Es va esquerdant l’eixut
crostisser dels records.
Una guerra civil,
uns aeròdroms pobres.


ATRA MATER

Es demasiado grande, el campo
de bardales excitados
por el viento de junto al mar.
¿Aquí, un lugar tan abierto?
¿Por qué, tan llano? Y los pies
pisan cautelosos
de que no los tuerza un hoyo
como una serpiente, de repente.
¿Y tan callado? Los
ojos que el sol araña, avizoran
sombras. ¿Dónde, la terrible,
que ha hecho huir las voces?
….Hasta que el cobertizo de zinc
y de hongosa madera
que sale al paso como
una mendiga negra y sembrada
de llagas (-¿tú porqué vuelves?
vieja, ¿eras tú
el lugar de miedo?) se abre el vientre
lleno de fetos metálicos
(- si todo el daño que llevabas
dentro, ya lo hiciste):
bombas que sobraron.
….Vibra una lagartija.
La hierba se come la herrumbre.
No sale nadie. No guardan
estos montones de desecho.
Se va agrietando la seca
costra de recuerdos.
Una guerra civil,
unos aeródromos pobres.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 30 Sep 2019, 09:38

.


LA CARA

Quin injust pensament,
quin ésser de misèria
detestable
………..(la serp
que una roda tonant
ha aixafat, i que fa
camí tota la nit:
corda de carn ferida,
lenta i difícil, entra
a morir dins l’aurora
d’un jardí reservat,
i el matí rosa i verd
es trasbalsa que exulti
un llarg grumoll de mosques
fèrvides),
………...quin horror
ara s’ha introduït
dins aquest cervellet
fàcil de vulnerar,
i aquesta cara jove
s’ha fos per un segon,
s’ha fos com una màscara
de cera, i m’ha fet veure
la cara ineluctable
del vell que s’hi amaga
i sap com l’odiem.



LA CARA

Qué injusto pensamiento,
qué ser de miseria
detestable
………..(la serpiente
que una sonora rueda
ha aplastado, y que
camina toda la noche:
cuerda de carne herida,
lenta y difícilmente, entra
a morir en la aurora
de un jardín reservado,
y la mañana rosa y verde
se trastorna de que exulte
un largo grumo de moscas
férvidas),
……..…...qué horror
ahora se ha introducido
dentro de este cerebrito
fácil de vulnerar,
y esta cara joven
se ha fundido por un segundo,
se ha fundido como una máscara
de cera, y me ha hecho ver
la cara ineluctable
del viejo que se  esconde
y sabe como lo odiamos.


PER NO DIR RES

Que no vulguin dir res.
Sigues la noia atònita
que una nit se’n va sola
a endinsar-se en el bosc
on la lluna d’agost
es vessa per les pedres
i les soques que tanquen
la claror de la fusta,
i es despulla i s’ajeu
a la pinassa, nua
com les pedres, o com
la fusta quan els homes
se l’enduen del bosc,
i la dolça ignorant
va fent, i paga amb por,
un aplec de secrets
sense figura: lluna
i olors, el tremolor
dels grills inacabables,
fresses que fugen, pedres
tèbies, sorprenents
fiblades de la pell
nova a exposar-se, terra
i reïnes.
……….Memòria:
que no vulguin dir res.
No guardis les imatges
que saps pensar i descriure
i un dia de feblesa
pots partir-te amb els altres.


PARA NO DECIR NADA

Que no quieran decir nada.
Sé la muchacha atónita
que una noche va sola
a adentrarse en el bosque
donde la luna de agosto
se derrama por las piedras
y los tocones que encierran
la claridad de la madera,
y se desnuda y se echa
en la pinaza, desnuda
como las piedras, o como
la madera cuando los hombres
la sacan del bosque,
y la dulce ignorante
va haciendo, y paga con miedo,
un conjunto de secretos
sin contorno: luna
y olores, el temblor
de los inacabables grillos,
ruidos que huyen, piedras
tibias, sorprendentes
punzadas de la piel
nueva a exponerse, tierra
y resinas.
…..…….Memoria:
que no quieran decir nada.
No guardes las imágenes
que sabes pensar y describir
y un día de debilidad
puedes compartir con los demás.


DUES AMIGUES

Tant de sol als turmells,
de mar llisa i daurada.
Agafades de mans,
no es diuen res. Carrers
d'homes rancuniosos
perquè no hi ha cap home
com ells, que elles coneguin.
Ara no van enlloc.
Tornen del sol. Travessen
tardes llargues, carrers
de mots incomprensibles.
No s'enduen records.
Volen només saber
que s'agafen de mans
i van juntes, per un
carrer de l'estranger.


DOS AMIGAS

Tanto sol en los tobillos,
de mar llano y dorado.
Cogidas de la mano,
nada se dicen. Calles
de hombres rencorosos
porque no hay ningún hombre
como ellos, que ellas conozcan.
Ahora no van a ningún sitio.
Vienen del sol. Atraviesan
largas tardes, calles
de nombres incomprensibles.
No se llevan recuerdos.
Solo quieren saber
que se cogen de la mano
y van juntas, por
una calle del extranjero.


HELENA

Fas vint anys, Helena.
Véns d’on no recordes,
mires endavant,
i vols fer una sola
neta transparència
dels milers de vidres
(l’un darrera l’altre)
que són dies teus
per on miraràs
com se t’obre el temps.
Tan fina, la corba
del corb que s’allunya
i biaixa el cel,
i decanta els arbres
fent un ordre nou
del camp i la tarda!
Talla tu com ell
blau i temps i món,
seguint-lo de vista
per molts anys, Helena,
noia gola-llarga,
tu que rius enlaire
i sempre et decantes
un poc, a la dreta,
a l’esquerra, i ara
(tens vint anys) disposes
per al teu balanç
les ratlles del món
amb tot el que és vell
(com és ara jo).


HELENA

Cumples veinte años, Helena.
Vienes de donde no recuerdas,
miras hacia adelante,
y quieres hacer una sola
limpia transparencia
de los miles de cristales
(uno tras otro)
que son tus días
por donde mirarás
cómo se te abre el tiempo.
¡Tan fina, la curva
del cuervo que se aleja
y atraviesa el cielo,
e inclina los árboles
creando un orden nuevo
del campo y la tarde!
Corta tú como él
azul y tiempo y mundo,
siguiéndolo con la vista
por muchos años, Helena,
muchacha de largo cuello,
tú que ríes alto
y siempre te inclinas
un poco, a la derecha,
a la izquierda, y ahora
(tienes veinte años) dispones
para tu balance
las líneas del mundo
con todo lo viejo
(como ahora yo).


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 07:56

.


MATÈRIES

Reclama les imatges:
les coses que de nen
sabien traspassar-te
de paradís cruel.
Dins el fosc del garatge,
neumàtics vells, deixats
damunt el ciment aspre
ratllat cap al desguàs.
L’olor t’ofega encara.
Llacunes del cautxú:
els fons de ruda trama,
la riba de blanc brut.
Els flancs on t’abraçaves,
tots crostes de fang fet
pedra: l’esmicolaves,
i hi deixaves la pell.
Fruits prohibits, tancades
matèries del món.
I el teu cos: l’obstinada
penetrant acció.



MATERIAS

Reclama las imágenes:
las cosas que de niño
sabían traspasarte
de cruel paraíso.
Dentro de la oscuridad del garaje,
neumáticos viejos, dejados
sobre el áspero cemento
acanalado hasta el desagüe.
El olor te ahoga aún.
Lagunas de caucho:
honduras de ruda trama,
el borde de blanco sucio.
Los flancos donde te abrazabas,
todos costras de barro hecho
piedra: la desmenuzabas,
y  dejabas la piel.
Frutos prohibidos, cerradas
materias del mundo.
Y tu cuerpo: la obstinada
penetrante acción.


NAIXENÇA

Terra de cases, tall d’un camí fondo.
El carreró mossega fins a l’os.
Fracturen l’empedrat rodes d’un carro.
Puja bocois grunyents, encadenats.
El pendent, com un vent, vincla les mules.
Un crit heràldic, alicorn de veu.
“Que us penseu doncs que amb crits fareu més feina?”
Llavis de teia, la vella ha parlat.
El carreter de cuir s’escruix i crida.
Flametes blaves: la vella que riu.
Peta el fuet mullat com una llengua.
….Obro els ulls. Veig la cara de l’instant.
Ho conec. Sé quan sóc, tornat a nèixer.
Rodolo, placentós, pel segle tretze.



NACIMIENTO

Tierra de casas, cierre de un camino profundo.
El callejón muerde hasta el hueso.
Rompen el adoquinado las ruedas de un carro.
Sube toneles chirriantes, encadenados.
La pendiente, como viento, doblega las mulas.
Un grito heráldico, con voz de unicornio.
“¿Os creéis que gritando trabajaréis más?”
Con labios de tea, la vieja ha hablado.
El carretero de cuero se estremece y grita.
Llamitas azules: la vieja que ríe.
Restalla la fusta mojada como una lengua.
….Abro los ojos. Veo la cara del instante.
Lo conozco. Sé en qué tiempo estoy, renacido.
Ruedo, placiente, por el siglo trece.


EL PONENT EXCESSIU

Aquest sol que menstrua no es vol pondre.
Mira la folla roja com rebutja
el llençol de muntanya que l'acotxa.
Un altre dia exagerat. Un altre
dia se't mor cregut que el seu color
no tornarà mai més, no tornarà
com la sang que es podreix. Eixuga llum,
llença cotons de núvols, renta't, gira't,
beu el més límpid gin de lluna i mar.


EL PONIENTE EXCESIVO

Este sol que menstrua no se quiere poner.
Mira la loca roja como rechaza
el lienzo de montaña que la arropa.
Otro día exagerado. Otro
día se te muere creyendo que su color
no volverá nunca más, no volverá
como la sangre que se pudre. Enjuga luz,
tira algodones de nubes, lávate, gírate,
bebe la ginebra de luna y mar más límpida.


TAM GRATUMST MIHI

Si no els cau de les mans, quan l’agafin
sota el desfici d’una tarda buida, o mentre
se’ls va tancant a poc a poc la porta
del son, si doncs per ell em veig
entre les mans de les dones, serà just
que m’estimi el meu llibre, tant com
algunes es troben estimar el reclam
de feliç crida, que se les va endur.



TAM GRATUMST MIHI

Si no se les cae de las manos, cuando lo cojan
en la pesadumbre de una tarde vacía, o mientras
se les va cerrando despacio la puerta
del sueño, si por él me veo pues
entre las manos de las mujeres, será justo
que ame mi libro, tanto como
algunas vienen a amar el reclamo
de feliz llamada, que se las llevó.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
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(continuará)


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Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 11:49

.


EL DISTRET

Segur que avui hi havia núvols,
i no he mirat enlaire. Tot el dia
que veig cares i pedres i les soques dels arbres,
i les portes per on surten les cares i tornen a entrar.
Mirava de prop, no m'aixecava de terra.
Ara se m'ha fet fosc, i no he vist els núvols.
Que demà me'n recordi. L'altre dia
vaig mirar enlaire, i enllà de la barana
d'un terrat, una noia que s'havia
rentat el cap, amb una tovallola
damunt les espatlles, s'anava passant,
una vegada i deu i vint, la pinta pels cabells.
Els braços em van semblar branques d'un arbre molt alt.
Eren les quatre de la tarda, i feia vent.



EL DISTRAÍDO

Seguro que hoy había nubes,
y no he mirado a lo alto. Todo el día
viendo caras y piedras y troncos de árbol,
y puertas por donde salen las caras y vuelven a entrar.
Miraba de cerca, no levantaba la vista del suelo.
Ahora se me ha hecho oscuro, y no he visto las nubes.
Que mañana me acuerde. El otro día
miré a lo alto, y más allá de la barandilla
de una azotea, una muchacha que se había
lavado la cabeza, con una toalla
sobre los hombros, se iba pasando,
una vez y diez y veinte, el peine por los cabellos.
Los brazos me parecieron ramas de un árbol muy alto.
Eran las cuatro de la tarde, y hacía viento.


SACRA RAPPRESENTAZIONE

Expectants a l’aparador de luxe, cinc objectes
segurs d’ells mateixos. Ara et corprèn
la tendresa d’un braç un que s’ha declarat
entre cortines. La mà plana i tria,
i una cosa opulenta es veu enduta,
Ganimedes per aires d’or i d’àries.
El braç ocell ha raptat per un sou,
missatger pur d’exalçaments, però envejós
dels déus que serveix, i que escullen
tal com ell faria. I tu, sense mèrit,
vols envejar els justos que l’àngel visita?



SACRA RAPPRESENTAZIONE

Expectantes en el escaparate de lujo, cinco objetos
seguros de ellos mismos. Ahora te cautiva
la ternura de un brazo desnudo que ha aparecido
entre las cortinas. La mano planea y elige,
y una cosa opulenta es tomada,
Ganimedes por aires de oros y de arias.
El pájaro brazo ha raptado por un sueldo,
mensajero puro de ensalzamientos, pero envidioso
de los dioses que sirve, y que eligen
como él haría. Y tú, sin mérito,
¿quieres envidiar a los justos que el ángel visita?


CARAGOL

Declina el diumenge. Una minyona,
i les deu de la nit que estan per tocar-li.
Els seus darrers instants de portal. La mà,
sense carícia ni esma, s’arrapa
a la galta del xicot. Consternat,
un caragol al mig d’un mur eixut.


CARACOL

Declina el domingo. Una criada,
y las diez de la noche que están por tocarle.
Sus últimos instantes de portal. La mano,
sin caricia ni ánimo, se agarra
a la mejilla del joven. Consternado,
un caracol en medio de un seco muro.


LA CIUTAT

Plena de carrers per on he tombat
per no passar els indrets que em coneixien.
Plena de veus que m'han cridat pel nom.
Plena de cambres on he cobrat records.
Plena de finestres des d'on he vist créixer
les piles de sols i de pluges que se m'han fet anys.
Plena de dones que he seguit amb la vista.
Plena de nens que només sabran
coses que jo sé, i que no vull dir-los.



LA CIUDAD

Llena de calles por dónde he retrocedido
para no pasar por los lugares que me conocían.
Llena de voces que me han llamado por el nombre.
Llena de habitaciones donde he recuperado recuerdos.
Llena de ventanas desde dónde he visto crecer
los montones de soles y de lluvias que se me han vuelto años.
Llena de mujeres que he seguido con la vista.
Llena de niños que solo conocerán
cosas que yo sé, y que no quiero decirles.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
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Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 11:54

.


TRO VOS MI SIATZ RENDUDA

Tantes parets entre tu i jo. L’enyor,
exhaust, no arriba fins a tu. No veu com se´t va fent
vida, en indrets i en moments que són veritat aguda,
no desfeta com el seu desesper. Gos
pròdig d’esverament brutal, es llança a rebolcar-se
per la pols d’un estiu sense remei.
Oh, per la set massa confusa, un sol
fil d’aigua, un sol record teu a cada instant,
fins que em siguis tornada.



TRO VOS MI SIATZ RENDUDA

Tantas paredes entre tú y yo. La nostalgia,
exhausta, no llega hasta ti. No ve cómo se te va haciendo
vida, en lugares y en momentos que son verdad aguda,
no deshechos como su desesperación. Perro
pródigo de atolondramiento brutal, se lanza a revolcarse
por el polvo de un verano sin remedio.
Oh, para la sed demasiada confusa, un solo
hilillo de agua, un solo recuerdo tuyo a cada instante,
hasta que me seas devuelta.


JOSEP CARNER

En el més alt i més fosc de la nit, no vull sentir
l'olor de maig que brunz a fora, i és petita
la làmpara amb què en tinc prou per fer llum
a les pàgines tènues del llibre, les poesies de Carner,
que tu em vas donar ahir. Fa dos anys i quatre mesos
que vaig donar aquest llibre a una altra noia. Mots
que he llegit pensant en ella, i ella va llegir
per mi, i són del tot nous, ara
que els llegeixo per tu, pensant en tu.
Mots que ens han parlat a tots tres, i fan
que ens assemblem. Mots que romanen,
mentre ens varien els dies i se'ns muden els sentits,
oferts perquè els tornem a entendre. Com una pàtria.


JOSEP CARNER

En lo más alto y más oscuro de la noche, no quiero oír
el olor de mayo que zumba afuera, y es pequeña
la lámpara con la que tengo suficiente para iluminar
en las tenues páginas del libro, las poesías de Carner,
que tú me diste ayer. Hace dos años y cuatro meses
que di este libro a otra muchacha. Palabras
que he leído pensando en ella, y ella leyó
por mí, y que son totalmente nuevas, ahora
que las leo por ti, pensando en ti.
Palabras que nos han hablado a los tres, y hacen
que nos parezcamos. Palabras que permanecen,
mientras los días nos cambian y se nos mudan los sentidos,
ofrecidas para que las volvamos a entender. Como una patria.


LA VIDA FURTIVA

Segurament serà com ara. Estaré despert,
aniré amunt i avall pel corredor. Com un minador
que surt d'un pou, em pujarà
des del silenci de tota la casa, brusc,
el ronc de l'ascensor. M'aturaré a escoltar
el bufeteig de portes de metall, i els passos
pel replà, i endevinaré l'instant
que arrencarà a tremolar l'angúnia del timbre.
Sabré qui són. Els obriré de seguida. Tot perdut,
que entrin aquests, a qui ho hauré de dir tot.


LA VIDA FURTIVA

Seguramente será como ahora. Estaré despierto,
iré arriba y abajo por el pasillo. Como una lombriz
que sale de un hoyo, me subirá
desde el silencio de la casa entera, brusco,
el ronquido del ascensor. Me detendré a escuchar
el abofeteo de puertas de metal, y los pasos
por el rellano, y adivinaré el instante
que arrancará a temblar la angustia del timbre.
Sabré quienes son. Les abriré enseguida. Todo perdido,
que entren esos, a quienes tendré que decírselo todo.


TANT NO TURMENTA

Les hores amicals no et deixen sol
gairebé mai. No et costa gens
de veure-les fluir embullades, com els flocs
d’una boira de lent onejar.
Un que se n’esvaeix, gairebé mai
no deixa de dur-ne un altre al seu indret
de l’aire: així respira un home sa.
Gairebé mai no et costa gens
d’oblidar el trenc del gemec, el cop de vent
com una fusta que s’estella, i la visió
del paisatge un instant net, la teva terra
de línies terriblement verídiques.


TANTO NO ATORMENTA

Las horas amicales no te dejan solo
casi nunca. No te cuesta
verlas fluir enredadas, como copos
de una niebla de lento ondear.
Uno que se desvanece, casi nunca
deja de llevar otro a su lugar
del aire: así respira un hombre sano.
Casi nunca te cuesta
olvidar el resquicio del gemido, el golpe de viento
como una madera que se astilla, y la visión
del paisaje un instante limpio, tu tierra
de líneas terriblemente verídicas.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
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Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 11:58

.


ECONOMIES RIVALS

Rufus, no saps el que fas. Tens tantes idees
que Mecenas se n’encanta, i et convida,
i el bo és que t’escolta gairebé despert.
Tots ho veiem, que entre tantes idees com treus
hi ha moltes abelles agudes
que volen recte per fiblar Mecenas.
Tant se val. Tens moltíssimes idees
i no ens faràs creure que te’n calguin tantes.
Rufus, tu vas dissipant el pensament,
i és el que fa feliç Mecenas.
A mi m’encanta que dissipin el diner.


ECONOMÍAS RIVALES

Rufus, no sabes lo que haces. Tienes tantas ideas
que Mecenas se encanta, y te invita,
y lo mejor es que te escucha casi despierto.
Todos vemos, que entre tantas ideas como sacas
hay muchas agudas abejas
que vuelan derecho a picar a Mecenas.
No importa. Tienes muchísimas ideas
y no nos harás creer que te hacen falta tantas.
Rufus, tú vas disipando el pensamiento,
y es lo que hace feliz a Mecenas.
A mí me encanta que disipen el dinero.


CANÇÓ DE BRESSOL

Tu vas amb compte, Cresus.
Tu tens pietat.
Mires que no s’irritin
els genis nocturns.
A tu, la llum del dia
no t’ha de fer por.
Rius, quan veus que t’odien
els pobres, només.
Però els vells foscos! Criden,
se t’ofega el cor.
Tu no fas com els pobres,
que s’han tornat sords.
De nit, fins que t’adormis,
tingues pietat.


CANCIÓN DE CUNA

Tú vas con cuidado, Creso.
Tú tienes piedad.
Miras que no se irriten
los genios nocturnos.
A ti, la luz del día
no te tiene que dar miedo.
Ríes, cuando ves que te odian
los pobres, solo.
¡Pero los viejos oscuro! Gritan,
se te ahoga el corazón.
Tú no haces como los pobres,
que se han vuelto sordos.
De noche, hasta que te duermas,
ten piedad.


EL LLEOPARD

Llotges obertes a la mar daurada.
Falcons de coll febril. Noies pageses,
per venir a l'alcova del senyor,
porten collars, arracades i anells
d'or hieràtic. Clergues nus d'acer,
óssos tentinejant entre els tapissos,
riure de llima del foll. Els grans porcs
et duien a l'ullal l'estrip de mort,
i la mà teva els ha arrencat l'escrot.
Llunes i flautes dins els teus jardins.
….No hi pensis més. Esperes la visita
del teu diner. Guantat com sempre, gris,
t'ha de llegir les xifres que per tu
són la Llei. Si ho demanes, amb veu sorda,
repassarà la llista de les coses
que ell, el submís, et permet. Potser sí
que en un extrem del parc, pots fer posar
la gàbia, i tenir-hi un lleopard.
Cridar l'atenció? No gens. El xòfer
li donarà el menjar. Cada matí
tu hi aniràs, a escoltar com s'escruixen
costelles de vells pencos. Tot el temps
fumaràs àvid, i tornat a casa
tindràs pressa a passar-te per les mans
molta aigua de colònia. Les bèsties
puden tan fort. Hauràs d'apujar el sou
del xòfer. Ara sap, cada matí,
que al cor del ric hi grunyen passions
ennuegades com les que ell, de nen,
sentia rogallar en la nit dels mísers,
quan dormia a la cambra dels seus pares.



EL LEOPARDO

Lonjas abiertas a la mar dorada.
Halcones de cuello febril. Muchachas campesinas,
para ir a la alcoba del señor,
llevan collares, pendientes y sortijas
de oro hierático. Clérigos desnudos de acero,
osos tambaleándose entre los tapices,
risa de lima del loco. Los grandes cerdos
te traían en sus colmillos desgarro de muerte,
y tu mano les ha arrancado el escroto.
Lunas y flautas dentro de tus jardines.
….No  pienses más. Esperas la visita
de tu dinero. Enguantado como siempre, gris,
te ha de leer las cifras que para ti
son la Ley. Si lo pides, con voz sorda,
repasará la lista de las cosas
que él, el sumiso, te permite. Quizás sí
que en un extremo del parque, puedas hacer poner
la jaula, y tener un leopardo.
¿Llamar la atención? No, en absoluto. El chófer
le dará de comer. Cada mañana
irás a escuchar como se quiebran
las costillas de viejos pencos. Todo el tiempo
fumarás ávidamente, y de regreso a casa
te apresurarás a pasarte por las manos
mucha agua de colonia. Las bestias
hieden tanto. Tendrás que subir el sueldo
al chófer. Ahora sabe, cada mañana,
que en el corazón del rico gruñen atragantadas
pasiones como las que él, de niño,
oía roncar en la noche de los míseros,
cuando dormía en la habitación de sus padres.


ELS POLLS

Se’n va anar. Viu amb gent que no ens coneixen
i els parla de nosaltres. Sovint, torna
i sorprèn actituds que ens fan vergonya:
omplíem un got d’aigua, ens hem distret,
l’aixeta va rajant i ens glaça els dits,
i el seu ull ha notat  que ja no som
sensibles als grans freds d’aquest casal.
Es quedarà uns quants dies, i les cares
se’ns aniran tornant blanques i buides
com d’un ferit que es dessagna al talús
de grava, quan traspunta un matí gris,
després del xoc de trens. Ell farà tard
a dinar i sopar. Descabellat,
contarà que ha explorat cellers, teulades.
Que hi ha vides més sordes que les nostres,
veïnes nostres. Que tot l’edifici
el mortifica el corc d’uns ulls d’escales
inesperades. Pujarem amb ell,
i ens haurem d’ajupir dins una golfa
on es pareix per terra. Olorarem.
Tastarem menges de color de tosca
per les dents mal falcades. “No direu
que els vostres pobres no pateixin molt”.
El darrer vespre (l’endemà se’n va)
ens entra puntual, amb l’ull encès,
aguanta un grum damunt les estovalles
i el deixa caure. “Són polls”. Ha sabut
ficar la mà al  baix ventre d’una vella.
No diem res. És el nostre germà
i és el de sempre. L’agafem pel braç
i sentim com tremola de plaer.


LOS PIOJOS

Se  fue. Vive con gente que no nos conoce
y les habla de nosotros. A menudo, vuelve
y sorprende actitudes que nos dan vergüenza:
llenábamos un vaso de agua, nos hemos distraído,
el grifo va manando y nos hiela los dedos,
y sus ojos han advertido  que ya no somos
sensibles a los grandes fríos de este caserón.
Se quedará unos cuántos días, y las caras
se nos irán volviendo blancas y vacías
como de herido que se desangra en el talud
de graba, cuando despunta una mañana gris,
después del choque de trenes. Él llegará tarde
a comer y a cenar. Desgreñado,
contará que ha explorado bodegas, tejados.
Que hay vidas más calladas que las nuestras,
vecinas nuestras. Que a todo el edificio
lo mortifica la carcoma de unos agujeros de escalera
inesperados. Subiremos con él,
y nos tendremos que agachar en una buhardilla
donde se da a luz en el suelo. Oleremos.
Probaremos alimentos de color de sarro
por los dientes mal sujetos. “No diréis
que vuestros pobres no sufren mucho”.
La ultima tarde (al siguiente día se va)
entra puntual, con los ojos encendidos,
sostiene un grumo sobre el mantel
y lo deja caer. “Son piojos”. Ha sabido
meter la mano en el bajo vientre de una vieja.
No decimos nada. Es nuestro hermano
y es el de siempre. Lo cogemos por el brazo
y notamos como tiembla de placer.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
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Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 12:09

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SOCIETAS PANDARI

“Tant com riuen les noies. En el dubte,
riuen: no saben com els pot tocar
de pagar el deute que mai no han promès,
però coneixen que esperem cobrar-lo
d’elles només. D’aquesta, tu? Si vols
cobrar-te el deute que no vaig cobrar
i trossejar una serpeta de riure,
jo et deixaré la clau del meu estudi
on no hi haurà ningú”.
………………………“Deu anys més jove
que jo. Deu anys encara no passats
amidant l’un amb l’altre els bastonets:
les decències (seva i de les altres),
els afectes i els pactes. Jo et diré
com pots persuadir-la que t’accepti,
que comenci a acceptar. Tu la faràs
sofrir, i aprendràs molt. Després, quan sàpigues
com una dona es gira a ser feliç,
un dia que enraonem, potser seré
jo qui escolti”.
………………“Aquí tens diners
perquè trepitgis ben fort, i t’oblidis
que no t’has vist gens clar. Si en ella sotges,
planes enllà, com trota el teu orgull,
entra-hi, travessa, i ferma l’ase esquerp.
Talla camins per aquest cos, i beu,
fresca per tu, la súplica dels ulls.
Quan tornis, entraràs al teu reialme:
home fet home, vindràs amb els homes”.
….Isis de plata, sents el que et demano?
La Cara de Lleó pels que han parlat.


SOCIETAS PANDARI

“Tanto como ríen las muchachas. En la duda,
ríen: no saben cómo les puede tocar
pagar la deuda que nunca han adquirido,
pero saben que esperamos cobrarla
de ellas solo. ¿Tú de ésta? Si quieres
cobrarte la deuda que no cobré
y partir a alguien malévolo de risa,
yo te dejaré la llave de mi estudio
donde no habrá nadie”.
……………….………“Diez años más joven
que yo. Diez años aún no transcurridos
midiendo el uno con el otro los palillos:
las decencias (suya y de las otras),
los afectos y los pactos. Yo te diré
como puedes persuadirla para que te acepte,
que empiece a aceptarte. Tú la harás
sufrir, y aprenderás mucho. Después, cuando sepas
cómo una mujer empieza a ser feliz,
un día que conversemos, quizás seré
yo quien te escuche”.
………………..…“Aquí tienes dinero
para que pises bien fuerte, y te olvides
de que no te has visto nada claro. Si en ella avizoras,
llanuras allá, como trota tu orgullo,
entra, atraviesa, y ata el asno arisco.
Abre caminos por este cuerpo, y bebe,
fresca para ti, la súplica de sus ojos.
Cuando vuelvas, entrarás en tu reino:
hombre hecho hombre, vendrás con los hombres”.
….Isis de plata, ¿oyes lo que te pido?
La Cara de León para los que han hablado.


ELS MIRALLS

I si una dona és massa fina
com per triar i anar triant: passar
de parada en parada, amb un vigor
de marmanyera, toquejar les peres
i veure engany en la frescor dels ous?
….Començar el dia amb una tria?
Córrer tot el mercat, a publicar
la seva passió vestal, a fer el pregó
del tribut de bon ordre i qualitats
que ella vol exactar de cada dia -
….Millor la que és lleial i oculta.
Fa temps que va triar, i té confiança.
Les agències llises i discretes
per ara no han fallat. La seva porta
va obrint-se, i tot acut puntualment.
….I què, si té hores de dubte?
(Potser va pagant molt pel que val menys,
potser les altres troben pel carrer
coses que saben estimar, i no en parlen
quan són amb ella, dins les seves cambres.)
….Que no la voltin ombres tèrboles.
Que en tots nosaltres, miralls on es mira
quan sospesa la prova de l'encert
amb què s'ha triat ella els seus per sempre,
retrobi, sempre nítida, una imatge.
….Mostrem-li, nostra i assumida,
la seva tria: l'alt honor dels seus.


LOS ESPEJOS

¿Y si una mujer es demasiado fina
como para escoger y escoger: pasar
de puesto en puesto, con un vigor
de verdulera, toquetear las peras
y ver engaño en la frescura de los huevos?
….¿¿Empezar el día con una elección?
Recorrer todo el mercado, para publicar
su pasión vestal, para hacer el pregón
del tributo de buen orden y calidades
que ella quiere obtener de cada día -
….Mejor la que es leal y oculta.
Hace tiempo que escogió, y tiene confianza.
Las agencias suaves y discretas
por ahora no han fallado. Su puerta
va abriéndose, y todo acude puntualmente.
….¿Y qué, si tiene horas de duda?
(Quizás va pagando mucho por lo que vale menos,
quizás las otras encuentran por la calle
cosas que saben apreciar, y no  hablan de ello
cuando están con ella, en sus habitaciones.)
….Que no la cerquen sombras turbias.
Que en todos nosotros, espejos donde se mira
cuando sopesa la prueba del acierto
con que ha elegido a los suyos para siempre,
reencuentre, siempre nítida, una imagen.
….Mostrémosle, nuestra y asumida,
su elección: el alto honor de los suyos.


L’ONCLE

Per ells, l’hora dolenta. Confitures,
taronges i torrades i cafè.
Però les mans tremolen sense fred,
nues bombolles de nivell, i acusen
la seva incertitud. Els pares tussen,
mediten l’arna que s’agafa el vesc
del bol de llet, i oloren altres tels
de vida groga i plana que els embulla.
S’enduen el seu fàstic al carrer
i deu haver trigat a dissipar-se’ls.
A migdia, ben cert, tornen els pares
tots canviats de cara. Ja són ells,
tal com es deuen. Saben els principis
dels ordres bons, domèstics i polítics.
….Afirmen i disposen, deixen dit,
Regiren el calaix de les més velles
troques d’experiència, i les pengen,
per cabdellar-les, a les mans dels fills.
Les mans es tanquen, el fred guanya els dits,
tota la sang del món circula lenta.
Parlen els pares i boneix l’espera
que callin. Les imatges del matí,
com bèsties frements al fons de coves,
han romàs, miserables, dins els ulls
buidats de fe. I els fills, massa segurs
del poc que han vist i el molt que per ells volen,
no obliden com als pares se’ls ha obert,
ominosa, l’esquerda a la paret.
….Boirosos de menyspreu, llisquen pels vidres
del carrer inhòspit que va ser una llar.
On és, l’eixut i cert? Es gira un guant,
i el dintre és fora. Les coses creïbles
són fora. D’un Enlloc, senten que els crida
l’Oncle. Saben qui és: l’Oncle malvat
amb qui els pares no es fan. El cercaran,
captaran que els eduqui per un viure
on mai, per molt que els despulli la nit,
nus al matí, coneguin la vergonya.
Sempre rondant terrenys d’entesa, l’Oncle
no se’ls refusa. Còmplice subtil,
els surt al pas als racons on es perden.
Deferent el que volen. Ell els mena.
….Anys per l’Enlloc, i quan Ell també mor
tornen. No en parlen més. Un dia, senten
que el matí és per ells l’hora dolenta.
Ja pugen els seus fills. Miren al volt,
es compten, i no es troben tots. Enlloc
no veuen la germana, tan quieta,
que va matar el seu gat a cops de pedra
i va dormir tres dies amb el gat mort.
On és el germà gran, que els turmentava
donant-los a complir deures obscurs?
I el que deia que sempre anaven bruts,
que feien tots pudor d’home? No saben
les golfes de l’Enlloc, fins on pujaven,
als temps de l’Oncle mort, els preferits.
Tots els perduts hi són: van esculpint
la cara del nou Oncle, pels nous fills.


El TÍO

Para ellos, la mala hora. Confituras,
naranjas y tostadas y café.
Pero las manos tiemblan sin frío,
desnudas burbujas de nivel, y acusan
su incertidumbre. Los padres tosen,
cavilan la polilla que se adhiere a la viscosidad
del bol de leche, y huelen otras telillas
de vida amarilla y llana que los enreda.
Se llevan su asco a la calle
y debe de haber tardado en disipárseles.
A mediodía, seguro, los padres regresan
con el rostro cambiado. Ya son ellos,
tal como deben ser. Conocen los principios
de los buenos órdenes, domésticos y políticos.
….Afirman y disponen, dejan dicho.
Revuelven el cajón de las madejas
de experiencia más viejas, y las cuelgan,
para ovillarlas, en las manos de los hijos.
Las manos se cierran, el frío alcanza los dedos,
toda la sangre del mundo circula lenta.
Hablan los padres y vale la pena la espera
de que callen. Las imágenes de la mañana,
como bestias temblorosas al fondo de cuevas,
han permanecido, miserables, dentro de los ojos
vacíos de fe. Y los hijos, demasiado seguros
de lo poco que han visto y lo mucho que quieren para ellos,
no olvidan cómo a los padres se les ha abierto,
ominosa, la grieta en la pared.
….Neblinosos de desprecio, se deslizan por los cristales
de la calle inhóspita que fue un hogar.
¿Dónde está, lo parco y cierto? Se gira un guante,
y el interior queda fuera. Las cosas creíbles
están fuera. De un En ninguna parte, oyen que les llama
el Tío. Saben quién es: el malvado Tío
con quien los padres no se hablan. Lo buscarán,
pedirán que les eduque para vivir
donde nunca, por mucho que la noche los desnude,
desnudos por la mañana, conozcan la vergüenza.
Siempre rondando terrenos de entendimiento, el Tío
no se les rehúsa. Cómplice sutil,
les sale al paso en los rincones donde se pierden.
Complaciente con lo que quieren. Él los dirige.
….Años para En ninguna parte, y cuando Él muere también
vuelven. No hablemos más. Un día, sienten
que la mañana es para ellos la mala hora.
Ya crían a sus hijos. Miran a su alrededor,
se cuentan, y no se encuentran todos. En ninguna parte
ven a la hermana, tan tranquila,
que mató a su gato a golpes de piedra
y durmió tres noches con el gato muerto.
¿Dónde está el hermano mayor, que los atormentaba
dándoles a cumplir oscuros deberes?
¿Y el que decía que siempre iban sucios,
que todos hacían mal olor de hombre? No saben
hasta dónde subían las buhardillas de En ninguna parte,
en tiempos del Tío muerto, los preferidos.
Están todos los perdidos: van esculpiendo
la cara del nuevo Tío, para los nuevos hijos.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 12:14

.


ELS INNOCENTS

Que malvats que eren. Com sofrien. Folls,
es buidaven els ulls amb cloves d’ostra
per no mirar la por. Fa tant de temps.
El déu Osiris era el lotus fàl.lic
que bevia Nil negre per dreçar-se
túrgid de llunys etíops.
……………………….Ara, veus,
és un cautxú color de sol, petita
mànega d’aeròdrom que infla el buf
de les galtes dels nens: prims i estridents,
amb sorra als peus, les mans blaves de calç,
corren de banda a banda de la festa
com si fos una plaça neta d’ombres,
i omplen el déu de rialla.
…………………………Que esclati.
Som innocents. No tenim set de llots.
Hem fet l’eixut. Sortim a passejar
per terres clares. Recs ben maonats,
antenes, porcellanes, dents d’acer.
La brisa passa llisa. No l’infecten
pues amb mala saba d’esbarzer.
Hem aterrat els arbres fullespessos
com basses enllacades. Els filats
que s’estenen damunt el nostre cap
els hem nuat nosaltres. Resseguim
l’ordre senzill de branques i rebrots,
i ens fan recer les serres d’una mantis,
religiosa com nosaltres, sense
orgasme. No rosega, no tritura,
rodes aèries somnien, lentes,
i els cables brumen de crepuscle dolç.


LOS INOCENTES

Qué malvados que eran. Cómo sufrían. Locos,
se vaciaban los ojos con conchas de ostras
para no ver el miedo. Hace tanto tiempo.
El dios Osiris era el loto fálico
que bebía negro Nilo para erigirse
túrgido de lejanos etíopes.
……………………….….Ahora, ves,
es un caucho color de sol, pequeña
manga de aeródromo que hincha el bufo
de los carrillos de los niños: delgados y estridentes,
con arena en los pies, las manos azules de cal,
corren de lado a lado de la fiesta
como si fuera una plaza limpia de sombras,
y llenan al dios de risa.
…………………….…Que estalle.
Somos inocentes. No tenemos sed de lodos.
Hemos hecho el enjuague. Salimos a pasear
por claras tierras. Acequias bien pavimentadas,
antenas, porcelanas, dientes de acero.
La brisa pasa sin trabas. No la infectan
púas con mala savia de zarza.
Hemos derribado los árboles espesos de hojas
como balsas enlodadas. Los hilos
que se extienden sobre nuestras cabezas
los hemos anudado nosotros. Reseguimos
el orden sencillo de ramas y retoños,
y nos dan cobijo las sierras de una mantis,
religiosa como nosotros, sin
orgasmo. No mordisquea, no tritura,
aéreas ruedas sueñan, lentas,
y los cables susurran de dulce crepúsculo.


LE GRAND SOIR

No somniàvem cap tombant de l’any,
ni confiàvem ja que la tardor
final, oberta -
……………..I és avui. No ens menen
les ratlles de la pedra i de l’asfalt.
Mans que es descaragolen damunt l’herba
com la fulla que ajeu el seu rovell.
Les mans que ens feien mal. Ara les eines
fugen dels dits, i cauen i s’enterren
dins l’àvida bondat del llot. Les dones
tremolen de genolls: han portat massa
provisions menudes, per carrers
que mai no duien sinó a casa, i dretes
han vetllat cuites lentes i febroses
com malalties de la mort. Un vent
d’enllà de tanques i parets, els torna
freds que tenien oblidats. Recorden
com s’estarrufa el núvol baix de cendra
dels olivers, i vénen amb nosaltres.
Arriba encara un tren, quan la ciutat
no té més esma per desfer-los a peces,
i s’adorm com un cuc, flàccid i llarg.
Ni cal que ens mirem. Seguim els nens.
Mentre nosaltres érem pacients,
ells han furgat sota el cos de la bèstia.
Saben rieres, esvorancs, desguassos
per on se’ns escolava el pus. Passem-hi.
És un ofec darrer, i buidem el monstre.
Passem-hi tots. Sortim a negra nit.
Demà xisclarà el sol. De lluny, salvatges,
veurem com es resseca el ventre immund.



LE GRAND SOIR

No soñábamos ningún final de año,
ni confiábamos puesto que el otoño
final, abierto -
……………..Y es hoy. No nos dirigen
las líneas de la piedra y del asfalto.
Manos que se desenroscan sobre la hierba
como la hoja que echa su yema.
Las manos que nos hacían daño. Ahora las herramientas
huyen de los dedos, y caen y se entierran
en la ávida bondad del lodo. Las mujeres
agitan las rodillas: han traído demasiadas
provisiones pequeñas, por calles
que no llevaban sino a casa, y erguidas
han velado cocidos lentos y febriles
como enfermedades de la muerte. Un viento
de más allá de vallas y paredes, les devuelve
fríos que tenían olvidados. Recuerdan
como se hincha la nube baja de ceniza
de los olivos, y vienen con nosotros.
Aún llega un tren, cuando a la ciudad
no le quedan fuerzas para deshacerlo a piezas,
y se duerme como un gusano, flácido y largo.
Ni siquiera hace falta que los miremos. Seguimos a los niños.
Mientras nosotros éramos pacientes,
ellos han hurgado bajo el cuerpo de la bestia.
Conocen rieras, agujeros, desagües
por donde se nos derramaba el pus. Pasemos.
Es un último ahogo, y vaciamos el monstruo.
Pasemos todos. Salimos a la negra noche.
Mañana chillará el sol. De lejos, salvajes,
veremos como se reseca el vientre inmundo.


GUINEU

El lloc? Un solar,
campament de frontera:
davant l’arbre, s’exposen
vergonyes de pedres
aplanades, brutes
d’olis i frec de robes.
….El teu posat? De vell,
d’atònit, de plantat
en un dia que es mor.
....El color del crepuscle?
Roig pudent de guineu.
….Què faràs? Tornar-te’n
on saps que et rebran
les cases i les dones.



ZORRO

¿El sitio? Un solar,
campamento de frontera:
frente al árbol, se exponen
vergüenzas de piedras
aplanadas, sucias
de aceite y el roce de ropas.
….¿Tu ademán? De viejo,
de atónito, de parado
en un día que se muere.
....¿El color del crepúsculo?
Rojo maloliente de zorro.
….¿Qué harás? Volver
donde sabes te recibirán
las casas y las mujeres.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 12:57

.


3


POEMA INACABAT

Aquell que va emprenyar el talòs
Garcés i el Teixidor renyoc
quan va fer els seus primers poemes,
veureu que hi torna sense esmena.
….Vull contar un conte impertinent,
però el deixaré per després
i aniré allargant el meu pròleg.
L’ompliré de gent i de coses
i d’afectes. Diré que sóc
a Cadaqués, en ple melós
i endormiscat mes de setembre
(quan les hiperbòries fembres
van mancant) del seixanta-u
amb vent de mar sense recurs
(només que aquesta matinada
sembla que es gira tramuntana
i em fa por el fred que passarem,
per bé que l’aire serà net
i neta l’aigua: m’acontenta
més quan és bruta i ben calenta).
….El dedicar vindrà primer.
A tu, Helena, que m’has fet
conèixer Cristià que imito
(només que jo del tot no rimo),
dona novella, que has marxat
amb la faldilla de tergal
i el jersei verd, a examinar-te
del Cristià de qui parlàvem
precisament, tan vivament
i els seus mots i els seus arguments
(oh Déu, com ell renegaria
si sabés que d’Erec i Enida
us n’hauríeu d’examinar)
te’ls aplicaves a cantar
(un triomf de gall t’encenia)
la passió amb què descobries
que les coses que tu has volgut
i que algunes que has obtingut
són velles com les velles faules
i molt més velles que els exàmens:
a tu, Helena, que ara aprens
a viure (digues, em permets
que vingui a classe amb tu, i m’assegui
al teu costat, fins que me’n treguin?),
que llesta d’exàmens, demà
a la una, veurem baixar
de l’autobús, a tu, Helena,
vull oferir-te aquest poema.
….A mi no em faria  cap por
que fos pedregós i reblós,
però com que és teu, i tu fina,
li daré passades de llima,
miraré que el mot i que el vers
no se’m pensin que tenen drets
a una vida d’exuberància
lluny de la meva vigilància.
Serà el meu tema, justament,
el dret a fer-se independent,
però serà el dret de les filles
que jo no tinc. Les meves rimes
vull que obeeixin sense embuts.
Quan tingui els mots fermats ben curt
m’atorgaré tota permesa,
patriarca que s’hi rabeja.
Seré digressiu i cursiu,
anacolútic i al.lusiu.
Faré llistes de bones coses
i de dolentes, noms de noies:
per exemple la Maribel
que enguany ens ha lluit promès
i deu tenir gust de llimona.
Jo m’entenc, i aquesta és la forma
com tinc decidit de seguir.
Potser el sol fi d’això que escric
és el meu propòsit de plagi.
Vull que d’un cop tots es refacin
que copio els medievals.
Sempre ho he fet i declarat
i sempre he vist que no s’ho creien.
Ingenus que són. Els poetes,
ben cert que som uns mentiders
però abans i encara més
cert és que som uns egoistes.
Compte que no direm mentides
de nosaltres. La veritat
ens sembla més interessant
perquè ens porta nosaltres dintre.
Sóc poeta medievista,
deixem-ho doncs per afirmat,
i deixa’m ara saludar
els lleials a l’edat mitjana
que no somnien cavalcades
ni alicorns ni sarraïns.
De cavallers, mai no n’he vist.
….Si bé la seva edat mitjana
tirant a moréasiana,
no me la crec, Josep Carner
que tots nosaltres ens ha fet
i és a Brussel.les grisa d’aigua,
reclama el meu primer homenatge.
….Tu amb qui parlàvem d’Ausiàs
i recordàvem “la canal
de Flandes”, Rosa Leveroni,
quan uns nòrdics que Déu confongui
anaven per embarrancar
i ens ho miràvem consternats
de la terrassa del Marítim,
Rosa, no em fallis, i no oblidis
que tu em deus i jo et dec un vers
i que tant tu com jo els devem
a la Roser, que la risible
posta de sol de l’altre dia
no convé que caigui en l’oblit
ans que el seu fet li sigui dit.
Rèiem tots tres i ens astoràvem
d’aquell sanguinós melodrama
ofert al teatre de dalt
del camí vell de Port Lligat.
Recordes com el sol rodava,
baldufa negra, i s’espantava
de caure darrera el Pení?
Com si fos res tan decisiu
que un vespre mori, el poca-solta
que per tornar té la seva hora -
No segueixo, ho va dir Catul,
i la natura en fa un abús
(que ens coneix impressionables)
quan ens dóna aquests espectacles.
Sabem venjar-nos amb els mots.
Aquí en tens una versió,
però te n’enviaré una altra
amb més metàfora i menys dansa.
….Vós, mestre Foix, Josep Vicenç
de qui em separa el Cap de Creus
(puix que sou al Port de la Selva)
comptant per mar (així faig veure
que jo també em dic mariner),
vós que trobeu per aquells quers
pedres tarades d’or oníric,
i vós que heu fet català el líric
vers de Bernat de Ventadorn,
us exposo aquest vers fosc
on arribo, jo que les notes
altes, les don com les granotes.
Tampoc enguany no hauré vingut,
tal com teníem convingut,
a seguir-vos pel país lític.
Em va sobtar un còlic nefrític
(pedra també, dins el ronyó)
i em va retòrcer mig agost.
Si bé la pedra era petita
i em va revelar la morfina
(val força la pena: fa lluny
el món, i li treu la ferum),
no li agraeixo l’estrebada.
Per cert, va dir el doctor Boada,
que és el metge vostre i el meu,
que a un temperament com el meu
li feia por de receptar-li
morfina, que no guanyés l’hàbit.
Em va semblar ben curiós
el nosce te ipsum forçós:
vull dir que vaig saber com pensen
els metges, de qui fa poemes.
….I a Jaime Gil, que si fa ús
d’edat mitjana, no en fa abús,
però te sextina i albada,
i a Lluis que l’acompanyava
quan van venir a Cadaqués
ja fa deu dies amb escreix,
i em van portar una cantimplora
(dic ampolla) d’alcohol de Scotland,
ara els recordo aquell passeig
en una tarda de mareig
quan, més enllà de S’Arenella,
vam anar a explorar les trinxeres
que són obra dels enxufats
de la guerra de fa vint anys,
i obra instructiva: les trinxeres
que mostren com es perden guerres
(he volgut assonantar guerx
per mostrar com s’esguerra un vers).
Helena, enxufat significa
aquell que d’anar al front s’esquiva
sense amagar-se: diplomat
i amb mapa i prismàtics armat,
vigila costes, veu espies,
denuncia i clava pallisses.
….Com que no sóc desagraït,
de cor saludo els erudits
i els seus estris, els films, la làmpara
de quars, amb les antigues làmpares
on es cremen ulls diligents
que abans que els meus corren el text
per mi frisós d’arbres i d’homes,
el mig llegeixen, mig anoten,
i me’l passen molt puntuat
i tot amarat d’aparat.
Gràcies, doncs, Pere Bohigas,
pel teu Ausiàs (una mina
d’hores de llapis i silló
penetrant la teva lliçó),
Pere amb qui espero dues albes
(i amb la Mercè) cada any sens falta:
la de Sant Pere i de Cap d’Any.
No fallarem tampoc enguany.
I com que tinc molta ignorància
i em cal freqüent auxili, gràcies,
Antoni Comas que de nits
véns al Carioca on bec gin
esmolat, i prens taronjada
i la blancor em treus desclovada
d’un vers clos on se m’han romput
les dents (després somrius confús
que la nou sigui tan mollassa).
Gràcies doncs a tots els altres,
Massó-Torrents, Serra-Baldó,
Riquer i els Rubió, tots dos,
i els editors de bona jeia,
Champion i Casacuberta.
I a Halle, on hi ha bons teutons,
i a les cases amb lexicons
que fullejo entre dues copes
o bé entre el martini i la sopa:
la teva, Eduard Valentí,
ja ho saps, i tu, Joan Petit.
….I ara mirem d’anar per feina.
De cavallers, abans ho deia,
no n’he vist mai. Per altra part,
aquests que troten per semblar
que ho són,  els trobo tan abjectes
que no en tallaria una llesca.
Val més provar de mirar just
i reconèixer el que jo puc.
Si volgués fer com William Morris
se n’aniria tot en orris.
Ell embarcava el rei Artur
i Ginevra i Excalibur,
i ho salvava a cop d’erotisme,
de sentiment i de sadisme.
….Però jo que estic encongit,
que he passat Freud, i em veig venir
quan m’exalta una llum agònica
de vehemència catòlica
(en el sentit universal:
poc que apunto al bisbe romà):
vull un heroi sense aureola
que no em comprometi a febroles.
Prou comèdia. Parlant clar,
me’l tinc triat de molt abans
de començar a arrenglerar versos.
No és pas ara que m’hi penso.
Serà un heroi ben del meu temps,
un temps que ja se m’ha fet vell.
Helena, t’ho dic amb tristesa.
Ja torno a mentir, per peresa
mental. No estic trist quan escric,
sinó que ric, i l’envellir
no m’ha donat encara el trauma
que, pel que es veu, a tots ens guarda.
Cert que el cos perd el seu encant,
però a mi el que m’ha encantat
sempre han estat els altres cossos
i no em veig més la carn que els ossos.
Et dic serè que els meus vint anys
van ser en els anys quaranta-tants
i que el meu temps és la post-guerra.
Que et fessis vella tu, Helena,
sí que em faria escopir sang.
No vull recordar que una sang
jove, va omplir un dia la dona.
que avui he vist netejar anxoves
eixancarrada a un carreró
i m’ha calgut vetllar que no
li trepitgés tripa de cames.
Prou de color Villon. Espanya
s’aixecava al meu temps de fam,
és a dir, reptava com mai.
S’aturaven trens com erugues
a ple camp, si un bastó les furga,
i mig país anava en tren
que feien l’ofici pels vàters),
portant macutos, a la capta
d’alguna mica més de greix
que el que havien deixat al tren.
Tothom guardava encara una arma
i no sabia si entregar-la
o bé enterrar-la. No cal dir
que fa molt temps que s’han podrit
les enterrades, i comptar-les
(fins i tot si se’n recordaven
aquells que s’hi van decidir)
fóra acadèmic i avorrit.
No et creguis que faig poesia
d’al.legoria, que ara en diuen
realisme, i és afligent.
Dic armes que van ser d’acer
mal aliat. S’han fet terrossos
tan friables com els vells ossos,
i no voldria pas que tu
ni que ningú jove com tu
te m’abaltissis de llegir-me.
Jo, com tot altre pixa-tinta,
vull subornar a la joventut
però desdenyo aquest recurs.
D’aquells pollosos anys quarantes
no te’n diré res més per ara.
Ja hi posarà tocs de color
el curs de la narració.
L’atmòsfera de la desena
te la dóna molt bé el poema
primer d’On he deixat les claus:
el superrealisme, usat
amb talent, és més realista
que el realisme academista.
Adona’t però que has nascut
al més espès d’aquell embús
d’on encara et pugen bombolles.
Prou entens que és de segon ordre
la part de vida que el país
o qualsevol lloc col.lectiu
pot masegar i fer ofenosa.
Imitaràs, si no ets tonta,
de Nínive, els petits infants
que no es distingien les mans
dreta i esquerra. Qui s’excita
polític, acaba que xiva
o bé xucla com un embut
o fa orellut carnetut.
Quan se t’acosti un lúbric d’ànimes
(ja m’entens) no li diguis gràcies
si et grapeja la teva. Fuig,
que s’ajaci en el seu rebuig,
i el vici que voldria fàcil,
que se li torni solitari.
Prou et deurà, si va aprenent
que és art llarga fer-se decent
i decent vol dir solitari,
lluny de strip-tease fraternitaris.
A la vida autèntica, doncs,
ningú, ni els teus pares ni jo,
no li deixàvem agafar-se
els dits a gaires engranatges
del nostre país post-guerrer,
però ens esquitxàvem de fems.
Jo, que tenia el seny a dida,
t’he confessat que em convencia
allò del nou ordre europeu
i que vaig llançar marrameus
quan el Reich va ensenyar la panxa.
Anava servint a Barbastre,
i un coronel de cap més fluix
que el meu, i jo, fets un garbuix,
van poder plorar la gran trompa
per la rendició teutona.
Vam barrejar vòmits al sol
i et dic que l’únic que no em dol
és d’haver vomitat. Tu jutja,
i no t’empesquis que ara em pugen
de gaire més llestos que jo.
….Però tornem al meu heroi.
Era un xicot dels que ara marquen
amb blue-jeans i botes de bàsquet
i aleshores un altre blau
cobria. Hi havia molts gats
que esperaven que es confondrien
dins la penombra d’aquells dies
sota un sol blau: despistadors
tinyats. Però els destriadors
catalogaven i avalaven
i veus que les granotes blaves
no van donar el blau preferit.
El meu heroi, som-hi per fi,
era el que ara diuen lampista
i que jo en deia electricista.
Fill d’una raça de soferts
de sofriment encara fresc,
era un dels que s’exposaven:
no fos dit que l’altra girada
de truita (la imminent!) vingués
immerescuda. L’innocent!
Una mala causa l’havia
fet enganxar amb la policia:
es va apuntar per repartir
les fulles de la BBC.
Un obrer jove va ser màrtir
per difondre un discurs de Churchill
(oh santa Vaga General,
incorporada al santoral
com a màrtir de Churchill!: ara
fem l’hagiografia abstracta)
mentre el podrit Sir Samuel
saludava palmell al cel
(el zel diplomàtic, ve dia
que renuncia tota mida).
No era pas nou d’aquell temps
ni ho canvien els de després,
que l’orient del viure ens rodi amb
la plataforma giratòria
dels casos: alles, was der Fall
ist
, és el món, diu Wittgenstein.
Els casuals que som els homes
potser rodàvem aleshores
tanmateix molt centrifugats:
la placa endurida d’atacs,
partíem fuents, i ens rebrien
quines inesperades vies?
La més morta, la més veloç,
o la més batuda pels focs.
Ell va tirar per una via
sotragada. La seva fitxa
de l’arxiu del perill segur
el feia tremolar d’orgull.
Jo hi vaig parlar alguna vegada
al fosc (anís i fum) d’un antre
on matàvem nit als muntets.
Ell no  jugava. Ben despert,
havia hagut de prohibir-se
els prohibits que ens permetíem.
….No voldria que un malentès
se t’aixequés des del meu vers.
Se t’aixequés a tu, Helena,
i als catorze amics que em llegeixen.
La majoria de lectors,
de malentesos, els fan tots:
abans de posar-s’hi, els possibles,
i quan llegeixen, d’impossibles.
Joan Maragall va fer un vers
(dels millors seus) on el burgès
sagna burlat amb ferotgia
perquè, ressuat insensible,
s’embadoca amb ull de lluç mort
sense mesurar com té prop
la “tempestat llunyana” (termes
que volen dir revolta obrera),
i vet aquí que Puigcerdà,
que és el poble on Maragall
burxava, ha posat una làpida,
hi ha fet gravar la seva infàmia,
i remena tot cua-dret.
I que no em diguin que és perquè
el burgès ha guanyat la lluita
i ara se sap del tot impune.
Ruqueria: que el bramador
(ruqueria) encara té por.
….Que malentenguin doncs com vulguin
però no convé que et figuris
que els quarantes vam oblidar
de ser feliços per instants,
com ho som ara, i com ho hem d’ésser
(no cal que toquis fusta) sempre.
La gran roca de sofriment
que a tots ens fa de fonament
la vela sempre una lleu sorra
d’afeccions felices. Molta
no ho és mai, però els remolins
els aixeca l’aire més fi.
Aquesta menuda frisança
ens pot donar una confiança
que quan ens arribi el moment
dels novissima verba greus
no ens caldrà dir-los idiotes
(car ser intel.ligent ens denota
un vigor de felicitat:
el sofriment és deixatat).
Mirarem de no convertir-nos,
de ser lleials, i no mentir-nos
que ens havíem dut enganyats
quan ens guiava aquest tenaç
propòsit d’anar passant dies
i empenyent anys, que és tota vida
(així com veus que passo els mots
i empenyo les frases, que és tot
l’ofici d’escriure amb sonsònia).
Si volgués donar un gust de glòria
a aquella meva joventut
que pels quarantes s’ha perdut,
mentiria però, que al jove,
justament el que no li sobra
és la traça a fer-se feliç.
Voldria creure això que em diu
el teu temps, que s’han trobat vies
d’estalviar al jove agonies
de dubtes i remordiments,
però el dubte em va renaixent
quan veig que el noi té encara flàccida
la mà nocturna, i sento l’àcida
cremor de la noia que riu.
Ara m’he fet un embolic
d’uns quants anys, que aquestes imatges
són d’adolescents, i al quarantes
jo ja no n’era, feliçment.
La confusió me l’entenc
perquè jo sé, i t’ho anuncio,
que els herois d’allò que confio
contar-te, són adolescents
o molt poqueta cosa més.
Les hores joves i felices
que em nodreixen l’instint de vida,
quines són? Vaig estudiar
la teoria de Galois,
i en una tarda de setembre,
de llum que es rebolcava lenta
pel sorral on s’ajeu Salou
(que és tan diferent d’aquest clos
Cadaqués: abstracta i estesa,
una ratlla de costa oberta),
vaig pentinar i refer els moneyets
amb què la Maria Bonet
ens amagava les orelles
(ja ho he posat en un poema).
I no puc ara preferir
cap d’aquells ordres de destí
que aleshores se m’arrelaven.
Somniava a suïcidar-me
(tancat al ventre de la nit
calenta, o en el fred matí)
però per sota treballava
un quest sinuós, i em portava
vers aquí, vers ara i vers tu,
i vers aquest vers que recull
(si bé se’n va com les cistelles
de les Danaides) una vella
experiència: que els anys,
com el vi, guanyen amb els anys
(fins que s’esbraven), i que el jove
és pobre perquè no té forma
d’embadalir-se amb un passat
i donar el món per perdonat:
minyona inútil, despedim la
vida, però sense ferir-la.
No tot és embadaliment,
perquè els que som intel.ligents
tenim fort el plaer d’entendre
i és el passat que ens dóna tema.
Oh els poetes principiants,
aquests anyellets de vint anys!
Potser convé que una altra guerra
els porti temes pels poemes
que sabran fer passats vint anys.
També hi ha motius actuals
pels que no som massa perversos
i vivim al dia. Faig versos
dient la meva joventut,
però veus que et parlen a tu,
que un vers que no sap a qui parla
sembla aquell que de cap es llança
a una piscina que han buidat
o que invoca l’eternitat.
….Vejam si encarrilo la història
que et vull contar, i que la memòria
(de la invenció, no em faig ús)
em proposa feta per tu.
No sé quin nus subtil us lliga,
tu i el meu temps i aquelles vides
que un dia es van esbatanar
prop meu. Sempre l’imaginar
neix així: de sobte se’ns qualla
un pacte d’ombres separades.
No em costa de veure que el nus
és un garbuix de joventuts:
la que em recordo i no m’enyoro,
la que en tu miro, i les que et conto
i que són les que conec menys.
Qui conta, no sempre promet
de donar res millor que un dubte.
Jo no corro fires amb mules
per carregar de certituds:
si un dia en tinc, hauré perdut
llibertat de renunciar-hi
i és a ser lliure que em vull hàbil.
(Si vols marxants de certituds,
et diré noms: en sé més d’un.)
Veus, el conte em toca d’escriure
i, per on començar? Sóc lliure,
car buridanesc m’he trobat
(asinari de Buridan
caldria potser dir: la meva
estació, amb ben poques treves
de decisió. Els meus instants
són reversibles com els guants.
...Revertirem aquell principi
que t’he donat. Prego que oblidis
l’heroi per ara. Et parlaré,
no de l’heroïna ben bé,
però de la seva família.
Hi ha un bon motiu, no em tinguis tírria
per tants viratges. Ara entrem
a l’escenari de la res.
Oh, m’avorreix tant de descriure
els llocs on no voldria viure
que no et parlaré d’aquell pis.
Hi fressejaven els matins
molts germans i moltes germanes
i també una mare i un pare,
i la qüestió subsegüent
que els desficiava tots ells
era de trobar com fugir-ne.
D’algun recurs eren les misses,
oh però, oh, com m’avorreix
un agrumollament espès
de família tota carca!
No voldria pas despullar-ne
ni un, de tota aquella gent.
El mal és que són bona gent
i a menysprear-los no m’arrisco,
ni hi guanyaria res. Si els privo
de consistència moral,
com podria després muntar
un conte sobre el que sofrien?
Ben cert és que sempre sofrien
i no pas com sofreixo jo
l’endemà d’un excés d’alcohol,
quan un pensament em consola:
he consumit més que no em prova
i el consum (si arriba a l’abús,
què hi farem) és un bon costum.
Ells, de bon tros, no consumien
el que els provava. S’empobrien,
que és la vocació fatal,
a Catalunya, del rural.
Per molt que hagi anat agreujant-se,
bé ho vèiem a trenc dels quarantes,
quan era negre tot mercat
i ells mig gosaven vanejar
que sota negrors tirarien
sempre, si mai no se’n sortien.
Va arribar l’any quaranta-cinc
i els van retirar tot permís
per delirar que les riqueses
són, d’entre cartes de pobreses,
les cartes d’amunt del castell.
Terratinents incompetents,
una restricció de crèdits
els ha guardat d’extrems temperis
durant quinze anys, i els ha fet por
(sents què diuen?) d’inflació.
Aquí me’ls tens. Que els personatges
me’ls aconilli aquesta classe,
em sap greu, però què hi puc fer?
I encara em sap un altre greu
que vinguin junt amb mi del poble
on es va embolicar la troca
del fil que sóc. Vaig estrebant
(com arrancar una crosta abans
de temps, pervers): el fil estiro
per descobrir fins on arribo.
No gens lluny. De tradicions,
d’enginys o plaers o vigors,
el meu poble no en dóna gaires.
Però saber que tant poc valen
no és poc. Reus, on he nascut,
es delata com cas agut
d’ineficàcia econòmica.
Qui no sempre papa falòrnies
no pot deixar de descobrir
com a menys tot se’n va venint,
i així, Reus és un poble cínic.
Tenint-lo lluny, el dic magnífic.
Tots hi viuen molt barrejats,
sense parets ni dignitats,
ni els cal espiar ni esmunyir-se
per saber on para i on tira
cada casa, que el desesper
els és comú, perquè tots ells
van ser fundats en un cert règim
que ara agonitza, en el decenni
penúltim del segle passat,
per francesos i avantpassats.
Ja fa temps que el francès és fora
i s’ha anat afluixant  la molla
dels llinatges. Han adoptat
política de gos flotant.
Partits per l’avellana turca,
pel vi xilè i  per l’andalusa
oliva, s’han arruïnat.
I quant al vi del Priorat
(o Tarragona: l’optimista
denominació d’origen),
és, com sempre, vi de pagès
destinat a l’ús de l’anglès
(baix welfare) que del Port es priva.
Del vi de pagès diu el mite
que tan bo és. No en facis cas:
és vi no del tot fermentat,
que guarda dolç, com les idees
dels nostres polítics d’esquerra.
Tothom que el carro va empenyent
preveu el pedregal darrer,
i el meu poble (t’ho deia un dia)
l’única idea constructiva
que ha tingut d’ençà que visc jo
és de posar-se a covar ous.
Gràcies, sí, també els meus versos.
Aquest és teu, poc que ho esmeno
(ni podria: com més anem
més s’inflecta per tu la veu),
però et diré que la passada
tirada, m’ha vingut girant-se
a Josep Pla que és a Llofriu.
No ens coneixem, però m’escriu,
amable, quan rep els meus llibres,
i al llarg dels anys, són els seus llibres
que m’han ensenyat a mirar
la gent del país català.
Tu reies de veure, aquell dia,
com jo m’embarbussava d’ira
per tractar de pobres els rics
que suren pel nostre país.
Veuràs, no em puc pagar manies
ni dèries distributives.
A mi que no sóc productiu
m’interessa que ells siguin rics.
Bon paràsit, tinc consciència
que si no em creix grassa la bèstia
cap mirall no em veurà engreixar.
I també ho ha dit Josep Pla.
….Tants versos he fet mossegar-se
(cua de l’un, boca de l’altre)
que som a l’octubre, i ahir
de matinada vas fugir
per molts mesos a Barcelona.
Un altre estiu que s’arracona.
Jo m’he quedat uns dies més.
Tant de bo que no ho hagués fet:
tinc  sobre la tramuntana.
Faig el mort, barrada la casa,
però el gossot danés immens
no es distreu. Li sento l’alè
al clatell, m’esquitxa de bava
i les potes van rebolcant-me.
Exagero, i no em prova gens,
que de gossos a Cadaqués,
bé prou que n’hi ha, sense que un sòpit
se n’empesqui de metafòrics.
Exagero, i és perquè el vent
fa figura de violent:
m’és innata la covardia
d’obra, i sols penso valenties
de pensament. La veritat
és que hi ha racons encalmats.
M’he estat guaitant la badia,
de les escales a la Riba
per on baixaves en sortir
de casa, fa tan poc. He vist
una xarxa tota frisosa
interferida, que són moltes
les embocadures del vent
i cadascuna fa el seu feix
de sécs, i es modifiquen, vàries
com les intencions d’una ànima.
Per tot refrec d’un braç de vent
o el dors d’una mà, hi ha un gran peix
que vibra d’escates d’esquena
i la freda sang sembla encesa.
Veus, tot això ve d’assumir
que la natura està per mi
i em vol de pescador d’imatges,
antropomòrfica xarxada.
No però del tot convençut:
millor voldria parlar amb tu.
Faig el que puc, i a la badia
només jo hi pesco: de turistes
no  en queden, i els de Cadaqués
cal que reposin amb excés.
Moratòries de presències,
com és la meva, d’indulgència
no n’obtenen, ni són bons ulls
els que em veuen fila d’absurd.
Catorze dies que faig versos
i en tinc més de set-cents d’estesos.
Bona marca, però aquest
teu poema de Cadaqués
serà en gran part de Barcelona,
la ciutat que té tant de bona
com l’assonant que sona fals.
Tu i jo que no mengem alfals
procurarem no escoltar gaire
de què s’hi queixen, i les cares
d’ansiosos, què vols que en fem?
Espero que no perds el temps
i et poses la cultura al dia:
que et retrobaré nou-vestida.
….I avui (dimarts tres) he rebut
carta teva. Com que no puc
fer que un moment sigui més baixa
aquesta muda veu rimada
i me l’escolten alguns més,
no et respondré. A Cadaqués
(el trauma de la tramuntana
m’havia embrossat la mirada),
els turistes, no tots s’han fos.
Miro l’anglesa (oh, si fos
russa -) del Joan de la Bola
(- que bé per l’octosíl.lab!). Posa
els peus a una cadira, junt
/vols omplir tu aquest vers buit?/
amb els de la gavatxa nua
(de peus només) que mai no es muda
(recordes?) aquell pantalon
vermell, de veres menstruós.
De turistes no n’han fet gaire
les dues noietes, fins ara,
si volem creure’n el que diu
la mala llengua de l’estiu.
Per fi que no tenim burgesos
(ni tramuntanencs ni maresos),
ens ajaurem tots on ens plau,
la de la rosa i la del gall
i jo i el Joan de la Bola.
L’amant de coeur que és fill del poble,
les cortesanes en repòs
i jo, poeta que fa un bol:
tenim poble felicitari.
No dubtes que en sóc partidari.
En aquests dies que també
són mig feliç, el pensament
que el Joan de la Bola hi tira,
de millor cor m’ajuda a riure.
“Fecund, però no sap rentar
de la placenta personal
l’obra”, diu el crític manobre.
Me l’escolto com qui sent ploure.
….Carquinyolis vaig endrapant
a La Mallorquina comprats
(d’aquells que tu vas ensenyar-me
que m’agradessin) i m’alarma
que no sé reprendre el meu fil.
Ah, sí. Poc que té res de fi.
Només cal dir que la misèria
material, va fent misèria
moral, i que la meva gent,
infectats tots d’empobriment
(pel burgès, no hi ha malaltia
més greu, i de llarga agonia),
fan un llatzeret supurant:
soferts, abnegats i covards.
Dues virtuts, doncs, per un vici,
però són virtuts de martiri
i el vici cova crueltat.
Si algú s’anava defensant
eren els homes de la casa:
tenien hores fora. El pare
no podia pas treballar:
uns quants dies per vigilar
la collita, i uns quants pels comptes,
li deixaven molt d’any de sobres.
Prou va provar d’arrodonir
les entrades. Va pensar fins
de nits. De lluny, va cursar ordres,
els cursos se li van confondre,
i mesos tard, es va aclarir
que s’havia enganxat els dits.
Quiet per fi (l’ull de les dones
a sobre), matava les hores
tanmateix fora de la llar:
casino, cafè, sindicat
(vull dir Institut de Sant Isidre).
Que el vigilessin, ell sabia
com era inútil; de dines
ja no en tenia de sobrers.
No crec que arribés a comprendre
que mai no en va tenir: la terra
li sedejava una saó
d’invenció d’inversió.
Ell que dels guanys en deia estalvis,
tenia l’esma o el desvari
d’ajudar fugues i transports
del diner lluny del seu terròs.
No ve a tomb. Quan jo l’agafo
ja no hi havia lloc a càlculs.
Tenia fills, carn de l’instint
que el seu diner havia absorbit:
calaven foc fugint la crema
i estudiaven tots carrera.
Tots ells diner desinvertit,
desamortitzat i evadit.
Nou mesos l’any, si bé prenien
pocs banys i poques calories,
no inspiraven aire de llar.
Eren tots bons estudiants,
estimulats per la por blava
de no ser-hi a temps. Els mascles
els teníem doncs agullats
o bé terminalment garats.
….Tota estació de triatge
vol vies mortes. Per la casa
s’allargava el branc femení,
sense esporgada ni cultiu.
Esporgada? Pornografia.
Cultiu? Qui s’hi comprometria
ans de saber el gust dels marits:
no lliguem de mans el destí.
He conegut un cert possible
marit. Només el repel.lia
(no es tracta de gustos: el mot
el dóna la precaució)
en una euga de qui mirava
les dents, amb vistes a honorar-la
muntant-la, que per mala sort
fos filla única. El conhort
d’un heretatge no pagava
de trobar-la individuada.
En les dones, la quantitat
garanteix la uniformitat
o la neutralitat interna.
La botella l’encetem plena.
Una dona, l’ús l’ha d’omplir,
El cos, d’allò que seran fills,
i l’enteniment, de decències
que deslliuraran paciències.
Resoltament quantitatiu,
ho era el petit món femení
del qual et conto. No em distreguis.
Vull que l’heroïna coneguis
i són tantes que les confonc.
Ah, ja la veig. Iguals com són,
per complicar, de l’una a l’altra
es passen els vestits. Bé, i ara
que l’heroïna vol entrar
sembla que em toca d’agafar
un to de ximpleria lírica.
Però vull la faula verídica,
i la noia, si no es retorç
el fet, no era, de bon tros,
tan maca com ets tu, Helena.
Tenia un aire de mosqueta
morta de fred i de tristor
i un somriure com un llagost
agafat entre dues pedres
i que sap que les ha de prémer
la força ferotge del nen.
Em commou, però reconec
que m’avenço. Entre les filles,
l’únic per què se’m discrimina
és l’acció del meu relat
i encara no hi hem arribat.
Ni la mateixa matriarca
va distingir mai els caràcters.
Les reconeixia pel torn
domèstic d’obligacions
que les veia exercir. Cridava
els noms (declino de posar-ne),
i li marcaven uns muntets
d’accions passades, palets
que no formaven ordre en sèries
ni sistemes de coherència.
Que un palet canviés de munt
era accident força comú
però inadvertit: la memòria
tombarellejava. La història
familiar, era (si puc
mirar-la amb ulls de Collingwood)
de scissors-and paste. Una pega
encrostada i massa resseca.
Dos fets, en tot aquell arxiu,
romanen ben atribuïts,
mai trasbalsats: el matrimoni
de la tercera, i el desori
que la segona va portar,
la monja, quan va reclutar,
perquè també en fos, la minyona.
La veritat, no vull fer broma.
Sostinc que no sóc jo el pervers,
i exagero perquè ric verd.
Més em valdrà que llisqui ràpid
per aquell ordre casernari
que veig que no em pot induir
simpatia, i de subversiu
als meus anys no se n’és amb gràcia.
Acomunades en la màtria
(de pàtries, no n’han entès
ni el primer mot del primer vers:
vull dir, ni tan sols l’aritmètica,
vull dir, ni un bri d’intel.ligència),
cada noia té el seu ombriu
racó dolç, i un plat preferit
que cuina el dia que li toca,
i una animeta que reposa
(l’ànima, aquest minúscul foc
d’una cuca de llum: el cos).
I si algun dia algun espasme
convulsa un séc a alguna galta,
no es pot pas dir que sigui un fet:
s’oblida com els pensaments
o les pel.lícules o  els somnis.
De tant en tant esclaten odis
i tremen veus. Pot ser tenaç
la lluita, però no se sap
gairebé res. Els homes deixen
la casa, i és cridat el clergue.
La mare sempre s’ha guiat
per un principi ben trenat
que el seu cervellet no destria:
una temptació, tan viva
que els mariques i els capellans
no s’hi sabran resistir mai,
és la de fer mal a una dona,
i el clergue doncs és arma forta
per les civils guerres fembrils.
Si un dia el crides, bon profit,
però a mi, eh, no me’n parlis,
perquè els capellans em fan fàstic.
No m’ho aprovo: que el país
l’empesten fàstics repodrits
per una por llarga. I entendre
sé prou bé que és millor que témer,
però que vols fer-hi? Som tots
(que no em protesti el mot de Hobbes
perquè, de pas, el crido a lleva)
fills de l’espanyol i la seva
muller de sempre, que és la por.
De muralles contra la por,
als possessius que som els homes
només ens n’aixequen les coses.
Com vols no veure’ns esverats,
els que vivim tan desmoblats?
Recordes el me estoy quedando
tan pobre
, d’Antonio Machado?
Com li va fugint el sentit
d’ell mateix, i del seu destí.
A mi em fuig el d’aquest poema
quan les persones em sofreixen.
….Me’n vaig demà de Cadaqués
si avui m’arriben els diners.
Un mes s’ha esmunyit: trenta dies
fent ocells de paper de vida.
Igual com quan vaig arribar,
deixaré el poble amb vent de mar
i mar de xaloc (que ja entrava
per sota la tramuntanada).
Ja tinc l’enteniment d’hivern.
Com el d’avui, pesat de mel,
no veuràs gaires sols. M’embafa,
no em banyo, i una ratlla estranya
(reconec l’arabesc en rosc
del coll de Madame de Senonnes)
em desdibuixa la badia.
Vés a saber com, aquests dies
recordo Ingres tot moment.
La veritat, jo sé molt bé
com se’n va fent, i jo vull dir-ho:
llegeixo la Traumdeutung, miro
dins meu, i veig Ingres lligat
a les meves proclivitats.
“Tornem-hi amb les procacitats”
(reduplico l’apariat),
dirà algun neci. No t’esveris,
Heleneta, ni cal que esperis
a ser grandeta. Mira bé
les intencions dels ulls vells,
i no em sabràs trobar cap home
innocent com les bestioles
que neden per l’inconscient:
cap no treballa i cap no ment.
Tothom, despert és quan fa pena:
parla per no  sentir dentetes
que li roseguen un mal os
dalt a les golfes del record.
….S’entalpen rates per espessos
pans de record: són els meus versos,
sobretot ara que et vull dir
(m’ofega l’olor de florit)
com vaig ser jove entre unes noies
com les que et conto, i com les noies
que et conto, havien de sofrir
entre els joves com jo he vist.
Que em ganyotejarà el poema,
altre cop, a la meva esquena,
o voldrà que em vegi plorar,
cocodrilot de quaranta anys?
Les mans que rebreguen faldilles,
les cares àvides que em miren
de tants miralls mal argentats
quan ara m’hi porto al davant,
els colls aleshores que es giren
per no veure-les – Se’m pentinen
les deu mil bruixes d’un record
esgarrifat de pluja i sol,
i amb ull de burla, sense presses,
diuen (ridícul jo!) que esperen
el meu mot, mentre els insistents
torns de les pintes marquen temps.



TORNADA

Perdó, Heleneta, perdó.
No vindrà la conclusió,
i aquest embolic de marrades
no para enlloc. T’ho esperaves?
Quatre mesos lluny de l’estiu,
mesos que no m’has vist sortir
de trascantó, butxaca plena
de fulls que pretenen sorprendre
una orelleta pacient.
També un conte pot fer-se vell,
com un home, abans d’atènyer
el seu just nivell de creixença.
Què en té la culpa? Cadaqués
m’ha fugit sense dir-me adéu,
i m’és cauteri una barreta
de plata de self-pity fresca.
Pobre de mi, que vaig plorant
per les cantonades d’espant
d’aquest poble de Barcelona!
Puc dir amb orgull que en tinc molta,
de traça per no treballar,
però no tota la que em cal.
Continuar el conte voldria
o fer vida contemplativa.
Totes les hores d’un matí
agrairia els dons d’un pi:
l’implant de la soca que es llança
a l’abraçada de les branques,
l’escorça externa com el seny,
i les agulles, últim verd
primet, com la meva enyorança
d’una vida on no es treballa.
Jo mig treballo, que vol dir
que el conte no veurà fi.
….Quin greu que em sap, sobretot ara
que el passatge que m’esperava
s’hauria llançat, amb quin gust,
a dir mal de la joventut
en tota la seva part mascla.
No et costa, oi, de figurar-te
per quins motius la meva edat
vol malparlar del seu passat?
És el present d’aquests, dels joves
que s’obren pas a cops de colze.
Torço la boca, i no diré
que sóc deixa de millor temps:
no voldria ensenyar l’orella.
Eludeixo l’atac directe,
em faig astut, em faig sincer,
m’amaro de remordiment,
em descric com era de jove
i tota la raó em socorre
quan afirmo que per collir
dins una fórmula el sentit
d’una manera d’ésser jove
i seguir les noies, que em torna
fins a les dents com un regust,
només em cal cridar el refús
amb què tots els fets se’m rebel.len
si els explico en termes d’afectes.
Joves i noies fan amor
(si bé no sempre fan l’amor):
és la creença més difosa.
Jo no ho sé veure. Amb les persones
primeres de què puc fer ús,
només construeixo el discurs
del poder i dels seus desficis.
Et proposo doncs el principi
d’un poder que encara corromp
més que l’absolut; és el tosc
poder en ingrata creixença
que talla camins per conèixer
fins on el porta el seu trepig
que marca la terra, i sentir
cruixits de les branques trencades.
Per què seguir? Veus on anava
a vergonyar-me. Si avui
figuro una noia que surt
a un carrer del temps del meu conte
per trobar-se amb mi que sóc jove,
potser l’hauré de retornar
fins a la porta de la llar
i miraré com se li tanca,
confiant que una mica empara
aquell poder que la reprèn,
si bé somniar que un poder
empara, m’eriça de punxes
(igual dels pares) de mals dubtes.
….Bé, ja comprens quin noi vull dir.
Callat, va fent treballar els dits,
i ni tan sols d’ungles es llima
per no esgarrinxar una vagina.
Té ben ficat dins el seu cap
que una noia no pot triar:
la que no té fitxa de verge
és per tots, o bé es fa la bleda.
Com és ara la lluna: puix
que els russos li han vist el cul,
no té raó si no ens l’ensenya:
tots fruirem de l’estrena.
….Bé, ja comprens que jo comprenc
que d’aquest noi bestiolet,
tu que ets una mica més llesta
que aquelles pobres noies meves
procures mantenir-te’n lluny
(si bé no estic del tot segur
que sota d’alguna disfressa
no et rodi a frec, i dispensa).
El que vull que comprenguis més
és que les noies del meu temps
real, eren també més llestes,
i aquelles noies que dic meves
ja són una mica més tard.
Oh, ben pocs anys els va costar
(abolit l’infern i el seu sofre)
de fer que es piqués el vi jove
i se’l begués un mal sorral.
Les noies amb qui vaig anar
per passar els comptes de la guerra
sabien riure’s de qui vetlla
els morts eterns d’aquest país,
pitjors que un mort que surt de viu.
Sota una guerra que entra dintre,
la gent aprèn a fer-se lliure
i escopir davant un festí
ofert amb rodes de molí.
Els anys primers de la post-guerra
no van portar cap pressa a perdre
la llibertat (que no toqués
l’ordre sagrat dels pistolers:
quedava molt de camp per córrer).
Les noies que més em socorren
un enyor pueril, van dir
la seva un temps, fins que el país
se’ns va cobrir del tot de negre
quan jo tirava d’escopeta
per les muntanyes d’Aragó,
sotmès a la conscripció.
Va ser per l’any quaranta-quatre.
M’hauries de haver vist la cara
de parat, de quan vaig tornar
i els vaig trobar ben ofegats.
Havien desaprès de viure,
i Tristany, que mai no va riure,
hi hauria perdut el renom.
Ara que arrenca el desglaç nou,
potser no cal que insistim massa
a olorar la pell d’hivernada
de l’os de mullader tinyós,
l’hispànic monstre empudegós.
Però, t’ho puc dir, la factura
que les noies de la sutura
(havien assistit al pas
de txecs primer, d’italians
després, i per sota l’ibèric
vibràtil de desordre bèl.lic)
van pagar, un cop establert
l’ordre que es va saber fer estret
per uns quants anys, va ser ben alta.
Poques es van trobar casades.
Arribada una edat (no ho sents?)
la dona se’ns casa amb un güell
amarg d’urgència: la rata
que salta, quan veu que naufraga
del vaixell de la vida. No
alçaré lamentacions
per les altres, per les deixades
de compte, les calumniades,
perquè espero que el seu orgull
m’ho retrauria com a insult.
....Qui as dames honor en porte,
la soe honor doit estre morte.

Les noies dels meus dies vells
em criden honor amb escreix,
i una gràcia que s’allunya
mereix que suspenguis el dubte,
tu que véns. Els vull dedicar
(no te me’n riguis) un cant pla.
Vosaltres les que em fascinàveu
(un mes l’una, tres mesos l’altra)
i jo reia, gelós covard,
en sentir-vos sempre esquitxar
per un impotent de taverna.
Maria d’ull dolç, Enriqueta
color de la tardor, Pilar
com la Dudú del Don Juan,
Paquita sense paciència,
l’enamorada de camèlies
que ara no vull anomenar,
Montserrat que m’ets fraternal
perquè de ballar no en sabies:
un cop que el record us destria
(ja havia oblidat algun nom),
abans no us reprengui el fons mort
de la memòria, us dic gràcies.
I t’invoco a tu, Amàlia,
germana meva, que vas ser
de les primeres de després,
però encara no coneixies
prou bé l’art llarga d’abaltir-te
i t’has casat amb un anglès,
lluny de nosaltres i de Reus.
....I ara potser val més que calli.
No convé que encara m’agafin
temptacions d’insinuar
com hauria anat el relat
encaminat al seu bon terme.
Una cosa, val més no fer-la
que fer-la a mitges. Callo doncs,
i m’estalvio el pitjor tros
que m’hauria tocat d’escriure:
com s’enamora l’heroïna.
Ben cert que en coses de l’amor
de cap pa no faig rosegons.
Tota farina bla vull moldre.
Si l’enamorar-se d’un home
se m’acut cosa extravagant,
l’extravagància la fan
la majoria de les dones,
gent enraonada: alguna solta
deu trobar-se en el joc estrany.
Bé prou que m’hauria costat,
tanmateix, de presentar amb força
la feblesa de la dolça dona.
Sembla doncs que callo a punt,
abans d’entrar en un mal embús.
Ja es pot apagar la candela
que he mirat de mantenir encesa
per una llarga processó
de versos xafarders, de mots
fets per compondre imatges netes
de les coses que em són objectes
d’afectes o d’aversions.
Què sé jo si aquest monyó
de poema, que t’ofereixo,
fa molta angúnia. Quan penso
en els espessos emparrats
de raïms que són peus i mans
de cera bruta, que s’enfilen
per les parets de les ermites,
em trasbalso, i m’agafa por
que sigui un ex-vot llefiscós
el que et vull donar per poema.
I ja no té remei, Helena.
Ara que el cop es veu fallat,
deixa’m que n’acani l’allarg.
Arribaré, amb els tres que em manquen,
al vers mil tres-cents trenta-quatre.
Me’n queda un per dir-te adéu:
barca nova, tingues bon vent.



Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968



(continuará)


.


Última edición por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 13:28, editado 1 vez


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 01 Oct 2019, 13:24

.


POEMA INACABADO

Aquel que incordió al zoquete
Garcés y al ruinoso Tejedor
cuando hizo sus primeros poemas,
veréis que insiste sin enmienda.
….Quiero contar un cuento impertinente,
pero lo dejaré para después
e iré alargando mi prólogo.
Lo llenaré de gente y de cosas
y de afectos. Diré que estoy
en Cadaqués, en pleno meloso
y adormilado mes de septiembre
(cuando las hiperbóreas féminas
van faltando) del sesenta y uno
con viento de mar sin recursos
(solo que esta madrugada
parece que se gira tramontana
y me da miedo el frío que pasaremos,
si bien el aire estará limpio
y limpia el agua: me gusta
más cuando está sucia y muy caliente).
….La dedicatoria vendrá lo primero.
A ti, Helena, que me has hecho
conocer a Chrétien al que imito
(solo que yo no rimo del todo),
mujer reciente, que te has ido
con la falda de tergal
y el jersey verde, a examinarte
del Chrétien de quien hablábamos
precisamente, tan vivamente
y sus palabras y sus argumentos
(oh Dios, cómo renegaría él
si supiera que os tendríais
que examinar de Erec y Enida)
los utilizabas para cantar
(un triunfo de gallo te encendía)
la pasión con que descubrías
que las cosas que has deseado
y algunas que has obtenido
son tan viejas como las viejas fábulas
y mucho más viejas que los exámenes:
a ti, Helena, que ahora aprendes
a vivir (di, ¿me permites
que vaya a clase contigo, y me siente
a tu lado, hasta que me echen?),
que libre de exámenes, mañana
a la una, veremos bajar
del autobús, a ti, Helena,
quiero ofrecerte este poema.
….A mí no me daría ningún miedo
que fuera pedregoso y vacío,
pero como es tuyo, y tú fina,
le daré pasadas de lima,
miraré que palabra y verso
no crean que tienen derecho
a una vida de exuberancia
lejos de mi vigilancia.
Será mi tema, precisamente,
el derecho a hacerse independiente,
pero será el derecho de las hijas
que yo no tengo. Mis rimas
quiero que obedezcan sin tapujos.
Con las palabras atadas corto
me otorgaré toda permisividad,
patriarca que se  regodea.
Seré digresivo y cursivo,
anacolítico y alusivo.
Haré listas de cosas buenas
y malas, nombres de muchachas:
por ejemplo Maribel
que este año nos ha exhibido novio
y debe saber a limón.
Yo me entiendo, y esta es la manera
como tengo decidido continuar.
Quizás la única finalidad de lo que escribo
es mi propósito de plagio.
Quiero que de una vez todos se den cuenta
que copio a los medievales.
Siempre lo he hecho y declarado
y siempre he visto que no se lo creían.
Qué ingenuos son. Los poetas,
seguro que somos unos mentirosos
pero antes y todavía más
seguro somos unos egoístas.
Figúrate si no diremos mentiras
sobre nosotros. La verdad
nos parece más interesante
porque nos lleva a nosotros dentro.
Soy poeta medievalista,
démoslo pues por afirmado,
y ahora déjame saludar
a los leales a la Edad Media
que no sueñan con cabalgadas
ni con unicornios ni con sarracenos.
Caballeros, yo nunca  he visto.
….Si bien su Edad Media
tirando a moréasiana,
no me la creo, Josep Carner
que a todos nosotros nos ha hecho
y está en Bruselas gris de agua,
reclama mi primer homenaje.
….Tú con quien hablábamos de Ausiàs
y recordábamos “el canal
de Flandes”, Rosa Leveroni,
cuando unos nórdicos que Dios confunda
iban a embarrancar
y consternados los mirábamos
desde la terraza del Marítimo,
Rosa, no me falles, y no olvides
que tú me debes y yo te debo un verso
y que tanto tú como yo los debemos
a Roser, que la ridícula
puesta de sol del otro día
no conviene que caiga en el olvido
sino que su existencia sea proclamada.
Reíamos los tres y nos asombrábamos
de aquel sanguinolento melodrama
ofrecido en el teatro de encima
del camino viejo de Port Lligat.
¿Recuerdas cómo rodaba el sol,
negra peonza, y se asustaba
de ir a caer tras el Pení?
Como si nada fuera tan decisivo
como la muerte de un atardecer, el tarambana
que tiene su hora para volver -
No sigo, lo dijo Cátulo,
y la natura abusa
(pues nos sabe impresionables)
cuando nos ofrece estos espectáculos.
Sabemos vengarnos con palabras.
Aquí te dejo una versión,
pero te enviaré otra
con más metáfora y menos danza.
….A usted, maestro Foix, Josep Vicenç
de quien me separa el Cabo de Creus
(por cuanto está en Port de la Selva)
contando por mar (así hago ver
que también yo soy marinero),
a usted que encuentra por esas tierras
piedras tocadas de oro onírico,
y a usted que ha hecho catalán el lírico
verso de Bernat de Ventadorn,
le expongo este oscuro verso
hasta donde alcanzo, yo que las notas
altas, las doy como las ranas.
Tampoco este año habré ido,
tal como habíamos convenido,
a seguirle por el país lítico.
Me sorprendió un cólico nefrítico
(piedra también, en el riñón)
y me retorció medio agosto.
Aunque la piedra era pequeña
y me descubrió la morfina
(vale la pena: aleja
el mundo, y le quita la pestilencia),
no le agradezco el zarandeo.
Por cierto, dijo el doctor Boada,
que es su médico y el mío,
que a un temperamento como el mío
le daba miedo recetarle
morfina, no fuera a habituarse.
Me pareció muy curioso
lo nosce te ipsum forzoso:
quiero decir que supe como piensan
los médicos, de quienes escriben poemas.
….Y a Jaime Gil, que si hace uso
de la Edad Media, no hace abuso,
pero tiene una sextina y una albada,
y a Luis que lo acompañaba
cuando vinieron a Cadaqués
ya hace diez días de sobra,
y me trajeron una cantimplora
(digo botella) de alcohol de Scotland,
ahora les recuerdo aquel paseo
en una tarde de mareo
cuando, más allá de S’Arenella,
fuimos explorando las trincheras
obra de los enchufados
de la guerra de hace veinte años,
y obra instructiva: las trincheras
que muestran como se pierden guerras
(he querido asonantar mal
para mostrar como se estropea un verso).
Helena, enchufado significa
aquel que se evita ir al frente
sin esconderse: diplomado
y con mapa y prismáticos armado,
vigila costas, ve espías,
denuncia y pega palizas.
….Como no soy desagradecido,
saludo de corazón a los eruditos
y a sus herramientas, las películas, la lámpara
de cuarzo, con las antiguas lámparas
donde se queman ojos diligentes
que antes que los míos corren al texto
para mí anhelante de árboles y de hombres,
lo medio leen, lo medio anotan,
y me lo pasan muy escrito
y empapado de grandeza.
Gracias, pues, Pere Bohigas,
por tu Ausiàs (una mina
de horas de lápices y sillón
penetrando tu lección),
Pere con quien espero dos amaneceres
(y con Mercè) cada año sin falta:
el de Sant Pere y el de Fin de año.
No fallaré tampoco este año.
Y como tengo mucha ignorancia
y me hace falta frecuente auxilio, gracias,
Antoni Comas que por las noches
vas al Carioca donde bebo ginebra
afilada, y tomas naranjada
y la blancura me sacas destapada
de un verso cerrado donde se me han roto
los dientes (después sonríes confuso
de que la nuez sea tan fácil de partir).
Gracias también a todos los demás,
Massó-Torrents, Serra-Baldó,
Riquer y los dos Rubió,
y los editores de buena pasta,
Champion y Casacuberta.
Y a Halle, donde hay buenos teutones,
y a las casas con lexicones
que hojeo entre dos copas
o entre el martini y la sopa:
la tuya, Eduard Valentí,
ya lo sabes, y tú, Joan Petit.
….Y ahora miremos de adelantar.
Caballeros, lo decía antes,
no he visto nunca. Por otra parte,
estos que trotan para parecer
que lo son, los encuentro tan abyectos
que no querría ni un trozo.
Vale más intentar mirar bien
y reconocer lo que yo puedo.
Si quisiera hacer como William Morris
se iría todo a paseo.
Él embarcaba al rey Arturo
y a Ginebra y a Excalibur,
y lo salvaba a golpe de erotismo,
de sentimiento y de sadismo.
….Pero yo que estoy asustado,
que he pasado por Freud, y me veo venir
cuando me exalta una luz agónica
de vehemencia católica
(en el sentido universal:
no apunto al obispo romano):
quiero un héroe sin aureola
que no me obligue a calenturas.
Basta de comedia. Hablando en plata,
lo tengo elegido desde mucho antes
de empezar a poner en fila versos.
No lo pienso ahora.
Será un héroe muy de mi tiempo,
un tiempo que ya se me ha hecho viejo.
Helena, te lo digo con tristeza.
Ya vuelvo a mentir, por pereza
mental. No estoy triste cuando escribo,
sino que río, y envejecer
no me ha producido aún el trauma
que, por lo que se ve, a todos nos aguarda.
Cierto que el cuerpo pierde su encanto,
pero a mí lo que me ha encantado
siempre han sido los otros cuerpos
y no me miro más la carne que los huesos.
Te digo sereno que mis veinte años
fueron en los años cuarenta y tantos
y que mi tiempo es el de la posguerra.
Que tú te hicieras vieja, Helena,
sí que me haría escupir sangre.
No quiero pensar que una sangre
joven, llenó un día a la mujer
que hoy he visto limpiar anchoas
espatarrada en un callejón
y me ha hecho falta vigilar para que
no le pisara la tripa con los pies.
Suficiente de color Villon. España
se levantaba en mi tiempo con hambre,
es decir, se arrastraba como nunca.
Se paraban trenes como orugas
en pleno campo, si un bastón las hurga,
y medio país iba en tren
(hasta había putas de tren
que hacían el oficio por los váteres),
llevando macutos, a la caza
de un poco más de grasa
que la que habían dejado en el tren.
Todo el mundo guardaba aún una arma
y no sabía si entregarla
o enterrarla. No hace falta decir
que hace mucho tiempo que se han podrido
las enterradas, y contarlas
(incluso si se  acordaban
aquellos que se decidieron)
sería académico y aburrido.
No te creas que hago poesía
alegórica, que ahora llaman
realismo, y es aflictiva.
Hablo de armas hechas de acero
mal aleado. Se han hecho terrones
tan deleznables como los huesos viejos,
y no querría que tú
ni nadie joven como tú
se me durmiera al leerme.
Yo, como todo meatintas,
quiero sobornar a la juventud
pero desdeño este recurso.
De aquellos piojosos años cuarenta
no te diré nada más por ahora.
Ya pondrá toques de color
el curso de la narración.
La atmósfera de la decena
te la da muy bien el poema
primero de On he deixat les claus:
el surrealismo, usado
con talento, es más realista
que el realismo academicista.
Pero date cuenta que has nacido
en lo más espeso de aquel taponamiento
de donde aún te suben burbujas.
Bastante entiendes que es secundario
la parte de vida que el país
o cualquier lugar colectivo
puede magullar y volver ofensiva.
Imitarás, si no eres tonta,
a los niños pequeños de Nínive
que no se distinguían la mano
derecha de la izquierda. Quién se excita
político, acaba que suda
o sorbe como un embudo
o hace de orejudo carnetudo.
Cuando se te acerque un lúbrico de almas
(ya me entiendes) no le des las gracias
si te manosea la tuya. Huye,
que se encame en su rechazo,
y que el vicio que quería fácil,
se le vuelva solitario.
Bastante te deberá, si va aprendiendo
que es arte difícil ser decente
y decente quiere decir solitario,
lejos de strip-tease fraternales.
A la vida auténtica, pues,
nadie, ni tus padres ni yo,
le dejábamos pillarse
los dedos en muchos engranajes
de nuestro país posguerrero,
pero nos salpicábamos de estiércol.
Yo, que tenía la cordura de un bebé,
te he confesado que me convencía
lo del nuevo orden europeo
y que lancé marramaos
cuando el Reich enseñó la panza.
Estaba sirviendo en Barbastro,
y un coronel de cabeza más floja
que la mío, y yo, hechos un reboltijo,
pudimos llorar la mona
por la rendición teutona.
Mezclamos vómitos al sol
y te digo que lo único que no me duele
es haber vomitado. Tú juzga,
y no imagines que ahora crecen
de mucho más listos que yo.
….Pero volvamos a mi héroe.
Era un chaval de los que ahora marcan
con blue-jeans y bambas de baloncesto
y entonces otro azul
cubría. Había muchos gatos
que esperaban que se confundirían
en la penumbra de aquellos días
bajo un sol azul: despistadores
apolillados. Pero los eliminadores
catalogaban y avalaban
y ves que los monos azules
no dieron el azul preferido.
Mi héroe, lleguemos por fin,
era lo que ahora llaman lampista
y que yo llamaba electricista.
Hijo de una raza de sufridores
de sufrimiento todavía fresco,
era uno de los que se exponían:
no se dijera que la otra vuelta
de tortilla (¡la inminente!) llegara
inmerecida. ¡Inocente!
Una mala causa lo había
hecho enganchar por la policía:
se apuntó para repartir
hojas de la BBC.
Un obrero joven fue mártir
por difundir un discurso de Churchill
(¡oh santa Huelga General,
incorporada al santoral
como mártir de Churchill!: ahora
hagamos la hagiografía abstracta)
mientras el podrido Sir Samuel
saludaba con la palma al cielo
(el celo diplomático,llega un día
que renuncia a toda medida).
No era paso nuevo de aquel tiempo
ni lo cambian los de después,
que el oriente del vivir nos ruede con
la plataforma giratoria
de los casos: alles, was der Fall
ist, es el mundo, dice Wittgenstein.
Los fortuitos que somos los hombres
quizás rodábamos entonces
aun así muy centrifugados:
la placa enfurecida de ataques,
partíamos raudos, y nos recibirían
¿qué inesperadas vías?
La más muerta, la más veloz,
o la más batida por el fuego.
Él echó por una vía
zarandeada. Su ficha
del archivo del peligro seguro
le hacía temblar de orgullo.
Yo le hablé alguna vez
en lo oscuro (anís y humo) de un antro
donde matábamos las noches a los montoncillos.
Él no jugaba. Muy despierto,
había tenido que prohibirse
los prohibidos que nos permitíamos.
….No quisiera que un malentendido
te alcanzara desde mi verso.
Te alcanzara a ti, Helena,
y a los catorce amigos que me leen.
La mayoría de lectores,
malentendidos, los cometen todos:
antes de ponerse a leer, los posibles,
y cuando leen, los imposibles.
Joan Maragall escribió un verso
(de los mejores suyos) donde el burgués
sangra burlado con saña
porque, resudado insensible,
se emboba con ojos de merluza muerta
sin calcular que cerca tiene
la “tempestad lejana” (términos
que significan revuelta obrera),
y he aquí que Puigcerdá,
que es el pueblo donde Maragall
hurgaba, ha puesto una lápida,
ha hecho grabar su infamia,
y menea tan feliz la cola-tiesa.
Y no me digan que es porque
el burgués ha ganado la lucha
y ahora se sabe del todo impune.
Burrada: que el bramador
(burrada) aún tiene miedo.
….Que malentiendan pues como quieran
pero no conviene que te figures
que en los cuarenta olvidamos
ser felices por unos instantes,
como lo somos ahora, y como lo tenemos que ser
(no hace falta que toques madera) siempre.
La gran roca de sufrimiento
que a todos nos sirve de cimiento
siempre la vela una leve arena
de afecciones felices. Molida
no lo está nunca, pero los remolinos
los levanta el aire más fino.
Esta pequeña impaciencia
nos puede dar confianza
de que cuando nos llegue el momento
de los novissima verba graves
no nos hará falta llamarles idiotas
(pues ser inteligente nos denota
un vigor de felicidad:
el sufrimiento está desleído).
Procuraremos no convertirnos,
ser leales, y no mentirnos
que nos habíamos traído engañados
cuando nos guiaba este tenaz
propósito de ir pasando días
y empujando años, que es toda vida
(así como ves que paso las palabras
y empujo las frases, que es todo
el oficio de escribir con armonía).
Pero si quisiera dar un sabor de gloria
a aquella juventud mía
que por los cuarenta se perdió,
mentiría, que al joven,
justamente lo que no le sobra
es la habilidad para ser feliz.
Quisiera creer lo que me dice
tu tiempo, que se han encontrado vías
de ahorrar al joven agonías
de dudas y remordimientos,
pero la duda me va renaciendo
cuando veo que el muchacho tiene todavía flácida
la mano nocturna, y noto el ácido
ardor de la muchacha que ríe.
Ahora me he hecho un lío
de unos cuántos años, que estas imágenes
son de adolescentes, y en los cuarenta
yo ya no lo era, felizmente.
Entiendo mi confusión
porque yo sé, y te lo anuncio,
que los héroes de aquello que espero
contarte, son adolescentes
o muy poquita cosa más.
¿Las horas jóvenes y felices
que me nutren el instinto de vida,
cuáles son? Estudié
la teoría de Galois,
y una tarde de septiembre,
de luz que se revolcaba lenta
por el arenal donde se extiende Salou
(que es tan distinto a este cercado
Cadaqués: abstracta y tendida,
una raya de abierta costa),
peiné y rehice los moñitos
con que María Bonet
nos escondía las orejas
(ya lo he dicho en un poema).
Y no puedo ahora preferir
ninguno de aquellos órdenes de destino
que entonces se me arraigaban.
Soñaba con suicidarme
(encerrado en el vientre de la caliente
noche, o en la fría mañana)
pero por debajo trabajaba
un rastro sinuoso, y me llevaba
hacia aquí, hacia ahora y hacia ti,
y hacia este verso que recoge
(si bien se vacía como las cestas
de las Danaides) una vieja
experiencia: que los años,
como el vino, ganan con los años
(hasta que se desbravan), y que el joven
es pobre porque no tiene forma
de embelesarse con un pasado
y dar el mundo por perdonado:
criada inútil, despedimos la
vida, pero sin herirla.
No todo es embeleso,
porque los que somos inteligentes
tenemos arraigado el placer de entender
y lo que nos da tema es el pasado.
¡Oh los poetas principiantes,
estos corderillos de veinte años!
Conviene quizás que otra guerra
les aporte temas para los poemas
que sabrán escribir pasados veinte años.
También hay motivos actuales
para los que no somos demasiado perversos
y vivimos al día. Hago versos
hablando de mi juventud,
pero observa que te hablan a ti,
que un verso que no sabe a quién habla
se parece a quien se lanza de cabeza
a una piscina que han vaciado
o que invoca la eternidad.
….A ver si encarrilo la historia
que te quiero contar, y que la memoria
(de la invención, no hago uso)
me sugiere hecha para ti.
No sé qué nudo sutil os ata,
a ti y a mi tiempo y a esas vidas
que un día se abrieron de par en par
cerca mío. Imaginar nace
siempre así: de repente se nos cuaja
un pacto de sombras separadas.
No me cuesta ver que el nudo
es un revoltijo de juventudes:
la que recuerdo y no añoro,
la que en ti miro, y las que te cuento
y que son las que menos conozco.
Quién cuenta, no siempre promete
ofrecer nada mejor que una duda.
Yo no recorro ferias con mulas
para cargar con certezas:
si un día las tengo, habré perdido
la libertad de renunciar
y es a ser libre para lo que me quiero hábil.
(Si quieres vendedores de certezas,
te diré nombres: conozco a más de uno.)
Ves, me toca escribir el cuento
y, ¿por dónde empiezo? Soy libre,
puesto que buridanesco me he encontrado
(asinario de Buridán
quizás haría falta decir: mi
estación, con muy pocas treguas
de decisión. Mis instantes
son reversibles como los guantes.
....Revertiremos aquel principio
que te he dado. Te ruego olvides
al héroe por ahora. Te hablaré,
no exactamente de la heroína,
pero sí de su familia.
Hay un buen motivo, no me tengas manía
por tantas vueltas. Ahora entramos
en el escenario de la res.
Oh, me aburre tanto describir
los lugares donde no querría vivir
que no te hablaré de aquel piso.
Hacíamos ruido por las mañanas
muchos hermanos y muchas hermanas
y también una madre y un padre,
y la cuestión subsiguiente
que los inquietaba a todos ellos
era encontrar como huir.
Las misas servían de alguna ayuda,
¡pero oh, oh, como me aburre
un espeso apelmazamiento
de familia totalmente carca!
No querría  desnudar
a ninguna, de aquellas personas.
Lo malo es que son buena gente
y no me arriesgo a despreciarlos,
ni ganaría nada. ¿Si los privo
de consistencia moral,
como podría montar después
un cuento sobre lo mucho que sufrían?
Es verdad que sufrían siempre
y no como sufro yo
al día siguiente de un exceso de alcohol,
cuando un pensamiento me consuela:
he bebido más de lo que me conviene
y beber (si llega al abuso,
qué le vamos a hacer) es una buena costumbre.
Ellos, con mucho, no bebían
lo que les convenía. Se empobrecían,
que es la vocación fatal,
en Cataluña, del rural.
Por mucho que se haya ido agravando,
bien lo veíamos a principios de los cuarenta,
cuando todo el mercado era negro
y ellos osaban medio envanecerse
que bajo negruras estarían
siempre, si no salían nunca.
Llegó el año cuarenta y cinco
y les retiraron cualquier permiso
para delirar que las riquezas
son, de entre cartas de pobrezas,
las cartas de encima del castillo.
Terratenientes incompetentes,
una restricción de créditos
les ha protegido de extremos temporales
durante quince años, y les ha dado miedo
(¿oyes lo que dicen?) la inflación.
Aquí los tienes. Que a los personajes
me los amedrente esta clase,
me sabe mal, pero ¿qué puedo hacer?
Y aún me sabe peor
que vengan conmigo del pueblo
donde se enredó la madeja
del hilo que soy. Voy estirando
(como arrancar una costra antes
de tiempo, cruel): estiro el hilo
para descubrir hasta donde llego.
Nada lejos. Tradiciones,
ingenios o placeres o vigores,
no da muchos mi pueblo.
Pero saber que valen tan poco
no es poco. Reus, donde he nacido,
se delata como un caso agudo
de ineficacia económica.
Quien no caza moscas siempre
no puede dejar de descubrir
cómo todo va yendo a menos,
y así, Reus es un pueblo cínico.
Teniéndolo lejos, lo llamo magnífico.
Viven todos muy mezclados,
sin paredes ni dignidades,
ni les hace falta espiar ni colarse
para saber dónde está y a dónde va
cada familia, que el desespero
les es común, porque todas ellas
fueron fundadas en un cierto régimen
que ahora agoniza, en el penúltimo
decenio del siglo pasado,
por franceses y antepasados.
Hace ya tiempo que el francés se ha ido
y se ha ido aflojando el muelle
de los linajes. Han adoptado
política de perro flotante.
Partidos por la avellana turca,
por el vino chileno y por la andaluza
aceituna, se han arruinado.
Y en cuanto al vino del Priorato
(o Tarragona: la optimista
denominación de origen),
es, como siempre, vino de payés
destinado al uso del inglés
(bajo welfare) que se priva del Oporto.
Del vino de payés dice el mito
que es muy bueno. No hagas caso:
es vino no fermentado del todo,
que conserva dulzor, como las ideas
de nuestros políticos de izquierdas.
Todo el mundo que va empujando el carro
prevé el pedregal último,
y mi pueblo (un día te lo dije)
la única idea constructiva
que ha tenido desde que yo vivo
es ponerse a empollar huevos.
Gracias, sí, también mis versos.
Este es tuyo, no lo niego
(ni podría: cuanto más avanzo
más se postra mi voz por ti),
pero te diré que la pasada
tirada, me ha llegado dirigiéndose
a Josep Pla que está en Llofriu.
No nos conocemos, pero, amable,
cuando recibe mis libros, me escribe,
y a lo largo de los años, sus libros
me han enseñado a mirar
a la gente del país catalán.
Tú te reías de ver, aquel día,
como me atropellaba de ira
por tratar de pobres a los ricos
que flotan por nuestro país.
Verás, no me puedo costear manías
ni obsesiones distributivas.
A mí que no soy productivo
me interesa que ellos sean ricos.
Buen parásito, tengo conciencia
que si la bestia no engorda
ningún espejo me verá engordar.
Y lo ha dicho también Josep Pla.
….Tantos versos he hecho morderse
(la cola de uno con la boca del otro)
que estamos en octubre, y ayer
de madrugada huiste
por muchos meses a Barcelona.
Otro verano que se retira.
Yo me he quedado unos días más.
Ojalá que no lo hubiera hecho:
tengo encima la tramontana.
Me hago el muerto, cerrada la casa,
pero el perrazo danés inmenso
no se distrae. Le noto el aliento
en la nuca, me salpica de baba
y sus patas me derriban.
Exagero, y no me prueba nada,
pues en Cadaqués hay muchos
perros, para que un atontado
se invente alguno metafórico.
Exagero, y lo hago porque el viento
tiene aspecto violento:
me es innata la cobardía
de obra, y solo pienso valentías
de pensamiento. Bien es verdad que
hay rincones tranquilos.
He estado vigilando la bahía,
desde las escaleras en la Riba
por donde bajabas al salir
de casa, hace tan poco. He visto
una red muy ahuecada
interferida, que son muchas
las embocaduras del viento
y cada una hace su manojo
de pliegues, y se modifican, diferentes
como las intenciones de un alma.
Por cada refregón de un brazo de viento
o el dorso de una mano, hay un gran pez
que vibra de escamas de costado
y la fría sangre parece encendida.
Ves, todo esto me pasa por asumir
que la naturaleza se preocupa por mí
y me quiere de pescador de imágenes,
antropomórfica redada.
Pero no del todo convencido:
preferiría hablar contigo.
Hago lo que puedo, y en la bahía
solo pesco yo: no quedan
turistas, y la gente de Cadaqués
hace falta que repose con exceso.
Moratorias de presencias,
como es la mía, no obtienen
indulgencia, ni son buenos ojos
los que me ven un aspecto absurdo.
Hace catorce días que hago versos
y tengo escritos más de setecientos.
Buen record, pero este
poema tuyo de Cadaqués
será en gran parte de Barcelona,
la ciudad que tiene tanto de buena
como la asonante que suena falsa.
Tú y yo que no comemos alfalfa
procuraremos no escuchar demasiado
de que se quejan, y las caras
de ansiosos, ¿qué quieres que hagamos?
Espero que no pierdas el tiempo
y pongas tu cultura al día:
que te reencontraré de estreno.
….Y hoy (martes tres) he recibido
carta tuya. Como no puedo
hacer que por un momento sea más baja
esta muda voz rimada
y la escuchan algunos otros,
no te contestaré. En Cadaqués
(el trauma de la tramontana
me había espesado la mirada),
no todos los turistas se han esfumado.
Miro a la inglesa (oh, si
fuera rusa -) de Juan de la Bola
(- ¡qué bien el octosílabo!). Pone
los pies en una silla, junto
/¿quieres llenar tú este verso en blanco?/
con los de la gabacha desnuda
(solo los pies) que nunca se cambia
(¿recuerdas?) aquel pantalón
rojo, monstruoso de verdad.
Hasta ahora, las dos muchachitas
no han hecho muchos turistas,
si hemos de creer lo que dicen
las malas lenguas del verano.
Ahora que por fin no tenemos burgueses
(ni tramontaneses ni marinos),
todos nos tumbaremos donde nos plazca,
la de la rosa y la del gallo
y yo y Juan de la Bola.
El amant de coeur que es natural del pueblo,
las cortesanas en descanso
y yo, poeta que hace un bolo:
tenemos pueblo felicísimo.
No dudes que sea partidario.
En estos días en que también
son feliz a medias, la frase
que dice Juan de la Bola,
me ayuda a reír de todo corazón.
“Fecundo, pero no sabe lavar
la obra de la placenta
personal”, dice el crítico peón.
Le escucho como quien oye llover.
….Voy zampando carquiñolis
comprados en La Mallorquina
(de aquellos que me enseñaste
a apreciar) y me alarma
que no sé retomar el hilo.
Ah, sí. No tiene nada de fino.
Solo hay que decir que la miseria
material, va ocasionando miseria
moral, y que mi gente,
infectados todos de empobrecimiento
(para el burgués, no hay mayor
dolencia, y de larga agonía),
forman un supurante lazareto:
sufridos, abnegados y cobardes.
Dos virtudes, pues, por un vicio,
pero son virtudes de martirio
y el vicio incuba crueldad.
Si algunos se iban defendiendo
eran los hombres de la casa:
pasaban horas fuera. El padre
no podía  trabajar:
algunos días por vigilar
la cosecha, y otros por las cuentas,
le dejaban mucho año de sobra.
Bastante intentó redondear
las entradas. Hasta pensó
por las noches. De lejos, cursó órdenes,
los derroteros se le confundieron,
y meses más tarde, se supo
que se había pillado los dedos.
Finalmente quieto (la mirada de las mujeres
encima), aún así mataba
las horas fuera del hogar:
casino, café, sindicato
(quiero decir Instituto de San Isidro).
Sabía él lo inútil que era
que lo vigilaran; ya no le quedaba
dinero de sobra.
No creo que llegara a entender
que nunca tuvo: la tierra
estaba sedienta de una sazón
de invención de inversión.
Él que llamaba ahorros a las ganancias,
tenía el ánimo o el desvarío
de ayudar fugas y transportes
de dinero lejos de su terrón.
No viene al caso. Cuando yo me hice cargo
ya no había lugar a cálculos.
Tenía hijos, carne del instinto
que su dinero había absorbido:
prendían fuego huyendo de la quema
y estudiaban todos carrera.
Todos ellos dinero desinvertido,
desamortizado y evadido.
Nueve meses al año, aunque tomaban
pocos baños y pocas calorías,
no inspiraban el aire del hogar.
Eran todos buenos estudiantes,
estimulados por el miedo azulado
de no llegar a tiempo. Los machos
los teníamos pues aguzados
o bien terminalmente garantizados.
….Toda estación de triaje
requiere vías muertas. Por la casa
se alargaba el ramal femenino,
sin limpieza ni cultivo.
¿Limpieza? Pornografía.
¿Cultivo? Quién se comprometería
sin conocer el gusto de los maridos:
no atemos de manos el destino.
He conocido a cierto posible
marido. Solo le repelía
(no se trata de gustos: la palabra
la da la precaución)
de una yegua a quien miraba
la dentadura, con vistas a honrarla
montándola, que por desgracia
fuera hija única. El desconsuelo
de una heredad no compensaba
hallarla individuada.
En las mujeres, la cantidad
garantiza la uniformidad
o la neutralidad interna.
La botella la comenzamos llena.
A una mujer, el uso la tiene que llenar,
El cuerpo, de lo que serán hijos,
y el entendimiento, de decencias
que liberarán paciencias.
Resueltamente cuantitativo,
era el pequeño mundo femenino
del cual te hablo. No me distraigas.
Quiero que conozcas a la heroína
y son tantas que las confundo.
Ah, ya la veo. Como son iguales,
para complicar las cosas, de una a otra
se cambian los trajes. Bien, y ahora
que la heroína quiere entrar
parece que me toca coger
un tono de tontería lírica.
Pero quiero la fábula verídica,
y la muchacha, si no se tergiversa
el hecho, no era, con mucho,
tan guapa como tú lo eres, Helena.
Tenía un aire de mosquita
muerta de frío y de tristeza
y una sonrisa como de saltamontes
cogido entre dos piedras
y que sabe que las tiene que apretar
la feroz fuerza del niño.
Me conmueve, pero reconozco
que me adelanto. Entre las hijas,
lo único por lo que se me discrimina
es la acción de mi relato
y todavía no hemos llegado.
Ni la misma matriarca
distinguió nunca los caracteres.
Las reconocía por el turno
doméstico de obligaciones
que les veía ejercer. Decía
sus nombres (declino ponerlos),
y le marcaban unos montoncitos
de acciones pasadas, palillos
que no formaban orden en series
ni sistemas de coherencia.
Que un palillo cambiara de montón
era accidente bastante común
pero inadvertido: la memoria
daba volteretas. La historia
familiar, era (si puedo
verla con los ojos de Collingwood)
de scissors-and-paste. Un pegamento
encostrado y demasiado reseco.
Dos hechos, en todo aquel archivo,
permanecen bien atribuidos,
nunca alterados: el matrimonio
de la tercera, y el desbarajuste
que produjo la segunda,
la monja, cuando reclutó,
para que también lo fuera, a la criada.
La verdad, no quiero bromear.
Sostengo que no soy yo el cruel,
y exagero porque rio verde.
Más me valdrá pasar deprisa
por aquel orden cuartelero
que veo que no me puede producir
simpatía, y subversivo
a mis años no se es con gracia.
Congregadas en la matria
(de patrias, no han entendido
ni la primera palabra del primer verso:
quiero decir, ni siquiera la aritmética,
quiero decir, ni una pizca de inteligencia),
cada chica tiene su umbrío
rincón dulce, y un plato preferido
que cocina el día que le toca,
y una almita que reposa
(el alma, este fuego minúsculo
de luciérnaga: el cuerpo).
Y si algún día algún espasmo
convulsiona un pliegue en alguna mejilla,
no se puede decir que haya ocurrido:
se olvida como los pensamientos
o las películas o los  sueños.
De vez en cuando estallan odios
y atruenan voces. Puede ser tenaz
la lucha, pero no se conoce
casi nada. Los hombres abandonan
la casa, y se llama al clérigo.
La madre siempre se ha guiado
por un principio bien urdido
que su cerebrito no discierne:
una tentación, tan intensa
que los maricas y los curas
no se sabrán nunca resistir,
es hacer daño a una mujer,
y el clérigo pues es arma mayor
para las guerras civiles hembriles.
Si un día lo llamas, buen provecho,
pero a mí, eh, no me hables,
que los curas me dan asco.
No me lo apruebo: que apestan
el país ascos repodridos
por un largo miedo. Y sé entender
muy bien que es mejor que temer,
pero ¿qué quieres hacerle? Todos somos
(que no me proteste la máxima de Hobbes
porque, de paso, lo llamo a leva)
hijos del español y su
mujer de siempre, que es el miedo.
Murallas contra el miedo,
a los hombres con lo posesivos que somos
solo nos las levantan las cosas.
¿Cómo quieres no vernos confundidos,
a quienes vivimos tan desamueblados?
¿Recuerdas el me estoy quedando
tan pobre
, de Antonio Machado?
Cómo le va huyendo el sentido
de él mismo, y de su destino.
A mí me huye el de este poema
cuando las personas me sufren.
….Mañana me voy de Cadaqués
si hoy me llega el dinero.
Un mes se ha esfumado: treinta días
haciendo pájaros de papel de vida.
Igual que cuando llegué,
dejaré el pueblo con viento de mar
y mar de siroco (que ya entraba
por debajo de la tramontana).
Ya tengo percepción de invierno.
Como el de hoy, pesado de miel,
no verás muchos soles. Me empalaga,
no me baño, y una línea extraña
(reconozco el arabesco en espiral
del cuello de Madame de Senonnes)
me desdibuja la bahía.
Ves a saber por qué, estos días
recuerdo a Ingres a cada momento.
La verdad, yo sé muy bien
como me ocurre, y no quiero decirlo:
leo la Traumdeutung, miro
en mi interior, y veo a Ingres atado
a mis proclividades.
“Otra vez con las procacidades”
(reduplico el pareado),
dirá algún necio. No te asustes,
Helenita, ni hace falta que esperes
a ser mayorcita. Fíjate bien
en las intenciones de los ojos viejos,
y no encontrarás ningún hombre
inocente como las bestiezuelas
que nadan por el inconsciente:
ninguna trabaja y ninguna miente.
Todo el mundo, es despierto cuando da pena:
habla para no sentir envidia
de que le roan un mal hueso
arriba en las buhardillas del recuerdo.
….Se esconden ratas en espesos
panes de recuerdo: son mis versos,
sobre todo ahora que te quiero decir
(me ahoga el olor a moho)
como fui joven entre unas muchachas
como las que te cuento, y como las muchachas
que te cuento, tenían que sufrir
entre jóvenes como he sido yo.
El poema me hará guiños,
otra vez, a mis espaldas,
¿o querrá que me veas llorar,
cocodrilote de cuarenta años?
Las manos que estrujan faldas,
las ávidas caras que me miran
desde tantos espejos mal argentados
cuando me pongo ahora delante,
los cuellos de entonces que se giran
para no verlas – Se me peinan
las diez mil brujas de un recuerdo
estremecido de lluvia y sol,
y con ojos burlones, sin prisa,
dicen (¡ridículo yo!) que esperan
mi palabra, mientras los turnos
insistentes de los peines marcan tiempos.


VUELTA

Perdón, Helenita, perdón.
No llegará la conclusión,
y este lío de vueltas
no va a ninguna parte. ¿Te lo esperabas?
Cuatro meses después del verano,
meses en los que no me has visto llegar
de improviso, con el bolsillo lleno
de hojas que pretenden sorprender
una orejita paciente.
También puede hacerse viejo un cuento,
como un hombre, antes de alcanzar
su nivel preciso de crecimiento.
¿Qué tiene la culpa? Cadaqués
me ha dejado sin decirme adiós,
y me sirve de cicatrizante una barrita
de plata de self-pity fresca.
¡Pobre de mí, que voy llorando
de espanto por las esquinas
de este pueblo de Barcelona!
Puedo decir con orgullo que tengo mucha
habilidad para no trabajar,
pero no toda la que me hace falta.
Querría continuar el cuento
o hacer vida contemplativa.
Todas las horas de la mañana
agradecería las cualidades de un pino:
el asentamiento del tronco que se lanza
al abrazo de las ramas,
la corteza exterior como la cordura,
y las agujas, verde último
delgadito, como mi nostalgia
de una vida sin trabajar.
Yo trabajo a medias, lo que quiere decir
que el cuento no verá su fin.
….Qué mal me sabe, sobre todo ahora
que el pasaje que me esperaba
se habría puesto, con qué gusto,
a hablar mal de la juventud
en toda su porción masculina.
¿No te cuesta figurarte, verdad,
por qué motivos mi edad
quiere despotricar de su pasado?
Es el presente de estos, de los jóvenes
que se abren paso a codazos.
Tuerzo la boca, y no diré
que soy legado de mejores tiempos:
no querría mostrar la oreja.
Eludo el ataque directo,
me vuelvo astuto, me vuelvo sincero,
me empapo de remordimiento,
me describo como era de joven
y me asiste toda la razón
cuando afirmo que para reunir
en una fórmula el sentido
de una manera de ser joven
y de seguir a las muchachas, que me vuelve
a la boca como un regusto,
solo me hace falta gritar el rechazo
con qué se me rebelan todos los hechos
si los explico en términos de afectos.
Muchachos y muchachas aman
(pero no siempre hacen el amor):
es la creencia más difundida.
Yo no lo sé ver. Con las primeras
personas de que puedo hacer uso,
solo construyo el discurso
del poder y de sus desazones.
Te propongo pues el principio
de un poder que aún corrompe
más que el absoluto: el tosco
poder en crecimiento ingrato
que cierra caminos para saber
hasta donde lo lleva su pisoteo
que marca la tierra, y oír
crujidos de ramas rotas.
¿Para qué seguir? Ves a dónde iba
a avergonzarme. Si hoy
imagino una muchacha que sale
a una calle del tiempo de mi cuento
para encontrarse conmigo de joven,
quizá la tendré que devolver
hasta la puerta del hogar
y miraré como se le cierra,
confiando que ampara un poco
aquel poder que la retoma,
si bien soñar que un poder
ampara, me eriza la piel
(quizá por los padres) de malas dudas.
….Bien, ya comprendes de qué muchacho estoy hablando.
Callado, va haciendo trabajar los dedos,
y ni siquiera se lima las uñas
para no arañar una vagina.
Tiene bien metido en la cabeza
que una muchacha no puede elegir:
la que no tiene ficha de virgen
es de todos, o se hace la boba.
Como ahora la luna: puesto que
los rusos le han visto el culo,
no tiene motivo para no enseñárnoslo:
todos disfrutaremos del estreno.
….Bien, ya entiendes que yo entiendo
que de este muchacho bestiezuelo,
tú que eres algo más lista
que aquellas pobres muchachas mías
procures mantenerte lejos
(si bien no estoy seguro del todo
que no te ronde de cerca
bajo de algún disfraz, y disculpa).
Lo que quiero que comprendas bien
es que las muchachas de mi tiempo
real, eran también más listas,
y que las muchachas que llamo mías
ya son de algo más tarde.
Oh, muy pocos años les costó
(abolido el infierno y su azufre)
hacer que se picara el vino joven
y lo embebiera un mal arenal.
Las muchachas con quienes fui
para pasar cuentas de la guerra
sabían reírse de quien vela
los eternos muertos de este país,
peores que un muerto que revive.
Bajo una guerra que entra dentro,
la gente aprende a ser libre
y a escupir ante un festín
ofrecido con ruedas de molino.
Los primeros años de la posguerra
no tuvieron prisa alguna en perder
la libertad (que no afectara
al sagrado orden de los pistoleros:
quedaba mucho campo por correr).
Las muchachas que más me remedian
una añoranza pueril, dijeron
la suya un tiempo, hasta que el país
se nos cubrió totalmente de negro
cuando yo disparaba escopetazos
por las montañas de Aragón,
sometido a la conscripción.
Fue por el año cuarenta y cuatro.
Me tendrías que haber visto la cara
de sorpresa, cuando volví
y los encontré tan ahogados.
Habían desaprendido a vivir,
y Tristán, que nunca rió,
hubiera perdido su apodo.
Ahora que empieza el nuevo deshielo,
quizás no hace falta que insistamos demasiado
en oler la piel de hibernada
del oso tiñoso de lodazal,
el hispánico monstruo apestoso.
Pero, te lo puedo decir, la factura
que las muchachas de la sutura
(habían asistido al paso
primero de checos, después
de italianos, y por debajo el ibérico
vibrante de desorden bélico)
pagaron, una vez establecido
el orden que se supo estrechar
por unos cuántos años, fue muy alta.
Pocas se llegaron a casar.
Llegada una edad (¿no lo crees?)
la mujer se casa con un amargo
aullido de urgencia: la rata
que salta, cuando ve que naufraga
el barco de la vida. No
alzaré lamentaciones
por las otras, las no tenidas
en cuenta, las calumniadas,
porque confío que su orgullo
me lo reprocharía como un insulto.
….Qui as dames honor ne porte,
la soe honor doit estre morte.

Las muchachas de mis viejos días
me piden honor con creces,
y una gracia que se aleja
merece que suspendas la duda,
tú que llegas. Les quiero dedicar
(no te rías) un canto llano.
Vosotras las que me fascinabais
(un mes una, tres meses otra)
y yo reía, celoso cobarde,
al oíros siempre lagrimear
por un impotente de taberna.
Maria de dulces ojos, Enriqueta
color de otoño, Pilar
como la Dudú del Don Juan,
Paquita sin paciencia,
la enamorada de las camelias
que ahora no quiero nombrar,
Montserrat que me eres fraternal
porque no sabías bailar:
una vez que el recuerdo os distingue
(había olvidado ya algún nombre),
antes no os retome el fondo muerto
de la memoria, os doy las gracias.
Y a ti te invoco, Amalia,
mi hermana, que fuiste
de las primeras de después,
pero todavía no conocías
lo bastante bien el extenso arte de adormilarte
y te has casado con un inglés,
lejos de nosotros y de Reus.
Quizás ahora sea mejor que calle.
No conviene que me vengan todavía
tentaciones de insinuar
cómo habría ido el relato
encaminado a su buen fin.
Una cosa, vale más no hacerla
que hacerla a medias. Callo pues,
y me ahorro el peor trozo
que me habría tocado escribir:
cómo se enamora la heroína.
Cierto que en las cosas del amor
de ningún pan hago mendrugos.
Toda harina candeal quiero moler.
Si enamorarse de un hombre
me parece algo extravagante,
la extravagancia la cometen
la mayoría de las mujeres,
personas sensatas: alguna razón
debe encontrase en el extraño juego.
Bastante me habría costado,
aun así, presentar con fuerza
la debilidad de la mujer dulce.
Parece pues que callo a tiempo,
antes de entrar en un mal atasco.
Ya se puede apagar la vela
que he procurado mantener encendida
durante una larga procesión
de versos chismosos, de palabras
hechas para componer imágenes claras
de las cosas que son el objeto
de mis afectos o de mis aversiones.
Qué se yo si este muñón
de poema, que te ofrezco,
produce mucha angustia. Cuando pienso
en los espesos emparrados
de uvas que forman pies y manos
de cera sucia, que suben
por las paredes de las ermitas,
me trastorno, y me coge miedo
que sea un ex-voto pegajoso
lo que te quiero dar como poema.
Y ya no tiene remedio, Helena.
Ahora que el golpe se ve fallido,
déjame que mida su longitud.
Llegaré, con los tres que me faltan,
al verso mil trescientos treinta y cuatro.
Me  queda uno para despedirme:
barca nueva, que tengas buen viento.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por cecilia gargantini el Mar 01 Oct 2019, 14:59


Cuando estalló la guerra, yo tenía
catorce años y dos meses. De momento
no me hizo mucho efecto. Tenía la cabeza
en otras cosas, que todavía ahora
juzgo más importantes. Descubrí
Les Fleurs du Mal, y eso quería decir
la poesía, ciertamente, pero
hay otra cosa, que no sé como explicarla
y es lo que cuenta. ¿La revolución? No.
Así la llamaba entonces. Recostado
en un avellano, en el corazón de una rosa
de hojas mustias y muy verdes, como
piel de oruga desollada, allí, echado
en la entrepierna del mundo, me espesaba
de feliz revolución

Me encantó!!!!!!!!!!!!!!!!!! Graciassssssss Pedro. Besossssssssssss
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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 02 Oct 2019, 04:38

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4


BOIRA

Molt abans que te'ls tornis vella i grisa,
l'ombra del núvol meu damunt l'estesa
de natura i conreu: la teva terra,
com un floc lleu de cendra, imperceptible
….per tots ells, però encara no per tu,
quan se l'endugui un últim pàl.lid vent
s'arrissarà convulsa per l'adéu,
i et deixarà el record d'un fred caduc.
….Sé com, després, se'ls obriran les vies
del sol, quan, dins la múltiple sorpresa
de fulles nobles, els fibli l'orella
l'àgil flauta infernal del teu migdia.
….Ho sé jo, que ara emboiro el teu profund
crepuscle matinal. Tot desesper
d'alçar-me, m'emparraco en esbarzers
i omplo de plor còrrecs d'incertitud.


NIEBLA

Mucho antes de que te les vuelvas vieja y gris,
la sombra de mi nube sobre la extensión
de naturaleza y cultivo: tu tierra,
como un leve copo de ceniza, imperceptible
….para todos ellos, pero aún no para ti,
cuando se la lleve un último pálido viento
se rizará convulsa por el adiós,
y te dejará el recuerdo de un frío caduco.
….Sé cómo, después, se les abrirán las vías
del sol, cuando, dentro de la múltiple sorpresa
de nobles hojas, les aguijonee el oído
la ágil flauta infernal de tu mediodía.
….Lo sé yo, que ahora anieblo tu profundo
crepúsculo matinal. Del todo desespero
de levantarme, me emparro en zarzas
y lleno de llanto torrentes de incertidumbre.


BOSC

Recorda. Cinc nivells.
Terra i vida obscura.
Una heura profusa.
I ella. Damunt d'ella
l'aranya oscil-lant,
la vespa frement
i tu. L'esbarzer
a frec teu, infecte
rovell. Cinc nivells
d'un solatge espès
d'instints ensonyats.
I tot al voltant,
projecte de llum
cansat o inexpert,
vèieu enfilar-se
les soques dels roures.
Res no hi confiava,
però et vas girar
furtiu, ulls beguts.
Un instant d'aguait
i, brusc-excitades
com nervis, les branques
van reïnar sofre
de sol hivernal.



BOSQUE

Recuerda. Cinco niveles.
Tierra y vida oscura.
Una hiedra profusa.
Y ella. Encima de ella
la oscilante araña,
la avispa estremecida
y tú. La zarza
a tu lado, infecta
herrumbre. Cinco niveles
de un sedimento espeso
de instintos somnolientos.
Y alrededor,
proyecto de luz
cansado o inexperto,
veíais alinearse
los troncos de los robles.
Nada esperaba,
pero te giraste
furtivo, ojos bebidos.
Un instante de acecho
y, bruscamente excitadas
como nervios, las ramas
resinaron azufre
de sol invernal.


CORDA

Tu ho has volgut,
que et trenes com un fil amb el seu fil
i retorces la corda.
….Tant has lligat
que quan ella es redreça i se t’esmuny
te’n vas a brins amb ella.
….Veus que ella pren
el mot que va ser teu i el porta a un altre,
i fins a un que odies.
….Aquell seu gest
és forma en negatiu d’un gest que has fet.
Ets tan lluny, i te’l veuen.
….I si et traeix,
fremiràs que has lliurat natura teva
i un home la penetra.
….Li dónes goig
perquè en recobri goig un dels que tu
no vols conciliar-te.
….L’últim estrip
serà de dir-te: “Tu que et fas l’estret,
qui ets? Vals tu més que ella?”.


CUERDA

Tú lo has querido,
que te trenzas como un hilo con su hilo
y enroscas la cuerda.
….Tanto te has unido
que cuando ella se endereza y se te escurre
te vas a pedacitos con ella.
….Ves que ella toma
la palabra que fue tuya y la lleva a otro,
e incluso a uno que odias.
….Aquel gesto suyo
es forma en negativo de un gesto que has hecho.
Estás tan lejos, y te lo ven.
….Y si te traiciona,
te estremecerás de que has librado tu naturaleza
y un hombre la penetra.
….Le das placer
para que recobre placer uno de los que tú
no quieres amistarte.
….El último desgarrón
será decirte: “Tú que te haces el estrecho,
¿quién eres? ¿Vales tú más que ella?”.


Gabriel errater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 02 Oct 2019, 04:51

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DITS

Lleugera, s'iniciava
la pluja d'una nit.
Lleugers, es confiaven
els teus dits entre els meus dits.
….Un instant menut d'adéu.
Oh, només per dos dies.
Em somreies a través
del llagrimeig que plovia
….damunt el teu abric de cuir.
Tremolor dels bruscos túnels
per on te'm perds: cor confús,
aquesta nit faig engrunes
….amb la traça del record
que tinc als dits. Buits dos dies,
van prémer l'ombra del toc
dels teus dits, quan te'm perdies.



DEDOS

Ligera, se iniciaba
la lluvia de una noche.
Ligeros, se confiaban
tus dedos entre mis dedos.
….Un breve instante de adiós.
Oh, solo por dos días.
Me sonreías a través
del lagrimeo que llovía
….sobre tu abrigo de cuero.
Temblor de los bruscos túneles
por donde te me vas: confuso el corazón,
hago migajas esta noche
….con las huellas de recuerdo
que tengo en los dedos. Dos días vacíos,
oprimieron la sombra del tacto
de tus dedos, cuando te me ibas.


ENGANY

“Digues, per què em vas fer
confiar en mi?”.
….T’he pogut enganyar,
cor tan perplex?
….“M’has volgut subornar,
caut, sense orgull”.
….Sense espera, amb orgull,
te’m vas concedir.
….“I era per fer-me mal
quan vingués avui!”.
….Oh, com te m’has cregut
que em fores fidel?



ENGAÑO

“Di, ¿por qué me hiciste
confiar en mí?”.
….¿Te he podido engañar,
corazón tan perplejo?
….“Me has querido sobornar,
cauto, sin orgullo”.
….Sin espera, con orgullo,
te me entregaste.
….“¡Y era para hacerme daño
cuando llegara hoy!”.
….Oh, ¿cómo te me has creído
que me serías fiel?


ESPARVER

Sabia jo que un esparver furtiu
va temptant cel fins a trobar un clivell,
s'esmuny i em ve, i es regira fressós
als braços meus, l'ala xopa de sal?
….Un mal estiu s'emmagranava espès.
Dies premuts, grums de sang i d'ossets.
Pellaven sec les genives del sol.
Tarava el corc la fibra de les nits.
….Quin disbarat, tant d'estiu i tan lluny!
Aquesta nit, que un dring ha esmicolat
vidres de cel, i m'esgarrinxa fresc
el blau urpat que riu, sé el disbarat.
….Sabia jo que un esparver, quan és
del tot furtiu, i em vol sorprendre i riu,
coneix quin cos manllevar, i dar-me engany
que torna amb mi la noia que tinc lluny?
….Roent de sal, volta cales, de nit.
Els farallons estellats li han burxat
el ventre clar, quan neda dins el fosc.
Trepitja fort quan és molla de gin.
….I aquest sobtat esparveret que riu
de ser bo amb mi, m'enganya amb gust de sal
i ens rebolquem com algues en cabdell.
….Llengüejo i ric, mossego cabell curt
i xuclo endins valvada orella, fruit
de fosca mar, la mar de noies, lluny.


GAVILÁN

¿Sabía yo que un gavilán furtivo
va palpando el cielo hasta encontrar una grieta,
se escurre y me viene, y se revuelve ruidoso
en mis brazos, el ala empapada de sal?
….Un mal verano se granaba espeso.
Días pulsados, grumos de sangre y de huesecillos.
Encoraban en seco las encías del sol.
La carcoma taraba las fibras de la noche.
….¡Qué disparate, tanto verano y tan lejos!
Esta noche, en que un tintineo ha desmenuzado
cristales de cielo, y me araña fresco
el azul con garras que ríe, sé el disparate.
….¿Sabía yo que un gavilán, cuando es
furtivo del todo, y me quiere sorprender y ríe,
sabe qué cuerpo adoptar, y hacerme creer
que me devuelve a la muchacha que tengo lejos?
….Candente de sal, sobrevuela calas, por la noche.
Los farallones astillados le han punzado
el claro vientre, cuando nada en la oscuridad.
Pisa fuerte cuando está mojado de ginebra.
….Y este repentino gavilancito que ríe
para ser bueno conmigo, me engaña con gusto de sal
y nos revolcamos como algas ovilladas.
….Lengüeteo y río, muerdo cabello corto
y chupo el interior de la valvada oreja, fruto
de oscuro mar, el mar de muchachas, lejos.


FE

La tens als teus braços.
Dorms, i la somnies,
i saps que és un somni
tot el que veus d'ella.
I el cor se t'arrenca,
tremola de fe.
Només una cosa
que tu li proposes
et dóna penyora
que et voldrà despert.
Coneix que és un somni
el que li dius d'ella,
però que per sota
del somni, és ella
que tens als teus braços.



FE

La tienes en tus brazos.
Duermes, y la sueñas,
y sabes que es un sueño
todo lo que ves de ella.
Y el corazón se te arranca,
tiembla de fe.
Solo una cosa
que le propones
te da seguridad
que te querrá despierto.
Conoce que es un sueño
lo que le dices de ella,
pero que por debajo
del sueño, es ella
la que tienes en tus brazos.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 02 Oct 2019, 09:39

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FILL

Cruixi la tarda. El temps se'ls ennuegui.
Traspuen sorollets. Tota una casa
malfrisa, i esgarrifa la cisterna
de silenci. Feliç pis clausurat.
Batega un fòsfor fred, s'adorm la bèstia
d'aigua fonda, els dos cossos llarg-nuats.
….El trenc, el temps. Anyellet de sabó,
ella sota la dutxa. Les paraules
i el riure, lleus damunt la pell, escuma
que fuig amb l'aigua brusca.
…………………………….El trenc, el xiscle
d'una cinta de serra: el plor d'un nen
esquinça violent.
………………..."És potser el nen
que no hem fet, i que se'ns queixa".
…………………………………….Fill,
criatura dels altres, calla. Troba't
els dos que tu delates, pobres dos
que es van prometre, i no han sabut complir-se.
Temptador massa tosc, ens fas vergonya.
Troba qui t'ha volgut quan oferies
un altre cos. Rebolqueu-vos tots tres.


HIJO

Cruja la tarde. El tiempo se les atragante.
Rezuman ruiditos. Toda una casa
se impacienta, y estremece la cisterna
de silencio. Feliz piso clausurado.
Late un frío fósforo, se duerme la bestia
de aguas profundas, los dos cuerpos largo-anudados.
….El amanecer, el tiempo. Corderito de jabón,
ella bajo la ducha. Las palabras
y la risa, leves sobre la piel, espuma
que huye rápido con el agua.
……………………………..La grieta, el chillido
de una cinta de sierra: el llanto de un niño
rasga violento.
………………..."Quizás es el niño
que no hemos hecho, que se nos queja".
………………………………….……...Hijo,
criatura de los otros, calla. Encuéntrate
con los dos que tú delatas, pobres dos
que se prometieron, y no han sabido cumplirse.
Tentador demasiado tosco, nos das vergüenza.
Encuentra a quién te ha querido cuando ofrecías
otro cuerpo. Revolcaros los tres.


IDOLETS

Les mans quietes als genolls,
recorda:  deixa que un raig
et clivelli el recer fosc
i mira la pols dels anys.
….Parles de fe? S’han remogut,
lluents aeris granets,
milions de déus menuts
a qui tu vas fingir fe.
….Ara, sense fe (i no cal
que et reservis amb un somriure),
propicia’t els seus déus lars,
els de la llar que ella es tria.
….Ara val, com mai, la pena.
La llar on ella va entrar
fa tan poc, i no la’n vols treure
ni saps creure que hi romandrà.
….T’és fàcil de seduir
(mig d’intenció, mig d’esma)
els déus, que són tan humils.
I aquests millor, que els coneixes.
….Trenca l’encantament fosc,
aixeca’t, fes llum a la cambra,
cerca. Si et recordes on,
tu en tens les seves imatges.
….Desemboliques la seda
marcida, i et passen pels dits
ganyes de dimonis vells
tallats en vell jade xinès.
….Veus: encara plens de virtut
irrisòria, gens tendres,
els innocents, els nocius
idolets de la joventut.


IDOLILLOS

Las manos quietas sobre las rodillas,
recuerda:  deja que un rayo
te doble el oscuro cobijo
y mira el polvo de los años.
¿Hablas de fe? Se han removido,
relucientes granitos aéreos,
millones de pequeños dioses
a quienes tú fingiste tener fe.
….Ahora, sin fe (y no hace falta
que te retengas con una sonrisa),
propíciate sus dioses lares,
los del hogar que ella se elige.
….Ahora vale, como nunca, la pena.
El hogar donde ella entró
hace tan poco, y no la quieres sacar
ni crees que permanecerá.
….Te es fácil de seducir
(medio de intención, medio maquinalmente)
a los dioses, que son tan humildes.
Y estos aún más, que los conoces.
….Rompe el oscuro encantamiento,
levántate, enciende la luz de la habitación,
busca. Si te acuerdas dónde,
tú conservas sus imágenes.
….Desenvuelves la seda
marchita, y te pasan por los dedos
figuritas de demonios viejos
tallados en viejo jade chino.
….Ves: aún llenos de irrisoria
virtud, nada tiernos,
los inocentes, los nocivos
idolillos de la juventud.


ÍDOLS

Aleshores, quan jèiem
abraçats davant la finestra
oberta al pendís d’oliveres (dues
llavors nues dins un fruit que l'estiu
ha badat violent, i que s'omple
d'aire) no teníem records. Érem
el record que tenim ara. Érem
aquesta imatge. Els ídols de nosaltres,
per a la submisa fe de després.



ÍDOLOS

Entonces, cuando yacíamos
abrazados frente a la ventana
abierta a la cuesta de los olivos (dos
semillas desnudas dentro de un fruto que el verano
ha partido violento, y que se llena
de aire) no teníamos recuerdos. Éramos
el recuerdo que tenemos ahora. Éramos
esta imagen. Ídolos de nosotros,
para la fe sumisa de después.


JOC

Pots jugar amb el seu cos,
que és jove i riu, i vol
el joc, i no n'ha tingut prou.
Encara creus que en tu hi ha vici?
Mostra el teu vici. Dóna't
sencer. Si te l'estimes,
no li ofeguis aquest tremolor:
la curiositat del cos, que tu
fa massa temps que en dius desig.



JUEGO

Puedes jugar con su cuerpo,
que es joven y ríe, y quiere
jugar, y no ha tenido bastante.
¿Crees todavía que hay vicio en ti?
Muestra tu vicio. Date
entero. Si lo quieres,
no le ahogues ese temblor:
la curiosidad del cuerpo, que tú
hace demasiado tiempo que llamas deseo.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 02 Oct 2019, 12:00

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KENSINGTON

La llum de l’estiu nòrdic és immensa,
i aquelles tardes que no moren mai.
Com la pau de després. Quan elles diuen
gairebé el vell secret que cerquem sempre
per camins nous.
………………...I ella parla, i em diu
les imatges que amb ella fan camí:
el camí seu, tan lent, per on la meno
fins al cim.
…………..«Sempre em sembla que em transformo.
No sabràs mai les coses que em fas creure,
cos meu. Una vegada, vaig ser Kensington,
aquesta estesa de carrers retorts,
clars de llum sense sol. I fa un moment
et dic que m’he tornat una flor groga.»
….D’imaginar floral, a mi m’és fàcil.
Du bist wie eine Blume, i a la mà
tinc encara un record de flor carnívora,
la cosa que es va obrint fins a una flor
de carn humida, corol·la desclosa
vasta increïblement, perquè, insecte,
m’hi doni. Dic:
……………….«Et tornes una flor,
i tot el cos et puja cap aquí.»
….M’he torçat. Pura llum. Tots els dibuixos
que sé calcar no valen. Corregeix:
….«No, si la flor no compta. És que era tota
groga. Te m’he tornat una flor groga.»



KENSINGTON

La luz del verano nórdico es inmensa,
y aquellas tardes que no mueren nunca.
Como la paz de después. Cuando ellas dicen
casi el viejo secreto que buscamos siempre
por caminos nuevos.
…………….….…...Y ella habla, y me dice
las imágenes que hacen camino con ella:
su camino, tan lento, por donde la dirijo
hasta la cumbre.
………………..«Siempre creo que me transformo.
Nunca sabrás las cosas que me haces creer,
cuerpo mío. Una vez, fui Kensington,
esa extensión de calles retorcidas,
claras de luz sin sol. Y hace un momento
te digo que me he vuelto una flor amarilla.»
….IImaginar flores, a mí me es fácil.
Du bist wie eine Blume, y en la mano
tengo todavía el recuerdo de una flor carnívora,
la cosa que se va abriendo hasta una flor
de carne húmeda, la corola abierta
increíblemente vasta, para que, insecto,
me entregue. Digo:
………….,……….«Te conviertes en flor,
y todo el cuerpo te sube hacia aquí.»
….Me he equivocado. Pura luz. Todos los dibujos
que sé calcar no sirven. Corrige:
….«No, si la flor no cuenta. Es que era toda
amarilla. Te me he vuelto una flor amarilla.»


KORE

Somriu cada vegada
que una altra cosa d'ella
mereix un amor teu.
Somriu quan tu surts d'ella
i es torna a cloure intacta.
Somriu d'una tendresa
que no us suplicarà
(tu, amb el teu món àvid)
que li'n digueu bondat,
i a penes endevines
com s'absorbeix. Encara
li cal sumar-se. Encara
va naixent el seu cos.



KORE

Sonríe cada vez
que otra cosa de ella
merece un amor tuyo.
Sonríe cuando tú sales de ella
y se vuelve a cerrar intacta.
Sonríe por una ternura
que no os suplicará
(tú, con tu mundo ávido)
que la llaméis bondad,
y apenas adivinas
como se absorbe. Aún
le hace falta sumarse. Aún
va naciendo su cuerpo.


LORELEI

Sé molt bé tot el que vol dir
que em trobi tan content.
Un instant d'un passat estiu
no se me'n va del pensament.
….Les pedres tèbies de lluna,
i a l'herba frisa el vent de mar.
Per una escala que s'enruna
pugen ella i un embriac.
….La noia amb blue-jeans es proposa
tenir bondat per l'home incert.
No fuig de veure's en l'ull de boira
ni burla el pas que es perd.
….Ara la mena un seny d'ofrena:
li han dit sempre que l'ofegués.
I això, tota soleta,
la noia meva ho ha fet.


LORELEI

Sé muy bien cuanto quiere decir
que me sienta tan contento.
Un instante del pasado verano
no se me va del pensamiento.
….Las piedras tibias de luna,
y frisa la hierba el viento del mar.
Por una escalera que se derrumba
suben ella y un beodo.
….La muchacha con blue-jeans se propone
ser buena con el hombre inseguro.
No huye de verse en el ojo de la niebla
ni evita el paso que se pierde.
….Ahora la guía un sentido de ofrenda:
le han dicho siempre que la ahogara.
Y eso, solita,
mi muchacha lo ha hecho.


METRÒNOM

Noia, dona, noia,
dona. Sents el batre
d'un metrònom dur
i vetlles l'alterna
natura que estimes.
Quina prefereixes,
noia que s'exhala,
dona que es recull?
Menes la segura
conspiració
de totes les coses:
aboliu la noia,
porteu l'acomplerta,
la ben reclamada.
Ara, de la noia
no saps ni parlar-ne:
vida anterior,
com d'ocell o fruita.
Dona instaurada,
la interpretaràs.
Tindràs, per contar-la,
valors ben entesos
i tacte, suau
vellut de silencis,
i mots. Els mots teus,
que et van refinant.
Incisius per anys,
no en fas servir d'altres
per parlar de tu:
els mots que t'arrenquen
la pell de la llengua
cada cop que els dius.



METRÓNOMO

Muchacha, mujer, muchacha,
mujer. Oyes el batir
de un duro metrónomo
y velas la alterna
naturaleza que amas.
¿Cuál prefieres,
muchacha que se exhala,
mujer que se recoge?
Diriges la segura
conspiración
de todas las cosas:
abolid a la muchacha,
traed a la completa,
la bien reclamada.
Ahora, de la muchacha
no sabes ni hablar:
vida anterior,
como de pájaro o fruta.
Mujer instaurada,
la interpretarás.
Tendrás, para contarla,
valores bien entendidos
y tacto, suave
terciopelo de silencios,
y palabras. Tus palabras,
que te van refinando.
Incisivas durante años,
no usas otras
para hablar de ti:
las palabras que te arrancan
la piel de la lengua
cada vez que las dices.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
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(continuará)


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Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 02 Oct 2019, 12:06

.


MUDANCES

Va i torna, àgil,
de la tendresa al riure, del pudor
(la cara que, quan venç
el seu defalliment, es tomba fera
i fuig al fosc sota el teu pit)
a la insolència (la mà,
l’ocell agut de burla i de pregunta:
com te’l sents a l’espatlla, i et mesura
fins on s’haurà escruixit la teva fusta
desesperada en erigir-se).



MUDANZAS

Va y vuelve, ágil,
de la ternura a la risa, del pudor
(la cara que, cuando vence
su desfallecimiento, se vuelve fiera
y huye a lo oscuro bajo tu pecho)
a la insolencia (la mano,
el pájaro agudo de burla y de pregunta:
cómo lo sientes en el hombro, y te mide
hasta donde se haya estremecido tu madera
desesperada al erguirse).


NEU

Feixuga damunt teu. La cara cerca
un encaix al teu coll, i va parlant.
Entra la llum de neu, i tu recordes
quin fred teníeu. Ella et va contant
coses i coses, i escoltes i oblides,
com si et contés un somni. Fins que et diu
que l’altre dia et va fer el salt. Tremoles.
…."Per què et sorprèn? Ja ho saps, que de vegades
algú m´endú".
………………..."Potser no m'ha sorprès,
però em fa pena".
…………………I ella se´t redreça,
s´allunya de la injúria en què vol
endurir-se el teu cos, i amb els ulls encesos:
…."Més me´n fa a mi. No saps com és. No hi ha
res més horrible. Et trobes al damunt
un home qualsevol-".
……………………..I surts de tu.
Tremoles. No fa gaire, pel carrer,
ella tenia fred al teu costat.



NIEVE

Pesada sobre ti. La cara busca
un encaje en tu cuello, y va hablando.
Entra la luz de nieve, y tú recuerdas
qué frío teníais. Ella te va contando
cosas y cosas, y escuchas y olvidas,
como si te contara un sueño. Hasta que te dice
que el otro día te engañó. Tiemblas.
…."¿Por qué te sorprende? Ya lo sabes, que a veces
alguno se me lleva".
……………..……..."Quizás no me ha sorprendido,
pero me da pena".
…………………Y ella se te endereza,
se aleja de la injuria en que quiere
endurecerse tu cuerpo, y con ojos encendidos:
…."Más me da a mí. No sabes cómo es. No hay
nada más horrible. Te encuentras encima
un hombre cualquiera-".
………………………..Y sales de ti.
Tiemblas. No hace mucho, por la calle,
ella tenía frío a tu lado.


NOIES

“Podria fer-ho amb una noia
menuda, com de marfil”.
I encledes brusc totes les noies
menudes, com de marfil,
junt amb la carn que et fa nosa
com la dels homes enemics.
Trobes que al món hi ha massa noies?
Ves qui t’ho havia de dir.



MUCHACHAS

“Podría hacerlo con una muchacha
menuda, como de marfil”.
Y encierras brusco todas las muchachas
menudas, como de marfil,
junto con la carne que te estorba
como la de los hombres enemigos.
¿Crees que en el mundo hay demasiadas muchachas?
Quién te lo tenía que decir.


OCI

Ella dorm. L'hora que els homes
ja s'han despertat, i poca llum
entra encara a ferir-los.
Amb ben poc en tenim prou. Només
el sentiment de dues coses:
la terra gira, i les dones dormen.
Conciliats, fem via
cap a la fi del món. No ens cal
fer res per ajudar-lo.


OCIO

Ella duerme. En la hora en que los hombres
ya se han despertado, y poca luz
entra todavía a herirlos.
Con bien poco tenemos bastante. Solo
el sentimiento de dos cosas:
la tierra gira, y las mujeres duermen.
Reconciliados, caminamos
hacia el fin del mundo. No nos hace falta
hacer nada para ayudarle.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(Continuará)


.


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 02 Oct 2019, 12:19

.


PERDÓ

Amor, t'he demanat perdó
massa vegades, fins que has vist
l'argúcia del cor trampós:
del teu perdó se'n fa permís.
…."Perdó d'haver-te'n demanat".
Una altra espurna se t'encén
i zigzaga per cent miralls
de suplicat consentiment.
….Una baixa màgia vol
enlluernar-te, i ha aixecat
(mangres i verds) un barracot
d'una fira suburbial.
….Amor, no hi entris. Infidel
ajudant del mal histrió,
el cor, et lliuro descobert
el seu truc d'implorar perdó.
….Amor, perdó. Perdó per mi.
Un últim perdó sense encant,
no un projecte dels vidres vils,
el frau que per tu vam muntar.
….I encara més. Perdó, perdó
per ara, per aquest moment
que el llampegueig desficiós
m'ha fet témer que t'enganyés.
….Jo que no sé deixar el servei,
massa fàcil, del cor absurd,
he oblidat (oi que ho comprens?)
com ets real, com vius en tu.


PERDÓN

Amor, te he pedido perdón
demasiado veces, hasta que has visto
la argucia del corazón tramposo:
de tu perdón hace permiso.
…."Perdón de habértelo pedido".
Otra chispa se te enciende
y zigzaguea por cien espejos
de suplicado consentimiento.
….Una baja magia quiere
deslumbrarte, y ha levantado
(almagres y verdes) un barracón
de feria suburbana.
….Amor, no  entres. Infiel
ayudante del mal histrión,
el corazón, te entrego descubierto
su truco de implorar perdón.
….Amor, perdón. Perdón por mí.
Un último perdón sin encanto,
no un proyecto de los vidrios viles,
el fraude que por ti montamos.
….Y todavía más. Perdón, perdón
por ahora, por este momento
que el relampagueo desazonador
me ha hecho temer que te engañara.
….Yo que no sé dejar el servicio,
demasiado fácil, del corazón absurdo,
he olvidado (¿verdad que lo entiendes?)
qué real eres, cómo vives en ti.


PLORAR

Neci, per què voldries
aprendre de plorar?
Ella encara vacil.la,
se li decanta el cap,
el món et roda i vibra
com, cadent averany,
la baldufa moria
quan sabies plorar.
Si s’allunya i no et mira,
si t’és advers l’instant,
de plorar què en trauries?
Si et sent, neci, riurà.
….I avui sabies riure,
però el riure, plombat
com un cos mort, et llisca
aigua endins, per instants.
Capbussa’t, neci. Via.
Nas i orelles amb sang,
cobra el riure. Si es gira,
riu, i potser riurà.



LLORAR

Necio, ¿para qué querrías
aprender a llorar?
Ella todavía vacila,
se le inclina la cabeza,
el mundo te rueda y vibra
como, ruinoso agüero,
moría la peonza
cuando sabías llorar.
Si se aleja y no te mira,
si el instante te es adverso,
¿qué sacarías de llorar?
Si te oye, necio, reirá.
….Y hoy sabías reír,
pero la risa, pesada
como un cadáver, se te desliza
agua adentro, por momentos.
Zambúllete, necio. Ponte en marcha.
Nariz y orejas con sangre,
recupera la risa. Si se gira,
ríe, y quizás reirá.


RIURE

El teu bes dins el meu bes,
àgil amor, com el vell
de la mar que desespera
la clau confusa amb què el premen
els braços interrogants.
Mel o tabac, gin o sal,
esquerpa llimona neta,
o l'última fruita interna
de carn, dins el jardí clos
on s'entra sense renom
(empresa tota furtiva:
delícia no vol crida).
Quin és el gust del teu bes?
….I ara, amor, aquest teu bes
(altra llegenda) se'm muda
fins a la rel de natura.
Tremola, m'oblida, el dolç
tacte se m'esmuny frisós
i un riure, goig inquiet,
brota profús i rebrota
i em branqueja dins la boca:
fresca amargor de llorer,
verda aèria remor.
Deixa'm riure a mi, amor.
Compto a tota partida
i em sé el guany, i què en faria
d'una meva joventut?
És la teva la que em val.
Compadit de si mateix,
fa de mal mudar el meu bes.
Muda, que rodolo amb tu
i és meu tot cop del teu dau.



REÍR

Tu beso dentro de mi beso,
ágil amor, como el viejo
del mar al que desespera
la llave confusa con que lo oprimen
los brazos interrogantes.
Miel o tabaco, ginebra o sal,
limpio limón arisco,
o la última fruta de carne
interna, dentro del jardín cerrado
donde se entra sin renombre
(empresa totalmente furtiva:
el goce no quiere proclamarse).
¿Cuál es el gusto de tu beso?
….Y ahora, amor, este beso tuyo
(otra leyenda) se me traslada
hasta la raíz de la naturaleza.
Tiembla, me olvida, el dulce
tacto se me desliza impaciente
y una risa, gozo inquieto,
brota profusa y rebrota
y se me enrama en la boca:
fresca amargura de laurel,
verde rumor aéreo.
Déjame reír a mí, amor.
¿Cuento en toda partida
y me sé la ganancia, y qué  haría
de una juventud mía?
La tuya es la que me sirve.
Compadecido de sí mismo,
hace de mal mudar mi beso.
Cambia, que ruedo contigo
y es mía cualquier tirada de tu dado.


SABERS

Pujo l’escala del metro
de pressa, que se m’ha fet tard.
Ja fa mitja hora que tenia
una altra escala per pujar.
….Em sobta i m’atura la vora
del buit, a l’esglaó darrer.
Marco el pla de cames que passen,
amb els ulls, com amb un nivell.
….Cames que caminen pel vespre
com per un vague despoblat.
Què en saben, les còmplices càndides,
del gran joc que van entrellant?
....Dones absortes consideren
que potser algú els ha mentit.
Les que van negres, ja serenes,
no saben a qui van mentir.
….Els homes que baixen dels cotxes
coneixen els licors amargs.
Tres noies van juntes per riure
i saben només que han plegat.
….Tothom sap que pensar alguna cosa
d’algun diner, ínfim o gros.
Respiren tots. No tots recorden.
Jo sé on és el teu cos.


SABERES

Subo la escalera del metro
aprisa, pues se me ha hecho tarde.
Ya hace media hora que tenía
otra escalera que subir.
….Me sorprende y me detiene el borde
del vacío, en el último peldaño.
Señalo el plano de piernas que pasan,
con los ojos, como con un nivel.
….Piernas que caminan por el atardecer
como por un vago despoblado.
¿Qué saben, cómplices cándidas,
del gran juego que van entrelazando?
....Mujeres absortas consideran
que quizás alguno les ha mentido.
Las que van de negro, ya serenas,
no saben a quién mintieron.
….Los hombres que bajan de los coches
conocen los amargos licores.
Tres muchachas van juntas para reírse
y solo saben que han plegado.
….Todo el mundo sabe pensar algo
sobre algún dinero, ínfimo o grande.
Todos respiran. No todos recuerdan.
Yo sé dónde está tu cuerpo.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968 Empty Re: Gabriel Ferrater: "Mujeres y días", 1968

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 02 Oct 2019, 12:26

.


SIGNE

Quin pinzell d’orient
obeïu, que us dibuixa
un signe de carícia?
Ratlles d’un cos i un altre
no es destrien. Deixeu
que us avingui l’abraç
esbalaït. La mà
se’t vincla lluny. Un peu
et prem la cara.
……………….Veus
que ella no el llegirà
com tu, l’ideograma
de l’instant, el traç d’esma
que us estreny aquest nus?
Ella calca un fantasma.
Tu compliques records.
Riu d’haver-ho gosat.
Rius que vulgui, flexible,
resseguir-los amb tu.



SIGNO

¿Qué pincel de oriente
obedecéis, que os dibuja
un signo de caricia?
Líneas de un cuerpo y otro
no se separan. Dejad
que os llegue el abrazo
atónito. La mano
se te dobla lejos. Un pie
te presiona la cara.
……………….¿No ves
que ella no lo leerá
como tú, el ideograma
del instante, el trazo de rutina
que os estrecha este nudo?
Ella calca un fantasma.
Tú complicas recuerdos.
Ríe de haberlo osado.
Ríes de que quiera, flexible,
reseguirlos contigo.


SOLSTICI

Mitjanit del solstici. Com la neu
(no ens ha caigut enguany), damunt la pedra
que encaua el jaç del nostre milió,
s’afeixuga el silenci violent
dels cels que van girant-se vers nosaltres
com una cara, i amb lenta clemència
que el neguit nostre no sabrà torbar,
comença a obrir-se l’ull que ens forma, l’ull
de la llum nova.
………………..Déus de la promesa,
aquest estiu me’l crec, que em feu vinent.
Ara tinc lluny la cara on reposo
la meva millor fe, i vull recordar-me
de vosaltres. M’avinc a suplicar-vos,
per ara i tot moment en què, com ara,
la dolça cara em sigui lluny, que es giri
i em torni, com un fruit al meu abast.



SOLSTICIO

Medianoche del solsticio. Como la nieve
(no nos ha caído este año), sobre la piedra
que encova el lecho de nuestro millón,
se agobia el violento silencio
de los cielos que van volviéndose hacia nosotros
como una cara, y con lenta clemencia
que nuestra desazón no sabrá turbar,
empieza a abrirse el ojo que nos forma, el ojo
de la luz nueva.
………………..Dioses de la promesa,
me creo este verano, que me hacéis llegado.
Lejos tengo ahora la cara donde reposo
mi mejor fe, y quiero acordarme
de vosotros. Me avengo a suplicaros,
por ahora y en todo momento en que, como ahora,
la dulce cara se encuentre lejos de mí, que se gire
y vuelva a mí, como fruto a mi alcance.


TAMBÉ

“- but, you know, every woman
is a mother, and thinks
every father is her child”
. Ho diu
ella que ho sap. El món, la incalculable
cinta mètrica, l’ordre
històric (entre tantes
altres, la ratlla mínima
que ets tu), s’enrotlla de cop
dins seu. Mundus
in nuce
. Una dona com una altra,
i és també l’única Gran Mare.



TAMBIÉN

“- but, you know, every woman
is a mother, and thinks
every father is her child”
. Lo dice
ella que lo sabe. El mundo, la inacabable
cinta métrica, el orden
histórico (entre tantas
otras, la mínima línea
que eres tú), se enrolla de golpe
en su interior. Mundus
in nuce
. Una mujer como otra,
y también es la única Gran Madre.


ÚTER

Ja fa unes quantes hores que és aquí.
Parts del seu cos, no les més íntimes
però parts del seu cos, s'han escampat
i repartit pels quatre o vint cantons
d'aquesta cambra. I ara visc
tot encledat dins la cosa que estimo.
Un moviment que faig, i que m'estira
enllà del meu replec, toca una mitja
o una sabata o un jersei o una faldilla:
les partions de la terra que és meva.



ÚTERO

Hace ya unas cuántas horas que está aquí.
Partes de su cuerpo, no las más íntimas
pero partes de su cuerpo, se han esparcido
y repartido por los cuatro o veinte lados
de esta habitación. Y ahora vivo
encerrado dentro de la cosa que amo.
Un movimiento que hago, y que me estira
fuera de mi rincón, toca una media
o un zapato o un jersey o una falda:
los linderos de la tierra que es mía.


XIFRA

Amor, portaves al món
set mil set-cents seixanta-cinc
dies, en cloure’s la nit
que em vas cridar del teu racó,
veu que s’havia compadit
i em rebies, cos bondadós.
Quin joc perdut, quin rodar
fins a trencar un brancam fosc.
Set mil set-cents seixanta-cinc
dies, abans no vaig trobar
on te m’havies arraulit,
amor, per créixer lluny de mi.



CIFRA

Amor, llevabas en el mundo
siete mil setecientos sesenta y cinco
días, al terminarse la noche
en que me llamaste desde tu rincón,
voz que se había compadecido
y me recibías, cuerpo bondadoso.
Qué juego perdido, qué rodar
hasta romper un oscuro ramaje.
Siete mil setecientos sesenta y cinco
días, antes que encontrara
dónde te me habías acurrucado,
amor, para crecer lejos de mí.


Gabriel Ferrater, Les dones i els dies, 1968
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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