Aires de Libertad

www.airesdelibertad.com

Leer, responder, comentar, asegura la integridad del espacio que compartes, gracias por elegirnos y participar

Nuevo Usuario

Foro Aires de Libertad le da la bienvenida a:

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 712829 mensajes en 36969 argumentos.

Tenemos 1293 miembros registrados.

El último usuario registrado es licomanuel.

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

¿Quién está en línea?

En total hay 26 usuarios en línea: 4 Registrados, 1 Ocultos y 21 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ana María Di Bert, F. Enrique, Maria Lua, Ramón Carballal


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 92 el Mar 16 Mayo 2017, 23:10.

Diciembre 2017

LunMarMiérJueVieSábDom
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Calendario Calendario

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Galería


UN CLICK AYUDA AL FORO EN LOS MOTORES DE BÚSQUEDA



Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Comparte
avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 10 Jun 2017, 03:38

.


Enric Sòria

Poeta español nacido en Oliva, Valencia, en 1958.
Licenciado en Historia por la Universidad deValencia, es uno de los más importantes poetas de la literatura
catalana actual, autor de una obra que  según sus críticos, "posee los atributos de una de las mejores tradiciones
literarias de todos los tiempos: precisión verbal, contención efectiva, profundidad de reflexión e interés por las
viejas verdades del corazón del hombre".
Ha sido miembro fundador de la revista Daina y redactor del semanario El temps, desde 1985 hasta 1988.
Actualmente es colaborador del diario El observador.
Ha publicado los libros de poesía «Mirall de miratges» Valencia, 1982, «Varia et memorabilia» Valencia, 1982 y 1988,
y «Compas d'espera» Valencia, 1993. Junto a Heike van Lawick tradujo al catalán «La metamorfosis» de Kafka,  1989.
De sus obras en prosa se destacan: «Trenta anys de cultura literaria a la Safor»1959 - 1990, «Fragments d'un dietari
iniciàtic Barcelona» 1991,  y «Sermonari laic» Alzira, en 1994.  


...........



Enric Sòria: Arqueologia, 2012


A J. P. i E. S., in memoriam


Un lungo error in cieco laberinto.
PETRARCA, Canzionere



I. Museu



Murieron otros, pero ello aconteció en el pasado,
que es la estación (nadie lo ignora) más propicia a la muerte.
¿Es posible que yo, súbdito de Yaqub Almansur,
muera como tuvieron que morir las rosas y Aristóteles?
…………...De Diván de Almotásim el Magrebí (siglo XII)
………….JORGE LUIS BORGES, Museo

Sia passat com un vent lo meu ésser.
…………...JOAN ROÍS DE CORELLA


IL.LUSIONISME

¿No vol receptes
la música del somni?
Quatre, sis, quatre.




Enric Sòria: Arqueologia, 2012


A J. P. i E. S., in memoriam


Un lungo error in cieco laberinto.
PETRARCA, Canzionere


I. Museo


Murieron otros, pero ello aconteció en el pasado,
que es la estación (nadie lo ignora) más propicia a la muerte.
¿Es posible que yo, súbdito de Yaqub Almansur,
muera como tuvieron que morir las rosas y Aristóteles?
…………...De Diván de Almotásim el Magrebí (siglo XII)
………….JORGE LUIS BORGES, Museo

Pase como viento mi ser.
…………...JOAN ROÍS DE CORELLA


ILUSIONISMO

¿No ansía recetas
la música del sueño?
Cuatro, seis, cuatro.



REPTE

Deseiximent.
-Fes tua la paraula,
si és que a tant goses.


RETO

Desembarazo.
-Haz tuya la palabra,
si a tanto osas.


UN NOBLE DE NORTHÚMBRIA
PARLA AL REI EDWIN

Del fosc al fosc,
un vol d’ocell fugaç
ens afigura.

Abans, després, paraules
esteses en la nit.


UN NOBLE DE NORTHUMBRÍA
HABLA AL REY EDWIN

De oscuro a oscuro,
vuelo de ave fugaz
nos entrevé.

Antes, después, palabras
dispersas en la noche.


Enric Sòria
(versión de Pedro Casas Serra)


.


Última edición por Pedro Casas Serra el Lun 26 Jun 2017, 04:20, editado 1 vez

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom 11 Jun 2017, 03:04

.


ESPILL ANTIC

Ignores d’on
sorgeix aquesta música
que t’arravata.

Tampoc les canyes saben
i dansen en el vent.

ESPEJO ANTIGUO

Ignoras dónde
se origina esta música
que te arrebata.

Menos saben las cañas
y danzan en el viento.


SOMNI A DODONA

¿Quina veu d’on?
¿En quin idioma alié?
¿Per quin vent duta?

Tampoc la fulla entén
l’oracle que mormola.


SUEÑO EN DODONA

¿Qué voz de dónde?
¿En qué idioma extranjero?
¿Por qué viento traída?

Aún menos la hoja entiende
qué murmura el oráculo.


VERSIÓ D’UN POEMA DE MATSUO BASHO

Déu és absent.
Feixos de fulles mortes.
Desert pertot.


VERSIÓN DE UN POEMA DE MATSUO BASHO

Dios está ausente.
Fajos de hojas muertas.
Desierto todo.


Isolament:
cap mot pot conjurar-lo.
Ni la mudesa.


Aislamiento:
ni el nombre lo conjura.
Ni la mudez.


DO

Barat a res
m’ofereix la vida.
No sé què fer-ne.


DON

A cambio de nada
me ofrece la vida.
No sé qué hacer.


RANERA ENCESA

So überwältiger Fülle den Tod.
J. W. GOETHE

Baladre sec.
L’última flor proclama
la vida, sempre.

Tenacitat o crit:
emblema indesxifrable.


ESTERTOR ENCENDIDO

So überwältiger Fülle den Tod.
J. W. GOETHE

Adelfa seca.
Su última flor proclama
la vida, siempre.

Tenacidad o grito:
emblema indescifrable.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 12 Jun 2017, 04:35

.


VERSIÓ D’UN POEMA DEL MONJO
SAIGYO, L’ERRANT

Atés que pense
que el real
no és mai real,

¿com he de creure
que el somni és només somni?

VERSIÓN DE UN POEMA DEL MONJE
SAIGYO, El CAMINANTE

Dado que pienso
que lo real
no es real nunca,

¿cómo he que creer
que el sueño es solo sueño?



À PROPOS FLAUBERTIÀ

La paraula humana és com una caldera foradada
on batem cançons que fan ballar els óssos, quan
voldríem commoure les estrelles.

G. FLAUBERT

La cançó val
si fa que els óssos ballen.
Que el cel és sord.


FLAUBERTIANO A PROPÓSITO

La palabra humana es como un caldero agujereado
donde batimos canciones que hacen bailar los huesos, cuando
querríamos conmover las estrellas.

G. FLAUBERT

La canción sirve
si hace bailar los huesos.
Que el cielo es sordo.


VARIACIÓ SOBRE DUES QUARTETES
DE KAYYAM

Vull obrir-vos el cor. La meua llei
és complir el que vull sense fer cas
de morals o costums. No crec en res
i no estime ningú. Tampoc espere.

Tots aquells cims esplèndids del saber,
tots aquells llums de la docta tribuna,
no saberen trobar la sendera en la nit.
Balbotejant mentides s’estimbaren.

VARIACIÓN SOBRE DOS CUARTETOS
DE KAYYAM

Abriros quiero el corazón. Mi ley
es hacer lo que quiero sin cumplir
morales o costumbres. Nada creo
ni amo a nadie. Ni tampoco espero.

Aquellas cimas ricas del saber,
aquellas luces de la docta grada,
no hallaron el sendero por la noche.
Balbuceando mentiras se abatieron.


VERSOS GRAVATS VORA UNA IMATGE
D’HIPNOS

T’ofrenem, Son, el temps de l’esperança.
Tu que en la fosca guies els mortals
que travessen el somni de la vida
cap a aquest més profund
que no té fi.


VERSOS GRABADOS JUNTO A UNA IMAGEN
DE HIPNOS

Te ofrecemos, Sueño, el tiempo de la esperanza.
Tú que en la oscuridad guías a los mortales
que atraviesan el sueño de la vida
hacia éste más profundo
que no tiene fin.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 13 Jun 2017, 04:50

.


EPITAFI

Caminant, si és que passes per davant de la llosa
que s’alça sobre el jaç de la cendra que sóc,
no detures el pas a llegir aquests versos.
El que jo puga dir-te, tindràs temps per a aprendre-ho.


EPITAFIO

Caminante, si pasas ante la tumba
que se levanta sobre el lecho de cenizas que soy,
no detengas el paso para leer estos versos.
Lo que yo pueda decirte, tendrás tiempo de aprenderlo.


VERSIÓ D’AUSONI (EPITAFI XXXII)

Truncats i capgirats, jauen ací confosos
fragments sense sentit, formes i lletres.
¿I ens estranya que peresquen els homes
si els monuments s’engrunen?
També arriba la mort a les pedres i als noms.

VERSIÓN DE AUSONIO (EPITAFIO XXXII)

Rotos y alterados, aquí yacen confundidos
fragmentos sin sentido, formas y letras.
¿Y nos extraña que perezcan los hombres
si los monumentos se hacen añicos?
También llega la muerte a las piedras y a los nombres.


ECONOMÍA

Cap mort inútil
sota el cel implacable.
La llosa i prou.


ECONOMÍA

Ninguna muerte inútil
bajo el cielo implacable.
La losa y basta.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas  Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 14 Jun 2017, 04:51

.


COSMOLOGÍA

L’última esfera:
un grumoll de misèria
davall la lluna.

COSMOLOGÍA

La última esfera:
un grumo de miseria
bajo la luna.


SOMNI DE VALENTÍ

Posares a mi en lo llac inferior, en los llocs tenebrosos
en ombra de la mort. Sobre mi és confermada la tua
furor, e totes les tues ones aduguist sobre mi.
Psalm 88 (87)


La llum és un reflex dins l’aigua soma.
La seua resplendor extraviada
desperta l’adormit, però no l’allibera.
Davall la inexorable hostilitat dels astres
el nàufrag desconeix la sorra que l’habita.

“¿Quin grop em va llançar en aquesta ribera
de fang que ignora l’alba?
¿Quin mareny és aquest que em faixa els membres?
Les aigües depravades on només s’hi pot beure
foc i sofre i tempesta, ¿amb quin nom les diré?
¿Qui sentirà el meu prec en la nit?”

Tot és silenci i fred i humiliació.
El vent abisma els peixos i encega les onades.
Davall la llum aliena, inaccessible,
el clam del presoner eixorda les esferes.

SUEÑO DE VALENTINIANO

Pusísteme en el lago inferior, en los tenebrosos lugares
en sombra de la muerte. Sobre mí está conformado tu
furor, y tus olas todas trajiste sobre mí.
Psalm 88 (87)


La luz es un reflejo en la superficie del agua.
Su extraviado resplandor
despierta al dormido, pero no lo libera.
Bajo la inexorable hostilidad de los astros
el náufrago desconoce la arena que lo habita.

“¿Qué vendaval me lanzó a esta ribera
de barro que ignora el alba?
¿Qué marisma es ésta que me faja los miembros?
Las aguas depravadas donde solo se puede beber
fuego, azufre y tormenta, ¿cómo las llamaré?
¿Quién escuchará mi ruego en la noche?”

Todo es silencio, frío y humillación.
El viento abisma los peces y ciega las olas.
Bajo la luz ajena, inaccesible,
el clamor del cautivo ensordece las esferas.


VERSIÓ DE L’OZYMÀNDIES DE SHELLEY

Vaig trobar un viatger vingut d’antigues terres
i em contà que al desert hi ha unes cames enormes
de pedra, sense tronc. I molt a prop d’allà,
mig colgat en l’arena, un rostre derruït.
En cella i llavi un gest de desdenyós imperi
prova que l’escultor sabia de passions,
i encara sobreviuen en la matèria morta
la mà que les fingí i el cor que alimentaren.
I a sota, el pedestal proclama aquesta frase:
“Em diuen Ozymàndies, rei de reis. Poderosos,
mireu les meves obres i perdeu l’esperança”.
No resta res enlloc. I pels voltants arreu
del colosal naufragi, il.limitada i nua,
plana i s’estén pertot la solitària arena.


VERSIÓN DE OZYMANDIAS DE SHELLEY

Encontré un viajero venido de antiguas tierras
y me contó que en el desierto hay unas enormes piernas
de piedra, sin tronco. Y muy cerca de allí,
medio cubierta por la arena, una cabeza derribada.
En ceja y labio un gesto de desdeñoso imperio
prueba que el escultor sabía de pasiones,
y todavía sobreviven en la materia muerta
la mano que las fingió y el corazón que alimentaron.
Y debajo, el pedestal proclama esta frase:
“Me llaman Ozymandias, rey de reyes. Poderosos,
mirad mis obras y perded la esperanza”.
Nada queda en ningún sitio. Y por los alrededores del
colosal naufragio, ilimitada y desnuda,
se cierne y extiende por todas partes la solitaria arena.


ANÒNIM DEL MANIOSHU

Renillen els cavalls
grisos com canyes
o mànegues gastades.

Potser tenen un cor
que estranyament gemega.

ANÓNIMO DEL MANIOSHU

Relinchan los caballos
grises cual cañas
o mangueras gastadas.

Corazón quizá tienen
que extrañamente gime.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue 15 Jun 2017, 04:53

.



JACTÀNCIA DE TRISTANY

A M.C.

Aquel valor que respetó el olvido.
MIGUEL DE CERVANTES

Quan ja no hi haja música,
ni records ni pregàries,
quan s’ensorren els temples i els mercats
entre la muda xara inextingible,
quan les piràmides esdevinguen turons
blanament ondulats damunt la plana estesa,
quan totes les làpides estiguen soterrades
davall l’abraç dels fèrtils al.luvions
o la múltiple indiferència de l’arena,
quan el vent recórrega les gorgues
i jugue entre la pols i no ho sàpia ningú,
quan ja no queden càntics, ni estàtues, ni conjurs,
ni llàgrimes, ni espases, ni rellotges,
quan cap vaixell no solque l’oceà
ni el corn del caçador inquiete ja les selves,
quan el dolor dels homes
no engendre cap pietat ni atie l’esperança,
quan totes les paraules siguen impronunciables
i no hi haja promeses ni vergonya ni enyor,
quan el teu nom i el meu ja no hauran existit,
encara així, el somni que fou nostre
i que no viurem mai i que ara confonem
a dins les sangs suspeses, en els teus ulls i els meus,
aquest miracle, ho jure,
no pot ser anul.lat, Serà perquè ara és.


JACTANCIA DE TRISTÁN

A M.C.

Aquel valor que respetó el olvido.
MIGUEL DE CERVANTES

Cuando ya no haya música,
ni recuerdos ni plegarias,
cuando se hundan templos y mercados
entre mudo carrascal inacabable,
cuando las pirámides se transformen en cerros
suavemente ondulados sobre el extenso llano,
cuando todas las lápidas queden sepultadas
bajo el abrazo de fértiles aluviones
o la múltiple indiferencia de la arena,
cuando el viento recorra las cañadas
y juegue entre el polvo y no lo sepa nadie,
cuando ya no queden cánticos, ni estatuas, ni conjuros,
ni lágrimas, ni espadas, ni relojes,
cuando ningún barco surque el océano
ni el cuerno del cazador inquiete ya la selva,
cuando el dolor de los hombres
no engendre ninguna piedad ni incite a la esperanza,
cuando todas las palabras sean impronunciables
y no haya promesas ni vergüenza ni nostalgia,
cuando tu nombre y el mío ya no hayan existido,
aún así, el sueño que fue nuestro
y que no viviremos nunca y que ahora confundimos
dentro de las sangres suspendidas, tus ojos y los míos,
este milagro, lo juro,
no puede ser anulado, Será porque ahora es.


ROSA SEMPITERNA

Enllà dels ulls
la rosa de ningú
tampoc fou teua.

La caritat dels mots
et dóna almoines falses.


ROSA SEMPITERNA

Más allá de los ojos
la rosa de nadie
no fue tuya tampoco.

La caridad de las palabras
te da limosnas falsas.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 16 Jun 2017, 02:55

.


II. Llàntia votiva



Sobre los flums de Babilònia allí seguem e ploram.

Psalm 137

Tantos después envuelve ya el pasado
y tantos antes no nacidos nunca.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE
Variación sobre un tema barroco


MÚSICA ALIENA

A Vicent Berenguer

“Cert és que no he expressat el que de veres pense.
Però, ¿per què ho havia de fer?
¿Per a multiplicar els malentesos?”


Sí. Cal multiplicar els malentesos.
Cal aprendre a multiplicar els malentesos.
Cal aprendre a voler multiplicar els malentesos.

Només l’error transmuta la impostura dels mots
perquè siguen recer per a allò que ha de rebre
l’incert nom d’esperança.

Vivim en el soroll, i aquesta algaravia
que ens eixorda i confon aixopluga la llum,
i no les vastedats opaques del silenci.



II. Lámpara votiva



Sobre los ríos de Babilonia allí seguimos y lloramos.
Salmo 137

Tantos después envuelve ya el pasado
y tantos antes no nacidos nunca.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE
Variación sobre un tema barroco


MÚSICA AJENA

A Vicent Berenguer


“Cierto que no he expresado lo que de veras pienso.
Pero, ¿por qué lo había de hacer?
¿Para multiplicar los malentendidos?”


Sí. Hay que multiplicar los malentendidos.
Hay que aprender a multiplicar los malentendidos.
Hay que aprender a querer multiplicar los malentendidos.

Solo el error transmuta la impostura de las palabras
para que sean cobijo de aquello que ha de recibir
el incierto nombre de esperanza.

Vivimos en el ruido, y esta algarabía
que nos ensordece y confunde guarece la luz,
y no las vastedades opacas del silencio.


ACOMPLIMENT

You wanted everything told to you
And nothing thought through yourselves.

LOUISE GLÜCK

Sí, foren paraules d’altri,
paraules reiterades
per fer que reprengueren el volum
de les aigües i els brots
i el vent vinclant les planes,
amb la sentor del vi
que obscurament fermenta
i es deixondeix de colp
en foguera de vidre.

Així, paraules d’altri
a poc a poc pastades,
alçades amb el rent
d’una fe vacil.lant
que tot just gosa dir-se.
Paraules a l’espera
d’un anhel nodridor
en què encarnar per sempre
a l’entreson de tantes llargues nits
de quietud absoluta.
De mots transsubstanciats miracle implícit:
paraules ja no alienes.

Quan el somni es féu verb,
llavors, només llavors,
habità entre nosaltres.


CUMPLIMIENTO

You wanted everything told to you
And nothing thought through yourselves.

LOUISE GLÜCK

Sí, fueron palabras de otros,
palabras reiteradas
para hacer que retomaran el volumen
de las aguas y los brotes
y el viento doblegando los llanos,
con el olor del vino
que oscuramente fermenta
y se espabila de golpe
en hoguera de vidrio.

Así, palabras de otros
amasadas despacio,
alzadas con la levadura
de una fe titubeante
que apenas osa declararse.
Palabras a la espera
de un anhelo nutritivo
en que encarnar para siempre
en el entresueño de tantas largas noches
de quietud absoluta.
De palabras transubstanciadas en milagro implícito:
palabras ya no ajenas.

Cuando el sueño se hizo verbo,
entonces, solo entonces,
habitó entre nosotros.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom 18 Jun 2017, 05:08

.


MAR MATINAL

A Celina Alegre i Pere Rovira

El cel d’avui s’estén
amb una freda glòria
de puresa implacable.
Res destorba o consola.

L’atmosfera és un mar,
un avatar de mar,
i els éssers i les coses
s’arrapen al seu fons,

gràvids, davall la llum
d’aquesta il.limitada
transparència impassible.

Només si els ulls sostenen
la pesantor de l’aire
sabem que el món és u

mentre mirem amunt,
cap a la superfície.


MAR MATINAL

A Celina Alegre y Pere Rovira


El cielo de hoy se extiende
con una fría gloria
de pureza implacable.
Nada estorba o consuela.

La atmósfera es un mar,
un avatar de mar,
y los seres y las cosas
se agarran a su fondo,

grávidos, bajo la luz
de esta ilimitada
transparencia impasible.

Solo si los ojos sostienen
la gravedad del aire
sabemos que el mundo es uno

mientras miramos arriba,
hacia la superficie.


ABANS DEL VESPRE

Deixar passar el temps,
sentir com passa,
escoltar-ne el silenci
com un acolliment, com un regal.

No parlar, no pensar,
no incomodar-se,
viure despresament el buit
sense inquietar-lo.

No recordar després
ni tampoc oblidar
ni cercar el sentit
d’aquesta espera.

No esperar res tampoc.
No creure en els miracles
i acceptar-los i prou
quan ve que passen.

ANTES DEL ANOCHECER

Dejar pasar el tiempo,
sentir como pasa,
escuchar el silencio
como un acogimiento, como un regalo.

No hablar, no pensar,
no incomodarse,
vivir desprendidamente el vacío
sin inquietarlo.

No recordar después
ni tampoco olvidar
ni buscar el sentido
de esta espera.

Nada esperar tampoco.
No creer en milagros,
aceptarlos y basta
cuando pasan.


“À SON SEUL DÉSIR”

Ella somriu mentre es lleva la roba.
Celebra l’epifania del cos,
que és jove i breu i cómplice del joc
de closa plenitud que s’exhibeix
i es proclama joiós davant dels ulls.

Res de tan estimable com això:
que en l’acte d’oferit-se
habite l’alegria.


“À SON SEUL DÉSIR”

Ella sonríe mientras se quita la ropa.
Celebra la epifanía del cuerpo,
que es joven y breve y cómplice del juego
de entera plenitud que se exhibe
y proclama dichoso ante los ojos.

Nada tan estimable como esto:
que en el acto de ofrecerse
habite la alegría.


BANY DE DIANA

Les dues noies seuen i somriuen,
confiades que cap esguard furtiu
s’atrevirà a tacar el nacre i l’or
dels cossos virginals ungits de llum
que es vinclen desatents al vespre esplèndid.

Com gaseles o daines en l’obaga
gaudeixen lliures d’eixa intimitat
que res no ha d’inquietar i és joia i triomf
arrecerats vora el rierol amé
que oculta el bosc, entorn del cercle màgic
dels joves cossos nus, on ignorant-se
habita el centre de l’amor, la llarga
agulla encesa, encara per descloure’s
en el dòcil contacte de la carn
de noies entre noies vora el riu.

Però al quadre hi ha més. Fixa-t’hi bé.
Una noia s’ajup als peus de l’altra
i mira les aus ertes que han caçat,
i l’ama, la deessa, esguarda els gossos
que ensumen noves preses, prop, al bosc,
perquè ella és caçadora i és feroç
el joc amb què es complau. Ara reposa.
Ni el mossec del desig ni el del refús
inflamen els seus polsos, i és feliç
en la seua bellesa sense nafra
-imperible, perfecta i inhumana-
que mata perquè ignora que és la mort.

Diana ha eixit del bany. Pots espiar-la
al quadre de Boucher, inadvertidament
oferta als ulls. Així viuen els déus
eternes hores gràcils en la llum,
del tot aliens a la passió i l’espant
de qui se sap perdut sense remei
mentre els admira en la clariana i sent
que ja borden els gossos rere seu.

BAÑO DE DIANA

Las dos chicas están sentadas y sonríen,
confiadas en que ninguna mirada furtiva
se atreverá a manchar el nácar y el oro
de los cuerpos virginales ungidos de luz
que se doblan desatentos al atardecer espléndido.

Como gacelas o gamos en la umbría
disfrutan libres de esa intimidad
que nada tiene que inquietar y es joya y triunfo
resguardados junto al ameno riachuelo
que oculta el bosque, en torno al círculo mágico
de los jóvenes cuerpos desnudos, donde ignorándose
habita el centro del amor, la larga
aguja encendida, todavía por abrirse
en el dócil contacto de la carne
de chicas entre chicas junto al río.

Pero en el cuadro hay más. Fíjate bien.
Una chica se agacha a los pies de la otra
y mira las aves muertas que han cazado,
y el ama, la diosa, observa los perros
que husmean nuevas presas, cerca, en el bosque,
porque ella es cazadora y es feroz
el juego en que se goza. Ahora reposa.
Ni el mordisco del deseo ni el del rechazo
inflaman sus pulsos, y es feliz
en su belleza sin lacra
-imperecedera, perfecta e inhumana-
que mata porque ignora qué es la muerte.

Diana ha salido del baño. Puedes observarla
en el cuadro de Boucher, inadvertidamente
ofrecida a la vista. Así viven los dioses
eternas horas gráciles en la luz,
del todo ajenos a la pasión y al espanto
de quien se sabe perdido sin remedio
mientras los admira en el calvero y oye
que ya ladran los perros detrás suyo.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 19 Jun 2017, 02:41

.


L’ÚLTIM ESTIU DE LA QUIETUD

A Josep Piera, que viu aquesta terra.


Degué ser al voltant de 1974,
quan passàvem, els meus pares i jo,
estius inacabables vora l’hort
-que acabàrem venent, molts anys després,
i que llavors mon pare treballava
diexant-hi el lleu i el cor de sol a sol-,
en una casa sense electricitat
ni aigua corrent, amb pou, figuera i parra,
i hamaques a les nits per contemplar
la vasta meravella de les constel.lacions.
Tot just tenia setze anys, i potser creia
amb recel que el futur era tan ampli
i tan inaferrable com el món.
Llavors jugava sol, anava en bicicleta,
m’ignorava i em proposava reptes
sense sentit, i per això inflexibles,
pels llargs camins de terra, rostos i pedregosos
que els tractors esbotzaven jorn a jorn
com la pell d’una serp torrada al sol.

Hi havia una baixada de desnivell abrupte
que de sobte acabava en un revolt tancat
entre marges de pedra alçats a plom.
Cada dia buscava aquest revolt
com la presa afamada busca l’ham.
La bicicleta anava accelerant,
primer de mica en mica, després en una ràfega
de vent. Els tarongers crepitaven al sol
com una flama verda de cobejós metall
i se sentien de lluny cançons de llauradors.
De colp, una urgència de vol s’ho enduia tot.
Ja no es podia frenar sobre la grava
i la prudència i la temeritat
bruscament s’anul.laven en l’impuls.
Calia jugar a fons, sense pensar-s’ho gens,
abatre’s just en el moment precís,
entre l’aire i la pols, dreçar-se en el centre mateix
i deixar que la inèrcia, vertiginosament,
complira a dreta llei la seus part del pacte.

No sempre me n’eixia. Alguna volta
vaig rodolar per terra o contra els rocs.
Alguna volta em vaig fer mal de veres.
Però insistia, un dia rere l’altre,
com una prova sense jutges ni públic,
sense motiu ni qualificacions.
Senzillament perquè tot era allà:
el revolt del camí, la llum enfebradora,
l’aire batent als polsos o l’ànsia de saber
si és que n’era capaç. Sentia la duresa
del manillar cromat, el séc creixent del dubte,
la levitat del vol, el goig de l’equilibri
i la pura harmonia d’una dansa instantània
ingràvida i secreta, oferida a ningú.
La plena perfecció del moviment
il.limitat, com un univers propi.

En acabant, tornava cap a casa,
ferit o il.lés, per les altes costeres,
i mirava la vall com si jo fóra un altre
-sentia que era bella i que en formava part-
amb un estrany ferment d’exultació
que apaivagava un punt l’incertesa de fons
que m’obligava a aquesta tenaç, inútil
i gloriós ritual d’iniciació.

Molt enllà del camí, hi havia la ciutat
i el futur, cada dia una mica més pròxims
i a penes entrevistos, com un tel,
amb la vaga aprensió que ha de sentir
el viatger que albira, des de lluny,
el lloc on ha de viure, obrint-se davant seu
amb una vastedat desconeguda.


El ÚLTIMO VERANO DE LA QUIETUD

A Josep Piera, que vive esta tierra.

Debió ser alrededor de 1974,
cuando pasábamos, mis padres y yo,
veranos inacabables junto al huerto
-que acabamos vendiendo, muchos años después,
y que entonces mi padre trabajaba
echando el bofe y el corazón de sol a sol-,
en una casa sin electricidad
ni agua corriente, con pozo, higuera y parra,
y hamacas por las noches para contemplar
la vasta maravilla de las constelaciones.
Apenas tenía dieciséis años, y quizá creía
con recelo que el futuro era tan grande
y tan inasible como el mundo.
Entonces jugaba solo, iba en bicicleta,
me negaba y me proponía retos
sin sentido, y por eso inflexibles,
por los largos caminos de tierra, empinados y pedregosos
que los tractores despachurraban día tras día
como la piel de una serpiente tostada al sol.

Había una bajada de desnivel abrupto
que de repente acababa en una curva cerrada
entre márgenes de piedra levantados a plomo.
Cada día buscaba esta curva
como la presa hambrienta busca el anzuelo.
La bicicleta iba acelerando,
primero despacio, después en una ráfaga
de viento. Los naranjos crepitaban al sol
como una llama verde de codicioso metal
y se oían a lo lejos canciones de labriegos.
De pronto, una urgencia de vuelo se lo llevaba todo.
Ya no se podía frenar sobre la graba
y la prudencia y la temeridad
se anulaban bruscamente en el impulso.
Había que jugar a fondo, sin pararse a pensar,
agacharse justo en el momento preciso,
entre el aire y el polvo, levantarse en el centro mismo
y dejar que la inercia, vertiginosamente,
cumpliera en buena ley su parte del pacto.

No siempre salía bien. Alguna vez
rodé por tierra o contra las rocas.
Alguna vez me hice daño de verdad.
Pero insistía, un día y otro,
como en una prueba sin jueces ni público,
sin motivo ni calificaciones.
Sencillamente porque todo estaba allí:
la curva del camino, la luz febril,
el aire batiendo en los pulsos o el ansia de saber
si era capaz. Notaba la dureza
del manillar cromado, el filo creciente de la duda,
la levedad del vuelo, el gozo del equilibrio
y la pura armonía de una danza instantánea
ingrávida y secreta, no ofrecida a nadie.
La plena perfección del movimiento
ilimitado, como un universo propio.

Al acabar, volvía a casa,
herido o ileso, por las altas costas,
y miraba el valle como si yo fuera otro
-sentía que era bello y que yo formaba parte-
con un extraño fermento de exultación
que apaciguaba un poco la incertidumbre de fondo
que me obligaba a este tenaz, inútil
y glorioso ritual de iniciación.

Muy lejos del camino, estaba la ciudad
y el futuro, cada día algo más próximos
y apenas entrevistos, como detras de una gasa,
con la vaga aprensión que tiene que sentir
el viajero que divisa, a lo lejos,
el lugar donde ha de vivir, abriéndose ante él
con una vastedad desconocida.


RECORD D’UNA VISITA (GENER DE 1977)

No m’ho esperava gens. Ella cantava
una cançó de Cohen i em va besar de sobte
i vam seguir besant-nos molta estona
com revivint uns versos de Catul
que cap dels dos encara coneixíem.
Després, jo ja sabia que en acabar la nit
fariem l’amor tots dos, sense perquès.
La vesprada era llarga i berenàrem
i anàrem al cinema, amb els companys de curs,
i més tard a sopar, i férem una copa
i vàrem parlar molt d’això i d’allò,
i ella em mirava, i comentàvem, tots,
d’esma el sentit del film, i la política,
les cançons de protesta, la llengua postergada,
les gràcies de Fellini i la mitologia
(me’n recorde de tot: hi sóc, ara mateix,
en aquell bar perdut, amb l’aplom impossible
de qui sap que, en el fons, els jocs són fets,
sostenint la mirada mentre em crema per dins).
I la nit va arribar a poc a poc
amb una indiferència irreverent
i ens vàrem quedar sols.
Va ser llavors la primera vegada
que vaig saber que un cos ho aboleix tot,
l’esperança, el neguit i la memòria,
el temps i la recança de ser sempre el mateix,
com un regal que enclou a dins la torna
d’una condemnació: la capsa de Pandora
oberta en carn, en ànsia, en tremolor
dels alens a l’uníson, música innominada
que no s’atura mai, que desconeix la mida
perquè la carn vol carn, i aquesta fam,
un colp s’ha despertat, no s’apaivaga.

Va ser llavors, llavors i allà, que el món
deixà de ser senzill de colp i volta.

RECUERDO DE UNA VISITA (ENERO DE 1977)

No lo esperaba. Ella cantaba
una canción de Cohen y me besó de pronto
y seguimos besándonos mucho rato
como reviviendo unos versos de Cátulo
que ninguno de los dos todavía conocíamos.
Después, yo ya sabía que al acabar la noche
haríamos el amor, sin porqués.
La tarde era larga y merendamos
y fuimos al cine, con los compañeros de curso,
y más tarde a cenar, y tomamos una copa
y hablamos mucho de esto y lo otro,
y ella me miraba, y comentábamos, todos,
rutinariamente el sentido de la película, y la política,
las canciones de protesta, la lengua postergada,
las gracias de Fellini y la mitología
(me  acuerdo de todo: estoy, ahora mismo,
en aquel bar perdido, con el imposible aplomo
de quien sabe que, en el fondo, las cartas están jugadas,
sosteniendo la mirada mientras me quema por dentro).
Y la noche llegó despacio
con una indiferencia irreverente
y nos quedamos solos.
Fue entonces la primera vez
que supe que un cuerpo arrasa con todo,
la esperanza, la desazón y la memoria,
el tiempo y el pesar de ser siempre el mismo,
como un regalo que incluye la vuelta
de una condenación: la caja de Pandora
abierta en carne, en ansia, en temblor
de alientos al unísono, música innominada
que no se detiene nunca, que desconoce la mesura
porque la carne quiere carne, y esta hambre,
una vez despierta, no se calma.

Fue entonces, entonces y allí, cuando el mundo
dejó de ser sencillo de repente.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 20 Jun 2017, 04:12

.


MEMÒRIA MERCENÀRIA

Perquè la carn cobeja contra l’esperit i l’esperit
contra la carn.

PAU DE TARS, Galates, 5, 16

La dona de pell fosca
coneix el seu ofici i es despulla
amb naturalitat que ignora els testimonis.
Davall del sostre baix la llum xerrica.
Els espills redupliquen el bastidor dels gestos,
les velles cerimònies que els oficiants reiteren
amb urgència o desgana.
Hi ha una cautela última que els somriures forçats
no volen encobrir.

El cos es vincla, absent, amb l’elusiva
gràcia de la reiteració. El ventre es manté tens
i la mirada oblida l’estranyesa de l’altre,
o la vigila. Els ulls són una pedra opaca.
Abisme pur. Distància
que no prova ningún d’escandallar
mentre els fets succeeixen.
Les pells, llavors, s’escalfen pel frec mutu,
el membre s’ompli,
i en el cos cansat d’ella
els mugrons endurits també proclamen
que els decrets de la carn
ens encadenen l’ànima
igualment quan fingim.

Sobre el llit fet de pressa
els oficiants canvien una vegada i altra
i la reiteració n’esborra els rastres
fins que no en queda res.
Però el record arriba, tard o d’hora.
Nítid, dur, inflexible, com un altre decret:
la cambra inhabitable i la mirada pètria,
el ventre tens i les carícies cautes
-fixos, estranys emblemes del desig-
i finalment imposa
la seus veritat escarnidora.

Quan la memòria s’alia amb l’esperit,
la carn ha de pagar velles factures.

MEMORIA MERCENARIA

Porque la carne codicia contra el espíritu y el espíritu
contra la carne.

PABLO DE TARSO, Galatas, 5, 16

La mujer de piel oscura
conoce su oficio y se desnuda
con naturalidad que ignora los testigos.
Bajo el bajo techo la luz chirría.
Los espejos duplican el andamiaje de los gestos,
las viejas ceremonias que los oficiantes reiteran
con urgencia o desgana.
Hay una última cautela que las forzadas sonrisas
no quieren encubrir.

El cuerpo se dobla, ausente, con la elusiva
gracia de la reiteración. El vientre se mantiene tenso
y la mirada olvida la extrañeza del otro,
o la vigila. Los ojos son una piedra opaca.
Abismo puro. Distancia
que nadie prueba a escandallar
mientras los hechos suceden.
Las pieles, entonces, se calientan por el mutuo roce,
el miembro se llena,
y en el cuerpo cansado de ella
los pezones endurecidos también proclaman
que los decretos de la carne
nos encadenan el alma
igualmente cuando fingimos.

Sobre la cama hecha deprisa
los oficiantes se alternan una y otra vez
y la reiteración borra los rastros
hasta que no queda nada.
Pero el recuerdo llega, tarde o temprano.
Nítido, duro, inflexible, como otro decreto:
la cámara inhabitable y la mirada pétrea,
el vientre tenso y las caricias cautas
-fijos, extraños símbolos del deseo-
y finalmente impone
su verdad escarnecedora.

Cuando la memoria se alía con el espíritu,
la carne ha de pagar viejas facturas.


PREGUNTES

Qué extraña y breve fue la juventud.
FRANCISCO BRINES

¿Eren aquells matins de sol en un café
vast i encerclat de vidres que eixamplaven la mar
vora el port de Maó, llavors i allí,
entre llibres i temps i jubilats
vinguts de tot Europa i pescadors i gent desqueferada,
quan vaig provar d’escriure els versos
que creia que potser em justificarien
en un sentit més alt i més veraç,
finalment depurat de l’ordit atzarós
i la consternació dels meus dies buits
pel rigor de la dansa de llum de les paraules,
o bé al mercat, després, quan, ignorant-ho,
una dona de pas encarnà la bellesa
i ara l’habita sempre?,
¿o foren els capvespres excitats, clamorosos,
durant les passejades en colla, sense rumb,
quan assajàvem Beckett, àvids de negació,
o anàvem a l’ermita abandonada d’anys
per fer l’amor davant de les imatges
(i llavors els seus ulls no eren mots)
i no buscàvem res i ens era tot degut
i aixecàvem els braços per volar o ordenar
que el temps al punt deixara de transcórrer,
i cap déu s’ofenia?,
¿o era, de nit, la música i les llums
i l’embriaguesa adepta, quan tot era fugaç
i absurd i acolorit, com una roda boja
que girava amb brogit per a tornar-nos sempre
al mateix escenari amb decorats canviats
i ja irreconeixible,
enmig d’un temps suspés, farcit de rostres
furtius, indesxifrables, estranyament hostils?,
¿o era també potser l’ansietat sense noms,
la mirada perplexa i l’aguait fet costum:
una segona pell que a poc a poc
va créixer, des de dins, tenaç com un oprobi,
amb la ferocitat intacta dels paranys
que no cal ni ocultar (aquesta olor de sang
de la presa atrapada que cap vers no conté
i que el temps no dissipa)?,
¿o era tot el que s’enfugí com de les mans,
de pressa, molt abans que l’orgull
pogués dilapidar-ho, i només deixà el séc
de totes les vides no viscudes, com un mur
altíssim, ferm, inexpugnable, lluny?

¿Què desclogué la veu i què la va extraviar?
¿L’eco del seu moment de vida és una apologia o una acusació?
¿De què i contra qui, llavors? ¿Sota quin tribunal?
¿O és solament un plany embalsamat, la cendra de fogueres extintes
en un àlbum d’emblemes d’ús privat, o encara
un torterol de fum que va canviant de forma en un cel quiet?
¿I a qui pertany l’oblit?

Sí, que estranya i breu va ser la joventut.

PREGUNTAS

Qué extraña y breve fue la juventud.

FRANCISCO BRINES

¿Fue en aquellas mañanas de sol en un café
vasto y rodeado de cristaleras que ensanchaban el mar
junto al puerto de Mahón, entonces y allí,
entre libros y tiempo y jubilados
venidos de toda Europa y pescadores y gente desocupada,
cuando probé a escribir los versos
que creía que quizá me justificarían
en un sentido más alto y más veraz,
finalmente depurado del urdimbre azaroso
y la consternación de mis días vacíos
por el rigor de la danza de luz de las palabras,
o bien en el mercado, después, cuando, ignorándolo,
una mujer que pasaba encarnó la belleza
y ahora la habita siempre?,
¿o fue en los atardeceres excitados, clamorosos,
durante los paseos en pandilla, sin rumbo,
cuando ensayábamos Beckett, ávidos de negación,
o íbamos a la ermita abandonada hacía años
para hacer el amor ante las imágenes
(y entonces sus ojos no eran palabras)
y no buscábamos nada y todo nos estaba aún debido
y levantábamos los brazos para volar u ordenar
que el tiempo al punto dejara de transcurrir,
y ningún dios se ofendía?,
¿o fue, por la noche, la música y las luces
y la embriaguez, cuando todo era fugaz
y absurdo y coloreado, como una rueda loca
que giraba con ruido para devolvernos siempre
al mismo escenario con decorados cambiados
y ya irreconocible,
en medio de un tiempo suspenso, lleno de rostros
furtivos, indescifrables, extrañamente hostiles?,
¿o fue quizá también la ansiedad sin nombre,
la mirada perpleja y el acecho hecho costumbre:
una segunda piel que despacio
creció, desde dentro, tenaz como un oprobio,
con la ferocidad intacta de las trampas
que no hace falta ni ocultar (este olor de sangre
de la presa atrapada que ningún verso contiene
y que el tiempo no disipa)?,
¿o fue todo lo que se escapó como de las manos,
deprisa, mucho antes que el orgullo
pudiera dilapidarlo, y solo dejó el surco
de todas las vidas no vividas, como un muro
altísimo, firme, inexpugnable, lejano?

¿Qué destapó la voz y qué la extravió?
¿El eco de su momento de vida es una apología o una acusación?
¿De qué y contra quién, entonces? ¿Ante qué tribunal?
¿O es solamente un llanto embalsamado, la ceniza de hogueras extinguidas
en un álbum de símbolos de uso privado, o igualmente
una espiral de humo que va cambiando de forma en un cielo tranquilo?
¿Y a quien pertenece el olvido?

Sí, que extraña y breve fue la juventud.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 21 Jun 2017, 02:41

.


“STILL LIFE”

Y estaban locas de tiempo las campanas.
LUIS ROSALES

En va t’esperen els camins intactes
com la casa dels teus quan ja no hi són.

Totes les coses s’han despullat de tu sense saber-ho.

Els dies i les nits passen i resten.
Inquiet alena el mar i el vent cisella
la brusca claredat d’un buit diàfan
al compàs ondulant de les clepsidres
de tan precisa transparència secreta.

Enllà, inconcebiblement,
les fulles llisquen lentes aigües avall dels rius,
els arbres creixen i el silenci és ample.


“STILL LIFE”

Y estaban locas de tiempo las campanas.
LUIS ROSALES

En vano te esperan los caminos intactos
como la casa de los tuyos cuando ya no están.

Todas las cosas se han desnudado de ti sin saberlo.

Los días y las noches pasan y quedan.
Inquieto alienta el mar y el viento cincela
la brusca claridad de un vacío diáfano
al compás ondulante de las clepsidras
de tan precisa transparencia secreta.

Más allá, inconcebiblemente,
las hojas se deslizan lentas aguas abajo de los ríos,
los árboles crecen y el silencio es amplio.


PAISATGE NOCTURN
(Record, potser, d’un quadre de Lyonel Feininger)

In andern Räumen schlug die lustigen Gezelte das Licht auf.

NOVALIS

Al davant, lluny, s’estenen sis edificis junts
de quatre plantes, amb àmplies finestres repartides
a intervals regulars al llarg del mur,
blanc i continu, que tanca l’horitzó
a més de mitja alçada i deixa entreveure a penes
les siluetes difuses de blocs més elevats
al fons, contra el cel clos i les llargues dreceres
desertes que el limiten. Les finestres amb llum
semblen un ordre d’ulls esparsos i remots,
i forcen a pensar en vides separades,
paret rera paret, en gent que para taula,
segueix els noticiaris o parla per telèfon,
aliena al fred i la foscor pertot,
probablement cansada.
Ombres imaginades dins de cercles de llum massa distants.

Enfora, els fanals dels carrers no il.luminen ningú.
L’espai és el palau d’uns déus que no l’habiten,
poblat per rengles d’arbres en simetria de soques
obertes cap amunt en un garbuix de rames
que s’estiren i ordeixen delirants teranyines
per a enxampar l’àgil ocell del vent.
A dalt, els albs espectres de les gavines
xisclen imprecacions que no seran ateses,
com ànimes o taques que s’envolen perquè les oblidem.
Guspires que crepiten fora d’un temps suspés.

El silenci, llavors, s’estén com un sudari, opac i dens,
entre núvols metàl.lics, i no travessa els vidres.
El fred ho aquieta tot, els malalts dormen
i la mateixa angoixa té una compacitat difuminada,
mirada endins,
mentre la nit s’imposa, en la ciutat immòbil.

PAISAJE NOCTURNO
(Recuerdo, quizá, de un cuadro de Lyonel Feininger)

In andern Räumen schlug die lustigen Gezelte das Licht auf.
NOVALIS

Delante, lejos, se extienden, juntos, seis edificios
de cuatro plantas, con amplias ventanas repartidas
a intervalos regulares a lo largo del muro,
blanco y continuo, que cierra el horizonte
a más de media altura y deja entrever apenas
las siluetas difusas de bloques más elevados
al fondo, contra el cielo cerrado y los largos atajos
desiertos que lo limitan. Las ventanas iluminadas
parecen una serie de ojos esparcidos y remotos,
y obligan a pensar en vidas separadas,
pared tras pared, en gente que dispone la mesa,
sigue los noticiarios o habla por teléfono,
ajena al frío y a la oscuridad por todas partes,
probablemente cansada.
Sombras imaginadas dentro de círculos de luz demasiado distantes.

Afuera, las farolas de las calles no iluminan a nadie.
El espacio es el palacio de unos dioses que no lo habitan,
poblado por hileras de árboles en simetría de troncos
abiertos hacia arriba en una confusión de ramas
que se estiran y tejen delirantes telarañas
para atrapar al ágil pájaro del viento.
Arriba, los albos espectros de las gaviotas
chillan imprecaciones que no serán atendidas,
como almas o manchas que se elevan para que las olvidemos.
Chispazos que crepitan fuera de un tiempo suspendido.

El silencio, entonces, se extiende como un sudario, opaco y denso,
entre nubes metálicas, y no atraviesa los cristales.
El frío lo aquieta todo, los enfermos duermen
y la misma angustia tiene una densidad difuminada,
vista hacia adentro,
mientras la noche se impone, en la ciudad inmóvil.


LLÀNTIA VOTIVA

¿Per què, si allà descansen sense temps,
la visita dels morts més estimats
ens aborrona el son?

Tal com a les capelles les espelmes
oscil.len als corrents de les naus buides,
el sord alé nocturn fa que tremole,
alta, sagrada i sola, la flama de l’amor,
però no la pot véncer.

D’aquesta llum no seràs defraudada.
Els vots mai exigits vinculen sempre.


LÁMPARA VOTIVA

¿Por qué, si allá descansan sin tiempo,
la visita de los muertos más queridos
nos inquieta el sueño?

Tal como en las capillas las velas
oscilan por las corrientes de las naves vacías,
el sordo aliento nocturno hace que tiemble,
alta, sagrada y sola, la llama del amor,
pero no la puede vencer.

Por esta luz no serás defraudada.
Los votos nunca exigidos vinculan siempre.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 24 Jun 2017, 04:34

.


NÈKIA

Visquem-ne acompanyats
com si només ens departís una paret de fum
que priva sols de veure’ns.

JOAN VINYOLI

És així com els morts se’ns fan presents,
a penes perceptibles, com la remor del mar
o el crit d’una cornella dispersant-se
en el cel blanc i mut.
Pot ser que tinguen fred, o vulguen recordar
els éssers i les coses que estimaren,
o encara protegir-nos, saber-nos a recer.
És per aixó que vénen, silenciosos,
i palpen les parets que van ser seues
i esguarden a través de finestrals opacs.

Que a poc a poc oscil.len vora nostre
els morts quan ens visiten.
Amb quina cura humil acaricien
els mobles vells, les fotos, els coixins,
les espatles dels fills, tendrament temerosos
de la por d’inquietar-nos, cohibits dins d’un espai
que s’ha tornat alié, potser hostil.
No-res, un fum, una tènue frontera,
amb tot infranquejable, ens en separa sempre,
intrusos de la vida que els ha girat l’esquena.

La presència dels morts ve com la pluja
quan ja no se l’espera, quan tot calla,
nit endins, temps endins, pèrdua endins
vora la pell de l’alba, i la seua quietud
ens propicia el món per última vegada.

Només aquest comiat ens acompanya
ara que el vent pregona
la seua veritat de vidre de ningú.

NEKIA

Vivamos acompañados
como si solo nos separara una pared de humo
que impide solo vernos.

JOAN VINYOLI

Así es como los muertos se nos presentan,
apenas perceptibles, como el rumor del mar
o el grito de una corneja dispersándose
en el cielo blanco y mudo.
Puede ser que tengan frío, o quieran recordar
los seres y las cosas que amaron,
o todavía protegernos, servirnos de cobijo.
Por eso vienen, silenciosos,
y palpan las paredes que fueron suyas
y miran a través de opacos ventanales.

Qué despacio fluyen junto a nosotros
los muertos cuando nos visitan.
Con qué humilde cuidado acarician
los viejos muebles, las fotos, las almohadas,
los hombros de los hijos, tiernamente temerosos
por el miedo a inquietarnos, cohibidos dentro de un espacio
que se les ha vuelto ajeno, quizá hostil.
Nada, un humo, una tenue frontera,
con todo infranqueable, nos separa siempre,
intrusos en la vida que les ha vuelto la espalda.

La presencia de los muertos viene como la lluvia
cuando ya no se la espera, cuando todo calla,
noche adentro, tiempo adentro, pérdida adentro
junto a la piel del alba, y su quietud
nos propicia el mundo por última vez.

Solo esta despedida nos acompaña
ahora que el viento pregona
su verdad de cristal de nadie.


SUSINETA

I la vida, en resum,
que és sino una pregunta
balbejada més que no formulada
i que no rep resposta
que no siga el dolor amb què claudica el cos
vençut contra ell mateix en una lluita estèril.

És ben sabut: tot conclou en dolor,
de vegades en un dolor paorós,
terrible, escruixidor, que crema els polsos
mentre gela la sang dels testimonis.
Morir és un treball molt llarg i molt feixuc,
que no dóna descans de dia o de nit,
reclama tot l’alé i no té recompensa.

És ben sabut també que no vol ser
aquesta la resposta que buscàvem,
però això no n’atenua l’espant
ni apaivaga la febre
ni ens obri cap drecera per fugir
a l’ordenada quietud del temps passat
o al cancel.lat futur que res convoca.

No pogué ser llavors, quan la mort t’aferrava
amb la lenta demora d’un botxí
segur del seu ofici, esgarrapant-te el ventre.
Hagué de ser abans, quan les paraules
encara et sustentaven a la vida
i encara tenies forces
per a invocar l’instant del teu inici,
i oferir-nos-el, net, com un escut,
com un conjunt de mots, com una herència última.

Les primeres imatges del teu món
eren un carrer fresc i un vespre ombrós
en què algú va interrompre
l’eternitat del joc que et substanciava
per demanar el nom
a la petita cosa que eres tu.
I sentires llavors
l’estrany orgull de ser per primer colp.

Ho vas contar als fills
poc abans del final,
que el teu primer record
era el nom de ta mare
i el teu -que era el mateix
en versió diminuta,
i que amb el pas del temps
hagué de ser també
el de la teua filla-
proclamats amb deler.

Això vas recordar. ¿I ara potser això,
la pura afirmació feliç de ser
dins del cercle dels noms, al principi de tot,
un intent de resposta, abans que el tremolor
i l’insomni i el crit se t’endugueren?

En acabat, l’oblit ho renta tot.
Però és l’oblit dels altres.

SUSINETA

Y la vida, en resumen,
qué es sino una pregunta
balbuceada más que formulada
y que no recibe otra respuesta
que no sea el dolor con que claudica el cuerpo
vencido contra él mismo en una lucha estéril.

Es bien sabido: todo acaba en dolor,
a veces en un dolor pavoroso,
terrible, estremecedor, que quema los pulsos
mientras hiela la sangre de los testigos.
Morir es un trabajo muy largo y muy pesado,
que no da descanso de día o de noche,
reclama todo el aliento y no tiene recompensa.

Es bien sabido también que no quiere ser
esta la respuesta que buscábamos,
pero esto no atenúa el espanto
ni apacigua la fiebre
ni nos abre ningún atajo para huir
a la ordenada quietud del tiempo pasado
o al cancelado futuro que nada convoca.

No pudo ser entonces, cuando la muerte te aferraba
con la lenta demora de un verdugo
seguro de su oficio, arañándote el vientre.
Tuvo que ser antes, cuando las palabras
aún te sujetaban a la vida
y todavía tenías fuerzas
para invocar el instante de tu inicio,
y ofrecérnoslo, limpio, como un escudo,
como un conjunto de palabras, como una herencia última.

Las primeras imágenes de tu mundo
eran una calle fresca y un anochecer umbroso
en que alguien interrumpió
la eternidad del juego que te sustanciaba
para preguntar su nombre
a la pequeña cosa que eras tú.
Y sentiste entonces
el extraño orgullo de ser por primera vez.

Lo contaste a los hijos
poco antes del fin,
que tu primer recuerdo
era el nombre de tu madre
y el tuyo -que era el mismo
en versión diminutiva,
y que con el paso del tiempo
tuvo que ser también
el de tu hija-
proclamados con pasión.

Esto recordaste. ¿Y ahora quizá esto,
la pura afirmación feliz de ser
dentro del círculo de los nombres, al principio de todo,
un intento de respuesta, antes que el temblor
y el insomnio y el grito se te llevaran?

Al final, el olvido lo lava todo.
Pero es el olvido de los otros.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom 25 Jun 2017, 05:44

.


CONJECTURA

L’ofici de fer versos té que no és un ofici,
és un rampell,  una inquietud obscura,
una pregunta urgent que no es pot desatendre
o un joc obligatori que ens condemna a ser lliures,
que no consent cap mètode i no es pot defugir.

I de nou ens trobem salmodiant decasíl.labs
en el confessionari. O alexandrins, si cal
(“salmodiar decasíl.labs en el confessionari”,
tal és el veredicte, escaientment mordaç
d’un crític sapientísssim sobre aquest exercici).
¿Per què, si no, han de servir els versos?
¿Per recordar que Adonais va morir
i alçar els ulls en blanc a un cel immòbil?
¿Per reviure l’encís de les ciutats barroques
de vels i murtra i alabastre i blaus
incandescents que van ser nostres, lluny?
¿Per asclar l’últim tors d’un ordre debolit?
¿Per proveir-nos més emocions en conserva?
¿Per jugar als titelles de la revolució?
¿Per encerclar l’ocult amb la trampa dels mots?

No ens ofenem ni a nosaltres mateixos
i no revelem res que no sapiem de sobres.
Les paraules no són armes ni fàrmacs,
no conjuren l’horror dels qui pateixen
ni allarguen ni un segon els breus instants del goig
ni almenys calmen l’insomni, o el desfici
del seu mateix soroll, grosser com una injúria.

Val més comptar les síl.labes, provar
de dir què ens passa, per si l’importa a algú
(perquè volem la llum, però també la dansa,
la dansa en companyia), sense cap més motiu,
amb una furiosa aplicació,
com si fos necessari, ara i en aquest lloc.

O bé enyorar la música.


CONJETURA

El oficio de hacer versos ocurre que no es un oficio,
es un arrebato, una oscura inquietud,
una urgente pregunta que no se puede desatender
o un juego obligatorio que nos condena a ser libres,
que no consiente ningún método y no se puede rehuir.

Y de nuevo nos encontramos salmodiando decasílabos
en el confesionario. O alejandrinos, si hace falta
(“salmodiar decasílabos en el confesionario”,
es el veredicto, oportunamente mordaz
de un crítico sapientísimo sobre este ejercicio).
¿Para qué, si no, tienen que servir los versos?
¿Para recordar que Adonais murió
y levantar los ojos en blanco a un cielo inmóvil?
¿Para revivir el encanto de las ciudades barrocas
de velos y arrayán y alabastro y azules
incandescentes que fueron nuestras, lejos?
¿Para fragmentar el último torso de un orden aniquilado?
¿Para proveernos más emociones en conserva?
¿Para jugar a los títeres de la revolución?
¿Para rodear lo oculto con la trampa de las palabras?

No nos ofendemos ni a nosotros mismos
y no revelamos nada que no sepamos de sobra.
Las palabras no son armas ni fármacos,
no conjuran el horror de quienes sufren
ni alargan ni un segundo los breves instantes del gozo
ni al menos calman el insomnio, o la desazón
de su mismo ruido, zafio como una injuria.

Vale más contar las sílabas, probar
a decir qué nos pasa, por si le importa a alguien
(porque queremos la luz, pero también la danza,
la danza en compañía), sin ningún motivo más,
con una furiosa aplicación,
como si fuera necesario, ahora y en este lugar.

O bien añorar la música.


MUSEU

A Sebastià Alzamora


La indústria abans que res:
pedres tallades, raspadors, burins,
la destral musteriana de brusca simetria
i la minúcia gràcil de les puntes de dard
magadalenianes sotgen la presa a dins del bosc
amb la blana elegància de l’antílop
que el caçador dibuixa en la plaqueta
ple d’àvida tendresa. Els ídols oculats
després, la dansa en rogle de l’abric de Cogul,
falces, morters, terrissa humil, la fina
decoració cardial i l’esveltesa
de les copes argàriques, alçades
en l’ondulant silenci de les formes
de tants mil.lennis muts.
Els sivells de les dones poderoses
i les destrals de bronze, les urnes cineràries
i les gerres ventrudes on esbarts
de nobles ibers morts ballen sardana.
Les cràteres pintades on brilla la paraula:
Agamèmnon s’endú la filla a l’ara,
i Aquil.les, ajupit, aguaita el jove Troilus.
L’heroi d’ull fix, després, mata Pentesilea.
La pietat o l’amor travessa les mirades
i la fletxa de Paris ja és a l’arc
tant com l’odi en el puny de Filoctetes.
Erifile acomiada el marit Amfiarau,
l’heroi vident, que es gira per mirar-la,
i ho sap tot, quan parteix, i el petit Alcmeó
saluda el pare.
Tot és irreparable,
la llança d’Aquil.leu i el collar d’Erifile.
Un bany de sang orla figures negres.

En la llosa d’un mestre
els deixebles atenen la lliçó,
els rotllos de papir ben agafats.
L’auriga del mosaic celebra el triomf.
Un taverner vigila la descàrrega
dels grans tonells de vi
que han d’exaltar els homes fins al càntic.
Al simposi el coper va omplint els gots,
l’aede cante i dansen les esclaves
que en acabant hauran de satisfer
els convidats embriacs. Hathor, la d’ulls bovins,
exorna el sistre de música inoïda.
En un tumult els déus rapten Prosèrpina
mentre les serps s’enrosquen als cabells
sobre el crit espantós de la Medusa.
¿Els rostres de El Faium,
amb ulls botits i somriures de cera,
ens miren a nosaltres?
Al final, entre comtes i abats
que jauen embeguts del seu somni de pedra,
la Majestat de Déu esguarda i jutja.

Als soterranis, lluny,
s’amunteguen les caixes d’objectes prescindits
i tan semblants a aquests, que un dia varen ser
preciosos per a algú, o útils, simplement,
en els treballs dels dies:
deixes d’una ciutat de sobte aniquilada.
Un vast i atapeït depòsit on reposa
el que generacions de mans
van modelar, acariciar, brandar
o desfer a bocins. Les mans, mares del món,
¿quantes se n’ha engolit la terra nodridora?
El riu de la memòria és fet de pols,
però també de brasa, en correntia tenaç,
com ara un foc que s’encén i s’apaga,
la mesura del qual tothom ignora.
En la seua quietud, sols és visible
una mínima part del que ens sosté.

El silenci s’arrapa a les parets
igual que un prec recòndit
i el recorrem ben sols, però no com a intrusos.
Ens acompanya aquest cafarnaüm
de figures de marbre i carasses d’algeps,
de falcates i escuts, i d’atifells de cuina
i de llaurar, conjurs contra la sarna,
lacrimaris de vidre, didals, daus,
làpides il.legibles, anells, llànties, lararis,
divinitats minúscules que imploren
les nostres oracions
i agulles de cosir que esperen l’ama.

De tant en tant, potser, alguna cosa en punxa,
com un eco estantís de tanta vida morta
o un reconeixement. Tot és arqueologia.
Dins l’aire quiet, els bronzes dels espills
reflecteixen la llum d’aquest matí
com el vol de la fletxa busca el blanc.

MUSEO

A Sebastià Alzamora

La industria antes que nada:
piedras cortadas, raspadores, buriles,
el hacha musteriense de brusca simetría
y la minucia grácil de las puntas de dardo
magadalenienses acechan a la presa en el bosque
con la blanda elegancia del antílope
que el cazador dibuja en la plaqueta
lleno de ávida ternura. Los ídolos oculados
después, la danza en corro del refugio de Cogul,
hoces, morteros, barro humilde, la fina
decoración cardial y la esbeltez
de las copas argáricas, alzadas
en el ondulante silencio de las formas
de tantos milenios mudos.
Las hebillas de las mujeres poderosas
y las hachas de bronce, las urnas cinerárias
y las jarras ventrudas donde bandadas
de nobles íberos muertos bailan sardanas.
Las cráteras pintadas donde brilla la palabra:
Agamenón lleva a su hija al ara,
y Aquiles, agazapado, observa al joven Troilo.
El héroe de ojo penetrante, después, mata a Pentesilea.
La piedad o el amor atraviesan las miradas
y la flecha de Paris ya está en el arco
igual como el odio en el puño de Filoctetes.
Erifile despide a su marido Amfiarao,
el héroe vidente, que se vuelve a mirarla,
y lo sabe todo, cuando parte, y el pequeño Alcmeón
saluda a su padre.
Todo es irreparable,
la lanza de Aquileo y el collar de Erifile.
Un baño de sangre orla figuras negras.

En la pizarra de un maestro
los discípulos atienden la lección,
los rollos de papiro bien sujetos.
El auriga del mosaico celebra el triunfo.
Un tabernero vigila la descarga
de los grandes toneles de vino
que tienen que exaltar a los hombres hasta el cántico.
En el simposio el copero va llenando los vasos,
el aedo canta y danzan las esclavas
que al finalizar tendrán que satisfacer
a los invitados ebrios. Hathor, la de ojos bovinos,
exorna el sistro de música inaudita.
En un tumulto los dioses raptan a Proserpina
mientras las serpientes se enroscan a los cabellos
sobre el grito espantoso de Medusa.
¿Los rostros de El Faium,
con los ojos hinchados y sonrisas de cera,
nos miran a nosotros?
Al final, entre condes y abades
que yacen embebidos de su sueño de piedra,
la Majestad de Dios observa y juzga.

En los sótanos, lejos,
se amontonan las cajas de objetos desechados
y tan parecidos a aquellos, que un día fueron
preciosos para alguien, o útiles, simplemente,
en los trabajos de los días:
legados de una ciudad súbitamente aniquilada.
Un vasto y repleto depósito donde reposa
lo que generaciones de manos
modelaron, acariciaron, doblaron
o deshicieron en pedazos. Las manos, madres del mundo,
¿cuántas se ha tragado la tierra nutricia?
El río de la memoria está hecho de polvo,
pero también de brasa, en corriente tenaz,
como por ejemplo un fuego que se enciende y se apaga,
cuyo tamaño todo el mundo ignora.
En su quietud, solo es visible
una mínima parte de lo que nos sostiene.

El silencio se agarra a las paredes
igual que un ruego recóndito
y lo recorremos muy solos, pero no como intrusos.
Nos acompaña esta aglomeración
de figuras de mármol y cabezas de yeso,
de falcatas y escudos, y de utensilios de cocina
y de arar, conjuros contra la sarna,
lacrimarios de vidrio, dedales, dados,
lápidas ilegibles, sortijas, lámparas, lararios,
divinidades minúsculas que imploran
nuestras oraciones
y agujas de coser que esperan a su ama.

De vez en cuando, quizá, algo nos punza,
como un eco estadizo de tanta vida muerta
o un reconocimiento. Todo es arqueología.
Dentro del aire quieto, los bronces de los espejos
reflejan la luz de esta mañana
como el vuelo de la flecha busca el blanco.


Enric Sòria
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.

avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25778
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 26 Jun 2017, 04:17

.


BATRE XABIERO

Per a Pep Gimeno i Miquel Gil,
custodis d’un art mil.lenari


Alt és el cant, el foc
que s’arrapa a la sang
i s’esmola en clamor,
el sol que encén la terra,
la terra eixuta. Segles
de terra eixuta. Foc
a dalt del cel, i a l’infern
foc, i foc a les entranyes.
Sempre. La terra eixuta. El cant
que s’arrapa pertot
i la mar que colpeja
onada sobre onada
i no apaga la set,
la set del camp, el plany
que s’allarga en un crit
damunt la terra encesa,
eixuta com un roc,
i cremen els rostolls
i el sol bada les pedres
i assota les bardisses
allà on els hòmens forcen
de sol a sol el cant
que van fer seu i el dol
de la terra roent
amb una llarga veu
que crema a dins del foc
d’aquesta terra nostra
que no ens escolta mai.

El fosc alé del cant
agrana a poc a poc
la cendra innumerable
de les generacions
com una llarga agulla
contra el cel de metall,
el clam incompartible
de l’home sota el sol
que no s’acaba mai
vora els barrancs tan secs
com l’ànima dels morts.
Ací canten els hòmens
com si el temps no existira
i tot només fos sol
i llum incandescent
i terra eixuta i sal
i aquesta sequedat
fos casa nostra sempre.
Només hòmens i foc
damunt la llarga esquena
del camp que mai no es venç
dins la brasa diàfana del món.

És una flama tot,
la terra, el sol, la set,
les vespes enfebrades,
els margalls assecats
on la rella es deté,
la fiblada lluent
de la llum als baladres.
Callen els esbarzers,les argelagues
callen, les rambles pedregoses,
els canyats erts. Tota la terra calla
davall la rella greu
i venja la ferida.
Només sospira el mar,
salat com la suor
i lluny, com tot recer.

I ací és on hem de viure
perquè no hi ha pietat i no s’espera,
perquè els hòmens treballen
una terra enemiga.
Ells ho saben i alcen
la foguera del cant,
la llarga i alta pena
de ser foc ells també,
brasa de sang, clamor
contra el cel que no sent,
contra la terra encesa.

I el foc preserva el cant
i el petrifica.


BATIR XABIERO
(Cantar de trilla)

Para Pep Gimeno y Miquel Gil,
custodios de un arte milenario


Alto es el canto, el fuego
que se agarra a la sangre
y se afila en clamor,
el sol que enciende la tierra,
la tierra seca. Siglos
de tierra seca. Fuego
en el cielo, y en el infierno
fuego, y fuego en las entrañas.
Siempre. La tierra seca. El canto
que se agarra a todo
y el mar que golpea
ola tras ola
y no apaga la sed,
la sed del campo, el llanto
que se extiende en un grito
sobre la tierra encendida,
seca como una piedra,
y queman los rastrojos
y el sol raja las piedras
y azota las zarzas
allí donde los hombres fuerzan
de sol a sol el canto
que hicieron suyo y el luto
de la tierra al rojo vivo
con una larga voz
que quema dentro del fuego
de esta tierra nuestra
que no nos escucha nunca.

El oscuro aliento del canto
barre despacio
la ceniza innumerable
de las generaciones
como una larga aguja
contra el cielo de metal,
el clamor incompartible
del hombre bajo el sol
que no se acaba nunca
junto a los barrancos tan secos
como el alma de los muertos.
Aquí cantan los hombres
como si el tiempo no existiese
y todo fuera solo sol
y luz incandescente
y tierra seca y sal
y esta sequedad
fuera nuestra casa siempre.
Solo hombres y fuego
sobre la ancha espalda
del campo que nunca se vence
dentro de la brasa diáfana del mundo.

Es una llama todo,
la tierra, el sol, la sed,
las excitadas avispas,
los margales secos
donde la reja del arado se detiene,
la punzada reluciente
de la luz en las adelfas.
Callan las zarzas, las aulagas
callan, las ramblas pedregosas,
los cañizares yertos. Toda la tierra calla
bajo la reja grave
y venga la herida.
Solo suspira el mar,
salado como el sudor
y lejano, como todo cobijo.

Y aquí es donde tenemos que vivir
porque ni hay piedad ni se espera,
porque los hombres trabajan
una tierra enemiga.
Ellos lo saben y levantan
la hoguera del canto,
la larga y alta pena
de ser fuego ellos también,
brasa de sangre, clamor
contra el cielo que no oye,
contra la tierra encendida.

Y el fuego preserva el canto
y lo petrifica.


EXCURSIÓ A L’ALT MAESTRAT

A Vicent Alonso i Anna Montero

Sweet day, so cool, so calm, so bright.

GEORGE HERBERT

El poble s’alça sol dalt de la penya
sota l’ull dels voltors i el cel altíssim.
La serra eleva crestalleres blanques
amb mut imperi al fons. Cap soroll bada
el vidre de la llum. No hi ha ningú.
Ací l’hivern és dur.
Els homes fugen a la tebior del pla
o s’acullen a la pietat del foc,
esquerps i vells, uns amb l’aspre terròs
que van voler fer seu i els ha gastats.

Ens endinsem pels camps. Travessem d’esma
senderes desertades i masos en ruïnes
per on s’estén l’insomni dels asfòdels.
Les savines s’arrapen a la gleva
dels marges ensulsiats arran de bosc,
d’on la terra cap als barrancs s’esgola
a poc a poc. La roca persisteix.
Només les salvatgines recorren aquest regne
que fou terra dels homes,
vella terra sotmesa, terra del caçador.
Som els fills de l’arquer que sotjava a Valltorta,
però els pares han mort i hem desistit.
Busquem sols que el silenci ens faça companyia
tot i saber que és fred i no ens acollirà.

¿Qui rebrà les ofrenes per ningú demanades?
¿Qui voldrà atendre el prec de l’estranger?
El món torna al misteri quan els homes no hi són.
Debades mesurem la vastedat del temple.
La terra no ens pertany ni hi pertanyem. Ja no.
El paradís no era per nosaltres. És inhòspit
com els ulls dels voltors i la remor del gel
que llisca lentament sobre els prats erms
mentre la llum es fon. És hora que marxem.


EXCURSIÓN AL ALTO MAESTRAZGO

A Vicent Alonso y Anna Montero

Sweet day, so cool, so calm, so bright.
GEORGE HERBERT

El pueblo se levanta solo sobre la peña
bajo el ojo de los buitres y el cielo altísimo.
La sierra eleva carenados blancos
con mudo imperio al fondo. Ningún ruido distrae
el cristal de luz. No hay nadie.
Aquí el invierno es duro.
Los hombres huyen a la tibieza del llano
o se acogen a la piedad del fuego,
ariscos y viejos, hechos unos con el áspero terrón
que quisieron hacer suyo y los ha gastado.

Nos adentramos por los campos. Atravesamos rutinariamente
senderos desiertos y cortijos en ruinas
por donde se extiende el insomnio de los asfódelos.
Las sabinas se agarran a la gleba
de los derruidos márgenes junto al bosque,
de donde la tierra se desgarganta hacia los barrancos
despacio. La roca persiste.
Solo las salvajinas recorren este reino
que fue tierra de hombres,
vieja tierra sometida, tierra del cazador.
Somos los hijos del arquero que acechaba en Valltorta,
pero nuestros padres han muerto y hemos desistido.
Buscamos solo que el silencio nos haga compañía
a pesar de saber que es frío y no nos acogerá.

¿Quién recibirá las ofrendas por nadie solicitadas?
¿Quién querrá atender el ruego del extranjero?
El mundo vuelve al misterio cuando los hombres no están.
En balde medimos la vastedad del templo.
La tierra no nos pertenece ni le pertenecemos. Ya no.
El paraíso no era para nosotros. Es inhóspito
como los ojos de los buitres y el rumor del hielo
que desliza lentamente sobre los prados baldíos
mientras la luz se funde. Es hora de que nos vayamos.


Enric Sòria (Arqueologia, 2012)
(Versión de Pedro Casas Serra)


FIN


.


Contenido patrocinado

Re: Enric Sòria: Arqueologia, 2012

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Mar 12 Dic 2017, 14:59