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Brevísima introducción a la poesía brasileña

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Maria Lua
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Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Sáb 15 Nov 2014, 05:40

Gabriel Gómez
gmotessel@lycos.com

Brevísima introducción a la poesía brasileña





Cuando el Papa Alejandro VI trazó su famosa línea divisoria, no sólo ató a Portugal a su designio, sino que estableció una frontera difícilmente superable aún en nuestros días: Brasil es otra cosa respecto a Latinoamérica.

   Su mismo descubrimiento está lleno de dudas, la colonización portuguesa fue más lenta, el libre tránsito de personas esclavizadas (durante mucho tiempo la sociedad brasileña soportó el peso moral de un complejo de culpa), la abolición de la esclavitud fue lograda hasta 1890, su independencia sui generis, su lenguaje, raíces, historia y geografía, hacen de Brasil un fenómeno singular en nuestro continente. La literatura también siguió por un sendero distinto.

   En el período barroco destacaremos un poeta: Gregorio de Matos (1626-1696), figura legendaria, nacido en Bahía. Se doctoró en leyes por la Universidad de Coimbra, fue abogado en Lisboa y a los 58 años regresó a Brasil huyendo de las persecuciones acarreadas por su vida irregular, de juglar, bohemio y satírico incorregible. Escribió poemas religiosos y amatorios cercanos a Quevedo. Recientemente Ana Miranda lo tomó como tema para una espléndida novela "Boca del Infierno".

   El Romanticismo fue la corriente estética a través de la cual comenzó a expresarse el Brasil independiente. Desde Goncalvez de Magalhäes hasta Castro Alves, hubo una cohorte de poetas en los imperios de Don Pedro I y Don Pedro II en cuatro generaciones. Goncalvez Díaz es el más representativo, en su sangre circulaban las sangres portuguesa, india y negra y sus conflictos concurrían en una figura compleja y atormentada.

   Tras el Parnasianismo vino la corriente del simbolismo que creció sobre las reliquias del Romanticismo, y destaca el llamado "Dante negro": Cruz e Souza (1861-1898), hijo de esclavos manumitidos, de fascinante escritura donde se hermanan la extravagancia y el misterio con singular virtuosismo. Considerado por Roger Bastide como uno de los tres grandes poetas simbolistas, al lado de Mallarmé y Stefan George.

Almas sin rumbo ya, y pechos sin destino,
Van en busca de ti por regiones inciertas...
Y en tu soñar astral, mago y luciferino
Hallan para el amor grandes puertas abiertas.

   Durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX el Brasil se transformó con rapidez, tras algunos episodios sangrientos se inició un período de paz que coincidió con el apogeo del café y la expansión industrial que transformaron al país es un escenario de contrastes donde miseria y riqueza alternaban, así como ciudades en rápido crecimiento al lado de amplias regiones inexploradas. En Sao Paulo, la principal ciudad industrial, se inició de hecho la primera manifestación moderna de la literatura brasileña con la llamada semana del Arte Moderno en 1922, al que concurrieron, entre otros, los poetas Oswald de Andrade, Mário de Andrade y el músico Heitor Villalobos. Fue un escándalo, hubo aullidos, voces de animales, clamorosas protestas del público y ataques desconsiderados de la prensa, había nacido el modernismo (nada en común, excepto el nombre, con el movimiento de Rubén Darío).

   Los modernistas pretendían crear una nueva cultura para el Brasil, romper los moldes precedentes, poetizar la civilización, que el ritmo de la poesía fuera el de las fábricas. La nueva poesía debía reflejar toda la problemática de una nación en desarrollo, utilizar las palabras típicas del habla del país, giros y locuciones del pueblo, escribir bien el portugués de Brasil. Luego el movimiento se dividió en otros grupos, algunos antagónicos, como el Verdeamarela, el Pau-Brasil, el Manifiesto antropofágico, la revista Festa.

   Entre los precursores del movimiento señalaremos a Manuel Bandeira, llamado el San Juan Bautista del movimiento. Entre los posmodernistas destacan Carlos Drumond de Andrade, Jorge de Lima, Cecilia Meireles, Murilo Mendez, Vinicius de Moraes y Mario Quintana, entre otros. En los neomodernistas, conocidos como "generación del 45", destacan; Joao Cabral de Melo Neto y Ledo Ivo, quienes introdujeron en Brasil a Jorge Guillén, García Lorca, Garcilaso, Góngora, Ezra Pound, Dylan Thomas, Fernando Pessoa, Joyce, Rilke, Saint-John Perse.

   La dictadura militar en 1964, que concluyó 21 años después, con su acción represora dio como resultado dos tendencias de la poesía: los comprometidos políticamente, entre los que destacan Ferreira Gullar y Thiago de Mello; y los concretistas, Decio Pignatari y los hermanos Haroldo y Augusto de Campos, que derivaron hacia la revolución sintáctica del lenguaje aboliendo la lírica y convirtiéndola en un remedo de diseño gráfico publicitario. Otros nombres a considerar son los de Affonso Romano y Fernando Ferreira de Loanda.

   Manuel Bandeira (Recife 1886-1968) obligado por la tuberculosis suspendió sus estudios de arquitectura. Influido por Apollinaire comenzó a experimentar con el verso libre. Cultivó la amistad con Paul Eluard. De poesía irónica, teñida de humor negro como en ese examen médico referido en "neumotórax", o esa "Estrella de la mañana" vista como una Virgen mal sexuada, una jirafa de dos cabezas que peca con los granujas, con griegos y troyanos, con curas y sacristanes. También se encuentra ese bicho que, en la inmundicia del patio, busca comida entre los desperdicios y que es, desde luego, un hombre. Su poesía es una constante preparación para la muerte, como diría Rilke, porque la vida es un milagro, todo es milagro menos la muerte, la bendita muerte que es el fin de todos los milagros. En su poética se dice harto del lirismo bien portado, político, raquítico, sifilítico, porque no quería saber más del lirismo que no era liberación. Leamos unos párrafos de su "Preparación para la muerte":

La vida es un milagro.
Cada flor,
con su forma, su color, su aroma;
cada flor es un milagro.
Cada pájaro,
con su plumaje, su vuelo, su canto;
cada pájaro es un milagro.
El espacio, infinito;
el espacio es un milagro,
el tiempo, infinito,
el tiempo es un milagro.
Todo es milagro.
Todo, menos la muerte.
-Bendita la muerte, que es el fin de todos los milagros.

   De "El animal" extractamos:

Ayer vi un animal
en el basurero del patio;
buscada comida entre los desechos,
Cuando encontraba algo
no examinaba ni olía
tragaba vorazmente
el animal no era un perro
ni un gato
ni una rata.
Dios mío, el animal era un hombre.

   Y del "El último poema":

Así quisiera yo mi último poema
Que fuese tierno diciendo las cosas más sencillas y menos intencionadas
que fuese ardiente como un sollozo sin lágrimas
que tuviese la belleza de las flores casi sin perfume
la pureza de la llama en que se consumen los diamantes más límpidos
la pasión de los suicidas que se matan sin explicación.

   Jorge de Lima (Uniao 1898-1953), poeta, novelista y crítico. Se graduó en medicina. En los años 20 practicó activamente el modernismo. Sus poemas "negristas" de primera juventud muestran un profundo humanismo y conocimiento de la raza negra, recordemos "Esa negra Fuló", que encarna la esencia de la poesía brasileña negrista. Junto con Murilo Mendez forma parte de la poesía religiosa católica brasileña que, en la segunda etapa de su poesía incorpora líneas, símbolos y salmos de la iglesia. En sus poemas incluye deidades negras así como situaciones y pasión por los negros de Brasil. "Invención de Orfeo" donde fusiona lo vivencial con lo místico, concebido como una epopeya en diez cantos ejemplifica el agudo lirismo de De Lima en el que está siempre presente la sombra de Dios:

Las noches quedarán inmensa
La tristeza de las cosas será cada vez más profunda.
ahora paseas por los jardines intemporales.
Y aquí las noches serán inmensas.
Un monstruo fluye de ese poema
hecho de húmeda sal gema.
Y, consecuentes, he ahí otras investigaciones:
la neblina del río, los senos vistos
Huellas, el asma colegial, las noches vivas,
las falenas en el techo...
El poema nace: Orfeo, Orfeo, Orfeo que me despierta.

   Cecilia Meireles (Río 1901-1964). Su poesía es directa, personal, llena de suavidad y pureza. Una de las voces más originales y personales, quizá la más notable poeta del siglo. Característico de su poesía son la profunda emoción y el sentido de soledad, la conciencia de la fugacidad de la vida, la temporalidad de los seres y las cosas, la finitud. Su obra se define como una amarga queja por el desengaño de lo que es vivir. Las raíces de su poesía se remontan al Oriente, a la Grecia antigua, a la Edad Media, al culto por la belleza. Las palabras adquieren en sus versos una segunda naturaleza. Su territorio es el de la belleza y la imaginación, a los que llega con una conciencia mística: "Mi infancia de niña me dio dos cosas que parecen negativas y que fueron siempre positivas para mí: silencio y soledad (...) La atmósfera de mi vida siempre fue mágica". Este "Retrato" suyo es conmovedor:

Yo no tenía el rostro de hoy,
tan calmo, tan triste, tan delgado
ni estos ojos tan vacíos,
ni amargo el labio (...)
¿en qué espejo se quedó perdido mi rostro?

   Murilo Mendez (Juiz de Fora 1902-1975). Perdió a su madre cuando tenía año y medio, su adolescencia fue célebre por lo tumultuosa e inestable. Antifascista convencido, amigo de los republicanos españoles y de la oposición a Salazar en Portugal. Entre sus numerosas ocupaciones fue notario e inspector de escuelas. En 1934 se convirtió al catolicismo. Reconoce su deuda con el Nuevo Testamento y el surrealismo francés. En su poesía se aprecia originalidad, confusión de tiempos, planos y formas, interacciones entre imágenes abstractas y concretas, una atmósfera de alucinación con tonos confesionales. Poesía despojada de toda lógica ("he procurado crear reglas y leyes propias, un ritmo personal, pero sin perder la vista la tradición"), pero también comprometida socialmente. Trataba de llegar al núcleo de la idea esencial, una imagen lo más directa posible:

soy el tipo acabado del sujeto
que no consigue nada en esta vida.
De este lado está mi cuerpo
está el sueño
está mi enamorada en la ventana
están las calles gritando de luces y movimiento
está mi amor tan lento
está el mundo golpeando en mi memoria
está el camino hacia el trabajo.
Me pegaron al tiempo, me pusieron
un alma viva y un cuerpo descoyuntado. Estoy
limitado al norte por los sentidos, al sur por el miedo
al este por el Apóstol San Pablo, al oeste por mi
                                                               [educación (...)
La atmósfera de mi vida siempre fue mágica.

   O este "Nosotros y las sombras":

Sabíamos que la noche era un jardín de lobos y de
                                                                           [nieve.
Y nos gustaba estar vivos, entre vinos y grasas,
muy lejos del mundo,
de toda presencia vana
envueltos en mantas y ternura.

   Mario Quintana (Alegrete 1906). Es un caso particular, a pesar de pertenecer por su edad al postmodernismo, no publicó su primer libro hasta 1940. Es una de las voces más líricas de Brasil. Resalta la brevedad de su lenguaje y la profundidad del mismo, la economía de medios influye en su directa comunicabilidad. Es característico su Sencillez, delicadez y humor fino:

La noche es una enorme esfinge de granito negro allá fuera.
Enciendo mi lámpara nocturna.
Pero, en los vientres, hay fetos pensativos desarrollándose
Y hay cabellos que están creciendo, lentamente, debajo de la tierra
Junto a raíces húmedas (...)
Imposible, querido doctor Watson, seguir el hilo de su confusa y deliciosa
                                                                                                       [historia.

   Carlos Drumond de Andrade (Itabira 1902-1987). Se graduó de farmacéutico. Su intención inicial era escribir con simplicidad, hacer descripciones objetivas sin comentarios estorbosos, pero su verso contiene alguna nota humorística o pesimista. Su idea es que la vida es algo oscura y angustiante, el poeta busca una vía de escape individual, pero también colectiva, tiene sentimientos de lucha contra la injusticia y la crueldad, la solidaridad humana en una palabra. Su poesía es su propia vida y la del Brasil:

Yo también fui brasileña
tan moreno como ustedes
Punteé guitarra, guié Ford
y aprendí en la mesa de los bares
que el nacionalismo es una virtud
Pero hay una hora en que los bares se cierran
y se niegan todas las virtudes.

   La condición de poeta le persigue:

No rimaré la palabra "mágico"
con la inadecuada palabra "trágico"
La rimaré con la palabra carne
o cualquier otra, pues todas me convienen
las palabras no nacen amarradas
saltan, se besan, se disuelven.
Sufrir es el otro nombre de vivir-

   No fue nunca un sentimental, conservó siempre la autodefensa de su individualidad mediante un humor satírico. Su obra creció por acumulación. Una colección termina una fase e introduce otra. Para él la vida misma es una imposibilidad:

Vomitar este tedio sobre la ciudad.
Cuarenta años y ningún problema
resuelto, ni siquiera planteado
Ninguna carta escrita, ninguna recibida.
Todos los hombres vuelven a casa.
Son menos libres pero llevan periódicos
y deletrean el mundo, sabiendo que lo pierden

   La historia de su vida es una vida sin fin: "He perdido el día. Y esa cosa fría (también llamada noche)/desciende". En el que sufrir es el otro nombre del acto de vivir, tan difícil como la mirada del buey hacia los hombres, como rumiar la verdad, como recorrer el vasto mundo con el corazón seco, su corazón que quedó en México en 1970, su corazón que ni juega ni conoce el arte de jugar, pero que quedó al lado de Pelé, Tostao y Rivelin
   Vinicius de Moraes (Río 1913-1980). Mezcla de trovador y lírico vigoroso, capaz de parafrasear a Leopardi, Rilke, T.S. Eliot con las "Mujeres huecas":

Somos, sí, las inorgánicas
frías estatuas de talco
con aliento de champagne
Y piernas de tacones altos (...)
Y en nuestras charlas ausentes
Todo quiere decir nada.

   Pero también capaz de cantar a la mujer "como la cosa más bella y más perfecta de toda la creación innumerable", y de repudiar a la poesía ante la tremenda realidad que le rodea, pidiendo perdón, como Marina Tsvietaieva, a todo cuanto no pudo cantar, "Madre, manda comprar un kilo papel en la tienda/Quiero hacer una poesía (...)". O bien de retornar al buen humor con la alegría de un Bossa Nova: "Que las feas me perdonen/pero la belleza es fundamental"; en "receta de mujer": "Que las concavidades y los pliegues tengan una temperatura que nunca sea inferior/A los 37 centígrados, pudiendo eventualmente provocar quemaduras de primer grado (...) que recuerden a un verso de Eluard (...) que se transforme en fiera sin perder su gracia de ave". Y alcanzar la más alta poesía en "Poema de Navidad" o en "El haber":


Para eso nos crearon:
Para recordar y ser recordados.
Para llorar y hacer llorar
Para enterrar a nuestros muertos.
Resta este corazón ardiendo como un cirio
en una catedral en ruinas, esta tristeza
ante lo cotidiano (...)

Resta este diálogo diario con la muerte, esta
                                                               [curiosidad
ante el momento que vendrá, cuando, apresurada,
ella entreabra mi puerta como una vieja amante
sin saber que es mi última novia.

   Ledo Ivo (Maceló 1924). Se graduó en 1949 en la Facultad de Derecho. Ha ejercido el periodismo. Es, tal vez, el más importante poeta vivo de Brasil, con gran variedad de temas y recursos formales, sin tratarse de un poeta estrictamente "social", aunque abunda en alusiones de encontrarse al lado de las fuerzas renovadoras de la sociedad. Poeta de largo aliento como en "Finisterra", pasa de los versos largos a las estrofas de saber popular: "Piensa en los niños que jamás pudieron bañarse en el mar y siempre sueñan en ahogamientos, y en las prostitutas pobres que después de que partieron sus hombres corren hacia el fondo de las fincas y casi desnudas se entregan a lo inefable. Piensa en los que jamás oyeron una declaración de amor".

   Palabras del poeta: "Desde un principio la poesía se me impuso como un lenguaje esencial dentro de un lenguaje general. Yo aspiraba a crear una magia que me permitiese existir en el mundo de los hombres". Gaspar Simoes le llamó poeta "preclásico" por considerar que entroncaba en el lenguaje de Camoes y Pessoa, que recuperaba el poder del romanticismo, fusionando los elementos arcaicos de la inspiración como la belleza con lo inefable, con el misterio:

Lo sobrenatural aún existe.
Y no seremos nosotros
los que alteremos el indecible orden de las cosas
con nuestras manos que podrían quedar inmóviles
en pleno amor, ante el cuerpo amado.

   Ivo va en multitud y su nombre es nadie, y recorre islas inacabadas hasta el confín de la tierra, abriendo la imaginaria ventana abierta de la poesía:

No cantaré la casa en que nací
ni el arroyo que no existió en mi infancia.
No quiero ser un poeta menor de la niñez
y de las inexistentes alegrías perdidas.
Adiós viejas palabras que nada significan
y por un momento bogan en las letrinas.

   Desde sus primeros libros aparecen como constantes de su obra el sueño, la fantasía, la mujer, lo cotidiano, la ciudad que hiede a pescado podrido, la poesía: "soy la puerta de todas las imaginaciones".
   Joao Cabral de Melo Neto (Recife 1920-1999). Es el más brillante poeta de la generación de 45. Como poeta marginal Cabral de Melo desarrolló su propia síntesis, refinamiento de una poesía que fue preludio del "concretismo". Aprendió pronto una síntesis desnuda de discursos, despojada de sentimientos, con ausencia de color local, la suya es una voz seca y descarnada, donde las cosas son primordiales, cosas tratadas a la manera de Ponge. Su poesía muestra la considerable influencia del surrealismo, "el verso se hace lúcidamente, al margen del azar, la inspiración o las fuerzas irracionales". De poesía árida, petrificada, sólida, única. Tiene un enorme sentido de la mesura y el ritmo funcional, una maestría en el fraccionamiento de los versos, un lirismo óseo, matemático, oscuro, geométrico, de callejón sin salida:

En el Sertón la piedra no sabe enseñar,
y si enseñase no enseñaría nada
allá no se aprende la piedra, allá la piedra,
una piedra de nacimiento entraña el alma.

   Lucha palmo a palmo contra la realidad, piedra-boca, piedra-estómago, piedra-cuerpo, lo fluido contra lo opuesto, dualidad en lucha permanente: "El poema final nadie lo escribirá (...)/En vez del juicio final a mí me preocupa el sueño final", sus textos podrían parecer faltos de emoción, sus palabras de conceptos, sus frases de ritmo:

Hay un hombre soñando
en una playa; otro
que nunca sabe las fechas:
hay un hombre huyendo
de un árbol; otro que perdió
su barco o su sombrero; (...)
Hay otro que aún duerme.

   Pero sabe unir su pureza expresiva con el reflejo del acontecer social:

El fin de mundo melancólico
los hombres leen diarios
indiferentes, y comen naranjas
que arden como el sol.

   El poema de "la cabra" me parece un singular análisis de poética:

La cabra no es negra. Mas su negro
no es el negro docto del ébano (...)
Es el negro de segunda clase
De lo inferior (que siempre es opaco)
De lo que no tiene color
por ser un negro más barato.

   Joao Ferreira Gullar (Sao Luis do Maranhao 1930) formó parte del movimiento concretista, pero luego abandonó la corriente, su cuerpo está en lucha con el mundo. Nada metafísico, asiste al hombre, sólo el mundo concreto de su cuerpo, mundo de objetos muertos, secos, vacíos, aves, frutas:

Muerta,
flota, en el suelo
Gallina (...)
Muerta.
Se evapora el ojo seco
el sueño. Ella duerme.
¿Dónde? ¿dónde?

   En "Poema sucio" confluyen el yo, nosotros, la historia, el eterno presente, el mito, la memoria, una larga exposición de la ciudad donde nació el poeta, una memoria desencantada que canta su desilusión.
   Octavio Mora (Río 1934) pertenece a la generación de los "novísimos", posterior a la del 45. También es graduado en Medicina como Jorge de Lima. Publicó su primer libro a los 22 años Ausencia viva. Su poesía es romántica y neosimbolista, participa de los experimentos de la vanguardia y del monólogo interior. Puede regresar a los eternos temas del mito en "Ulises", donde esos círculos de soledad que son los viajes van rodeando al viajero o como "Prometeo":

Cotidiana roca de la memoria,
la vida a la que estoy preso por la luz
funde mis ojos, Pétalo, el tiempo:
¿cómo saber si es párpado o buitre?

   Y una y otra vez la angustia existencial del hombre contemporáneo acentuada en esa "Oda amarga":

Tócame el corazón acelerado y ácido,
tócame la frente con fiebre y el cuerpo frío
tócame la soledad infecciosa,
el hambriento estómago,
la raíz solitaria de la especie: mi circunstancia.

   Mora ha preconizado el retorno a la métrica al retorno a un mundo clásico
   Unas palabras, muy personales, respecto a la poesía concreta: tiempo atrás pregunté a un amigo mío, cirujano pediatra, acerca de una nueva técnica para la operación de Ramsted para corregir la hipertrofia de píloro, me contestó "esa operación es la reina de la cirugía pediátrica, en más de 100 años ha demostrado su bondad, casi 0% de complicaciones, casi 100% de éxito, ¿para qué buscar algo mejor?" ¿Eso diría respecto a la poesía concreta, para qué buscar algo mejor que la poesía? ¿O tal vez porque, como los Fracta de Horacio Costa, hay cierta idea de buscar el "big bang" de la palabra, descomponerla para reestructurarla?


  Coca Cola
                    Decio Pignatari
beba    coca    cola
babe
beba     coca
babe    cola    caco
caco
cola
           cloaca
 


  Hiroshima, mi amor
                    Augusto de Campos
mi cuerpo    muere    tu    cuerpo
tu cuerpo    mi cuerpo    muere
   mi cuerpo    bomba    tu    cuerpo
tu cuerpo    mi tumba    bomba
mi cuerpo    tu bomba    muere
       tu cuerpo    mi tumba    bomba
       tu bomba    mi cuerpo    bomba
       mi bomba    bomba    tu bomba
           tu bomba    mi bomba    bomba
           mi tu bomba    bomba    bomba
           bomba   bomba   bomba  bomba



Bibliografía:
ANDRADE, Oswald. Antología Poética, Fundarte, Caracas, 1988.

BANDEIRA, Manuel. Preparación para la muerte, UNAM, México, 2000.

-------- Evocación de Recife, Premia, Libros del Bicho, México, 1982.

-------- Poesía Nuestra, Fundarte, Caracas, 1978.

CABRAL DE MELO NETO, Joao. Antología, Lumen, Barcelona, 1990.

-------- Poesía y composición, Universidad Iberoamericana, México, 1988.

-------- La educación por la piedra, Visor, Madrid, 1982.

-------- Antología, Fundarte, Caracas, 1979.

-------- Ingeniero de Cuchillos, Premia, México, 1988.

CAMPOS, Haroldo de, Augusto de Campos y Decio Pignatari. Galaxia concreta, Universidad Iberoamericana, México, 1999.

COSTA, Horacio. Los jardines y los poetas, Pequeña Venecia, Caracas, 1993.

-------- El libro de los Fracta, El Tucán de Virginia, México, 1987.

-------- The Very Short Stories", El Tucán de Virginia, México, 1995.

-------- Mar abierto, FCE, México, 1999.

CRESPO, Ángel (Comp.), Antología de la poesía brasileña, Seix Barral, Barcelona, 1993.

DRUMMOND DE ANDRADE, Carlos. Mundo vasto mundo, Losada, Buenos Aires, 1967.

-------- Antología, Instituto de Cultura Hispánica, Madrid, 1986.

-------- Poemas, Premia, Libros del Bicho, México, 1982.

-------- Itabira (Antología), Visor, Madrid, 1990.

FERREIRA LOANDA, Fernando. Antología poética, UNAM, México, 1988.

-------- Oda a Bartolomé Díaz y otros poemas, UAM, México, 1984.

FLORES, Miguel A. (Comp.), Más que carnaval (antología de poetas brasileños), Aldus, México, 1994.

IVO, Ledo. La imaginaria ventana abierta, Premia, Libros del Bicho, México, 1980.

-------- Poesía, UNAM, México, 1988.

-------- Las islas inacabadas, UAM, México, 1985.

-------- Oda al crepúsculo, UNAM, México, 1981.

JOSEFF, Bella, Antología general de la literatura brasileña, FCE, México, 1995.

LIMA, Jorge de. Antología personal, UAM, México, 1989.

MÉNDEZ, Murilo. 35 Poemas, Fundarte, Caracas, 1979.

MEIRELES, Cecilia. La materia del tiempo, Premia, Libros del Bicho, México, 1983.

MELLO, Thiago de. Aún es tiempo, FCE, Santiago, 1999.

MORA, Octavio. Oda amarga, UAM, México, 1985.

MORAES, Vinicius Antología poética, Libros de la Flor, Buenos Aires, 1970.

-------- Para vivir un gran amor, Libros de la Flor, Buenos Aires, 1972.

OROVIO, Helio (Comp.), Poesía brasileña del siglo XX, Casa de Las Américas, La Habana, 1985.

PAREDES, Alberto (Comp.), La poesía de cada día (Un viaje al modernismo brasileño), UNAM, México, 2000.


Gabriel Guillermo Gómez López. Nació en Guadalajara, Jalisco, en 1947. Estudió la carrera de Medicina y un postgrado en Pediatría en la Universidad de Guadalajara. Actualmente cursa la Maestría en Literatura del siglo XX en el DEL. Tiene publicaciones dispersas en periódicos y revistas. Ha colaborado en el suplemento cultural del periódico La Jornada. Es integrante del taller de literatura "Luis Patiño" desde 1991. Coordinó el diplomado por radio "Polvo del estante" en radio U de G y el programa de radio "Taller de la palabra" por dos años.


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http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/20nov-ene02/20egomez.html


Última edición por Maria Lua el Sáb 15 Nov 2014, 13:23, editado 1 vez


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 15 Nov 2014, 13:14

Solo entro para decirte lo interesante que me parece este tema, Maria. Tú conoces mi interés por la poesía brasileña, interés que tú despertaste ya hace algún tiempo. Gracias por ello.

Un abrazo.
Pedro


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Sáb 15 Nov 2014, 15:13

Gracias a ti, amigo Pedro...
Me gustó mucho ese ensayo sobre
la Literatura Brasileña, que es poco
conocida fuera de Brasil y de los países
que hablan el idioma portugués...
Estoy buscando otros artículos,
no es muy facil encontralos en
español...
Besos
Maria Lua


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Sáb 15 Nov 2014, 15:30

"Presentamos el prólogo que ha escrito el poeta y traducor Eduardo Langagne a su antología “Todos los ritmos. Siete poetas del Brasil”, que ha publicado recientemente Círculo de Poesía y CECAP. Aparecen en este volumen textos, espléndidamente traducidos, de Manuel Bandeira, Cecilia Meireles, Carlos Drummond de Andrade, Vinicius de Moraes, Lêdo Ivo, Thiago de Melo y Affonso Romano de Sant’Anna. En seguida un poema de Cecilia Meireles."


Todos los ritmos: siete poetas del Brasil





El portugués es hablado por unos doscientos millones de personas; tres cuartas partes de ellas se encuentran en Brasil y la otra cuarta parte está repartida en todos los continentes. A los diez y medio millones de habitantes de Portugal, se suman los poco más de diez de Angola y los más de quince de Mozambique. El resto se divide entre los lusofalantes de São Tomé y Príncipe, Cabo Verde, Macau (que el 20 de diciembre de 1999, por el acuerdo firmado en 1987 pasó a ser una región especial de China) y la pequeña isla de Timor, en Oceanía, que asombrosamente conserva el idioma en una minoría de pobladores y que a partir de su reconocimiento como estado el 20 de mayo de 2002 tiene al portugués como una de sus lenguas oficiales. Sorprende saber que en Francia existen casi setecientos mil hablantes de portugués, número similar al que puede sumarse entre los hablantes de Canadá y los Estados Unidos.

En Brasil el portugués convive en con numerosas lenguas indígenas. En Angola y Mozambique con lenguas africanas de origen Bantú y con el Swahili, respectivamente. La lengua de Cabo Verde tiene su base en una mezcla de estructuras y voces autóctonas con un portugués antiguo, hablado por los navegantes descubridores de los nuevos mundos, que da por resultado esa compleja modalidad conocida como crioulo.

El hecho es que el portugués es un idioma que se habla en los cinco continentes por la difusión que hicieron de él los navegantes portugueses al conquistar territorios muy lejanos al mundo conocido en el siglo XV. Pero no sólo es importante por su inmensa comunidad lingüística. Su literatura es fundamental.

Si alrededor de ciento cincuenta millones de brasileños constituyen la población más amplia para el desarrollo del portugués, es natural suponer que sus aportaciones a la dinámica del idioma sean esenciales. Muchísimas voces africanas confluyen en el portugués de Brasil y lo han diferenciado paulatinamente del portugués ibérico, del portugués peninsular.

Es tal la fuerza de Brasil que existe incluso un error común entre los pobladores de la América Latina al decir que en Brasil se habla brasileño (o brasileiro). En la edición de O ano da morte de Ricardo Reis de Companhia das Letras, publicado en São Paulo en 1988, los editores advierten que el libro, a petición del propio José Saramago, conserva la ortografía vigente en Portugal. Esto es sólo un ejemplo de que las diferencias entre Brasil y Portugal (y el resto de los países de habla portuguesa) pueden hacerse notar sobre todo en el plano fonético y ortográfico, aunque su influencia es mutua. No son, claro está, idiomas diferentes, pero las singularidades regionales que se expresan en el portugués que se habla en nuestro continente americano van más allá de vocablos, expresiones idiomáticas y giros localistas: penetran efectivamente en una idiosincrasia particular que se resume en ese idioma dulce y expresivo que se habla en Brasil, pleno de sonidos vocálicos diferentes. Ahora, el reciente acuerdo que regula la ortografía del idioma en todas las regiones del mundo, propone algunas homologaciones que irán adoptándose de a poco. La lengua es del hablante, no de las Academias.

En el propio país sudamericano la diferencia entre las regiones es todavía más rica de lo que pudiera pensarse. Los poetas reunidos en este volumen provienen de distintas zonas de ese enorme país; en todos ellos podría encontrarse la impronta de la poesía impulsada por el movimiento denominado modernismo, que contribuyó desde 1922 a proponer una actualización de la literatura brasileña.

Esta muestra de poetas brasileños es una manera de compartir lecturas. Afortunadamente, en los últimos años se ha generado un aprecio mayor por la lengua portuguesa y sus autores, la traducción de poesía se ha vuelto cada vez más frecuente en México por el acercamiento que las nuevas generaciones han hecho a los autores portugueses y brasileños. Sigo interesado en participar en el ejercicio. Propongo en estas páginas poemas de Manuel Bandeira, Cecilia Meireles, Carlos Drummond de Andrade, Vinicius de Moraes, Lêdo Ivo, Thiago de Melo y Affonso Romano de Sant’Anna, todos ellos verdaderamente representativos de la poesía del Brasil. Los poemas de esta selección no son siempre los más difundidos de cada poeta, y aunque el lector de poesía brasileña reconocerá varios de ellos, considero que encontrará recompensables novedades. Retomé algunas traducciones que había publicado antes, como la del poema de Drummond: Canto al hombre del pueblo Charles Chaplin, que quedó impresa desde febrero de 1982 en el número 2 de i, Revista de literatura y sociedad, publicación que dirigían entonces Minerva Margarita Villarreal y José Javier Villarreal en Monterrey. Incluyo el poema de Thiago de Mello Estatuto del hombre, que también había publicado hace ya tiempo. Las versiones originales de esta edición bilingüe mantienen la ortografía de las ediciones de donde fueron tomadas, así que en el conjunto el lector notará diversas decisiones ortográficas en palabras iguales, de acuerdo a sus años de publicación. El nuevo acuerdo ortográfico avanza de acuerdo a su adopción por los hablantes, y según las Academias se ha facilitado la unidad lingüística de un idioma que se habla o se ha hablado en todo el mundo. Los poetas incluidos en esta muestra mantienen de diversas maneras, por adopción o por antagonismo, una relación con las distintas fases del importante movimiento modernista que revolucionó el arte en el Brasil.

Manuel Bandeira, que nació en Recife en 1886 y falleció en Rio de Janeiro en 1968, es uno de los poetas más destacados de la tradición poética de nuestro continente. Para México resulta relevante su amistad con Alfonso Reyes, quien reconocía en él a una de las voces más singulares de la poesía del Brasil. Fue mediante la gestión de nuestro polígrafo que Bandeira publicó en México a principio de la década de los cincuenta y bajo el sello del Fondo de Cultura Económica un Panorama de la poesía brasileña, escrito en 1945. Diez años después, en 1955, publicó en Brasil el Itinerario de Pasárgada, donde, además de sus memorias, expone todo su conocimiento sobre las formas y técnicas poéticas, el proceso de su aprendizaje literario y las sutilezas de la creación. Es frecuente encontrar comentarios que subrayan la inasistencia del poeta Manuel Bandeira a las actividades de la Sema­na de Arte Moderno, sin embargo el poema que envió para ser leído: Os sapos, que ridiculizaba al parnasianismo, fue declamado por Ronald de Carvalho bajo los silbidos y la gritería de la mayoría del público que repetía la frase: “foi! não foi!”. Os sapos es un poema que refiere las características de la poesía brasileña en boga hasta las dos primeras décadas del siglo XX. En la traducción que ahora propongo, intento una aproximación rítmica y rimada de las catorce cuartetas del poema escrito por Manuel Bandeira en 1918 y publicado en Carnaval en 1919. Adicionalmente dejo una versión en prosa, una de las maneras como podría leerse en castellano.

Otra amiga de don Alfonso Reyes, con la que mantuvo una más o menos nutrida correspondencia, fue Cecilia Meireles, una poeta digna de la enorme admiración que los lectores de poesía le profesan. Ella nació en Río de Janeiro en 1901. Perdió a su madre cuando tenía tres años de edad, su padre murió poco antes de que ella naciera. Prácticamente desde niña dio muestras de su afición a la poesía. Era una muchacha solitaria e introvertida. Entre sus poemas presento uno de los más significativos de la poesía brasileña, Motivo, donde Cecilia exclama; “No soy alegre ni triste, soy poeta”.

Carlos Drummond de Andrade nació en 1902, en Itabira, una pequeña ciudad del estado de Minas Gerais. Participó del movimiento modernista como integrante del grupo belo-horizontino. Hacia mediados de los años veinte, con sus compañeros de generación editó en Belo Horizonte, capital de su estado, A Revista (1925-26), la primera publicación modernista en la región mineira y con ello uno de los principales órganos de difusión del movimiento. En 1934 se trasladó a Río de Janeiro, donde sería su residencia definitiva. Hay en Drummond un ejercicio pleno de los valores señeros del modernismo: nacionalismo no dogmático, empatía con el pueblo, una propuesta creativa formal que elude lo académico y además ofrece una libertad total a la palabra. Rechazó en su oportunidad un premio nacional, cuantioso en el plano monetario, que le había sido conferido por el gobierno militar. Murió en 1987 en la ciudad de Río de Janeiro, poco después de la muerte de María Julieta, su única hija. Carlos Drummond de Andrade fue durante los últimos años de su vida un sólido candidato de la lengua portuguesa al Premio Nobel de Literatura.

Es con palabras del propio Drummond como podemos presentar a otro de los poetas de esta muestra: “Vinicius es el único poeta brasileiro que osó vivir bajo el signo de la pasión, de la poesía, en estado natural… Fue el único de nosotros que tuvo vida de poeta… Me hubiera gustado ser Vinicius de Moraes”.

Y sobre esa vida –entregada a la poesía escrita en libros y en las letras de las canciones más importantes del repertorio de Brasil, que tienen una incuestionable presencia en todo el mundo– hay innumerables testimonios valiosos: el crítico Otto Lara Resende definió así a estos tres poetas ya mencionados “Manuel Bandeira vivió y murió con las raíces enterradas en Recife […] Drummond nunca dejó de ser mineiro. Vinicius es un poeta en paz con su ciudad, Rio. Es el único poeta carioca. Aunque él decía ser un laberinto en busca de una salida.” Vinicius nació en 1913 en Rio de Janeiro. Se conocen sus andanzas desde adolescente en la composición de canciones y en la poesía; antes de cumplir veinticinco años tiene un encuentro con los poetas Manuel Bandeira y Drummond de Andrade y se hace amigo de ellos. Hacia 1968 aparece una compilación de su obra poética y los poemas son traducidos al italiano nada menos que por Ungaretti. Es en 1979 cuando Vinicius lee poemas en el Sindicato dos Metalúrgicos de São Bernardo do Campo, invitado por el líder sindical Luiz Inácio Lula da Silva. Vinicius muere en 1980.

Lêdo Ivo, viejo conocido de México por sus numerosas visitas, nació en Maceió en 1924. Es uno de los más activos y representativos poetas del movimiento Geração 45 que tuvo una reacción estética contra la primera fase modernista. Ya he escrito que Lêdo Ivo, considerado como uno de los más importantes de la generación del 45 es un maestro pertinaz, con más de sesenta años dedicados a la creación poética. Seis décadas de poesía son mucho más que un dato cronológico. Por si fuera poco, el poeta ha estado en constante renovación y participando creativamente en las discusiones sobre el ser y el hacer de la materia poética; ha considerado a la búsqueda y a la experimentación fundamentales para la creación poética, porque juzga que sin ellas la literatura y la poesía no se renovarían. Lêdo se estrena como poeta con As Imaginações, publicado en 1944 a la edad de veinte años, que contiene poemas escritos entre 1940 y 1943, es decir, entre sus dieciséis y sus diecinueve años de edad. Se suman medio siglo, una década y casi un lustro de hurgar paciente y meticulosamente en los recovecos de la palabra y volar junto con ella a los espacios posibles e imposibles. En “Justificación del poeta”, poema de ese primer libro suyo, el poeta termina con una declaración sugestiva: Soy un plebiscito. Soy una revolución. Predecesores suyos como el connotado Murilo Méndes lo elogiaron por la intensidad de su perspectiva poética, apostando a su expresión futura; si bien con una cierta prudencia conveniente a la temprana edad del poeta, Murilo escribió: “irá lejos, tal es mi vaticinio […] exalto en este joven compañero su imaginación, su audacia, su fuerza de ataque, su gusto por la violenta oposición de lo cotidiano a lo sobrenatural”.

Quienes ya han tenido oportunidad de acercarse a esta poética constatarán las virtudes del verso limpio y expresivo del poeta brasileño, los lectores de reciente afiliación hallarán un estímulo para procurarse las colecciones anteriores de sus poemas publicados en México, que ha sido un resaltado espacio para la traducción y publicación de su poesía.

En O aluno relapso, de 1991, Lêdo escribe “[…] Defiendo el derecho al error, y siempre ubico a la creación artística bajo el signo del riesgo y la aventura. Pero es necesario subrayar que hoy ya no sabemos lo que es vanguardia. La última vanguardia en el Occidente fue el surrealismo, después, todos los poetas y escritores se volvieron herederos y usuarios de todo. Aquí en Brasil, que es un país cosmético y epidérmico, muchos piensan que la imitación de la vanguardia es también vanguardia, cuando no pasa de ser una paráfrasis suburbana. Estoy por una estética de la totalidad. ¡Abajo las vanguardias arqueológicas!”

Thiago de Mello nació en 1926 en la ciudad de Barreirinha, en el corazón del Amazonas. Thiago ha sido reconocido por su lucha a favor de los derechos humanos la ecología y la paz mundial. Se exilió en Chile en 1964 durante la dictadura militar. Su trabajo como traductor incluye obras de Pablo Neruda, T. S. Elliot, Ernesto Cardenal, César Vallejo, Nicolás Guillén y Eliseo Diego. Gracias a él existe la obra completa de César Vallejo en portugués. En esta muestra tenemos Estatuto del Hombre, un poema que ha aparecido también como Estatutos del hombre, en plural. Su reproducción, sobre todo en medios electrónicos, ha venido modificando el texto continuamente, no siempre con el cuidado que merece. La versión de este libro ha sido cotejada con ediciones cuidadas por el propio Thiago y mantiene el nombre en singular. El lector puede encontrar diversas traducciones al español, entre ellas las de Pablo Neruda y Mario Benedetti, que son similares entre sí y desde luego a ésta, por la claridad y cercanía del poema con el lector. Existen traducciones a numerosas lenguas.

Affonso Romano de Sant’Anna, es oriundo de Belo Horizonte, donde nació en 1937. Romano de SantAnna es un poeta esencial en la actual poesía de Brasil, un tenaz y propositivo actuante del pensamiento poético; su constante reflexión sobre el mundo contemporáneo lo coloca como un imprescindible de la actualidad brasileña; es ensayista, poeta, cronista, periodista y administrador cultural. Estructuró en los años setenta los posgrados en literatura brasileira en la Pontificia Universidad Católica de Rio de Janeiro, PUC, considerado un modelo para el resto del país; ha sido un permanente impulsor de los estudios de posgrado de literatura infanto juvenil, que en Brasil se ha desarrollado con muy buenos resultados. Además participa en la reflexión constante de la importante música popular de ese país. El crítico Wilson Martins lo ha considerado el sucesor de Carlos Drummond de Andrade, y sostiene que ha desarrollado un lenguaje poético que viene de Gonçalves Dias, Bilac, Bandeira y Drummond.

Affonso Romano de SantAnna sustituyó a Drummond en 1984 como cronista del Jornal do Brasil, su tesis de doctorado fue sobre Carlos Drummond de Andrade y mereció varios premios nacionales. Entre otras importantes actividades para la literatura, como presidente de la Biblioteca Nacional —la octava biblioteca del mundo, con ocho millones de volúmenes— realizó entre 1990 y 1996 la modernización tecnológica.



DE CECILIA MEIRELES



REINVENÇÃO



A vida só é possível

reinventada.



Anda o sol pelas campinas

e passeia a mão dourada

pelas águas, pelas folhas…

Ah! tudo bolhas

que vêm de fundas piscinas

de ilusionismo… — mais nada.



Mas a vida, a vida, a vida,

a vida só é possível

reinventada.



Vem a lua, vem, retira

as algemas dos meus braços.

Projeto-me por espaços

cheios da tua Figura.

Tudo mentira! Mentira

da lua, na noite escura.



Não te encontro, não te alcanço…

Só — no tempo equilibrada,

desprendo-me do balanço

que além do tempo me leva.



Só — na treva,

fico: recebida e dada.



Porque a vida, a vida, a vida,

a vida só é possível

reinventada.











REINVENCIÓN



La vida sólo es posible

reinventada.



Anda el sol por las campiñas,

pasea su mano dorada

por las aguas, por las hojas…

¡Ah, las burbujas

que vienen de hondas piscinas

de ilusionismo – y más nada.



Pues la vida, vida, vida,

la vida sólo es posible

reinventada.



Viene la luna y retira

las cadenas de mis brazos.

Me proyecto por espacios

colmados de tu figura.

Todo mentira, mentira

de luna en la noche oscura.



No te encuentro, no te alcanzo

y en el tiempo equilibrada,

de ese balanceo descanso

lejos del tiempo y la niebla



Y me quedo en la tiniebla:

recibida y dada.



Pues la vida, vida, vida,

la vida sólo es posible

reinventada.






http://circulodepoesia.com/2012/11/todos-los-ritmos-siete-poetas-del-brasil/


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Lluvia Abril el Dom 16 Nov 2014, 06:33

Gracias, amiga María, es la primera vez que entro aquí y me parece muy interesante lo que hasta ahora he leído.
Es tanto lo que yo no sé, como lo es el agradecimiento que os debo.

Besos, y buen domingo para tí.


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por cecilia gargantini el Dom 16 Nov 2014, 16:02

Bello y enriquecedor espacio, querida Luita!!!!!!!!!!!!!!!!!
Gracias, mil gracias por todo!!!!!!!!!!!!
Besitosssssssssssss, amiga
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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Miér 19 Nov 2014, 15:07

Gracias, amigas Cecilia y Lluvia...
compañeras de todos los espacios ( jajaja)...
Me gusta mucho encontrarlas
aquí...
Estoy buscando otras informaciones
sobre la Literatura Brasileña, que es
muy rica...
Besos
Maria Lua


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 21 Nov 2014, 08:50

He empezado a recopilar todo cuanto aquí has dejado, Maria. Lo encuentro interesantísimo. A mí, algunos de estos nombres de poetas brasileños ya empiezan a sonarme familiares, aunque los conozca poco. En la coral donde canto, una compañera brasileña me regaló un DVD sobre los principales poetas en portugués, donde figuran muchos brasileños, y también recopilaciones de poesía que dan en los actos poéticos que celebran en el consulado de Brasil en Barcelona.

Creo que es muy importante que los poetas de lenguas distintas a la española, ofrezcamos a los lectores españoles traducciones de poetas de nuestras respectivas lenguas haciéndolos así accesibles al público de lengua española.

Un abrazo.
Pedro


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Juan Martín el Vie 21 Nov 2014, 16:35

Qué bonito, Maria.

Lo voy leyendo poco a poco.

A mi también me gusta mucho la poesía brasileña:

http://poemasdelbrasil.blogspot.com.es/

Un beso muy grande
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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Sáb 22 Nov 2014, 08:00

Gracias, amigo Pedro!
El  DVD fue grabado en España? Me parece
interesante, leo en los caminos de internet
que se conoce muy poco de la Literatura
Brasileña en España y en los países de idioma
español...
Sí, estoy de acuerdo contigo:
"Creo que es muy importante que los poetas de lenguas distintas a la española, ofrezcamos a los lectores españoles traducciones de poetas de nuestras respectivas lenguas haciéndolos así accesibles al público de lengua española."
Besos
Maria Lua


Última edición por Maria Lua el Sáb 22 Nov 2014, 08:13, editado 2 veces


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Sáb 22 Nov 2014, 08:14

Gracias, amigo Juan!
Sé que has vivido un tiempo en Brasil,
que conoces y que te gusta la poesía brasileña...
Son excelentes tus traducciones, he visitado
tu blog: muy bueno!
Besos
Maria Lua


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Sáb 22 Nov 2014, 08:33

LA POESÍA BRASILEÑA

Gabriel Prado Límaco

(Ayacucho-Perú , 1972)




Prólogo

Uno de los postulados del modernismo brasileño, dentro de la perspectiva innovadora de ideas que, poco a poco, dio forma y cohesión a ese importante movimiento, se centra en la necesidad de un continuo acercamiento entre los países latinoamericanos, no sólo para promover el conocimiento mutuo de ideas y culturas, sino también para articular el equilibrio continental en sus diferentes aspectos.
Esa preocupación por integrarse al continente sudamericano y crear sobre esa base una nueva conciencia está claramente expuesta a través de los debates, artículos y obras de los escritores modernistas y, de manera especial, en Mario de Andrade, Oswald de Andrade y Ronald de Carvalho. Ese ideal fue igualmente preconizado por los modernistas hispanoamericanos, que se anticiparon a los brasileños, tratando no sólo de preservar el alma americana sino, también, de estimular el intercambio entre nuestros pueblos como lo expresaron Darío y Chocano.
Desde entonces las relaciones entre brasileños e hispanoamericanos, en el ámbito cultural, han crecido lenta pero sistemáticamente, propiciadas por la facilidad de los medios de comunicación, por los congresos y los encuentros de escritores, la divulgación de las traducciones, las cátedras universitarias e, incluso, por interés personal, como se dio con el peruano Gabriel Prado Límaco, autor del trabajo La Poesía brasileña en la Modernidad, con el que se hizo acreedor del primer premio de ensayo en el Quinto Concurso Vitral 2002.
Los poetas brasileños, mencionados en el presente trabajo, se sentirían muy complacidos si hubiesen podido acompañar los movimientos de Gabriel Prado al investigar las fuentes, seleccionar el material, analizarlo, organizarlo y, por fin, darle forma. ¿Qué habrá impulsado a este joven comunicador y poeta a acercarse a la literatura brasileña e interesarse tanto por ella, a punto de sentir la necesidad de preparar el referido texto? Preguntado sobre eso, contestó: “hace tiempo que la poesía brasileña me interesa, pues la encuentro muy rica en voces tan distintas y, al mismo tiempo, vital y fresca. Cuando tuve acceso a las ediciones bilingües de la embajada de Brasil en Lima conocí mejor a los poetas del modernismo y desarrollé una preferencia, sin desmedro de los demás, por Mario de Andrade, Manuel Bandeira y Carlos Drummond de Andrade, de esa manera, comencé a trabajar con el material que tenía a la mano, y luego a buscar otras fuentes y lecturas, hasta concretarse esa inquietud en el texto que ahora presento”.
Gabriel Prado propone, con su trabajo, una síntesis, muy clara en sus lineamientos, de la gestación y desarrollo del modernismo brasileño y su violenta ruptura con el pasado a fin de permitir el encuentro del artista con su tiempo y su tierra. Con un estilo directo y ágil el estudio de Gabriel Prado permite al lector acceder a un texto claro, bien informado, que ofrece una visión apretada de la poesía brasileña en un lapso de cuarenta años. Es un ambicioso proyecto, teniendo en cuenta el volumen de ideas y posiciones literarias que se debatían en aquel entonces, pero el autor supo, con justo criterio, seleccionar lo sustancial y darle una coherente organicidad.
Al mismo tiempo analiza a tres poetas fundamentales del modernismo brasileño –Mario de Andrade, Oswald de Andrade y Manuel Bandeira–, poniendo de relieve sus características principales y la originalidad estilística de cada uno. Prosigue en sus apreciaciones incorporando a los poetas de la segunda fase modernista (1930) como Carlos Drummond de Andrade, Murilo Mendes y Cecilia Meireles, que van consolidando cada vez más las conquistas ya obtenidas por el movimiento. En seguida hace mención a la Generación del 45 y luego presenta a la poesía concreta (1956), a sus teóricos y poetas Haroldo de Campos, Augusto de Campos y Decio Pignatari, los cuales al aplicar las líneas de fuerza del modernismo –la libertad de creación y el derecho permanente a la investigación estética– llevaron hasta las últimas consecuencias la radicalidad del lenguaje. En ese punto el autor concluye su amplio vuelo sobre la poesía modernista brasileña.
Cabe señalar, asimismo, sus acertadas conclusiones y sus comentarios sobre los poetas brasileños, hechos con una visión personal y fino sentido de análisis, que denotan una percepción clara del fenómeno literario en sus distintas etapas. En tanto, quedamos a la espera de otros trabajos de Gabriel Prado, quien, ciertamente, incursionará de nuevo con igual libertad por el mundo amplio y siempre renovado de la poesía.

Hilda Scarabôtolo de Codina



LA POESÍA BRASILEÑA EN LA MODERNIDAD

Gabriel Prado Límaco


INTRODUCCIÓN

La palabra moderno denota avance, progreso. En Occidente, a partir de la Revolución Industrial, este adjetivo se usó continuamente para aludir a todo aquello que por novedoso generaba asombro. Por ello no sorprende que desde finales del siglo XIX muchos movimientos artísticos hayan sido tildados de modernos y muchas posturas filosóficas, políticas, económicas y similares, se hicieran conocidas como modernistas.
En realidad la actitud moderna se puede definir como el afán de ruptura, de revolución, de cambio. Aquel que se profesa moderno o modernista parece creer, implícitamente; que el cambio debe generar progreso y que la cultura humana ha de seguir un camino de constante mejoría.
Literariamente hablando en Sudamérica existieron dos movimientos que se autonombraron modernistas: aquel iniciado por Rubén Darío a finales del siglo XIX y el que se gestó en Brasil durante la segunda década del siglo XX.
El movimiento sudamericano que posteriormente se denominó modernismo parnasiano o canónico, en oposición al posterior modernismo simbolista español, parece tener como propuesta la creación de un mundo ajeno a nuestra realidad, armónico, pleno y rodeado de perfección(1). A nivel estético va en busca de los sentidos a través de las imágenes coloridas y el manejo de un lenguaje rítmica y simbólicamente abigarrado.
En Brasil, en cambio, el modernismo escapa de dicha utopía. Aunque estéticamente también apela al colorido de las imágenes y la ruptura del verso tradicional, adquiere otro matiz de fuerza y trascendencia por la iniciativa de un grupo de artistas inconformes, inmersos en una serie de rupturas socio culturales.
Antes de la segunda década del siglo XX Brasil no había entrado en contacto con el mundo moderno, no sólo cultural, sino incluso tecnológica y políticamente hablando. En este contexto aquella elite cultural que tenía esporádicos contactos con Europa y el resto de América, a través de libros y eventuales viajes de estudios, reconoció la necesidad de poner este país al día con los cambios. Las ex-colonias españolas ya lo estaban haciendo y, un poco por eso y otro poco por la enorme diferencia entre Europa y Brasil, esta puesta al día fue concebida con violencia y premura.
El resultado fue la Semana de Arte Moderno, manifestación en la que se expuso el arte arquitectónico, pictórico, escultórico y poético modernista. Su singularidad fue el gran despliegue de propaganda y euforia en las calles producto de una cultura que ya estaba acostumbrada a manifestaciones estruendosas. En realidad esa semana fue un carnaval de ideas y proyectos que, como veremos más adelante, con el tiempo se irían materializando en propuestas concretas.

EL ESPÍRITU DEL MOVIMIENTO MODERNISTA BRASILEÑO

Definir el modernismo brasileño no es definir una estética. Al abarcar tantas artes diferentes consideramos que es más importante definir su espíritu, su propuesta de una nueva forma de pensamiento artístico. A partir de ello es que podremos esbozar una idea de la poesía modernista brasileña.
Oswald de Andrade, uno de sus principales exponentes, en un manifiesto modernista de la época, definía el movimiento de esta manera:

"Como la época es milagrosa, las leyes nacen de la propia rotación dinámica de los factores destructivos.
La síntesis.
El equilibrio.
El acabado de carrocería.
La invención.
La sorpresa.
Una nueva perspectiva.
Una nueva escala." (2)

Podemos interpretar esta definición tanto por el contenido como por la forma. A nivel de contenido apreciamos todas aquellas características que ya habíamos asociado al modernismo referidas a la novedad y a la revolución. Se hace alusión a una época milagrosa, como debió haberse sentido por lo abrupta y sorpresiva. Pero la particularidad formal de esta definición es la síntesis y el equilibrio que además, se presentan como primeras prioridades en la lista. Esto se debe a que el modernismo brasileño no solamente se propuso ser novedoso, sino a la vez intentó rescatar la tradición y la cultura propias de este país.
A nivel de forma reconocemos una concreción que pertenece a éste y otros escritos de la época, quizá por influencia de la poesía francesa de entonces, pero también porque de esta manera, implícitamente, se aludía al afán constructivo de la cultura brasileña, afán que les llevó a tener una de las escuelas de arquitectura más importantes a nivel mundial, por no hablar de la creación de la poesía concreta; no podemos dejar de recordar que el cambio de capital de Río de Janeiro a Brasilia fue una colosal obra de ingeniería que ya estaba siendo concebida en 1922.
Otra posible interpretación partiría del carácter nacionalista de dicho movimiento, representando la síntesis de distintas razas y la intención de hablar de y para todas, a través de la sencillez en las palabras. De hecho, incluso el título del manifiesto alude a la raíz misma de la tradición de este país. Se trata del manifiesto Pau-Brasil o palo del Brasil, el cual es un recurso natural abundante en la selva amazónica, muy apreciado por sus primeros colonizadores y fuente de inspiración para que esta colonia portuguesa adquiriera su actual nombre.
En realidad, como dice Hilda Scarabôtolo, el movimiento modernista brasileño nació inspirado en el futurismo de Marinetti, que se basaba en la filosofía positivista propuesta por Nietzsche (3). Marinetti fue un poeta italiano que a principios del siglo XX propuso un arte universalizador, tomando como inspiración el avance tecnológico. Su postulado partía de que la tecnología tarde o temprano iba a ser el eje de desarrollo en el mundo, lo que permitiría una cohesión mundial y la igualdad de condiciones propia de la utopía Occidental.
Aunque el modernismo brasileño tomó como inspiración el futurismo, su puesta en práctica no significó una importación literal de propuestas, sino más bien la interpretación de una idea. El más importante aporte es la intención de unir la modernidad con la tradición, con lo que se pretendía tener acceso a la nueva época, sin perder de vista la naturaleza del país que hasta entonces venía siendo forjado. De hecho estos artistas se sentían brasileños y no querían perder esta condición por la avasalladora influencia europea.
Es por eso que el arte modernista fue lo que en algún momento se denominó arte comprometido, es decir, una propuesta que no sólo pretendía ser estética sino también ideológica. Pretendía reconocer e influir en el espíritu de los brasileños y no quedar solamente como una manifestación al alcance de la minoría instruida. En este sentido son pertinentes las palabras de Mario de Andrade:

"Manifestándose especialmente a través del arte, pero salpicando también con violencia las costumbres sociales y políticas, el movimiento modernista fue el preanunciador, el preparador y en muchas partes el creador de un estado de espíritu nacional. La transformación del mundo acarreada por el debilitamiento gradual de los grandes imperios, la práctica europea de nuevos ideales políticos, la rapidez de los transportes y mil y una causas internacionales más, así como el desarrollo de la conciencia americana y brasileña, los progresos internos de la técnica y de la educación, imponían la creación de un espíritu nuevo y exigían la revisión e incluso la remodelación de la inteligencia nacional. No fue otra cosa el movimiento modernista, del cual la Semana de Arte Moderno fue el vocero principal." (4)

En síntesis, podemos decir que el modernismo brasileño fue un movimiento cultural que pretendió y en cierto modo consiguió un cambio en el arte y la ideología del Brasil. Su gestación y existencia fueron resultado de una serie de acontecimientos nacionales, continentales y mundiales que coincidieron y condicionaron la actitud tomada por sus mentores. Se desarrolló en la pintura, la escultura, la arquitectura pero sobretodo en la poesía. Tanto Oswald como Mario de Andrade, a quienes hemos citado, son poetas de la época que iniciaron y teorizaron sobre el movimiento. De hecho la gestación del modernismo partió de este arte. Pero para entender su participación en perspectiva es necesario que primero realicemos un repaso histórico de la poesía brasileña.

LA POESÍA BRASILEÑA ANTERIOR AL MODERNISMO


No existe consenso respecto al punto de partida de la literatura brasileña. Autores como Alfredo Bosi lo sitúan en la colonia, a inicios del siglo XVI, aduciendo que desde ese momento el Brasil comenzaba a ser otra cultura respecto a Portugal(5). Otros, como Ángel Crespo, prefieren considerar su aparición desde el romanticismo en el siglo XVIII, cuando se estaba gestando la independencia de Brasil (6).
Nosotros nos inclinamos por esta segunda teoría, pues creemos que sólo entonces se tiene una conciencia de país. Además, la mayor parte de la literatura anterior se basa en reportes o en tratados con fines no literarios y cuando éstos existen, son resultado de inquietudes individuales.
Entrando al terreno de la poesía es evidente que Portugal fue el primer referente literario, aunque también hay una fuerte influencia hispana. Esto debido a que España y Portugal, cuando imperios, vieron muchas veces entrelazados sus caminos, sobretodo por la ubicación de sus colonias en América del Sur. Recordemos que la selva, región inexplorada entonces, fue compartida por los colonizadores de ambas potencias prácticamente hasta el inicio de las negociaciones de delimitación de fronteras, cuando estas colonias ya eran países independientes, a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX.
El romanticismo (nacido en Inglaterra y Francia, y luego extendido a Portugal, España, Latinoamérica y Brasil) fue un movimiento que se caracterizó por la exaltación del amor y del ego a través de la creación de un universo mágico e imaginario:
"El yo romántico, objetivamente incapaz de resolver sus conflictos con la sociedad, se refugia en la evasión. Evasión en el tiempo, recreando una Edad Media gótica y embrujada; en el espacio, huyendo hacia parajes desérticos o hacia el Oriente exótico." (7)

En Brasil, sin embargo, esta exaltación no solía evocar como lugar exótico y distante el Oriente sino, la mayoría de las veces, el interior de este país. Desde sus inicios la poesía brasileña tenía una fuerte impronta nacionalista. Podemos verlo, por ejemplo, en estos versos que tomamos de la "Canción del exilio" de Goncalves Dias:

"Mi tierra tiene primores
Que encontrar no puedo acá;
Pensando -solo, de noche-
Más placer encuentro allá;
Mi tierra tiene palmeras
Donde canta el Sabiá." (Cool

La evocación desde el exilio se transforma en recuerdo del terruño o de la infancia en otros poetas románticos brasileños, pero siempre el objeto evocado es genuinamente nacional. La forma es importada (la métrica estricta y rima consonante), pero el contenido se adapta a la situación regional. De hecho, la selva amazónica tiene su propio encanto exótico y no es extraño que reemplace la figura del desierto y del Medio Oriente que predominaba en Europa.
Pero en Europa el romanticismo llegó a ser asfixiante por la repetición de las imágenes y de los temas. La respuesta fue el realismo, movimiento que pretendía retratar la realidad tal y como era, sin caer en adornos ni preciosismos.
En Brasil el realismo se manifestó en narrativa y en teatro, pero en poesía significó la aparición del parnasianismo como escuela. Este no era sino un intento de hacer una poesía científica, es decir, con pretensión de expresar las cosas de una forma directa(9), pero lo que en realidad logró fue formar una estética barroca, plagada de figuras y de artificios formales, haciendo de la poesía una amalgama tosca, restándole frescura:

"¡Extraña exquisitez aquel vaso! Lo vi
Casualmente cierta vez, sobre el mármol lustroso
De un perfumado estante
Entre un abanico y la orilla de un bordado." (10)

Sin embargo el romanticismo no desapareció con el parnasianismo, sino que convivieron como escuelas y continuaron vigentes cuando se importó el simbolismo casi a finales del siglo XIX. Esta corriente pretendía hacer del arte un símbolo que representase la vida. Reconociendo la incapacidad globalizadora del realismo, que por su naturaleza sólo podía mostrar situaciones específicas en el espacio y en el tiempo, el simbolismo se propuso como un arte sintetizador. Pero en Brasil, al ser esta vez una importación prácticamente literal, no llegó a tener mucha acogida:

"A pesar de su carácter innovador, esta nueva tendencia literaria no desempeñó en Brasil el papel vanguardista que tuvo en Europa. La existencia y la fuerza que alcanzó el parnasianismo en Brasil terminó por imponer su sello al simbolismo: valorización del soneto, preocupación esteticista y preciosismo del lenguaje." (11)

Estos tres movimientos -romanticismo, parnasianismo y simbolismo- continuaron en Brasil en pugna hasta las primeras décadas del siglo XX. Para entonces se habían perdido los objetivos y los valores originales de cada uno y las diferencias eran más respecto a la forma de escribir que a la forma de actuar. Se habían hecho escuelas retóricas que competían por una falsa popularidad.
Conviene aquí hacer un apartado para comprender la situación socio política que vivía Brasil entonces. Luego de la euforia inicial que significó la independencia, en 1822, continuó un período de continuas luchas por el poder manteniéndose la forma de gobierno imperial. Es importante resaltar que el Imperio del Brasil fue fundado por el hijo del entonces rey de Portugal y fue más el resultado de un conflicto civil que de un afán realmente independizador. Muestra de ello es la prevalencia de la monarquía(12). La república como sistema de gobierno fue instaurada en 1889, inspirada en el sistema norteamericano.
Dado este atraso es comprensible la situación empantanada en que se encontraba la poesía -y en general el arte- de Brasil hasta principios del siglo XX. La monarquía no promovía la cultura y lo poco del arte extranjero que se conocía pasaba por el tamiz de las autoridades políticas. Incluso la economía era centralista y rural, basada principalmente en los cultivos llevados con mano de obra esclava. Muchas veces antes de las manifestaciones del arte europeo llegaban rumores de su existencia, las teorías antes que los textos. Sin proponérselo, los responsables de este hermetismo cultural parecen haber promovido el orgullo por lo propio.
Otro aspecto a resaltar es la existencia de dos movimientos modernistas anteriores al brasileño y en cierta forma directamente relacionados a él. El primero es el modernismo hispanoamericano, primera escuela de esta parte del planeta que no fue importada de España y que más bien terminaría siendo exportada. El segundo es el modernismo portugués que, aunque nació de raíces similares a las del brasileño significó una propuesta totalmente distinta.
El modernismo hispanoamericano se desarrolló durante las tres últimas décadas del siglo XIX. No fue propiamente un movimiento en el sentido estético del término, sino más bien en lo ideológico:
"El punto de partida del modernismo fue simplemente negativo: rechazar las normas y las formas que no se avinieran con sus tendencias renovadoras y representaran, en cambio, el viejo retoricismo que prevalecía en la literatura española de aquel momento. Hacer la guerra a la frase hecha, al clisé de la forma y al clisé de la idea. Modernista era todo el que volvía la espalda a los viejos cánones y a la vulgaridad de la expresión. En lo demás, cada cual podía actuar con plena independencia." (13)

Lo más resaltante de este movimiento fue su radio de acción, pues se extendió por todos los países de habla hispana en América y llegó hasta España. En cuanto a sus resultados, a nivel de forma, significó la aparición de nuevos metros y nuevas disposiciones de versos pero todavía no ensayó el verso libre que caracterizaría a escuelas futuras. Según Luis Alberto Sánchez, el modernismo brasileño corresponde más al posmodernismo hispanoamericano justamente por esta característica (14).
El modernismo portugués, aparecido en 1912, se inspiró también en el futurismo de Marinetti, al igual que el brasileño. Pero a diferencia de éste, conservó la propuesta del arte como elemento universalizador:

"Que nuestro arte sea uno donde la morbidez y el misticismo asiático, el primitivismo africano, el cosmopolitismo de las Américas, el exoticismo ultra de Oceanía y el maquinismo decadente de Europa se fundan, se crucen, se interseccionen. Y, hecha esta fusión espontáneamente, resultará un arte -todas las artes-, una inspiración espontáneamente compleja ..." (15)

Hay que aclarar que este carácter integrador se corresponde con la personalidad de Fernando Pessoa, su más importante representante y promotor, pero es poco probable que haya sido conocido en el Brasil antes de la Semana de Arte Moderno, a pesar del idioma común, pues el modernismo portugués no fue tomado muy en cuenta incluso en su país sino hasta muchos años después.
Es en este contexto nacional e internacional que surge el modernismo brasileño.


LA SEMANA DE ARTE MODERNO


En 1922 Brasil ya había abierto sus ojos al mundo y, aunque todavía tímidamente, las jóvenes generaciones ya expresaban su disconformidad con las formas clásicas de arte. Desde el advenimiento de la república la clase aristocrática empezó a enviar sus hijos a estudiar en el extranjero, principalmente a Europa, muchas veces con la intención de que hicieran su vida y se quedaran allá.
La primera circunstancia significativa que encontramos es el regreso de algunos de estos jóvenes, particularmente del joven poeta Oswald de Andrade que, en 1912, dio a conocer en Brasil el Manifiesto Futurista de Marinetti(16). Este quizás hubiera sido un hecho intrascendente, si no fuera porque dos años después comenzaría un conflicto que trastocaría toda la historia mundial.
En 1914 se inició la Primera Guerra Mundial con lo que prácticamente todos los jóvenes inmigrantes brasileños regresaron a su hogar. Pero ya habían visto mundo y comenzarían a difundir las nuevas ideas. En Europa recién se descubría el modernismo hispanoamericano, que ya había llegado a España, así como también las vanguardias francesas. El urbanismo que se empezaba a gestar en Brasil ya era fuerte y bien cimentado en Europa. Pero, además, la guerra le permitió a este país obtener jugosas ganancias en sus negociaciones internacionales, por lo que se vivió un auge en la economía y en el desarrollo que colocaron al Brasil por encima de muchos países europeos (17).
No tuvo que pasar mucho tiempo para que resurgiera el espíritu nacionalista:
"Desde 1916 ya se podía hablar de una insatisfacción en la vanguardia brasileña, que contaba entre sus principales representantes a Monteiro Lobato, quien propugnaba hasta la saciedad la absoluta urgencia de abandonar el calco de la cultura europea, sobretodo la francesa en el intento de crear algo propio que pudiera ser verdaderamente la expresión de lo nacional." (18)

Entretanto el entusiasmo de Oswald de Andrade por el futurismo encontró eco en Mario de Andrade, poeta de mucho mayor impulso y vitalidad, con la capacidad de organización necesaria para llevar a cabo un movimiento serio. Este, además, contaba con referentes culturales en la pintura, escultura, arquitectura y música que le permitieron tener una visión de conjunto. Una vez formado este grupo de artistas se descubrió la coincidencia de sus inquietudes con un acontecimiento genuinamente nacional: el centenario de la proclamación de la independencia. El gobierno brasileño se preparaba para festejar en grande tal acontecimiento, sobretodo por el reciente progreso económico, y al grupo se le ocurrió organizar la Semana de Arte Moderno:

"Un festival musical, poemas pronunciados desde los palcos, conferencias, exposiciones de arte: una representación completa del todavía informe e indeciso repertorio de los renovadores de las artes y las letras." (19)

Esta se realizó durante febrero de 1922 en Sao Paulo y para sus organizadores fue todo un éxito. No sólo se planteó la nueva estética, sino se protestó enérgicamente contra la estética tradicional con lo que se suscitaron, según muchos testigos, apoteósicos enfrentamientos públicos entre modernistas, parnasianos, románticos y simbolistas (20) .
Debido al hermetismo de los artistas tradicionales y a su fuerte resistencia al cambio, se hizo necesario el escándalo y la crítica exacerbada que rayó por momentos en excesos y críticas injustas. Se dijo, por ejemplo, que antes del modernismo no existía una poesía verdaderamente brasileña(21). Y aunque esto no sea del todo justo, hay que reconocer que el modernismo fue el primer movimiento surgido íntegramente en el Brasil.
En cuanto a esto es importante rescatar que, aunque el movimiento modernista surgió de la inspiración del futurismo europeo, no significó un calco, ni tampoco una adaptación como sucedió con el romanticismo o el parnasianismo. Estamos de acuerdo con Hilda Scarabôtolo cuando afirma que:

"Pese al reconocimiento explícito de Mario de Andrade de que "el espíritu y las modas" del modernismo fueron importados de Europa, no era intención del grupo modernista considerarlos como un fin sino como un medio para la actualización de la inteligencia brasileña; el futurismo había servido de cabal motivación para la mentalidad de los intelectuales paulistas y provocado un intenso entusiasmo en la vanguardia artística; sin embargo, si por un lado la inspiración de los métodos futuristas fueron bien aceptados, por otro lado, los modernos no abdicaban de su propósito de encontrar soluciones específicamente brasileñas para el nuevo camino que estaban tentando abrir." (22)

Lo cierto es que, luego de la Semana de Arte Moderno, el movimiento modernista fue ganando mayores adeptos que creían en el nacionalismo hicieron posible que esta iniciativa no se quedara en la simple anécdota. De esta forma se encontró esa nueva estética que tanto se necesitaba y en ella es que podemos reconocer la originalidad y trascendencia de este esfuerzo, a través de sus profundas raíces brasileñas.

LA ESTÉTICA DE LA POESÍA MODERNISTA FRENTE A SUS PREDECESORAS

Hemos hecho algunos esbozos de estética de la poesía brasileña anterior al modernismo pero es importante que en este momento profundicemos un poco.
Tanto el romanticismo, el parnasianismo y el simbolismo tienen en común el uso de la métrica y la rima. Independientemente de sus diferencias en cuanto a contenido y propuesta, parten del supuesto de que la forma en poesía no debe apartarse de estos dos cánones. Esto hace que las diferencias concretas entre una y otra propuesta sean actualmente difíciles de identificar. Si no, veamos por ejemplo estos versos del romántico Álvarez de Acevedo:

"Caballero de armas oscuras,
¿A do vas por tinieblas impuras
Empuñando tremendo espadón?
¿Por qué brillan tus ojos ardientes
Y, gimiendo, tus labios trementes
Vierten fuego de tu corazón?" (23)

Respecto a los del parnasiano Raimundo Correia:

"Ser moza y bella ser ¿por qué eso no le basta?
¿Por qué cuanto ella tiene de fresco y virgen gasta
Y destruye? ¿Por qué tras de vaga esperanza,
Fatua, aérea y fugaz, frenética se lanza
A volar, a volar? ..." (24)
O del simbolista Darío Veloso:

"Rosales en flor de la aldea triste,
Distante la infancia ...
Tu casa ya no existe:
Se la llevó la guerra: ¡ya no existe!
Mas de las rosas de la aldea triste
La fragancia
Aún está perfumando tu pasado,
El sueño alado
De tu infancia." (25)

Vistos a la distancia estos versos no ofrecen mayores diferencias unos de otros. Si existen diferencias no es por lo que tengan como movimientos literarios, sino solamente por méritos propios de autores particulares. Sin embargo, a inicios del siglo XX en el Brasil, la estética estaba tan acartonada que era difícil salirse de los moldes tradicionales.
Frente a estas propuestas (nótese que para la segunda década del siglo XX, a nivel mundial, ya eran anacrónicas), la estética modernista plantea importantes variantes: el verso libre, la ironía, la recuperación de la palabra hablada y el sabor regional como fuentes de inspiración.
El verso libre es una conquista europea y se basa en el hecho de que la palabra puede tener ritmo y armonía sin tener que tener una cadencia repetitiva. Podemos verlo, por ejemplo, en estos versos de Mario de Andrade:

"Soy trescientos, soy trescientos cincuenta,
Las sensaciones nacen de sí mismas sin descanso,
¡Oh espejos, oh Pirineos, oh cercados!
¡Si un dios muere, iré a Piauí a buscar otro!
Abrazo en mi lecho las mejores palabras,
Y mis suspiros son violines ajenos;
Piso la tierra como quien descubre a hurtadillas
En las esquinas, en los taxis, en los dormitorios,
/sus propios besos." (26)

De por sí esta revolución estilística le da una nueva frescura a la poesía, pero a la vez abre nuevas posibilidades de expresión. Desaparecido el encasillamiento del verso rimado y metrado (el cual no creemos que sea malo en sí mismo, en tanto no signifique una exigencia como terminó siendo, sino más bien el implemento generador de armonía para lo cual fue originalmente concebido), se deja también la voz seria y sesuda, que hacía de la poesía un ente inalcanzable para la mayoría. Se puede entonces recurrir al habla cotidiana como modelo que hace posible que la voz de la poesía sea más accesible:

"Todos vendrán para tu cortejo nupcial
La princesa Caramelo
Coronada de cohetes,
Doña Blanca -Está- Cubierta
Que todos quieren ver,
La mandinga del Tángolo-Mángolo
Y sus muertos masticados
En las laboriosas noches procesionales" (27)

En estos versos Oswald de Andrade además del tono hablado introduce un imaginario popular, propio de la tradición brasileña. La princesa Caramelo, Doña Blanca -Está- Cubierta y la mandinga de Tángolo - Mángolo, son personajes de los carnavales originales, desfiles de comparsas burlescas que imitaban, en estas figuras, a autoridades y personalidades de épocas pasadas que terminaron siendo motivo de fiesta, un pretexto para soltar la risa espontánea.
En esto último también vemos una característica muy importante de la propuesta modernista brasileña: el rescate de lo nacional, las raíces que surgen del orgullo brasileño por su tierra y sus costumbres. Ellos se plantearon el verso libre justamente en tanto permitía la inclusión de este espíritu carnavalesco y burlón y con ello dejaron atrás el planteamiento europeo, que creía en la universalidad. La conciencia de ser brasileño es una constante muy fuerte en su poesía, pero es en el modernismo cuando alcanza una forma que se adapta mejor a lo popular, a la expresión de las calles.
Con ello asistimos también a una feliz coincidencia entre el espíritu brasileño y el planteamiento europeo: la ironía. Para los primeros es una forma velada, y a la vez agresiva, de protesta que se intensificó con la Primera Guerra Mundial. En el Brasil, aun cuando los primeros arrebatos surgidos de la Semana de Arte Moderno exigían una protesta similar, la ironía adquiere una luz propia cuando se integra al espíritu brasileño, alegre y picaresco por naturaleza. Prueba de ello son estos versos de Manuel Bandeira:

"La primera vez que vi a Teresa
Descubrí que sus piernas eran estúpidas
Y también que su cara parecía una pierna

Cuando vi a Teresa de nuevo
Descubrí que sus ojos eran más viejos que el resto de su cuerpo
(Sus ojos nacieron y esperaron diez años a que naciera el cuerpo)

La tercera vez ya no vi nada
Los cielos se mezclaron con la tierra
Y el espíritu de Dios volvió a caminar sobre las aguas" (28)

Como hemos visto, la poesía brasileña del modernismo es importante porque no sólo representa un cambio en la propuesta ideológica, sino porque introduce dicha revolución en el plano estético que es, finalmente, lo que trasciende. Las ideas y las propuestas son interesantes para estudiar y comprender el contexto literario pero definitivamente en los textos artísticos se reflejan los auténticos cambios.
Aunque no es objeto de este estudio, nos parece prudente mencionar que esta revolución en la estética se dio de forma similar en otras artes como la pintura, la escultura, la arquitectura o la música y de la unión de todas estas fuerzas se nutre la diferencia -y la importancia- del modernismo en el Brasil.

PRINCIPALES REPRESENTANTES DE LA POESÍA MODERNISTA


Como hemos ido adelantando en las páginas precedentes consideramos que los tres más importantes representantes del modernismo brasileño son Mario de Andrade, Oswald de Andrade y Manuel Bandeira. Su valor reside no tanto en la comunión de ideas sino en la diferencia de sus producciones que las hacen personales y que, además, resumen de alguna manera las tendencias que luego seguiría la poesía de este país.


MARIO DE ANDRADE

Mario de Andrade nació en 1893 y desde pequeño sintió inclinaciones por la música. De hecho, se preparó en el conservatorio de música de Sao Paulo y, con el fin de continuar estos estudios, viajó a Europa. Pero durante la Primera Guerra Mundial presenció "el espectáculo de un mundo dividido", lo cual, según confesión propia, le impulsó a escribir poesía (29) .
Luego de sus primeros poemas, aparecidos en 1917, regresó a Brasil donde, como ya dijimos, fue uno de los principales impulsores del modernismo. No sólo fue de los artífices de la Semana de Arte Moderno, sino que continuó con actividades de difusión, tanto de la poesía como de otras artes, entre ellas como la pintura y la escultura(30).
En cuanto a su obra poética podemos decir que se encuentra fuertemente influida por su formación musical. Alfredo Bosi reconoce en su propuesta dos líneas de composición importadas de la música: la melodía y la armonía(31). A partir de ellas crea poemas que tienen una ligera sensación de collage, muy conveniente para expresar el espíritu de su propuesta. Al respecto queremos citar íntegramente uno de sus poemas más representativos:

"Debe de haber aquí cerca un rosal floreciendo,
No sé ... siento por mí una armonía,
Un poco de imparcialidad que la fatiga trae consigo.

Miro mis manos. Y una ternura peligrosa
Me hace pasar la boca por ellas, rozando,
(Seguro que es alguna rosa ...)
Con una ternura que ya no es peligrosa, no, es piedad paciente.
Las rosas ... Los millones de rosas paulistas ...
Tanto como he mirado a mis manos trabajando,
Y golpeando en broma la espalda de un amigo,
Entregarse al enemigo, coger dinero del suelo ...
Una vez, mis dedos se posaron en unos labios,
¡En aquel momento quise ser ciego!
Ella no quiso besar las puntas de mis dedos,
Besó las manos, apasionadamente, sometiéndose ...
Besó el polvo de mis manos ...
El mismo polvo que cae en la rosa apenas se abre.
Debe de haber aquí cerca un rosal floreciendo ...
Qué armonía por mí ... Qué semejanza con un jardín ...
Mi cuerpo está sano ... Mi alma se ha ido ...
Y me ha dejado." (32)
Sus principales obras en poesía son: Hay una gota de sangre en cada poema (1917), Remate de males (1930), Poesía (1941) y Poesías completas (1955). Aparte de esto publicó gran número de poemas en revistas y periódicos (acorde con su espíritu de hacer de la poesía una lectura de la gente común), además de cuentos, novelas, estudios y ensayos.
A nuestro parecer lo que distingue a la poesía de Mario de Andrade, más allá de su fuerte influencia musical, es el manejo de los silencios y de las imágenes que crean una atmósfera etérea por sobre la que discurre la idea. Su originalidad reside quizás en que sus referentes no son comunes en la lírica de la época, precisamente por su original formación musical, y posteriormente por su labor de difusión en pintura y escultura.


OSWALD DE ANDRADE

Oswald de Andrade nació en 1890 en el seno de una familia acomodada. Esto le permitió, antes que a muchos de sus contemporáneos, viajar a Europa y conocer primero el futurismo que, como ya dijimos difundió en Brasil. Luego de la Semana de Arte Moderno, realizó muchos otros viajes y entró en contacto directo con el surrealismo francés (33). Podremos afirmar que en este contacto se basa su tendencia a la escritura inmediata.
A diferencia de Mario de Andrade este autor nos ofrece una poesía mucho más contundente:

"Compraré
El pincel
Del Douanier
Para pintarte
Llevo
Para nuestro hogar
El piano perico
Y el Reader's Digest
Para que yo no tiemble
Cuando me muera
Y te deje
Quiero no dejarte nunca
Quiero quedarme
Preso a tu amanecer" (34)

Su poesía puede ser interpretada como parca y precisa. No gusta de los preciosismos y en ese sentido es mucho más radical que Mario de Andrade. Por otro lado, su formación es básicamente europea. incluso sus imágenes son mucho más universales, pues parece haber seguido la propuesta globalizadora de Marinetti, aunque no lo admitiera explícitamente. Sin embargo, su producción lo corrobora:

"Allá viene el lanzallamas
Agarra el garrafón de gasolina
Dispara
Pretenden matar todo amor
Corromper el polo
Detener la sed que tengo de otro ser
Vente por un flanco, a un lado,
Por encima, por atrás
Dispara
Dispara
Resiste
Defiende
De pie
De pie
De pie
El futuro será de toda la humanidad" (35)

Sus principales obras en poesía son: Pau Brasil (1925), El artista (1925), Primer cuaderno del alumno de poesía (1927), Canto de los cantos para flauta y violín (1944), Poesías reunidas (1969). Publicó también libros de cuento, teatro, ensayos y manifiestos.
La importancia de Oswald de Andrade reside sobretodo en que inaugura una propuesta que después continuarán poetas de la talla de Carlos Drummond de Andrade, considerado por muchos críticos como uno de los más importantes escritores contemporáneos en lengua portuguesa.


MANUEL BANDEIRA

El tercer, y a nuestro parecer más importante, representante de este movimiento es Manuel Bandeira. Nacido en 1886 fue enviado a Suiza después de cumplir los 20 años, pero no a estudiar sino a curarse de un mal pulmonar que tenía desde que nació. Se puede decir que su experiencia europea la pasó en cama y alejado de la guerra pues Suiza era un país neutral. Se dedicó a leer asiduamente y, aunque no se llegó a curar del todo, a su regreso no volvió a salir de Brasil. Se dedicó a escribir con un estilo totalmente propio y original tomando sus referentes y su rigurosidad de lecturas europeas, pero el estilo del habla cotidiana brasileña:

"Estoy harto del lirismo comedido
Del lirismo bien educado
Del lirismo funcionario público con libro de registro expediente
protocolo y manifestaciones de aprecio al señor director
Estoy harto del lirismo que se detiene para buscar en los diccionarios el cuño vernáculo de un vocablo" (36)

Bandeira ya era un poeta reconocido y tenía regular volumen de obras publicadas cuando comenzó el movimiento modernista. De inmediato, y por su estrecha similitud por la propuesta planteada, se afilió a éste con lo que acentuó la ironía en su poesía. Sin embargo, a nuestro parecer de forma magistral, logró matizarla con una ternura propia de su forma de ser, reservada y sensible. De ahí su originalidad, que le hace oscilar entre poemas como "Pneumotorax", donde se burla de su condición de asmático:

"Fiebre, hemoptisis, disnea y sudores nocturnos.
La vida entera que pudo ser y no fue.
Tos, tos, tos.

Mando llamar al médico.
- Diga treintaitrés.
- Treintaitrés ... treintaitrés ... treintaitrés ...
- Respire.
......................................................................................................
- Tiene usted una caverna en el pulmón izquierdo
/y el derecho infiltrado.
- Entonces, ¿no es posible, doctor, intentar un pneumotorax?
- No. Sólo le queda silbar un tango argentino." (37)

Y poemas como "Estrella de la Mañana" en el que el despliegue de ternura e inocencia es virtualmente descarnado:

"Quiero a la estrella de la mañana
¿Dónde estará la estrella de la mañana?
Amigos y enemigos míos
Busquen la estrella de la mañana

Se ha marchado desnuda
¿con quién se habrá marchado?
Busquen por todas partes

Dirán que no tengo orgullo
Que todo lo consiento
¿Qué me importa?
Quiero la estrella de la mañana

Tres días y tres noches
Fui asesino y suicida
Ladrón pícaro falsario

Virgen epicena
Atormentadora de los afligidos
Jirafa de dos cabezas
Peca por todos peca con todos

Peca con los bribones
Peca con los sargentos
Peca con los infantes de marina
Peca en todas las formas
Con los griegos y con los troyanos
Con el cura y con el monaguillo
Y con el leproso de Pousso Alto

Y después conmigo

Te esperaré en novenas, verbenas, cabalgatas, comeré tierra y
/diré cosas de tan simple ternura
Que tú desfallecerás

Busquen por todas partes
Pura o degradada hasta la última bajeza
Yo quiero la estrella de la mañana" (38)

Sus principales obras en poesía son: Ceniza de las horas (1917), Carnaval (1919), El ritmo disuelto (1924), Libertinaje (1930), Estrella de la mañana (1936), Opus 10 (1952), Estrella de la tarde (1958) y Estrella de la vida entera (1966). Además hizo algunos ensayos y estudios de tipo literario y costumbrista.
Estos tres autores, sin desmerecer a muchos otros, representan el espíritu y la propuesta modernista en la poesía brasileña de la década de 1920. Luego vendrían nuevas generaciones a las que la crítica llamaría modernismo de los años 30 y 40 porque en vez de negar esta propuesta la fueron enriqueciendo. En ello reside también la importancia del modernismo, pues sembró una escuela que tuvo y tiene seguidores que aunque actualmente no se nombren del mismo modo, es indudable que mantienen ese espíritu alegre, fresco, tierno y sencillo.


INFLUENCIA DE LA POESÍA MODERNISTA EN LA POSTERIOR POESÍA BRASILEÑA

Luego del modernismo la poesía brasileña se encuentra totalmente cambiada. Las nuevas formas han dejado raíces tan profundas, que pasará algún tiempo antes de que se pretenda, sino negar su existencia, por lo menos intentar encontrar una nueva estética. Después de todo:

"Mario de Andrade, Manuel Bandeira y Oswald de Andrade rompieron con los códigos académicos e incorporaron a la lírica brasileña las formas libres a través de ejemplos tan vigorosos y felices, que a los poetas de los años 30 ya no les sería necesario inventar ex nihilio un nuevo lenguaje." (39)

En cambio, la innovación se intentará desde el contenido. Habíamos dicho que las temáticas de fondo eran la ruptura con la poesía tradicional, el rescate de lo étnico y el encuentro con las nuevas vanguardias europeas. Luego de haber demostrado la necesidad de estos cambios, el espíritu de la propuesta modernista obliga a que no se pretenda un estancamiento en ellos pues se correría el riesgo de volver a caer en la monotonía. Se siembra así una inquietud por el cambio constante, por la innovación.
El primer gran poeta que surgirá en la siguiente década es Carlos Drummond de Andrade. Su poesía por un lado retoma los referentes urbanos de Oswald de Andrade, pero aprovecha el lenguaje cotidiano de Manuel Bandeira. Temáticamente hablando se preocupa por encontrar los caminos no recorridos:
"No seré el poeta de un mundo caduco
Tampoco cantaré el mundo futuro.
Estoy atado a la vida y miro a mis compañeros.
Están taciturnos pero guardan grandes esperanzas.
Entre ellos examino la enorme realidad.
El presente es tan grande, no nos alejemos.
No nos alejemos mucho, vayamos tomados de la mano.

No seré el cantor de una mujer, de una historia,
no diré los suspiros al anochecer,
/el paisaje visto desde la ventana,
no distribuiré estupefacientes o cartas de suicida,
no huiré hacia las islas ni seré raptado por serafines.
El tiempo es mi materia, el tiempo presente,
/los hombres presentes,
la vida presente." (40)

Este poeta ha sido reconocido por su racionalidad, intenta que la poesía diga antes que deje sentir. En este sentido la influencia del modernismo en ella va de parte del espíritu de este movimiento, en la medida en que Drummond de Andrade cree en la radicalización de la propuesta para que ésta adquiera fuerza y sea escuchada:

"No te descuides con la palabra amor.
No la arrojes al espacio, pompa de jabón.
No te embriagues con su engalanado son.
No la emplees sin razón por encima de toda razón (y es raro).
No bromees, no pruebes, no cometas la locura sin remisión
de esparcir a los cuatro vientos del mundo esa palabra
que es toda sigilio y desnudez, perfección y exilio en la Tierra.
No la pronuncies." (41)
Manteniendo esa tendencia hacia la oscuridad, e incluso ampliándola hacia la comprensión, en sus últimas producciones llegó a tratar la palabra como objeto y sembró las bases para el desarrollo de la poesía concreta, que aparecerá veinte años después:

"Lo fácil el fósil
el misil el fisíl
el arte el infarto
el ocre el canopo
la urna el ferniente
la hoz el fascículo
la lex el judex
el bikini el abuelo
el ave el mocotó
el solo el sambaqui" (42)

Al mismo tiempo, surge una generación de poetas que se dejan influir por el surrealismo, la otra tendencia que cobraba fuerza en Francia. El surrealismo apunta hacia la escritura automática, en un intento por recuperar las voces del inconsciente. Su propuesta recoge mucho de los sueños y de los deseos humanos, de la represión, del momento y de la idea efímera. En Brasil se reflejó a través del cristianismo, nuevamente en un intento por recuperar las raíces culturales propias, que acusan una honda religiosidad:

"¡Me han dado un cuerpo, sólo uno!
Para soportar callado
Tantas almas desunidas
Que chocan unas con otras,
De cuán diversas edades;
Una nació mucho antes
Que yo aparezca en el mundo,
Otra nació con mi cuerpo,
Otra está naciendo ahora,
Hay otras, ni lo sé bien,
Son mis hijas naturales,
Deliran dentro de mí
Quieren mudar de lugar,
Cada una quiere una cosa,
Nunca más tengo sosiego.
Oh Dios, si existes, juntad
Mis almas que no se encuentran." (43)

En este poema Murilo Méndes logra esa unión entre la religión y la sensación. Su obra se caracteriza por el sufrimiento en la mayoría de sus textos pero, sobretodo, por la presencia constante de lo onírico. El modernismo se deja sentir a través de su estilo parco y directo y por el rescate del ritmo de la palabra hablada:

"Mañana de la vida
Alas en el cielo translúcido
Jardines de nubes
Movidos por el sonido,
¡Mozart, aero - amigo!
Poeta sin víspera
Sin remordimiento
Ni sombra del crimen
El mundo lavado
Se levanta con cuatro años cantando
Oh piano violín viola nube azul
Oh flauta y paz." (44)

Otra propuesta dentro de esta línea, que la crítica identifica como poesía religiosa, la constituye la obra de Cecilia Meireles. Ella rescata la musicalidad en la palabra, que introdujo Mario de Andrade, pero sus referentes son de origen pastoril. Este se refiere a la naturaleza aun no tocada por el hombre donde reinan la armonía y la quietud:

"Me deleita la gota de agua que se equilibra
en la hija lisa que tiembla al viento.
Todo el universo, en el océano del aire, vibra secreto:
Y ella resiste en su apartamiento.

Su cristal sencillo reprime la forma, en el instante incierto:
Pronto a caer, pronto a dura - límpido y exacto.

Y la hoja en un pequeño desierto
Para la inmensidad del acto." (45)

Su estilo también deja ver la influencia del modernismo a través de la constante referencia a la palabra misma y a la forma de escribir, utilizadas sobretodo por Mario y Oswald de Andrade:

"Cada palabra una hoja
en el lugar cierto.

Una flor de vez en cuando
En la rama abierta.

Un pájaro parecía
Cercano y alerta.

Pero no, es que iba y venía el verso
Por el universo." (46)

Junto con Murilo Méndes y Cecilia Meireles, destacan en esta época Jorge de Lima, Joaquim Cardoso, Henriqueta Lisboa y Mario Quintana que, con variantes propias, desarrollan un estilo similar al de estos dos primeros poetas.
Después de ellos surgiría una movimiento que se autodenominó generación del 45 y buscó imponer un neoparnasianismo en la poesía brasileña a través de la vuelta al verso metrado y rimado. Aunque su radio de acción no tuvo mayor influencia, es importante para nosotros destacar someramente la frescura formal y temática que entonces se observó. Creemos que ésta surge de la propuesta modernista y de los temas cotidianos que se siguieron tratando en la poesía hasta su aparición:

"Miré de frente y enfrenté el asombro.
Cuanto ahora es viene de un vago otrora.
Si miro al infinito, no me asombro.
Y el tiempo eterno es para mí esta hora.
Traté de alzar el mundo sobre mi hombro.
Sin embargo, rodó. Y al verlo ahora
El mundo me parece un rudo escombro.
Y recuerdo muy bien que, en cierta aurora,
Miré el cielo ... y vi sólo inmensidad
Y en ello pienso, sí, aunque no lo acierte.
¿De dónde viene tal perplejidad?
¿Por qué, sobre un misterio, sol tan fuerte?
Pienso en un verso espejo de la muerte:
Tanto sueño y tan poca realidad." (47)

La generación siguiente -última que trataremos- lideró un cambio en la estética tan revolucionario como en su momento lo fue el modernismo. Siguiendo su espíritu de novedad y su fe en un arte de futuro, en 1952 se formó el grupo literario Noigrandes que, en un principio estuvo constituido por Decio Pignatari, Haroldo de Campos y Augusto de Campos. Según Clemente Padín:
"Para esta tendencia centrarse en la palabra significa estudiarla en todas sus dimensiones: en tanto significación, en tanto sonido y en tanto forma gráfica que establece relaciones estructurales; junto a otras palabras en el blanco de la página. Esta inter-relación se expresa en lo que en el Plan se denomina "verbivocovisualidad", suerte de unidad expresiva que atiende la totalidad comunicativa de la lengua." (48)
Llevando al extremo la idea de la poesía surrealista europea, que mediante la escritura automática pretendía penetrar en lo onírico, y a la vez apoyándose en la entonces moderna teoría de la Gestalt, los poetas de este grupo recurren al significado de lo visual, apelando a una lectura de estructuras sencillas como esta:

" desnu
dez de la nada
hasta lo hum
ano mero núm
e r o d e l c e r o
crudo niño incrusta
do en el centro de
la carne viva en
fin nada.

no
turna noche
en torno en tiniebla
turba sin contorno
muerte negro nudo ciego
sueño de murciélago en u
na sombra que lo pren
día negra letra que
se torna
sol" (49)


En este poema de Augusto de Campos se insinúa la forma el cuerpo femenino sufriendo una transformación de las tinieblas al sol (la luz en el mundo) y llevando consigo toda la carga de alusiones psicológicas que trae consigo juntar estos conceptos. De igual modo, podemos leer este poema urbano de Decio Pignatari, que visualmente trae consigo una estructura de mayor complejidad:

" u n
m o v i
m i e n t o
c o m p o n i e n d o
m á s a l l á
d e l a

n u b e
u n BEBA COCA COLA
c a m p o BABE COLA
d e BEBA COCA
b a t a l l a BABE COLA CACO
m i r a CACO
g e m COLA
i r a C L O A C A
d e
u n
h o r i z o n t e
p u r o
e n u n
m o
m e n t o
v i v o"

(50)

Desde entonces, la poesía experimental brasileña ha seguido un camino constante de transformaciones en las que ha predominado el factor visual dejando de lado por momentos incluso la palabra. Prueba de ello es este poema de Dailor Varela que nos pone en el umbral de la experimentación semiótica:



(51)

Como hemos visto, la influencia del modernismo en la posterior poesía brasileña no solo se manifiesta a nivel temático o formal sino también -y sobretodo- a nivel de espíritu. Recordemos que desde su aparición esta poesía se concibió como una forma de experimentación y una negación constante de lo precedente para no caer en retóricas vacías. Ello la ha llevado por un camino de riqueza estilística y significativa que, a nuestro parecer ha convertido a la poesía experimental de este país en una de las más importantes y originales, no sólo de América sino del mundo, a partir de las inquietudes de un grupo de jóvenes que, en 1922, supieron que era tiempo de cambiar las cosas, no sólo a través de consignas sino principalmente por medio de la creación.








Bibliografía

-AMARAL, Aracy (compiladora) Arte y arquitectura del Modernismo brasileño. Caracas, biblioteca Ayacucho, 1978. 236 p.
-BANDEIRA, Manuel. Poemas. Lima, Centro de Estudios Brasileños, 1978. 80 p.
-BOSI, Alfredo. Historia concisa de la literatura brasileña. México, Fondo de Cultura Económica, 1982. 554 p.
-CRESPO, Angel. Antología de la poesía brasileña. Barcelona, editorial Seix Barral, 1973. 440 p.
-DE ANDRADE, Oswald. Obra escogida. Caracas, biblioteca Ayacucho, 1981. 422 p.
-DRUMMOND DE ANDRADE, Carlos. Poemas. Lima, Centro de estudios brasileños, 1989. 97 p.
-HENRIQUEZ, Max. Breve historia del Modernismo. México, Fondo de Cultura Económica, 1978. 560 p.
-MEIRELES, Cecilia. Poemas. Brasil, Centro de Estudios Brasileños, 1979. 75 p.
-MENDEZ, Murilo. 29 poemas. Brasil, Centro de Estudios Brasileños, 1989. 87 p.
-PESSOA, Fernando. Sobre literatura y arte. Madrid, Alianza editorial, 1987. 396 p.
-SANCHEZ, Luis Alberto. Historia comparada de las literaturas americanas. Tomo IV: del Vanguardismo a nuestros días. Buenos Aires, editorial Losada, 1978. 446 p.
-SCARABôTOLO, Hilda. El Modernismo en el Brasil. Lima, Centro de Estudios Brasileños, 1977. 80 p.
-VARIOS. Brasil. Madrid, Embajada de Brasil, 1988. 118 p.




http://www.vitral.org/vitral/edvitral/masluz/poebras/poebras.htm


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Lluvia Abril el Sáb 22 Nov 2014, 09:00

¡Caramba! Cuanto nuevo por aquí. Pues como vés, cotilleo por todas partes,jeje,  hoy puedo hacerlo, y la verdad es que es muy , pero que muy enriquecedor.
Más gracias y más besos. sunny


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Dom 23 Nov 2014, 18:20

Gracias a ti, amiga Lluvia!
Me encanta verte en todas las partes...
Besos
Maria Lua


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Dom 23 Nov 2014, 18:33

La Poesía de Augusto Dos Anjos (Brasil, 1884-1914)



Puede ser una sorpresa para algunos, pero el poeta brasileño más leído, más editado y probablemente más entrañable también, no pertenece al siempre revisitado parnaso de los “modernistas” locales. No será ni Manuel Bandeira, ni Carlos Drummond de Andrade ni João Cabral de Melo Neto. Ni siquiera Vinicius de Moraes.


EL HIJO DEL CARBONO Y EL AMONÍACO



Alfredo Fressia





Puede ser una sorpresa para algunos, pero el poeta brasileño más leído, más editado y probablemente más entrañable también, no pertenece al siempre revisitado parnaso de los “modernistas” locales. No será ni Manuel Bandeira, ni Carlos Drummond de Andrade ni João Cabral de Melo Neto. Ni siquiera Vinicius de Moraes,
Con tanta penetración en los medios, tuvo ese destino unánime. El poeta más editado y unánime fue más bien “del 900” y publicó un único libro. Su nombre fue Augusto dos Anjos. Vivió entre 1884 y 1914.





Ese único libro, de 1912, se llamó Eu. Luego de su muerte, su amigo Órris Soares juntó algunos poemas dispersos y dio a conocer en 1920 el libro de poesía más reeditado de la literatura brasileña: Eu e Outras Poesias. Como suele ocurrir, el libro de Dos Anjos, con su estética insólita, demoró algunos años para ser totalmente aceptado, y en esto sí los poetas modernistas fueron sus mejores mentores. Este comentarista tiene frente a sí una edición de 1982 que dice ser la trigésima-cuarta, un dato que hoy, con internet, quedó casi vaciado de significados


En efecto, llamando por el nombre del poeta, los buscadores reportan cientos de miles de entradas, gran cantidad de ellas con sus poemas. Por otro lado, el Ministerio de Cultura de Brasil puso desde 2004 a disposición del público el sitio Dominio Público (www.dominiopublico.gov.br) donde se puede bajar en sistema PDF un número importante de obras nacionales que se encuentran justamente en dominio público (el número exacto, siempre cambiante, puede ser verificado en el sitio y obviamente crece regularmente). También se bajan allí algunos autores portugueses y otros clásicos “universales” en traducción portuguesa. Los poemas de Augusto dos Anjos se encuentran en cuatro versiones PDF, de modo que a esta altura el número de sus lectores ha pasado a ser incontable (el poeta diría inefable).


EL DESVENTURADO

Los motivos de esa adhesión del público por la poesía atormentada y a veces difícil de Dos Anjos podrían radicar en la triste y breve biografía del poeta, o en su figura. Nacido en un ingenio de azúcar de Paraíba, llega a recibirse de abogado en Recife, y nunca ejercerá. Dará clases de literatura en la capital de su estado, pero la familia pierde las tierras, y el poeta, ya casado, se instala desde 1910 en Río de Janeiro, donde sobrevivirá como profesor. La pobreza lo perseguirá, con saña, se diría. Se instalará finalmente en la pequeña ciudad de Leopoldina, en Minas Gerais, para ser director de escuela, pero morirá de una pulmonía (y no de tuberculosis, una enfermedad que sin embargo inspirará algunos de sus versos más estremecidos). Su vida fue objeto de biografías diversas. Una de ellas, novelada, fue A última quimera, de Ana Miranda, en 1995.



Ciertamente el poeta no tuvo suerte en su vida y su aspecto físico tampoco parece haber sido fuente de aliento, al menos, si creemos la descripción de su amigo Órris: “Fue flaco mi desventurado amigo, de flacura escuálida, rasgos hundidos, ojos profundos, ojeras violáceas, frente con entradas. (…) El pelo, negro y liso, se emparentaba en lo sombrío con la epidermis trigueña. La clavícula, arqueada. En el omóplato, el cuerpo estrecho se rompía como en una curva hacia adelante. Esa fisonomía, por donde erraban tonos de catástrofe, le traicionaba su psiquis”.
Las fotos que quedaron de Dos Anjos no lo muestran tan feo, pero se percibe en cambio su fragilidad. En todo caso es claro que ni la patética biografía ni el aspecto físico del poeta podrían explicar el largo éxito póstumo de su poesía. Ocurre que esa obra poética incorporó, en el Brasil periférico del 900, y de un modo radical, la modernidad, y en particular los descubrimientos científicos. El lenguaje de Dos Anjos innovó al incluir en su poesía nociones biofisiológicas y teorías científicas que él tomaba sobre todo de Los enigmas del Universo de Ernest Haeckel. Se trataba entonces de neologismos y de hecho algunos siguen exigiendo conocimientos teóricos del lector.



Pero Dos Anjos fue más lejos. Usando la forma soneto o el poema extenso casi siempre en endecasílabos, el poeta duda de la existencia de un Dios trascendente. El Dios de Dos Anjos se acerca más al de Spinoza, a saber, un Dios que es, Él mismo, todo lo que existe y que por lo tanto no creó nada, ya que todo lo existente ya era divino. Por eso mismo tampoco se debería pedir nada a esa divinidad silenciosa, incapaz de trascenderse.
Con esa idea de Dios y con los descubrimientos de la naturaleza química de la vida, el poeta recrea esos cuerpos que se descomponen, esas ciudades –principalmente Recife y Río de Janeiro- consumidas por la peste, los virus, un universo siempre sujeto a la degradación de la materia. Uno de sus grandes poemas se llama justamente “Los enfermos” y va abordando el paisaje urbano nocturno, los tuberculosos, la Angustia, las prostitutas, los borrachos, el cementerio. En el soneto “Psicología de un vencido” el poeta se define así: “Yo, hijo del carbono y el amoníaco,/ Monstruo de oscuridad y rutilancia,/ Sufro desde la epigénesis de la infancia,/ La mala influencia de los signos del zodíaco”.



La vida es un enigma frente al silencio de Dios: “¿Qué poder embriológico fatal/ Destruyó, con la sinergia de un gigante,/ En tu morfogénesis de infante,/ Mi morfogénesis ancestral?”, pregunta a su hijo nacido muerto en 1911. Y el poeta trabaja ese enigma con alusiones literarias tanto de la época como de los clásicos universales (Dante, por ejemplo, y sobre todo el del Infierno), sin excluir menciones urbanas de la época, superlativos y neologismos, todo lo cual recomienda que se lo lea en ediciones anotadas (y ese es un reproche que se puede hacer a los PDF de la obra de Dos Anjos en el sitio web del Mec brasileño).



EL CASO SINGULAR



Sin duda, Dos Anjos fue un poeta muchas veces excesivo, implacable en el lenguaje, obsesionado (ciertamente se lo puede leer como un caso psicoanalítico), de una estética a veces monocorde. Pero esa estética, “dark”, tan próxima a los “góticos”, estaba como destinada a tener la mejor recepción sobre todo entre los jóvenes, que parecen compartir con el poeta la perplejidad por el mundo material. Un siglo después, la actualidad de Dos Anjos se renueva, para todos, en un mundo signado por el virus, el átomo, los grandes síndromes casi incomprensibles.



El impacto de su lectura lo resumió mejor Carlos Drummond de Andrade en 1984: “Leí Eu en mi adolescencia y fue como si me dieran un puñetazo en la cara. Jamás había visto antes, engarzadas en endecasílabos, palabras extrañas como simbiosis, mónada, metafisicismo, fenoménica, quimiotaxia. Zooplasma, intracefálica… ¡Y funcionaban bien en sus versos! Al espanto siguió una intensa curiosidad. Quise leer más ese poeta diferente de los clásicos, de los románticos, de los parnasianos, de los simbolistas, de todos los poetas que conocía. La lectura de Eu fue para mí una aventura riquísima. Enriqueció mi noción de la poesía. Vi cómo se puede hacer lirismo con dramaticidad permanente, que se graba para siempre en la memoria del lector. Augusto dos Anjos continúa siendo el gran caso singular de la poesía brasileña.”





AUGUSTO DOS ANJOS (1884-1914) POEMAS
(Trad. de Alfredo Fressia)





LA  IDEA


¡¿De dónde viene?! ¡¿De qué materia bruta
Viene esa luz que sobre las nebulosas
Cae de inorgánicas criptas misteriosas
Como las estalactitas de una gruta?!

¡Viene de la psicogenética y alta lucha
Del haz de moléculas nerviosas,
Que, en desintegraciones maravillosas,
Delibera, y después, quiere y ejecuta!

¡Viene del encéfalo oculto que la ciñe,
Llega en seguida a las cuerdas de la laringe,
Tísica, tenue, mínima, raquítica…

Rompe la fuerza centrípeta que la amarra,
Mas de repente, casi muerta, se depara
Con el harapo de la lengua paralítica!



A Idéia


De onde ela vem?! De que matéria bruta
Vem essa luz que sobre as nebulosas
Cai de incógnitas criptas misteriosas
Como as estalactites duma gruta?!

Vem da psicogenética e alta luta
Do feixe de moléculas nervosas,
Que, em desintegrações maravilhosas,
Delibera, e depois, quer e executa!

Vem do encéfalo absconso que a constringe,
Chega em seguida às cordas do laringe,
Tísica, tênue, mínima, raquítica ...

Quebra a força centrípeta que a amarra,
Mas, de repente, e quase morta, esbarra
No mulambo da língua paralítica.



........................................


SICOLGÍA DE UN VENCIDO



Yo, hijo del carbono y del amoníaco,
Monstruo de oscuridad y rutilancia,
Sufro, desde la epigénesis de la infancia,
la mala influencia de los signos del zodíaco.

Profundísimamente hipocondríaco,
Este ambiente me causa repugnancia…
Sube a mi boca un ansia como el ansia
Que escapa de la boca de un cardíaco.

Ya el gusano – ese obrero de las ruinas –
Que la sangre podrida de las matanzas
Come, y a la vida en general declara guerra,

Va acechando mis ojos por roerlos,
Y ha de dejarme sólo los cabellos,
¡En la frialdad inorgánica de la tierra!




Psicologia de um Vencido


Eu, filho do carbono e do amoníaco,
Monstro de escuridão e rutilância,
Sofro, desde a epigênesis da infância,
A influência má dos signos do zodíaco.

Profundíssimamente hipocondríaco,
Êste ambiente me causa repugnância...
Sobe-me à boca uma ânsia análoga à ânsia
Que se escapa da boca de um cardíaco.

já o verme - este operário das ruínas -
Que o sangue podre das carnificinas
Come, e à vida em geral declara guerra,

Anda a espreitar meus olhos para roê-los,
E há-de deixar-me apenas os cabelos,
Na frialdade inorgânica da terra!



......................................


SOLITARIO



¡Como un fantasma que se refugia
En la soledad de la naturaleza muerta,
Por tras de los yermos túmulos, un día,
Fui a refugiarme a tu puerta!

Hacía frío y el frío que hacía
No era el que la carne nos conforta…
¡Cortaba así como en la masacre
Del cuchillo incisivo el acero corta!

¡Pero tú no viniste a ver mi Desgracia!
¡Y yo salí, como quien todo repele,
-Viejo cajón cargando destrozos-

Llevando sólo en el despojo/casco tumulario
El pergamino singular de la piel
Y el sonajero fatídico de los huesos!



Solitário


Como um fantasma que se refugia
Na solidão da natureza morta,
Por trás dos ermos túmulos, um dia,
Eu fui refugiar-me à tua porta!

Fazia frio e o frio que fazia
Não era esse que a carne nos conforta
Cortava assim como em carniçaria
O aço das facas incisivas corta!

Mas tu não vieste ver minha Desgraça!
E eu saí, como quem tudo repele,
- Velho caixão a carregar destroços -

Levando apenas na tumbas carcaça
O pergaminho singular da pele
E o chocalho fatídico dos ossos!


.................................


ALA DE CUERVO



Ala de cuervos sanguinarios, ala
De mal agüero que, en los doce meses,
Cubre a veces el espacio y cubre a veces
El tejado de nuestra propia casa…

¡Perseguido por todos los reveses,
Es mi destino vivir junto a esa ala,
Como la ceniza que vive con la brasa,
Como los Goncourt, como hermanos siameses!

Es con esa ala que hago este soneto
Y la industria humana hace el paño prieto
Que a las familias de luto martiriza…

Es aun con esa ala extraordinaria
Que la Muerte –la costurera funeraria-
Le cose al hombre la última camisa!





Asa de Corvo


Asa de corvos carniceiros, asa
De mau agouro que, nos doze meses,
Cobre às vezes o espaço e cobre às vezes
O telhado de nossa própria casa...

Perseguido por todos os reveses,
É meu destino viver junto a essa asa,
Como a cinza que vive junto à brasa,
Como os Goncourts, como os irmãos siameses!

É com essa asa que eu faço este soneto
E a indústria humana faz o pano preto
Que as famílias de luto martiriza...

É ainda com essa asa extraordinária
Que a Morte - a costureira funerária -
Cose para o homem a última camisa!


..................................................


A MI PADRE MUERTO III



¡Pobre mi Padre! La mirada la Muerte le vidria.
En sus labios que mis labios besan
Microorganismos fúnebres pululan
En una fermentación gorda de cidra.

¡Duras leyes las que los hombres y la hórrida hidra
A una sola ley biológica vinculan,
¡Y la marcha de moléculas regulan,
Con la invariabilidad de la clepsidra!…

¡Pobre mi padre! Y la mano que llené de besos
Toda roída de insectos, como los quesos
Sobre la mesa de orgiásticos festines!…

¡Amo a mi Padre en el atómico desorden
Entre las bocas necrófagas que lo muerden
Y la tierra infecta que le cubre los riñones!



A meu Pai depois de morto


Podre meu Pai! A Morte o olhar lhe vidra.
Em seus lábios que os meus lábios osculam
Micro-organismos fúnebres pululam
Numa fermentação gorda de cidra.

Duras leis as que os homens e a hórrida hidra
A uma só lei biológica vinculam,
E a marcha das moléculas regulam,
Com a invariabilidade da clepsidra!...

Podre meu Pai! E a mão que enchi de beijos
Roída toda de bichos, como os queijos
Sobre a mesa de orgíacos festins!...

Amo meu Pai na atômica desordem
Entre as bocas necrófagas que o mordem
E a terra infecta que lhe cobre os rins!


..........................................


VERSOS ÍNTIMOS



¡¿Ves?! Nadie asistió al formidable
Entierro de tu última quimera.
¡Sólo la Ingratitud –esa pantera-
Fue tu compañera inseparable!

¡Acostúmbrate al fango que te espera!
El Hombre, que en esta tierra miserable,
Vive, entre fieras, siente inevitable
Necesidad de también ser una fiera.

Toma un fósforo. ¡Enciende tu cigarro!
El beso, amigo, es la víspera del escupitajo,
La mano que acaricia es la misma que apedrea.

Si a alguien tu llaga causa pena,
¡Apedrea esa mano vil que te acaricia,
Escupe en esa boca que te besa!


VERSOS ÍNTIMOS


Vês?! Ninguém assistiu ao formidável
Enterro de tua última quimera.
Sómente a Ingratidão - esta pantera -
Foi tua companheira inseparável!

Acostuma-te à lama que te espera!
O Homem, que, nesta terra miserável,
Mora, entre feras, sente inevitável
Necessidade de também ser fera.

Toma um fósforo. Acende teu cigarro!
O beijo, amigo, é a véspera do escarro,
A mão que afaga é a mesma que apedreja.

Se a alguém causa inda pena a tua chaga,
Apedreja essa mão vil que te afaga,
Escarra nessa boca que te beija!




http://www.laotrarevista.com/2009/08/la-poesia-de-augusto-dos-anjos/


131 SONETOS DE AUGUSTO DOS ANJOS EM PORTUGUÊS

http://www.sonetos.com.br/biografia.php?a=12


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Lluvia Abril el Sáb 29 Nov 2014, 04:59

Hola, por aquí ando, aprendiendo y felicitándote, amiga mía.

Gracias, y besos de fin de semana.


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 01 Dic 2014, 08:09

Aquí hay muchísimo material para disfrutar de él. Yo ya lo he ido copiando para poder leerlo con más atención. Muchas gracias, Maria.

Muchas gracias, Juan, por dejarnos la dirección de tu blog de traducciones del portugués realmente impresionante.

Un abrazo.
Pedro


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 02 Dic 2014, 07:33

Vuelvo para dejaros los datos de DVD que me regalaron de poesía portuguesa.

Se titula: MÃOS DADAS com Lauro Moreira y lleva el sello KANAL Cinevideo. Según información de la carátula se trata "seguramente del primer proyecto de este género realizado en Brasil. Reúne obras de de 19 de los más significativos poetas de la Lengua (portuguesa), comenzando por el Clasicismo de Camôes, pasando por el Arcadismo de Gonzaga, por el Romanticismo de Gonçalves Dias, Álvares de Azevedo y Castro Alves, y llegando al siglo veinte con Cecília Meireles, Murilo Mendes, Drummond, Bandeira, Vinicius, Joâo Cabral y Marly de Oliveira, entre otros. Y todo eso, debidamente contextualizado y enriquecido por los pertinentes comentarios crítico-biográficos de cada uno de los poetas interpretados por Lauro Moeira, diplomático de carrera, amante de la cultura)."

El DVD contiene las biografías, ilustradas con fotografías, y una selección de poemas, leídos por Lauro Moeira, de los siguientes poetas: Luis Vaz de Camôes, Tomás Antônio Gonzaga, Gonçalves Dias, Fagundes Varela, Álvarez de Acevedo, Castro Alves, Machado de Assis, Fernando Pessoa, Jorge Barbosa, Manoel Bandeira, Cecília Meireles, Murilo Mendes, Jorge de Lima, Carlos Drummond de Andrade, Joaquim Cardoso, Vinicius de Moraes, Cora Coralina, Joâo Cabral de Melo Neto y Marly de Oliveira.

Un abrazo.
Pedro


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Miér 10 Dic 2014, 08:01

Gracias, LLuvia, por tu presencia...
Besos, amiga...

Gracias, Pedro, por las informaciones
sobre el DVD, muy interesantes!
Besos, amigo

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Juan Martín

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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Juan Martín el Sáb 04 Abr 2015, 06:13

Aquí no para uno de encontrar cosas interesantísimas.

Mis felicitaciones, Maria.

Un fuerte abrazo de tu amigo.


Os dejo un poemas de Gregório de Matos:



A Jesus Cristo Nosso Senhor


Pequei, Senhor, mas não porque hei pecado,
Da vossa piedade me despido,
Porque quanto mais tenho delinquido,
Vos tenho a perdoar mais empenhado.

Se basta a vos irar um pecado,
A abrandar-vos sobeja um só gemido,
Que a mesma culpa, que vos há ofendido,
Vos tem para o perdão lisonjeado.

Se uma ovelha perdida e já cobrada
Glória tal e prazer tão repentino
Vos deu, como afirmais na Sacra História:

Eu sou, Senhor, a ovelha desgarrada.
Cobrai-a, e não queirais, Pastor Divino,
Perder na vossa ovelha a vossa glória.



A Jesucristo Nuestro Señor


Pequé, Señor, mas no porque he pecado,
De vuestra piedad yo me despido,
Porque cuanto más haya delinquido,
Os hallo en perdonar más empeñado.

Si basta para airaros un pecado,
Para calmaros sobra apenas un gemido,
Pues la misma culpa que os ha ofendido,
Os tiene para el perdón lisonjeado.

Si una oveja perdida y ya cobrada
Gloria tal y placer tan repentino
Os dio, como afirmáis en la Sagrada Historia:

Yo soy, Señor, la oveja extraviada.
Cobradla, y no queráis, Pastor Divino,
Perder con vuestra oveja vuestra gloria.



Gregório de Matos (1633-1696) Brasil
Traducción: Juan Martín


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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

Mensaje por Maria Lua el Dom 29 Ene 2017, 23:07

Gracias, Juan por la hermosa traducción del soneto
de  Gregório de Matos...
Feliz semana!
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Re: Brevísima introducción a la poesía brasileña

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