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YEVGENY YEVTUSHENKO

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Pedro Casas Serra
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YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér Mayo 16, 2012 12:37 pm

YEVGENY YEVTUSHENKO


Yevgueni Aleksándrovich Yevtushenko (Yevgueni Aleksándrovich Gangnus) (en ruso: Евгéний Алексáндрович Евтушéнко) (Siberia, 18 de julio de 1933) es un poeta destacado, pedagogo, actor y director de cine ruso.


Biografía

Nació el 18 de julio de 1933 en Siberia, en la estación ferrocarril Zimá (Invierno) en la Óblast de Irkutsk. Su padre fue un geólogo y su madre actriz.
Estudió en el Instituto Literario (Moscú) en 1951-1954, fue expulsado por prestar apoyo a la novela de Vladímir Dudintsev "No sólo de pan vive el hombre". Los primeros versos de Yevtushenko fueron publicado en 1949. Entró la Unión de Escritores Soviéticos en 1952 y se hizo su miembro más joven.
Yevgueni Yevtushenko se hizo muy popular con la juventud soviética de los sesenta gracias a su valentía сívica, y desde los sesenta vio el mundo entero. Junto con Andréi Voznesenski, Robert Rozhdestvenski y Bela Ajmadúlina él fue un ídolo de la generación sesenta. Muchas citas de sus obras se transformaron en frases proverbiales, por ejemplo, "Un poeta en Rusia es más que un poeta".
En 1989 Yevtushenko llegó a ser diputado en el Soviet Supremo de la URSS.
En 1991 llegó a la Universidad de Tulsa, Oklahoma con su familia y ahora vive en los Estados Unidos y Rusia. En los E.E.U.U. compuso y publicó una obra fundamental en inglés - antología de poesía rusa "Las estrofas del siglo" (más que 1000 páginas, más que 875 poetas) (1993).
Se casó en cuatro ocasiones: con la poetisa Bela Ajmadúlina en 1954, con Galina Sókol-Lukónina en 1961, con la irlandesa Joan Butler en 1978 y con María Nóvikova en 1987. Tiene 5 hijos.
Yevtushenko es miembro honorario de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras (desde 1987), miembro de Academia Europea de Ciencias y Artes y profesor de las univesidades de Pittsburgh y Santo Domingo.
Sus obras han sido traducidas a 70 lenguas del mundo.
En 1994 se bautizó con su nombre a un planeta menor 4243 Evtushenko, descubierto por los astrónomos de Crimea 6 de mayo de 1978.


Obra poética

Comenzó a escribir versos durante el "deshielo". Representante de la supuesta poesía de los estadios. Buscó la vida y la poesía que llaman de conciencia, delicadeza, firmeza del alma, energía, y la verdad de la vida. Su poesía fue social, dirigida principalmente a los jóvenes de los años sesenta, que anhelaban cambios profundos. Yevtushenko quería reunir en la poesía rusa el vigor poético de Vladímir Mayakovski y la ternura de Borís Pasternak.
Su poesía cívica es lo mejor de su obra.
Viajando en Sudamérica, una noche a las orillas del río Amazonas en Leticia, Colombia, vio que ardía un tremendo incendio al otro lado, en la ribera sur del río. Preguntó a sus amigos si no debían todos cruzar el Amazonas a ayudar a apagar el fuego. Le contestaron: "No importa, es del lado peruano." A consecuencia de esto, Yevtushenko escribió un poema en castellano:

No hay lado colombiano,
No hay lado peruano.
Solamente hay lado humano.



Poemas

«Станция Зима» (1953—1956) - Estación de Zimá (La estación Invierno)
"Бабий Яр" (1961) - Baby Yar
«Братская ГЭС» (1965)- Сentral hidroeléctrica de Bratsk
«Пушкинский перевал» (1965) - El puerto de Pushkin
«Коррида» (1967) - Corrida
«Под кожей статуи Свободы», (1968) - Bajo de la piel de la estatua de la Libertad
«Казанский университет», (1970) - La universidád de Kazán
«Снег в Токио», (1974) - Nieve en Tokio
«Ивановские ситцы», (1976)- Los percales de Ivánovo
«Северная надбавка», (1977) - La prima para norteños
«Голубь в Сантьяго», (1978) - La paloma en Santiago (de Chile)
«Непрядва», (1980) - Nepriádva (Batalla de Kulikovo)
«Мама и нейтронная бомба», (1982) - Mamá y la bomba de neutrones
«Дальняя родственница» (1984) - Pariente lejana
«Фуку!» (1985)- Fukú!
«Тринадцать» (1996) - Trece
«В полный рост» (1969—2000) - Erguirse
«Просека» (1975—2000) - Entresaca


Libros de versos

«Третий снег» (1955) - La tercera nieve
«Шоссе Энтузиастов» (1956)- La carretera de Entusiastas
«Обещание» (1957) - Promesa
«Разведчики грядущего» (1952) - Los pioneros del porvenir
«Взмах руки» (1962) - El braceo
«Нежность» (1962) - Ternura
«Катер связи» (1966) - Lancha de enlace
«Идут белые снеги» (1969) - Nieva
«Интимная лирика» (1973) - Lírica íntima
«Утренний народ» (1978) - La gente de madrugada
«Отцовский слух» (1978) - Oído del padre
"Последняя попытка" (1990) - Prueba última
"Моя эмиграция" (1991) - Mi emigración
"Белорусская кровинка" (1991) - Sangre Bielorrusa
"Нет лет" (1993) - No hay veranos
"Золотая загадка моя" (1994) - Mi adivinanza de oro
"Поздние слёзы" (1995) - Lágrimas tardías
"Моё самое-самое" (1995) - Mi mejor
"Бог бывает всеми нами..." (1996) - Díos suele ser nosotros
"Медленная любовь" (1997) - Amor lento
"Невыливашка" (1997) - Tintero no-se-derrama
"Краденые яблоки" (1999) - Manzanas robadas
"Между Лубянкой и Политехническим" (2000) - Entre la Lubianka y el Politécnico
"Я прорвусь в двадцать первый век..." (2001) - Yo me abriré paso al siglo XXI


Novelas

«Ягодные места» (1982) - Siberia, tierra de bayas
«Не умирай прежде смерти» (1993) - No mueras antes de morir (La mejor novela de año 1995 en Italia)


Novelas cortas

«Пирл-Харбор» ("Мы стараемся сильнее")(1967) - Pearl Harbour
«Ардабиола» (1981) - Ardabiola


Libros de ensayos

"Autobiografía" París, 1963
«Талант есть чудо неслучайное» (1980) - El talento es una maravilla no casual
«Волчий паспорт» (1998) - Сertificado personal de recusación (memorias)
Ópera rock
"Идут белые снеги" (2007) - Nieva (música de Gleb Mai)


Premios y condecoraciones

Orden de la Insignia de Honor 1969 (la URSS)
Orden de la Bandera Roja del Trabajo 1983 (la URSS)
Orden de la Amistad de los Pueblos, 1993 (lo rechazó en señal de protesta contra la guerra en Chechenia) (Rusia)
Orden "Legenda viva", 2003 (Ukrania)
Orden de Honor, 2003 (Georgia)

Premio Estatal de la URSS 1984 para Mamá y la bomba de neutrónes
Premio de Tsarskoe Selo, 2003 (Rusia)
Premio Fregene de Literatura, 1981 (Italia)
Academia SIMBA (Italia) 1984
Premio Tizian Tabidze (Georgia)
Premio Ianis Rainis (Letonia)
Premio Enturia (Italia)
Premio Triada (Italia)
Premio Walt Whitman (EE.UU)
Premio Aquila (2002) (Italia)
Premio Grinzane Cavour (2005) (Italia)
Es ciudadano honorario de Zimá (Rusia), New Orleans, Atlanta, Oklahoma, Tulsa, Wisconsin (EE.UU).

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POEMAS



BUSCANDO FRESAS


Tres mujeres,
....................dos niñas
y yo...
..........Corría raudo el camión lleno de heno
por los campos con un ronco rumor.
Mientras atrás quedaban las máquinas segando,
los caballos
..................y espigas,
..................................las gorras y pañuelos,
sacamos bocadillos de la cesta,
bebimos leche fresca.
Alzando el vuelo ante las ruedas, las codornices
nos aturdían con sus gritos.
Era el mundo un vibrante,
.....................................verde
.............................................clamor.
Y yo escuchaba todo,
...............................todo lo miraba.

Tiraban piedras a un arroyo unos chiquillos.
Caía un sol de fuego.
Y las nubes se iban cargando de lluvia,
avanzaban despacio,
..............................sin aliento.
Todo se oscurecía en el silencio creciente.
En el almiar se refugiaban los koljosianos.
Y al chaparrón llegamos de repente,
entre relámpagos
.........................y bosque.
Buscamos un refugio por la caja,
entre la carga que llevábamos,
cubriéndonos con heno.
...................................Tan sólo una mujer
de unos cuarenta años no quiso guarecerse.
Iba siempre mirando con aire fatigado.
A la hora de comer, comió en silencio.
Pero, de pronto, ahora, levantándose,
como volviendo a ser una muchacha,
de la cabeza se arrancó el pañuelo blanco
con un silencio malicioso,
movió los hombros
...........................y empezó a cantar,
alegre y empapada:

Una muchacha descalza
en medio del bosque verde.
No coge frutos pequeños,
que sólo los grandes quiere.


Con la cabeza alta,
ofreciéndose toda
..........................- su corazón,
..............................................sus ojos-
y sintiendo en la cara
...............................las ramas llovidas de pino,
y en las pestañas
..........................lágrimas y lluvia.
"Pero ¿qués estás haciendo?
...........................................¡Te vas a enfriar!",
tiraba de su falda otra mujer.
Pero ella se entregaba a la lluvia
y la lluvia se entregaba a ella.
Agitando sus trenzas con la mano morena,
a lo lejos miraba,
.........................como si
.....................................en la lejanía,
mientras cantaba,
..........................hubiera visto algo
que sólo ella, entre nosotros, ver podía.
Era
......como si en el mundo sólo existiera
aquel volar
...............en el camión mojado,
aquel viento
.................que en el rostro nos golpeaba,
el chaparrón furioso
............................y la mujer cantando...
Para dormir tuvimos un granero.
Era de techo bajo,
...........................con olor sofocante
a pieles de cordero,
.............................a setas secas,
a brezo remojado y a semillas.
También olía a escobas recién hechas,
y, entre los rayos y la oscuridad,
como enormes murciélagos,
en el techo colgadas negreaban las colleras...
No podían dormir.
.........................Eran los rostros blancas sombras.
Una voz de mujer entre la oscuridad.
Presté atención.
........................"¡Oh, Lisa, Lisa!
¡Si pudieras saber lo que es mi vida!
Tenemos un jardín, estufas holandesas
y un tejado de cinc maravilloso.
Todo está limpio,
........................blanco,
..................................reluciente...
Tengo hijos,
..................marido...
...............................Pero también un alma.
¡Y en ella tengo un frío espantoso!
Mi madre dice:
......................"¿Es que es malo tu Pedro?
Pegarte, no te pega, ni se va con mujeres.
Es cierto que bebe,
.............................pero ¿qué hombre no bebe?"
¡Ah, Lisa! Cuando, por la noche, vuelve borracho,
me grita, y yo me siento atada a él para siempre,
me tumba brutalmente, y todo lo hace en silencio
como si yo no fuera un ser humano.
Antes, recuerdo que lloraba sin poder dormir.
Pero ya he aprendido a quedarme dormida.
¡En lo que me he convertido!
..........................................Cuarenta años represento,
¡y sólo tengo, Lisa, treinta y cinco!
¿Qué va a ser de mi?
...............................Me faltan ya las fuerzas...
¡Ah, si pudiera amar a alguien!
¡Cómo le cuidaría!
¡Y no me importaría que me pegara
con tal que me quisiera!"

Sí, era ella, la que entre el viento y la lluvia,
volaba en su canción, simple y ardiente.
¡Y yo
........que le tenía envidia
....................................y la creía
tan llena de espontánea libertad!
Hubo una pausa.
........................Se escuchó el ruido de la noria,
que fue apagándose.
...............................Todo se durmió en el pueblo.
Sólo llegaba el ruido de las ruedas
hundiéndose en el barro de la carretera...

Muy temprano, un zagal nos despertó,
sin camisa bajo la chaqueta.
Tenía la nariz despellejada
y en la mano llevaba una tetera de cobre.
Nos miró con desdén a una mujer y a mi,
y a todos los que aún dormían en el suelo:
"¿Vais a ir a por fresas, ciudadanos?
Entonces, no comprendo
....................................por qué dormís aún..."
Tras el rebaño iba una vaca rezagada.
Cortaba leña una mujer descalza.
Lanzó su canto un gallo.
...................................Y salimos del pueblo.
Cantaban las chicharras aturdiendo a los prados.
De los carros inmóviles se erguían las varas.
Sobre la tierra, azul y sólo azul...
Cruzamos campos, luego un monte bajo,
acompañados por el brillo frío de la mañana,
por la continua agitación de pájaros.
Ya nos llamaba el rubus,
ya la tierna frambuesa, como ahumada,
destacaba, escarlata, en los arbustos.
Nos invitaba a revolcarnos el arándano.
Los brezos nos pinchaban en los pies.
Pero nosotros íbamos en busca de la fresa,
del mejor de los frutos.
Alguien que iba delante, de repente gritó:
"¡Aquí, aquí!
..................¡Hay muchas, muchas...!"
¡Alegría de ser sencillos,
....................................ávidos,
..............................................ansiosos!
¡Golpes de las primeras fresas en el cubo!
Mas nuestro guía nos hacía alzarnos
y había que obedecerle, aunque era un niño:
"Me hacéis reir,
......................ciudadanos...
¡Si aún no hemos llegado a las fresas de verdad!"
Y, de repente, a un claro se abrió el bosque,
lleno de sol alegre, de fresas y de flores.
Nos parecía estar soñando. Nos quedamos
inmóviles de asombro y de silencio.
¡Fresas dormidas de incitante olor!
Corrimos hacia ellas con los cubos ruidosos,
caímos
..........y, embriagados con su olor,
las íbamos cogiendo con los labios de las ramas.
Exhalaban vapor por las colinas de hierba.
El bosque era rumor de pinos y zumbar de moscas.
Y, olvidando las fresas, yo miré
de nuevo a la mujer.
Alegre, se afanaba,
caído hasta las cejas el pañuelo.
Cogiendo fresas se reía al cogerlas.
Olvidado de todo, pensaba sólo en ella.
Y desde entonces llevo en la memoria
al camión volando por la taiga,
rompiendo ramas,
..........................salpicando barro,
bajo la blanca luz de los relámpagos.
Y a la mujer cantando,
................................mientras la lluvia hacía
regueros de agua en el cristal mojado...

¡Yo quiero
..............saber cantar así
por muy difícil que la vida sea!
¡Quiero ir por el mundo con la cabeza alta,
ofreciéndome todo,
............................mi corazón,
.............................................mis ojos!
¡Y en la cara sentir
...........................las ramas mojadas de pino,
y en las pestañas
..........................lágrimas y lluvia!


1953-1956. Estación Zimá
Del libro "Saludando con la mano"
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


EN EL PARQUE CAÍAN LAS HOJAS SOLEMNES


En el parque caían las hojas solemnes.
Amanecía. Un aire limpio y frío.
Ante el negro cartel de la oficina
dormitaba un guardián bien abrigado en su silla.
Pasaba un camión de riego
luciendo sus bigotes blancos.
Yo salí de casa y vi el mundo confuso.
Me levanté, cansado, el cuello del abrigo,
y descubrí que había olvidado mi reloj.
Me sentía muy débil, furioso y solitario.
Tenía que volver, de todas formas. Recuerdo
a la mujer envuelta en su bata japonesa
que al oír mi timbrazo nervioso, salió a abrirme.
Extrañada un momento, pero sin desconcierto:
"Ah, eres tú", murmuró. En toda ella había
un irónico cansancio inteligente,
una triste expresión sin entusismo.
"¿Decidiste quedarte? ¿Un cambio en tus costumbres?
¿O es el comienzo de una nueva etapa feliz?"
"Sólo vengo un momento. He olvidado el reloj".

"¡Ah, sí, claro, el reloj!... Olvidaste el reloj..."
Junto al sofa, en la silla, un tarro de maquillaje,
el libreto de un nuevo papel, un libro de Grin,
y una muñeca de mejillas sonrosadas.
"Aquí está tu reloj. Deja que te lo ponga..."
Y con voz que ocultaba la esperanza
y el dolor a la vez, dijo: "¿Me llamarás?"

Caminé por Neglínnaya, cansada y dormida.
Todo estaba soñoliento: los bostezos de los barrenderos,
las sandías en sus largas cajas de madera,
los candados en los cajones de los limpiabotas.
Tenía todo un aire extraño y vago:
el jardín, con su verja baja enrevesada,
las máquinas tragaperras de gaseosas
con sus grifos envueltos en trapos.
Taxistas sin clientes se reían
formando un corro. Un hombre muy borracho
llamaba al restaurante "Uzbekistán",
pero no le dejaban entrar...
Pasaban gatos ágiles pegados a los muros.
De pronto, en mi camino, me habló una voz aguda:
"¿Tiene usted un cigarrillo?" Era un hombre pálido,
de cara vaga, extraña, pero familiar.
Iba en la misma dirección. Caminamos juntos.
Se le notaba poco habituado a fumar.
Tendría veinticinco o veintiocho años.
No pasaba de treinta, en todo caso.
Me daba cuenta, con tristeza hosca,
de que algo nos unía: venía de dejar
a una mujer por la que no sentía amor,
y también él sufría como yo.
Los mismos pensamientos, el mismo dolor,
y la misma inquietud en formación,
como en mi propioy cruel diario los leí
en el rostro de aquel extraño doble mío.
Como en la suya, hay en mi frente arrugas:
son el precio de todos estos surcos sombríos.
Y también en mi alma ya se enfrentan
en desigual combate vejez y juventud.
Día a día, la lucha es más feroz.
Palmo a palmo la vejez avanza
sombríamente, y palmo a palmo
la juventud defiende su terreno.


1958
Del libro "Saludando con la mano"
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


LA MIEL


Voy a contarles algo de la miel.
Alguno se dará por aludido.
Mas no importa que alguien no comprenda
que se refiere a él.
Escuchad
..............esta historia de la miel.
En el cuarenta y uno,
...............................en Tchistopol,
año sin pan ni sol,
en el mercado
....................nevado
.............................sacaron un tonel,
un enorme tonel
.......................de miel.
Era un canalla el vendedor,
un negociante del dolor.
Y el dolor formó cola,
sencillo,
...........amargo,
......................desvalido.
No cobraba en dinero,
...............................sino en jerseys,
en relojes
..............o en cortes de traje.
Su mano ensortijada de entendido
despreciaba con gestos harapos evidentes.
Todo lo examinaba a la luz, atentamente.
Mientras con una mano un pintor viejo
desataba el cordón de sus zapatos,
con la otra
...............tendía una botella.
Miró caer la espesa miel en ella,
sin protestar, curvado,
y luego, con su miel,
.............................preciada mercancía,
se alejó por la nieve en calcetines remendados.
Formando un cerco de miradas frías,
mejeres de oficiales y soldados
esperaban de pie con tarros y con vasos,
silenciosas y tensas.
Y una niña,
...............con mano transparente,
como en un sueño extraño,
tendía una copa diminuta
con un anillo de mamá en el fondo.
De pronto se acercó
.............................el ruido de un trineo
de costados ornados con rosas.
Poniendo un ceño en su importante frente,
se bajó del trineo un hombre
.........................................alto,
...............................................imponente.
Tan solemne
...................como un retrato
..........................................desde el marco,
sin una sombra de pesar, habló:
"Dame todo el tonel.
...............................Te pagaré en alfombras.
Date prisa, buen hombre.
Ya nos pondremos de acuerdo después.
Ayudad a subirlo, hermanos. Venga".
Y se marcharon juntos.
Ellos siempre se pondrán de acuerdo.
Quedó la cola inmóvil y sombría
como si aquello nada le importase.
Y el anillo cayó de la copita
al surco que el trineo había dejado...

¡Qué muerto está ya aquel cuarenta y uno,
año de penas y de retiradas!
Aún vive, sin embargo,
................................aquel goloso de miel,
ha vivido hasta hoy, y dulcemente.
Cuando muestra con aire sosegado
su tripa bien henchida,
cuando mira el reloj,
cuando el bigote satisfecho se acaricia,
yo recuerdo aquel año,
recuerdo aquella miel.
Aquella miel que, entonces,
........................................de ese mismo bigote,
abundante escurría.
Jamás podrá limpiárselos
.....................................de miel,
siempre
............le escurrirá
.............................de los bigotes.


Del libro "Ternura", 1962
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


SIEMPRE SE ENCONTRARÁ


Siempre se encontrará una mano de mujer
que, freca y leve,
compadeciéndote, con un poco de amor,
como a un hermano te consuele.

Siempre se encontrará un hombro de mujer
para tu respirar acalorado,
donde, apoyando tu cabeza loca,
confiar puedas tu rebelde sueño.

Siempre se encontrarán unos ojos de mujer
que al ver tu sufrimiento,
te calmen el dolor
o un poco del dolor al menos.

Pero hay una mano de mujer
dulce como ninguna
cuando la frente atormentada toca
como la eternidad, como el destino.

Pero hay un hombro de mujer
que, sin saber por qué, se ha dado a ti,
y no por una noche, sino para siempre,
y hace ya mucho tiempo que lo comprendiste.

Pero hay unos ojos de mujer
que siempre miran con tristeza:
los ojos que serán, mientras tú vivas,
los ojos de tu amor y tu conciencia.

Y tú vives, a pesar de todo,
pero esa mano no es bastante
para ti, ni ese hombro, ni esos ojos sagrados,
a los que tantas veces traicionaste.

Y al fin llega el castigo para ti.
"¡Traidor!", te abofetea la lluvia.
"¡Traidor!", las ramas te fustigan en la cara.
"¡Traidor!", resuena por el bosque el eco.

Te agitas, te atormentas, te entristeces.
Ni siquiera tú mismo puedes perdonarte.
Sólo esa mano transparente te perdonará
aunque la ofensa es grave.

Sólo ese hombro cansado
te ha de perdonar, ahora y siempre.
Sólo esos ojos tristes
perdonarán lo que perdón no tiene.


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


LA LLAMADA DEL UROGALLO


La caza no es la caza.
Pero ¿qué es? Tampoco yo lo sé. Es algo
que no podemos comprender nosotros solos.
Aún a pesar de haber leído muchos libros,
nos llama el gran rito ancestral de los antepasados,
rebelde y poderoso.

Deja mezquinas riñas, peleas sin sentido,
y corre al bosque a la llamada del urogallo.
Acecha inmóvil en la noche, tenso como un muelle.
Deja que te penetren rumores y ruidos,
murmullos de aves, quejas y chasquidos,
todo el temblor del cielo y de la tierra.

Después, el cielo empezará a clarear
como santificado misteriosamente.
Tras las oscuras ramas despeinadas,
enrojeciéndose despacio, sonará,
primero tímido, muy leve, un toc-toc,
como el ruido de una uña golpeando una petaca.

Toc-toc: el primer paso todavía tímido.
Toc-toc: más decididoya, el segundo.
Toc-toc: se lanza entre los árboles caídos.
Toc-toc: por entre los arbustos, como un loco.
Toc-toc: y se calla, y tú quedas inmóvil,
muy cerca del invisible urogallo.

Pero de nuevo toc-toc, un crujido, un susurro,
y tú te hundes en el barro podrido,
y no te limpias la sangre de las picaduras de mosquitos,
como si allí, desesperadamente, oyeses el reclamo
de ese yo desconocido
que añora a tu persona, desdoblado.

Ves algo ya, distingues en un claro,
entre pinos, un resplandor oscuro.
Un salto, y el altivo señor del bosque
surge ante ti contra la luz naranja.
Doblando ramas a su paso, con plumas de carbón,
como una luna negra brilla el urogallo.

Gruñe, despliega su cola,
emite un susurro sibilante,
mueve el cuello, satisfecho,
y lanza el canto de sí mismo.
Tú estás de pie, desconcertado...
Y las manos, heladas, temblorosas,
alzan sin darse cuenta la escopeta.

Pero a él no le preocupa la escopeta.
Lanza su anuncio en dulces convulsiones.
Se agita susurrando. Hierve en él
el generoso don de la naturaleza.
Y tú disparas. Y al hacerlo, sientes
que ese prodigio
matándolo lo puedes conservar.

Así la voz de nuestra sangre nos empuja
a la llamada del amor. Nos lanza sobre unos labios
para hacerlos totalmente nuestros.
Pero en vano queremos conservar el amor.
Al irrumpir en la sagrada esencia del misterio,
lo único que hacemos es matarlo.

Así nos lleva hacia vosotros,
lienzo, barro, papel, un loco impulso,
para conservar la belleza de la naturaleza.
Pintamos, esculpimos o cantamos, pero al hacerlo,
lo único que hacemos es matarla.
Y el impotente esfuerzo nos cubre de sudor.

¿Por qué estás triste, cazador afortunado,
igual que un delincuente detenido,
cuando desciendes por la arena hacia el río
arrastrando las botas, en silencio,
con la escopeta absurda sobre el hombro
y en la mano el misterio muerto?


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


BALADA DE LAS FOCAS


Duerme papá foca como un lumpen
y mamá foca adora a su hijito:
como si fuera un caramelo,
lleva en sus dientes un pececito
a su foquita de ojos castaños
a la que llama "Mocosita".

¡Ah, focas semejantes a niños!
Podríais vivir en este mundo tranquilas,
pero en el programa comercial
ya hace mucho que fuisteis incluidas.
Y no saben las mamás focas
que hay cables telegráficos
volando de Moscú a nuestro barco.

Y que, ahora, en un lugar de Boston,
en una gran subasta de pieles,
hay un comerciante radiante
extendiendo cheques cordialmente
y exclamando: "¡Paz y amistad!
¡Paz y russian foca!"

Para que una dama
delgada como un palo
pueda envolver con pieles sus huesos,
alguien de rostro importante
por el morse nos envía
órdenes que se clavan en los sesos.

¡Ah, focas! Os amamos,
pero os golpeamos con porras
porque el país lo exige.
Os pegamos en los ojos con saña
porque sois divisas, oh focas,
y las divisas nos hacen falta.

Lloran y lloran las focas,
a sus hijos protegen bajo la panza,
pero no les podemos tener lástima.
Y otra vez les pegamos con las porras.
Lamiendo nuestras botas,
nos miran suplicantes los ojos de las focas.

Lloran y lloran las focas...
Si hiciéramos el mundo otra vez
(pero es, al parecer, algo imposible),
¡ah, cómo os amaríamos, focas!
No os pegaríamos nunca, focas.
Os invitaríamos a vodka
y jugaríamos al dominó con vosotras.

¡Todo ha ido bien! ¡Doblamos el plan!
Nos felicitarán en nuestro gremio.
¿Por qué estás triste como un arenque?
¡Con dinero no hay nunca tristeza!
Con tu sueldo te podrás comprar
el mejor de los televisores.
¡Que te levante el ánimo el partido
de fútbol que se juega hoy en Madrid!

Pero con pena amarga,
borracho, a tu mujer,
le alzas la mano, amenazándola,
y tus nervios no pueden ya aguantar...
Y tiemblas, porque sus ojos suplicantes
te miran como los ojos de una foca.


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


Última edición por Pedro Casas Serra el Lun Ago 27, 2012 11:47 am, editado 1 vez
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue Mayo 17, 2012 6:47 pm

.


YEVGENY YEVTUSHENHO: POEMAS



LAS NOCHES BLANCAS EN LA CIUDAD DE ARKANGEL


Las noches blancas son como un "quizá"...
Algo luce e inquieta extrañamente:
¿el sol quizá? ¿Quizá la luna?
Con tristeza quizá, quizá con alegría,
los nuevos marineros se pasean
por la ciudad de Arkangel o quizá por Marsella.

Caminan junto a ellos, abrazándolos,
camareras de grandes ojos vivos
bajo cejas como lanchas heladas.
¿Les aconsejará el rumor del viento
cuándo habrán de apartar de ellas sus labios?
Quizá no haga falta, quizá sí.

Vuelan sobre los mástiles gritando las gaviotas.
Lloran quizá, pero quizá se ríen.
Y junto al muelle el marinero se despide
besando largamente a una mujer.
"¿Cómo te llamas?" "No tiene importancia..."
Quizá hablan así, quizá de otra manera.

Y él sube por la escala de su barco.
"¡Voy a traerte una piel de foca!"
Pero ha olvidado que no sabe su dirección.
La mujer permanece en silencio, de pie.
Quién sabe si el marino volverá.
Quizá vuelva, quizá no vuelva más.

Cerca del muelle me parece
que las gaviotas no son gaviotas, ni olas las olas,
y que ni él es él, ni ella es ella.
No son sino espejismos de las noches blancas,
no son sino visiones y fantasmas,
del insomnio quizá, quizá del sueño.

Se despide, vibrante, la sirena del barco.
El ya no mira hacia la costa con tristeza.
Solitario y lejano, el marinero navega.
Y cuenta chistes verdes, divertido,
en el barco quizá, quizá en el mar.
Quizá es él quien los cuenta, quizá es otro.

Ha quedado en el muelle una mujer sin hombre.
Quizá sea un final, quizá un comienzo.
Ella, con su ligero abrigo gris,
como la niebla al fin desaparece:
quizá sea Tamara, quiza Vera,
quizá Zoya o quizá no sea nadie...


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


¿POR QUÉ LO HACES?


Cuando el radiotelegrafista del "Moriana", inclinado,
buscando estaba el radiofaro,
en la radio irrumpió una voz de mujer:
"¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?"

Desde Andermá gritaba
por entre hielos, mástiles, ladridos de perro,
y como un temporal en torno se escuchaba:
"¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?"

Y dándose empujones entre sí,
crujiendo por los golpes,
los témpanos se destrozaban mutuamente:
"¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?"

En el mar, el delfín polar gritaba
al pescador que le atrapaba con sus redes,
y mezclaba sus gritos con su ser y su sangre:
"¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?"

Pero la mar picada le arrancó de su barca,
y el pobre pescador,
muriendo entre las olas, preguntaba:
"¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?"

Te traiciono lo mismo que un canalla
y nada me detiene.
Pero tú me suplicas con los ojos:
"¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?"

Me miras casi igual que a un enemigo,
sombría y fríamente,
y en vano te suplico:
"¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?"

Y, año tras año, en ansiedad creciente,
por entre el temporal, bajo la noche,
un alma a otra, un pueblo a otro, se suplican:
"¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?"


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


LA TERCERA MEMORIA


Todos tenemos un instante en que
nos entra una tristeza pegajosa,
y la vida, quedándose al desnudo,
se nos muestra como algo sin sentido.

Frío de muerte llena las entrañas.
Pero, para vencerlo, golpeamos
sin fuerza apenas a las puertas de la memoria,
como quien va a una hermana de la caridad.

A veces, sin embargo, hay dentro de nosotros
tanta noche y es tanta la ruina,
que ayudarnos no puede la memoria,
ni la del corazón, ni la de la razón.

Se nos apaga el brillo de los ojos.
Y la conversación, los movimientos...
todo se apaga. Pero existe aún
la tercera memoria: la del cuerpo.

Que recuerden los pies
el polvo y el calor de la carretera,
la hierba fresca
cuando descalzos caminaban.

Que recuerde la mejilla con ternura
cómo, tras una riña, la consolaba
la agradable aspereza de la lengua
del perro, que todo lo comprende.

Que recuerde la frente, avergonzada,
cómo, bendiciéndola,
un beso la rozaba, apenas la rozaba,
descubriéndole toda la ternura de madre.

Que los dedos recuerden los pinos, el trigo,
y la lluvia casi imperceptible,
y el temblor del gorrión,
y las crines nerviosas del caballo.

Que los labios recuerden otros labios.
Hay hielo y fuego en ellos. Hay tinieblas y hay luz.
Todo el mundo contienen, impregnado
de aroma de naranjas y de nieve.

Y entonces pedirás a la vida perdón,
y le dirás: "A ciegas te acusaba.
Absuélveme del grave
pecado de mi absurda irritación".

Y si la maravilla de este mundo
es preciso pagarla
con un precio cruel,
no importa, yo lo acepto.

Pero ¿acaso el capricho del destino,
los golpes y las pérdidas,
son un precio tan alto por gozar
las maravillas que la vida ofrece?


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


TRAS LA PARED LA GENTE SE REÍA

A E. Laskina


Tras la pared la gente se reía.
Y yo miraba a la pared
con el alma lo mismo que una niña enferma
que poco a poco se me fuera entre las manos.

Tras la pared la gente se reía
como si se burlara
de mí.
¡Y con qué desvergüenza se burlaba!

En realidad, los invitados,
cansados de bailar sobre el parquet,
sencillamente se reían,
pero no se reían ni de mí ni de nadie.

Tras la pared la gente se reía,
excitada por el vino,
sin sospechar, en medio de sus risas,
ni mi existencia ni la de mi enferma.

La gente se reía... ¡Cuántas veces
me había reído yo también así,
mientras, tras la pared, se iba apagando alguien
y yo penosamente me resignaba a ello!

Y ese alguien, empujado por la desgracia,
sumido casi en ella,
pensaba que de él yo me reía,
que me burlaba de él.

Así es el mundo,
así será eternamente:
tras la pared alguien solloza mientras nosotros
despreocupadamente nos reímos.

Pero el mundo es así
y por eso es imperecedero.
Tras la pared alguien se ríe
mientras nosotros casi sollozamos.

Cuando estés destrozado y abatido,
no manches tu alma con el pecado
de tomar, por envidia, como ofensa
la risa de alguien tras la pared.

La vida es equilibrio.
Tu envidia es para ti tu propia ofensa.
Pues, para tu desgracia,
la dicha ajena es expiación.

Y desea que, en el último instante,
cuando al cerrarse huya la vida de tus ojos,
tras la pared ría la gente,
ría la gente a pesar de todo.


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


QUIERO SER UN POCO ANTICUADO


Quiero ser un poco anticuado
para que el tiempo no me borre,
para que no se avergüencen los muertos de mí,
ellos, que conocían el antiguo y buen sentido de la vida.

Quiero ser escrupuloso, un poco raro
y cortés, a la manera antigua,
pero, conservándome sensible y refinado,
quiero mantener frente a la ruindad la antigua y buena opinión.

Quiero ser erudito y fino,
vivir sin creer en el brillo de las frases falsas,
escuchando tan sólo la voz de la conciencia,
la que nunca traiciona, antigua y buena voz.

Quiero ser eternamente joven,
pero de los que recuerdan las lecciones de los años pasados.
Quiero aconsejar como un antiguo y buen abuelo
a los jóvenes que aún están soñando.

Así escribo, hundido en mis pensamientos.
Y, para transmitirles todo esto a ustedes,
acude en mi ayuda un yambo, ya cambiado,
pero que sigue siendo el antiguo y buen yambo.


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


¡ANIMO, MUCHACHOS!


Yo era cruel,
..................desenmascaraba con brío,
sin preocuparme de mis propios defectos.
Me parecía
................que a la gente enseñaba
cómo hay que vivir
...........................y que la gente aprendía.
Pero
.......empecé a perdonar...
......................................¡Signo alarmante!

Y cierta vez, en una intervención mía,
una encantadora ayudante de laboratorio con gafas
me dijo que yo veía las cosas con liberalidad.
Vienen muchachos
...........................altivos y autoritarios.
Apretando sus tiernos puñitos,
con el sofoco del placer supremo,
intrépidamente desenmascaran
.............................................mis debilidades.
¡Animo, muchachos!
..............................¡Animo!
.........................................¡Sed firmes!
Sencillamente, soy mayor que vosotros en saber.
Al dejar de ser crueles con los demás,
dejamos de ser jóvenes.
Avergonzado,
....................me doy cuenta
..........................................de que soy más listo.
Vosotros sois menos razonables,
.................................................pero no es nada malo,
porque hasta en vuestra injusticia
sois justos a veces.
¡Animo, muchachos!
..............................Pero sabed
...............................................que cuando seáis mayores
y juréis no volver a equivocaros,
os cansaréis de vuestra propia crueldad
y poco a poco seréis más bondadosos.
Otros muchachos
..........................altivos y autoritarios
vendrán
...........apretando sus tiernos puñitos
con el sofoco del placer supremo
y arremeterán
....................contra vuestras debilidades.

Y
..os profetizo
...................que sufriréis,
y llegaréis a enseñar los dientes de rabia,
pero, a pesar de todo, conseguiréis tener
el valor de decir,
........................por mucho que os cuesta:
¡Animo, muchachos!


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


ASÍ SE FUE EDITH PIAF


París ante nosotros, una sala y, en ella,
un ser haciendo gracias y moviendo el trasero
que el arte desterró una hora con sus saltos.
Todo esto era el complemento de Edith Piaf.

De repente entró ella, semejante
de una forma incréible a un tosco ídolo,
lo mismo que si entrara la tragedia cansada,
confundiendo las puertas, en un alegre sketch.

Y sobre aquella algarabía de feria
se elevó pálida, sin fuerzas, como
un mochuelo con los ojos enfermos
y torpe por sus alas destrozadas.

Raquítica y pequeña, mal pintada,
su tos disimulando, más muerta que viva,
se mantenía en medio de la época
sosteniéndose apenas sobre sus pobres piernas.

Nos miraba lo mismo que si mirara al Sena
y parecía a punto de arrojarse.
Sentí deseos de subir al escenario
para evitar que se tirara al agua.

Pero, a un gesto preciso de su mano arrugada,
la orquesta comenzó... Ella avanzó
hasta el borde... Irguiéndose increíblemente,
temblando, recogió su espalda, recogió la música.

Y comenzó a cantar, igual que si volara,
cayendo, separándose de sus ojos, que pesaban más
que el cuerpo destrozado por los cirujanos,
emitiendo ronquidos, revolviéndose ante nosotros.

Su cuerpo volaba, sollozaba, se carcajeaba,
susurraba como el delirio de la hierba en el bosque de Bolonia,
resonaba como un carro en Saint-Germain,
aullaba como una sirena. Esta era Edith Piaf.

En ella se mezclaban toques de rebato, chaparrones, cañonazos,
juramentos, gemidos, voces de sombras...
Como gigantes con una liliputiense, antes
habíamos sido, sin querer, bondadosos con ella.

Pero de su garganta manaba dolor, fe,
salían de su garganta estrellas y campanas.
Y ella en sus manos nos cogía jugando
igual que un gigante a pobres Gulliver.

Pero en ella, auténtica actriz, lo más importante
era que, a pesar de la muerte cercana,
salían de su garganta nuevos artistas
dejando en la garganta nudos de lágrimas.

Retumbaba Edith Piaf, al salir de la escena,
profetizándonos con frenesí.
El mochuelo cantaba igual que cantaría una quimera
caída al escenario desde Notre-Dame.


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


DUERME, AMOR...


Brillan en la valla las salpicaduras saladas.
La puerta está cerrada ya.
.......................................Y el mar,
hirviente, irguiéndose y rompiendo contra los diques,
ha absorbido el sol salado.
Duerme, amor...
.......................No atormentes mi alma.
Ya se adormecen las montañas y la estepa,
y nuestro perro cojo,
..............................de lana enmarañada,
se tumba y lame su cadena salada.
Y el rumor de las ramas,
....................................con toda su experiencia,
y yo con voz muy queda
....................................y luego en un murmullo
y después en silencio
................................te decimos: duerme, amor...
Duerme, amor...
.......................Olvida que estamos reñidos.
Imagina:
.............Nos despertamos.
.......................................Todo está lleno de frescor.
Tumbados en el heno.
................................Soñolientos.
..................................................Llega un olor a leche agria
desde abajo,
..................desde el sótano,
..........................................provocando el sueño.
¡Oh, cómo podría hacerte
.....................................imaginar todo esto
a ti, desconfiada!
.........................Duerme, amor...
Sonríete entre sueños.
.................................¡Deja de llorar!
Corta flores y piensa
..............................en dónde las pondrás,
y cómprate un montón de vestidos bonitos.
¿Musitas?
................Es el cansancio de tu sueño inquieto.
Envuélvete en el sueño, arrebújate en él.
Todo lo que se quiera se puede ver en sueños,
todo lo que anhelamos
.................................cuando estamos despiertos.
No dormir es absurdo,
................................es incluso un delito:
lo que oculto llevamos
................................grita nuestras entrañas.
¡Qué difícil le es a tus ojos
.......................................llevar tantas cosas!
Debajo de los párpados
..................................sentirás el alivio del sueño.
Duerme, amor...
.......................¿Qué es lo que causa tu insomnio?
¿El bramido del mar?
...............................¿El rogar de los árboles?
¿Un mal presentimiento?
....................................¿La desvergüenza de alquien?
¿O, quizá, no del alguien,
.....................................sino simplemente la mía?
Duerme, amor...
.......................No es posible hacer nada,
pero sabe que no es culpa mía esta culpa.
Perdóname - ¿me oyes? -.
.......................................Quiéreme - ¿me oyes? -,
aunque sólo sea en sueños,
.........................................¡aunque sólo sea en sueños!
Duerme, amor...
........................Estamos en un mundo
que vuela enloquecido
................................y que amenaza estallar,
y es preciso abrazarse
.................................para no caer en él,
y si hay que caer,
..........................caigamos abrazados.
Duerme, amor...
.......................No te dejes llenar de rencor.
Que penetre en tus ojos el sueño suavemente
ya que es tan difícil dormir en el mundo.
Pero, a pesar de todo
................................- ¿me oyes, amor? -,
...............................................................duerme...
Y el rumor de las ramas,
....................................y el fragor de las olas,
y el perro encadenado,
.................................con toda su experiencia,
y yo con voz muy queda
....................................
y luego en un murmullo
y después en silencio
...............................te decimos: duerme, amor...


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


TRES MINUTOS DE VERDAD

A la memoria del héroe nacional cubano
José Antonio Echevarria, cuyo nombre
clandestino era "Manzana"


Vivía un muchacho llamado "Manzana"
con los ojos tan puros como un manantial
y el alma tan ruidosa
...............................como una buhardilla
atestada de lienzos, guitarras y palomas.
Le gustaban las mazorcas de maíz,
el béisbol,
...............los niños,
.............................los árboles,
..............................................los pájaros,
y, entre el enloquecido vaivén de la pachanga,
el azar de encontrar dos milagros con pestañas.
Pero en el muchacho llamado "Manzana",
tan parecido a un niño, comenzaba a sonar
la campanilla de la severidad
ante la falsedad y la mentira.
Y la mentira en Cuba tenía muchas máscaras.
Bailaba en todos los salones,
y en el coche del presidente iba
sentada
............como ama y señora.
Hablaba la mentira por todos los periódicos.
Y desde la mañana, enfurecida,
mezclándose
...................a veces
.............................con el rock and roll,
la mentira gritaba
.........................por los altavoces
.................................................de las radios.

Y el muchacho llamado "Manzana",
no por la gloria,
......................sino por el bien de todos, simplemente,
para que toda Cuba supiera la verdad,
con sus amigos decidió ocupar la emisora.
Pistola en mano,
........................apareció de pronto,le arrancó a los cantantes el micrófono,
y fue su voz la voz de Cuba, del valor y la fe
diciendo a todo el pueblo la verdad.
¡Tres minutos tan sólo!
.................................¡Nada más tres minutos!
Y se escuchó un disparo...
.......................................Después, sólo silencio.
La bala batistiana puso punto
a aquel discurso que no pudo terminar.
Y de nuevo, puntual, sonó el rock and roll,
y él,
......ya invencible,
él, que había dado su vida por tres minutos de verdad,
yacía con un rostro joven y feliz...
Me dirijo a los jóvenes del mundo:
cuando en algún país gobierna la mentira,
cuando la prensa miente sin descanso,
recuerda tú a "Manzana",
.....................................juventud.
Así hay que vivir,
........................sin divertirse inútilmente.
Ir a la muerte,
....................dejando la vida cómoda,
......................................................tranquila,
para decir,
...............aunque sólo sea tres minutos,
...........................................................la verdad.
¡Aunque sólo sea tres minutos!
.............................................¡Después, que venga la muerte!


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***


ENTRE LA CIUDAD SÍ Y LA CIUDAD NO


Soy un rápido tren
..........................que hace años va y viene
entre la ciudad Sí
.........................y la ciudad No.
Mis nervios están tensos
....................................como cables
entre la ciudad No
..........................y la ciudad Sí.

Todo está muerto y asustado en la ciudad No.
Es como un despacho empapelado con tristeza.
Fruncen el ceño en él todas las cosas.
Hay recelo en los ojos de todos sus retratos.
Cada mañana enceran con bilis su parquet.
Son sus sofás de falsedad, sus paredes de desgracias.
Jamás en él un buen consejo te darán,
ni un ramo de flores, ni un simple saludo.
Las máquinas de escribir teclean, con copia, la respuesta:
"No-no-no... no-no-no... no-no-no..."
Y cuando al fin se apagan todas sus luces
los fantasmas inician su lúgubre ballet.
Jamás, ni aunque revientes, billete lograrás
para escapar de la negra ciudad No.

La vida, en cambio, en la ciudad Sí, es un canto de mirlo.
Carece de paredes la ciudad, es como un nido.
Las estrellas te piden acogerse en tus brazos.
Y, sin avergonzarse, los labios solicitan tus labios
con un quedo susurro: "Todo son tonterías..."
La reseda incitante solicita ser cortada,
y ofrecen los rebaños la leche en sus mugidos,
y en nadie hay un asomo de recelo,
y adonde quieras ir, te llevarán al instante trenes, barcos, aviones,
y, con rumor de años, va el agua murmurando:
"Sí-sí-sí... sí-sí-sí... sí-sí-sí..."
Sólo que, a veces, en verdad, es aburrido
que todo se me dé apenas sin esfuerzo
en esta ciudad Sí multicolor y deslumbrante.

¡Mejor ir y venir hasta el fin de mi vida
entre la ciudad Sí
.........................y la ciudad No!
¡Mejor tener los nervios tensos como cables
entre la ciudad No
..........................y la ciudad Sí!


Del libro "Lo que me pasa"
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


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Pedro Casas Serra
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie Mayo 18, 2012 6:02 pm

.


YEVGENY YEVTUSHENHO: POEMAS



EL MAR

El tren Moscú-Sujumi se iba hundiendo en las montañas.
Ya hablábamos del mar. Ya los estudiantes en los asientos vecinos
abandonaban su juego de ajedrez y el juego de naipes.
En el pasillo se amontonaban los que miraban por las ventanillas:
"¡En un instante va a aparecer el mar!"

Algunos viajeros apoyándose en los hombros de sus camaradas
recordaban su encuentro con el mar.
Para mí, en los museos, en las habitaciones,
el mar estaba suspendido en un marco y cubierto por un vidrio.

Antes nunca lo había visto sino pintado.
Jamás lo conocí sino a través de los libros.
Toqué de nuevo la mano de mi vecino y obstinadamente le seguí preguntando:
"Dime por favor, ¿está muy cerca? ¿Cómo es?"
"Paciencia muchacho, tú mismo vas a verlo en un instante!"

De pronto, en un vaivén que hizo el tren, entró a un inmenso espacio
e inmediatamente no hubo nada más en el mundo.
No quedó nada alrededor de mí: únicamente el mar.

Todo se transformó en silencio salvo su rumor.
Recordé de repente que así me había pasado antes.
Sí, el mismo sentimiento pero ahora era mucho más intenso
cuando yo ni siquiera había saboreado el amor
que únicamente conocía a través de los libros.

Reprochándole al amor su indiferencia
acosé a mis amigos con preguntas: "Díganme,
¿Está muy cerca? ¿Y cómo es?" "¡Ten paciencia!.
¡Ya lo conocerás por ti mismo!".

Así me pasó con el mar al igual que con el amor:
cuando él entró en mi vida entonces desapareció todo,
solamente él existió en el mundo y desde ese momento
ya no pude oír nada más que sus únicas palabras.


(1952, a los 19 años)

(Traducción de Javier Campos)


***


BABI YAR


No hay ningún monumento sobre el barranco de Babi Yar.
Sólo desparramadas rocas como rústicas tumbas.
Tengo miedo.
...................Hoy día me siento tan viejo
como todo el pueblo judío.
Ahora me parece que soy
.....................................un judío.
Aquí caminando pesadamente hacia el antiguo Egipto.
Aquí muero crucificado en la cruz,
y hasta este día conservo las cicatrices de los azotes.
Me parece que soy
...........................Alfred Dreyfus.
O el filisteo
..............que es al mismo tiempo un traidor y un juez.
Estoy tras las rejas.
............................Agredido por todos lados.
Acosado,
.............escupido,
...........................calumniado.
Chillando, elegantes mujeres con encajes de Bruselas
incrustan sus sombrillas en mi cara.
Me parece que soy entonces
..........................................un niño de Byelostok.
La sangre corre, extendiéndose por el suelo.
En el bar la chusma agitada echa un olor a vodka y a cebollas.
El puntapié de una bota me arroja hacia un lado.
Yo indefenso,
................en vano le ruego a esos crueles grupos antisemitas.
Pero ellos insultan y gritan como animales,
..............................."¡Maten a los judíos y salven a Rusia!"
Un tendero viola a mi madre
¡Oh pueblo ruso mío!
...........................
..............................que tú
eres internacionalista hasta en lo más profundo del corazón.
Pero aquellos que tienen las manos sucias
abusan vulgarmente de tu purísimo nombre.
Conozco la bondad de tu patria.
Qué despreciables son esos antisemitas
.................................................sin excrúpulos
pomposamente ellos se llaman a sí mismos
¡La Unión del Pueblo Ruso!
Me parece que soy
.........................Anna Frank
frágil
...............como una primaveral rama de abril.
Y amo.
...........Y no tengo necesidad de hablar.
Mi necesidad
...................es mirarnos fijamente el uno al otro.
¡Cuán poco podemos ver
...................................u oler!
Se nos prohíben las hojas
...................................se nos niega el cielo.
Pero podemos hacer aún mucho más
......................................................tiernamente
abrazarnos el uno al otro en una pieza oscura.
¿Vendrán ellos aquí?
..............No tengas miedo. Eso es sólo el sonido esplendoroso
de la primavera:
.......................ella está aquí ahora.
Acércate a mí.
.....................Rápido dame tus labios.
¿Están ellos echando abajo la puerta?
..............................No, es el hielo que se está rompiendo...
El pasto silvestre susurra sobre Babi Yar.
Los árboles producen miedo
........................................como los jueces.
Aquí todas las cosas gritan silenciosamente
........y ante todo esto descubro mi cabeza con respetuosa
........humildad,
me doy cuenta
.....................que voy encaneciendo con lentitud.
Y yo mismo
.................soy una multitud que aúlla con un sonido sordo
sobre los miles y miles que están enterrados aquí.
Soy
.......cada hombre viejo
.................................fusilado aquí.
Soy
.......cada niño fusilado aquí.
Ninguna parte de mi ser
................................olvidará todo esto.
Dejemos que la "Internacional"
............................................retumbe
hasta que el último antisemita de la tierra
sea enterrado para siempre.
En mi sangre no hay sangre judía.
Pero en toda su insensible rabia, todos los antisemitas
me odiarán desde ahora como si fuera judío.
¡Por esa razón
...........yo soy un ruso de verdad!

(1961)

(Traducción de Javier Campos)


***


MIEDOS


Los miedos se están extinguiendo en Rusia
como los fantasmas de tiempos pasados,
y al igual que las ancianas, por aquí y por allá,
ellos aún suplican por las almas
en las escaleras de una iglesia.

Pero yo los recuerdo con su fuerza y su poder
cortejando falsos triunfos.
Como sombras, los miedos se arrastraban por todas partes
y penetraban en cada piso de las casas.

Poco a poco ellos transformaron a la gente en serviles
y pudieron su sello en todas las cosas:
nos entrenaron a gritar cuando debíamos mantenernos callados,
y cerrar nuestras bocas cuando debíamos gritar.

Hoy día todo aquello fue cosa de un pasado remoto.
Es extraño recordarlo en estos días
el miedo debe ser denunciado,
el terrible miedo de que alguien llame a nuestra puerta.

¿Y qué tal sobre el miedo de hablar con un extranjero?
¿Y el miedo de hablar a tu propia esposa?
¿Y el miedo infinito de quedarse solo
como ese silencio después que una banda
de música ha dejado de tocar?

No teníamos miedo de construir en las tormentas de nieve
o de meternos en una batalla bajo las balas y las bombas,
pero a veces teníamos un miedo mortal
incluso de hablarnos a nosotros mismos.

Sé libre como el río Volga, rompe el hielo,
pero recuerda los días terribles,
la Rusia que ha conquistado el miedo
y prohibe tu intrepidez.

La conciencia es la mayor salud del mundo.
Deseemos para todos una sola cosa:
sentir únicamente miedo de nuestras conciencias,
nada más que eso.

Que nadie se atreva a resucitar
las torturas o las ejecuciones de Rusia,
pero lo que sí debe permanecer
es el miedo de engañar a otros o a uno mismo.

Pero al escribir estas líneas
y a veces escribiéndolas muy apurado
escribo con un solo temor,
el de no escribir con todo mi poder.

(1961)

(Traducción de Javier Campos)


***


EL SOLILOQUIO DEL ZORRO AZUL


Soy un zorro azul que vive en una granja gris.
Condenado a la muerte por mi color,
detrás de estas rejas de alambres a prueba de mordiscos
no me siento nada contento con mi color azul.

Oh Dios, ¡yo quiero cambiarme de piel! Quemarme
como un demente
hasta descuerarme a mí mismo,
pero mi exhuberante y tieso pelo azul se filtra por mi piel.

¡Cómo aúllo!, ¡desesperadamente lanzo alaridos!
igual que las peludas trompetas del Juicio Final
implorando a las estrellas deseando ser libre para siempre
o al menos sacarme esta piel de una vez por todas.

Alguien que paseaba por aquí escuchó mi aullido
y lo metió en una máquina grabadora. ¡Qué estúpido!
¡Él no sabe ni siquiera aullar pero seguro que
comenzaría a aprender si lo agarraran y lo encierran aquí!

Me caí al suelo, moribundo.
Y quién sabe por qué no morí.
Me vino una depresión como si tuviera mi propio Dachau
pero ya lo tenía muy claro: jamás escaparía.

Una vez, después de comerme un pescado podrido,
me di cuenta de que la jaula estaba entreabierta
y me lancé hacia el abismo
con la imprudencia de un ingenuo cachorro.

Una cascada de perlas lunares pasaron por mis ojos.
¡La luna era un círculo! Y ahí me di cuenta
de que el cielo no estaba dividido en segmentos cuadrados
como yo me lo imaginaba viviendo dentro de una jaula.

Pedazos de hielo flotantes de Alaska había por todas partes
de los que logré esquivar aún estando enfermo
pero sabiéndome libre algo cambió dentro de mis pulmones
por todas las estrellas que me había tragado.

Hice travesuras, ladré cosas hacia los árboles
que no tenían ningún sentido. Fui yo mismo.
Y hasta la misma brillante nieve tenía miedo
de que yo tuviera un color tan azulado.

Mi madre y mi padre no se amaban
pero se casaron de todas maneras.
Cómo me gustaría encontrar una hembra
con la que pudiera rodar y volar por la nieve.

Ahora me siento cansado. Hay demasiada nieve por todas partes.
No puedo levantar mis pesadas patas.
No he conseguido amigos ni tampoco hembras.
Un niño cautivo es muy débil para ser libre.

El que nació en una jaula sentirá nostalgia por su jaula.
Horrorizado me di cuenta de cuánto la amaba
y el espacio donde me escondían detrás de una reja,
ese lugar que era una industria de pieles, mi tierra natal.

Entonces regresé exhausto y golpeado.
Un poco después la jaula fue sellada
y mi sentimiento de culpa se transformó en rencor
pero el amor me protegió mágicamente contra el odio.

Es cierto, las cosas han cambiado en la granja de pieles.
Acostumbraban a asfixiarnos en sacos.
Ahora nos matan de una manera más moderna,
nos electrocutan. Todo es maravillosamente ordenado aquí.

Contemplo a la cuidadora que es una muchacha esquimal.
Su mano se posa amigablemente sobre mí.
Sus dedos rascan la parte de detrás de mi cuello.
Pero una tristeza parecida a la de Judas hay en sus ojos angélicos.

Ella me cuida de mis enfermedades
y por nada me dejará morir de hambre,
pero yo sé que cuando llegue la hora, implacablemente
ella me traicionará cumpliendo su trabajo.

Con un poco de humedad en sus ojos
ella sacará el collar de mi cuello cantando bajito:
"¡Hay que ser humano con los empleados!" en la Oficina
de Ejecuciones del Instituto de la Granja de Pieles.

Me encantaría ser ingenuo como mi padre
pero nací en cautiverio: yo no soy él.

El que me da de comer me traicionará.
El que me cuida como animal doméstico, me matará.

(1967)

(Traducción de Javier Campos)


***


EL SHOW DE LOS ANCIANOS


En aquel famoso cabaret de Barcelona
donde su gran salón parecía tan lleno como pelos tenía un cerdo,
con una sonrisa, el técnico de las luces, apuñaló y lanzó
dos rayos de luz como dos colmillos sobre un anciano.

Todo cubierto de luz, el viejo dificílmente podía estarse de pie
y como un negro cometa de papel una peluca falsa tapó su calvicie.
El abuelo muy bien vestido respiró con dificultad y dijo:
"¡Nosotros, el Cuerpo de Cadáveres, damos comienzo a nuestro show!"

El salón estalló en carcajadas esperando algún otro truco
ya que la palabra cuerpo era bastante divertida
cuando se está sentado y bebiendo, lleno de salud y de vida,
con las manos sobre las rodillas de una mujer promiscua.

El maestro de ceremonia con una gran nariz mefistofélica
comenzó a presentarnos el zzológico humano:
"¡Señoras y señores, y ahora nuestro primer número!
Un cantante que probablemente murió
hace unos veinte años atrás..."

Y entonces apareció un decrépito abuelo
en un estado deplorable haciendo cliquear sus cansados pies
rogando a su pasada juventud y a su dentadura falsa
no caerse al suelo cuando tuviera que hacer la nota "la".

El anciano, ridículamente, comenzó con un viejo tango
mientras todo el salón gritaba como en un circo: "¡Sigue, sigue!"
Dándose una vuelta, el anciano dio un chirrido igual que un gallo
y todo el salón respondió "ajá, ajá, ajá".

De nuevo el maestro de ceremonias, respirando con dificultad
casi medio muerto dijo: "¡Ahora nuestro número de baile,
un espectáculo caliente como el fuego!
Piernas, las mejores de toda Europa
pero no quiero mentirles,
son sólo piernas antes de la Primera Guerra Mundial."

Con una mezcla de yeso que cubría sus mejillas
apareció una bisabuela en unas escabrosas medias de mujer
y en sus pantuflas rojas decoradas con una falsa brillantez
vi el terrible cambio que la vejez hace en el cuerpo.

El salón cliqueaba los dedos como tendiendo una trampa.
Y a pesar de un decaimiento progresivo gritaron: "¡Cancán, cancán!"
Un hombre joven lleno de granos y verde como una espinaca
febrilmente silbándole a ella le dijo: "¡Haced contorsiones! ¡Haced contorsiones!"

Y he aquí que el crujido de una pierna hizo un terrible sonido
pero igual que una mala hierba silvestre el salón gritó: "ajá, ajá, ajá".
Yo bajé la cabeza de vergüenza
y todos a mi alrededor dijeron nada más que "je, je, je..."

Oh salón, pero ¿quién eres tú? ¿A qué tipo de bestia cruel te pareces?
Tú sabes que es imposible ser más infame y más diabólico.
Ten piedad de los que son viejos, ámalos con cierta tristeza
como si te amaras a ti mismo en tu propio futuro.

Oh, Uds. los que aúllan, gritan, lloriquean,
después de todo serán también ancianas y ancianos
y algún día otra vez una joven víbora
los obligará, querida gente, a hacer contorsiones.

Y deambulo por Barcelona como contagiado por alguna plaga,
con el fantasma de mi vejez que va detrás de mí.
Hasta ahora viajamos cada uno por un lado
¿pero en qué esquina nos juntaremos como una sola persona?

Sí, siento piedad por los ancianos. Soy un ser ancestral.
Tomo los brazos de los que pasan por la acera y les digo:
"¡Quiero anunciar un nuevo número!
Soy un poeta que murió,
pero no recuerdo cuantos años atrás..."

(1967)

(Traducción de Javier Campos)


***


LOS HIJOS DEL AMOR

Para mi hijo Yevgeny Yevtushenko jr.


Soy un hijo del amor.
........Me esculpieron con sus susurros
........me pintaron con sus besos.
Me arañaron con desesperadas uñas.
Me murmuraron,
......................me respiraron.
La fantasía de los que aman
......................es más grande que la de Salvador Dalí.
Con una dulce saliva juntaron mi cuerpo.
......................Me moldearon con su locura
para que así no desapareciera en mi primera huida.
Mi padre
........me salpicó con su propia Vía Láctea
..........................como una pequeñísima y nueva estrella.
Como un embrión curioso
............................me introduje en mi madre,
perdiendo en el camino a millones de hermanos míos
............................que dieron su vida por mí.

Yo soy el único monumento a todos ellos
....................y al amor de Alexander y Zina.
Es imposible para mí no estar vivo.
Amar a nadie. Es algo inimaginable.
Toda la humanidad está dividida
.....................nos guste o no
por los hijos del amor
.....................y por los hijos despreciados.
Los hijos del horroroso borracho, el de la violencia
.....................y el de la cópula desafortunada
no son culpables de nada.
¡La naturaleza los revivirá de esa maldición!
Mi hijo me pregunta,
.................."Padre ¿quién es el Dios de las tortugas?"
.................."Padre, ¿en qué lugar desapareció la Atlántida?"
"Padre ¿morirás algún día?
..............................."Sí, por supuesto"
"Padre, ¿pero no es eso injusto?
..............................."¿Por qué?"
"Es que si tú mueres nos has traicionado".
Mi hijo, el gemelo de 10 años, me tortura con sus preguntas,
mi hijo del amor
....................el que crece tan rápido
...........................................pequeñito monumento de mí.
Yi fui la bujía de dos almas, de dos cuerpos
.............que en un instante se transformaron en uno solo.
Soy un hijo del amor...
..........................entre aquellos que no conocen el amor,
me gustaría compartir mi secreto familiar de cómo amar:
húndete en una fiebre sagrada
....................y sin duda que sobrevivirás
emergiendo con un milagroso aullido entre tus manos.

(1998)

(Traducción de Javier Campos)


***


LOS LIBROS PRESTADOS


Los libros también leen a quienes leen libros.
Los libros ven en nuestros ojos escondidos gritos y gemidos.
Los libros oyen todo lo que tememos y nos decimos.
Los libros aspiran lo que nosotros respiramos.

Nosotros fuimos unidos por los libros.
Anna Karenina fue nuestra Celestina suicida
cuando ella resucitó de los congelados rieles
y nos lanzó en nuestros brazos.

El silencioso retorno de los libros prestados
por quienes se aman los unos a los otros
...........no parece como un mutuo favor,
es como romper páginas en pedacitos:
es una separación irreversible.

Nosotros solamente podíamos devolvernos los libros,
pero no nuestros instantes secretos,
los cuales ocultábamos muy profundamente
para no ser detectados por ojos indignos.

Tomaste mis libros del baúl de tu carro
y lo dejaste abierto esperando de mis manos los libros tuyos,
apretándolos en tus pechos:
Pasternak, García Márquez, y el Diario de Anna Frank.

Mis brazos querían abrazarte mucho
pero ellos estaban cargados de libros,
como si estuviera protegido por Dostoyevsky, Faulkner
y los proverbios rusos.

Yo puse todos tus libros de vuelta en tu baúl
tratando de no mirarte a los ojos
y tú, como alguien arrastrándose en cámara lenta bajo unas ruinas,
comenzaste a devolverme los libros uno por uno.

Yo te rogué durante dos largos años
que encontraras y amaras a alguien,
y cuando ocurrió, yo respiré tranquilo,
pero mis dientes rechinaban con desesperación en las noches.

Yo nunca te pregunté con envidioso desdén el nombre de mi rival:
"¿Quién es?" "¿Qué edad tiene?"
Yo no supe si llorar o reír
cuando tu me respondiste: "18 años".

En ese momento de separación,
tú, como la belleza de una vírgen incorruptible,
me pediste, sin palabras, sólo con una mirada
..........que me acercara y te abrazara otra vez.
Pero yo contesté únicamente bajando la vista.

Tú me miraste como si estuvieras enamorada de nuevo.
Si yo te hubiera mirado a los ojos, todo podría haberse repetido.
¿Qué me lo impidió? ¿Cobardía? ¿Coraje?
¿O algo que aún no tiene nombre?

Las releídas, cansadas páginas de los libros,
ya estaban temblando en tus manos.
Tus aros tintineaban.
Tú estabas aturdida protegiendo tu alma con los libros,
..........apretados a tu corazón.

(1999)

(Traducción de Javier Campos)


***
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb Mayo 19, 2012 5:37 pm

.


YEVGENY YEVTUSHENHO: POEMAS



CAMINANDO SOBRE EL TEJADO


¿Cómo pude sobrevivir durante el tiempo de Stalin?
Es que una vez muy contento salí disparado
de una ventana del noveno piso
donde con mucho orgullo caminé sobre el tejado
guiado por no sé quién
y llevando en mi mano un vaso de vodka.

Caminaba sobre el techo sonriendo,
me miraban desde abajo asustadas mujeres viejas,
alguna gente rara y gatos envidiosos.
Yo era absolutamente desconocido
y afortunadamente todavía no era un icono.

Dos camaradas borrachos,
manteniéndose sobrios, celosos,
miraban desde la ventana
cómo yo -sorpresivamente- podía
caminar contra todas las reglas
aunque ignorándolas todas
..............no
....................pudiera
.................................caerme.

En aquel 1950, bajo el oscuro bigote de Stalin,
nosotros, una generación a la que le lavaron el cerebro
desde el kindergarten,
teníamos la obsesión de subirnos a los tejados,
la obsesión de escalar cualquier cosa que fuera elevada,
pero nunca la obsesión de escalar las alturas del poder.

Jugábamos a hacer el amor en los áticos
aprendimos a besar por un rublo
admirábamos en la Plaza Roja
las alegres muchedumbres con flores y carteles
mirándolas desde nuestros tejados;
mi tejado era mucho más alto que aquel majestuoso mausoleo
donde Stalin, sin ser visto en ese momento
protegido por los grandes hombros de su guardia personal,
meaba en un balde de lata
(todo eso era perfectamente visible desde nuestro tejado).
¡Qué perspectiva! ¡Qué afortunados!

Aquel tejado estaba muy cerca
de los tejados de Roma y de París
y después de algunos años irrumpimos por La Cortina de Hierro.
Nosotros, los hijos de los Tejados de Metal.

En ese extraño comunismo
de vida militarmente organizada
caminábamos sonriendo sin miedo.
¿Pero qué pasa si hoy día, vendiendo conciencias
por una vida mucho más confortable,
caemos en un capitalismo militar?
¿Qué pasa si quedamos atascados en una sórdida farsa?
Quebraré mi ventana -y aún a través de los barrotes-
saltaré fuera de mi propio retrato
¡rompiendo en pedazos el marco y el vidrio!
Ni siquiera en la muerte confiaré en ningún "ismo",
yo, otra vez joven y siempre libre,
arriesgando la vida, sonriente y fuerte,
volveré a caminar por el tejado,
o de lo contrario, no soy un poeta.

(2004)

(Traducción de Javier Campos)


***


EN EL PAÍS LLAMADO MÁS O MENOS


Vivo en el país llamado Más o Menos,
donde,
exactamente,
no hay ningún partido oficial llamado "Masomenosista"...
donde ellos
leen a nuestros escritores clásicos... más o menos.

Donde a veces,
hasta los distinguidos ciudadanos
se enamoran (más o menos),
pero a veces,
después de algunos meses
ya no hay besos,
los unen sólo el dinero.
Entonces no son ajenos,
..............más o menos.

"¿Es verdad, señor, que todos beben en su páis Más o Menos?"
Hay algunas personas que no beben nada...
Más o menos..."
"Difícil de creer, señor,"
Ni siquiera algo así como...
una gota. Más o menos."

"¿Qué tipo de gente es aquella, la de su amado pueblo
del país llamado Más o Menos?"

Son más o menos agradables...
Más o menos honestos...
Unas veces menos, otras veces más...

"¿Está Usted, señor, orgulloso de su gran país,
llamado Más o Menos?"

Hmmm...
Más o menos.
Por lo general, somos generosos más o menos...
suficientemente amistosos... menos o más...

Por supuesto, todos estamos por la paz...
un tanto más, un tanto menos...
Por supuesto, tenemos algunas pequeñitas,
pero más o menos
desagradables guerras.

En cada esquina,
en cada cocina de cada casa
cuando las esposas y los esposos están algo
así como peleando discretamente,
tenemos nuestra propia Chechenia doméstica,
y un Irak privado,
ondeando un trapo húmedo de cocina
como una bandera nacional,
cuando las sandalias y las planchas
a veces vuelan por encima de las cabezas
como ovnis...
Sin embargo, apreciamos nuestros valores de familia...
Más o menos...

En nuestras cortes de justicia tenemos
más o menos incorruptibles jueces,
en nuestros centros de investigación
hay pensadores, más o menos insobornables.

Una más o menos bella mujer me susurró:
"Estoy más o menos enamorada de Ud.
Más o menos para siempre..."

Me gustaría pararme frente a Dios,
así como soy,
no algo así como más o menos.

No estar más o menos feliz
en esta más o menos vida...
En esta más o menos libertad.

(2004)

(Traducción de Javier Campos)


***


LOS HOMBRES NO SE ENTREGAN A LAS MUJERES


Los hombres no se entregan a las mujeres.
Las beben compulsivamente como si ellas fueran vodka.
Y a veces, convirtiéndolas en basura,
las golpean como a sus peores enemigos.

¿Tienen miedo ellos de creer que la ternura de un hombre
.....es una debilidad?
¿Es esclavitud entregarse a una mujer?
Nosotros, jugando a ser gigantes, tocamos a tientas
el alma de la mujer como a tientas tocamos sus pechos.

¿Y yo quién soy? Un desgastado... pecador.
Pero a veces me siento como una hermana entre las mujeres
y sólo deseo acurrucarme con ellas,
acariciarlas cuando duermen y acariciarlas cuando despiertan.

Por todos mis pecados cometidos, me arrepiento
......a través de mi ternura.
Todas las mujeres son perdonadas al cometer pecados conmigo
mientras mis dedos, tímidamente torpes,
caminan sobre sus pecas y sus lunares de nacimiento.

Las mujeres me resucitan desde la muerte.
Ellas no traicionarían a nadie en el mundo,
miran sin temor en mis ojos
esperando un milagro de mí.

Fui protegido por las mujeres en mis más oscuros días.
Fui el confidente de sus problemas,
escuché de ellas, como una íntima amiga,
sus historias sobre la crueldad de los hombres.

Los hombres no fueron creados para matar
.......a ninguna mujer ni a ningún hombre
ni con un cuchillo ni con una palabra o pensamiento.
Como una mujer escondida dentro de un hombre,
así yo me entregué a mi mujer amada.

(2004)

(Traducción de Javier Campos)


***


MI PRIMERA MUJER


En el amargo paraíso para las viudas,
en un pueblo de Siberia después de la Guerra,
nosotros, adolescentes, bailábamos con mujeres campesinas
que olían a pasto fresco y a fresas silvestres.

Y una de ellas, verde grosella, cuidadora de panales de abejas,
que olía a miel, a caballos y a pinos, me silbó y me dijo:
"¿A ver si eres hombre, precioso? Atrévete...
Pon tu mano bajo mi blusa... ¿Verdad que está caliente?
Es mi estufa privada".

Un oso desaliñado hacía sonar su cadena en el patio.
Entré a la vieja y destartalada cabaña.
La mujer dijo: "Si me comparo contigo yo soy muy vieja.
¿Qué edad tienes? ¿Unos 16 más o menos?

Tragué aire bastante asustado,
de mis labios salió algo así como una explosión
de plumas de una almohada:
"Sí, ya hace un tiempo atrás... en enero..."
y escuchando mi ingenua mentira,
el reflejo de una espumante bebida de miel
se reía en burbujas doradas en la rústica mesa
que estaba encima de una carreta de lona para los caballos.

Mis dientes rechinaban contentos
en la punta afilada del cucharón de hierro,
lleno de agua helada con pedazos de hielo
mientras yo te esperaba
recostado en una piel de oveja
que cubría una barata frazada de algodón.

Tú me dijiste: "Vuelve la cabeza",
pero yo sólo fingí hacerlo.
Perdí el aliento volando a un paraíso celestial
lleno de trompetas y gordos querubines.

Tú trataste de darme miedo con un pesado palo de amasar:
"¡Cierra tus desvergonzados ojos!" y te lanzaste sobre mi
como un ángel tierno de los bosques silvestres de Siberia,
sobre tu desamparada camisa color caqui,
.................................tu sostén negro de duelo,
.........................................sobre unas botas de soldado.
Me desnudaste con unas manos hambrientas de amor,
yo estaba ruborizado y lleno de vergüenza,
pero me ayudaste a no quedar mal
y entré en ti como en la eternidad.
Tú te habías olvidado cómo abrazar a un hombre.
A tu esposo, un soldado, lo habían matado hacía cinco años.
Mientras me abrazabas cerraste los ojos,
quizás tratando de acordarte de él.

Tu frente estaba marcada con picaduras de abejas.
Cuando finalmente supiste que yo sólo tenía 15 años,
te arrodillaste ante una descolorida imagen de Cristo
y rompiste a llorar: "No hay perdón para mí".

Sin duda que Cristo te perdonó,
porque tú, que casi me amaste,
llevando aún tu anillo oxidado
que tenía un rústico pedazo de cristal,
dejaste para siempre tus rasguños sobre mi piel.

Con toda la sinceridad de tu cuerpo desolado por mucho tiempo,
con todo el dolor dentro de tus pechos intocados
que creías casi muertos,
lo único que tú deseabas creer
es que yo nunca dejaría de amarte entre todas mis mujeres.

(2005)

(Traducción de Javier Campos)


***

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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Maria Lua el Miér Mayo 23, 2012 3:02 pm

Soy un hijo del amor.
........Me esculpieron con sus susurros
........me pintaron con sus besos.
Me arañaron con desesperadas uñas.
Me murmuraron,
......................me respiraron.
La fantasía de los que aman
......................es más grande que la de Salvador Dalí.
Con una dulce saliva juntaron mi cuerpo.
......................Me moldearon con su locura
para que así no desapareciera en mi primera huida.
Mi padre
........me salpicó con su propia Vía Láctea
..........................como una pequeñísima y nueva estrella.
Como un embrión curioso
............................me introduje en mi madre,
perdiendo en el camino a millones de hermanos míos
............................que dieron su vida por mí.



Bellos poemas, Pedro...
Todavía no he leído todos,
pero volveré...
Me encantó conocer un poco
de la poesía de
YEVGENY YEVTUSHENHO,
gracias por compartirla...
Besos
Maria Lua


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tus huellas son tatuajes en mi corazón
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como el vino de la pasíón
y la rosa roja del amor
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér Mayo 23, 2012 5:28 pm

Celebro que te haya gustado, Maria. Conocí la poesía de Yevgueny Yevtushenko cuando visitó Barcelona siendo yo universitario.

Un abrazo.
Pedro
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Maria Lua el Jue Mayo 24, 2012 4:22 pm

EN EL PAÍS LLAMADO MÁS O MENOS


Vivo en el país llamado Más o Menos,
donde,
exactamente,
no hay ningún partido oficial llamado "Masomenosista"...
donde ellos
leen a nuestros escritores clásicos... más o menos.

Donde a veces,
hasta los distinguidos ciudadanos
se enamoran (más o menos),
pero a veces,
después de algunos meses
ya no hay besos,
los unen sólo el dinero.
Entonces no son ajenos,
..............más o menos.

"¿Es verdad, señor, que todos beben en su páis Más o Menos?"
Hay algunas personas que no beben nada...
Más o menos..."
"Difícil de creer, señor,"
Ni siquiera algo así como...
una gota. Más o menos."

"¿Qué tipo de gente es aquella, la de su amado pueblo
del país llamado Más o Menos?"
Son más o menos agradables...
Más o menos honestos...
Unas veces menos, otras veces más...

"¿Está Usted, señor, orgulloso de su gran país,
llamado Más o Menos?"
Hmmm...
Más o menos.
Por lo general, somos generosos más o menos...
suficientemente amistosos... menos o más...

Por supuesto, todos estamos por la paz...
un tanto más, un tanto menos...
Por supuesto, tenemos algunas pequeñitas,
pero más o menos
desagradables guerras.

En cada esquina,
en cada cocina de cada casa
cuando las esposas y los esposos están algo
así como peleando discretamente,
tenemos nuestra propia Chechenia doméstica,
y un Irak privado,
ondeando un trapo húmedo de cocina
como una bandera nacional,
cuando las sandalias y las planchas
a veces vuelan por encima de las cabezas
como ovnis...
Sin embargo, apreciamos nuestros valores de familia...
Más o menos...

En nuestras cortes de justicia tenemos
más o menos incorruptibles jueces,
en nuestros centros de investigación
hay pensadores, más o menos insobornables.

Una más o menos bella mujer me susurró:
"Estoy más o menos enamorada de Ud.
Más o menos para siempre..."

Me gustaría pararme frente a Dios,
así como soy,
no algo así como más o menos.

No estar más o menos feliz
en esta más o menos vida...
En esta más o menos libertad.

(2004)

(Traducción de Javier Campos)


***



Este poema es genial!
Lo destaco entero...
Voy a divulgarlo!
Gracias!
Un beso, Pedro
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tus huellas son tatuajes en mi corazón
intensas e inmensas
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue Mayo 24, 2012 4:35 pm

Celebro que te haya gustado, Maria.

Un abrazo.
Pedro
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Marusa F.Macias el Vie Jun 01, 2012 4:08 pm


SIEMPRE SE ENCONTRARÁ


Siempre se encontrará una mano de mujer
que, freca y leve,
compadeciéndote, con un poco de amor,
como a un hermano te consuele.

Siempre se encontrará un hombro de mujer
para tu respirar acalorado,
donde, apoyando tu cabeza loca,
confiar puedas tu rebelde sueño.

Siempre se encontrarán unos ojos de mujer
que al ver tu sufrimiento,
te calmen el dolor
o un poco del dolor al menos.

Pero hay una mano de mujer
dulce como ninguna
cuando la frente atormentada toca
como la eternidad, como el destino.

Pero hay un hombro de mujer
que, sin saber por qué, se ha dado a ti,
y no por una noche, sino para siempre,
y hace ya mucho tiempo que lo comprendiste.

Pero hay unos ojos de mujer
que siempre miran con tristeza:
los ojos que serán, mientras tú vivas,
los ojos de tu amor y tu conciencia.

Y tú vives, a pesar de todo,
pero esa mano no es bastante
para ti, ni ese hombro, ni esos ojos sagrados,
a los que tantas veces traicionaste.

Y al fin llega el castigo para ti.
"¡Traidor!", te abofetea la lluvia.
"¡Traidor!", las ramas te fustigan en la cara.
"¡Traidor!", resuena por el bosque el eco.

Te agitas, te atormentas, te entristeces.
Ni siquiera tú mismo puedes perdonarte.
Sólo esa mano transparente te perdonará
aunque la ofensa es grave.

Sólo ese hombro cansado
te ha de perdonar, ahora y siempre.
Sólo esos ojos tristes
perdonarán lo que perdón no tiene.


Del libro "La lancha de enlace", 1966
(Versión de Jesús López Pacheco
sobre la traducción directa del ruso
de Natalia Ivanova)


***
Paso a estos espacios nuevos
encontrando estas joyas!
Voy leyendo poco a poco a poco,admirando y conociendo poetas de los que no escuché ni leí antes.
Gracias por compartirlo Pedro.
Un abrazo
Marusa
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb Jun 02, 2012 7:14 pm

Celebro que te guste Yevtushenko, Marusa.

Un abrazo.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Dom Jun 03, 2012 5:46 am

Además de la Antología que ya mencioné En Maiakovsky y otros poetas soviéticos, tengo dos libros de Evtuchenko (perdóname que lo escriba así). Aunque aparentemente no comente tu excepcional trabajo, te sigo- Pero ya sabes, por experiencia propia, es imposible estar en todas partes.
¡Ánimo!. Y enhorabuena


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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom Jun 03, 2012 4:54 pm

Gracias por tu intervención, Pascual. Me pareció que Yevtushenko merecía estar aquí.

Un abrazo.
Pedro
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Dom Jun 03, 2012 5:02 pm

Obviamente sí, Pedro. Luego intentaré buscar lo que tengo suyo por si puedo aportar alguna cosa. Un abrazo


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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Dom Jun 03, 2012 8:05 pm

Varios de los excepcionales poemas que has puesto eran conocidos por mí. Además de la Antología que ya he comentado creía recordar dos libros de Evtuchenko : "Entre la ciudad sí y la ciudad no" de Alianza Ediorial y otro, creo de Losada, cuyo título no recuerdo. He encontrado Entre la ciudad sí y la ciudad no, de Alianza, 2ª Edición, 1969. Lleva una dedicatoria : "A mi Jóse en un 19 de marzo". Ese libro, que yo leería en el 74/75 aproximadamente, lleva varios de los excepcionales poemas que ya has colgado : Buscando fresas; Así se fue Edi Piaff, ¡Ánimo, muchachos!, etc. Te voy a seguir y, ocasionalmente, manifestaré mis emociones. Pero desde ya cuenta con mi agradecimiento por traerme tantos recuerdos. Un abrzo, Pedro.


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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie Ago 24, 2012 12:28 pm

Celebro haberte despertado tantos recuerdos, también me los trae a mí. Yo tengo un libro sólo de Yevtushenho, adquirido cuando visitó España. De él y de otros sacados de la biblioteca pública he extraído los poemas que aquí he colgado, una selección entre los que más me han gustado.

Un abrazo, Pascual.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Evangelina Valdez el Sáb Ago 25, 2012 12:39 am

Uy Pedro, me emocioné mucho con el poema al "Gorrión de Francia", soy una admiradora de la Piaff.

Ese "Miedos", tan descriptivo y enérgico al final.

Ese país de más o menos se me pareció al mío. ¡Vaya, me asombró su lectura, me lució tan familiar!

¡Qué emotivo "Los hijos del amor"! me gustó mucho.

Veo que él le escribe a la cotidianidad d ela vida, de mujeres golpeadas, de los tabús de los hombres que no quieren ser identificados como símbolo de debilidad al volverses tiernos frente a una mujer. ¡Precioso poema, parece latino ese ruso! jajaja
("Los hombres no se entregan a las mujeres")

¡Y esa primera mujer, fue toda una odisea para ambos, él y ella! jajajaja
No conocía a este autor y ya me gusta.
Gracias Pedro por compartirlo.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun Ago 27, 2012 11:45 am

Supongo que coincidimos en sentimientos cuando, además, compartimos cultura con ellos, y por eso los sentimos tan próximos. Gracias por tus comentarios a los poemas de Yevtushenko. Celebro que te haya gustado.

Un abrazo.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Evangelina Valdez el Lun Ago 27, 2012 10:21 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

Pedro, te traigo unas citas de nuestro gran amigo ruso:

*Llegará un día en que nuestros hijos,
llenos de vergüenza,
recordarán estos días extraños
en los que la honestidad más simple
era calificada de coraje.

*La vida es un arco iris que incluye el negro.

*Una demostración de envidia es un insulto a uno mismo.

Saludos

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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar Ago 28, 2012 11:05 am

Muy profundas las citas de Yevtushenko que aportas, Evangelina. Me han gustado mucho. Gracias.

Un abrazo.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Evangelina Valdez el Miér Ago 29, 2012 5:21 am

Te sigo Pedro y a los demás compañeros les decimos:
"¡Sígannos los buenos!" Ay, perdón, quise decir: los poetas.

"CELOS"

Te amo cuando tienes celos de mí,
por nuestros pecados terrenales
nos llega la venganza del relámpago,
al comienzo va quemando los árboles,
luego el pasto y después el techo de la casa y la nubes.

Te amo cuando sientes celos de mí,
tu insólita mirada es tan hermosa
que únicamente se puede sentir el paraíso
cuando él te hace cenizas como ocurre
entre las deliciosas llamas del infierno.

Te amo cuando sientes celos de mí
y quebrando todos los platos de la casa
te deshaces de mis brazos
huyendo hacia un nadie imaginario.

Te amo cuando tienes celos de mí,
de mis amigos, de mi país, de la política, del vino,
de mis poemas, y entonces te pareces a un poeta enemigo
que se siente enfurecido porque escribe peor que yo.

Te amo cuando sientes celos de mí,
cuando te celan unos cuerpos anoréxicos
en zapatos de tacones altos,
las gorditas sentimentales prontas
a lagrimear dulcemente,
de las modelos que usan lentes
con incrustaciones de perlas falsas.

Tortúrame con tus celos,
con toda la rabia de tu piel en tus ojos,
atorméntame igual que una avalancha de nieve
o un huracán de piedras,
deja ya de tener celos para
que yo me petrifique de miedo
y aunque no me muera,
sé que me crecerán unos celos salvajes por ti.

(2009)

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

"IRONÍA"


El siglo veinte se ha burlado de nosotros.
Hemos sido estrujados y engañados como los impuestos.
El respiro de la vida ha erosionado nuestras ideas
tan rápido como ir deshojando hojas de una margarita.

Como los niños acostumbrados a crueles sarcasmos
dependemos ahora de una autodefensa
a través de la ironía no del todo escondida
ni tampoco totalmente evidente.

Ella ha servido como una pared o una represa
una contención para protegernos de la inundación de mentiras,
como manos que se mueren de risa cuando aplauden
y pies que se carcajean cuando marchan.

Pueden escribir sobre nosotros, y nosotros les permitimos
hacer películas sobre la basura de sus libretos,
pero nos reservamos el derecho
de tratarlos a todos ellos con una sutil ironía.

Por ese desprecio nos sentimos superiores.
Todo esto es así, pero viéndolo más profundamente,
la ironía, en vez de ser nuestra salvación,
se convierte en un asesino.

Somos precavidos, hipócritas en el amor.
Nuestras amistades son apáticas, no son poderosas
y nuestro presente no nos parece diferente
de nuestro pasado, tan astutamente enmascarado.

Vivimos con mucha prisa a través de la vida. En la historia,
como cualquier Fausto hemos sido prejuiciosos.
Irónica con una mefistofélica sonrisa,
pegada a nosotros, nos persigue como una sombra.

En vano tratamos de evitar aquella sombra.
Los caminos en frente o detrás de nosotros están cerrados.
Lo irónico es que tenemos que vender nuestra alma
sin recibir de vuelta ninguna Margaret como la de Fausto.

Nos han quemado vivos.
El conocimiento agrio nos ha hecho impotentes,
y nuestra cansada ironía, irónicamente
se ha vuelto contra nosotros.

(1961)




PROMETEO
Revista Latinoamericana de Poesía
Número 86-87. Julio de 2010.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue Oct 04, 2012 6:36 pm

"Tortúrame con tus celos,
con toda la rabia de tu piel en tus ojos,
atorméntame igual que una avalancha de nieve
o un huracán de piedras,
deja ya de tener celos para
que yo me petrifique de miedo
y aunque no me muera,
sé que me crecerán unos celos salvajes por ti."

***

"Pueden escribir sobre nosotros, y nosotros les permitimos
hacer películas sobre la basura de sus libretos,
pero nos reservamos el derecho
de tratarlos a todos ellos con una sutil ironía."

Gracias por traer estos poemas de Yevtushenko, Evangelina. Me gustan porque desvelan la naturaleza humana.

Un abrazo.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Vie Feb 08, 2013 7:00 am

"Extranjero

--------------------("sobre nosotros pasaba Mercurio, una estrella
-------------------- extranjera...") M. Svetlov

En el puerto de Arkangel
hay barcos extranjeros,
tristezas extranjeras,
destinos extranjeros.

Moreno como un grajo,
tú lloras, marinero griego,
hasta el amanecer, bajo la noche blanca
al pie de la estatua de Pedro.

Pero no es extranjera
tu forma de llorar
y de enjugarte el llanto con el puño sucio
en el jardín lleno de polvo de la ciudad.

¿Te ha insultado el patrón?
¿Bebiste mucho vodka?
¿Ha muerto alguien a quien tú querías?
¿O lloras sin saber por lo que lloras?

¿Qué te ha pasado?
Marinero griego, ¿qué te ha pasado?
Te pasa
que tú también eres un ser humano.

Y te entran náuseas cuando
alguno te pregunta,
ajeno a tu dolor,
si vendes calcetines de espuma.

Y, amargamente, miras
a ese degenerado cubierto de granos
-mas sin pedirle comprensión-
que pone cinco rublos en tu mano.

Pero, un poco bebido, con sus cejas canosas
y la cara de cobre, de alguna nave rusa
un maquinista llega
que igual que el griego está lleno de angustia.

A su lado se sienta el maquinista:
"Eh, amigo, ¡quieres un trago?"
Y en la pelliza, silenciosamente,
hunde su ruda mano.

Triste y serio, la botella de vodka,
intérprete mundial, de su bolsillo saca,
y contra el banco, golpeándolo,
un buen arenque ahumado ablanda.

Beben sentados en silencio.
Mirando hacia lo lejos, están juntas
en un abrazo la tristeza griega
y la tristeza rusa..." (E.E. Entre la ciudad sí y la ciudad no. Págs.- 93-95)

(Este bellísimo poema es de plena actualidad hoy que debido a la crisis en que vivimos hay una tendencia a culpabilizar de ella a inmigrantes en lugar de a banqueros y políticos corruptos). El poema en sí es bellísimo. A mí me han emocionado , en particular, dos versos :

"¿O lloras sin saber por qué lloras?" Encierra toda la carga humana de la soledad.

"En un abrazo la tristeza griega/y la tristeza rusa..." El ser humano cuando comparte de manera solidaria crece.

Gracias , Pedro.


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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom Feb 10, 2013 6:38 pm

Gracias a ti, Pascual, por aportar este bello poema. Yevtuchenko es profundamente humano y por eso universal.

Un abrazo.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Vie Feb 15, 2013 5:58 am

"MANOLO SUEÑA CON LAS ESTRELLAS

Manolo es el limpiabotas del hotel.
Es imaginativo y bravucón.
Mirando el cielo habanero sus minúsculos ojos
se barrenaron como dos huequecitos.

Bajo la luz radiante del neón,
con su inspirdo cepillo,
limpia los zapatos de los paseantes,
las botas, y los tacones finísimos.

Sigue Manolomirando el cielo,
observndo las constelaciones,
y a su vez el cielo omnisapiente
lo mira con ternura.

La ex dueña del hotel,
mujer entrada en años,
hace muecas y dice
que las cosas antes eran mejor.

Y ella sostiene que el jabón es raro;
que la carne y la manteca no vendrán más;
pero a Manolo no le importa: el mundo es vasto
mirando las estrellas y el infinito.

Manolo sueña ser piloto,
y sostiene este calor dentro de sí
como una llamada del cosmonauta
cuyo retrato guarda.

En la noche se oyen sus pasos
que ya suenan como los de un adulto,
y allá por el INRA, el Consejo de Ministros
piensa en él y en los demás.

Su pecho se dilata con el aire
y siente que recoge esa lejana luz
y la música estall en las calles oscuras
como si fuera solmente suya.

La música, como amiga, le besa
y sus manos se posan sobre sus frágiles hombros
y el futuro Gagarin habanero
en la noche camina con su cajón de limpiabotas"
(Trad. L.W y P.A.F. Eugenio Evtushenko. Poetas rusos y soviéticos. Pág.-456)


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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Sáb Mar 09, 2013 5:47 am

Bueno, hace días que quería homenajear el trabajo de Pedro con Evgueni Evtuchenko. La suya ha sido una labor sorda, quizás poco reconocida - aunque me consta que cuando uno se mete en esto no es por reconocimiento sino por la propia satisfacción que la produce lo que hace-. Si no me equivoco Pedro, además, ha tenido la suerte de conocer en su día a Evtuchenko. Y sí, se podrá decir con cierto fundamento, que todas las personas somos iguales. Pero no es malo sentir admiración por aquellos cuyas obras trascienden de forma positiva. Y ese "malo" no deseo que se revista de connotaciones morales aunque sí - contradicciones al gusto- éticas.
Insisto, encomiable la labor de Pedro. Hasta ahora ha publicado 29 poemas del autor; dos
más Evangelina - siempre dispuesta a trabajar y colaborar. Y creo que otros dos poemas yo. Han participado también con comentarios María Lua - siempre dipuesta a ayudar, Marusa...
En total, hasta hora, hay 33 poemas. El listado es el siguiente:
A/ PEDRO.-
* Buscando fresas.
* En el parque caían las hojas...
* La miel.
* Siempre se encontrará.
* La llamad del Urogallo.
* Balada de las focas.
* Las noches blancas en la ciudad de Ark´ngel.
* ¿Por qué lo haces?
* La tercera memoria.
* Tras la pared la gente se reía.
* Quiero ser un poco anticuado.
* ¡Ánimo, muchedumbre!
* Así se fue Edith Piaf.
* Duerme, amor.
* Tres minutos de verdad.
* Entre la ciudad sí y la ciudad no.
* El mar.
* Babi yar..
* Miedos.
* El soliloquio del zorro azul.
* El show de los ancianos.
* Los hijos del amor.
* Los libros prestados.
* Caminando sobre el tejado.
* En el pís llamdo más o menos.
* Los hombres no se entregan a las mujeres.
* Mi primera mujer.

B/ Evangelina.-
* Celos
* Ironía.

C/ Pascual.-
* Extrnjero.
* Manolo sueña con las estrellas.





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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Sáb Mar 09, 2013 6:18 am

Bueno, Pedro, mi ordenador tiene una suerte de fatiga crónica. De esta forma cuando lo que edito lleva una cierta extensión comienza a bailar en la pantalla y es muy difícil continuar el discurso. También le cuesta hacer correccione, Por ello, si no te importa, editas la exposición anterior y corriges el título del penúltimo poema. Es "Extranjero". Pero a mí no me permite hacerlo.
El poema que yo quería poner a continuación es "Rumor de pasos y murmullos". Pero debo dejarlo para esta tarde. Abrazos


Última edición por Pascual Lopez Sanchez el Dom Mar 10, 2013 7:17 pm, editado 1 vez


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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Sáb Mar 09, 2013 5:31 pm

"Rumor de pasos y murmullos
en el vagón. Alguien cede un asiento.
Hay un leve temblor en las piezas
del ajedrez. Yo escribo en silencio.

Recuerdo el atardecer
de un día que aún es hoy,
y, a mi lado, el ritmo lento
de una respiración.

No viniste hacia mí con alegría
que apenas si has podido conocer,
sino por la común monotonía
que a ambos nos unía en la mudez.

Desesperdamente, a mi viniste,
consciente de tu alegre aire forzado,
dejando tu pasado tras la puerta
para volver a entrar en el pasadp.

Con fingida sonrisa,
y en tus entrañas, llanto,
un hueso de aceituna
me ofrecieron tus labios.

Nos arrojamos infinitamente
hacia el fondo irreal de un nuevo día,
queriendo hacer de nuestras dos tristezas
una sola alegría.

Pero ahora estoy en la litera alta
con un cuaderno verde.
Y el hueso de aceituna
mi boca aún lo siente.

Voy huyendo de todo lo insondable
como si alguna cosa no lo fuera.
Huyo de no tener ningún hogar,
aunque su falta mi destino sea.

Y tú, en otro tren,
huyes hacia otras tierras.
Tú, que has llegado tarde,
perdona a quien también tarde a ti llega.

Mis recuerdos aún
hacen que me estremezca.
Cantan en mí como cantaban
las niñas en la iglesia.

Y recuerdo un profético cuadro,
que lo será por todos los siglos:
sobre el mundo y sobre la eternidad
unas manos tendiéndose a otras manos.

El artista sintió su tormento.
Él las acercó todo lo que pudo.
Más siempre hay un punto de distancia
entre los dedos de mujer y hombre.

Lo que les ha ocurrido a otros antes,
a nootros también nos ha ocurrido.
Nuestras jmanos se acercan en tensión
y son las yemas de los dedos, gritos.

Tensos sobre un abismo
donde el silencio solamente existe,
nuestras dos pobres manos
jamás podrán unirse" ( E. Evtuchenko. Entre la ciudad sí y la ciudad no. Págs.- 33-35)


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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom Mar 10, 2013 6:57 pm

Gracias por esos poemas tan bellos de Yevtuchenko que has dejado Pascual. Su poesía profundiza en la naturaleza humana que nos transmite en su grandeza. Nos ayuda a creer en la gente.

Un abrazo.
Pedro


P.S. Yo no administro este subforo, por lo que no puedo entrar en una contestación para corregir ningún texto. De todas maneras, las erratas que produce tu ordenador "bailarín" el lector las advierte y subsana fácilmente.
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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Evangelina Valdez el Miér Nov 20, 2013 9:04 pm

"PERSONAS"

No hay personas carecen de interés.
Su destino es como la crónica de los planetas.

Ninguna de ellas no es particular
y el planeta es diferente del planeta.

Y si un hombre vive en la oscuridad
haciendo sus amigos en esa oscuridad
la oscuridad no es poco interesante.

A cada uno su mundo privado,
y en ese mundo un excelente minuto.

Y en ese mundo un trágico minuto.
Estos son privadas.

En todo hombre que muere no muere con él
la primera nieve y besar y luchar.
Se va con él.

Hay libros de izquierda y puentes
y lienzos pintados y maquinaria.
Cuyo destino es para sobrevivir.

Pero, ¿qué ha pasado tampoco es nada:
por la regla del juego algo ha ido.
No mueren pero mundos mueren en ellos.

A quien conocimos, criaturas de la tierra como defectuosos
De los cuales, en esencia, lo que sabemos?

Hermano de un hermano? Amigo de los amigos?
Amante de la pareja?

Nosotros, los que sabían nuestros padres
en todo, en nada.

Ellos perecen. Ellos no pueden ser devueltos.
Los mundos secretos que no se regeneran.

Y cada vez que una y otra vez
Hago mi lamento contra la destrucción.


---------------
OTRA VERSIÓN:

"Ningún pueblo es ..."
Yevgeny Yevtushenko
Traducción de Albert C. Todd

Para S. Preobrazhenski

No hay personas carecen de interés.
Sus destinos son como historias de planetas.
Ninguna de ellas no es particular
y ningún planeta es igual a otro.

Y si alguien vive en la oscuridad,
hacerse amigo de esa oscuridad,
es interesante para las personas
por su misma oscuridad.

Cada uno tiene su propio secreto, mundo privado.
En ese mundo es un mejor momento.
En ese mundo es una hora trágica,
pero todo es desconocido para nosotros.

Y si alguien muere
no muere con él su primera nieve,
y el primer beso, y la primera pelea.
Toma todo con él.

Sí, los libros y los puentes se mantienen,
y lienzos pintados y maquinaria,
sí, mucho es condenado a permanecer,
pero algo realmente sale de todos modos!

Tal es la ley del juego despiadado.
No es gente que muere, pero mundos.
Recordamos a las personas, pecaminosas y terrenales.
Pero lo que sabemos, en el fondo, acerca de ellos?

¿Qué sabemos de los hermanos, de los amigos?
¿Qué sabemos de nuestra primera y única?
Y acerca de nuestros propios padres,
sabiendo todo, no sabemos nada.

Ellos perecen. Ellos no pueden ser devueltos.
Sus mundos secretos que no se regeneran.
Y cada vez que quiero de nuevo
para gritar contra la destrucción.


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Re: YEVGENY YEVTUSHENKO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Jue Nov 28, 2013 4:34 am

"El milagro innecesario

Todo sería mucho más sencillo
y sin duda mejor y más inteligente
si no se me escapara a veces un ruego,
un ruego irreflexivo.

Entre la bruma densa,
envuelto en vestes largas, ha nacido
este blanco milagro innecesario
con una oscura nube de cabellos pecadofres.

Al salir a la calle,
lo inesperado ha sucedido:
no había más que nieve sobre mí,
bajo mis pies no había más que nieve.

Estaba la ciudad pura y nevada.
Bajo la nieve amontonada había barro.
Parecían volar, entre la nieve, inmóviles
grúas altas envueltas en pelusa blanca.

¿Para qué, por qué y de dónde,
de qué amor insensato,
este nuevo milagro innecesario
se me ha venido encima?

Sería mejor la vida si me golpease,
si hiciese leña de mi ser,
en vez de regalarme con tan poco sentido,
pues sus regalos la hacen más dura para mí.

Eres buena, nada te puedo reprochar.
Pero precisamente por tu buen corazón
haces daño. Si no fueras tan bella
no serías tan fea.

Y ese dios que en el fondo de mí grita,
clavado en mis entrañas,
¿es acaso también un milagro innecesario
sin el que viviría más tranquilo?

Así, por calles blancas y desiertas,
juzgándome y juzgando a alguien más,
yo vagaba abrumado
por el terrible don de la belleza..." (EVGUENI EVTUCHENKO. "Entre la ciudad sí y la ciudad no". Alianza Editorial")


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