Aires de Libertad

www.airesdelibertad.com

Leer, responder, comentar, asegura la integridad del espacio que compartes, gracias por elegirnos y participar

Nuevo Usuario

Foro Aires de Libertad le da la bienvenida a:

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 705247 mensajes en 36719 argumentos.

Tenemos 1286 miembros registrados.

El último usuario registrado es frasesdemujer.

Últimos temas

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

¿Quién está en línea?

En total hay 18 usuarios en línea: 2 Registrados, 0 Ocultos y 16 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

José Antonio Carmona, Lluvia Abril


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 92 el Mar 16 Mayo 2017, 23:10.

Septiembre 2017

LunMarMiérJueVieSábDom
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Calendario Calendario

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Galería


UN CLICK AYUDA AL FORO EN LOS MOTORES DE BÚSQUEDA



Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

LEÓN FELIPE

Comparte
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Miér 21 Sep 2011, 15:32

Encontré esto navegando y quiero compartirlo, no sin antes decir que un día como el 18 de este mes fallecía León Felipe.
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


En la muerte de León Felipe

Lo que sigue está escrito al conocer en su día a través de la radio la noticia de la muerte de León Felipe, que había ocurrido el 17 de septiembre de 1968. Es posible que a algunos les resulte extraño el rechazo hacia España que destilan las líneas que siguen, pero han de tener en cuenta el momento en que está escrito. También pueden intentar la siguiente experiencia: nazcan en España durante la guerra civil, pasen los últimos años de su niñez en un pueblo murciano, bajo el clima asfixiante impuesto por la Iglesia Católica, que tan perfectamente supo hacer simbiosis con el franquismo, vayan sabiendo con el tiempo que en pocos países se han matado como aquí los hermanos entre sí, y que han sido menos aquellos en los cuales, una vez dada por acabada la guerra, se ha seguido fusilando rutinariamente a personas, por sus ideas a veces y en muchos casos por haber combatido por razones contingentes en el bando contrario.


Si es cierto, Dios, que estás en el rabo de la blasfemia,
¡Vamos, entonces!
sacude la A mayúscula de tu Apatía secular,
despójate de esa barba cana y paternal con la que te has prestado en disfraz a un cartel que dura ya demasiado tiempo, deja de poner cara de tonto-bueno
y guarda tu Minuto estelar de Silencio,
que ha muerto León Felipe, el Gran Blasfemo.

Fue a través de las ondas de radiodifusión que hormiguean la cáscara de la manzana podrida donde le ha tocado en suerte nacer y vivir a este gusano que suscribe, y durante aquellos días en que los periodistas de profesión pagada hacían girar entre todos el manubrio de la pianola con el conocido estribillo de

Checoslovaquia sí,
Checoslovaquia no,
Checoslovaquia sí, que lo he visto yo

en que, intercalada entre dos hipos consecutivos de la pianola, nos sirvieron, como se sirve apresuradamente un sándwich, la noticia:

«Ha fallecido en Méjico, a la edad de tantos años, el poeta español León Felipe»
(A continuación, el retorno a la pianola)

¡De modo que se atreven a decir que el Poeta Maldito era español!
Pobre España, ¡cómo estiran los pregoneros tu pellejo reseco para descubrirte honores!

Se me ocurre que podríamos organizar ahora la Gran Carcajada, que se propague aquí en la Tierra como una ola de demencia de garganta en garganta, hasta que se desencajen las mandíbulas y el espasmo alcance al fondo de los alvéolos pulmonares, para quebrar por resonancia los siete estratos celestiales, y te haga saltar, Buen Dios, de tu Hamaca…

Pero sospecho que sería mucho desear, porque mal haría un rebaño de sordos incurables el papel de un coro de reidores. Están encallecidos los tímpanos del mundo.

Por otra parte, es necesario sentir una pena infinita para reír hasta el vómito de sangre.
Por consiguiente, me decido por expresarme en lenguaje geométrico, y por eso diré que los topógrafos han tomado con teodolitos caros, de piedra en piedra, las medidas a España.

Y si tienen en los archivos las medidas de España, estoy de acuerdo en que pueden hacerle un uniforme militar o una casulla, pero me asombra que digan que León Felipe, el Gran Blasfemo, el Emperador de los Lagartos, el Poeta Maldito, era español.

¿Es que no saben, tan elemental como es, según los inofensivos axiomas euclidianos, que los grandes no tiene cabida en el interior de lo pequeño?
¿Es que no recuerda y no sabe nadie aquí que León Felipe le quedó grande a España, y que España lo abortó, entre náuseas y sangre?
Entonces, el Ladrón sacrílego del Salmo, encontró una matriz más propicia y fue de esa manera como más tarde surgió el grito en la poesía.
Que nadie diga entonces que León Felipe era español, y ello por dos razones:
Primera, porque si se aborta se pierde el derecho a reclamar el nombre de madre.
Segunda, porque como he dicho antes basando mi tesis en las leyes de la geometría, no es posible introducir una montaña en el recto de una rana.

Y fue esa montaña la que, por obra y gracia del empuje soberbio de su genio universal, y mientras los más entre los poetas construían sus versos con la cinta métrica y el pentagrama, entró en erupción incontenible e hizo, a gritos, poesía.
18 septiembre 1968

Publicado por Pneuma
avatar
Simon Abadia

Cantidad de envíos : 6535
Fecha de inscripción : 14/01/2010
Edad : 76
Localización : Barcelona

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Simon Abadia el Jue 13 Oct 2011, 13:10

Bello este enjambre de poemas y sus reseñas.
No he podido sustraerme y de un tirón estoy al final.
Gracias Pascual y Walter.
Un abrazo
Simon
avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25339
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 18 Oct 2011, 13:28

Yo he entrado por primera vez a este tema y, como Simón, lo he leido todo hasta el final. Interesantísimo todo el material aportado. León Felipe es un gran poeta, caudaloso como un río, pero no un río manso, sino un río arrollador y eso en poesía está bien. Tiene algunos poemas magistrales, acertados y demoledores, impresionantes.

Un abrazo.
Pedro
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Sáb 22 Oct 2011, 14:38

“La insignia”, 1937.

Este poema se inició a raíz de la caída de Málaga y adquirió esta expresión después de la caída de Bilbao. Así como va aquí es la última variante, la más estructurada, la que prefiere y suscribe el autor. Y anula todas las demás anteriores que ha publicado la prensa.
No se dice esto por razones ni intereses editoriales. Aquí no hay Copyright. Se han impreso quinientos ejemplares para tirarlos al aire de Valencia y que los multiplique el viento.
Valencia, 1937.León Felipe

...Esta edición consta de cincuenta ejemplares en papel Corsican y 3.000 ejemplares en papel Chemalin. Colaboraron en su edición los camaradas trabajadores de los Talleres Gráficos de la Nación, en donde se terminó de imprimir el 25 de enero de 1938, al cuidado de Ernesto Madero y Geoffroy Rivas. Los fondos que se obtengan de su venta, se destinarán íntegramente a la edición de las obras del gran antifascista cubano Pablo de la Torriente-Brau.
Comisario Político en la Brigada de "El Campesino", caído en Majadahonda, el 19 de diciembre de 1936, en defensa de la democracia española. Ediciones Insignia. México, 1938.


La insignia
Alocución poemática


¿HABÉIS hablado ya todos?
¿Habéis hablado ya todos los españoles?
Ha hablado el gran responsable revolucionario,
y los pequeños responsables;
ha hablado el alto comisario,
y los comisarios subalternos;
han hablado los partidos políticos,
han hablado los gremios,
los Comités,
y los Sindicatos,
han hablado los obreros y los campesinos;
han hablado los menestrales:
ha hablado el peluquero,
el mozo de café
y el limpiabotas.
Y han hablado los eternos demagogos también.
Han hablado todos.
Creo que han hablado todos.
¿Falta alguno?
¿Hay algún español que no haya pronunciado su palabra?...
¿Nadie responde?... (Silencio). Entonces falto yo sólo.
Porque el poeta no ha hablado todavía.
¿Quién ha dicho que ya no hay poetas en el mundo?
¿Quién ha dicho que ya no hay profetas?
Un día, los reyes y los pueblos,
para olvidar su destino fatal y dramático
y para poder suplantar el sacrificio con el cinismo y con la pirueta,
substituyeron al profeta por el bufón.
Pero el profeta no es más que la voz vernácula de un pueblo,
la voz legítima de su Historia,
el grito de la tierra primera que se levanta en el barullo del mercado, sobre el vocerío
de los traficantes.
Nada de orgullos
Ni jerarquías divinas ni genealogías eclesiásticas.
La voz de los profetas -recordadla-
Es la que tiene más sabor de barro.
De barro,
del barro que ha hecho al árbol -al naranjo y al pino-
del barrio que ha formado
nuestro cuerpo también.
Yo no soy más que una voz -la tuya, la de todos-
la más genuina,
la más general,
la más aborigen ahora,
la más antigua de esta tierra.
La voz de España que hoy se articula en mi garganta, como pudo articularse en otra
cualquiera.
Mi voz no es más que la onda de la tierra,
de nuestra tierra,
que me coge a mí hoy como una antena propicia.
Escuchad,
escuchad, españoles revolucionarios,
escuchad de rodillas.
No os arrodilléis ante nadie.
Os arrodilláis ante vosotros mismos,
ante vuestra misma voz,
ante vuestra misma voz que casi habíais olvidado.
De rodillas. Escuchad.
Españoles,
españoles revolucionarios,
españoles de la España legítima,
que lleva en sus manos el mensaje genuino de la raza para colocarlo humildemente
en el cuadro armonioso de la Historia Universal de mañana,
y junto al es fuerzo generoso de todos los pueblos del mundo...
escuchad:
Ahí están -miradlos-
ahí están, los conocéis bien.
Andan por toda Valencia,
están en la retaguardia de Madrid
y en la retaguardia de Barcelona también.
Están en todas las retaguardias.
Son los Comités,
los partidillos,
las banderías,
los Sindicatos,
los guerrilleros criminales de la retaguardia ciudadana.
Ahí los tenéis.
Abrazados a su botín reciente,
guardándole,
defendiéndole,
con una avaricia que no tuvo nunca el más degradado burgués.
¡A su botín!
¡Abrazados a su botín!
Porque no tenéis más que botín.
No le llaméis ni incautación siquiera.
El botín se hace derecho legítimo cuando está sellado por una victoria última y heroica.
Se va de lo doméstico a lo histórico,
y de lo histórico a lo épico.
Este ha sido siempre el orden que ha llevado la conducta del español en la Historia,
en el ágora
y hasta en sus transacciones,
que por eso se ha dicho siempre que el español no aprende nunca bien el oficio de mercader.
Pero ahora,
en esta revolución,
el orden se ha invertido.
Habéis empezado por lo épico,
habéis pasado por lo histórico
y ahora aquí,
en la retaguardia de Valencia,
frente a todas las derrotas,
os habéis parado en la domesticidad.
Y aquí estáis anclados,
Sindicalistas,
Comunistas,
Anarquistas,
Socialistas,
Trotskistas,
Republicanos de Izquierda...
Aquí estáis anclados,
custodiando la rapiña,
para que no se la lleve vuestro hermano.
La curva histórica del aristócrata, desde su origen popular y heroico hasta su última
degeneración actual, cubre en España más de tres siglos.
La del burgués, setenta años.
Y la vuestra, tres semanas.
¿Dónde está el hombre?
¿Dónde está el español?
Que no he de ir a buscarle al otro lado.
El otro lado es la tierra maldita, la España maldita de Caín, aunque la haya bendecido el Papa.
Si el español está en algún sitio, ha de ser aquí.
Pero, ¿dónde, dónde?...
Porque vosotros os habéis parado ya
y no hacéis más que enarbolar todos los días nuevas banderas con las camisas rotas
y con los trapos sucios de la cocina.
Y si entrasen los fascistas en Valencia mañana, os encontrarían a todos haciendo
guardia ante las cajas de caudales.
Esto no es derrotismo, como decís vosotros.
Yo sé que mi línea no se quiebra,
que no la quiebran los hombres,
y que tengo que llegar hasta Dios para darle cuenta de algo que puso en mis manos
cuando nació la primera substancia española.
Esto es lógica inexorable.
Vencen y han vencido siempre en la Historia inmediata, el pueblo y el ejército que
han tenido un punto de convergencia, aunque este punto sea tan endeble y
tan absurdo como una medalla de aluminio bendecida por un cura sanguinario.
Es la insignia de los fascistas.
Esta medalla es la insignia de los fascistas.
Una medalla ensangrentada de la Virgen.
Muy poca cosa.
Pero, ¿qué tenéis vosotros ahora que os una más?
Pueblo español revolucionario,
¡estás solo!
¡Solo!
Sin un hombre y sin un símbolo.
Sin un emblema místico donde se condense el sacrificio y la disciplina.
Sin un emblema solo donde se hagan bloque macizo y único todos tus esfuerzos y
todos tus sueños de redención.
Tus insignias,
tus insignias plurales y enemigas a veces, se las compras en el mercado caprichosamente
al primer chamarilero de la Plaza de Castelar,
de la Puerta del Sol
o de las Ramblas de Barcelona.
Has agotado ya en mil combinaciones egoístas y heterodoxas todas las letras del alfabeto.
Y has puesto de mil maneras diferentes, en la gorra y en la zamarra
el rojo
y el negro,
la hoz,
el martillo
y la estrella.
Pero aún no tienes una estrella SOLA,
Después de haber escupido y apagado la de Belem.
Españoles,
españoles que vivís el momento más trágico de toda nuestra Historia,
¡estáis solos!
¡Solos!
El mundo,
todo el mundo es nuestro enemigo, y la mitad de nuestra sangre -la sangre podrida
y bastarda de Caín- se ha vuelto contra nosotros también.
¡Hay que encender una estrella!
¡Una sola, sí!
Hay que levantar una bandera.
¡Una sola, sí!
Y hay que quemar las naves.
De aquí no se va más que a la muerte o a la victoria.
Todo me hace pensar que a la muerte.
No porque nadie me defiende
sino porque nadie me entiende.
Nadie entiende en el mundo la palabra "justicia". Ni vosotros siquiera.
Y mi misión era estamparla en la frente del hombre
y clavarla después en la Tierra
como el estandarte de la última victoria.
Nadie me entiende.
Y habrá que irse a otro planeta
con esta mercancía inútil aquí,
con esta mercancía ibérica y quijotesca.
¡Vamos a la muerte!
Sin embargo,
aún no hemos perdido aquí la última batalla,
la que se gana siempre pensando que ya no hay más salida que la muerte.
¡Vamos a la muerte!
Este es nuestro lema.
Que se despierte Valencia y que se ponga la mortaja.
¡Gritad,
gritad todos.
Tú, el pregonero y el speaker,
echad bandos,
encended las esquinas con letras rojas
que anuncien esta sola proclama:
¡Vamos a la muerte!
Que lo oigan todos. Todos.
Los que trafican con el silencio
Y los que trafican con las insignias.
Chamarileros de la Plaza de Castelar,
chamarileros de la Puerta del Sol,
chamarileros de las Ramblas de Barcelona
destrozad,
quemad vuestra mercancía.
Ya no hay insignias domésticas,
ya no hay insignias de latón.
Ni para los gorros
ni para las zamarras.
Ya no hay cédulas de identificación.
Ya no hay más cartas legalizadas
ni por los Comités
ni por los Sindicatos.
¡Que les quiten a todos los carnets!
Ya no hay más que un problema.
Ya no hay más que una estrella,
Una sola, SOLA, y ROJA, sí,
pero de sangre y en la frente,
que todo español revolucionario ha de hacérsela
hoy mismo,
ahora mismo
y con sus propias manos.
Preparad los cuchillos,
aguzad las navajas,
calentad al rojo vivo los hierros.
Id a las fraguas.
Que os pongan en la frente el sello de la justicia.
Madres,
madres revolucionarias,
estampad este grito indeleble de justicia
en la frente de vuestros hijos.
Allí donde habéis puesto siempre vuestros besos más limpios.
(Esto no es una imagen retórica.
Yo no soy el poeta de la retórica.
Ya no hay retórica.
La revolución ha quemado
todas las retóricas.)
Que nadie os engañe más.
Que no haya pasaportes falsos
ni de papel
ni de cartón
ni de hojadelata.
Que no haya más disfraces
ni para el tímido
ni para el frívolo
ni para el hipócrita
ni para el clown
ni para el comediante.
Que no haya más disfracesv ni para el espía que se sienta a vuestro lado en el café,
ni para el emboscado que no sale de su madriguera.
Que no se escondan más en un indumento proletario esos que aguardan a Franco con
las últimas botellas de champán en la bodega.
Todo aquel que no lleve mañana este emblema español revolucionario, este grito de
¡Justicia! sangrando en la frente, pertenece a la Quinta Columna.
Ninguna salida ya
a las posibles traiciones.
Que no piense ya nadie
en romper documentos comprometedores
ni en quemar ficheros
ni en tirar la gorra a la cuneta
en las huídas premeditadas.
Ya no hay huídas.
En España ya no hay más que dos posiciones fijas e inconmovibles.
Para hoy y para mañana.
La de los que alzan la mano para decir cínicamente: "Yo soy un bastardo español"
y la de los que la cierran con ira para pedir justicia bajo los cielos implacables.
Pero ahora este juego de las manos ya no basta tampoco.
Hace falta más.
Hacen falta estrellas, sí, muchas estrellas,
pero de sangre,
porque la retaguardia tiene que dar la suya también.
Una estrella de sangre roja,
de sangre roja española.
Que no haya ya quien diga:
esa estrella es de sangre extranjera.
Y que no sea obligatoria tampoco.
Que mañana no pueda hablar nadie de imposiciones,
que no pueda decir ninguno que se le puso la pistola en el pecho.
Es un tatuaje revolucionario, sí.
Yo soy revolucionario,
España es revolucionaria,
Don Quijote es revolucionario.
Lo somos todos. Todos.
Todos los que sienten este sabor de justicia que hay en nuestra sangre y que se nos
hace hiel y ceniza cuando sopla el viento del norte.
Es un tatuaje revolucionario,
pero español.
Y heroico también.
Y voluntario además.
Es un tatuaje que buscamos sólo para definir nuestra fe.
No es más que una definición de fe.
Hay dos vientos hoy que sacuden furiosos a los hombres de España,
dos ráfagas fatales que empujan a los hombres de Valencia.
El viento dramático de los grandes destinos, que arrastra a los héroes a la victoria o
a la muerte,
y la ráfaga de los pánicos incontrolables que se lleva la carne muerta y podrida de los
naufragios a las playas de la cobardía y del silencio.
Hay dos vientos, ¿no los oís?
Hay dos vientos, españoles de Valencia.
El uno va a la Historia.
El otro va al silencio.
El uno va a la épica.
El otro a la vergüenza.
Responsables:
El gran responsable y los pequeños responsables:
Abrid las puertas,
derribad las vallas de los Pirineos.
Dadle camino franco
a la ráfaga amarilla de los que tiemblan.
Una vez más veré el rebaño de los cobardes huir hacia el ludibrio.
Una vez más veré en piara la cobardía.
Os veré otra vez
robándole el asiento
a los niños y a las madres.
Os veré otra vez.
Pero vosotros os estaréis viendo siempre.
Un día moriréis fuera de vuestra Patria. En la cama tal vez. En una cama de sábanas
blancas, con los pies desnudos (no con los zapatos puestos, como ahora se muere en España), con los pies desnudos y ungidos, acaso, con los óleos santos. Porque moriréis muy santamente, y de seguro con un crucifijo y con una oración de arrepentimiento en los labios. Estaréis ya casi con la muerte, que llega siempre. Y os acordaréis -¡claro que os acordaréis!- de esta vez que la huistéis y la burlásteis, usurpándole el asiento a un niño en un autobús de evacuación. Será vuestro último pensamiento. Y allá, al otro lado, cuando ya no seáis más que una conciencia suelta, en el tiempo y en el espacio, y cai gáis precipitados al fin en los tormentos dantescos -porque o creo en el infierno también- no os veréis más que así, siempre, siempre, siempre,
robándole el asiento a un niño en un autobús de evacuación.
El castigo del cobarde ya sin paz y sin salvación por toda la eternidad.
No importa que no tengas un fusil,
quédate aquí con tu fe.
No oigas a los que dicen: la huída puede ser una política.
No hay más política en la Historia que la sangre.
A mí no me asusta la sangre que se vierta,
a mí me alegra la sangre que se vierte.
Hay una flor en el mundo que sólo puede crecer si se la riega con sangre.
La sangre del hombre
está hecha no sólo para mover su corazón
sino para llenar los ríos de la Tierra,
las venas de la Tierra, y mover el corazón del mundo.
¡Cobardes: hacia los Pirineos, al destierro!
¡Héroes: a los frentes, a la muerte!
Responsables:
el grande y los pequeños responsables:
organizad el heroísmo,
unificad el sacrificio.
Un mando único. Sí.
Pero para el último martirio.
¡Vamos a la muerte!
Que lo oiga todo el mundo.
Que lo oigan los espías.
¿Qué importa ya que lo oigan los espías?
Que lo oigan ellos, los bastardos.
¿Qué importa ya que lo oigan los bastardos?
¿Qué importan ya todas esas voces de allá abajo,
si empezamos a cabalgar sobre la épica?
A estas alturas de la Historia ya no se oye nada.
Se va hacia la muerte...
y abajo queda el mundo de las raposas,
y de los que pactan con las raposas.
Abajo quedas tú, Inglaterra,
vieja raposa avarienta,
que tienes parada la Historia de Occidente hace más de tres siglos
y encadenado a Don Quijote.
Cuando acabe tu vida
y vengas ante la Historia grande
donde te aguardo yo,
¿qué vas a decir?
¿Qué astucia nueva vas a inventar entonces para engañar a Dios?
¡Raposa!
¡Hija de raposos!
Italia es más noble que tú.
Y Alemania también.
En sus rapiñas y en sus crímenes
hay un turbio hálito nietzscheano de heroísmo en el que no pueden respirar los mercaderes,
un gesto impetuoso y confuso de jugárselo todo a la última carta, que no pueden
comprender los hombres pragmáticos.
Si abriesen sus puertas a los vientos del mundo,
si las abriesen de par en par,
y pasasen por ellas la Justicia
y la Democracia Heroica del hombre,
yo pactaría con las dos para echar sobre tu cara de vieja raposa sin dignidad y sin amor
toda la saliva y todo el excremento del mundo.
¡Vieja raposa avarienta:
has escondido,
soterrado en tu corral,
la llave milagrosa que abre la puerta diamantina de la Historia...
No sabes nada.
No entiendes nada y te metes en todas las casas
a cerrar ventanas
y a cegar la luz de las estrellas!
Y los hombres te ven y te dejan.
Te dejan porque creen que ya se les han acabado los rayos a Júpiter.
Pero las estrellas no duermen.
No sabes nada.
Has amontonado tu rapiña detrás de la puerta, y tus hijos, ahora, no pueden abrirla
para que entren los primeros rayos de la aurora nueva del mundo.
Vieja raposa avarienta,
eres un gran mercader.
Sabes llevar muy bien
las cuentas de la cocina
y piensas que yo no sé contar.
Sí sé contar.
He contado mis muertos.
Los he contado todos,
los he contado uno por uno.
Los he contado en Madrid,
los he contado en Oviedo,
los he contado en Málaga,
los he contado en Guernica,
los he contado en Bilbao...
Los he contado en todas las trincheras,
en los hospitales,
en los depósitos de los cementerios,
en las cunetas de las carreteras,
en los escombros de las casas bombardeadas.
Contando muertos este otoño por el Paseo de El Prado, creí una noche que caminaba
sobre barro, y eran sesos humanos que tuve por mucho tiempo pegados a
la suela de mis zapatos.
El 18 de noviembre, sólo en un sótano de cadáveres, conté trescientos niños muertos...
Los he contado en los carros de las ambulancias,
en los hoteles,
en los tranvías,
en el Metro...,
en las mañanas lívidas,
en las noches negras sin alumbrado y sin estrellas...
y en tu conciencia todos...
Y todos te los he cargado a tu cuenta.
¡Ya ves si sé contar!
Eres la vieja portera del mundo de Occidente,
tienes desde hace mucho tiempo las llaves de todos los postigos de Europav y puedes dejar entrar y salir a quien se te antoje.
Y ahora, por cobardía,
por cobardía nada más,
porque quieres guardar tu despensa hasta el último día de la Historia,
has dejado meterse en mi solar
a los raposos y a los lobos confabulados del mundo
para que se sacien en mi sangre
y no pidan enseguida la tuya.
Pero ya la pedirán,
ya la pedirán las estrellas...
Y aquí otra vez,
aquí
en estas alturas solitarias.
Aquí,
donde se oye sin descanso la voz milenaria
de los vientos,
del agua y de la arcilla
que nos ha ido formando a todos los hombres.
Aquí, donde no llega el desgalitado vocerío de la propaganda mercenaria.
Aquí,
donde no tiene resuello ni vida el asma de los diplomáticos.
Aquí,
donde los comediantes de la Sociedad de Naciones no tienen papel.
Aquí, aquí
ante la Historia,
ante la Historia grande
(la otra,
la que vuestro orgullo de gusanos enseña a los niños de las escuelas,
no es más que un registro de mentiras
y un índice de crímenes y vanidades).
Aquí, aquí
bajo la luz de las estrellas,
sobre la tierra eterna y prístina del mundo
y en la presencia misma de Dios.
Aquí, aquí, aquí
quiero decir ahora mi última palabra:
Españoles,
españoles revolucionarios:
¡El hombre se ha muerto!
Callad, callad.
Romped los altavoces
y las antenas,
arrancad de cuajo todos los carteles que anuncian vuestro drama en las esquinas del mundo.
¿Denuncias? ¿Ante quién?
Romped el Libro Blanco,
no volváis más vuestra boca con llamadas y lamentos hacia la tierra vacía.
¡El hombre se ha muerto!
Y sólo las estrellas pueden formar ya el coro de nuestro trágico destino.
No gritéis ya más vuestro martirio.
El martirio no se pregona,
se soporta
y se echa en los hombros como un legado y como un orgullo.
La tragedia es mía,
mía,
que no me la robe nadie.
Fuera,
Fuera todos.
Todos.
Yo aquí sola.
Sola
bajo las estrellas y los Dioses.
¿Quiénes sois vosotros?
¿Cuál es vuestro nombre?
¿De qué vientre venís?
Fuera... Fuera... ¡Raposos!
Aquí,
yo sola. Sola,
con la Justicia ahorcada.
Sola,
con el cadáver de la Justicia entre mis manos.
Aquí
yo sola, sola
con la conciencia humana,
quieta,
parada,
asesinada para siempre
en esta hora de la Historia
y en esta tierra de España,
por todos los raposos del mundo.
Por todos,
por todos.
¡Raposos!
¡Raposos!
¡Raposos!
El mundo no es más que una madriguera de raposos y la Justicia una flor que ya no prende en ninguna latitud.
Españoles,
españoles revolucionarios.
¡Vamos a la muerte!
Que lo oigan los espías.
¿Qué importa ya que lo oigan los espías?
Que lo oigan ellos, los bastardos.
¿Qué importa ya que lo oigan los bastardos?
A estas alturas de la Historia
ya no se oye nada.
Se va hacia la muerte
y abajo queda el mundo irrespirable de los raposos y de los que pactan con los raposos.
¡Vamos a la muerte!
¡Que se despierte Valencia
y que se ponga la mortaja!...EPÍLOGO
Escuchad todavía...
Refrescad antes mis labios y mi frente... tengo sed...
Y quiero hablar con palabras de amor y de esperanza.
Oíd ahora:
la Justicia vale más que un imperio, aunque este imperio abarque toda la curva del Sol.
Y cuando la Justicia está herida de muerte y nos llama en agonía desesperada, no podemos decir:
"yo aun no estoy preparado".
Esto está escrito en mi Biblia,
en mi Historia,
en mi Historia infantil y grotesca,
y mientras los hombres no lo aprendan el mundo no se salva.
Yo soy el grito primero, cárdeno y bermejo, de las grandes auroras de Occidente.
Ayer, sobre mi sangre mañanera, el mundo burgués edificó en América todas sus factorías y mercados,
sobre mis muertos de hoy, el mundo de mañana levantará la Primera Casa del Hombre.
Y yo volveré,
volveré porque aun hay lanzas y hiel sobre la Tierra.
Volveré,
volveré con mi pecho y con la Aurora otra vez.






avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 24366
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Lun 24 Oct 2011, 00:15

Sirva las misma palabras que dejé en Pablo neruda. Ánimo , Samara , tus comentarios son un perfecto trabajo


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Vie 28 Oct 2011, 06:50

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

¿ Por qué habla tan alto el español ?
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 24366
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 02 Nov 2011, 01:16

"Huyen...Se ve que huyen
vueltas de espaldas a la tierra...
Nosotros no hemos visto todavía
los ojos de una estrella.
Para buscar lo que buscamos
(¿dónde está mi sortija?)
una cerilla es buena,
y la luz del gas,
y la maravillosa luz eléctrica...
Nosotros no hemos visto todavía
los ojos de una estrella".( L. Felipe. " Versos y oraciones del Caminante; XIII. Poesías Completas. Visor)

(Digo Samara, si te parece, que puesto que Whalt Whitman tiene su propio espacio, sus poemas deberían estar allí, aunque la traducción fuera de León Felipe - No todo el mundo sabe la influencia de W.W. sobre L. Felipe : Y aún no hemos hablado de ello. Besos)


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Jue 03 Nov 2011, 18:35

Capítulo 1
Las Tres Manzanas

"La manzana roja que me dieron ayer tenía un gusano; la manzana blanca que se comieron mis padres tenía dos gusanos; y la manzana verde que se comió la pareja original, ya en la puerta falsa del Paraíso, tenía tantos gusanos que todos pudimos heredar nuestra parte.
Si hay una manzana sin gusanos en el mundo no está detrás de mí, sino delante.
Ahora bien. El hombre puede retractarse. Todo hombre honrado puede retractarse y decir: yo no quiero la manzana roja. Ayer canté sus excelencias porque creí que era la manzana del hombre. Ahora he visto que tiene un gusano. No la quiero. Iré a buscar otra manzana.
Lo que no puede decir un hombre honrado es esto: La manzana roja tiene un gusano, no la quiero. Tomaré otra vez la manzana blanca de mis padres, que aunque tenía dos gusanos, tenía también una historia, y de su pulpa podrida vivió todo mi clan.
Esto es cobardía, astucia y ganas de seguir fumando sin levantarse de la mecedora.
Desde la mecedora siguen hablando todavía ciertos sabios, de la libertad…
Y dicen que la libertad es la voluntad de mecerse de izquierda a derecha, de ir en sordos y rítmicos vaivenes, de una manzana podrida a otra manzana podrida, porque más allá de este balanceo no hay más que el muro negro y espeso.
Y si un hombre o un pueblo se levanta de pronto y va a estrellarse los sesos contra el muro negro y espeso, le gritan que es un loco o un violento".
León Felipe

Esto lo escribió León Felipe en 1938. En aquella época andaba el poeta entre La Habana y México, y entonces todavía mucha gente creía en la manzana roja. No habían visto el gusano de que hablaba León Felipe. O no querían verlo. ¡Habían puesto tantas esperanzas y tanta ilusión en esa manzana roja! Se había puesto tanto esfuerzo y tanto sacrificio para que pudiera nacer... ¡La manzana roja no podía tener gusanos!
Cuando, por fin, el gusano de la manzana roja se hizo evidente cundió el desaliento. Se perdieron las esperanzas de encontrar una manzana limpia en nuestros huertos y cada uno salió a buscarse la vida como pudo.
Verdad es que no todos. Incluso en medio de la debacle, algunos proclaman que una manzana sana es posible. Pero no aparece por ninguna parte, y la mayoría ha renunciado a seguir buscando, a lo más que se aspira es a quedarse en la manzana de los dos gusanos. La mecedora de que hablaba León Felipe se ha popularizado mucho. En cualquier lugar, en los periódicos, en la televisión, en la calle, en la universidad, incluso en los grandes sindicatos, la gente se balancea tan ricamente en sus mecedoras entre lo que llaman derecha y lo que llaman izquierda. Y están tan contentos con esa libertad.
Lo que pasa es que León Felipe vivía esa situación de una forma muy dramática. No podemos negar que por cualquier ventana a la que nos asomemos, más allá del rítmico balanceo, no aparece más que el muro negro y espeso: el poder sin rostro y sin alma que impera en el universo neoliberal. Pero ¿no tenemos más alternativa que ir a estrellarnos los sesos contra ese muro? Algunos lo hacen. El muro no se conmueve y el espectáculo de los sesos estrellados no es muy atractivo.
Creo que a mucha gente no nos gusta este mundo limitado por el muro negro y espeso. Incluso pensamos que más allá del muro tiene que haber otros mundos mucho más apetecibles que este en el que estamos encerrados. Pero aquí seguimos. Debemos reconocer que levantarnos de la mecedora e ir a estrellarnos los sesos contra el muro, nos apetece muy poco. Al fin y al cabo, el mundo estará muy mal, pero nosotros vivimos bastante bien.
¿Qué hacemos, entonces? ¿No podríamos emplear el cerebro de una manera más útil que estrellándolo contra el muro? ¿No podríamos pensar a ver cómo logramos superar el muro, cómo encontrar otra manzana sin gusano o, por lo menos, con un gusano más chiquitín o más comestible?
Es verdad que pensar, se piensa bastante, pero el objetivo normalmente no pasa de discurrir a ver cómo nos balanceamos un poquito más hacia la izquierda, y a ver si conseguimos aguantar ahí quietos un ratito. Pero a este lado del muro, en este mundo en el que vivimos tienen ventaja los que empujan hacia la derecha, juegan en su campo, y poquito a poco, perdemos hasta la manzana blanca, y nos acercamos a la manzana verde, que está podrida de gusanos. O sea, a la estructura social del siglo XIX con sus míseras masas (que ya no son ni siquiera de trabajadores, porque el capitalismo ha conseguido transformar el trabajo más perro en un lujo inalcanzable para muchos) pero, eso sí, con ordenadores, transgénicos y bombas inteligentes. ¡Una delicia! Y para que esas míseras masas no perturben nuestra pesada digestión, otro muro es la mejor solución. Un muro bien concreto, de cemento, alambradas y patrulleras. Un poco caro, pero nuestro estómago se lo merece.
También hay gente que todavía intenta reivindicar la manzana roja. Afirman que lo del gusano fue un error, que con más insecticida se hubiera evitado. Sin embargo parece que esa manzana acoge demasiado fácilmente los gérmenes del gusano, y funcionar a base de insecticida contamina mucho. Además esa manzana roja tiene muy mala imagen, sería una tarea sobrehumana volver a introducirla en el mercado. Además, en esto León Felipe tenía toda la razón: si hay una manzana sin gusano, no está detrás, sino delante.

artículo escrito por Antonio Zugasti
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Dom 13 Nov 2011, 14:42

Pero ya no hay locos






Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos.
Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto y...
ni en España hay locos.
Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.
Oíd... esto,
historiadores... filósofos... loqueros...
Franco... el sapo iscariote y ladrón en la silla del juez repartiendo castigos y premios,
en nombre de Cristo, con la efigie de Cristo prendida del pecho,
y el hombre aquí, de pie, firme, erguido, sereno,
con el pulso normal, con la lengua en silencio,
los ojos en sus cuencas y en su lugar los huesos...
El sapo iscariote y ladrón repartiendo castigos y premios...
y yo, callado, aquí, callado, impasible, cuerdo...
¡cuerdo!, sin que se me quiebre el mecanismo del cerebro.
¿Cuándo se pierde el juicio? (yo pregunto, loqueros).
¿Cuándo enloquece el hombre? ¿Cuándo, cuándo es cuando se enuncian los conceptos
absurdos y blasfemos
y se hacen unos gestos sin sentido, monstruosos y obscenos?
¿Cuándo es cuando se dice por ejemplo:
No es verdad. Dios no ha puesto
al hombre aquí, en la Tierra, bajo la luz y la ley del universo;
el hombre es un insecto
que vive en las partes pestilentes y rojas del mono y del camello?
¿Cuándo si no es ahora (yo pregunto, loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos y se quedan abiertos, inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo
y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto?
Si no es ahora, ahora que la justicia vale menos, infinitamente menos
que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la justicia tiene menos, infinitamente menos
categoría que el estiércol;
si no es ahora... ¿cuándo se pierde el juicio?
Respondedme loqueros,
¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos el mecanismo del cerebro?
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto
y ... ¡Ni en España hay locos! ¡Todo el mundo está cuerdo,
terrible, monstruosamente cuerdo! ...
¡Qué bien marcha el reloj! ¡Qué bien marcha el cerebro!
Este reloj ..., este cerebro, tic-tac, tic-tac, tic-tac, es un reloj perfecto...
perfecto, ¡perfecto!


De: El payaso de las bofetadas


avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Dom 13 Nov 2011, 14:46

León Felipe, poeta de garra y personalidad, se esfuerza por ponerse a tono con las exigencias del momento que le ha tocado vivir, en el que el gusto dominante está marcado por una estética purista. Para esto, a partir del II libro de Versos y oraciones de caminante, publicado en 1930, busca una forma poética más concentrada, y un tipo de metáfora más esquematizada y desnuda. Sin embargo lo que consigue no puede ser encuadrado dentro de la estética purista. Su personalidad vigorosa se ha forjado en una vida de aventura y viajes. No busca a las minorías de élite, busca la compañía de todos:


«Voy con las riendas tensas
y refrenando el vuelo,
porque no es lo que importa llegar solo ni pronto
sino llegar con todos y a tiempo»


Su poesía surge de las preocupaciones esencialmente humanas, del momento y eternas, de la búsqueda de su Yo, de la introspección, de la meditación, del diálogo consigo mismo, con la naturaleza, con Dios. El maestro Walt Whitman, le acentúa los aspectos más románticos de su arte: "le da un aliento humano más hondo, le agranda la voz, le ensancha los horizontes.
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Mar 15 Nov 2011, 18:58

León Felipe (1884-1968) se dedicó esporádicamente a la traducción de textos tanto literarios como no literarios. Entre estos últimos se encuentran las autobiografías de
Benjamin Franklin y H. G. Wells, así como varios ensayos sobre arte, ciencia y filosofía de Waldo
Frank, Bertrand Russell y Oscar Wilde. Más interesante resulta su traducción de textos poéticos,
cuya problemática, dada la superposición de códigos y la intervención –en mayor o menor medida–
de la conciencia creadora, es específica y más compleja (cfr. Riffaterre, 1992: 204). En este sentido
destacan las traducciones y paráfrasis que hizo de obras de William Shakespeare, Walt Whitman, T.
S. Eliot, William Blake y varios metafísicos ingleses1. Ya en la antología de Gerardo Diego se da
cuenta de la actividad traductora de León Felipe, que a la sazón aún tenía poca obra propia
publicada, pero, si bien tradujo hasta entonces y con posterioridad distintos libros escritos en prosa,
sólo llegó a traducir uno de poesía lírica: Canto a mí mismo, de Walt Whitman. Tal como recuerda
Vidal Claramonte, “la simple elección del texto que vamos a traducir ya desvela una preferencia,
una ideología y una forma de ver el mundo” (1995: 84), y son precisamente las obras en verso las
que León Felipe elige por afinidad, frente a las que acepta como encargo; es por tanto en ellas
donde más se va a reflejar –y va a interferir– su conciencia de autor. Entre sus traducciones de obras
dramáticas destacan las que hizo de Othello y Macbeth, que vertió al español con los títulos
respectivos de El pañuelo encantado y El asesino del sueño, y bajo la denominación de paráfrasis.
También en este caso la traducción tiene su origen en la simpatía que siente León Felipe por el
autor, y también participa de la problemática de los textos versificados.

Juan Frau
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Dom 27 Nov 2011, 18:48



Filósofos,
para alumbrarnos, nosotros los poetas
quemamos hace tiempo
el azúcar de las viejas canciones con un poco de ron.
Y aún andamos colgados de la sombra.
Oíd,
gritan desde la torre sin vanos de la frente:
¿Quién soy yo?
¿He escapado de un sueño
o navego hacia un sueño?
¿Huí de la casa del Rey
o busco la casa del Rey?
¿Soy príncipe esperado
o príncipe muerto?
¿Se enrolla
o desenrolla el film?
Este túnel
¿me trae o me lleva?
¿Me aguardan los gusanos
o los ángeles?
¿Oísteis?
Es la nueva canción,
y la vieja canción…
¡nuestra pobre canción!
¿Quién soy yo?…
Mi vida está en el aire dando vueltas.

¡Miradla, filósofos, como una moneda que decide!
¿Cara o cruz?…

¡Cruz!
Perdí… Filósofos, perdí.

Yo no soy nadie.
Un hombre con un grito de estopa en la garganta
y una gota de asfalto en la retina.
Yo no soy nadie.
Y no obstante, estas manos, mis antenas de hormiga, han
ayudado
a clavar la lanza en el costado del mundo y detrás de
la lupa de la luna hay un ojo que me ve como a un microbio
royendo el corazón de la Tierra.
Tengo ya cien mil años y hasta ahora no he encontrado otro
mástil de más duste que el silencio y la sombra donde colgar mi
orgullo;
tengo ya cien mil años y mi nombre en el cielo se escribe con
lápiz.
El agua, por ejemplo, es más noble que yo.
Por eso las estrellas se duermen en el mar
y mi frente romántica es áspera y opaca.
Detrás de mi frente -filósofos, escuchad esto bien-,
detrás de mi frente hay un viejo dragón :
el sapo negro que saltó de la primera charca del mundo
y está aquí, aquí, aquí…
agazapado en mis sesos,
sin dejarme ver el Amor y la Justicia.
Yo no soy nadie, nadie.
Un hombre con un grito de estopa en la garganta
y una gota de asfalto en la retina…Yo no soy nadie, filósofos…
Y éste es el solo parentesco que tengo con vosotros.

Del poeta maldito, México, 1941-1942-1944.
En Antología rota, Losada, Buenos Aires, 1957.
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Dom 27 Nov 2011, 18:49





Yo no soy el filósofo.

El filósofo dice: Pienso… luego existo.

Yo digo: Lloro, grito, aúllo, blasfemo… luego existo.

Creo que la Filosofía arranca del primer juicio. La Poesía, del primer lamento. No sé cuál fue la palabra primera que dijo el primer filósofo del mundo. La que dijo el primer poeta fue: ¡Ay!

¡Ay!

Este es le verso más antiguo que conocemos. La peregrinación de este ¡Ay! por todas las vicisitudes de la historia, ha sido hasta hoy la Poesía. Un día este ¡Ay! se organiza y santifica. Entonces nace el salmo. Del salmo nace el templo. Y a la sombra del salmo ha estado viviendo el hombre muchos siglos.

Ahora todo se ha roto en el mundo. Todo. Hasta las herramientas del filósofo. Y el salmo ha enloquecido: se ha hecho llanto, grito, aullido, blasfemia… y se ha arrojado de cabeza en el infierno. Aquí están ahora los poetas. Aquí estoy yo por lo menos.

Éste es el itinerario de la Poesía por todos los caminos de la Tierra. Creo que no es el mismo que el de la Filosofía. Por lo cual no podrá decirse nunca: éste es un poeta filosófico.

Porque la diferencia esencial entre le poeta y el filósofo no está, como se ha creído hasta ahora, en que el poeta hable con verbo rítmico, cristalino y musical, y el filósofo con palabras obstrusas, opacas y doctorales, sino en que el filósofo cree en la razón y el poeta en la locura.

El filósofo dice:
Para encontrar la verdad hay que organizar el cerebro.

Y el Poeta:
Para encontrar la verdad hay que reventar el cerebro, hay que hacerlo explotar. La verdad está más allá de la caja de música y del gran fichero filosófico.

Cuando sentimos que se rompe el cerebro y se quiebra en grito el salmo en la garganta, comenzamos a comprender. Un día averiguamos que en nuestra casa no hay ventanas. Entonces abrimos un gran boquete en la pared y nos escapamos a buscar la luz desnudos, locos y mudos, sin discurso y sin canción.

Además, los poetas sabemos muy poco. Somos muy malos estudiantes, no somos inteligentes, somos holgazanes, nos gusta mucho dormir y creemos que hay un atajo escondido para llegar al saber.

Y en vez de meditar como el filósofo o de investigar como los sabios, ponemos nuestros grandes problemas en el altar de los oráculos o dejamos que los resuelva aleatoriamente una moneda de diez centavos.

Y decimos, por ejemplo: Puesto que no sé quién soy… que lo decida la suerte.

¿Cara o cruz?
avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25339
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 28 Nov 2011, 07:35

Sigo vuestros pasos, amigos. Este último texto de León Felipe que nos ha dejado, me ha impresionado, Samara. ¡Es extraordinario!

Un abrazo.
Pedro
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Lun 28 Nov 2011, 17:36

Si Pedro es fantastico, a mi también me impresionó, agradezco tu paso, un abrazo
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Jue 08 Dic 2011, 07:59


EL LLANTO ES NUESTRO
- Españoles:
el llanto es nuestro
y la tragedia también,
como el agua y el trueno de las nubes.
Se ha muerto un pueblo
pero no se ha muerto el hombre.
Porque aún existe el llanto,
el hombre está aquí en pie,
en pie con su congoja al hombro,
con su congoja antigua, original y eterna,
con su tesoro infinito
para comprar el misterio del mundo,
el silencio de los dioses
y el reino de la luz.
Toda la luz de la tierra
la verá un día el hombre
por la ventana de una lágrima…
Españoles,
españoles del éxodo y del llanto:
levantad la cabeza
y no me miréis con ceño
porque yo no soy el que canta la destrucción
sino la esperanza.


León Felipe (Español del éxodo y del llanto)













avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Sáb 10 Dic 2011, 08:04

Español del éxodo y del llanto

Doctrina, Elegías y Canciones


La Casa de España en México


1939


León-Felipe





Dedicatoria

Al Ciudadano Lázaro Cárdenas, Presidente de la República Mexicana, y fundador y presidente honorario de La Casa de España en México.

Homenaje de gratitud.




Libro I

Doctrina de un poeta español en 1939




Yo no tengo diplomas
Hace ahora -por estos días- un año justo que regresé a México. Y poco más de un año que abandoné definitivamente España.

Vine aquí casi como el primer heraldo de este éxodo. Sin embargo, yo no soy un refugiado que llama hoy a las puertas de México para pedir hospitalidad. Me la dio hace diez y seis años, cuando llegué aquí por primera vez, solo y pobre y sin más documentos en el bolsillo que una carta que Alfonso Reyes me diera en Madrid, y con la cual se me abrieron todas las puertas de este pueblo y el corazón de los mejores hombres que entonces vivían en la ciudad. Con aquel sésamo gané la [14] amistad de Pedro Henríquez Ureña, de Vasconcelos, de Don Antonio Caso, de Eduardo Villaseñor, de Daniel Cosío Villegas, de Manuel Rodríguez Lozano... Entre todos se pudo hacer que yo defendiese mi vida con decoro...

Después, México me dio más: amor y hogar. Una mujer y una casa. Una casa que tengo todavía y que no me han derribado las bombas. Ahora que tanto español refugiado no tiene una silla donde sentarse, tengo que decir esto con vergüenza. Pero tengo que decirlo. Y no para mostrar mi fortuna, sino mi gratitud. Y para levantar la esperanza de aquellos españoles que lo han perdido todo...

Españoles del éxodo y del llanto, México os dará algún día una cama como a mí. Y más todavía. A mí me ha dado más. Al llegar aquí el año pasado, después de leer en este mismo sitio mi poema «El Payaso de las Bofetadas y el Pescador de Caña», La Casa de España en México me abrió generosamente sus puertas. Tal ha sido mi fortuna [15] en esta tierra, que ahora, viendo que los dados salen siempre en mi favor, me pregunto como Zaratustra: «¿Seré yo un tramposo?»

Y creo que esta noche, para definir mi conducta y aliviar mi conciencia, ha llegado la hora de rendir cuentas a México y a La Casa de España. Esta noche, después de un año de residencia en esta tierra y un año de labor en esta Institución, quiero preguntar a todos: ¿Qué vale lo que hace un poeta?

Porque yo no tengo una cátedra ni una clínica ni un laboratorio; ni recojo ni investigo. Y quiero preguntar en seguida: el dolor y la angustia de un poeta, ¿no valen nada?

Estos versos que ahora voy a leer, mi elegía «El Hacha» y mi poema «El Payaso de las Bofetadas»... que han nacido en esta tierra y en estos doce meses últimos, ¿no sirven para pagar en cierta medida algunas de las mercedes que me ha otorgado México?

Amigos míos, esta noche habéis venido aquí [16] a contestar a estas preguntas. Todos. Todos los que me escucháis. Los mexicanos y los españoles; y supongo que también ese hombre encendido de cólera, que grita todos los días en la prensa: ¿quién es ése? ¿por qué ha entrado ése? ¿quién le ha abierto las fronteras y la puerta de plata? Que muestre sus diplomas. ¿Dónde están sus diplomas?

Yo no tengo diplomas. Mis diplomas y mi equipaje se los ha llevado la guerra y no me quedan más que estas palabras que ahora vais a escuchar:




Polvo y lágrimas
Vivimos en un mundo que se deshace y donde todo empeño por construir es vano. En otros tiempos, en épocas de ascensión o plenitud, el polvo tiende a aglutinarse y a cooperar, obediente, en la estructura y en la forma. Ahora la forma y la estructura se desmoronan y el polvo reclama su libertad y autonomía. Nadie puede organizar nada. Ni el filósofo ni el poeta. Cuando [17] sopla el huracán y derriba la gran fortaleza del Rey, el hombre busca su defensa en los escombros. No con éstos los días de calcular cómo se ha de empotrar la viga maestra, sino de ver cómo libramos de que nos aplaste la vieja bóveda que se derrumba. Nadie tiene hoy en sus manos más que polvo. Polvo y lágrimas. Nuestro gran tesoro. Y tesoro serían si el hombre pudiese mandarlos. Pero nada podemos. Somos pobres porque nada nos obedece. Nuestra riqueza no se midió nunca por lo que tenemos, sino por la manera de organizar lo que tenemos. ¡Ah, si yo pudiese organizar mi llanto y el polvo disperso de mis sueños! Los poetas de todos los tiempos no han trabajado con otros ingredientes. Y tal vez la gracia del poeta no sea otra que la de hacer dócil el polvo y fecundas las lágrimas.

Y esta es mi angustia ahora: ¿Dónde coloco yo mis sueños y mi llanto para que aparezcan con sentido, sean los signos de un lenguaje y formen un poema inteligible y armonioso?

avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Jue 15 Dic 2011, 08:27

Un poema es un testamento

Un poema es un testamento sin compromisos con nadie y donde no hay disputas ni con el canónigo ni con el regidor. Donde no hay política. A la hora de la muerte, no hay política. Ni polémica tampoco. Polémica, ¿contra quién? Como no sea contra Dios... Porque delante del poeta no están más que el misterio, la Tragedia y Dios. Detrás quedan los obispos y los comisarios. Y para tener polémica con ellos tendrían que dar un paso hacia adelante y tirar la mitra y los galones. El poeta va descubierto y sin adjetivos. Es el hombre desnudo que habla y pregunta en la montaña, sin que le espere ya nadie en la ciudad. Habla siempre dentro del círculo de la muerte y lo que dice, lo dice como si fuese la última palabra que tuviera que pronunciar. La muerte está tumbada a sus pies cuando escribe, esperando a que concluya. Y cuando ya no tenga nada que decir, nada que confesar, la muerte se pondrá de pie y le dirá, cogiéndole del brazo: ¡Vámonos!



Sus últimas palabras serán éstas:

Me voy.
Os dejo mi silla
y me voy.
No hay bastantes zapatos para todos
y me voy a los surcos.
Me encontraréis mañana
en la avena
y en la rumia del buey
dando vuelta a la ronda.
Seguidme la pista, detectives,
dadme la pista como Hamlet al César.
Anotad:
El poeta murió.
El poeta fue enterrado,
el poeta se transformó en estiércol,
el estiércol abonó la avena,
la avena se la comió el buey,
el buey fue sacrificado, [20]
con su piel labraron el cuero,
del cuero salieron los zapatos...
Y con estos zapatos en que se ha convertido el poeta
¿hasta cuándo -yo pregunto, detectives-
hasta cuándo seguirá negociando
el traficante de calzado?
¿Por qué no hay ya zapatos para todos?

Este poema es una vieja canción de amor que han matado los hombres y que el poeta quiere recrearla con su vida. Nunca se recrea nada con menos. Es un grito cristiano que los obispos han clavado en la moda inacabable de la liturgia eclesiástica para que la asesine la rutina. Y el líder político que la lleva en su programa también, la ha lanzado al viento como una amenaza para que la estrangule el rencor. Ahora está muerta y no tiene eficacia ni en el norte ni en el sur. Las tribunas proletarias y los púlpitos no son más que guillotinas [21] del amor. Del amor que el poeta salva día tras día de la rueda mecánica de las oratorias y de la bocina de las propagandas. El poeta va recreando con su angustia viva, las esencias vírgenes que matan sin cesar el político y el eclesiástico esos hombres que piensan que ganan todas las batallas y dejan siempre seco y muerto el problema primario de la justicia del hombre.

Cuando todas las demagogias han manchado de baba las grandes verdades del mundo y nadie se atreve ya a tocarlas, el poeta tiene que limpiarlas con su sangre para seguir diciendo: aquí todavía la verdad.

¿Por qué no hay ya zapatos para todos?

Las biblias las hacen y las renuevan los poetas; los obispos las deshacen y las secan; y los políticos las desprecian porque piensan que la parábola no es una herramienta dialéctica.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Dom 25 Dic 2011, 14:40

Nos salvaremos por el llanto

En un poema no hay bandos. No hay posiciones rojas ni blancas. No hay más que una causa: la del hombre. Y por ahora, la de la miseria del hombre.

El poeta no viene a construir ninguna fortaleza ni con el hombre rojo ni con el hombre blanco ni con las amatistas de los obispos, porque con el hombre de cualquier enseña no se puede construir hoy nada perdurable, ni aquí ni en ninguna latitud.

Yo me miro las manos y no me las veo ni rojas ni blancas ni moradas, sino llenas del barro y del limo de la primera charca del mundo. Creo que me las iré limpiando con lágrimas; pero casi no hemos comenzado a llorar. Mi programa, es decir, mi tema poemático predilecto es éste: «Nos salvaremos por el llanto». Esta es mi política y mi dialéctica también.

Creo en la dialéctica del llanto.
El hombre llora al medio día y en la noche...
y entre dos luces, cuando canta el gallo.

El llanto no está en los programas de los políticos ni en las pragmáticas de los jerarcas. Está en los versículos de los profetas y en el corazón engañado y afligido del hombre. Pero el llanto juega más que las leyes en la evolución de los pueblos. El llanto rompe las fronteras políticas del mundo y hará que un día los hombres se entiendan mejor. Ya, hoy mismo que hablamos tantos idiomas distintos, lloramos todos igual. Antes no era así. El llanto tenía sus ritos indígenas y su ceremonia vernácula, pero ahora yo he visto que una madre china llora igual que una madre española. Las lágrimas son internacionales y para ganar la igualdad de los hombres, pueden más que los conceptos marxistas. Y estos mismos conceptos nacieron del llanto. Lástima que no se haya aclarado esto bien y muchos crean todavía que han nacido del odio.

Este libro no es más que llanto -¿qué otra cosa puede producir hoy un español? ¿Qué otra cosa puede producir hoy el hombre?- Pero para que no me tildéis de jeremíaco y digáis que mi dolor es demasiado cínico, lo he vestido casi siempre de humor. Mejor sería decir que he metido mis lágrimas en una vejiga de bufón, con la que doy golpes inesperados. y parece que voy espantando las moscas. Es una vejiga de trampa. Pero la trampa aquí no es contrabando; es pudor nada más, del que no quiere mostrar en su equipaje lo que a algunos no les gusta ver todavía. Los españoles hemos llorado mucho y hemos aprendido a llorar bien, pero no venimos aquí a tomar el papel de plañideras en ninguna funeraria. En México, estaría fuera de tono y no sería negocio, además. Los mexicanos saben mejor que nadie dar una manchincuepa en un ataúd. Hay una agencia de pompas fúnebres en Cuernavaca que se llama «¿Quo vadis?». En México -¡tan triste!- se ríen los esqueletos. Yo también me voy a reír




Feliz día de Navidad para todos

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Miér 28 Dic 2011, 12:34

No llevé un orden en Español del exodo y del llanto, comenzado unos post más atrás, ahora inentaré seguirlo, disculpas.
******************

Polvo y lágrimas

Vivimos en un mundo que se deshace y donde todo empeño por construir es vano. En otros tiempos, en épocas de ascensión o plenitud, el polvo tiende a aglutinarse y a cooperar, obediente, en la estructura y en la forma. Ahora la forma y la estructura se desmoronan y el polvo reclama su libertad y autonomía. Nadie puede organizar nada. Ni el filósofo ni el poeta. Cuando [17] sopla el huracán y derriba la gran fortaleza del Rey, el hombre busca su defensa en los escombros. No con éstos los días de calcular cómo se ha de empotrar la viga maestra, sino de ver cómo libramos de que nos aplaste la vieja bóveda que se derrumba.


Nadie tiene hoy en sus manos más que polvo. Polvo y lágrimas. Nuestro gran tesoro. Y tesoro serían si el hombre pudiese mandarlos. Pero nada podemos. Somos pobres porque nada nos obedece. Nuestra riqueza no se midió nunca por lo que tenemos, sino por la manera de organizar lo que tenemos. ¡Ah, si yo pudiese organizar mi llanto y el polvo disperso de mis sueños! Los poetas de todos los tiempos no han trabajado con otros ingredientes. Y tal vez la gracia del poeta no sea otra que la de hacer dócil el polvo y fecundas las lágrimas.

Y esta es mi angustia ahora: ¿Dónde coloco yo mis sueños y mi llanto para que aparezcan con sentido, sean los signos de un lenguaje y formen un poema inteligible y armonioso?
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Lun 02 Ene 2012, 10:24

Llanto y risa
Pero mi risa ahora no es la risa de aquellos poema deshumanizados de nuestros últimos días de paz, que decían: «la poesía no es más que juego de manos y chanzas de juglar; el dolor y la [30] tragedia no existen». No. Estos poetas eran merolicos y charlatanes de barraca, que ya han enmudecido; pero para que se callasen, ha tenido que verterse mucha sangre española.

A veces he pensado que esta guerra,
que esta guerra nuestra
se hizo contra los estetas
y contra los poetas,
contra los poetas que decían:
todo es juego y pirueta...
¡Y habían olvidado la Tragedia!

Ahora la poesía en España, no es más que llanto y risa. Y la risa aquí, es sólo llanto transformado, llanto invertido. Cuando se eleva el quejido y se va a perder o a quebrar como en nuestra copla clásica o en el salmo judaico, se le vuelve a la tierra con un cambio brusco de tono o con otro artificio. En la poesía, frecuentemente, con un retroceso grotesco, sarcástico, extravagante. Es un juego de sombras y de luces, un contraste [31] de climas que en España, Cervantes ha movido mejor que ningún poeta del mundo. Shakespeare es maestro en este mecanismo también. Pero lo que en Cervantes es contraste vivo, de carne y hueso, en Shakespeare es sólo contraste verbal. Shakespeare juega siempre con conceptos y frases y con personajes forasteros; con invenciones, con símbolos universales. Su arte es siempre artificio, virtud genial de comediante maravilloso que sabe llorar por cualquiera, por gentes extrañas y lejanas, por fantasmas, por mitos... por Hécuba.

«¿Y qué le importa a él Hécuba y a Hécuba que le importa él para que así la llore?»

En Cervantes (en El Quijote) no hay invención y apenas artificio; el necesario nada más para darlo forma poemática a la realidad española.

Hécuba, para Cervantes, es su patria, su casa... él mismo. Cervantes no juega, no ríe y llora con un sueño, con una sombra remota, sino [32] con su misma carne y con la carne dolorida y condenada de su pueblo.

Cuando el bachiller y unas fuerzas confabuladas derrotan a Don Quijote en la playa de Barcelona, el poeta sabe que más tarde, tal vez tres siglos más tarde, en el mismo sitio, el mismo Bachiller y las mismas fuerzas confabuladas han de derrotar a España para siempre. La verdad poética se adelanta a la verdad histórica. El poeta habla primero. Y cuando Cervantes mata a Don Quijote, es cuando España se acaba en realidad.

España está muerta. Muerta. Detrás de Franco vendrán los enterradores y los arqueólogos. Y los buitres y las zorras que acechan en las cumbres. ¿Qué otra cosa esperáis? ¿Volver vosotros de nuevo, cuando se derrumbe la harca de los generales? ¡Los éxodos no vuelven! ¿y a qué ibais a volver? ¿A darle otra vuelta al aristón? ¡Ya no hay más vueltas!

Pero un pueblo, una patria, no es más que la cuna de un hombre. Se deja la tierra que nos parió como se dejan los pañales. Y un día ge es hombre antes que español.


[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Miér 04 Ene 2012, 18:52

El llanto es nuestro
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

Español del éxodo y del llanto, escúchame sereno:

En nuestro éxodo no hay orgullo como en el hebreo. Aquí no viene el hombre elegido, sino el hombre. El hombre solo, sin tribu, sin obispo y sin espada. En nuestro éxodo no hay saudade tampoco, como en el celta. No dejamos a la espalda ni la casa ni el archivo ni el campanario. Ni el mito de un rey que ha de volver. Detrás y delante de nosotros se abre el mundo. Hostil, pero se abre. Y en medio de este mundo, como en el centro de un círculo, el español solo, perfilado en el viento. Solo. Con su Arca; con el Arca sagrada. Cada uno con su Arca. Y dentro de esta Arca, en llanto y la Justicia derribado. ¡La Justicia! La única Justicia que aún queda en el mundo (las últimas palabras de Don Quijote, el testamento de Don Quijote, la esencia de España). Si estas palabras se pierden, si esta última semilla de la dignidad del hombre no germina más, el mundo se tornará en un páramo. Pero para que no se pierdan estas palabras ni se pudra en la tierra la semilla de la justicia humana, hemos aprendido a llorar con lágrimas que no habían conocido los hombres.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

Sería interesante que se animaran más personas en este trabajo , no por que me canse, sino por que este post de León Felipe es de todos y para todos, que se buscaran anecdotas, fotos interesantes, cosas y temas de su vida que no hayan sido expuestas, animaros
avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25339
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue 05 Ene 2012, 06:48

Samara, Pascual, Maria... voy siguiendo con mucho interés este tema, pero por ignaorancia y falta de tiempo, no puedo contribuir a él. Gracias por todos vuestros magníficos aportes.

Un abrazo.
Pedro
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Sáb 07 Ene 2012, 08:21

El payaso de las bofetadas

Lo sustantivo del español es la locura y la derrota...
y Don Quijote está loco, y vencido..., desterrado además...
Y con unos sueños monstruosos.....
- Pero...Don Quijote....¿está loco y vencido?
¿No es un héroe?
¿No es un poeta prometeico?
¿No es un redentor?
- Silencio! ¿Quién ha dicho que sea un redentor?
Está loco y vencido y por ahora no es mas que un
clown......un payaso...
Claro que todos los redentores del mundo han sido
locos y derrotados.
.... Y payasos antes de convertirse en dioses. Tambien
Cristo fue un payaso. Los que le abofetearon siempre.....
Los grandes empresarios eclesiáticos que han vivido de
la divina resistencia de Jesús para las bofetadas ahora quieren
hacerlo Rey.... Rey de verdad, con cetro de oro, duro de verdad...
Ya le han explotado bastante como clown, como Rey de pantomima,
con su cetro de caña de escoba y su corona de sarmientos.....Ahora quieren
explotarlo como tirano y dictador ejecutivo....
Un día bendecirá el Papa la bomba atómica y se la pondrá en la mano al
niño Jesús en lugar de la esfera y la cruz....con esta leyenda debajo: "Ojo...el que se mueva!
...Viva Cristo Rey...
Y otro día Franco hará lo mismo con Don Quijote.
Si ven los falangistas españoles que es negocio y un buen artificio para enmascararse
volveran a levantar el brazo y con el negro gesto criminal saludarán al caballero:
"Viva Don Quijote emperador."
Pero Don Quijote no es mas que un clown. El gran payaso ibérico de las bofetadas.
Tambien la pirueta grotesca y funambúlica es española. Don Quijote es el clown por
antonomasia.
Diré como nació. Cuando Cervantes tenía 57 años...el mundo se moría de tedio. Los antiguos
héroes no hacian mas que relatar vanidosamente las viejas hazañas clásicas que todos se sabían
de memoria y que a nadie divertian ya. Hubo que echarlos de la escena como a los cómicos malos, e inventar un espectáculo nuevo. Entonces, es cuando nace la falsa. Cuando el héroe
se hace clown y la hazaña pantomima. Cuando aparece Don Quijote y entra España en la Historia. Llegan los dos con el célebre truco de la "justicia", que todos conocéis. y el mundo se puso de fiesta. Hubo risas para todos.
El primero que se ríe de Don Quijote es Cervantes. ¿Cuantas veces, en los primeros capítulos la carcajada incoercible le hace parar la escritura, Ja! Ja! Ja!
Y el primero que se ríe de España es Dios. Nuestro Dios; ese Dios ibérico a quien yo veo aún creandonos y deteniendo sus dedos temblorosos de risa en la arcilla tierna que ya se moldeaba como una pirueta divertida, al conjuro tan solo de la palabra justicia. Ja! Ja! Ja!


Despues te reíste tu... y me reí yo
se rieron los del Norte...
y se rieron los del Sur...,
se rieron los americanos
y los viejos mediterráneos...
Se rieron todos... Todos.
Los pueblos y los siglos,
las piedras y los astros,
los piojos y los dioses.
Yo oigo aún la risa de los hombres de hace 400 años, cuando las piedras primeras
cayeron sobre la espaldas del payaso manchego, en la aventura de los galeotes....
y la de los hombres de hace diez años nada más....
Cuando en Barcelona las toneladas de trilita cayeron sobre los nietos indefensos de este pobre payaso...que es el hombre má valiente y más legítimo que ha nacido en este planeta podrido y abominable....
Sobre este gran inventor de la justicia.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Lun 16 Ene 2012, 10:09

Cristo tiene un lugar especial en la poesía de León Felipe, como divino y humano. Un Cristo asociado al símbolo de la cruz. Como en la historia religiosa, Cristo y la cruz forman un todo, pues Cristo sólo adviene para morir en ésta, cual misión real y divina, a través del misterio de la redención.
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Un misterio que es un secreto a voces, pues todos participamos de la redención (la salvación del mundo). Mientras se puede pensar en Cristo como obrero, predicador, profeta, impulsor de una nueva ley (el amor), que perdona todas las miserias humanas, víctima o Cristo crucificado, León Felipe habla y se dirige a El con palabras espontáneas, nacidas de la costumbre de hablarle.

Unos poemas en los que Cristo sufre en la cruz, y donde muestra la misión de Jesús como paradójica, enigmática e impenetrable: “viniste a glorificar las lágrimas... /no enjugarlas... / Viniste a abrir las heridas... / no a cerrarlas. / Viniste a encender las hogueras... / no a apagarlas... / Viniste a decir: / ¡Que corran el llanto, / la sangre / y el fuego... / como el agua!”. Cual acercamiento al Evangelio: “No penséis que he venido a poner paz en la tierra; no vine a poner paz, sino espada”. O aquellas otras que tanto desconcierto producen todavía: “¿Pensáis que he venido a traer la paz a la tierra? Os digo que no, sino la disensión”. Y que en su más difundida versión rezan: “Yo no he venido a traer la paz sino la guerra”.

Un Cristo que también es el intermediario entre el cielo y la tierra: “Aquí cabe crucificado nuestro Dios, / nuestro Dios próximo, / nuestro pequeño Dios, / el Señor, / el Enviado Divino / el Puente Luminoso, / el Dios hecho hombre o el Hombre hecho Dios, / el que pone en comunicación nuestro pequeño recinto / planetario solar / con el universo de la luz absoluta / Aquí cabe ¡crucificado!... en esta cruz... / Y nuestra pobre y humana arquitectura de barro... cabe... ¡crucificada también!”

Porque para León Felipe la cruz es una necesidad humana, una cruz a nuestra medida. Porque Cristo vino a la tierra, para estar a nuestro alcance. A fin de comprender un poco del misterio divino: la cruz del sufrimiento humano. Por ello clama por una cruz sencilla, para el hombre y el poeta.

La cruz es abrazo fraternal al mundo: “los brazos en abrazo hacia la tierra”; con un mástil disparado hacia los cielos, cual clamor del hombre que se lanza a las alturas. León Felipe prefiere una cruz sencilla, símbolo de su poesía, realidad y vida en su jornada diaria: “Ahora esta piedra (...) la tengo colgada en la cruz que se yergue en la cabecera de mi cama (...)

Un día, Carlos Arruza mi sobrino, cuando vio que no tenía cruz que presidiera mi lecho, me regaló una preciosa y de gran valor, con un Cristo delirante (...) Pero como aquella cruz no me gustaba... Y se la devolví.

Entonces le mandé hacer a mi amigo el carpintero Ernesto, una cruz lisa y sin efigie. La cruz desnuda como la dejó Jesucristo ‘cuando al seno del Padre subió el Verbo y al seno de la tierra bajó el cuerpo’, cruz que fue construida para un Dios pero que ahora le viene perfectamente al hombre. Igual le sirve al juez que al bandolero”


El estilo de dirigirse a Cristo no cambia desde sus primeros versos; le habla frente a frente: “Cristo / te amo / no porque bajaste de una estrella / sino porque me descubriste / que el hombre tiene sangre, / lágrimas, / congojas... / ¡llaves, / herramientas! / para abrir las puertas cerradas de la luz. / Sí... Tú nos enseñaste que el hombre es Dios... / un pobre Dios crucificado como Tú. / Y aquél que está a la izquierda en el Gólgota, / el mal ladrón... / ¡también es un Dios!”.

La imagen poética fundamental de León Felipe es que Dios construyó la cruz para que la ocupen todos los hombres, a través de una fraternidad universal que alimenta su valor y significación:

“En la tragedia del Calvario... / retablo, historia, cuento... en ese cuento / contado por Dios, / deshojado por Dios / como una rosa de luz y de sangre / versículo a versículo, / pétalo a pétalo / y recogido en las cuatro bandejas de plata / de los Sagrados Evangelios... / ¿Cómo se llama el traidor?... / ¿Quién es el personaje siniestro?... / –Judas. / –¡No! / –¿Quién entonces? / Nadie. El viento (...) Judas es esa túnica sucia y vacía, / colgada de una higuera, / henchida, / bamboleada, / movida grotescamente por el viento.../ y un año se la pone Juan / y otro se la pone Pedro. / Lo mismo que la cruz / –¿Lo mismo que la cruz? / ¿También Cristo es el viento? / –¡Cristo es la cruz vacía! (...) ¿De quién es este año? / ¿A quién le toca hoy / el cetro de la caña de escoba, / el INRI / y la corona de sarmientos?”

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Lun 30 Ene 2012, 09:41

Todos conocen los hechos. Hace unos años el señor conocido como Alejandro Finisterre, albacea del testamento de León Felipe, vendió al Ayuntamiento de Zamora el legado del poeta por 920.000 € más una renta vitalicia de 3.000 € mensuales. Parece que pretendió que dicha renta fuera extensiva a su compañera sentimental, mucho más joven, pero afortunadamente se impuso algo de sensatez y la Corporación no aceptó esta condición.


Antes de hacer esa oferta al Ayuntamiento, Finisterre había hecho múltiples contactos con otras Instituciones: Universidades, Bibliotecas, Fundaciones... La valoración inicial del legado hecha por la Universidad Complutense de Madrid fue muy elevada-era la época de esplendor y mecenazgo de Mario Conde- y la propia figura del albacea -no muy bien considerada profesionalmente- hicieron que todas las propuestas fracasaran. En ese momento, el albacea hace la propuesta al Ayuntamiento de Zamora y el señor Alcalde, a pesar de conocer por informes técnicos de expertos que la tasación del legado era excesiva, decide la operación de compra.

Al parecer, el Ayuntamiento sólo adquirió los derechos de promoción, mientras que el albacea mantuvo los de autor y publicación de las obras de León Felipe. Se comprometió también el Ayuntamiento a constituir una Fundación y crear la Casa Museo León Felipe.

Se expuso en la Alhóndiga parte del legado (libros, objetos, fotografías, correspondencia, mobiliario incluso, cuadros, etc.). Cuando acabó la exposición se metió en cajas y se almacenó en una habitación de la Alhóndiga durante dos años hasta que los partidos de la oposición, PSOE y Adeiza, junto con un grupo de periodistas han puesto al descubierto las malas condiciones de almacenaje del legado, produciéndose el correspondiente escándalo.

Las soluciones para remediar esta deplorable situación deben ser similares a las seguidas con el legado de Baltasar Lobo, depositado y custodiado en el Museo de Zamora hace ya cinco años, inventariado y en buen estado de conservación, en espera de su definitivo emplazamiento en el futuro Museo Baltasar Lobo.

En el caso de León Felipe, creemos que es urgente el depósito en un lugar idóneo que reúna todas las condiciones de seguridad y de conservación adecuadas. Pero estimamos que tanto o más urgente es proceder a su inventario, catalogación y copia de seguridad, con el fin de conocer los fondos y sus posibilidades para la difusión e investigación.

Existen en Zamora dos centros gestionados por la Junta de Castilla y León especializados en el tratamiento de documentación: la Biblioteca Pública del Estado y el Archivo Histórico Provincial. La Biblioteca posee instalaciones, medios técnicos para la informatización y espacio adecuados, así como el personal bibliotecario que podría catalogar el legado, pero la saturación de trabajo actual haría necesario un refuerzo para inventariar y catalogar el mismo.


El Archivo tiene también unas magníficas instalaciones, si bien carece de una plantilla de personal suficiente para realizar las funciones que le son propias. Y también dependiente de la Junta de Castilla y León existe la Fundación Jorge Guillén (Valladolid), que se ocupa de la literatura contemporánea, patrimonio de todos, y conserva los legados de muchos escritores de Castilla y León: Jorge Guillén, Rosa Chacel, Claudio Rodríguez, Justo Alejo, José Jiménez Lozano, Ángel Crespo... , a la vez que fomenta el estudio de sus obras y se encarga de la difusión de estos escritores y de otros noveles a través de publicaciones diversas, antologías, ediciones críticas, etc.


Es esta labor la más interesante que pueda hacerse, ya que conserva viva la memoria y evita el silencio, el olvido y la muerte definitiva de nuestros escritores.

Dada la especialización que se requiere y no sólo una mera conservación, nos parece que después de todos los despropósitos ocurridos, el Ayuntamiento debe encauzar bien y definitivamente este asunto y firmar un convenio con la Junta de Castilla y León para hacer un depósito temporal en la Fundación Jorge Guillén, con el fin de garantizar no sólo su conservación, sino también y sobre todo, el conocimiento exacto del contenido del legado, que debe pasar cuanto antes al servicio de ciudadanos e investigadores de la obra del poeta.




De esta manera, se invertiría un tiempo en esta tarea, mientras se define el proyecto de la futura Casa Museo León Felipe en Zamora y se traslada allí su legado.


Tema éste de la Casa Museo muy cuestionable, precisamente por tratarse de un poeta sin casa, ni comarca, ni patria.


Como dice León Felipe, "Los grandes poetas no tienen biografía, tienen Destino, y el destino no se narra, se canta". Leamos sus versos.

En cualquier caso, es deseable que este proyecto se encamine hacia un modelo de centro de estudios e investigación en la línea de la Fundación Gonzalo Torrente Ballester (Santiago de Compostela) y no se convierta en algo parecido a un mausoleo anticuado y rancio, como ocurre en ejemplos bastante cercanos.

Museo de Baltasar Lobo, Legado León Felipe... no podemos entender que unos proyectos tan interesantes para Zamora se encuentren en una situación tan precaria, no podemos entender tal desidia, abandono y falta de trabajo por parte del Ayuntamiento. No lo aceptamos.

ESto se publicó en el 2004

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

ZAMORA. La Casa Museo de León Felipe, aparcada por falta de recursos económicos


El proyecto de la Casa Museo de León Felipe quedará aparcado por falta de recursos económicos ya que «aunque es una iniciativa muy interesante que nos encantaría ejecutar, de momento no es una prioridad teniendo en cuenta la situación económica en la que se encuentra tanto la Fundación como el Ayuntamiento», explicó ayer la edil de Turismo de Zamora

Zamora, lunes 26 septiembre 2011 (Redacción)

El Ayuntamiento anuncia que el legado del poeta se exhibirá en la Alhóndiga en octubre como parte de la muestra que organiza el Instituto Castellano Leonés de la Lengua «España en el Corazón. La cultura del exilio».


[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Foto: León Felipe, en el centro, junto a otros poetas republicanos


[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Pedro Casas Serra
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 25339
Fecha de inscripción : 24/06/2009
Edad : 69
Localización : Barcelona

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 31 Ene 2012, 07:56

Samara: Muy interesantes las reseñas que has colgado sobre las peripecias corridas por el legado de León Felipe en Zamora. A veces parece que no se pueden hacer las cosas más que a lo grande. Y eso me ha hecho recordar como en Dakar, creo, una familia ha conservado con todo cariño y cuidado, los manuscritos de andalusíes o sefarditas, no se bien, durante siglos, sin necesidad de cargos, prebendas o subvenciones. Aquí tendríamos que aprender a ser más humildes y desinteresados.

Un abrazo.
Pedro
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 24366
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 01 Feb 2012, 02:25

Gracias, Samara. Un trabajo minuciosos y excepcional. Un beso


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Miér 01 Feb 2012, 06:45

Así es Pedro, muchas gracias por la visita a León Felipe, un abrazo
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Samara Acosta el Miér 01 Feb 2012, 06:47

Querido Pascual, no tan minucioso como el tuyo, soy algo más descuidada exponiendo el orden de la obra, pero hago lo que puedo con el tiempo que me queda, muchas gracias por comentar, un abrazote

Contenido patrocinado

Re: LEÓN FELIPE

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Dom 24 Sep 2017, 02:09