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LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

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Pedro Casas Serra
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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue 17 Sep 2015, 05:02

.


De Romance do Primogênito, 1952:

SOLILÓQUIO AO PÉ DO BERÇO

Cruzaste
a porta do tempo.
Sem resplendores (chegaste)
de sol ferindo o levante,
fulges-me aos olhos — cristal
entre sonho e a relembrança
do que não sou, do que fui.

(...)

Perante a paz de teu sono.
dentro de mim se desfralda
um jeito novo de amar.
Meus vícios e desvirtudes
cabisbaixos se recolhem
ao mais secreto de mim,
para depois regressarem
humildemente velados
sob as roupagens do amor,
como flores falecidas
que por milagre recobram
suas pétalas mais brancas.

(...)

Teu pranto, de claro timbre,
com suavidades de canto,
leva-me à lágrima, arranca
de céu estéril, orvalho
que, de tão puro, dissolve
os seixos de antigas penas:
de sobre a magoada areia
que entre pesares palmilho,
teu suave pranto me leva
a ignotos ermos caminhos
onde, foscos, se derramam
palores de nove luas.

Em troca, nada te dou.
Meu filho, és retardatário:
o que talvez fora puro
— límpida pérola intacta
no coração escondida —
era frágil, se quebrou.
A porção a mim legada
de substância que permite
mudar de pouso as montanhas,
ouvir o canto das pedras
e caminhar sobre as águas,
era pouca, se acabou.

Pelas esquinas do mundo,
os mistérios já te espreitam
com suas múltiplas faces:
as sombras da solidão
já se insinuam, de manso,
rumo aos campos de teu ser.
Ah que pobre amor paterno!
Pobre de mim, andarilho
cego e sujo, desprovido
dos mais frágeis artifícios
que te afastem dos tormentos
a que nasce condenado
um homem — ser cuja glória
se resume nos covardes
passeios pela floresta
enquanto o Lobo não vem.

Sem mão que possa guiar-te
(mal-aventurada mão!)
em futuros desamparos,
sem boca que te anuncie
o tempo dos malefícios,
uma ventura me resta:
és meu filho — dou-te a bênção.

(...)

E porque nada possuo
digno de oferta a quem chega
de mãos vazias ao mundo,
é que te fiz, sob disfarce
de conversa, este inaudível
solilóquio ao pé do berço.

SOLILÓQUIO A PIE DE CUNA

Cruzaste
la puerta del tiempo.
Sin resplandores (llegaste)
de sol hiriendo el levante,
ciegas mis ojos — cristal
entre sueño y remembranza
del que no soy, del que fui.

(...)

Ante la paz de tu sueño.
dentro de mí se despliega
un modo nuevo de amar.
Mis vicios e imperfecciones
cabizbajos se retiran
a lo más hondo de mí,
para después regresar
humildemente cubiertos
bajo ropajes de amor,
como flores abatidas
que de milagro recobran
sus pétalos más albinos.

(...)

Tu llanto, de claro timbre,
con suavidades de canto,
me hace llorar, arrancando
del cielo estéril, rocío
que, de tan puro, disuelve
las piedras de antiguas penas:
de la magullada arena
que entre congojas recorro,
tu suave llanto me lleva
a ignotos yermos caminos
donde, oscuros, se derraman
palores de nueve lunas.

En cambio, nada te doy.
Hijo, es desolador:
lo que tal vez fuera puro
— límpida perla intocada
en corazón escondida —
era frágil, se quebró.
La porción a mí legada
de substancia que permite
cambiar de sitio montañas,
oír cantar a las piedras
y caminar sobre el agua,
era poca, se acabó.

Por las esquinas del mundo,
los misterios ya te acechan
con sus múltiples semblantes:
sombras de la soledad
ya se insinúan, tranquilas,
rumbo a partes de tu ser.
¡Ah que pobre amor paterno!
Pobre de mí, caminante
ciego y sucio, desprovisto
del más frágil artificio
que te aleje los tormentos
a que nace condenado
un hombre — ser cuya gloria
se resume en los cobardes
paseos por la espesura
mientras el lobo no viene.

Sin mano que pueda guiarte
(¡malaventurada mano!)
en futuros desamparos,
sin boca que te presagie
los tiempos de maleficios,
aún una dicha me resta:
hijo mío — te bendigo.

(...)

Y porque nada poseo
digno de dar a quien llega,
manos vacías, al mundo,
te hice, bajo disfraz
de charla, este silencioso
soliloquio a pie de cuna.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 18 Sep 2015, 02:49

.


De Narciso cego, 1952:

FIM DE MUNDO

Como em dia qualquer, a vida avança.
Eis quando, sem motivo, se enfraquece
a rigidez geométrica do espaço.
Súbito o sol estanca o seu girar
e se eterniza em puro meio-dia.
Noites, contudo várias, simultâneas
irrompem dos abismos; outras luas
derramam seu palor — maciamente
o equilíbrio do mundo se desfaz.

Nenhum estrondo turva, todavia,
o sossego do mundo em seu desfecho,
e a paisagem terrestre pouco sofre.
Os templos não desabam, edifícios
permanecem erguidos, e das torres
a sombra invade a rua, cautelosa;
não se interrompe o florescer nos campos.
Apenas, vagarosa, já se escoa
dos seres a substância que os anima.
Os pássaros se esquecem dos seus cantos,
os cavalos, aflitos, se prosternam,
e dos olhos dos bois vai se apagando
a solene humildade; silenciosa
uma estéril brandura envolve as feras.

À terra o mar devolve os seus defuntos,
mas rejeita-os a terra. Já são muitos
aqueles que fugiram de seus túmulos
e em confusa linguagem se interpelam
ante o assombro do vivo face à morte.

O assombro mesmo é curto: se dissolve
quando o barro que deu aos seres forma,
e trânsito aos amores e desejos,
vazio dos adornos incorpóreos
então se abraça à argila primitiva.
Sobra dos homens algo sobre o mundo
— pasto do tempo: as vestes e os sapatos.

A pena de existir logo abandona
o murcho coração das criaturas
e vai pousar agreste sobre as pedras
e as pedras se interrogam, conturbadas.
O mistério da vida enfim se irmana
ao mistério da morte: assim fraternos
emigram do terreno, sobrepairam,
escarnecem dos seres dissipados
e aos poucos vão tecendo a nebulosa,
berço talvez do próximo universo.


FIN DEL MUNDO

Como un día cualquiera, la vida avanza.
Entonces, sin motivo, se comprime
la rigidez geométrica del espacio.
Súbitamente el sol detiene su giro
y se eterniza en puro mediodía.
Noches, pero varias, simultáneas,
irrumpen de los abismos; otras lunas
derraman su palidez — blandamente
el equilibrio del mundo se deshace.

Sin embargo, ningún estruendo turba,
en su final, el sosiego del mundo,
y el paisaje terrestre sufre poco.
No caen los templos, los edificios
permanecen en pie, y la sombra
de las torres invade la calle, cautelosa;
no se interrumpe el florecer del campo.
Sólo, calmosa, de los seres
se escurre ya la substancia que los anima.
Los pájaros olvidan sus cantos,
los caballos, afligidos, se prosternan,
y de los ojos de los bueyes va borrándose
la solemne humildad; silenciosa
una estéril mansedumbre envuelve a las fieras.

El mar devuelve a la tierra sus muertos,
pero la tierra los rechaza. Son muchos ya
los que salieron de sus tumbas
y en confuso lenguaje se interpelan
ante el asombro de los vivos frente a la muerte.

El propio asombro es breve: se disuelve
cuando el barro que dio forma a los seres,
y movimiento a los amores y deseos,
vacío de los adornos incorpóreos
se abraza a la arcilla primitiva.
Queda algo de los hombres sobre el mundo
— pasto del tiempo: vestidos y zapatos.

La pena de vivir abandona inmediatamente
el corazón marchito de las criaturas
y va a posarse agreste sobre las piedras
y las piedras se interrogan, turbadas.
El misterio de la vida finalmente se hermana
al misterio de la muerte: así fraternos
emigran de la superficie, planean por encima,
se burlan de los disipados seres
y poco a poco van tejiendo la nebulosa,
cuna quizá del próximo universo.


NARCISO CEGO

Tudo o que de mim se perde
acrescenta-se ao que sou.
Contudo, me desconheço.
Pelas minhas cercanias
passeio — não me frequento.

Por sobre fonte erma e esquiva
flutua-me, íntegra, a face.
Mas nunca me vejo: e sigo
com face mal disfarçada.
Oh que amargo é o não poder
rosto a rosto contemplar
aquilo que ignoto sou;
distiguir até que ponto
sou eu mesmo que me levo
ou se um nume irrevelável
que (para ser) vem morar
comigo, dentro de mim,
mas me abandona se rolo
pelos declives do mundo.

Desfaço-me do que sonho:
faço-me sonho de alguém
oculto. Talvez um Deus
sonhe comigo, cobice
o que eu guardo e nunca usei.

Cego assim, não me decifro.
E o imaginar-me sonhado
não me completa: a ganância
de ser-me inteiro prossegue.
E pairo — pânico mudo —
entre o sonho e o sonhador.


NARCISO CIEGO

Lo que se pierde de mí
acrecienta lo que soy.
Con todo, me desconozco.
Por mis contornos
paseo — no me visito.

En fuente yerma y esquiva
flota, íntegro, mi rostro.
Pero no me veo nunca: y sigo
con el rostro semioculto.
Oh qué amargo es no poder
cara a cara contemplar
aquello que ignoto soy;
distinguir hasta qué punto
soy aquel que me soporto
o es numen no revelado
que (para ser) viene a mí,
a vivir conmigo, en mí,
pero me deja si ruedo
por las laderas del mundo.

Me deshago de mi sueño
y me hago sueño de alguien
oculto. Tal vez un Dios
sueñe conmigo, codicie
lo que guardo y nunca usé.

Ciego así, no me descifro.
E imaginarme soñado
no me completa: el afán
de ser entero persiste.
Y oscilo — pánico mudo —
entre sueño y soñador.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Maria Lua el Sáb 19 Sep 2015, 09:24

Bellos poemas, excelentes traducciones!
Gracias, amigo Pedro...
Besos


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Maria Lua el Sáb 19 Sep 2015, 09:29

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«Creo que el artista y los creadores en general, tienen el deber de servir a la vida, porque el hombre con su arte debe servir a la vida del hombre, y esto significa sobre todo cuidar la gran casa donde todos vivimos, nuestra morada, que se llama Tierra. Yo vengo de la patria del agua, de la Amazonia. Yo creo ardientemente en la utopía, más que en la esperanza, la confianza, la fe, yo creo que la ciencia, la tecnología que nos ha permitido fotografiar la luna fosilizada de los primeros destellos del Big Bang, será capaz de despertar en el corazón del hombre el límpido sentimiento de la solidaridad».

Del enorme poeta Thiago de Mello, extracto de un artículo periodístico,
Realizado en francés por Mireya Castañeda, de Granma International.
Traducción del francés: Cristina Castello

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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Maria Lua el Sáb 19 Sep 2015, 09:36

«Cuando comienza a anochecer, si prestas atención, vas a escuchar un urgente clamor que crece… Es la floresta pidiendo socorro, la mata pidiendo ayuda… La floresta es nuestra casa, tu casa. Cuida de ella con amor». Así habla Thiago de Mello.

El brasileño tiene unos cuantos dones perfectamente identificables: la capacidad de dar amor es uno de ellos, y ha quedado debidamente documentada en su obra, donde destaca «Los estatutos del hombre», traducido en más de treinta países. Además, Thiago nació poeta, y ese es un don que no necesita explicar. La suma de esos valores converge en una pasión que difunde a los cuatro vientos dondequiera que lo ha llevado la vida: la Amazonía, la floresta.

«El agua y la madera viajan dentro de mí. Defiendo la floresta porque es la vida del planeta», declaró durante una reciente visita a la Casa de las Américas de La Habana, y agregó que si se prestara suficiente atención a la sabiduría de los habitantes autóctonos de esa selvática región del planeta, muchas enfermedades que hoy se consideran incurables no lo serían. «Ya había una medicina brasileña cuando los portugueses llegaron a Brasil», enfatiza.


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Maria Lua el Sáb 19 Sep 2015, 09:42

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«Poetas da América de Canto Castelhano» por Thiago de Mello
«Poetas da América de Canto Castellano»


«Thiago de Mello ha puesto en el mapa verdadero, el del amor, lo que antes [sólo] se presumía», escribió Pablo Neruda, quien tradujo la poesía de Thiago al castellano, como también lo hicieron Mario Benedetti y otros Grandes nombres de la poesía.
«Poetas da América de Canto Castelhano», su último libro, es una ciudad dentro del mapa de amor que es Thiago. Es una antología que reúne poetas de renombre mundial: José Martí, Pablo Neruda, Juan Gelman, Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Nicolás Guillén, José Emilio Pacheco (Wichi), César Vallejo, Rubén Darío, José Asunción Silva, Juana de Ibarbouru y otros, con poetas menos conocidos pero que no son menos representativos de la mejor poesía latinoamericana.


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 19 Sep 2015, 12:02

.


De Narciso cego, 1952 (continuación):


O SABER ESCASSO

Pouco sabem as flores que de novo
ressurgem neste campo: não percebem
que alguém de longa e loura cabeleira
já não passeia pela verde alfombra,
e que entre as mãos que agora vão colhê-las
estão ausentes duas muito pálidas.

Ignorantes, porém, mais do que as flores,
nós o somos: jamais compreenderemos
porque esse deus eternamente oculto
ressuscita defuntas primaveras,
mas não desperta a moça que hoje dorme
na planície sem cor da deslembrança.


El SABER ESCASO

Poco saben las flores que de nuevo
brotan en este campo: no perciben
que alguien de larga y rubia cabellera
ya no pasea por la verde alfombra,
y que entre las manos que van a cogerlas
faltan dos muy pálidas.

Aún más ignorantes que las flores,
nosotros: jamás comprenderemos
porque ese dios eternamente oculto
resucita difuntas primaveras,
pero no despierta a la que hoy duerme
en la llanura del olvido.


O SONHO DA ARGILA

O vocábulo puro, em que me amparo,
esquiva-se a meu jugo; e raro canto.
Que a palavra da boca é sempre inútil
se o sopro não lhe vem do coração.

Mudo, contemplo os valerosos feitos
de quem funda caminhos sobre os mares
e edifica cidades e ergue torres
de cujo topo logre dominar
o mundo inteiro — e ver que o mundo é pouco.

Antes os que, cegos, trabalham a terra,
sorvendo-lhe os tesouros mais esconsos,
sem assombro, no convívio dos bois,
com eles aprendendo ser humildes,
e dormem, vinda a noite, sossegados,
— permaneço calado, e todavia
algo em mim lhes inveja esse dormir.

Não me pranteio por saber-me turvo
ou por não me caber a paz dos brutos.
Sei que morro amanhã, mas não me louvo
a sóbria face que disfarça o medo.

Move-me ao canto ver que a sombra cresce
dentro de mim, enquanto um sol avaro
esplende oculto — em céus só vislumbrados
quando a argila, grotesca e ousada, sonha.
E ver o inútil dessa argila em sonho,
mais que mover-me ao canto, me comove.


El SUEÑO DE LA ARCILLA

El vocablo puro, a que me acojo,
esquiva mi yugo; y, raro, canto.
Pues es inútil la palabra de la boca
si el soplo no le viene del corazón.

Mudo, contemplo las heroicas gestas
de quien funda caminos en la mar
y edifica ciudades y alza torres
desde donde puede dominar
el mundo entero — y ver que el mundo es poco.

Ante los que, ciegos, trabajan la tierra,
sorbiéndole los tesoros más ocultos,
sin sorpresa, en convivencia con los bueyes,
aprendiendo con ellos a ser humildes,
y duermen, llegada la noche, sosegados,
— permanezco callado, y sin embargo
algo en mí les envidia ese dormir.

No me lamento por saberme turbio
o por que no me cabe la paz de los brutos.
Sé que mañana moriré, pero no me enorgullezco
del sobrio rostro que disfraza el miedo.

Me mueve al canto ver que la sombra crece
dentro de mí, mientras un sol avaro
brilla oculto — en cielos sólo vislumbrados
cuando la arcilla, grotesca y osada, sueña.
Y ver lo inútil de esa arcilla que sueña,
más que moverme al canto, me conmueve.


Thiaho de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 21 Sep 2015, 00:36

.


De O andarilho e a manhã, 1953-1955:

O TESTEMUNHO

I — Ser

Num campo de silêncio,
onde pastam manhãs,
estou — sempre que sou.

Quis-me o campo por senda:
em meu lúcido passo,
entanto, lá não vou.

Atendo a um chamamento
feroz, tímido e brando:
são vozes maduras.

Toda recusa é vã:
asas me erguem, e sou.
Ser é resposta. E dói.

É um campo de silêncio:
oh! palpitante berço
e pasto roçagante

de infinitas manhãs
que se cantam nascidas
para a noite do mundo.

De silêncio, e contudo
ali se escuta a dor
crescer, fingida em relva.

Essa relva me sabe.
O coração é a boca
que se crispa a seu travo.

Pasto dor e silêncio
no campo onde sou.

II — Ter

Dor sofrida é salário.

O amargo que mastigo
transmuda-se na moeda
com que me cumpro e compro

o segredo fecundo
adormecido há invernos
na boca das auroras.

Para erguê-las ao campo
de silêncio onde pastam
— e de onde me chamaram —,

antes entrego as mãos
às lâminas de brasa
que me buscam, ferozes:

matutinos orvalhos,
serenos de idas tardes,
sepultos semivivos.

Com essa dor se cunha
a moeda em cuja efígie
vê-se o perfil dos anjos.

Meu salário é meu júbilo:
ao regressar-me, esplendem
alvíssaras profundas

no momento em que entrego
ao mundo — envolta em cânticos —
humilde sempremanhã.

III — Amar

No campo de silêncio
onde, existindo, sou,
não me retardo. Tardo

a ser, e quando sou
— sou pouco. O muito é a dor.
As têmporas estalam.

O tempo que ficou
e, aquém de mim, me espera
reclama o existir turvo.

Então, perdido, torno,
a caminho transbordo,
transvio-me de mim:

quando chego, sou pouco.
Crestam-me a vida vã
saudades de ter sido.

A dor é eco longínquo
de grito soterrado.
O ser é estrela extinta,

lua de treva em céu
já desabado, pedra
lavada pela chuva.

Permaneço, contudo,
e comigo a amargura,
quando o amor é o caminho

que em mim se faz e faz-me
correr ao campo branco
onde alvoradas sonham,

onde me espera o pasto
onde a fome fareja
a dor antiga, eterna:

dor esplêndida e dura
— dor de ser e de amar.
Porque de amar, perdura.

E trago dessa viagem
uma treva mais doce
para a noite do mundo.

Às vezes é uma aurora
que me aclara também:
e vejo em amargor

a face que me coube,
a face dessa noite
noite tão noite e fria

que é minha e de meu mundo,
ai, mundo meu não mundo,
perdido, em pranto, e pouco

o muito em mim, e grande,
e sofredor grandioso
— só mesmo o coração:
pois nele cabe Deus.


El TESTIMONIO

I — Ser

En un campo de silencio,
donde pastan las mañanas,
estoy — siempre que soy.

Me quiso el campo por senda:
en mi inteligente paso,
así y todo, allá no voy.

Atiendo a un llamamiento
feroz, retraído y blando:
son voces maduras.

Toda negativa es vana:
me salen alas, y soy.
Ser es la respuesta. Y duele.

Es un campo de silencio:
¡oh! palpitante cuna
y pasto rozagante

de infinitas mañanas
que se cantan nacidas
para la noche del mundo.

De silencio, y sin embargo
allí se escucha el dolor
crecer, oculto en la hierba.

Esa hierba me sabe.
El corazón es la boca
que se crispa a su tropiezo.

Pasto dolor y silencio
en el campo donde estoy.

II — Tener

Dolor sufrido es salario.

La amargura que mastico
se transforma en la moneda
con que me cumplo y me compro

el fecundo secreto
adormecido hace inviernos
al comenzar las auroras.

Para alzarlas en el campo
de silencio donde pastan
— y de donde llamarán —,

antes entrego las manos
a las cuchillas de brasa
que me rastrean, feroces:

los rocíos matutinos,
serenos de tardes idas,
sepultados semivivos.

Con ese dolor se acuña
la moneda en cuya efigie
se ve el perfil de los ángeles.

Mi salario es mi alegría:
al regresar, resplandecen
hondas albricias

en el momento en que entrego
al mundo — envuelto en mis cantos —
nuevo humilde amanecer.

III — Amar

En el campo de silencio
donde, siendo, soy,
no me retraso. Tardo

a ser, y cuando soy
— soy poco. El dolor es mucho.
Crepitan los tiempos.

El tiempo que quedó
y, de mi lado, me espera,
reclama un existir turbio.

Entonces, perdido, vuelvo,
cambio de camino,
y cambio también de mí:

cuando llego, poco soy.
Me quema la vida vana
la nostalgia de haber sido.

Lejano eco es el dolor
del quejido soterrado.
El ser es estrella extinta,

luna de niebla en el cielo
ya caído, una piedra
que lava la lluvia.

Permanezco, sin embargo,
y conmigo la amargura,
cuando es el amor camino

que en mí se hace y que me hace
correr al albino campo
donde la alborada sueña,

donde me esperan los pastos
donde olfatea el hambre
el viejo dolor, eterno:

dolor espléndido y duro
— dolor de ser y de amar.
Porque es de amar, que perdura.

Y traigo de ese viaje
una tiniebla más dulce
para la noche del mundo.

A veces es una aurora
que me ilumina también:
y veo con amargura

la faz que me cupo,
la faz de esta noche
noche tan noche y tan fría

que es la mía y de mi mundo,
ay, mundo mío no mundo,
perdido, en llanto, y poco

o mucho en mí, y grande,
y sufridor grandioso
— incluso el corazón sólo:
pues dentro de él cabe Dios.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 22 Sep 2015, 05:35

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De O andarilho e a manhã, 1953-1955 (continuación):

POEMA DE NATAL, QUASE DE AMOR

Cristo nasceu. Nascido permanece.
Contudo não lhe fui à manjedoura:
à medida que morro desaprendo
o caminho sonhado por meus pés.
Ervas encobrem sendas de Judá
que outrora palmilharam magos, bois.
(Já à beira do Sinai, nascem fragores,
não das sarças ardendo, mas dos ódios.)

Aos olhos de quem soube do menino
e se aventura a achá-lo, entre destroços
de uma Jerusalém abandonada,
não brilha mais a estela solitária.
Hoje são muitas, todos nos confundem
e indicam mil caminhos: nenhum leva
ao Cristo adormecido entre capim.

O cristal do seu pranto está perfeito.
Os mugidos perduram, sempre humildes.
A mensagem de amor, o incenso, a mirra.
A palavra dos anjos ainda soa,
mas já não racha o muro dos ouvidos
que, por nada escutar, ficaram moucos.

Por isso nosso amor é diferente:
imperfeito e aleijado — um fogo surdo
que apenas arde, queima, e não aclara
o nosso obscuro e inútil coração.

No pecado, que é nosso abismo e amparo,
está no entanto a chave, humana e esquiva,
do mundo que nos coube e o seu mistério,
— se aprendermos a amar. Aquém de mar
o pássaro no azul, importa amar
tão simplesmente o pássaro, sem céu.

Amar (sem recompensa), por exemplo,
a carne repelida porque enorme
e inerme, e azeda, e amarga, após o abraço.
E amar, sem tornar vil, nossa alma de homem
— aí, frágil, desvairada alma, tão grande
para abrigar tão mínima aventura,
com sua podridão angustiada,
que nos consome porque não sabemos
o caminho que leva à manjedoura.


POEMA DE NAVIDAD, CASI DE AMOR

Cristo nació. Nacido continúa.
Sin embargo no me llegué al pesebre:
a medida que muero desaprendo
el camino soñado por mis pies.
Cubre la hierba sendas de Judá
que otrora recorrieran magos, bueyes.
(Ya junto al Sinaí, nacen fragores,
no de zarzas ardiendo, sino de odios.)

En los ojos de quien supo del niño
y se aventura a hallarlo, entre destrozos
de una Jerusalén abandonada,
no brilla más la estrella solitaria.
Hoy son muchas, a todos nos confunden
e indican mil caminos: no el que lleva
a Cristo adormecido entre el forraje.

El cristal de su llanto está perfecto.
Los mugidos perduran, siempre humildes.
El mensaje de amor, el incienso, la mirra.
Aún suena la palabra de los ángeles,
mas las puertas no se abren en oídos
que, por nada escuchar, quedaron sordos.

Por eso nuestro amor es diferente:
imperfecto y tullido — un fuego sordo
que apenas arde, quema, y no ilumina
nuestro oscuro e inútil corazón.

En el pecado, sima nuestra y amparo,
está la llave, humana y huidiza,
del mundo que nos cupo y su misterio,
— si ansiásemos amar. Acá del mar
el pájaro en lo azul, importa amar
el pájaro tan sólo, sin el cielo.

Amar (sin recompensa), por ejemplo,
la carne repelida por enorme
e inerme, ácida y amarga, tras abrazo.
Y amar, sin volver vil, nuestra alma de hombre
— ay, frágil, desnortada alma, tan grande
para albergar tan mínima aventura,
con su angustiada podredumbre,
que nos consume porque no sabemos
el camino que lleva hasta el pesebre.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 23 Sep 2015, 04:47

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De Tenebrosa Acqua, 1954:

O BARQUEIRO

Nasce o barqueiro quando o barco afunda.
Nasce e não morre nunca mais. A viagem
quem a faz é o barqueiro, a vera viagem,
cumprida por si mesma, e tão comprida
que o tempo se dissolve, deslembrado.

O barqueiro é quem vai: livre das águas,
a salvo dos encalhes, das vigílias,
isento de bombordos. É quem vai
lá para além dos mares, onde um rio
perenemente flui, feito de estrelas.

Barqueiros há, porém, que ficarão
retidos nos porões, no antro das torres,
e as torres e os porões se gastarão
e os barqueiros sozinhos ficarão,
eternos desnascidos ficarão,
mascando medos, gulas e tremores
até que um dia as águas arderão.

O barqueiro é o que nasce. Que nascer
jamais será chegar, pois todos chegam,
barqueiros como barcos: simultâneos.
Nascer é desvelar-se. É ter-se e dar-se.
É ser-se dono e servo, inteiramente.
Nascer é renascer, por vias úmidas.


El BARQUERO

Nace el barquero cuando el barco se hunde.
Nace y no muere nunca más. El viaje
quien lo hace es el barquero, el verdadero viaje,
concluido por sí mismo, y tan concluido
que el tiempo se disuelve, abandonado.

El barquero es quien va: libre del agua,
a salvo de varadas, de vigilias,
librado de babores. Es quien va
más allá de los mares, donde un río
perennemente fluye, hecho de estrellas.

Pero barqueros hay que quedarán
retenidos en sótanos, en torres,
y las torres y sótanos caerán
y solos los barqueros quedarán,
eternos no nacidos quedarán,
mascando miedos, gulas y temblores
hasta cuando las aguas arderán.

El barquero es quien nace. Que nacer
jamás será llegar, pues todos llegan,
barqueros como barcos: simultáneos.
Nacer es desvelarse. Es tenerse y es darse.
Es serse dueño y siervo, totalmente.
Nacer es renacer, por vías húmedas.


OS BARCOS

Os barcos nascem como nascem dores.
E chegam como pássaros ao céu,
como flores do chão. São mensageiros.
Vêm na crista dos astros, vêm de ventres
por onde rolam rastros de cantigas
de antigas barcarolas estaleiras.
Trazem na proa audácias e esperanças,
as cismas e os assombros nos porões.

A mão que os faz, humana, os não perfaz,
apenas segue, tímida, ao comando
de vozes nascituras que lhe chegam
da boca dos martelos e das ripas.
A si mesmos se fazem, pelo mando
de voz sem boca: os barcos são auroras.
Despejam-se na foz de águas escuras.
Contudo, chegam sempre de manhã.

Chegam antes, alguns. Outros são póstumos.
Há os que não chegam nunca: naufragaram
nas primícias do rio. Tantos mastros
se vergam na chegada, outros se racham.
Partem-se popas, lemes, em pelejas
imaginárias contra calmarias.
Uns são velozes, zarpam mal-chegados,
outros são lerdos, de hélices sem sonhos.

Há barcaças nascidas para as idas
ao oco dos mistérios, há as que trazem
lendas futuras presas ao convés,
as que guardam nos remos os roteiros
de grandes descobertas e as que vêm
para vingar galeras soçobradas.
Há as que já chegam velhas, sem navego.

O mar, sempre desperto, espreita e espera
a todos, e de todos se acrescenta.
Para barcos se fez o mar amargo
e fundo, sobretudo se fez verde.
O mar nem sempre os quer. O mar se tranca
frequentemente a barcos, e os roteiros
marítimos se encantam em lajedos,
estraçalhando quilhas e calados.

O coração das caravelas viaja
desfraldado nos mastros, invisível
bandeira também bússola. Altaneiro,
ele surpreende, quando manso, as rotas
que se desenham longes sobre o mar.
Sextante é o coração, que escuta estrelas,
que antes de erguer as âncoras demora-se
em concílio amoroso com os ventos.

O coração comanda. Manda e segue.
E, à sua voz, os barcos obedecem
e avançam, confiantes, pois dos mastros
as velas vão surgindo, vão crescendo
como cresce uma folha de palmeira,
às manobras da brisa sempre dóceis.
De caminhos de barcos sabe o mar.
Os ventos é que sabem dos destinos.


LOS BARCOS

Los barcos nacen como los dolores.
Y llegan como pájaros al cielo,
como flores del suelo. Mensajeros.
Vienen en crestas de astros, en los vientres
por donde giran rastros de canciones
de antiguas barcarolas astilleras.
Traen a proa audacias y esperanzas,
desconfianzas y asombros en los poros.

La mano que los hace, no los fine,
apenas sigue, tímida, al comando
de voces nacedoras que les llegan
de bocas de martillos y de ripias.
A sí mismos se hacen, por mandato
de voz sin boca: los barcos son auroras.
Se vacían en deltas de agua oscura.
Con todo, llegan siempre de mañana.

Algunos llegan antes. Otros póstumos.
Hay los que nunca llegan: naufragaron
al comienzo del río. Unos mástiles
se alzan a su llegada, otros se rompen.
Se parten popas, timones, en peleas
imaginarias contra las bonanzas.
Veloces unos, sólo llegar zarpan,
otros son lentos, de hélices sin sueños.

Hay barcazas nacidas para viajes
al fondo del misterio, hay las que traen
futuras fábulas tomadas del revés,
las que guardan en los remos guiones
de hallazgos y las hay que vienen
para vengar galeras zozobradas.
Hay las que llegan viejas, sin velamen.

El mar, siempre despierto, los espera
a todos, y de todos se acrecienta.
Para los barcos se hizo el mar amargo
y hondo, y se hizo sobre todo verde.
No siempre el mar los quiere. El mar se cierra
a menudo a los barcos, y las rutas
marítimas se mutan en roquedas,
despedazando quillas y callados.

Un corazón de carabela viaja
ondeando en mástiles, oculta
bandera también brújula. Altanero,
sorprende, cuando manso, los caminos
que se dibujan largos sobre el mar.
Sextante el corazón, escucha estrellas,
y antes de levar anclas se demora
en consejo amoroso con los vientos.

El corazón comanda. Manda y sigue.
Y, a su voz, los barcos obedecen
y marchan, confiados, de los mástiles
las velas van surgiendo, van creciendo
cómo crece una hoja de palmera,
a los manejos de la brisa dóciles.
De caminos de barcos sabe el mar.
Pero los vientos saben sus destinos.


Thiago de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue 24 Sep 2015, 07:23

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De Faz escuro mas eu canto, 1965:

ARTESÃO NO SERENO

Não convém embrulhar
este brinquedo feito
de amor. Pode estragar,
pode mudar de cor,
mudar de rumo, deixem,
que ele precisa de ar.
E de resto ele foi
feito para meu filho
que é pessoa singela
e sensível, não vai
gostar de ver orvalho
e ternura embrulhados.

Feito para o meu filho,
pode ser para o filho
de qualquer um, por isso
não convém que ele seja
levado em mão ao dono,
que não tem pressa; um dia,
os correios do vento
acharão sua casa.

Este brinquedo pode
e pede levar sol.
Mal sol da manhãzinha.
O da tarde não serve
porque altera os azuis.
Não disse o azul geral.
Sei a que azuis refiro,
sei que azuis usei.
Brinquedos
são peças mui delicadas
de um modo geral, até os
nobres cavalos que pobres
crianças tiram de vassouras.
Quanto mais esses brinquedos
que devem, depois de feitos,
ou para que fiquem feitos,
adormecer muitas noites
no sereno da janela.
Só quem fabrica é quem sabe
(ou então não sabe nunca)
as infinitas maneiras
e desmaneiras do ofício,
a total falta de lei
para compor o mais simples,
se é que todos não são simples,
desses brinquedos de amor,
feitos de tudo, inclusive
de palavras que, ao final
de contas, são o de menos.
Mas não sei de teorias,
minha vida é fabricar
o que não sei, fabricando
o amor no amor por amor
dos brinquedos, meus brinquedos,
ai, meu Deus, vou trabalhar,
que o sereno hoje está bom.


ARTESANO AL SERENO

No conviene envolver
este juguete hecho
de amor. Puede averiarse,
puede mudar de color,
de dirección, déjenlo,
que necesita del aire.
Y además
fue hecho para mi hijo,
una persona sencilla
y sensible, no le va
a gustar ver el rocío
y la ternura empacados.

Aunque hecho para mi hijo,
puede igual ser para el hijo
de cualquiera, por eso
no conviene que sea
llevado en mano a su dueño,
que no tiene prisa; un día,
los mensajeros del viento
encontrarán su destino.
Este juguete puede
y pide llevar el sol.
Pero el sol de la mañana.
El de la tarde no sirve
porque altera los azules.
No digo el azul normal.
Sé a que azules me refiero,
sé los azules que usé.

Los juguetes
en general son objetos
delicados, hasta los
nobles caballos que niños
pobres extraen de la basura.
Aún más esos juguetes
que deben, después de hechos,
para acabar de ser hechos,
dormir por algunas noches
al sereno en la ventana.
Sólo quien los hace sabe
(o bien no lo sabe nunca)
las infinitas maneras
y artimañas del oficio,
la total falta de ley
para hacer el más sencillo,
si es que todos no lo son,
de esos juguetes de amor,
hechos de todo, inclusive
de palabras que, al final,
son lo de menos.
Mas no sé de teorías,
es mi vida fabricar
lo que no sé, fabricando
amor con y por amor
de juguetes, mis juguetes,
Dios mío, vuelvo al trabajo,
que el sereno hoy está bueno.


A APRENDIZAGEM AMARGA

Chega um dia em que o dia se termina
antes que a noite caia inteiramente.
Chega um dia em que a mão, já no caminho,
de repente se esquece do seu gesto.
Chega um dia em que a lenha já não chega
para acender o fogo da lareira.
Chega um dia em que o amor, que era infinito,
de repente se acaba, de repente.

Força é saber amar, perto e distante,
como o encanto de rosa livre na haste,
para que o amor ferido não se acabe
na eternidade amarga de um instante.


EL AMARGO APRENDIZAJE

Llega un día en que el día finaliza
antes de que la noche caiga por completo.
Llega un día en que la mano, en movimiento,
se olvida de repente de su gesto.
Llega un día en que la leña ya no alcanza
para encender el fuego del hogar.
Llega un día en que el amor, que era infinito,
acaba de repente, de repente.

Es necesario amar, cerca y de lejos,
con el encanto de la rosa en su tallo,
para que el amor herido no se acabe
en la eternidad amarga de un instante.


Thiago de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 25 Sep 2015, 05:49

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De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):

A FRUTA ABERTA

Agora sei quem sou.
Sou pouco, mas sei muito,
porque sei o poder imenso
que morava comigo,
mas adormecido como um peixe grande
no fundo escuro e silencioso do rio
e que hoje é como uma árvore
plantada bem alta no meio da minha vida.

Agora sei as coisa como são.
Sei porque a água escorre meiga
e porque acalanto é o seu ruído
na noite estrelada
que se deita no chão da nova casa.
Agora sei as coisas poderosas
que valem dentro de um homem.

Aprendi contigo, amada.
Aprendi com a tua beleza,
com a macia beleza de tuas mãos,
teus longos dedos de pétalas de prata,
a ternura oceânica do teu olhar,
verde de todas as cores
e sem nenhum horizonte;
com tua pele fresca e enluarada,
a tua infância permanente,
tua sabedoria fabulária
brilhando distraída no teu rosto.

Grandes coisas simples aprendi contigo,
com o teu parentesco com os mitos mais terrestres,
com as espigas douradas no vento,
com as chuvas de verão
e com as linhas da minha mão.
Contigo aprendi
que o amor reparte
mas sobretudo acrescenta,
e a cada instante mais aprendo
com o teu jeito de andar pela cidade
como se caminhasses de mãos dadas com o ar,
com o teu gosto de erva molhada,
com a luz dos teus dentes,
tuas delicadezas secretas,
a alegria do teu amor maravilhado,
e com a tua voz radiosa
que sai da tua boca
inesperada como um arco-íris
partindo ao meio e unindo os extremos da vida,
e mostrando a verdade
como uma fruta aberta.

(Sobrevoando a Cordilheira dos Andes, 1962)


LA FRUTA ABIERTA

Ahora sé quién soy.
Soy poco, pero sé mucho,
porque sé el poder inmenso
que convivía conmigo,
dormido como un gran pez
en lo profundo del río,
y que hoy es como un árbol
alto plantado en mi vida.

Ahora sé el ser de las cosas.
Sé porque el agua discurre
y su ruido es un murmullo
en la noche constelada
que se extiende por la casa.
Sé las cosas poderosas
que valen dentro de un hombre.

Aprendí contigo, amada.
Aprendí con tu belleza,
la suavidad de tus manos,
tus largos dedos de plata,
lo tierno de tu mirada,
verde de todos los verdes
y sin ningún horizonte;
con tu piel iluminada,
con tu infancia permanente,
y el saber fabulador
que resplandece en tu cara.

Contigo aprendí las cosas, grandes, sencillas,
con tu trato con los mitos más terrestres,
con las espigas doradas en el viento,
con las lluvias de verano
y las líneas de mi mano.
Contigo aprendí
que el amor reparte
pero sobre todo añade,
y aprendo más cada instante
con tu manera de andar por la ciudad
cual si andaras de la mano del aire,
con tu sabor a hierba mojada,
con la luz de tu sonrisa,
ocultas delicadezas,
la alegría de tu amor maravillado,
y con tu radiante voz
que sale de tu boca
inesperada como un arco iris
cortando y cosiendo los extremos de la vida,
y mostrando la verdad
igual que una fruta abierta.

(Sobrevolando la cordillera de los Andes, 1962)


A VIDA VERDADEIRA

Pois aqui está a minha vida.
Pronta para ser usada.

Vida que não se guarda
nem se esquiva, assustada.
Vida sempre a serviço da vida.
Para servir ao que vale
a pena e o preço do amor.

Ainda que o gesto me doa,
não encolho a mão: avanço
levando um ramo de sol.
Mesmo enrolada de pó,
dentro da noite mais fria,
a vida que vai comigo é fogo:
está sempre acesa.

Vem da terra dos barrancos
o jeito doce e violento
da minha vida: esse gosto
da água negra transparente.
A vida vai no meu peito,
mas é quem vai me levando:
tição ardente velando,
girassol na escuridão.

Carrego um grito que cresce
cada vez mais na garganta,
cravando seu travo triste
na verdade do meu canto.

Canto molhado e barrento
de menino do Amazonas
que viu a vida crescer
nos centros da terra firme.
Que sabe a vinda da chuva
pelo estremecer dos verdes
e sabe ler os recados
que chegam na asa do vento.
Mas sabe também o tempo
da febre e o gosto da fome.

Nas águas da minha infância
perdi o medo entre os rebojos.
Por isso avanço cantando.

Estou no centro do rio,
estou no meio da praça.
Piso firme no meu chão,
sei que estou no meu lugar,
como a panela no fogo
e a estrela na escuridão.

O que passou não conta?
indagarão as bocas desprovidas.
Não deixa de valer nunca.
O que passou ensina
com sua garra e seu mel.
Por isso é que agora vou assim
no meu caminho.
Publicamente andando.

Não, não tenho caminho novo.
O que tenho de novo
é o jeito de caminhar.
Aprendi (o caminho me ensinou)
a caminhar cantando
como convém a mim
e aos que vão comigo.
Pois já não vou mais sozinho.

Aqui tenho a minha vida:
feita à imagem do menino
que continua varando
os campos gerais
e que reparte o seu canto
como o seu avô
repartia o cacau
e fazia da colheita
uma ilha de bom socorro.

Feita à imagem do menino
mas à semelhança do homem:
com tudo que ele tem de primavera
de valente esperança e rebeldia.

Vida, casa encantada,
onde moro e mora em mim,
te quero assim verdadeira
cheirando a manga e jasmim.
Que me sejas deslumbrada
como ternura de moça
rolando sobre o capim.

Vida, toalha limpa,
vida posta na mesa,
vida brasa vigilante
vida pedra e espuma,
alçapão de amapolas,
o sol dentro do mar,
estrume e rosa do amor:
a vida.

Há que merecê-la.


LA VIDA VERDADERA

Aquí, pues, está mi vida.
Lista para ser usada.

Vida que no se protege
ni se escabulle, asustada.
Al servicio de la vida.
Para servir lo que vale
la pena y valor de amor.

Por más que el gesto me duela,
no encojo la mano: avanzo
llevando un ramo de sol.
Aunque cubierta de polvo,
aún en la noche más fría,
la vida que me acompaña arde:
está siempre encendida.

Procede de los barrancos
la forma dulce y violenta
de mi vida: ese gusto
de agua negra cristalina.
La vida va por mi pecho,
pero es ella quien me lleva:
tizón ardiente velando,
giganta en la oscuridad.

Soporto un grito que crece
más y más en la garganta,
hincando su espiga triste
en la verdad de mi canto.

Canto mojado y fangoso
de niño del Amazonas
que vio la vida crecer
en trozos de tierra firme.
Que sabe llega la lluvia
por el temblor de los árboles,
sabe leer los recados
que trae en alas el viento.
Mas sabe también el tiempo
de fiebre y el gusto a hambre.

En las aguas de mi infancia
superé los remolinos.
Por eso avanzo cantando.

Estoy en medio del río,
en el centro de la plaza.
Piso seguro en el suelo,
sé que estoy en mi lugar,
como la olla en el fuego,
la estrella en la oscuridad.

¿No cuenta lo que pasó?
Preguntan los inconscientes.
No deja de valer nunca.
Lo que pasó nos enseña
con su garra y con su miel.
Por eso ahora yo voy
por mi camino marchando.
Andando públicamente.

No tengo un camino nuevo.
Lo que sí tengo de nuevo
es la manera de andar.
Aprendí (por el camino)
a recorrerlo cantando
cómo me conviene a mí
y a los que conmigo van.
Pues ya no camino solo.

Aquí, pues, está mi vida:
hecha a la imagen del niño
que continúa varando
los campos que son comunes
y que reparte su canto
como hacía antes su abuelo
que repartía el cacao
y hacía de la cosecha
una isla de salvación.

Hecha a la imagen del niño
pero semejante al hombre:
llena de la primavera,
de esperanza y rebeldía.

Vida, casita encantada,
donde vivo y vive en mí,
te quiero así verdadera
oliendo a mango y jazmín.
Que dejes encandilado
como ternura de moza
rodando sobre el jardín.

Vida, aquel limpio mantel,
vida encima de la mesa,
vida brasa vigilante
vida piedra y vida espuma,
escotillón de amapolas,
el sol dentro de la mar,
mantillo y rosa de amor:
la vida.

Hay que merecerla.


Thiego de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 26 Sep 2015, 06:14

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):

ÁGUA DE REMANSO

Cismo o sereno silêncio:
sou: estou humanamente
em paz comigo: ternura.

Paz que dói, de tanta.
Mas orvalho. Em seu bojo
estou e vou, como sou.

Ternura: maneira funda,
cristalina do meu ser.
Água de remanso, mansa
brisa, luz de amanhecer.

Nunca é a mágoa mordendo.
Jamais a turva esquivança,
o apego ao cinzento, ao úmido,
a concha que aquece na alma
uma brasa de malogro.

É ter o gosto da vida,
amar o festivo, o claro,
é achar doçura nos lances
mais triviais de cada dia.

Pode também ser tristeza:
tranquilo na solidão macia.
Apaziguado comigo,
meu ser me sabe: e me finca
no fulcro vivo da vida.

Sou: estou e canto.


AGUA DE REMANSO

Medito en quieto silencio:
soy: estoy humanamente
en paz conmigo: ternura.

Paz que lastima, de tanta.
Mas rocío. En su interior
estoy y voy, como soy.

Ternura: manera honda,
cristalina de mi ser.
Agua de remanso, mansa
brisa, luz de amanecer.

Nunca es la pena mordiente.
Jamás la turbia esquivez,
apego a lo gris, lo frío,
concha que enciende en el alma
una brasa de desecho.

Es tener gusto a la vida,
amar lo alegre, lo claro,
hallar dulzura en los lances
triviales de cada día.

También puede ser tristeza:
tranquila en su soledad.
Apaciguado conmigo,
mi ser me sabe: y me hinca
en el fulcro de la vida.

Soy: estoy y canto.


BOTÃO DE ROSA

Nos recôncavos da vida
jaz a morte.
Germinando
no silêncio
Floresce
como um girassol no escuro.
De repente vai se abrir.
No meio da vida, a morte
jaz profundamente viva.


BOTÓN DE ROSA

En los recodos de la vida
yace la muerte.
Germinando
en el silencio
Florece
como un girasol en la oscuridad.
Se abrirá de repente.
En medio de la vida, la muerte
yace profundamente viva.


Thiago de Mello
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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom 27 Sep 2015, 12:16

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):


CANÇÃO PARA OS FONEMAS DA ALEGRIA

A Paulo Freire

Peço licença para algumas coisas.
Primeiramente para desfraldar
este canto de amor publicamente.

Sucede que só sei dizer amor
quando reparto o ramo azul de estrelas
que em meu peito floresce de menino.

Peço licença para soletrar,
no alfabeto do sol pernambucano
a palavra ti-jo-lo, por exemplo,

e pode ver que dentro dela vivem
paredes, aconchegos e janelas,
e descobrir que todos os fonemas

são mágicos sinais que vão se abrindo
constelação de girassóis gerando
em círculos de amor que de repente
estalam como flor no chão da casa.

Às vezes nem há casa: é só o chão.
Mas sobre o chão quem reina agora é um homem
diferente, que acaba de nascer:

porque unindo pedaços de palavras
aos poucos vai unindo argila e orvalho,
tristeza e pão, cambão e beija-flor,

e acaba por unir a própria vida
no seu peito partida e repartida
quando afinal descobre num clarão

que o mundo é seu também, que o seu trabalho
não é a pena que paga por ser homem,
mas um modo de amar — e de ajudar

o mundo a ser melhor
Peço licença
para avisar que, ao gosto de Jesus,
este homem renascido é um homem novo:

ele atravessa os campos espalhando
a boa-nova, e chama os companheiros
a pelejar no limpo, fronte a fronte,

contra o bicho de quatrocentos anos,
mas cujo fel espesso não resiste
a quarenta horas de total ternura.

Peço licença para terminar
soletrando a canção de rebeldia
que existe nos fonemas da alegria:

canção de amor geral que eu vi crescer
nos olhos do homem que aprendeu a ler.

(Santiago do Chile, primavera de 1964.)


CANCIÓN PARA LOS FONEMAS DE LA ALEGRÍA

A Paulo Freire

Pido permiso para algunas cosas.
De entrada para desplegar
este canto de amor públicamente.

Sucede que sólo sé decir amor
cuando reparto el ramo azul de estrellas
que florece en mi pecho de niño.

Pido permiso para deletrear,
en el alfabeto del sol pernambucano
la palabra la-dri-llo, por ejemplo,

y poder ver que dentro de ella viven
paredes, cobijos y ventanas,
y descubrir que todos los fonemas

son señales mágicas que van abriéndose
constelación de girasoles girando
en círculos de amor que de repente
estallan como una flor en el suelo de la casa.

A veces ni hay casa: hay sólo el suelo.
Pero sobre el suelo quien reina ahora es un hombre
diferente, que acaba de nacer:

porque uniendo pedazos de palabras
poco a poco va uniendo arcilla y rocío,
tristeza y pan, yugo y colibrí,

y acaba por unir la propia vida
partida y repartida en su pecho  
cuando finalmente descubre en un destello

que el mundo también es suyo, que su trabajo
no es la pena que paga por ser hombre,
sino un modo de amar — y de ayudar

al mundo a ser mejor. Pido permiso
para anunciar que, como dijo Jesús,
este hombre renacido es un hombre nuevo:

él atraviesa los campos sembrando
la buena nueva, y llama a los compañeros
a pelear limpio, frente a frente,

contra el bicho de cuatrocientos años,
cuya espesa hiel no resiste
cuarenta horas de total ternura.

Pido permiso para terminar
deletreando la canción de rebeldía
que existe en los fonemas de la alegría:

canción de amor general que yo vi crecer
en los ojos del hombre que aprendió a leer.

(Santiago de Chile, primavera de 1964.)


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 28 Sep 2015, 07:04

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):


CANTIGA DE CLARIDÃO

Camponês, plantas o grão
no escuro – e nasce um clarão.
Quero chamar-te de irmão.

De noite, comendo o pão,
sinto o gosto dessa aurora
que te desponta da mão.

Fazes de sombras um facho
de luz para a multidão.
És um claro companheiro,
mas vives na escuridão.
Quero chamar-te de irmão.

E enquanto não chega o dia
em que o chão se abra em reinado
de trabalho e de alegria,
cantando juntos, ergamos
a arma do amor em ação.

A rosa já se fez flama
no gume do coração.

Camponês, plantas o grão
no escuro – e nasce um clarão.
Quero chamar-te de irmão.

Um dia vais ser o dono
do verde do nosso chão:
nunca vi verde tão verde
como o do teu coração.

CANCIÓN DE CLARIDAD

Labrador, plantas el grano
en lo oscuro – y nace un claro.
Deseo llamarte hermano.

De noche, comiendo el pan,
siento el gusto de esa aurora
que te despunta en la mano.

Haces de sombras antorcha
de luz para multitud.
Eres claro compañero,
que vive en la oscuridad.
Deseo llamarte hermano.

Y mientras no llegue el día
en que el suelo sea reino
de trabajo y de alegría,
cantando juntos, alcemos
armas de amor en acción.

La rosa ya se hace llama
al filo del corazón.

Labrador, plantas el grano
en lo oscuro – y nace un claro.
Deseo llamarte hermano.

Un día serás el dueño
del verde de nuestra tierra:
nunca vi verde tan verde
como el de tu corazón.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 29 Sep 2015, 05:07

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):

CANTIGA DE COMPANHEIRO EM TEMPO DE CUIDADOS

Contigo, companheiro que chegaste,
desconhecido irmão de minha vida,
reparto esta esmeralda que retive
em meu peito no instante fugitivo
mas infinito em que se acaba a infância,
porque a esmeralda não se acaba nunca.

Reparto, companheiro, porque chegas
a este caminho longo e luminoso
mas que também se faz áspero e duro,
onde as nossas origens se abraçaram
dissolvendo-se em paz as diferenças,
engendradas na vida pela força
feroz com que desune o mundo os homens
que feitos foram para cantar juntos
porque só juntos saberão chegar
para a festa de amor que se prepara.
Porque tudo é chegar, meu companheiro
desconhecido, meu irmão que plantas
o grão no escuro e nasce a claridão.

É chegar e seguir, os dois cantando,
os dois e a multidão num só caminho,
em direção ao sol que nos ensina
a ser mais cristalinos, parecidos
ao menino que fomos e que somos
de novo dentro do homem, desde que o homem
seja capaz de repartir seu canto
e um pedaço de sol bem luminoso
a esse desconhecido ser que chega
sem nada: traz apenas a esperança
de ver o amor de perto. E sem ter canto
no peito machucado, de repente
de coração contigo vai cantando,
e vai na vida, a vida desgraçada,
achando uma fé nova enquanto um gosto
de também repartir-lhe sobe na alma:
está no seu caminho e então reencontra
o menino que foi, quando a esmeralda
perdida no seu peito resplandece
de amor geral que se reparte e cresce.

Não sei se canto claro, companheiro.
Em tua vida vive o povo inteiro:
antes jamais te vi, mas te sabia
perto de mim, quando aprendi na dor
da queimadura do noturno mundo,
que se alçava voraz contra a alegria
e entranhas devorava e em fome e febre
enrolava a vergonha das mulheres
e pela mão levava sob a lua,
de enferma claridade, as ambulantes
manchas de riso em cujo fundo a infância
era uma rosa sórdida já murcha.

O tempo é de cuidados, companheiro.
É tempo sobretudo de vigília.
O inimigo está solto e se disfarça,
mas como usa botinas fica fácil
distinguir-lhe o tacão grosso e lustroso
que pisa as forças claras da verdade
e esmaga os verdes que dão vida ao chão.
O tempo é de mentira. Não convém
deixar livre o menino da esmeralda.
Melhor é protegê-lo da violência
que amarra a liberdade em pleno vôo.
A sombra já desceu, e muitas fauces
famintas se escancaram farejando.
Cuidado, companheiro, esconde a rosa,
espanta a mariposa colorida,
é perigosa esta canção de amor.

Cada um no seu lugar, na sua vez,
não descuidar na espreita do inimigo,
que não dorme jamais e é cheio de olhos.
E derramar a luz, no instante certo,
sobre a garra soturna do seu rosto.
É uma espera que dói, mas o que vale
é ter o coração por cidadela,
acender uma tocha em cada metro
de terra conquistado e trabalhar
melhor, para que o chão floresça mais
e o trigo erga bem alto o seu pendão
para a festa de amor, larga e geral,
onde a fome afinal não vai dançar,
porque não comerão somente eleitos,
porque são todos os que comerão.
É por isso que estamos todos juntos:
a nossa força tem o sortilégio
da seiva torrencial da primavera,
e o nosso amor palpita como os ímpetos
das águas amazônicas profundas.

É cantar, companheiro, e repartir
o que é preciso ser do amor geral.
Ninguém será sozinho nunca mais,
nem na solidão, nem no poder.

Sempre contigo irei, e é quando canto
que te defendo, e deito em tua lâmpada
um azeite que dura a treva inteira
nesses tempos de cinza em que a vigília,
espada em flama erguida como a rosa,
só poderá cessar quando outra vez,
envergonhada, regressar a aurora,
que vai lavar de luz o chão amado,
e seremos de novo e simplesmente
meninos repartindo as esmeraldas.


CANCIÓN DE COMPAÑERO EN TIEMPO DE CUIDADOS

Contigo, compañero que llegaste,
desconocido hermano de mi vida,
reparto esta esmeralda que retuve
en mi pecho en el instante fugitivo
pero infinito en que se acaba la infancia,
porque la esmeralda no se acaba nunca.

Reparto, compañero, porque llegas
a este camino largo y luminoso
pero también áspero y difícil,
donde nuestros orígenes se abrazan
disolviéndose en paz las diferencias,
engendradas en la vida por la fuerza
feroz con que desune el mundo a los hombres
que fueron hechos para cantar juntos
porque sólo juntos sabrán llegar
a la fiesta de amor que se prepara.
Porque todo es llegar, desconocido
compañero, hermano que plantas
el grano en lo oscuro y nace la claridad.

Es llegar y seguir, los dos cantando,
los dos y la multitud en un sólo camino,
en dirección al sol que nos enseña
a ser más cristalinos, parecidos
al niño que fuimos y que somos
de nuevo dentro del hombre, cuando el hombre
es capaz de repartir su canto
y un pedazo de sol luminoso
a ese ser desconocido que llega
sin nada: que trae sólo la esperanza
de ver el amor de cerca. Y sin tener canto
en el magullado pecho, de repente
va cantando contigo de corazón,
y va en la vida, la vida desgraciada,
hallando una nueva fe mientras un deseo
de repartir también crece en su alma:
está en su camino y entonces reencuentra
al niño que fue, cuando la esmeralda
perdida en su pecho resplandece
de amor general que se reparte y crece.

No sé si canto claro, compañero.
En tu vida vive el pueblo entero:
nunca te vi antes, pero te sabía
cerca de mí, cuando aprendí en el dolor
de la quemadura del mundo nocturno,
que se alzaba voraz contra la alegría
y devoraba entrañas y con hambre y fiebre
ocultaba la vergüenza de las mujeres
y llevaba de la mano bajo la luna,
enferma de claridad, los pasajeros
tiznes de risa en cuyo fondo la infancia
era una rosa sórdida ya marchita.

Es tiempo de cuidados, compañero.
Es tiempo sobre todo de vigilia.
El enemigo está suelto y se disfraza,
pero como usa botines no es difícil
distinguir el taconeo grueso y lustroso
que pisa las claras fuerzas de la verdad
y aplasta el verdor que da vida a la tierra.
El tiempo es de mentiras. No conviene
dejar libre al niño de la esmeralda.
Mejor es protegerlo de la violencia
que amarra la libertad en pleno vuelo.
La sombra ya descendió, y muchas fauces
hambrientas se abrirán husmeando.
Cuidado, compañero, esconde la rosa,
espanta la mariposa de colores,
es peligrosa esta canción de amor.

Cada uno en su lugar, en su momento,
no olvide las acechanzas del enemigo,
que no duerme jamás y está lleno de ojos.
Y derrame la luz, en el instante justo,
sobre la garra pavorosa de su rostro.
Es una espera que duele, pero sirve
tener el corazón por ciudadela,
encender una antorcha en cada metro
de tierra conquistada y trabajar
mejor, para que el suelo florezca más
y el trigo se yerga muy alto en su tallo
para la fiesta de amor, amplia y general,
donde el hambre finalmente no va a bailar,
porque no comerán solamente los elegidos,
porque serán todos quienes comerán.
Por eso estamos todos juntos:
nuestra fuerza reúne el sortilegio
de la torrencial savia de la primavera,
y nuestro amor palpita con el ímpetu
de las aguas amazónicas profundas.

Es cantar, compañero, y repartir
lo que de amor general haga falta.
Nadie estará solo nunca más,
ni en la soledad, ni en el poder.

Siempre iré contigo, y es al cantar
cuando te defiendo, y vierto en tu lámpara
un aceite que dura la noche entera
esos tiempos de ceniza en que la vigilia,
espada erguida en llama como la rosa,
sólo podrá cesar cuando otra vez,
avergonzada, regrese la aurora,
que va a bañar de luz la tierra amada,
y seremos de nuevo y simplemente
niños repartiendo esmeraldas.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 30 Sep 2015, 05:26

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):

CANTIGA QUASE DE RODA

Na roda da vida
lá vai o menino
trazendo contente
um canto no peito
na fronte uma estrela.

Mal chega e descobre
que o mundo é feroz
e o tempo é de sombras.
Os homens caminham
calados, sozinhos,
com medo de amar.

De pena, o menino
começa a cantar.
(Cantigas afastam
as coisas escuras).

Portanto ele sabe
que os homens, embora
se façam de fortes,
se façam de grandes,
no fundo carecem
de aurora e de infância.

Na roda do mundo,
ao lado dos homens,
lá vai o menino
rodando e cantando
seu canto de amor.

Um canto que faça
o mundo mais manso,
cantigas que tornem
a vida mais limpa,
um canto que faça
os homens mais crianças.

O menino entrega ao mundo
o dom da sabedoria
que nasce do coração.
Porque é do amor e da infância
que o mundo tem precisão.


CANCIÓN CASI DE RUEDA

Por la rueda de la vida
por allá va el niño
llevando contento
un canto en el pecho
y una estrella en la frente.

Al llegar descubre
que el mundo es feroz
y el tiempo sombrío.
Los hombres caminan
silencioso, solos,
con miedo de amar.

El niño, de pena,  
comienza a cantar.
(Los cantos alejan
las cosas oscuras).

Y es que el niño sabe
que los hombres, aunque
se hagan los fuertes,
se hagan los grandes,
en lo hondo carecen
de aurora y de infancia.

Por la rueda del mundo,
cerca de los hombres,
por allá va el niño,
rodando y cantando
su canción de amor.

Un canto que hace
el mundo más manso,
canciones que hacen
la vida más limpia,
un canto que hace
más niños los hombres.

El niño da al mundo
el don de saber
desde el corazón.
Porque es amor y es infancia
lo que necesita el mundo.


EPITÁFIO

O canto desse menino
talvez tenha sido em vão.
Mas ele fez o que pôde.
Fez sobretudo o que sempre
lhe mandava o coração.


EPITAFIO

El canto de ese niño
tal vez haya sido en vano.
Pero él hizo lo que pudo.
Por encima de todo hizo lo que siempre
le mandaba el corazón.


Thiago de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue 01 Oct 2015, 11:41

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):


FAZ ESCURO MAS EU CANTO

Faz escuro mas eu canto,
porque a manhã vai chegar.
Vem ver comigo, companheiro,
a cor do mundo mudar.
Vale a pena não dormir para esperar
a cor do mundo mudar.
Já é madrugada,
vem o sol, quero alegria,
que é para esquecer o que eu sofria.
Quem sofre fica acordado
defendendo o coração.
Vamos juntos, multidão,
trabalhar pela alegria,
amanhã é um novo dia.


ESTÁ OSCURO PERO CANTO

Está oscuro pero canto,
porque el día va a llegar.
Compañero, ven conmigo
a ver el mundo cambiar.
No dormir vale la pena
por ver cambiar su color.
Ya llegó la madrugada
viene el sol, quiero alegría,
para obviar lo que sufría.
Quien sufre se vuelve lúcido
defendiendo el corazón.
Vamos juntos, multitud,
a bregar por la alegría,
mañana es un nuevo día.


JANELA DO AMOR IMPERFEITO

Alta esquina no céu, tua janela
surge da sombra e a sombra faz dourada.
Já não me sinto só defronte dela,
me chega doce o fel da madrugada.

Atrás dela te estendes alva e em sonho
me levas desamado sem saber
que mais amor te invento e que te ponho
sobre o corpo um lençol de amanhecer.

Doce é saber que dormes leve e pura,
depois da sura e fatigante lida
que a vida já te deu. Mas é doçura

que sabe a sal no mais azul do peito
onde o amor sofre a pena malferida
de ser tão grande e ser tão imperfeito.


VENTANA DEL AMOR IMPERFECTO

Alta esquina en el cielo, tu ventana
surge en la sombra y vuélvela dorada.
Ya no me siento solo frente a ella,
dulce me llega hiel de madrugada.

Tras ella duermes blanca, y en tu sueño
me tienes olvidado sin saber
que más amor invento y que te cubro
con una sábana al amanecer.

Dulce es saber que duermes leve y pura,
tras la dura y fortísima faena
que la vida te dio. Pero es dulzura

que a sal sabe en lo más azul del pecho
donde sufre el amor la herida pena  
de ser mayor y ser tan imperfecto.


Thiago de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 02 Oct 2015, 03:57

.



De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):

MADRUGADA CAMPONESA

Madrugada camponesa,
faz escuro ainda no chão,
mas é preciso plantar.
A noite já foi mais noite,
a manhã já vai chegar.

Não vale mais a canção
feita de medo e arremedo
para enganar solidão.
Agora vale a verdade
cantada simples e sempre,
agora vale a alegria
que se constrói dia a dia
feita de canto e de pão.

Breve há de ser (sinto no ar)
tempo de trigo maduro.
Vai ser tempo de ceifar.
Já se levantam prodígios,
chuva azul no milharal,
estala em flor o feijão,
um leite novo minando
no meu longe seringal.

Madrugada da esperança
já é quase tempo de amor
colho um sol que arde no chão,
lavro a luz dentro da cana
minha alma no seu pendão.

Madrugada Camponesa.
Faz escuro (já nem tanto),
vale a pena trabalhar.
Faz escuro, mas eu canto,
porque a manhã vai chegar.


MADRUGADA CAMPESINA

Madrugada campesina,
aún está oscuro en la tierra,
pero es preciso sembrar.
La noche ya fue pasando,
la mañana va a llegar.

Ya no vale ese cantar
hecho de miedo y de farsa
para engañar soledad.
Ahora vale la verdad
siempre cantada sencilla,
ahora vale la alegría
que se forma día a día
hecha de canto y de pan.

Vendrá pronto (está en el aire)
la hora de granar el trigo.
Va a ser tiempo de segar.
Ya van surgiendo prodigios,
lluvia azul en el maizal,
estalla en flor el frijol,
y hay leche nueva manando
en mi lejano cauchal.

Madrugada de esperanza,
ya casi es tiempo de amor.
Cojo un sol que arde en el suelo,
labro la luz en la caña,
mi alma va en su pendón.

Madrugada Campesina.
Está oscuro (ya no tanto),
vale la pena bregar.
Está oscuro, pero canto:
la mañana va a llegar.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.


Última edición por Pedro Casas Serra el Mar 06 Oct 2015, 12:49, editado 1 vez


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 03 Oct 2015, 10:59

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):


NOTÍCIA DA MANHÃ

Eu sei que todos a viram
e jamais a esquecerão.
Mas é possível que alguém,
dentro de noite. estivesse
profundamente dormindo.
E aos dormidos — e também
aos que estavam muito longe
e não puderam chegar,
aos que estavam perto e perto
permaneceram sem vê-la
aos moribundos nos catres
e aos cegos de coração —
a todos que não a viram
contarei desta manhã
— manhã é céu derramado
é cristal de claridão —
que reinou, de leste a oeste,
de morro a mar — na cidade.

Pois dentro desta manhã
vou caminhando. E me vou
tão feliz como a criança
que me leva a mão.
Não tenho nem faço rumo
vou no rumo da manhã,
levado pelo menino
(ele conhece caminhos
e mundos melhor do que eu).

Amorosa e transparente,
esta é a sagrada manhã
que o céu inteiro derrama
sobre os campos, sobre as casas,
sobre os homens, sobre o mar.
Sua doce claridade
já se espalhou mansamente
por sobre todas as dores.
Já levou a cidade. Agora,
vai lavando corações
(não o do menino, o meu,
que é cheio de escuridões).

Por verdadeira, a manhã
vai chamando outras manhãs
sempre radiosas que existem
(e às vezes tarde despontam
ou não despontam jamais)
dentro dos homens, das coisas:
na roupa estendida à corda,
nos navios chegando,
na torre das igrejas,
nos pregões dos peixeiros,
na serra circular dos operários,
nos olhos da moça que passa, tão bonitos!
A manhã está no chão, está nas palmeiras,
está no quintal dos subúrbios,
está nas avenidas centrais,
está nos terraços dos arranha-céus.
(Há muita, muita manhã
no menino, e um pouco em mim.)

A beleza mensageira
desta radiosa manhã
não se resguardou no céu
nem ficou apenas no espaço,
feita de sol e de vento,
sobrepairando a cidade.
Não: a manhã se deu ao povo.

A manhã é geral.

As árvores da rua,
a réstia do mar,
as janelas abertas,
o pão esquecido no degrau,
as mulheres voltando da feira,
os vestidos coloridos,
o casal de velhos rindo na calçada,
o homem que passa com cara de sono,
a provisão de hortaliças,
o negro na bicicleta,
o barulho do bonde,
os passarinhos namorando
— ah! pois todas essas coisas
que minha ternura encontra
num pedacinho de rua
dão eterno testemunho
da amada manhã que avança
e de passagem derrama
aqui uma alegria,
ali entrega uma frase
(como o dia está bonito!)
à mulher que abre a janela,
além deixa uma esperança,
mais além uma coragem,
e além, aqui e ali
pelo campo e pela serra,
aos mendigos e aos sovinas,
aos marinheiros, aos tímidos,
aos desgraçados, aos prósperos,
aos solitários, aos mansos,
às velhas virgens, às puras
e às doidivanas também,
a manhã vai derramando
uma alegria de viver,
vai derramando um perdão,
vai derramando uma vontade de cantar.
E de repente a manhã
— manhã é céu derramado,
é claridão, claridão —
foi transformando a cidade
numa praça imensa praça,
e dentro da praça o povo
o povo inteiro cantando,
dentro do povo o menino
me levando pela mão.


NOTICIA DE LA MAÑANA

Yo sé que todos la vieron
y jamás la olvidarán.
Pero es posible que alguno,
en plena noche estuviera
profundamente dormido.
Y a los dormidos — también
a los que estaban muy lejos
y no pudieron llegar,
a los que estaban muy cerca
y se quedaron sin verla
al moribundo en su cama
y al ciego de corazón —
todos los que no la vieron,
les contaré esta mañana
— mañana es cielo vertido
es cristal de claridad —
que reinó, de este a oeste,
monte a mar — en la ciudad.

Pues dentro de esta mañana
voy caminando. Y me voy
tan alegre como el niño
que me lleva de la mano.
No tengo ni tomo rumbo
me lo dicta la mañana,
y de la mano del niño
(él conoce los caminos
y mundos mejor que yo).

Amorosa y transparente
es la mañana sagrada  
que el cielo entero derrama
sobre las casas, los campos,
sobre los hombres y el mar.
Y su dulce claridad
se esparció ya mansamente
sobre todos los pesares.
Lavó la ciudad. Ahora,
va lavando corazones
(no el del niño, sino el mío,
tan lleno de oscuridad).

Verdadera, la mañana
va llamando otras mañanas
siempre radiantes que existen
(y a veces despuntan tarde
o no despuntan jamás)
dentro del hombre y las cosas:
en la ropa del tendido,
en los navíos que llegan,
en la torre de la iglesia,
en pregón de pescadores,
en motosierra de obreros,
ojos de moza que pasa, ¡qué lindos!
La mañana está en la tierra, en las palmeras,
en los patios de suburbios,
en las avenidas céntricas,
terrazas de rascacielos.
(Hay mucha, mucha mañana
en el niño, y algo en mí.)

La belleza mensajera
de esta radiante mañana
no se resguardó en el cielo
ni se quedó en el espacio,
hecha de sol y de viento,
rebasando la ciudad.
No: la mañana se dio al pueblo.

La mañana es general.

Los árboles de la calle,
lo que resta de la mar,
los ventanales abiertos,
el pan sobre el escalón,
las mujeres de la feria,
los vestidos coloreados,
los viejos que están riendo,
el hombre medio dormido,
la provisión de hortalizas,
el negro en la bicicleta,
la confusión del tranvía,
los transeúntes besándose
— ¡ah! pues todas esas cosas
que mi ternura descubre
en un trocito de calle
dan eterno testimonio
de la mañana que avanza
y que derrama a su paso
aquí un poco de alegría,
allí provoca una frase
(¡qué bonito día hace!)
a la mujer de la verja,
deja además esperanza,
y también mucho coraje,
y además, aquí y allí
por el campo y por la sierra,
a los mendigos y avaros,
a marineros, a tímidos,
a desgraciados, a prósperos,
a solitarios, a mansos,
a virtuosas, a puras
y también a tarambanas,
la mañana va vertiendo
la alegría de vivir,
va derramando un perdón,
unas ganas de cantar.
Y de pronto la mañana
— mañana es cielo vertido,
es claridad, claridad —
fue cambiando la ciudad
en plaza, una inmensa plaza,
dentro de la plaza el pueblo,
y el pueblo entero cantando,
y dentro del pueblo el niño
que me lleva de la mano.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom 04 Oct 2015, 12:39

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):

O PÃO DE CADA DIA

Que o pão encontre na boca
o abraço de uma canção
construída no trabalho.
Não a fome fatigada
de um suor que corre em vão.

Que o pão do dia não chegue
sabendo a travo de luta
e a troféu de humilhação.
Que seja a bênção da flor
festivamente colhida
por quem deu ajuda ao chão.

Mais do que flor, seja fruto
que maduro se oferece,
sempre ao alcance da mão.
Da minha e da tua mão.


El PAN DE CADA DÍA

Que el pan encuentre en la boca
el abrazo de un cantar
construido en el trabajo.
Y no el hambre fatigado
de un sudor que corre en vano.

Que el pan del día no llegue
sabiendo a traba de lucha
ni premio de humillación.
Que sea bendita flor
festivamente tomada
por quien ayudó a la tierra.

Más que una flor, sea un fruto
que maduro se presenta
al alcance de la mano.
De la mía y de la tuya.


POEMA DE QUARTO CENTENÁRIO

Para Astrojildo Pereira

Olho longamente num jornal
que serve de correio da manhã
a fotografia do escritor
num cárcere do Rio de Janeiro.
De tanta doçura,
parece a foto de um adolescente.
Recordo que muitas vezes lhe vi
brincar no olhar um alegre passarinho,
um arabesco de amor no azul aberto,
o terno gosto da alegria humana.

Mas já está com 74 anos o escritor,
o escritor preso.
Está preso porque provou
do mundo que lhe coube,
e achou o mundo amargo
e um tanto podre.

Continuo olhando no jornal
a fotografia do grande machadiano
sentado altivo no catre,
o seu perfil sereno
e malferido
na dor da biblioteca devassada,
o olhar cravado límpido na vida
consumida na construção do amor,
esse poder imenso de canção
de amanhecer na boca anoitecida.

Queima demais a brasa desta foto:
brasa de incêndios, frágua da manhã.
É preciso fazer alguma coisa,
varar no escuro um rumo de meninos,
inventar um navio de amapolas,
aprender outra vez a soletrar,
abrir os alicerces do arco-íris,
é preciso fazer alguma coisa
para lavar a vida degradada.


POEMA DEL CUARTO CENTENARIO

Para Astrojildo Pereira

Contemplo largamente en un periódico
que sirve de correo de la mañana
la fotografía del escritor
en una cárcel de Río de Janeiro.
De tan dulce,
parece la foto de un adolescente.
Recuerdo que vi muchas veces
juguetear en su mirada un alegre pajarito,
un arabesco de amor en el azul abierto,
el gusto tierno de la alegría humana.

Pero tiene ya 74 años el escritor,
el escritor preso.
Está preso porque probó
el mundo que le cupo,
y halló el mundo amargo
y un tanto podrido.

Continúo mirando en el periódico
la fotografía del gran machadiano
sentado altivo en su catre,
su perfil sereno
y malherido
por el dolor de la biblioteca devastada,
la mirada límpida clavada en la vida
consumida en la construcción del amor,
ese poder inmenso del canto
de amanecer en la boca anochecida.

Quema demasiado la brasa de esta foto:
brasa de incendios, fragua de la mañana.
Es preciso hacer alguna cosa,
varar en lo oscuro un rumbo de chiquillos,
inventar un navío de amapolas,
aprender nuevamente a deletrear,
abrir los cimientos del arco iris,
es preciso hacer alguna cosa
para lavar la vida degradada.


Thiago de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


.


Última edición por Pedro Casas Serra el Mar 06 Oct 2015, 12:46, editado 1 vez


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 05 Oct 2015, 06:31

.


De Faz escuro mas eu canto, 1965 (continuación):

POEMA PERTO DO FIM

A morte é indolor.
O que dói nela é o nada
que a vida faz do amor.
Sopro a flauta encantada
e não dá nenhum som.
Levo uma pena leve
de não ter sido bom.
E no coração, neve.


POEMA CERCA DEL FIN

La muerte es indolora.
Lo que duele en ella es la nada
que la vida hace del amor.
Soplo la flauta encantada
y no da ningún sonido.
Llevo una pena leve
de no haber sido bueno.
Y en el corazón, nieve.


TOADA DE TERNURA

Meu companheiro menino,
perante o azul do teu dia,
trago sagradas primícias
de um reino que vai se erguer
de claridão e alegria.

É um reino que estava perto,
de repente ficou longe:
não faz mal, vamos andando
porque lá é o nosso lugar.

Vamos remando, Leonardo,
poque é preciso chegar.
Teu remo ferindo a noite,
vai construindo a manhã.
Na proa do teu navio
chegaremos pelo mar.

Talvez cheguemos por terra,
na poeira do caminhão,
um doce rastro varando
as fomes da escuridão.
Não faz mal se vais dormindo,
porque teu sono é canção.

Vamos andando, Leonardo.
Tu vais de estrela na mão,
tu vais levando o pendão.
Tu vais plantando ternuras
na madrugada do chão.

Meu companheiro menino,
neste reino serás homem,
como o teu pai sabe ser.
Mas leva contigo a infância,
como uma rosa de flama
ardendo no coração:
porque é de infância, Leonardo,
que o mundo tem precisão.


TONADA DE TERNURA

Mi compañero pequeño,
ante el azul de tu día,
traigo sagradas primicias
de un reino que se va a alzar
de claridad y alegría.

Un reino que estaba cerca,
de repente quedó lejos:
no importa, vamos andando
porque allá es nuestro lugar.

Vamos remando, Leonardo,
porque es preciso llegar.
Tu remo hendiendo la noche,
va erigiendo la mañana.
En proa de tu navío
llegaremos por el mar.

Tal vez lleguemos por tierra,
entre el polvo del camión,
un dulce rastro cruzando
hambres de la oscuridad.
No importa si vas durmiendo,
porque tu sueño es canción.

Vamos andando, Leonardo.
Tú vas, la estrella en la mano,
tú vas llevando la enseña.
Tú vas plantando ternuras
en la aurora de la tierra.

Mi compañero pequeño,
te harás hombre en este reino,
como sabe ser tu padre.
Pero no pierdas la infancia,
como una rosa de fuego
ardiendo en tu corazón:
porque de infancia, Leonardo,
tiene el mundo precisión.


Thiago de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Última edición por Pedro Casas Serra el Mar 06 Oct 2015, 12:44, editado 1 vez


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Mar 06 Oct 2015, 12:41

.


De A Canção do Amor Armado, 1966:


CANÇÃO DO AMOR ARMADO

Vinha a manhã no vento do verão,
e de repente aconteceu.
Melhor
é não contar quem foi nem como foi,
porque outra história vem, que vai ficar.
Foi hoje e foi aqui, no chão da pátria,
onde o voto, secreto como o beijo
no começo do amor, e universal
como o pássaro voando — sempre o voto
era um direito e era um dever sagrado.

De repente deixou de ser sagrado,
de repente deixou de ser direito,
de repente deixou de ser, o voto.
Deixou de ser completamente tudo.
Deixou de ser encontro e ser caminho,
deixou de ser dever e de ser cívico,
deixou de ser apaixonado e belo
e deixou de ser arma — de ser a arma,
porque o voto deixou de ser do povo.

Deixou de ser do povo e não sucede,
e não sucedeu nada, porém nada?

De repente não sucede.
Ninguém sabe nunca o tempo
que o povo tem de cantar.
Mas canta mesmo é no fim.
Só porque não tem mais voto,
o povo não é por isso
que vai deixar de cantar,
nem vai deixar de ser povo.

Pode ter perdido o voto,
que era sua arma e poder.
Mas não perdeu seu dever
nem seu direito de povo,
que é o de ter sempre sua arma,
sempre ao alcance da mão.

De canto e de paz é o povo,
quando tem arma que guarda
a alegria do seu pão.
Se não é mais a do voto,
que foi tirada à traição,
outra há de ser, e qual seja
não custa o povo a saber,
ninguém nunca sabe o tempo
que o povo tem de chegar.

O povo sabe, eu não sei.
Sei somente que é um dever,
somente sei que é um direito.
Agora sim que é sagrado:
cada qual tenha sua arma
para quando a vez chegar
de defender, mais que a vida,
a canção dentro da vida,
para defender a chama
de liberdade acendida
no fundo do coração.

Cada qual que tenha a sua,
qualquer arma, nem que seja
algo assim leve e inocente
como este poema em que canta
voz de povo — um simples canto
de amor.
Mas de amor armado.

Que é o mesmo amor. Só que agora
que não tem voto, amor canta
no tom que seja preciso
sempre que for na defesa
do seu direito de amar.

O povo, não é por isso
que vai deixar de cantar.

Rio, 6 de febrero, 1966.


CANCIÓN DEL AMOR ARMADO

Llegaba la mañana en el viento del verano,
y aconteció de repente.
Mejor
será no contar qué fue ni cómo fue,
porque llega otra historia, que se va a quedar.
Fue hoy y fue aquí, en el suelo de la patria,
donde el voto, secreto como el beso
al comienzo del amor, y universal
como el pájaro que vuela — siempre el voto
era un derecho y era un deber sagrado.

De repente dejó de ser sagrado,
de repente dejó de ser un derecho,
de repente dejó de ser, el voto.
Dejó de ser completamente todo.
Dejó de ser encuentro y ser camino,
dejó de ser deber y de ser cívico,
dejó de ser apasionado y bello
y dejó de ser arma — de ser el arma,
porque el voto dejó de ser del pueblo.

Dejó de ser del pueblo y no sucede,
y no sucedió nada, ¿pero nada?

De repente no sucede.
Nadie sabe nunca el tiempo
en que el pueblo va a cantar.
Mas canta aunque sea al final.
No porque no tenga el voto,
el pueblo, sólo por eso,  
no dejará de cantar,
ni va a dejar de ser pueblo.

Puede haber perdido el voto,
que era su arma y su poder.
Mas no perdió su deber
ni su derecho de pueblo,
que es tener siempre su arma
al alcance de la mano.

De canto y paz es el pueblo,
con arma para guardar
la alegría de su pan.
Y no siendo la del voto,
que le han quitado a traición,
otra ha de ser, y cual sea
no cuesta al pueblo saber,
nadie sabe nunca el tiempo
en que el pueblo ha de venir.

El pueblo sabe, no yo.
Sólo sé que es un deber,
sólo sé que es un derecho.
Ahora sí que es sagrado:
que cada cual tenga su arma
por si llega la ocasión
amparar, más que la vida,
la canción en nuestra vida,
para defender la llama
de libertad encendida
en lo hondo del corazón.

Cada cual tenga la suya,
cualquier arma, ni que sea
algo tan leve e inocente
como un poema que canta
voz de pueblo — un simple canto
de amor.
Mas de amor armado.

Que es el mismo amor. Pero ahora
que no hay voto, el  amor canta
en el tono que precise
siempre que sea en defensa
de su derecho de amar.

El pueblo, sólo por eso,
no dejará de cantar.

Río, 6 de febrero, 1966.


Thiago de Mello
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(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 07 Oct 2015, 08:22

.


De A Canção do Amor Armado, 1966 (continuación:


ESTRELA DE ESMERALDA E REBELDIA

Para o companheiro Joel Rufino dos Santos

Não quero fazer um poema.
Quero é acender uma estrela
para entreter a esperança
do Joel, um companheiro
que está preso pelo bom gosto
de pensar e de dizer,
de contar história nova
cujo crime insuportável
é ser antiga demais
e ser simplesmente a História.

É estrela feita de amor.
Por mais que raios lhe cresçam
desferindo rebeldia,
no seu bojo rolam rios
de ternura e de alegria.
Mas quem diria, Joel,
que um dia o amor desta pátria.
tivesse gosto de fel.

Sirva essa estrela de grito:
um grito de homem, que se ergue
como espada e como rosa.
Sirva de chuva e de sono
no escuro de tua cela,
onde não cabe nem chega
a canção da luz do dia.
Sirva de relva e de aurora
para rumo de meninos.
Sirva de baile e brinquedo,
mas sirva principalmente
de milícia de esmeraldas,
devassando luminosa
as forças turvas do medo.

Sirva assim de cidadela
que te defenda o milagre
de caminhar noite e dia
construindo a madrugada
e amanhecer começando
como a criança que amanhece
dentro do peito do homem.

Parece estrela encantada,
mas é feita de verdade
que nasce, rebrilha e cresce
entra a mão fatigada
e o coração defendido,
entre o pão que não dá
e a esperança que sobra.
Brilha essa estrela
entra a invenção exata do edifício
e os ombros enganados do operário,
entre a missão do pássaro contente
e os vácuos que a traição abre no vento.
Brilha essa estrela
entre o silêncio da fome,
quando punge,
e a alegria da foice,
quando corta.
Nasce e brilha essa estrela
entre o pavor da velhice
e o desamparo da infância,
entre a cinza nos ocos do salário
e a moeda em que se vende, além do mar,
os cantos subterrâneos deste chão.

Entre o sol e o solo,
entre a árvore e a madeira,
entre a sede e o vinho,
entre o cântico e a injustiça,
entre o charco e a amapola,
brilha essa estrela, Joel,
essa estrela que repousa
em tua fronte de negro.

Pode ser que o major diga que não.
Pode o major golpear teu rosto jovem,
erguer o punho torpe da impostura.
Mas contra a primavera dessa estrela
não poderá jamais nenhum major.


ESTRELLA DE ESMERALDA Y REBELDÍA

Para el compañero Joel Rufino de Santos

No quiero hacer un poema.
Quiero encender una estrella
para animar la esperanza
de Joel, un compañero
que está preso por el tino
de pensar y de decir,
de contar la nueva historia
cuyo intolerable crimen
es ser demasiado antigua
y ser simplemente Historia.

Es estrella hecha de amor.
Por más que le crezcan rayos
desprendiendo rebeldía,
en su interior fluyen ríos
de ternura y de alegría.
Mas quién diría, Joel,
que un día el amor de patria.
tuviese gusto de hiel.

Sirva esta estrella de grito:
grito de hombre, que se yergue
como espada y como rosa.
Sirva de lluvia y de sueño
en lo oscuro de tu celda,
donde no cabe ni llega
la canción de luz del día.
Sirva de hierba y de aurora
para senda de la infancia.
Sirva de baile y juguete,
mas sirva principalmente
de milicia de esmeraldas,
invadiendo luminosa
las turbias fuerzas del miedo.

Sirva así de ciudadela
que te defienda el milagro
de caminar noche y día
construyendo la alborada
y amanecer empezando
como el niño que amanece
dentro del pecho del hombre.

Parece estrella encantada,
pero está hecha de verdad
que nace, deslumbra y crece
entra la mano cansada
y el corazón protegido,
entre el pan que no se tiene
y la esperanza que sobra.
Brilla esa estrella
entre la invención exacta del edificio
y los engañados hombros del obrero,
entre la misión del pájaro feliz
y los vacíos que la traición abre en el viento.
Brilla esa estrella
entre el silencio del hambre,
cuando hiere,
y la alegría de la hoz,
cuando corta.
Nace y brilla esa estrella
entre el pavor de la vejez
y el desamparo de la infancia,
entre la ceniza en los huecos del salario
y la moneda en que se venden, allende el mar,
los cantos subterráneos de esta tierra.

Entre el sol y el suelo,
entre el árbol y la madera,
entre la sed y el vino,
entre el canto y la injusticia,
entre el charco y la amapola,
brilla esta estrella, Joel,
esta estrella que reposa
en tu frente de negro.

Puede ser que el mayor diga que no.
Puede el mayor golpear tu joven rostro,
alzar el torpe puño de la impostura.
Pero contra la primavera de esta estrella
no podrá jamás ningún mayor.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Miér 14 Oct 2015, 12:17

.



De A Canção do Amor Armado, 1966 (continuación:

INICIAÇÃO DO PRISIONEIRO

É preciso que Amor seja a primeira
palavra a ser gravada nesta cela.
Para servir-me agora e companheira
seja amanhã de quem precise dela

Não sei o que vai vir, mas se desprende
dessa palavra tanta claridão,
que com poder de povo me defende
e me mantém erguido o coração.

No muro sujo, Amor é uma alegria
que ninguém sabe, livre e luminosa
como as lanças de sol da rebeldia,
que é amor, é brasa e de repente é rosa.


INICIACIÓN DEL PRISIONERO

Es preciso que Amor sea la primera
palabra que yo grabe en esta celda.
Para servirme ahora y compañera
sea mañana de quien urja de ella

No sé lo que vendrá, mas se desprende
de esa palabra tanta claridad,
que con poder de pueblo me defiende
y me mantiene erguido en caridad.

En sucio muro, Amor es alegría
que nadie sabe, libre y luminosa
como rayo de sol de rebeldía,
que es amor, brasa y de repente rosa.


POEMA DA PRAÇA DESTERRADA

Em abril, certa noite estive perto
da esperança do povo erguido em canto.
Antes nunca jamais meu peito certo
esteve da alegria, mas o pranto

foi que desceu lavrando no deserto
da praça desterrada. O meu espanto
não foi de ver o coração coberto
pelo medo feroz, de turvo manto.

Mas de ver que ninguém amar sabia,
como quem ama a rosa namorada,
a pátria de repente degradada.

Ver que ninguém na rua uma canção
cantou de amor chamando à rebeldia
para o trabalho amargo da alegria.


POEMA DE LA PLAZA PROSCRITA

En abril, cierta noche estuve cerca
de la ilusión del pueblo alzado en canto.
Antes nunca jamás mi pecho cierto
estuvo del contento, sino el llanto

fue el que bajó cavando en el desierto
de la plaza proscrita. Mas mi espanto
no fue advertir el corazón cubierto
por el miedo feroz, de turbio manto.

Sino advertir que nadie amar sabía,
como quién ama la rosa enamorada,
la patria de repente degradada.

Ver que nadie en la calle una canción
cantó de amor llamando a rebeldía
para el trabajo amargo de alegría.


Thiago de Mello
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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Jue 15 Oct 2015, 13:02

.


De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975:

AINDA NÃO É O FIM

Escondo o medo e avanço. Devagar.
Ainda não é o fim. É bom andar,
mesmo de pernas bambas. Entre os álamos,
no vento anoitecido, ouço de novo
(com os mesmos ouvidos que escutaram
“Mata aqui mesmo?”) um riso de menina.
Estou quase canção, não vou morrer
agora, de mim mesmo, mal livrado
de recente e total morte de fogo.
A vida me reclama: a moça nua
me chama da janela, e nunca mais
me lembrarei sequer dos olhos dela.
Posso seguir andando como um homem
entre rosas e pombos e cabelos
que em prazo certo me devolverão
ao sonho que me queima o coração.
Muito perdi, mas amo o que sobrou.
Alguma dor, pungindo cristalina,
alguma estrela, um rosto de campina.
Com o que sobrou, avanço, devagar.
Se avançar é saber, lâmina ardendo
na flor do cerebelo, porque foi
que a alegria, a alegria começando
a se abrir, de repente teve fim.
Mas que avançar no chão ferido seja
também saber o que fazer de mim.


AÚN NO ES EL FIN

Escondo el miedo y avanzo. Despacio.
Aún no es el fin. Es bueno andar,
aún con piernas temblorosas. Entre álamos,
en el viento de la noche, oigo de nuevo
(con los mismos oídos que escucharon
“¿En la misma selva?”) una risa de niña.
Soy casi canción, no voy a morir
ahora, de mí mismo, apenas libre
de la reciente y total muerte de fuego.
La vida me reclama: la moza desnuda
me llama desde la ventana, y nunca
recordaré siquiera sus ojos.
Puedo seguir andando como un hombre
entre rosas y palomas y cabellos
que juntos me devolverán
al sueño que me quema el corazón.
Mucho perdí, pero amo lo que sobró.
Algún dolor, punzando cristalino,
alguna estrella, un rostro de campo.
Con lo que sobró, avanzo, despacio.
Si avanzar es saber, cuchilla ardiendo
en la flor del cerebro, por qué
la alegría, la alegría que empezaba
a abrirse, de repente se acabó.
Que avanzar herido por la tierra
sea también saber qué hacer de mí.


Thiago de Mello
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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Vie 16 Oct 2015, 05:29

.


De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975:

APRENDIZAGEM NO VENTO

O vendaval findou.
Agora é só o vento
soprando a sua ferocidade
mais fria do que a pele
enrijecida e azulada
dos operários fuzilados.

O vendaval findou.
Agora é só o vento cotidiano,
implacavelmente morno, hálito podre.
É com ele que se tem de aprender
a lição do revés, vida vivida.

Dos tantos que saíram,
poucos, muito poucos, se reencontrarão
um dia, tomara, naquilo que foram
ou que não puderam ser.
Por enquanto, a cordilheira transposta,
o que se alteia
é o desvario da boca,
é cada vez mais o muro
entre a boca e a mão.

Aos que sonhavam mesmo, vendo o claro,
e que puderam permanecer
no coração ardente da sombra,
cabe o labor maior da aprendizagem.
É aprender com tudo o que foi feito
e também com tudo que deixou de ser feito,
como rasgar o caminho da esperança
que lateja, que lateja,
na frágua da paciência operária.

O vendaval findou. Telhados ocos
não poderão servir de abrigo a pássaros.


APRENDIZAJE EN EL VIENTO

El vendaval acabó.
Sólo queda viento ahora
soplando su crueldad
más gélida que la piel
rígida y amoratada
del obrero fusilado.

El vendaval acabó.
Queda el viento habitual,
implacablemente tibio, podrido aliento.
Con él hemos de aprender
la lección de la derrota, vida vivida.

De todos los que se fueron,
pocos se reencontrarán, muy pocos,
un día, ¡ojalá!, con lo que fueron
o que no pudieron ser.
Por ahora, cruzada la cordillera,
lo que se ve
es la insania de la boca,
cada vez mas alto el muro
entre la boca y la mano.

A los que incluso soñaban, viendo aclarar,
y que pudieron quedarse
en el ardiente corazón de la sombra,
les corresponde la mayor labor de aprendizaje.
Aprender con todo lo que se hizo
y también con todo lo que se dejó de hacer,
como abrir el camino a la esperanza
que palpita, que palpita,
en la fragua de la paciencia obrera.

El vendaval acabó. Huecos tapiados
no podrán servir de abrigo a los pájaros.


Thiego de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Sáb 17 Oct 2015, 11:22

.


De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975:


CANTIGA PEQUENINA

A noite é linda, Isabella,
quando serve de acalanto
ao dia que vai nascer.
É feia a noite, Isabella,
quando a sombra esgarça a festa
do verão no amanhecer.
Estou no centro da noite:
comigo, na minha mão,
a canção da tua vida
me ensinando a caminhar
na mais clara direção
do homem: saber amar.


CANCIÓN PEQUEÑITA

La noche es linda, Isabel,
cuando es apta como nana
del día que va a nacer.
La noche es fea, Isabel,
cuando las sombras deshilan  
fiestas de verano al alba.
En medio estoy de la noche:
llevo conmigo, en mi mano,
la cantiga de tu vida
enseñándome a marchar
en el más diáfano rumbo
del hombre: saber amar.


É NATURAL, MAS FEDE

Tudo é muito natural. É como o mar
noturno, as ondas vão, as ondas vêm.
É como a cotidiana hipocrisia,
eu nem sei mais como se diz bom-dia.
É como o beija-flor querendo o sumo
da flor que entrega sem saber que dá.
É a gaivota planando, é natural,
o peixe que ela viu já foi-se embora,
desesperança alada, de perfil.

De frente é o olhar, que logo se desvia
da legião deserdada, é natural.
É a cascata descendo, é o girassol
humilde na esperança de uma luz
que lhe brinde o favor da poluição.
É tudo, tudo, muito natural.
A paloma cagando na cabeça
da princesa esculpida em solidão.
É como aquela antiga mão do índio
que eu vi tremendo na perfuratriz
num sovacão da mina boliviana.
É como a história natural das águas
que fazem dos rebojos o mau fim
dos homens que perseguem seringueiras,
destino duro do meu tio Joaquim.

É tudo natural na Venezuela:
o povo come ardências de óleo sujo
enquanto as autopistas te deslumbram
e forjas teorias on the rocks.
A solidariedade se transforma
em favor, os crimes em memória,
ninguém mais se comove e se acostuma
à dor da mordidura em pleno peito.
Quero voltar pro morro, é natural,
pois lá é que estão as curvas da chinela
da morena que um dia, fatigada,
queria mais, que eu fosse dentro dela,
como um rei, um brinquedo, uma agonia,
e então nós fomos juntos sendo a vida,
mas de repente a morte, é natural.

Tudo é tão natural, é como o céu
estrelado demais da minha terra
cobrindo o sonho opaco de um menino
— mordido de carapanã, caralho! —
que sequer sabe onde começa a fome.
As vozes do Salgueiro, na avenida,
porta-estandarte verde, me perguntam:
— E você sabe onde termina o céu?
E você sabe onde termina a terra?
E você sabe onde termina o mar?
Canto que não, naturalmente não.
Tenho muitos mistérios misturados,
curtidos em salmoura fedorenta.
Alguns serão matéria de mercado,
como o meu coração que, tantas vezes
exposto esteve em campos de amapolas,
mas nunca foi comprado, é natural.

Outros serão caterva de alçapões:
químico, turvo, o mundo me penetra
pelos poros mais podres, me rebelo,
não posso me entregar. Homem do Atlântico
pasto da luz latino-americana,
conheço a petroquímica ao reverso:
um fogo que se entrega à atmosfera,
fedento triste e inútil, enquanto hormônios,
enquanto pernas, enquanto fervores,
na solidão soturna das cidades,
na entressombra dourada das favelas,
se abraçam procurando a primavera
numa chama que nunca vai jamais
erguer a liberdade, é natural,
desse escuro porão, refúgio do homem,
mordido pelo sol do escorpião.


ES NATURAL, PERO HIEDE

Todo es muy natural. Es como el mar
nocturno, las olas van, las olas vienen.
Es como la hipocresía,
ni sé ya como se dice buenos días.
Es como el colibrí queriendo el néctar
de la flor que entrega sin saber que da.
Es la gaviota planeando, es natural,
aunque el pez que vio de soslayo
ya se fue, alada desesperanza.

Es la mirada de frente, que inmediatamente se desvía,
de la legión desheredada, es natural.
Es la cascada cayendo, es el girasol
humilde con la esperanza de una luz
que el favor de la polución le brinde.
Es todo, todo, muy natural.
La paloma cagando en la cabeza
de la princesa esculpida en soledad.
Es como aquella antigua mano del indio
que vi temblando en la taladradora
de una excavación en la mina boliviana.
Es como la historia natural de las aguas
que hacen de los remolinos el triste final
de los hombres que persiguen caucheras,
duro destino de mi tío Joaquín.

Es todo natural en Venezuela:
el pueblo come ardores de óleo sucio
mientras las autopistas te deslumbran
y forjas teorías on the rocks.
La solidaridad se transforma
en favor, los crímenes en memoria,
nadie se conmueve y se acostumbra
al dolor de la mordedura en pleno pecho.
Quiero volver para morir, es natural,
pues es allí donde están las curvas de la chinela
de la morena que un día, fatigada,
quería más, que yo la penetrara,
como un rey, un juguete, una agonía,
y entonces nos unimos alcanzando la vida,
pero de repente la muerte, es natural.

Todo es tan natural, es como el cielo
más estrellado de mi tierra
cubriendo el oscuro sueño de un niño
-picado de mosquitos, ¡cojones!-
que siquiera sabe donde comienza el hambre.
Las voces de Salgueiro, en la avenida,
portaestandarte verde, me preguntan:
— ¿Y usted sabe dónde acaba el cielo?
¿Y usted sabe dónde acaba la tierra?
¿Y usted sabe dónde acaba el mar?
Contesto que no, naturalmente.
Tengo muchos misterios mezclados,
curtidos en hedionda salmuera.
Algunos serán objeto de mercado,
como mi corazón que, tantas veces
estuvo expuesto en campos de amapolas,
pero nunca fue comprado, es natural.

Otros serán caterva de trampas:
químico, turbio, el mundo me penetra
por los poros más podridos, me rebelo,
no puedo entregarme. Hombre del Atlántico
pasto de la luz latinoamericana,
conozco la petroquímica por detrás:
un fuego que se entrega a la atmósfera,
hediendo triste e inútil, mientras hormonas,
mientras piernas, mientras fervores,
en la soledad taciturna de las ciudades,
en la media sombra dorada de las chabolas,
se abrazan buscando la primavera
en una llama que nunca jamás
va a elevar la libertad, es natural,
de ese oscuro sótano, refugio del hombre,
mordido por el sol del escorpión.


Thiago de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Dom 18 Oct 2015, 11:40

.


De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975:


É PRECISO FAZER ALGUMA COISA

Escrevo esta canção porque é preciso.
Se não a escrevo, falho com um pacto
que tenho abertamente com a vida.
E é preciso fazer alguma coisa
para ajudar o homem.
Mas agora.
Cada vez mais sozinho e mais feroz,
a ternura extraviada de si mesma,
o homem está perdido em seu caminho.
É preciso fazer alguma coisa
para ajudá-lo. Ainda é tempo.
É tempo.
Apesar do próprio homem, ainda é tempo.
Apesar dessa crosta que cultivas
com amianto e medo, ainda é tempo.
Apesar da reserva delicada
das toneladas cegas mas perfeitas
de TNT pousada sobre o centro
de cada coração — ainda é tempo.

No Brasil, lá na Angola, na Alemanha,
na ladeira mais triste da Bolívia,
nesta poeira que embaça a tua sombra,
na janela fechada, no mar alto,
no Próximo Oriente e no Distante,
na nova madrugada lusitana
e na avenida mais iluminada
de New Yoirk. No Cuzco desolado
e nas centrais atômicas atônitas,
em teu quarto e nas naves espaciais
— é preciso ajudá-lo.
Nas esquinas
onde se perde o amor publicamente,
nas cantigas guardadas no porão,
nas palavras escritas com acrílico,
quando fazes o amor para ti mesmo.
Na floresta amazônica, nas margens
do Sena e nos dois lados deste muro
que atravessa a esperança da cidade
onde encontrei o amor
— o homem está
ficando seco como um sapo seco
e a sua casa já se transformou
em apenas local de seu refúgio.

Lá na Alameda de Bernardo O′Higgins
e no sangue chileno que escorria
dos corpos dos obreiros fuzilados,
levados para a fossa em caminhões
pela ferocidade que aos domingos
sabe se ajoelhar e cantar salmos.
Lá na terra marcada como um boi
pela brasa voraz do latifúndio.

Dentro do riso torto que disfarça
a amargura da tua indiferença,
na mágica eletrônica dourada,
no milagre que acende os altos-fornos,
no desamor das mãos, das tuas mãos,
no engano diário, pão de cada noite,
o homem agora está, o homem autômato,
servo soturno do seu próprio mundo,
como um menino cego, só e ferido,
dentro da multidão.
Ainda é tempo.
Sei por que canto: se raspas o fundo
do poço antigo da tua esperança,
acharás restos de água que apodrece.
É preciso fazer alguma coisa,
livrá-lo dessa situação voraz
da engrenagem organizada e fria
que nos devora a todos a ternura,
a alegria de dar e receber,
o gosto de ser gente e de viver.

É preciso ajudar.
Porém primeiro,
para poder fazer o necessário,
é preciso ajudar-me, agora mesmo,
a ser capaz de amor, de ser um homem.
Eu que também me sei ferido e só,
mas aconchego este animal sonoro
que reina poderoso em meu peito.


ES PRECISO HACER ALGO

Escribo esta canción porque es preciso.
Si no la escribo, falto al pacto
que abiertamente tengo con la vida.
Y es preciso hacer algo
para ayudar al hombre.
Pero ya.
Cada vez más solo y más feroz,
extraviada de sí misma la ternura,
el hombre está perdido en su camino.
Es preciso hacer algo
para ayudarlo. Aún es tiempo.
Es tiempo.
A pesar del propio hombre, aún es tiempo.
A pesar de esa costra que cultivas
con amianto y miedo, aún es tiempo.
A pesar de la delicada reserva
de las ciegas pero perfectas toneladas
de TNT puestas sobre el centro
de cada corazón — aún es tiempo.

En Brasil, allá en Angola, en Alemania,
en la ladera más triste de Bolivia,
en la polvareda que levanta sombra,
en la ventana cerrada, en la alta mar,
en el Próximo Oriente y en el Lejano,
en la nueva madrugada lusitana
y en la avenida más iluminada
de New York. En el Cuzco desolado
y en las centrales atómicas atónitas,
en tu cuarto y en las naves espaciales
— es preciso ayudarlo.
En las esquinas
donde se pierde públicamente el amor,
en las canciones guardadas en el sótano,
en las palabras escritas con acrílico,
cuando te haces el amor a ti mismo.
En la selva amazónica, en las orillas
del Sena y en los dos lados de este muro
que atraviesa la esperanza de la ciudad
donde encontré el amor
— el hombre se está
quedando seco como un sapo seco
y su casa se transformó ya
en sólo su lugar de refugio.

Allá en la Alameda de Bernardo O'Higgins
y en la sangre chilena que escurría
de los cuerpos de los obreros fusilados,
llevados a la fosa en camiones
por la ferocidad que los domingos
sabe arrodillarse y cantar salmos.
Allá en la tierra marcada como un buey
por la brasa voraz del latifundio.

Dentro de la risa tonta que disfraza
la amargura de tu indiferencia,
en la mágica electrónica dorada,
en el milagro que enciende los altos hornos,
en el desamor de las manos, de tus manos,
en el diario engaño, pan de cada noche,
está ahora el hombre, el hombre autómata,
triste siervo de su propio mundo,
como un niño ciego, solo y herido,
dentro de la multitud.
Aún es tiempo.
Sé por qué canto: si rascas el fondo
del viejo pozo de tu esperanza,
hallarás restos de agua que se pudre.
Es preciso hacer alguna cosa,
librarlo de esa voraz situación,
del engranaje organizado y frío
que nos devora a todos la ternura,
la alegría de dar y recibir,
el gusto de ser persona y de vivir.

Es preciso ayudar.
Sin embargo, primero,
para poder hacer lo necesario,
es preciso ayudarme, ahora mismo,
a ser capaz de amar, de ser un hombre.
Yo que me sé también herido y sólo,
pero acojo este animal sonoro
que reina poderoso en mi pecho.


Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

Mensaje por Pedro Casas Serra el Lun 19 Oct 2015, 11:36

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De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975:


MORMAÇO DE PRIMAVERA

Entre chuva e chuva, o mormaço.
A luz que nos entrega o dia
não dá ainda para distinguir
o sujo do encardido,
o fugaz, do provisório.
A própria luz é molhada.
De tão baça, não me deixa
sequer enxergar o fundo
dos olhos claros da mulher amada.

Mas é com esta luz mesmo,
difusa e dolorida,
que é preciso encontrar as cores certas
para poder trabalhar a Primavera.


BOCHORNO DE PRIMAVERA

Entre lluvia y lluvia, el bochorno.
La luz que nos entrega el día
no permite distinguir aún
lo sucio de lo manchado,
lo fugaz, de lo provisional.
La misma luz está mojada.
De tan mate, no me permite
siquiera observar el fondo
de los ojos claros de la mujer amada.

Pero incluso con esta luz,
difusa y dolorida,
es preciso encontrar los colores correctos
para poder trabajar en Primavera.


NÃO APRENDO A LIÇÃO

A lição de conviver,
senão de sobreviver
no mundo feroz dos homens,
me ensina que não convém
permitir que o tempo injusto
e a vida iníqua me impeçam
de dormir tranquilamente.
Pois sucede que não durmo.

Frente à verdade ferida
pelos guardiães da injustiça,
ao escárnio da opulência
e o poderio dourado
cujo esplendor se alimenta
da fome dos humilhados,
o melhor é acostumar-se,
o mundo foi sempre assim.
Contudo, não me acostumo.

A lição persiste sábia:
convém cabeça, cuidado,
que as engrenagens esmagam
o sonho que não se submete.
E que a razão prevaleça
vigilante e não conceda
espaços para a emoção.
Perante a vida ofendida
não vale a indignação.
Complexas são as causas
do desamparo do povo.
Mas não aprendo a lição.
Concedo que me comovo.


NO APRENDO LA LECCIÓN

La lección de convivir,
sino de sobrevivir
en el mundo cruel del hombre,
me enseña que no conviene
permitir que el tiempo injusto
y la vida inicua impida
que duerma tranquilamente.
Pues sucede que no duermo.

Frente a la verdad herida
por guardianes de injusticia,
la afrenta de la opulencia
y el poderío dorado
cuyo esplendor se alimenta
del hambre del humillado,
es mejor acostumbrarse,
el mundo fue siempre así.
Pero, yo no me acostumbro.

La lección insiste sabia:
falta cabeza, cuidado,
que los engranajes chafan
el sueño que no claudica.
Y que la razón se imponga
vigilante y no conceda
lugar para la emoción.
Ante la vida ofendida
no vale la indignación.
Complejos son los motivos
del desamparo del pueblo.
Mas no me sé la lección.
Admito que me conmuevo.


Thiago de Mello
(Versiones de Pedro Casas Serra)


(continuará)


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Re: LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE ( THIAGO DE MELLO)

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