Aires de Libertad

www.airesdelibertad.com

Leer, responder, comentar, asegura la integridad del espacio que compartes, gracias por elegirnos y participar

Nuevo Usuario

Foro Aires de Libertad le da la bienvenida a:

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 744568 mensajes en 37946 argumentos.

Tenemos 1321 miembros registrados.

El último usuario registrado es Engel

Clik Boton derecho y elige abrir en pestaña nueva- DICC. R.A.E

¿Quién está en línea?

En total hay 24 usuarios en línea: 6 Registrados, 1 Ocultos y 17 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Catalina de Alvarado, cecilia gargantini, Chambonnet Gallardo, javier eguílaz, Ramón Carballal, Walter Faila


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 92 el Mar 16 Mayo 2017, 23:10.

Agosto 2018

LunMarMiérJueVieSábDom
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Calendario Calendario

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Galería


UN CLICK AYUDA AL FORO EN LOS MOTORES DE BÚSQUEDA



Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

JOSÉ LUÍS HIDALGO

Comparte
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Mar 26 Nov 2013, 02:45

La tercera parte, pues, del libro Los muertos, contiene 11 poemas: Desde Ahora que ya estoy solo hasta Oración en silencio, que acabamos de poner. Usa versos alejandrinos ("Ahora que ya estoy solo"; "¿Por qué voy a llorarme?"); endecasílabos ("Dios en la primavera"; "Pregunta"; "Me miras"; "Polvo de mi ruina"; "Hombre soy"; "Huida" - un bellísimo poema que a continuación bajaré- y "Oración en silencio"); heptasílabos ("Dios en la piedra" y "Manos que te buscan").
Preguntas y escasa respuestas; dudas que atormentan... Y sólo son capaces de liberar a través del propio verso:

"HUIDA

¿A qué rincón, Señor, de aquella noche,
huiste, cuando el sueño me apresaba
y no tenías ya mi corazón
para afilar en piedra tu guadaña?

¿A qué rincón te fuiste -dime, dime-,
si mis ojos cerrados no miraban
tu cruel existir y era mi sueño
como una muerte tuya ya lograda? " ( José Luís Hidalgo. Los muertos)


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Lluvia Abril
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 27329
Fecha de inscripción : 17/04/2011

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Lluvia Abril el Mar 26 Nov 2013, 06:57

Este abril

Cómo llegas, abril, con qué delgada
planta de junco pisas en la arena.
Un delirio de luz en cada vena
y una gota de azul en la pisada.

Una gota de azul, la delicada
inundación de amor ceñida y plena,
una esbelta delicia que encadena
de inabarcable aroma desbordada.

Algo en mí, que no es mío, se levanta
surtidor de imposibles sensaciones,
canta tu dicha y mi delicia canta.

Y la honda transparencia de tenerte
en la alta alegría que me impones
vencedor cada día de la muerte.


Como un pájaro herido

Como un pájaro herido
venía tu tristeza,
sus pobres alas mustias
sosteniéndote el alma.

Había un aire azul
con un cielo sin fondo
para volar...

Y el pájaro
leve de tu tristeza
voló a mi corazón
¡porqué tú me querías!


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Ama sin medida, sin límite,
sin complejo, sin permiso,
sin coraje, sin consejo, sin duda,
sin precio, sin cura, sin nada.
No tengas miedo de amar,
verterás lágrimas con amor o sin él.

Chavela Vargas
avatar
cecilia gargantini
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 27158
Fecha de inscripción : 25/04/2009
Edad : 64
Localización : buenos aires

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por cecilia gargantini el Jue 28 Nov 2013, 17:43

Qué lindos versos!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Muchas gracias Pascual y Lluvia.
Besitosssssssssssssss muchos
avatar
Lluvia Abril
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 27329
Fecha de inscripción : 17/04/2011

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Lluvia Abril el Vie 29 Nov 2013, 05:48

Hoguera de amor


Este día que viene a mis labios
esgrimiendo su zumo de oro,
moja el alma en su triste belleza,
y la embriaga de sueños remotos.

Todo acaba en su luz amarilla.
Los recuerdos se borran, y de otro
me parecen las manos que tocan,
me parecen las cosas que lloro.

No pensar en las hojas que sufren
y olvidar el dolor de sus troncos.
No saber si las nubes que nacen
vuelven ya de un oscuro retorno...

Mas sentir en el pecho, encendida
por el viento que trae el otoño,
una hoguera de fuego que, alegre,
quema el mundo con un amor loco.





Acércate

Poema corto


Acércate. Más, más,
hasta palpar mis sueños.
No, todavía no...
Aún más y más, sin miedo:
como el agua del mar
a su fondo de cieno,
como se acerca a Dios
todo el azul del cielo.

Como me acerco a ti
cuando digo: te quiero.


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Ama sin medida, sin límite,
sin complejo, sin permiso,
sin coraje, sin consejo, sin duda,
sin precio, sin cura, sin nada.
No tengas miedo de amar,
verterás lágrimas con amor o sin él.

Chavela Vargas
avatar
Maria Lua
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 40856
Fecha de inscripción : 12/04/2009
Localización : Nova Friburgo / RJ / Brasil

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Maria Lua el Vie 29 Nov 2013, 07:05

Gracias a todos los compañeros que
están leyendo, participando...
Estoy con algunos problemas
y muy poco puedo hacer... por unos días...
Besos, amigos
Maria Lua


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Te encuentro
tus huellas son tatuajes en mi corazón
intensas e inmensas
como el vino de la pasión
y la rosa roja del amor
eternas y etereas
como los sortilegios de una Luna Creciente...


Maria Lua
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Vie 29 Nov 2013, 16:49

Bueno, María, Lluvia, Cecilia...Gracias por animar este espacio. Estaba diseccionando - quizás como un cirujano sin mucha experiencia- el libro de Los muertos. Continuaré luego con esa tarea. Cuano tenga disponible y operativo el nuevo ordenador -ya lo tengo en casa-. Pero ahora quisiera poner un poema del libro Los animales. El poema es "CABALLO". Yo lo conocía a través de la Antología CUATRO POETAS DE HOY ( José Luís Hidalgo, José Hierro, Blas de Otero y Gabriel Celaya). Pero hace unos días fui a la librería y me prometieron conseguirme el Libro de Los Animales. Una maravilla que me ha costado un precio bastante módico: Introducción de  Pepe Hierro y dibujos de un íntimo amigo de José Luís , Ricardo Zamorano, que ilustra cada uno de los animales del libro en una suerte de simbiosis excepcional.  Bueno (reitero): un regalo que me he hecho.
 
"Caballo, siempre hijo, nieto de caballos,
padre de dulces potros engendrados en vientres
y engendradores de engendradores en un tiempo sin mí
cuando mi corazón sea un astro perdido.
 
Hermosa bestia dura, la antigua tierra pisas
como si el viejo Dios para ti la creara,(1)
porque eres vida ardiente y párpado vibrante
que brillas como un mátigo(2) contra los verdes céspedes.
 
Se escucha en el silencio tu sangre rumorosa
como un mar armonioso que por dentro cantara
y en la noche del mundo tu relincho se eleva
como un cálido chorro que a las estrellas quema.
 
Como piedra instantanea paraliza tu cuerpo
un rumor de raíces que en la tierra se hunden...
¡Pero de pronto escapas!, bajo la luna roja
huyes como una lanza pisándote la sombra
que sobre la llanura se posa como un ala
mientras se enorgullece la humilde yerba fina
de tu seca pisada tan firme como el trueno.
 
Caballo, siempre hijo, nieto de caballos,
padre de dulces potros engendrados en vientres
y engendradores de engendradores en un tiempo sin mí
cuando mi corazós sea un astro perdido" (José Luís Hidalgo. Los Animales. Ed.- La Palma, Madrid, 1997).
 
(1) En la introducción al libro José Hierro hace una reflexión sobre este verso. Dice: "Invito al lector a que penetre en este zoo fantástico a lomos del primer poema: "caballo". Es un animal castrado por el censor de turno de aquellos años. Porque el poeta, en la versión original, citó, entre las excelencias del caballo, el hecho de que hablase "a Dios como a un hermano". Y corrigió el verso nefando: " como si el viejo Dios para sí la creara". Menos mal que el censor no tachó este verso, habida cuenta de que Dios no es viejo ni nuevo, sino eterno, sin tiempo".
 
(2) La palabra "mátigo" no existe en el DRAE; al menos en la edición Vigésima primera que es la que yo uso. En la Antología, que he señalado anteriormente, se usa la palabra "látigo" ( " que brillas como un látigo contra los verdes céspedes"). Bien, esto debe ser así porque el editor de la Antología piense en la relación del látigo con el caballo. No obstante, creemos que, originariamente, la palabra podría ser perfectamente "mático" - una suerte de planta que crece en los campos de América, reluciente entre el césped.


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Sáb 30 Nov 2013, 01:48

Y sigo con "Los animales" - es mi caos, ya terminaré "Los muertos"-:

"GALLO

El gallo rojo que al parirse el día
alza violentamente su cresta breve como una herida
escupe sobre el cielo esa nube de sangre
que luego los poetas en sus poemas cantan.

Olvida los poetas y canta como siempre,
abre como un otoño tu gran pico amarillo,
tu duro pico hermano del espolón triunfante
que de la piedra arranca su corazón de hueso.

Despierta así, gritando, sin que nadie te estorbe,
desperezando el día de somnolientos ojos,
cansado de esta noche en que los hombres, tristes,
contemplaban la luna como un dios olvidado.

Canta, canta y olvídame aunque te estoy cantando
ronco poeta humano que no puede entenderte.
Canta sin miedo, libre, sin ritmo y sin palabras
mientras se funde el día en su celeste fragua."

- - - - - oooOooo - - - - -

"CONEJO

Este pálpito es solamente una piel escuchando
un pretexto cualquiera para la sorpresa.
Un dolor invisible va endulzando sus ojos
donde una verde yerba
tiembla..."

- - - - - oooOooo - - - - -

"TORTUGA

Los siglos ponen huevos sobre u lentitud,
en la dura corteza donde la luz se para,
y el día retrocede igual que ante una cueva,
donde se encierra el tiempo lleno de caracoles.

Pero otra vez los siglos
pasan poniendo huevos sobre su lentitud".

( Los tres poemas anteriores de :"Los Animales". José Luís Hidalgo, Ediciones La Palma. Madrid 1997).


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Lluvia Abril
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 27329
Fecha de inscripción : 17/04/2011

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Lluvia Abril el Sáb 30 Nov 2013, 03:54

Pascual,siempre excelente tu trabajo,y sigo leyendo y rebuscando .Gracias a todos y aquí dejo algo más de lo que encontré.

PRESENCIA

Estabas aquí, detrás
¡y yo te estaba notando!
No te veía.
No me dijo nadie nada.
No te vi ni en ojos ni en espejos.
Ni gritos de sol o luna
me lo dijeron.

Te marchaste.
- yo sin verte- pero sabiéndolo.
Tu cuerpo, sin forma ya,
se desmayó en el Espacio.
Tu marcha fue menos dura
- noté tu ausencia, de pronto -
en el aire.
Pero tu cuerpo ausente
- sin verlo- aún lo tengo.


ALBA

¡Qué brisa se despertó
en la madrugada pálida!
¡Que asesinato de sombras
ante las luces del alba!

El gallo cantó a la aurora
una diana despeinada
mientras palacios de luz
despacio, se derrumbaban
y el aire se iba poblando
de gritos y puñaladas.
Por el viento se perdían
galopes de largas patas,
suspiros de lejanías
en luces, finales, blancas.
El cielo como un gran cofre
se fue poblando de plata.
Las claridades del día
en arcos de tensa palma
iban sacando a la noche
de su destierro de escarcha.

JOSE LUIS HIDALGO



DESPERTAR

Despierto. Veo luz.
Así ya soy. ¡Me siento
aquí tan nuevo y uno!
Completo soy, entero.

¡Dios mio, qué de rosas!
Mis limites comprendo...
Tactos dormidos suben
a flor de carne, cierto.

Volverme a mi, así...
¡Mi soledad de dentro!
No sé...Dudo...Respiro...
¡Mis ojos tan abiertos!

Mi dolor en la Ausencia
viene con alas. Tengo
ganado el mundo
¡Que frio ya presiento!

Quedarme como un río
tendido, largo, cuerpo...
En tránsitos de ausencias
en gritos y en destellos.

¡Cerraos ya, mis ojos!
¡Abríos en el sueño!
¡Dulzura del no ser!
¡Nostalgia de estar muerto!

Comprendeme tú ahora,
brisa campestre, viento.
¡Recuerdame las formas
y ábreme tus espejos!

JOSE LUIS HIDALGO


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Ama sin medida, sin límite,
sin complejo, sin permiso,
sin coraje, sin consejo, sin duda,
sin precio, sin cura, sin nada.
No tengas miedo de amar,
verterás lágrimas con amor o sin él.

Chavela Vargas
avatar
Lluvia Abril
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 27329
Fecha de inscripción : 17/04/2011

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Lluvia Abril el Sáb 30 Nov 2013, 04:02

NANAS

Y NO TE QUERRÁN LOS ÁNGELES


...Y no te querrán los ángeles
si continuas llorando.
No bajaran cuando duermas
a limpiarte los zapatos.

Mañana por la mañana
subirá el sol a lo alto
y tu saldrás a la calle
con los zapatos manchados...


NO TENGAS MIEDO AL RUIDO

No tengas miedo al ruido
que se oye fuera,
es el viento que corre
sobre la hierba.

No tengas miedo al viento
que él es tu amigo,
el Viento Sur es bueno
para los niños.

Y cuando venga el día
saldrás al campo
y jugaras con el viento
sobre los prados.


OYE, HIJO MIO, OYE

Oye, hijo mio, oye
oye la nana.

Te llenaré la cuna
de rosas blancas
que así vendrán los ángeles
de lindas alas.

Te compraré un caballo
de crines blancas
para llevarte al río
a ver las aguas.

Te alcanzaré la luna,
la luna blanca,
para que cuando duermas
bese tu cara...

Ya te canté la nana
duérmete ya;
si no las rosas
se mustiaran.

Si no el caballito
se marchará
y ya la luna
no te querrá...

Duérmete, duérmete,
duérmete ya.
Eha...Eha.. aaa...


QUE ES LA NOCHE DE REYES

Que es la noche de Reyes
duérmete pronto,
ya se oyen sus caballos
bajo los chopos.

Duérmete, hijo, duerme
cierra los ojos
que si te ven despierto
por ser curioso
tus zapatos, al alba
estarán solos.

Duérmete, hijo, duerme
cierra los ojos
que están los Reyes Magos
bajo los chopos.


YO TENGO UN LAZO AZUL

Yo tengo un lazo azul
todo de seda.
Mamá me lo compró
en una tienda.

Yo tengo una flor blanca
toda de raso.
Papá me la cogió
al ir al campo.

El agua me ha deshecho
la flor y el lazo.
¡Yo lloro por la flor,
la flor del campo!


CANTEMOS A LAS FLORES

Cantemos a las flores
que hay sobre la hierba,
ya el sol nos ha traído
toda la primavera.

Mi falda corre,
tu lazo vuela,
las niñas guapas
que den la vuelta...

¡La dimos todas!
Las niñas buenas
jugando al corro
ninguna es fea.

Cantemos a las flores
que hay sobre la hierba,
ya el sol nos ha traído
la primavera.

¡Que gire, que gire,
que gire la rueda!...


LA FEA

Con los rayos de la luna
te estoy tejiendo una falda.
Con los relumbres del río
voy a limpiar tus sandalias.
El corpiño te lo haré
con las flores de la acacia.

Si los mozos no te miran
cuando vayas a la plaza,
no salgas mas a la calle
y enciérrate bien en casa.

jose luis hidalgo.

nanas escritas en 1937 y publicadas en edición póstuma en 1951.


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Ama sin medida, sin límite,
sin complejo, sin permiso,
sin coraje, sin consejo, sin duda,
sin precio, sin cura, sin nada.
No tengas miedo de amar,
verterás lágrimas con amor o sin él.

Chavela Vargas
avatar
Lluvia Abril
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 27329
Fecha de inscripción : 17/04/2011

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Lluvia Abril el Sáb 30 Nov 2013, 04:16

LA SOMBRA DE LAS SOMBRAS

Esas sombras de los túneles que no han llorado nunca.
Esas sombras que no hizo la luz,
que nadie vio moverse,
que solo conocen el gemido de los ferrocarriles.
Esas sombras tan tristes,
tan lejanas al aire.
Alli donde las piedras manan agua,
donde los lagartos nacen ciegos
por el peso de las montañas.
Allí, donde es menester
que las sombras devoren las llamas de los candiles
para poder mantenerse.
Allí, donde los ojos se enfrían
como un carbón apagado
caído en un charco de llanto.
Allí, donde hay arañas y pájaros enterrados
que se alimentan
de luces asesinadas.
Allí habitaba.
Allí estaba aquella sombra de las sombras.


NECESARIO

Siento ya en las venas la soledad de los mares en calma,
el grito destemplado de las horas,
de los cielos vacíos,
y de los témpanos que el frío heló como navajas.

El aire tiene grietas y pequeños resquicios.
Las esquinas perdieron hasta sus ángulos rectos,
sus silencios y calmas,
los sueños en espera de últimos despojos.
La sangre ya es un coágulo de oscuro y viejo vidrio
que nunca se derrama
pero que ya se ha perdido,
que ya se ha perdido.

No veo la luz por ninguna parte,
no puedo mover
ni los ojos al blanco,
ni las piernas,
ni aún las manos, aunque el aire está solo;
pero, sin embargo, sé que no estoy dormido
y que la tierra no me llama para darme gusanos.
Que mi cuerpo aun es mio,
aunque mi alma reposa en un refugio ausente.
Siento que una gota de fuego
enciende mi garganta,
mis oídos tan sordos,
mi pecho torturado
y mi sien de hombre libre.

Ya me he ahogado bastante en el perfil de las cosas,
pero ahora hasta el cielo me resulta pequeño,
me aprieta los parpados
y me dice palabras por dentro de los huesos.

Venid, amigos, venid
y decidme el nombre de estos astros apagados
que siento ya en la boca,
de este agua subterránea que busca su salida
por mis ojos sin llanto.

Decídmelo todo:
Que hiera el eco de vuestros gritos
mi pecho torturado,
mis oídos tan sordos,
mi sien de hombre libre.
Decídmelo todo, porque necesito saberlo.
Decidme quien me llama quemándose los labios,
doblándose los dientes,
abriéndose la garganta.
De quien es esa voz que me llama sin habla
desde el fondo de los mares,
desde el fondo del vientre de todas las montañas,
de todos los mundos,
de todo el Universo.

Decídmelo, porque necesito saberlo.



LA SOMBRA SIN ECO


Emparedada en el yeso
tan quieta estaba y tan fría
que creí que ya era muerta.
Le pregunté,
yo le dije....
Pero no me contestaba.
Le derrumbé en la cintura
las piedras de las ciudades.
Quise cortarle el silencio
con hachas hechas de aire.
Pero nada.
Le pregunté, le preguntaron:
en las esquinas del viento
mil vírgenes desnudas,
debajo de las piedras
mil ángeles celestes.
Paisajes, vientos y nieblas
le preguntaban.
Pero ella estaba muda,
no pudo decirnos nada.
(Nieves frías y calientes
en la soledad lloraban
largos sueños sin respuesta
con las cortinas echadas).


LA SOMBRA ASESINADA

Estoy guardando esta sombra asesinada
con una herida viva en la garganta.
No espero a nadie que me ayude
a buscar el cuerpo de esta sombra,
de esta sombra que yo no sé quien ha matado.
Con puñales de frío
la han clavado en el suelo.
Le han sorbido la sangre
no sé qué pulpos negros.
Soy el custodio de esta sombra,
de esta luz muerta sin penumbra,
muerta por alguien. Muerta.



LA SOMBRA DE LOS HIELOS

Aquella sombra enfriada que lloraba por los mares del Norte
su tentativa de medusa fracasada,
su anhelo de ver
el vientre de las ballenas,
de vivir en la punta de los arpones.
Aquella sombra que fue siempre navaja cortante,
que no esperó del aire aquellas luces pálidas,
que no supo alimentarse
nada mas que de osos celestes
y de huesos triturados sin ansia.
Si. Tuvo que escuchar algún día
las canciones de los barcos de aceite
que imitaban las novelas de Julio Verne.
Tuvo que notar
porqué los mares de níquel
no son igual que los demás mares.
Pero nunca quiso doblarse al peso de los perros.

¡Triste sombra de los hielos!


EL SUICIDIO DE LA SOMBRA

Hubieran sido necesarios catalejos
para buscar su cuerpo.

Andaba errante y sin sueño
por dentro de las paredes.
No pudo pararse en nada.
Llevaba encima del aire
dos manos ensangrentadas.
Los hierros y las piedras
le quemaban la lengua.
El viento y la tierra
le agrietaba los ojos.
Los ruidos de las ciudades,
el llanto de los niños
le desdoblaba los oídos.
Un día se ahogó en el mar
con un pájaro muerto al cuello.

JOSE LUIS HIDALGO


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Ama sin medida, sin límite,
sin complejo, sin permiso,
sin coraje, sin consejo, sin duda,
sin precio, sin cura, sin nada.
No tengas miedo de amar,
verterás lágrimas con amor o sin él.

Chavela Vargas
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Sáb 30 Nov 2013, 05:23

La cuarta y última parte de "Los muertos" contiene 13 poemas. La mayor parte de esos poemas escritos con eneasílabos y endecasílabos. En el primero de ellos "Tristeza", Inmaculada hace la siguiente anotación:

"En esta parte se vuelve hacia su vida y en ella se debate en su tristeza".

El último poema del libro "Los muertos" es "Belleza", e Inmaculada anota : "El poeta sigue dudando de la existencia de Dios".

La edición que yo tengo del libro contiene, sin embargo, un "APÉNDICE" que contiene los siguientes poemas ( la mayoría en verso libre) :
"Penetra"; "De espaldas a este mar"; "No, no era posible..."; "Están todos..."; "Este amor"; "LOS MUERTOS"; "Te estoy esperando" y "Ültimo poema". Y el editor justifica la inclusión de cada uno de los libros en una suerte de introducción a este "Apendice". Luego expondremos esta introducción. Pero el poema "Los muertos" , no está incluído, por tanto, en la primera edición del libro del mismo nombre.
Para reafirmar que este libro no deja indiferente a quien lo ha leído basten estas palabras del prólogo de José Hierro a "Los animales":

"Son sus poemas sombriamente superrealistas los que se consideran más personales y logrados. Pero el irracionalismo está en baja. La poesía joven apunta a la realidad, a lo humano, bien desde el conformismo garcilasista, bien desde la poesía críica que ya se insinúa. Además, Hidalgo, OBSESIONADO POR LA MUERTE, ATORMENTADO POR LA DESOLACIÓN Y LA TRAGEDIA QUE PRESIDEN AQUEL MOMENTO ESPAÑOL, rechaza la poesía de evasión, aunque la evasión -superrealismo- sea hacia lo hondo. Surge en él la idea de un libro sobre la muerte, sobre los muertos. Así surge el primero de los cuatro cantos de que constará esa crónica sombría. Pero la obra, con la estructura imaginada, no llegará a su fin.. La poesía ve más que el poeta, y el libro sobre los muertos, surgirá como una pesadilla, más tarde. Serán poemas breves. Tan intensos que -soy testigo- cuando el poeta los escuche, poco antes de su muerte física, confesará casi con horror que no puede oportar su audición o su lectura, pues le están descubriendo lo que él no sospechaba al escribirlos". ( José Hierro. Prólogo del libro "Los Animales". Ed. La Palma. Madrid 1997)
(Subrayado, mío).


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
cecilia gargantini
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 27158
Fecha de inscripción : 25/04/2009
Edad : 64
Localización : buenos aires

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por cecilia gargantini el Sáb 30 Nov 2013, 12:14

Gracias, queridos Pascual y Lluvia, por darnos tanto!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Besitosssssssssssss miles para cada uno
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Sáb 30 Nov 2013, 13:48

Ya con el nuevo ordenador Cecilia espero que todo sea más fácil. Terminaré durante esta semana con José Luís Hidalgo ( si a Lluvia y a María les parece) y retomaré Luís Cernuda. Hay muchas cosas que se pueden decir todavía de él. Y tuve que dejarlo cuando se me rompió el otro ordenador. Besos ( estoy ordenando libros. Y me han salido todos los que tengo tuyos. Cuatro en total. Volveré a leerlos, despacio, como mereces. Y te comentaré).


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Leo Galea

Cantidad de envíos : 391
Fecha de inscripción : 18/10/2013

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Leo Galea el Sáb 30 Nov 2013, 15:40

Excelente la discusión, compañero. No conocía al poeta, pero con tantas aportaciones espero conocelo mejor. Se agradecen estas cosas, aprender de otros es lo que cuenta. Un abrazo.
avatar
Pilar Molina

Cantidad de envíos : 2811
Fecha de inscripción : 18/10/2013
Edad : 46
Localización : Valencia

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pilar Molina el Sáb 30 Nov 2013, 15:53

Una muy interesante discusión compañero, nunca había leído poemas de José Luís Hidalgo, ha sido un placer pasearme por sus versos. Saludos cordiales.
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Sáb 30 Nov 2013, 17:07

Bien, Leo y Pilar. Os gradecemos vuestro paso por aquí. La verdad es que resulta imposible conocerlo todo. Pero para que tengáis un punto de referencia, José Luís sería junto a José Hierro, Gabriel Celaya y Blas de Otero uno de los puntos de referencia de la poesía de postguerra en España. Por supuesto que hay otros; pero estos, insisto, son los puntos de referencia. Ocurre, sin embargo, que tal como se ha expuesto en la reseña biográfica José Luís muere pronto. Por ello su poesía es poco difundida. Sus valores, sin embargo, están ahí. Y queremos dejar constancia de ello.
Insisto, gracias por vuestra presencia.


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Lluvia Abril
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 27329
Fecha de inscripción : 17/04/2011

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Lluvia Abril el Dom 01 Dic 2013, 04:56

Gracias Pascual por todo lo que das y me parece bien que retomes a Luis Cernuda.De todas maneras aún sigo leyendo por aquí.Hay mucho y bueno.

Besos.


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Ama sin medida, sin límite,
sin complejo, sin permiso,
sin coraje, sin consejo, sin duda,
sin precio, sin cura, sin nada.
No tengas miedo de amar,
verterás lágrimas con amor o sin él.

Chavela Vargas
avatar
Maria Lua
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 40856
Fecha de inscripción : 12/04/2009
Localización : Nova Friburgo / RJ / Brasil

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Maria Lua el Lun 02 Dic 2013, 06:49

Amigo Pascual , ya está
de nuevo...


_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Te encuentro
tus huellas son tatuajes en mi corazón
intensas e inmensas
como el vino de la pasión
y la rosa roja del amor
eternas y etereas
como los sortilegios de una Luna Creciente...


Maria Lua
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Lun 02 Dic 2013, 13:40

Y continuando - para finalizar esta exposición- con el APÉNDICE que hemos mencionado, en el libro Los muertos que yo tengo hay una suerte de Introducción al mismo; una serie de notas aclaratorias sobre la razón que justifica que dichos poemas estén en el libro. Literalmente dice :

"Se recogen en éste apéndice algunos poemas que no se incluyen en el libro Los muertos, y que en cierto modo le pertenecen. Son los siguientes:

"Penetra". Poema fechado en Valencia, 1943, publicado en "Índice de Artes y Letras", Madrid, 1950, y en "Cuatro poetas de hoy", Madrid, Taurus, tercera edición, 1966(1). En este poema todavía con la estructura y gran parte del sentimiento poético de los que constituyen el libro Raíz, hay ya mucho de lo que forma el espíritu de Los muertos: lo más fácilmente visible, el árbol y la presencia de la muerte del propio poeta.

"De espaldas a este mar...". Primer fragmento que da Ricardo Blasco como posible iniciación del ciclo de poemas que sería su último libro.

"No. No era posible". Fragmentos dados por Ricardo Blasco de poemas que no llegaron al libro y en los que ya "Hidalgo se buscaba para encontrar la cantera cierta de su tema".

"Están todos...". Poema del que damos autógrafo en otro lugar de este libro y cuya vinculación a Los muertos no es necesario aclarar. Lo publicó por primera vez Leopoldo Rodríguez Alcalde en su biografía de José Luís Hidalgo. También en "Cuatro poetas de hoy". El texto que damos aparece por primera vez con la pureza del original (2).

"Este amor". Publicado en Proel, 5-6. agosto-septiembre 1944.

"A mi madre muerta". Publicado en Proel, 7-8, octubre-noviembre de 1944.

"Los muertos". Es éste el largo poema publicado en "Entregas de poesía", Barcelona, noviembre 1944.

"te estoy esperando". Publicado en Proel, 9, diciembre 1944.

"Último poema". Éste es el título que dimos a esta composición, recogida entre sus papeles del sanatorio, y el único poema que escribiera durante su enfermedad. Publicado por primera vez en Corcel, José Luís Hidalgo. Recuerdo y homenaje de sus amigos. Madrid, 1947".

(Los Muertos. José Luís Hidalgo. Presentación, introducción y comentarios por Jorge Campos. Taurus. Tercera edición, 1966).

(1) y (2) En la segunda edición de este libro, Cuatro poetas de hoy, ya vienen recogidos los dos poemas que se señalan.


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Lun 02 Dic 2013, 13:47

No existe un poema más representativo que otro en este excepcional libro; un libro de preguntas y respuestas o sin respuestas porque siempre volvemos a preguntar en una huida hacia adelante: un futuro que se nos escapa más rápidamente que el presente que vivimos... Concluyo pues ésta exposición con ese poema. Gracias a todos por vuestra atención y dedicación.

"HUIDA

¿ A qué rincón, Señor, de aquella noche,
huiste, cuando el sueño me apresaba
y no tenías ya mi corazón
para afilar en piedra tu guadaña?

¿A qué rincón te fuiste -dime, dime-,
si mis ojos cerrados no miraban
tu cruel existir y era mi sueño
como una muerte tuya ya lograda?" ( J. Luís Hidalgo. Los muertos).


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Samara Acosta

Cantidad de envíos : 3441
Fecha de inscripción : 10/01/2011
Localización : Madrid

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Samara Acosta el Miér 05 Feb 2014, 13:57

Querido Pascual. tu trabajo es espectacular tanto en este post como en todo lo que emprendes. Te sigo, aunque estos días con muy poco tiempo. Un abrazo
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 25 Abr 2018, 00:57

Traslado aquí, por unos días, MÍSTICO - RELIGIOSA, para seguir hablando de este autor.

JOSE LUIS HIDALGO

SEMBLANZA CRÍTICA (BVC)

Semblanza crítica

José Luis Hidalgo (Torres, Santander, 1919-Madrid, 1947) es uno de los poetas más representativos de la línea existencial de la primera promoción de posguerra, y precursor de la «Quinta del 42» santanderina que fundó la revista Proel (1944-1945; 1946-1949), donde destacarían escritores como José Hierro, Julio Maruri o Carlos Salomón. El rasgo definidor que subyace en la mayoría de sus composiciones es la indagación metafísica en torno a la Muerte, el Tiempo, el ser humano y Dios, temas esencialmente recurrentes en toda poesía meditativa, cuyos máximos exponentes habían sido Miguel de Unamuno y Antonio Machado.

José Luis perdió a su madre tempranamente; esta circunstancia le marcó profundamente y está presente en algunas de sus poesías iniciales. En 1929 se trasladó a vivir a casa de su tío, don Casimiro Iglesias; allí transcurrieron su infancia y juventud. En 1934, a los quince años, empezó a publicar sus primeras composiciones, principalmente cuentos y greguerías, en El Impulsor de Torrelavega. Su interés por la literatura y el arte modernos le estimuló en su formación como incipiente pintor y escritor, y llegó a participar como conferenciante sobre poesía de vanguardia en la Biblioteca Popular de su ciudad, y como cartelista en la Olimpiada Popular de Barcelona (julio de 1936), ciudad donde le sorprendió la guerra. En agosto de ese año, visitó a Gutiérrez Solana, por quien sentía una gran admiración. Trabajó en la docencia en una escuela de Santander, y más tarde en Torrelavega. Ese mismo año conoció a José Hierro, con quien entabló una amistad que nunca se quebraría. Juntos visitaron a escritores como Gerardo Diego y Manuel Llano. En 1937 escribió Canciones para niños. En 1938 fue obligado a cumplir el servicio militar, y trasladado a Pamplona; de esta época datan las composiciones de Mensaje hasta el aire, Ciudad y 10 poemas junto al mar, donde se manifiesta la veta creacionista y surrealista.

En 1939 fue enviado a Extremadura y Andalucía, donde se le encomendó la tarea de censar a los muertos de la Guerra Civil, trabajo que le afectó terriblemente, y del que procede su preocupación obsesiva por la muerte. Su último periodo del servicio militar lo cumplió en Valencia, donde estudió Dibujo y Pintura en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. En la capital levantina trabó amistad con Ricardo Blasco y Jorge Campos, con quienes editó la revista Corcel; juntos dan vida a tertulias literarias como la del Bar Galicia, y entran en contacto con jóvenes poetas como Vicente Gaos, etc.

En 1943 terminó sus estudios y viajó a Madrid. Presentado al premio Adonais con Raíz, obtuvo mención honorífica, junto con Carlos Bousoño, Blas de Otero y José María Valverde. En Madrid también participó en la vida literaria y conoció a Vicente Aleixandre, una amistad decisiva en su trayectoria poética. Ese año apareció publicado en Valencia Raíz, que recoge algunos poemas de libros que no habían visto la luz (Mensaje hasta el aire, Ciudad y Luces asesinadas y otros poemas). En Valencia estuvo residiendo con él José Hierro, debido a problemas políticos de este último.

En 1945 publicó su segundo libro, Los animales, en las ediciones Proel de Santander (había intentado con anterioridad darlo a la luz en Valencia, en la editorial de su amigo Ricardo Blasco, pero hubo problemas con la censura, y tuvo que refundir algún poema, concretamente «Caballo»). Durante estos años, su vida transcurre entre Valencia, Santander y Madrid, mientras sus poemas iban apareciendo en diversas revistas: Proel, Corcel, Leonardo, Entregas de Poesía, Escorial, Espadaña, La Estafeta Literaria, Halcón... En este tiempo mantiene una gran actividad, concretada, además de en sus colaboraciones en revistas, en diversos empeños artísticos: una serie de poemas en torno a la muerte, una novela que dejaría inacabada -La escalera- y un proyecto de exposición pictórica, para la cual se trasladó en diciembre a Valencia, donde permaneció todo el invierno pintando, a primeras horas de la mañana, paisajes del río próximos a la ciudad. La humedad y el frío repercutieron gravemente en su salud, lo que, junto con el estado de debilidad, originó su enfermedad pulmonar (febrero de 1946). En mayo fue trasladado urgentemente a Madrid e internado en el sanatorio de Chamartín de la Rosa, diagnosticándosele una neumonía caseosa que le llevaría a la muerte. Hasta su fallecimiento, le visitan amigos y poetas en el hospital, donde intenta ordenar y corregir poemas del libro premonitorio que tenía en preparación: Los muertos. José Hierro y Ricardo Blasco le ayudan a clasificarlo y poner título a las composiciones; también colaboran en la corrección Vicente Aleixandre y Ramón de Garciasol. Se inicia así una carrera contra el reloj por publicar el volumen en vida del poeta, pero la muerte se adelantó: José Luis Hidalgo murió el 3 de febrero de 1947, a los 27 años, días antes de que viera la luz el libro.

Francisco Ruiz Sorian

(BVC significa BIBLIOTECA VIRTUAL CERVANTES)


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 25 Abr 2018, 01:07

FTE.- BVC

José Luis Hidalgo, poeta de los muertos

Gonzalo Sobejano




Definir a un poeta reciente y puntualizar con tino su significación dentro del ámbito de una poesía actual que aún no es posible considerar en perspectiva, resulta siempre tarea dificultosa. En el caso de José Luis Hidalgo es cierto que nos ayuda un poco su ausencia definitiva, el cumplimiento, ya forzosamente exacto, de su obra. Pero, a pesar de ello, ha de reconocerse que la estimación crítica de un poeta tan cercano -y tan complejo- no puede ser fácil.

José Luis Hidalgo, cuya producción alcanzó a ser tan discretamente fecunda cuanto lo permitió el breve plazo de su vida, es, sin duda alguna, un poeta malogrado. Malogrado porque pudo dar más en su impedido futuro, no porque no diera la mejor cosecha que era justo esperar de un poeta caído tan tempranamente.

Si en sus dos primeras obras poéticas -Raíz y Los animales- el hondo temperamento lírico de Hidalgo mostró posibilidades espléndidas junto a logradas creaciones que iban ya apuntalando una personalidad señera y al mismo tiempo claramente «generacional», en su último libro -póstumo, fatal, combatido, pavoroso- es en donde el poeta montañés, exhalando su juventud dolorosa y anticipándose a su destino, luce su aurora verdadera a un mismo tiempo que sus forzosos arreos vespertinos.

Los Muertos es un libro impresionante, y en el paisaje actual de la poesía española llena un lugar de suma importancia. El valor de la obra radica en dos motivos fundamentales: la humanidad palpitante del poeta y la belleza que logra plasmar en cada uno de sus poemas con apretada y concisa tensión. Siempre, en realidad, debiera suceder así: que el corazón y el arte se ataran fuertemente para dar fruto unitario de poesía. Pero la verdad es que no todo poeta logra esta difícil comunión, y el resultado suele ser el desbordamiento de una de las partes. Ello explica que haya poetas en quienes predomina la vida, la conducta, la sangre, y por otro lado poetas del arte, de la profesión, de la pluma diríamos.

En José Luis Hidalgo el calor de la propia intimidad angustiada y la esencial serenidad de la forma poética se alían maravillosamente. Por eso, y por la hondura del tema que su obra desenvuelve, merece ser considerado como uno de los poetas mayores y más representativos que ha dado España desde la postguerra.

La muerte, como tema de poesía, ha tenido innúmeros cultivadores desde siempre. Como el amor, como Dios, como la hermosura, la muerte ocupa y preocupa a todo espíritu. Motivos de este tamaño, tan inagotables y principalísimos, jamás ocian en el olvido. Pero hay épocas y épocas. Y nuestro mundo de hoy, turbio y hostil, traspasado por un rayo de elemental desazón, ha sido quizá hasta ahora el más propicio para afrontar la muerte con sabiduría y profundidad.

Por eso, no es extraño hallar el tema de la muerte incurso con bastante frecuencia y abundancia en las obras de nuestros poetas actuales. A más de algún lector le causaría asombro leer en poetas jóvenes, casi adolescentes, conceptos y sentimientos tan hondos de la muerte, sólo frutescibles, al parecer y con lógica simple, en corazones ya algo heridos por una larga experiencia.

Yo creo en la sinceridad y en el dolor con que los poetas de hoy miran a la muerte. No me parece que el joven poeta, por cortejarla, cometa una obscenidad, como decía D'Ors no hace mucho. Obscenidad sería, por el contrario, creo yo, cortejar demasiadamente a la vida y sentirse dueño de ella, satisfecho de ella, sabedor exhaustivo de sus más aparentes secretos. En cualquier caso, la Vida no es novia doncella; menos aún, amada fiel.

Sea como sea, el poeta joven -recia estatura de héroe, tersa luz en la frente, fervorosa potencia de músculo- sintiendo en sus plantas la raíz que un día se secará y mirando encima de su gozo la estrella que un día detendrá su crecimiento de ramajes, es siempre fragua de belleza en donde se funden por maravilla la sensación del límite y la abierta generosidad de una sangre que corre hacia el mar de lo eterno. Este asunto poético -la dolorosa enfrentación del joven puro y concreto con la atávica sombra de la muerte- parece cosa privativa de nuestra última poesía.

José Luis Hidalgo, en esta nueva y prodigiosa falange, no es sólo un poeta de la muerte. Es, sobre todo, el poeta de los muertos. Los Muertos es el título de su libro, y, en efecto, los muertos, este plural casi abstracto que él interpreta con un realismo tan idealizado, son el personaje colectivo que protagoniza la mayoría de sus poemas, unidos todos ellos con la juntura de una obsesión común y presidente.

Antes de Los Muertos, Hidalgo había publicado ya otros dos libros de que he hecho mención, pero es en este último donde su corazón alcanza paraje propio y donde su voz se acrisola y purifica con mayor singularidad y más hondo acento. Para mí no hay más Hidalgo que éste de su último libro y ni siquiera puedo imaginarlo alejado de esta intensa problemática, creador de otra poesía que no sea esta poesía fosforescente, buceador de otro mundo que no sea este sofocante mundo de los muertos en que el propio poeta se incluye tantas veces, adolorido y digno, como víctima.

La posición de Hidalgo frente al problema de la muerte es destacadamente negativa. El vacío, la desolación y la nada aguardan en la otra ribera. Quizá no haya habido otro poeta en toda la historia de la poesía que haya cantado a la muerte con un sentido tan absoluto de acabamiento, sólo entreverado en ocasiones por el brillo de una esperanza que quiere aferrarse con apetencia de eternidad. Pero, aún más que en esta poética valoración negativa, la originalidad de su postura radica en esa dignidad con que embebe la angustia, en esa valentía sin desplante con que afronta la seguridad o la sospecha casi cierta del sueño sin amanecer. Y, sobre todo, en la hermandad contrastada que hace de Dios y de la muerte, bajo cuyo doble signo nace el libro, rematado al fin con la evocación de la belleza misteriosa, quizá la única tabla de salvación que avistó en su interior naufragio.

Los muertos, la muerte, Dios y la belleza: he ahí los cuatro puntos cardinales de esta poesía. Y, en medio, acorralado como un pájaro herido, el poeta cantando con una tonalidad limpia y sencilla como si no quisiera contagiar la expresión del daño insuave, áspero que sufre.

Para asimilar, en ademán de comentador, esos cuatro focos es preciso mucho tiento. El poeta, por sincero y fiel a su situación, se contradice algunas veces y oscila, como he dicho, ora llevado hacia la negación total, ora aliviado en ocasiones por su propio deseo de ser algo: quisiera una mirada eterna ante Dios, siquiera una alta luz incorporada para alumbrar su faz. Este difícil tiento en la comprensión del poeta Hidalgo se extrema en su dificultad si advertimos que toda poesía buena -y ésta lo es- repele, como es natural, el análisis de una razón exigente. Y por otra parte contamos con la confesión del poeta: en carta a Vicente Aleixandre, Hidalgo, al tiempo que le enviaba un poema inacabado, le expresaba que no sabía bien lo que allí iba escrito, pues a veces escribía como en estado de sonambulismo1. Recordemos en este punto el carácter casi inconsciente de la creación artística y la frase de Goethe cuando hubo terminado su Werther.

José Luis Hidalgo, en el pórtico de su obra, imprime dos pensamientos capitales: la obsesión de la muerte (Miguel Ángel) y la necesidad de un dios al que recurrir en el sufrimiento (Goethe). Bajo este lema dúplice, el libro -«libro y no casual junta de poesías» como dice Ricardo Gullón- se ofrece ya de antemano cuajado de íntimo tormento. Y eso es lo que, a la postre, deducimos de él: un dolor irritado y hondo, una batalla en la sombra.

La primera parte del libro es una bella figuración descriptiva del mundo de los muertos. En anteriores poemas ya Hidalgo mostraba su vocación de hondura y titulaba uno de ellos -publicado en la revista Corcel de Valencia, e inserto en su primera obra, Raíz- con el sugestivo título de Hay que bajar. Esto es: hay que bajar a la semilla y al embrión, a la ciega raíz de todo. Aquí, más tarde, en esa parte inicial de Los Muertos, el poeta cumple su propio imperativo y desciende a un paisaje ahogado, negro, donde habitan tendidos los cuerpos sin movilidad. Los muertos son seres reales, idealizados en ese plural de conjunto; seres reales que yacen en definitiva postración con los ojos abiertos a la verdad infinita, oprimiendo bajo sus espaldas flores leves que gimen sin aire.

Llevados por el poeta a este turbio estrato, penetramos con él en la espesura del silencio. Todo el poema introductorio -válido para prefigurar la ambientación del libro entero- palpita de soledad recogida, de olvido soterraño. Ese mundo distanciado reposa bajo el azul de Dios: plano de luz latente sobre la oscuridad hermética de los cuerpos que vivieron. En estos cuerpos mora el total mutismo y a ellos canta el poeta con su voz de hombre «todavía» de pie.

En la imaginación de Hidalgo la muerte aparece como un árbol secreto. Distraídos por el rumor de la vida-sirena vamos caminando en la inadvertida fluencia de lo cotidiano. Pero, de repente, la sombra del árbol nos marca la extrema linde. Y entramos en ese círculo de sombra con un dulce terror de fría nieve. Así, con definitiva sorpresa, con presencia insospechada, la muerte nos llega.

Pero Hidalgo vuelve a los muertos, a los que cayeron, a los que son de su bosque. Y los canta bajo el agua, sobre las flores, entre el aire.

Los muertos del mar aparecen prisioneros en la cárcel del agua, en el ámbito sombrío de sus profundidades. El brillo siniestro es imagen frecuente. Aquí es el ojo lúcido del pez clavando su mirar en los ahogados, allá será una luna antigua y parada de difuso halo, otras veces un opaco brillo espectral.

En el impresionante y original poema que titula Flores bajo los muertos, quizá el más bello de todo el libro, José Luis Hidalgo hace muestra de una preciosa riqueza imaginativa. Bajo los muertos crecen flores y el peso de los muertos es, sobre esas flores, como la nube o la muerte sobre el hombre vivo. Crecer así es duro y es triste: las angustiadas corolas sufren el daño de crecer apretadas por el peso de los muertos yacentes. En escéptica alegoría se expresa allí la sustancial tragedia del ser humano: el «para qué» que puede preguntarse toda criatura pugnando hacia lo alto, en medio de su ilusionado ascenso, ante la fatal solución del acabamiento. Como un muerto sobre una flor, la muerte pesa sobre el hombre. Y el poeta concluye, con esa dignidad que le pone a salvo de toda mueca romántica:

¿Y qué? Todo es lo mismo: crecer o derrumbarse,
tener sobre la carne una nube o la muerte,
doblarse ciegamente, doblarse como un río
con estas blancas flores, leves y detenidas.



Y, luego, el muerto entre el aire. Como en un desmayo de bondad y de sublimación en Dios -en ese Dios grande y vago al que Hidalgo alude con una fe también vaga y grande- el muerto abandona la tierra, en vuelo hacia la etérea zona de la pureza. Es una delicada impresión de muerte feliz, trazada con el acierto descriptivo con que nuestro poeta (pintor y dibujante exquisito) suele desmenuzar el más escondido secreto de lo ideal.

Resumiendo, y para no detenerme en cada uno de los poemas, Hidalgo comprende a los muertos como una realidad dignificada y triunfal, ante la que él se mira todavía impuro, manchado por su propia existencia:

Y me avergüenzo de este cuerpo
que entre los vivos me sostiene.
Muertos estáis y con mi vida
no he de encontraros en la muerte.



Explorando su paisaje, ve en ellos eternidad ciega, eternidad en que nada perdura a no ser un asombro contemplativo ante la verdad revelada en el trance. Vivir es recordar las almas de los muertos, y todos nosotros, cuando abandonemos el tiempo, no seremos más que una oscura memoria en otras almas.

Y si así concibe y siente nuestro poeta a sus muertos, ¿qué es lo que piensa y siente de la muerte? Ya lo he dicho, y así él lo expresa de continuo por más que a veces sesgue su credo doloroso con débiles o exaltados arranques de fe combativa: la muerte es el fin, es el aniquilamiento, es la gran crueldad del Dios imaginado, el mentís horrible a nuestro anhelo de eternidad.

Bastarían estas anotaciones hechas para calificar a José Luis Hidalgo de poeta auténtico y trascendental, en cuya voz hallan perfecto asilo esos muertos que pueblan el olvido de la tierra y esa muerte enorme y temible que nos aboca al secreto. Pero la gran clave de estos poemas no está tanto en los muertos y en la muerte como en ese Dios impalpable, soñado y dudoso con el que lucha nuestro poeta en la noche de su agonía, como antaño Jacob luchara con el Ángel durante toda una noche de las nuestras.

Dios es, en el corazón afligido y valiente de José Luis, la mayor tortura. Si Unamuno concebía a Dios como primera realidad y al hombre como un sueño de Dios, Hidalgo ve en Dios un sueño del hombre. Así lo observa acertadamente Gullón. Pero, lo más paradójico es que Hidalgo tiene fe y, a pesar de sus negaciones y de sus desesperados clamores, su libro, más que ninguna otra cosa, es un diálogo con Dios, en el que Dios -personaje mudo- permanece en escena todo el tiempo.

La contradicción de la batalla íntima alcanza aquí desconcertantes resonancias. El poeta creería en Dios si supiera que le esperaba en el borde de la muerte, pero sabe que no es así y que Dios morirá -como sueño- con su muerte. Dios, entonces, es sólo el ansia de quererle. Pero es también quien nos da la carne para matárnosla, es también quien hizo brotar la tierra del eterno hastío, es el que baja todas las noches a contar sus vivos y sus muertos, es el que infunde en nuestra arcilla una luz sombría. El poeta clama unas veces contra Él, contra su indiferente silencio. Otras veces lo niega. Otras veces vacila:

Pero si Tú no existes, ¿por qué, entonces,
he de dar nombre a mi esperanza?



Y, sobre todas las dolorosas contradicciones a que le conduce su inquietud, lo que perdura es precisamente esa inquietud, esa sed de Dios que es su fe en Él, la fe trágica de que Unamuno hablara:

Yo no sé dónde estás, pero te busco,
en la noche le busco y mi alma sueña...



Reseñar en estas líneas las notas pertinentes sobre el estilo y la forma poética de Hidalgo resultaría largo. En un bellísimo ejemplo como es Sol de la muerte, observamos la tenue y delgada vibración de las palabras, el mágico despliegue de los alejandrinos con el verbo fecundo y preciso al final de los versos asonantes. En éste como en otros poemas, con preferido molde de alejandrinos y endecasílabos asonantados, luce en toda su pureza y mansedumbre una expresión que nada quiere añadir a la intensa opulencia del contenido. Es un estilo pulcro, que trasparenta el fondo con limpidez y sin retórica.

Pero, dejando forzosamente aparte el detalle de su expresión formal, acudamos últimamente y de nuevo a la actitud, al corazón del poeta.

Lo que yo extraigo de este libro como quien escoge una joya rara entre muchas muy valiosas es la conducta digna, sobria y viril de José Luis Hidalgo ante la muerte. Si es cierto que, comprendiendo el dolor de ser para la muerte, exclama:

No quiero morir nunca, no resigno mi cuerpo
a ser un vano tronco de enrojecida savia,
a ser sobre la tierra algo que no la sabe
cuando el mundo, a los vivos, bajo los cielos canta



es cierto también que este hombre bueno, este corazón recto se resigna al fin sin lágrimas sentimentales y nos dice:

Ahora que ya estoy solo puedo morir. Tú sabes
que a la muerte hay que ir sin que nadie nos llore,
ocultando las rosas del amor que encendimos
y el que sólo fue sombra que soñamos de noche...



En el epílogo de su combate, de ese pasar entre hombres rotos y tendidos, bajo el sol de la muerte y con el ancho anhelo de un Dios perpetuamente silencioso, Hidalgo encuentra un vestigio de belleza entre sus manos: la huella de un milagro que sucedió en la noche. Y el libro, tras habernos conducido a íntimas galerías y a misteriosos panoramas, concluye con ese prodigio incomprensible, con la sensación pura de la belleza.

José Luis Hidalgo escribió la mayor parte de estos poemas angustiosos tiempo antes de ser acuciado por la enfermedad que había de incluirle -joven camarada- entre los muertos del mundo. Sin hacerse mucho de esperar, llegó luego la sombra, al conjuro del canto. La noche se tendió, irremediable, sobre sus sueños y sus congojas.

Los amigos del poeta se daban prisa por terminar la edición del libro y poder ofrecérselo para el viaje. Pero la muerte se adelantó y José Luis se fue solo.

Ellos -sus amigos y colegas- le dedicaron un homenaje póstumo. En las páginas de ese Homenaje a José Luis Hidalgo pueden leerse semblanzas personales y literarias del gran poeta santanderino. En esas páginas queda la admiración y el cariñoso y merecido tributo de cuantos le conocieron.

Yo sólo he querido aquí recordar su honda trascendencia y su singular e inconfundible aportación a la poesía de hoy. Poesía densa y desnuda. Humana, directa, verdadera poesía.




Indice


Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes







_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 25 Abr 2018, 13:04

El trabajo ¿espectacular o sencillo? ya está. Pero la obra de José Luís Hidalgo hay que difundirla. Es casi una obligación moral que llegue a manos de todos; que trascienda... He hecho bastantes comentarios en el transcurso de esta exposición. Y también María Lua; Lluvia y otros. Ahora voy a pasar toda su obra: debe estar aquí para conocimiento y disfrute general.

Gracias.


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 25 Abr 2018, 13:09

POESÍA COMPLETA DE JOSÉ LUÍS HIDALGO
Colección de Bolsillo
1
CENTRO DE ESTUDIOS MONTAÑESES
1997

Introducción
INTRODUCCION
La Obra poética completa, de José Luis Hidalgo,
que con tanto amor y conocimiento preparó María
de Gracia Ifach, publicada por la Institución Cultural
de Cantabria en 1977 y agotada su tirada muy
pronto, vuelve a salir a la luz en esta nueva edición, y
llega a las manos del lector coincidiendo con el cincuenta
aniversario de la muerte del poeta.
. Han transcurrido cincuenta años desde entonces.
Para los que fuimos amigos de Hidalgo, para los que
estuvimos a su lado en tan corto paso suyo por la tierra,
resulta difícil sustraerse a la atracción emocionada
que produce esta fecha redonda del aniversario.
Cincuenta años en los que su poesía ha ido creciendo
sobre el corazón y la mente de los hombres que se
han acercado a su obra; cincuenta años en los que su
poesía se ha extendido incansablemente entre el público
lector.
La coincidencia de la muerte del autor con la
aparición del libro, sólo separado por unas horas, llevó
a pensar entonces en una relación muerte/Los
muertos. Los escritos que se han publicado sobre ello
en este largo tiempo que nos separa de aquellos dolorosos
momentos, han confirmado que los versos del
libro no tienen nada que ver con las circunstancias en
que se produjo su aparición.
Pero cuesta separar el libro del hecho de la
muerte de su autor. Cuesta quitar de la mente de algunos
de sus lectores la creencia de que entre uno y
otro hecho existió una cierta relación; que el libro fue
una premonición. No hubo premonición; no hubo
abandono del mundo por la escala de la poesía. Que
esto fue así nos lo confirma claramente el hecho de
que Hidalgo venía trabajando en estos poemas desde
el año 1944, cuando su alegría y su optimismo le hacían
sentirse más seguro sobre la tierra.
Todo el contenido del libro es nada más, y nada
menos, que un enfrentamiento unamuniano con la
Divinidad, en busca de respuesta a problemas y cuestiones
relacionados con la vida y la muerte del ser
humano, preocupación que no le abandonó a lo largo
de su corta vida. El libro Los muertos es una consecuencia
inmediata de esta inquietud. Se trata de la
exposición de un problema teológico, presentado con
claridad en las cuatro partes en que le dividió su autor.
La primera, es una exposición del tema: los
muertos en el aire, los muertos bajo agua, los muertos
bajo las nubes, los amigos muertos. .. y Dios. La
segunda y tercera partes, son las más agresivas: se
encara con el Creador, surgen las tremendas preguntas,
cree encontrar la luz al final, pero cae nuevamente
en la duda, increpando al Creador desde la distancia
de esta duda, en una inmensa agonía unamuniana.
El resto es una precipitación hacia la Nada.
Pero en la obra poética de José Luis Hidalgo no
es sólo Los muertos, que con la fuerza de su tema
han oscurecido a los otros dos, Raíz y Los animales,
así como a la obra que no llegó a pasar a libro. Se ha
podido pensar que el autor había dejado reunido en
los tres libros lo mejor de su producción lírica. A la
vista de la colección completa de su poesía se puede
desechar esta idea. Sólo el orden que se impuso al
publicarlos o la limitación material que pudieron exigir
las respectivas ediciones, le pudo obligar a dejar
fuera de estos libros algunos poemas que no desmerecen
en nada respecto a los que vieron la luz en su
día.
Aurelio García Cantalapiedra


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 25 Abr 2018, 14:21

POESÍA COMPLETA DE J. LUIS HIDALGO

José Luis Hidalgo,
apuntes para una biografía
1919.-Nace José Luis Hidalgo el 10 de octubre en
Torres (Torrelavega, Cantabria), hijo de César Hidalgo
Ceballos y Josefa Iglesias González.
1929.-Muere su madre, acontecimiento que sentirá
durante toda la vida. Comienza a pasar temporadas
en la santanderina casa de su tío materno, Casimiro
Iglesias. En Santander conoce a los poetas Julio
Manin y Leopoldo Rodríguez Alcalde.
1931.-Proclamación de la 11 República. En la Biblioteca
Popular de Torrelavega Hidalgo lee a
Unamuno, Ortega, Gerardo Diego, Salinas, Lorca,
Alberti ... Entabla amistad con Aurelio Gaicía Cantalapiedra,
y desarrolla su afición por la escritura y
el dibujo.
1934.-Aparecen sus primeros textos (cuentos y
greguerías) en el El Impulsor de Torrelavega. En la
Biblioteca Popular de dicha ciudad expone Gutiérrez
Solana unas pinturas que impresionan vivamente
al poeta.
1935.-Publica su primera poesía, Noche, en El Impulsor.
1936.-Expone sus primeros tanteos pictóricos, carteles
y dibujos, en la Biblioteca Popular de Torrelavega.
Imparte sus primeras conferencias sobre
poesía contemporánea. Como dibujante viaja hasta
Barcelona, donde asiste a la Olimpiada Popular y
le sorprende el comienzo de la Guerra Civil. Viaja
hasta Madrid donde visita a Gutiérrez Solana. Ya
en su tierra natal comienza a trabajar como maestro
en una escuela de Santander y traba amistad con
José Hierro.
1937.-Consigue ser auxiliar de la cátedra de dibujo
del Instituto de Enseñanza Media de Torrelavega.
Con la llegada a la capital del Besaya de las tropas
del General Franco, Hidalgo abandona la ciudad y
se traslada a vivir a casa de su tío en Santander. Escribe
sus C:itnrriones para niriioli y visita, junto a
José Hierro. al escritor Manuel Llano, de quien, según
propia confesión, recibió los primeros estímulos
importantes en su carrera artística.
1938.-Acompañado de José Hierro conoce a Gerardo
Diego. En el mes de abril es movilizado y
trasladado al cuartel de Pamplona. Escribe Mensaje
hasta el aire, CSiurla y f t) poemas jnilto al
mar, trabajos todos ellos muy influenciados por el
surrealismo y el creacionismo de Gerardo Diego.
1939.-Es enviado a los frentes de Extremadura y
Andalucía, donde trabaja censando los muertos
causados por la guerra. En marzo regresa de permiso
a Santander y prepara junto a José Hierro un libro
con poemas y dibujos para regalárselo a Gerardo
Diego. Durante su último período de servicio
militar es enviado a Valencia. Finaliza la Guerra
Civil. Inicia sus estudios de dibujo y pintura en la
valenciana Escuela de Bellas Artes de San Carlos.
Sufre importantes problemas económicos que le
obligan a sobrevivir en Valencia realizando múltiples
actividades.
1942.-En el mes de abril es licenciado del servicio
militar. Se introduce en los círculos artísticos valencianos,
e inicia su amistad con literatos y pintores
como Jorge Campos, Juan Blasco, Ricardo Zamorano,
Pedro Caba, Vicente Gaos, García Luengo
... Participa en las tertulias de los bares Galicia y
Mérito. En noviembre se publica el primer número
de la revista Corcel. Conoce a la que más tarde será
su novia. Jacinta Gil.
1943.-Termina sus estudios en la Escuela de Bellas
Artes. Se presenta al premio Adonais con su lisíz,
obteniendo una mención honorífica junto
a los poetas Carlos Bousoño, José María Valverde
y Blas de Otero. Visita los círculos literarios may
conoce a Vicente Aleixandre. Publica
Valencia.
1944.-En primavera aparece el primer número de
la revista Proel. Reencuentro con Solana y amistad
con Ricardo Gullón y Pancho Cossío. Inaugura una
exposición de sus pinturas y dibujos en el Ateneo
de Santander. Publica algunos poemas de Los
uertos en la revista Escorial.
1945.-Vive una temporada en Madrid, donde frecuenta
a Vicente Aleixandre y colabora en revistas
como La Estafeta Literaria, Pilar, Leonardo ... Expone
en Torrelavega y Santander. Publica Los artat-
nales en la colección Proel. Trabaja en la novela
(inacabada) La escalera.
1946.-Cae enfermo en Valencia. Es trasladado al
sanatorio madrileño de Chamartín de la Rosa, diagnosticándosele
una neumonia que al cabo de los
meses le producirá la muerte. Trabaja en la ordenación
y titulos de los poemas que integran T,os
muertos, tarea en la que recibe la ayuda de algunos
poetas amigos, entre ellos, José Hierro.
1947.-Muere José Luis Hidalgo el 3 de febrero.
Pocos días después se publica %,os nluertos en la
colección Adonais.


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 25 Abr 2018, 14:24

POESÍAS COMPLETAS DE J. LUIS HIDALGO

NOTA A LA EDICION
Con ocasión de celebrarse este año de 1997 el
cincuenta aniversario de la muerte del poeta cántabro
José Luis Hidalgo, y dentro de las actividades
programadas por la Consejería de Cultura y Deporte
del Gobierno de Cantabria, esta encargó al Centro
de Estudios Montañeses, institución cultural
vinculada a la propia Consejería como miembro de
la Institución Cultural de Cantabria y del Instituto
de Estudios Cántabros, que estudiase la posibilidad
de proceder a una nueva edición de la obra poética
completa del homenajeado, aprovechando la ocasión
para continuar, mejor dicho, para reiniciar, la
serie de publicaciones que, en formato tipo bolsillo,
había publicado en tiempos de la Diputación
Provincial de Santander, la ya mencionada Institución
Cultural de Cantabria.
En su tiempo estos libros tuvieron una gran
aceptación, buena prueba de lo cual fue la publicación
de la OBRA POETICA COMPLETA de José
Luis Hidalgo, edición prologada y preparada por
María de Gracia Ifach por encargo de la citada institución
y que hace ya tiempo está agotada.
Se ha escogido este tipo de formato utilizando
un papel barato pero de suficiente calidad, al objeto
de poder lanzar una edición cuidada, pero que al
mismo tiempo sea lo suficientemente económica
como para que pueda estar al alcance de todos los
bolsillos y de esta manera poder lograr una importante
difusión cubriendo estrictamente los gastos
de su distribución.
En la estructura del libro se han mantenido los
criterios que inspiraron el trabajo de María de Gracia
Ifach pero en lo concerniente a su ordenación
se ha seguido un estricto orden cronológico.
Además, se han abrazado entre corchetes los
títulos de los poemas que no fueron titulados por el
autor, y por lo que respecta a algunos poemas que
fueron publicados por Hidalgo, fundamentalmente
en la Revista Proel, antes de su aparición en libro,
se han situado a pie de página las diferencias existentes
entre las dos versiones. En el caso concreto
del libro Los ANIMALESd,o nde las diferencias entre
las versiones son importantes, se ha optado por
reproducir las dos, tal y como fueron publicadas en
su día.
Estas POESIACS OMPLETAseS abren con una introducción
general a cargo de la persona que más y
mejor conoce tanto al personaje como a su obra, Aurelio
GARCIA CANTALAPIEDRA. A continuación
el libro se estructura en dos partes: Poemas no
recogidos en libro y Poemas recogidos en libro.
Al objeto de enriquecer esta edición, y dado
que durante el tiempo transcurrido desde la publicación
por la Institución Cultural de Cantabria del
trabajo preparado y prologado por María de Gracia
Ifach, han sido muy numerosos los estudios realizados
sobre la obra de José Luis Hidalgo, se solicitó
la desinteresada colaboración de algunos de sus
estudiosos para que introdujesen a los lectores en
la poesía hidalguiana.
Cuenta el bloque de Poemas no recogidos en
libro con una introducción a cargo de Francisco
RUIZ SORIANO, autor, entre otros muchos trabajos
sobre José Luis Hidalgo, de una reciente obra
titulada "José Luis Hidalgo.-Poeta surrealista" y un
trabajo inédito que esperamos que pronto pueda ser
publicado, titulado "La obra poética de José Luis
Hidalgo".
Para el segundo bloque, el formado por los
Poemas recogidos en libro, contamos con la colaboración
de otros estudiosos, en este caso se ha
previsto una breve introducción para cada uno de
los libros publicados por Hidalgo.
Dámaso Lopez Garcia, traductor y profesor de
literatura en la Universidad Complutense madrileña,
se ocupa de RAIZ, primer poemario publicado
por Hidalgo, libro de adolescencia en el que no es
difícil rastrear, por ejemplo, la fuerte influencia
creacionista de Gerardo Diego.
La introducción a Los Animales, corre a cargo
de Benito MADARIAGA DE LA CAMPA, cronista
oficial de la ciudad de Santander, reconocido especialista
en la vida y obra de Galdós y Pereda y
autor de un interesante trabajo sobre este libro que
fue en su día publicado en la prestigiosa Revista
Peña Labra, quien se ocupa en su texto del simbolismo
que impregna el breve poemario hidalguiano.
Y por último para introducir Los Muertos hemos
contado con la colaboración del joven poeta,
Juan Antonio GONZALEZ FUENTES, autor del
estudio preliminar que abre la reciente reedición de
Los Muertos llevada a cabo por el Servicio de Publicaciones
de la Universidad de Cantabria. Asimismo
J. A. González Fuentes es el autor de la selección
bibliográfica que incorporamos como una
contribución más al enriquecimiento de este libro.
Vaya pues nuestra gratitud a todas estas personas
y a todas aquellas personas e Instituciones
que han contribuido desinteresadamente a que la
publicación de este libro haya sido posible. Muy
sinceramente queremos agradecer a los familiares
del poeta su generosa autorización y como no, a
Aurelio García Cantalapiedra su colaboración, sus
consejos y su ayuda para resolver múltiples dudas
y posibles errores.
Y no podemos terminar sin hacer una mención
especial a María de Gracia Ifach. Sin el ingente
trabajo de recopilación y clasificación por ella
efectuado en la publicación de laC'Obra poética
completa" de José Luis Hidalgo, pensamos que
muchos de los trabajos que sobre el poeta han aparecido
posteriormente no hubieran sido posible o
tal vez hubieran tenido otro sentido y por supuesto
este libro hubiese tardado mucho más tiempo en
ver la luz.
Y por último y como pensaba María de Gracia
Ifach esperamos que esta obra sea acogida por los
admiradores del poeta "con el mismo cariño y devoción
con que fue preparada"
Centro de Estudios Montañeses


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Miér 25 Abr 2018, 14:48

POESÍAS COMPLETAS DE JOSÉ LUIS HIDALGO

POEMAS NO RECOGIDOS EN LIBRO

INTRODUCCION

Las obras primeras de José Luis Hidalgo revelan
los tanteos de un joven escritor que se debate
entre tradición y vanguardia y apuntalan con estilo
propio los pilares de su quehacer poético: el empleo
de imágenes tremendamente vitalistas y desgarradoras
que lo caracterizan y que aflorarán, incluso,
en los momentos de concentración metafísica
de Los MUERTO(S1 947).
Hidalgo se sintió tempranamente atraído por
la experimentación vanguardista que abarcaba desde
el juego greguerístico de Gómez de la Serna
-llegó a publicar algunas greguerías en El Impulsor
de Torrelavega- hasta la fascinación por la
imagen novedosa del creacionismo y las luces telúricas
del surrealismo de la mano de los poetas de la
Generación del 27: no solamente se vislumbra en
él el magisterio de Gerardo Diego y Vicente Aleixandre
que le marcan directamente por su amistad
personal y tertulias poéticas, sino, sobre todo, la
importancia que en su formación literaria representó
Rafael Alberti y García Lorca cuyos influjos se
manifiestan en sus composiciones iniciales por la
coincidencia en el empleo de unas mismas imágenes,
tópicos y lenguaje poético, además de la oscilación
métrica en el uso del romance y el versículo
surrealista que se presenta en gran número de poemas;
sin embargo, esta asimilación de los viejos
maestros por parte de Hidalgo le lleva a ser uno de
los precursores más importantes de la corriente surrealista
de posguerra que consolidarán años más
tarde Cirlot, Labordeta o Alvarez Ortega
Figura clave en su formación literaria fue su
paisano Gerardo Diego, quien despertó en José
Luis los presupuestos estéticos entre tradición y
experimentación, vacilación poética que se manifiesta
en la presencia de formas tradicionales y
ecos creacionistas entre los que destacan: la consideración
de la música o la palabra como "columna
mágica" orientadora del artista (ya el poema inicial
que abre su primer libro aparece sintomáticamente
buscando la sola palabra exacta que sea el grito
del alma), el poder de las metáforas novedosas, la
originalidad de las asociaciones imprevistas, la superposición
de imágenes y giros humorísticos, la
disposición tipográfica, las referencias al mundo
urbano o el interés por la esencialidad que llegan
hasta RAIZ (1944), poemas como Arrabal, Cinda
o Estación muestran de manera clara esta vertiente
creacionista que también recorre Los ANIMALES
(1945). Este gusto por el purismo de la palabra poética
-y recordemos aquí que el último poema que
cierra Los MUERTOS (1947) se titula precisamente
Belleza- está de manera presente en las composi-
ciones iniciales de Pseudopoesías (1936), de este
modo Palabra o Fuga muestran una concepción
de la Belleza y de la Poesía en la línea de Juan Ramón
Jiménez y la estética purista del 27, vertiente
lírica que tiende a la brevedad y al juego metafórico
que se verá acentuada en los poemarios MARZO.
DIARIO INTIMO (1943) y ABRIL( 1943), donde desarrolla
con estilo sencillo tópicos amorosos marcadamente
becquerianos y juanramonianos (la amada
muerta, la soledad del amante, el desengaño, la desesperanza,
etc), producto de sus vivencias personales
en Valencia y que aparecerán también en varias
composiciones recogidas bajo el epígrafe de
POEMAS AMOROSOS: Vuelve los ojos hacia el mar,
Blanca y, sobre todo, Este amor: un largo poema
en alejandrinos que presenta motivos afines al
amor destructor de Vicente Aleixandre, mientras
otros se concentran con versos breves, exactos y
asonantados en el dolor amoroso (Déjame ver tu
belleza. En este beso) o en el recuerdo de la amada
lejana que nos evoca irremediablemente a Salinas
(Acércate o Cuántos kilómetros). Sin embargo,
es ya en su libro inicial PSEUDOPOESIAS donde
entre formas arromanzadas surgen composiciones
maravillosas de carácter surrealista como Antes y
Poema del dolor y del odio que abrirán los aledaños
de su poesía metafísica llena de preocupaciones
existenciales y que anuncian LAS LUCES ASESINADAS
Y OTROS POEMAS (1936) y MENSAJE HASTA
EL AIRE (1938).

Cont.


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Jue 26 Abr 2018, 00:40

POESÍAS COMPLETAS DE JOSÉ LUIS HIDALGO

POEMAS NO RECOGIDOS EN LIBRO

INTRODUCCIÓN (Cont.)

El surrealismo fue el movimiento estético que
determinó la poesía del poeta cántabro, porque vio
en él una vía de expresión de sus ansias vitales y libertad
artística. Anclado en baluartes panteístas,
Hidalgo quedó prendado del lenguaje surreal del
veintisiete que con sus imágenes novedosas arremetía
contra las formas caducas de la poesía. Esta
unión de Vida y Literatura no le abandonaría nunca
y la defendió, incluso, cuando en los primeros años
de posguerra la lírica se sumergía en la balsa armónica
del neoclasicismo garcilasista y reprobaba a
todos aquellos poetas que caían en los "cenagosos
pozos freudianos".

Obras como LAS LUCES ASESINADAS y OTROS
POEMAS (1936), dieciocho composiciones que giran
en torno a la figura de la sombra, mera representación
abstracta del estado de desolación interior del
poeta (igual que aquellos ángeles de Rafael Alberti),
y MENSAJE HASTA EL AIRE (1938), revelan una clara
preponderancia de la técnica surrealista que se caracterizará
por los siguientes rasgos en sus poemas:
el cultivo de los estados oníricos; las asociaciones
inconscientes y yuxtaposición de imágenes, algunas
ilógicas basadas en el automatismo psíquico y
subjetivo; la asociación fonética libre, que implica
la emancipación métrica; los desplazamientos ocasionales
de las palabras en la ordenación sintáctica
y en la ruptura del código lingüístico en el plano
del significado; el uso de las enumeraciones caóticas
que expresan dolor cósmico; el empleo de la
homonimia y asociaciones de tipo connotativo; la
tendencia al imperativo categórico que da un tono
profético; el estilo definitorio y formulismo impersonal;
la fusión de funciones sensoriales y la mezcla
de formas entre lo humano y lo objetual; las referencias
al mundo industrial y a la metrópolis moderna
con imágenes de fuerte violencia y deshumanización.
Entre los motivos y recurrencias temáticas
destacan también la tendencia a los silencios y
ausencias, los paraísos perdidos, los tópicos en torno
a la vacuidad y la esterilidad, los pasados míticos
y civilizaciones caídas, los paisajes apocalípticos,
el empleo de cierto bestiario y objetos surreales
entre otros. (Cont.)


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ
avatar
Pascual Lopez Sanchez
Administrador-Moderador
Administrador-Moderador

Cantidad de envíos : 31588
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Localización : Murcia / Muchas veces en Mazarrón/ Algunas en Cieza ( amo la ciudad donde nací; amo su río - Río Segura_ y amo sus montes secos llenos de espartizales)

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Pascual Lopez Sanchez el Jue 26 Abr 2018, 00:44

POESÍAS COMPLETAS DE JOSÉ LUIS HIDALGO

POEMAS NO RECOGIDOS EN LIBRO

INTRODUCCIÓN ( Cont.)

Encontramos en el Hidalgo de esta etapa una
voluntad de indagación e incipiente cuestionamiento
de la realidad que le conducirá a las inquietudes
metafísicas sobre la muerte de su último libro. En
sus composiciones aflora un anhelo de fusión con
el mundo natural y el cosmos frente a las contradicciones
que implica una sociedad deshumanizada
y destructora del ser humano.

José Luis, a través de una actitud profética
afín al artista de la modernidad, se acerca a los poetas
surrealistas franceses que ya se remontaban
hasta los visionarios románticos para erigirse en
guías de la comunidad, para desvelar otros mundos
con el poder iluminador de la experiencia del sueño
y la imaginación, arma que se convertirá en la
vía de la meditación como instrumento para desentrañar
la verdad última en el ciclo de Los MUERTOS.
Esta faceta profética de un poeta conocedor de los
misterios de la existencia humana, marca muchos
poemas de su período inicial; Hidalgo nos asegura
conocer los secretos más profundos de la vida y de
la muerte, desde los abismos de su trance personal
nos va a revelar los enigmas más recónditos de la
tierra: "la vida oscura de los minerales", "los reinos
de las raíces", "la sangre de las madrugadas",
"las sombras sin cuerpos", "la soledad de los mares
en calma", "los corazones por dentro", "los latigazos
del silencio", "los sueños sin respuesta", "la
sombra de los hielos", "los crepúsculos ocultos debajo
de las piedras", "el alma de los límites", "el
fondo de los charcos amargos", etc. Muchas de estas
composiciones muestran sensiblemente ese desamparo
existencia1 de una persona sumida en los
abismos de la desemeración. Dero también el malestar
de la sociedad de entreguerras y sus contradicciones:
el tecnicismo industrial que desembocará
en el poder armamentístico, las absurdas relaciones
de los seres humanos en la metrópolis moderna,
la alienación y soledad, la atmósfera de violencia
por la creciente crispación política, etc. Temas
que subyacían en muchas obras surrealistas desde
el André Breton de los CAMPOS MAGNÉTICOS
(1920) hasta el POETA EN NUEVA YORK( 1929) de
Lorca y otros poemarios de la Generación del 27
(Alberti, Cernuda, Aleixandre o Hinojosa), y que
en la posguerra alcanzan nuevo ímpetu con TRANSEUNTE
CENTRAL (1950) de Labordeta O LOS CANTOS
DE LA VIDA MUERTA (1946) de Cirlot, pero que
con anterioridad José Luis supo expresar genialmente
con mayor frescura y acento vitalista personal
en LAS LUCES ASESINADAS Y OTROS POEMAS
(1936) y MENSAJE HASTA EL AIRE (1938). (Cont.)


_________________
PASCUAL LOPEZ SANCHEZ

Contenido patrocinado

Re: JOSÉ LUÍS HIDALGO

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Jue 16 Ago 2018, 14:55